Nobel99
Usuario (España)
“El temor a realizar una tarea consume más tiempo y energía que hacer la tarea en sí” La procrastinación es la acción o hábito de postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes y agradables. A todos nos ha pasado. Tenemos un trabajo o un proyecto importante que hacer esta tarde y lo vamos postergando por otras cosas. Llega el final de la tarde, y decimos " Lo haré mañana, que estaré más fresco". Esto es procrastinar. Muchos psicólogos han estudiado la procrastinación durante décadas y cada vez vamos sabiendo más del asunto. Los procrastinadores eventuales suponen el 95% de la población. Las personas que no postergan son los que llamamos exitosos, auto controlados o personas con fuerza de voluntad. El resto de nosotros necesitamos actuar en nuestro comportamiento para eliminar la procrastinación o postergación de tareas. "Cuanto más se aplaza una tarea, más posibilidades tiene de volver a ser aplazada" Si un dia aplazas alguna de tus tareas, no pasa completamente nada. Es normal. Pero cuidado no hagas de esto un hábito. Tener el hábito de la procrastinación crea en ti una sensación de impotencia, frustación y estrés continuo por no lograr lo propuesto. Te genera pensamientos de "Para que voy a intentarlo", "No soy capaz" o "Esto es demasiado para mi". He estado estudiando durante largo tiempo la procrastinación y los métodos para burlarla. Aqui van las 15 mejores técnicas para eludir la postergación de tareas. 1. Planifica tus tareas diarias Para evitar la procrastinación, la planificación es el mejor remedio. Obten un control más exhaustivo de tu dia a dia, escribiendo tus metas diarias. Coge este buen hábito que merece la pena. Yo personalmente utilizo un gestor de tareas para móviles: Any.DO. Su funcionalidad es espectacular y motiva bastante ir tachando las tareas concluidas. 2. Divide las tareas en subtareas Imagínate que tienes que hacer un proyecto para la semana que viene. Hoy quieres avanzar un poco en el proyecto y te apuntas en tu lista de tareas "Hacer proyecto". Es lo mas natural del mundo. Sale alguna tarea que debes hacer y tal cual nos viene, tal cual lo escribimos en nuestra lista de tareas. Esto es un error que favorece la procrastinación. Te sorprendería las cosas que abandonamos o postergamos para el ultimo momento por tratar cada tarea como algo único e indivisible. Piénsalo. El tratar con grandes tareas enormes que no dividimos, lo único que hace es abatirnos y pensar en todo el esfuerzo que nos supondría para después procrastinar. Aprende a crear subtareas de todo aquello que te parezca inalcanzable de una sola vez. ¿Qué lista de tareas será la más exitosa? LISTA DE TAREAS 1 -Hacer proyecto LISTA DE TAREAS 2 -Plantear índice -Buscar proyectos con temática similar DIVIDE Y VENCERÁS 3. Establece plazos para cada subtarea Una tarea que tengas que hacer que no hayas fijado si hacerla hoy, mañana o la semana que viene está condenada a su continua postergación. Se quedará en esa lista de "cosas por hacer". Poner plazos a tus tareas es clave si quieres evitar la procrastinación. Es la mejor manera de obligarte. Y funciona. 4. Practica el método A-B-C todos los días Procrastinar es postergar una tarea o actividad que debes atender, para realizar otra tarea de menor importancia y dificultad. Por eso, es clave tomar conciencia de la importancia de cada una de tus actividades diarias. Con este método te darás cuenta cada vez que procrastines y podrás corregirlo poco a poco. Cuando elabores tu lista de tareas diarias pon una A, B o C delante de cada tarea según su importancia. Lo que tienes que preguntarte en cada tarea es: ¿Que pasaría si lo dejara para mañana? LETRA "A" (Graves consecuencias): Se pondrá esta letra para las tareas más importantes e imprescindibles. Es algo que tienes que hacer si o si. Y tendrá graves consecuencias (estrés, frustación, prisas...) si lo dejas para mañana. LETRA "B" (Consecuencias leves): Es una actividad que es importante que hagas hoy pero cuyas consecuencias son de menor alcance que las de LETRA A. LETRA "C" (Sin consecuencias): Tareas que tienes que hacer de poca relevancia. No pasaría nada si se aplazara para mañana. Pueden ser ejemplos: llamar a un amigo, ir a recoger un paquete de correos, quedar con el vecino para tomar algo... Utiliza este método para darte cuenta de cuanto procastinas. Cuando queden tareas de letra "a" por hacer y hayas dedicado tiempo a tareas de letra "b" y "c"; habrás procastinado. Si aplazas tareas por falta de tiempo, que sean las de letra "c" (sin consecuencias) y alguna de letra "b" pero asegurate de CUMPLIR LAS MÁS IMPORTANTES. 