Narutopain6
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Sus descubridores lo llaman 'Waterworld' (mundo acuático), como la famosa película protagonizada por Kevin Costner. Es un insólito planeta compuesto fundamentalmente de agua, rodeado de una espesa atmósfera de vapor, mayor que la Tierra pero más pequeño que Urano. El telescopio espacial Hubble acaba de analizar su atmósfera, y los astrónomos consideran que se trata de un nuevo tipo de exoplaneta que jamás se había detectado hasta ahora. Un equipo internacional de investigadores de la NASA, encabezado por Zachory Berta, del Centro Harvard Smithsonian de Astrofísica (CfA, por sus siglas en inglés), ha estudiado este nuevo mundo, denominado GJ 1214b. "Es un planeta que no se parece a nada de lo que conocemos hasta ahora. Una proporción enorme de su masa está compuesta de agua", ha explicado Berta en la web del Hubble, donde se presenta el descubrimiento. GJ 1214b fue descubierto en 2009 por un equipo de astrónomos encabezado por David Carbonneau, del CfA. Su diámetro esaproximadamente 2,7 veces más grande que el de la Tierra y su peso es unas siete veces mayor. El planeta orbita a unos dos millones de kilómetros de una estrella enana roja cada 38 horas y se calcula que la temperatura en su superficie es de unos 230 grados Celsius. Mezcla de gases En 2010, el científico Jacob Bean, de la CfA, y sus colegas indicaron que habían medido la atmósfera del planeta GJ 1214b y determinaron que, probablemente, estaba compuesto en gran medida por agua. Pero sus observaciones también podrían explicarse por la presencia de una bruma atmosférica que envuelve al planeta, como la que rodea la luna Titán de Saturno. Berta y los otros autores del artículo que incluyen a Derek Homeier, de Lyon en Francia, usaron la Cámara 3 de Campo Ancho del Hubble para estudiar al planeta cuando cruzaba por delante de su estrella. Durante ese tránsito la luz de la estrella se filtró a través de la atmósfera planetaria, lo que proporcionó información acerca de su mezcla de gases. "Usamos el Hubble para medir el color infrarrojo del atardecer en ese mundo", ha explicado Berta. Las brumas son más transparentes a la luz infrarroja que a la luz visible, de modo que las observaciones del Hubbleayudan a determinar la diferencia entre una atmósfera vaporosa y una brumosa. De esta manera, los astrónomos llegaron a la conclusión de que el nuevo planeta tiene una densa atmósfera de vapor de agua. Materiales exóticos Dado que se conocen la masa y el tamaño del planeta, los astrónomos pueden calcular su densidad, que es de apenas dos gramos por centímetro cúbico. El agua tiene una densidad de un gramo por centímetro cúbico, en tanto que la densidad promedio de la Tierra es de 5,5 gramos por centímetro cúbico. Estos datos llevan a los científicos a la conclusión de que el planeta GJ 1214b tiene mucha más agua y mucha menos rocas que la Tierra. Como resultado, y si las conclusiones de los científicos son acertadas, la estructura interna del planeta GJ 1214b es muy distinta de la de la Tierra. "Las temperaturas elevadas y presiones altas pueden formar materiales exóticos como 'hielo caliente' o 'agua superfluida', sustancias que son completamente extrañas a nuestra experiencia cotidiana", en opinión de Berta. El GJ 1214b se encuentra en la constelación de Ofiuco, también conocida como 'El portador de la serpiente' o 'Serpentario', a apenas 40 años luz de la Tierra la nave kepler descubre 26 nuevos planetas orbitando en torno a 11 estrellas El telescopio Kepler de la NASA, prolífico cazador de astros, ha descubierto otros 26 planetas en once sistemas planetarios, informó hoy la agencia espacial estadounidense. "Estos descubrimientos casi duplican el número de planetas verificados por Kepler y triplican el de astros que se sabe que tienen más de un planeta que transita en su entorno", explicó la NASA en un comunicado. "Esos sistemas ayudará