NestorFarulli
Usuario (Argentina)
¿Cuántas veces nos hemos quedados parados ahí a mitad de camino entre hacer algo que nos gratifique y no hacerlo sólo porque no nos animamos? Creo que ese tipo de decisiones -cuando son negativas- hacen que poco a poco nuestra autoestima se caiga. Es algo sutil; nosotros mismos vamos tapándonos con piedras lentamente. El Miedo es generalmente el principal actor en estos casos, pero hay algo mucho peor: la desconfianza en uno mismo. Muchas veces se piensa que los demás son buenos para todo y nosotros para nada. Yo soy futbolero y voy a poner un ejemplo futbolístico que me sorprendió mucho y me quedó de enseñanza para siempre, tomado de una biografía de Carlos Bianchi. Resulta que cuando él era jugador, en los primeros minutos del partido analizaba a quién era su marcador. Si veía que el defensor era más lento que él, entonces él intentaba ganarle en velocidad, pero si el defensor lo superaba, le pasaba la pelota a un compañero antes de enfrentarse con el defensor y luego esperaba la devolución del pase para ocupar una posición favorable, ya con el defensor vencido. Es notable como a Bianchi no le hacía mella en absoluto que otro lo superara, él sabía que siempre iba a tener un recurso para evitar su "defecto". Creo que es uno de los artífices de su gigante éxito. Entonces, ¿para qué amargarse pensando en nuestros defectos ? Lo más importante, en todo caso, es conocer bien nuestras limitaciones y también nuestras virtudes , para saber por qué camino hay que tomar. Todos, absolutamente todos, tenemos limitaciones pero también virtudes . Generalmente se tiende a realzar los defectos y no valorar nuestras virtudes ; hay que ser objetivo y medir las dos cosas con la misma vara. Detectando nuestras virtudes y limitaciones se nos hará mucho más fácil la toma de decisiones. Y si nos equivocamos, sabremos al menos que no podríamos haber tomado otro camino. Blog: Cómo levantar mi ánimo Néstor Farulli