5. No te sobrecargues de trabajo Tener una lista interminable de tareas pendientes te hace sentir impotente. Se realista y ponte una cantidad de tareas diarias que sepas que eres capaz de cumplir. No cumplir una tarea propuesta un día no es grave. Pero si se convierte en un hábito puede llegar a generarte frustración, estrés y pensamientos negativos que jugarán en contra de tu objetivo: dejar de procrastinar. Planifica solo el 70% de tu tiempo diario, y deja el 30% sin planificar porque siempre habrán imprevistos y tareas que surgen como fruto del propio desempeño diario. Muchas personas tienden a planificar hasta el último minuto, solo para verse frustradas cuando su agenda jamás se cumple. 6. Controla tu exceso de motivación Me explico. Por ejemplo, te apuntas al gimnasio porque quieres ponerte en forma. Estás muy motivado y la primera semana vas 5 veces. La emoción por ponerte en forma es tan grande que quieres ir todos los dias. Pero como todo es fruto del impulso del momento, y no de la planificación a la tercera semana terminas encontrando la pereza y dificultades para mantener el hábito. "Si te propones algo en tu vida y empiezas con ello de manera brusca, tendrás la misma brusquedad para dejarlo a un lado" Recuerdo todo lo que me marcó esta frase ¿Que significa? Nuestra tendencia natural es agotar todos nuestros recursos inmediatamente, especialmente si el proyecto es muy motivador. Un proyecto siempre es una carrera de fondo, donde la constancia y la planificación son imprescindibles. Para llegar al éxito en tu proyecto, cuida tu exceso de motivación y adquiere hábitos de manera lenta y controlada . ________________________________ 7. Ponte presión social ¿Te sabe mal decepcionar a la gente que mas quieres? Utiliza esto en tu favor. Comunica tus metas diarias y los resultados que esperas a la gente que más quieras. De esta manera lucharás por sacar lo mejor de ti en tu labor, para no decepcionar a esa persona ni a ti mismo. Te esforzarás más en acabar a tiempo y tendrás mas fuerza contra la procrastinación. 8. Queda con gente para hacer tareas similares Queda con gente que tenga que hacer tareas similares a las tuyas. Si tienes delante a alguien que está trabajando y tu también deberías trabajar, te obligas a hacerlo con un pensamiento de: "Si el lo está haciendo yo también lo haré". Además de que te puedan ayudar en caso de que te estanques y busques distracciones. Pero cuidado con esto, tus metas han de ser siempre INDIVIDUALES. El único responsable de llevar a cabo tus tareas propuestas eres tu. No debes hacerlas dependientes de que alguien quede contigo o no, es algo aparte. ________________________________ Las interrupciones rompen tu ritmo de trabajo, intensidad y concentración. Constantemente obligan a tu mente a recalibrarse y esforzarse para volver a la tarea en la que te encontrabas. Así que evitarlas es importantísimo para darle un portazo a la procrastinación. 9. Despeja tu escritorio Ordenar tu lugar de trabajo es de gran importancia para una buena inmersión en tu tarea. Clasifica todos tus papeles para que puedas encontrarlos fácilmente cuando los necesites. Todo lo que te resulte innecesario, retíralo del escritorio. Demasiados estímulos visuales hacen que nuestro subconsciente, ese que debe ayudarnos a resolver un problema o a encontrar la idea clave en el proyecto que trabajas, se vea saturado tratando de absorber un montón de detalles innecesarios de nuestro entorno. 10. Auriculares a mano Nuestro entorno de trabajo puede ser ruidoso, con diversos murmullos y multitud de interrupciones. Es difícil concentrarse así. La solución para esto simplemente son unos auriculares y un poco de música que te inspire. La música te ayuda a abstraerte del entorno y a centrarte en tus labores. Aprende qué música te inspira más a trabajar y verás lo poderoso que puede llegar a ser. También es bueno saber que llevar unos auriculares puestos es la mejor arma anti-interrupciones. Si ves a alguien con auriculares es más difícil que vayas a interrumpirle. Utilízalo a tu favor. 