a los astrónomos a entender mejor cómo se forman los planetas", agregó. Desde que fue lanzado en 2009, Kepler detecta planetas y posibles candidatos con un amplio rango de tamaños y en distancias de órbitas también muy variadas, para ayudar a los científicos a entender mejor cuál es nuestro lugar en la galaxia. Los planetas detectados ahora por Kepler orbitan cerca a sus astros centrales y varían en tamaño desde 1,5 veces el radio de la Tierra a un poco más que Júpiter, el mayor de la Vía Láctea. Además, los 26 planetas orbitan más próximos a sus astros que lo que Venus gira alrededor del Sol, lo que significa que les toma entre seis y 143 días completar una órbita, según los científicos de la NASA. Topografía rocosa Se requerirán más observaciones para determinar si éstos tienen la topografía rocosa de la Tierra o un atmósfera gaseosa como la de Neptuno, explicó la NASA. "Antes de la misión Kepler, sabíamos que existían quizá 500 exoplanetas" en la bóveda espacial, dijo Doug Hudgins, científico a cargo del programa Kepler en Washington. "Ahora, en tan sólo dos años de mirar hacia un trozo del cielo un poco más grande que un puño, Kepler ha descubierto más de 60 planetas y más de 2.300 candidatos a planeta", explicó Hudgins."Esto nos dice que nuestra galaxia está cargada de planetas de todo tipo de tamaños y órbitas". Kepler identifica los "candidatos a planeta" mediante una repetición de las mediciones del brillo de luz que emiten más de 150.000 estrellas para detectar cuando un planeta pasa enfrente de ellas. Ese paso produce una pequeña sombra hacia la Tierra y el observatorio Kepler. En ese sentido, Eric Ford, profesor de Astronomía en la Universidad de Florida y principal autor de un informe que confirmó los planetas Kepler-23 y Kepler-24, dijo que hacen falta más observaciones y análisispara confirmar que el pequeño incremento en el brillo de la estrella se debe a un planeta. "Verificamos estos planetas mediante nuevas técnicas que han acelerado drásticamente su descubrimiento", observó Ford. Con el anuncio de hoy, el número de planetas descubiertos por Kepler aumenta a 61, junto a otros 2.326 candidatos a planeta. Descubiertos seis nuevos planetas. El Telescopio espacial de la NASA Kepler ha descubierto seis nuevos planetas alrededor de una estrella similar al Sol El Telescopio espacial de la NASA Kepler ha descubierto seis nuevos planetas alrededor de una estrella similar al Sol, unos extraños mundos que los astrónomos han denominado mini Neptunos. Cinco de los nuevos planetas están más cerca de su estrella madre de lo que Mercurio está del Sol. El sexto mundo está todavía más alejado, en una región que caería dentro de la órbita de Venus. “Este es el sistema planetario más compacto que se conoce” afirmó el coautor del studio Jonathan Fortney, astrónomo del Observatorio Lick en la Universidad de California, Santa Cruz. Los planetas son relativamente pequeños y tienen aproximadamente de 2 a 4,5 veces el radio de la tierra pero también son sorprendentemente ligeros lo que indica que están hechos en su mayoría de gases. Basándose en sus densidades, cuatro de los planetas parecen tener atmósferas gruesas de hidrógeno y helio. Los dos planetas más cercanos a la estrella tienen densidades mayores lo que sugiere que estos organismos tienen una atmósfera hecha en su mayoría de agua con una fina piel de hidrógeno y helio. Encontrar tantos planetas alrededor de la misma estrella y ser capaz de calcular sus propiedades es una gran ayuda científica, afirmó Fortney. Como los paleontólogos estudian especies de dinosaurio relacionadas, los astrónomos pueden mirar numerosos mundos que nacieron juntos para obtener una comprensión de las transformaciones planetarias. “Podemos hacer ciencia comparativa y ... podemos pensar sobre cómo la evolución de los planetas ha variado durante el tiempo”, afirmó. Se encuentran nuevos planetas mediante el baile orbital El