11. Trabaja en bloques cortos "Si quieres triunfar, no te quedes mirando la escalera. Empieza a subir, escalón por escalón, hasta que llegues arriba" Este es otro de los puntos importantes. Imagínate que una labor te requiere y calculas que aproximadamente te tomará 3 horas realizarla. Si tomas estas 3 horas como un bloque de tiempo indivisible será más facil que interrumpas tu trabajo o que termines postergando la tarea por lo larga que parece. Lo que recomiendo es una técnica de bloques cortos de trabajo (25 min) , con pequeños descansos (5-10 min). La mejor estructurada es la Técnica Pomodoro , pero puedes hacerlo a tu gusto y de la manera que mejor funciones. Piensa que lo más difícil de una tarea costosa, es empezarla. Si utilizas una técnica de bloques cortos de trabajo te será mas facil empezarla, y por lo tanto llevarla a cabo. 12.Controla las interrupciones externas Igual de peligrosas que las internas. Aqui van las 2 vías para evitarlas: Pide silencio. Dile a las personas con las que vives, que necesitas concentración para un proyecto importante y que agradecerías mucho que no interrumpieran. Aparte de evitar, de esta manera, interrupciones externas también te estarás comprometiendo socialmente a hacer esa tarea. Tendrás más fuerza para llevarla a cabo. Aislate de la electrónica. Tu móvil boca abajo y en silencio, y tu PC alejado si no los necesitas para tu tarea. Si ves inevitable caer en la trampa de ir mirando el movil en tu tiempo de trabajo, hay aplicaciones anti-distracciones como Self Control que te bloquea por el tiempo que tu elijas, todas las aplicaciones de móvil (permitiendote elegir y poner excepciones). 13. Si las interrupciones son inevitables, agilízalas Existen casos en que algunas interrupciones son inevitables. Son claros ejemplos: Consultar algo en Internet acerca de tu labor, que te pregunte algo un compañero, tener que mirar un email del jefe... Por muy inevitables que sean tienes que ser consciente en la duración de una interrupción y su terrible importancia. Emplear tu mente en otra cosa hace que te vayas alejando de la zona de concentración. Si tardas mucho en superar la interrupción, es muy probable que termines distrayéndote con cualquier otra cosa, especialmente si la tarea es compleja o pesada. Esto es procrastinación en toda regla y hay que evitarla. Se consciente de cada una de las interrupciones y piensa que cada segundo que pasas fuera de tu tarea, es un segundo que te aleja más y más de llevarla a cabo. Cuando te des cuenta de cada interrupción que tienes y de todo lo que pierdes con cada una de ellas, hallarás la manera de agilizarlas. Y esa será tu mejor recompensa. ________________________________ ¿Para que motivarte a trabajar duro si nunca tienes un descanso para ti? En un estudio realizado en diciembre de 2010 por la "University of Western Ontario", se comprobó que las personas que dedican parte de su tiempo a actividades placenteras son mucho más eficientes que las que no lo hacen. 14. Dejar espacio en el calendario para el ocio Si sabes que tienes un día libre es menos probable que retrases tareas, por que no quieres trabajar en tu día libre. Pero cuando todos los días son iguales, no puedes ver el final del trabajo y tu mente va a usar la procrastinación para garantizar un poco de diversión en tu vida. Es clave aprender a planificar tu tiempo de ocio. Coge tu planing semanal y hazle huecos de "ocio". El punto es que seguro que te gustará llegar a tus ratos libres sin tener tareas pendientes. Serás más productivo y dejarás de postergar tareas. 15. Recompénsate Saber que tienes un tiempo limitado para trabajar y que luego podrás hacer algo que te gusta te motivará a trabajar más y mejor. Prométete algo sencillo cada vez que cumplas tu planificación diaria. Varios estudios científicos aseguran que la forma de instalar un hábito es crear una acción y repetirla durante 21 días naturales consecutivos. Para automatizar este hábito y hacer que surja sin esfuerzo, se requieren 40 días. ÁNIMO! SIGUIENTE POST: Como Perder El Miedo A Hablar En Público OTROS POST: SUSCRIBETE A MI POST SEMANAL VIA EMAIL O RSS