telescopio espacial Kepler fue diseñado para buscar planetas del tamaño de la Tierra que transitan o pasan frente a sus estrellas madre tal y como se ven desde la Tierra. “Nuestros objetivos son básicamente 100.000 a 150.000 estrellas cerca de la constelación Cygnus,” afirmó Fortney, que es miembro del equipo científico Kepler. “Kepler simplemente mira al trozo de cielo imperturbable durante cuatro años”. Con suficiente tiempo, los astrónomos pueden obtener bajadas periódicas de la luz procedente de las estrellas cuando pasan los planetas. (Averigüe como puede ayudar a cazar planetas utilizando Kepler.) Fortney y sus colegas han encontrado seis debilitamientos de la luz procedente de una estrella llamada Kepler-11, aproximadamente a 2.000 años luz de distancia. La estrella es de casi del mismo tamaño, temperatura y brillo que nuestro Sol. “En gran medida es como un gemelo solar”, explicó Fortney. A esa distancia, sin embargo, la estrella es muy débil lo que hace que para los astrónomos sean muy difícil utilizar otras técnicas para cazar planetas para verificar el hallazgo. En su lugar, el equipo Kepler confirmó los descubrimientos utilizando un método llamado variaciones en el tiempo de tránsito o VTT. “Piense en un planeta que transita”, afirmó Fortney. “Si su periodo orbital es de diez días, cada diez días pasará por delante de la estrella madre. Pero si transitan múltiples planetas, se afectan los unos a los otros [a través de la gravedad]. Un planeta puede transitar tarde o temprano”. Cálculos similares de los planetas que afectan al tiempo orbital de los otros es lo que permitió a los astrónomos alemanes y franceses encontrar Neptuno en 1846. El planeta más exterior de nuestro sistema solar, Neptuno apenas era visible para los telescopios de la época y aquellos que podían verlo pensaban que era una estrella. Sin embargo, los astrónomos sabían que Urano no orbitaba como debería basándose en las leyes físicas del movimiento. La extraña órbita de Urano llevó al matemático Urbain Joseph Le Verrier a predecir la posición y la masa de Neptuno para explicar las discrepancias. En el caso de la estrella Kepler-11, la coreografía movida por la gravedad de los debilitamientos en la luz de la estrella es seguramente el producto de múltiples planetas, según concluyó el equipo. Otros estudios, detallados esta semana en la revista Nature permitieron a los astrónomos calcular con bastante exactitud las masas, las posiciones, los tamaños y las densidades de cinco de los nuevos mundos. El sexto planeta está lo suficientemente lejos de sus hermanos para no afectar a su danza orbital. En su lugar, los astrónomos tuvieron que realizar una serie de cálculos para asegurarse de que el planeta existe. Aunque el equipo tiene confianza en que así es, no fueron capaces de extraer tantos datos sobre el mundo periférico. “Sabemos que el radio es unas 3,6 veces el de la Tierra”, afirmó Fortney, “y es probable que sea menos de 30 veces la masa de la Tierra”. ¿La “Súper Tierra” está entre los nuevos planetas? El nuevo sexteto planetario es considerablemente similar a un conjunto unido de mundos alrededor de una estrella como el sol HD 10180 que fue anunciado el pasado otoño. La estrella se encuentra a solo 127 años luz de la Tierra. Un equipo de científicos con base en Europa encontró cinco mundos parecidos a Neptuno cerca de la estrella y un sexto planeta más grande algo más alejado. También vio una señal tenue de un mundo mucho más pequeño muy cercano a la estrella que puede ser una “súper Tierra”, un planeta rocoso mucho más grande que el nuestro. Una diferencia clave entre los dos nuevos sistemas encontrados es que “el “compactamiento” es mucho más pronunciado en el nuevo sistema Kepler”, afirmó en un correo electrónico el Director del estudio sobre HD 10180 Christophe Lovis, astrónomo del Observatorio de Ginebra en Suiza. “A primera vista me sorprendió que dicho sistema pudiera ser dinámicamente estable a largo plazo”, afirmó. “Las masas planetarias en el sistema Kepler son menores que en HD 10180 ... lo que probablemente facilita esta configuración aún más compacta”. Lovis y sus colegas habían encontrado planetas alrededor de HD 10180 utilizando el Buscador Planetario por Velocidad Radial de Alta Precisión, o HARPS, un instrumento situado en Chile. El método de la velocidad radial mide los temblores en la luz estelar causados por la atracción gravitacional de los cuerpos en órbita. “El hecho de que HARPS y Kepler, utilizando técnicas diferentes, encuentren cosas similares es tranquilizador en sí mismo y demuestra lo complementarios que pueden ser dichos enfoques”. Lovis observa, sin embargo, que él preferiría confirmar las propiedades planetarias del sistema Kepler-11 mediante otras técnicas. “En este caso en particular, las velocidades radiales serían de ayuda para medir las masas, probablemente de manera más precisa de lo que es viable con VTT”, afirmó. El problema es que la estrella Kepler-11 “es casi demasiado tenue para un seguimiento preciso de la velocidad radial y requeriría mucho tiempo de telescopio. “Éste será el principal contraste entre el estudio Kepler y un estudio normal de velocidad radial como el HARPS: Kepler parece estar a decenas de miles de estrellas distantes mientras que HARPS parece estar a unas pocas centenas de estrellas brillantes”. ¿Aún más planetas esperan a ser descubiertos? Por ahora los astrónomos no están seguros de si el sistema Kepler-11 alberga algún mundo rocoso como la Tierra como el que rodea a HD 10180. “Es posible que hayan planetas más pequeños que no hemos podido ver todavía”, afirmó Fortney, coautor del nuevo estudio Kepler. “Con unos cuantos años más de datos, podría surgir alguno. Es posible que la VTT nos muestre que existe otro planeta en el sistema que no transita. ... " Lo que revelan los datos existentes es que el grupo que orbita alrededor de Kepler-11 muy probablemente se formó de manera muy rápida. “La forma en la que creemos que se formaron los gigantes de gas como Júpiter es que, en primer lugar, se formó un protonúcleo de hielo y rocas y es como unas diez veces su tamaño [el de la masa de la Tierra]. A través de su gravedad, el núcleo empuja tremendas cantidades de gases hacia arriba, especialmente hidrógeno”, afirmó Fortney. En el disco de los materiales de la formación de los planetas, el gas hidrógeno libre dura solo cinco millones de años aproximadamente antes de que el viento estelar cargado de partículas que fluye desde la estrella madre lo haga desaparecer. Esto significa que los planetas gaseosos alrededor de Kepler-11 pueden haber crecido rápidamente para que estén llenos de hidrógeno. El sistema Kepler-11 también es un buen caso de estudio para lo que sucede a los planteas de gas que se mueven cerca de sus estrellas. Basándonos en sus tamaños y dinámicas orbitales, los planetas Kepler se formaron lejos de la estrella y luego se movieron hacia dentro según cree el equipo. Los dos mini Neptunos que están más cerca de la estrella pueden haber tenido atmósferas de hidrógeno-helio más gruesas como sus hermanos pero conforme los dos mundos más cercanos se acurrucaban cerca de la estrella, su poderosa radiación comenzó a quitar las capas más exteriores. Observar las diferencias entre los dos conjuntos de planetas puede ayudar a los astrónomos a entender exactamente cómo dichos mundos pierden masa con el transcurso del tiempo. “A largo plazo, creo que vamos a encontrar que los sistemas multiplanetarios son comunes”, añadió Fortney. “Con tránsitos limitados a ver los extremos de los planetas, siempre vamos a estar encontrando el número mínimo de planetas, un sistema podría tener una alineación de forma que midamos tres planetas cuando en realidad hay cinco.” Pero sobre todo, afirmó, “cuando ves un planeta, probablemente vas a encontrar otro”. imagenes FIN DEL POST