"Convierte siempre una situación negativa en una positiva" Michael Jordan Hace un tiempo vi varios videos de Emilio Duró, un gurú del optimismo , los cuales recomiendo fervientemente. Me dieron otra perspectiva de la gente. Una de las cosas que más profundicé fue su clara idea de la gente negativa. Habla sobre lo importante que es dejar de quejarse constantemente y evitar a la gente negativa, para aumentar nuestro coeficiente de felicidad. Somos lo que expresamos. Si nos expresamos negativos y nos quejamos con frecuencia, seremos negativos. Y por eso, si te vuelves positivo y dejas de quejarte, tu mente se volverá optimista y entusiasta. Ganarás calidad de vida y atraerás a mas gente a tu alrededor. A todo el mundo le gusta rodearse de gente alegre y positiva. ¿Cómo podrías lograr no quejarte y dejar de ser negativo? Aquí es donde entra el gran reto que te explicaré a continuación. El reto de NO QUEJARTE EN 21 DIAS. Cuando lo logres, cambiará tu vida y tu perspectiva por completo. Un mundo sin quejas. El Reto de 21 dias Este reto lo propuso un pastor llamado Will Bowen y ha conseguido revolucionar la vida de muchas personas. Si eres capaz de conseguirlo también revolucionará la tuya. Es muy simple: tienes que colocarte una pulsera y resistir 21 días sin lamentarte por nada ni una sola vez; así sea “me duele la cabeza” o “nada me está saliendo bien”. Si durante ese periodo emites algún tipo de lamento, como los que nombraré en el siguiente apartado, debes cambiarte la pulsera de muñeca y volver a empezar. Los resultados fueron sorprendentes: la mayoría de los participantes, cuando Will Bowen lo propuso, logró superar este reto pero les tomó un tiempo medio de 5 meses, un tiempo que evidencia la terrible presencia de la cultura de la queja tan presente en nuestras vidas. ¿Crees que puedes aceptar el reto? Seis millones de personas ya lo han logrado desde 2006 cuando Will Bowen lanzó esta campaña en EEUU. Cada día se suman más personas para lograr una vida más gratificante. Quienes lo han logrado reconocen que no es fácil, sin embargo comentan que después de las tres semanas o el poco más que necesitaron, dejaron incluso de criticar con la mente. La clave es no darse por vencidos. Ahora te estoy proponiendo yo a ti asumir este reto de 21 días sin quejas, sin lamentos y sin críticas. Si lo logras, tu vida mejorará de maneras indescriptibles. Tendrás mejor ánimo, menos dolores, relaciones más satisfactorias y mayor autoestima. ¿Qué entenderás por quejarte? Muchas dudas te vendrán a la cabeza, sobre que es considerado queja y que no lo es. A continuación, aprenderás los diferentes tipos de quejas con ejemplos. Quejarse es: -Lamentarte por algo, sin intención de buscarle una solución Por ejemplo: -Es queja -> "Que hambre tengo" -No es queja-> "Que hambre tengo, voy a preparar la comida" -Lamentarte por algo que no tiene solución Por ejemplo: "Que asco, el lunes me operan y tengo que estar 1 día en ayunas" -Criticar de manera no constructiva a alguien. Si criticas algo a alguien, que sea porque quieres lograr una mejora para esa persona Por ejemplo: -Es queja -> "Que mal vestida vas hoy" -No es queja-> "Tu vestimenta no me acaba de convencer, te quedaría mejor otra camiseta" -Lamentarte por algo sin verle el lado positivo Por ejemplo: -Es queja -> "Que mal, mañana tengo un cumpleaños y no me apetece ir" -No es queja-> "Mañana tengo un cumpleaños y no me apetece ir. Aunque por otro lado, me alegrará ver gente que hace tiempo que no veía" ¿Por qué es tan malo quejarse? -La queja es el recurso de los amargados que no se atreven a cambiar lo que no les gusta, ni aceptar lo que no pueden cambiar. -Quejarse es concentrar la atención en lo malo, lo que no se desea, que con la queja se refuerza y expande. Estos pensamientos negativos crean la realidad y nuestras palabras expresan esos pensamientos. -Estar expuesto ante gente negativa por 30 minutos o más (incluido tu mismo o la televisión), despega neuronas del hipocampo del cerebro que es la parte necesaria para resolver problemas. Cuanto más nos quejemos de algo, más nos costará remediarlo. -Con la queja te conectas en tu mente con campos de baja energía que te debilitan. Te hacen vulnerable a enfermedades, conflictos sociales y carencias. Según estudios comprobados científicamente 2 de cada 3 enfermedades provienen de la mente. Cuida tu salud mental y te sentirás mejor. -Cuando nos quejamos del tema que sea, lo único que logramos es sentirnos peor respecto a ese tema. ¿Por qué 21 días? Los científicos y los expertos en conducta humana dicen que toma 21 días crear o eliminar un hábito. Te tomará 21 días dejar el hábito de la queja y empezar una nueva calidad de vida. Bibliografía Un mundo sin quejas - Will Bowen