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Primer post: 16 jun 2011Último post: 16 jun 2011
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Biografia de Alejandro Magno
Biografia de Alejandro Magno
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/16/2011

Hola a todoss! aca hago mi pequeño pero humilde aporte sobre la historia del gran Alejandro Magno... espero que les guste, pero mas que nada les sea muy util! 20 de julio, 356 a. C. - 13 de junio, 323 a. C. Lugar de nacimiento: Pella, Macedonia Lugar de defunción: Babilonia Lealtad: Reino de Macedonia Rango: Rey de Macedonia Biografia: Alejandro III, el Magno, o simplemente Alejandro Magno (el Grande), nació en julio de 356 aC. en la ciudad de Pella, capital de Macedonia, actual Grecia. Hijo del Rey Filipo II y de la princesa Olimpia, descendiente de la familia real Epirota, adoraba los poemas épicos que le leía su institutriz y allí comienza su admiración por Aquiles, a quien intentó imitar el resto de su vida. Fue educado como un príncipe heredero. Su primer tutor fue Leónidas I, pariente de su madre, encargándose de la educación física del muchacho. Lánice sería su institutriz, aficionándole a los poemas de Homero y de Eurípides. El joven pronto manifestó una gran afición a la lectura, especialmente los poemas épicos donde se loaban a los héroes de los que descendía. Imitar a esos héroes se convertirá en una de las obsesiones de Alejandro. Tanto Leónidas como Lánice estaban vinculados a Olimpia, lo que no era motivo de confianza para Filipo, ya que el mismo tenia una relacion de odio con Olimpia. El rey decidió que su heredero se educara en una auténtica academia, por lo que el príncipe fue enviado a la ciudad de Mieza., y, teniendo como tutor a Aristóteles, en filosofía, geografía, zoología, literatura, poesía, retórica, ciencia y medicina A los 16 años lucha contra lo Tríbalos e Ilirios, además de ejercer interinamente el gobierno mientras su padre sitiaba Bizancio.Desde muy joven fue arrastrado por la ambición de conquista, a tal punto que cuando veía los triunfos de su padre repetía una y otra vez "no me dejará nada para mí" Entre preceptor y alumno surge una interesante relación que perdurará en el tiempo, influyendo la doctrina del filósofo en la manera de actuar de Alejandro. Paralelamente a esta formación académica, el príncipe continuó con su formación atlética y militar, crucial para los diversos hechos de armas que vivirá más adelante. Durante estos años entablará un estrecho contacto con algunos militares, que se convertirán en auténticos compañeros de batalla. Uno de ellos fue Clito, hermano de Lánice. El mejor amigo de Alejandro sería Hefestión, su mano derecha y un fiel aliado. Las relaciones con su padre no parecen muy fluidas, incluso algunos especialistas se refieren a un posible complejo de Edipo para explicar esa tumultuosa relación filial. El matrimonio de Filipo con una joven aristócrata macedonia motivaría el exilio de Olimpia, acompañada poco después por Alejandro. Se especula con la posibilidad de la participación del propio Alejandro en una conspiración contra Filipo. Un año duraba el destierro y, tras ese periodo, se producía la reconciliación entre padre e hijo, lo que motivaba el regreso de Alejandro a la corte y a sus tareas gubernamentales y militares. A los 16 años participa en su primera campaña militar, luchando contra los tribalos y los ilirios, pueblos asentados en la frontera norte del país, adquiriendo experiencia en los más duros métodos militares. Se afirma que Aristóteles le aconsejó esperar para participar en batallas, pero Alejandro le respondió: Si espero perderé la audacia de la juventud. Dos años más tarde comandaba la caballería macedonia que destrozaba a los griegos en la batalla de Queronea (338 a. C.). Batalla de Queronea Batalla de Queronea "el ataque" Alejandro es considerado el heredero legítimo de la monarquía macedonia, estrechando desde este momento los lazos con su madre, una mujer temperamental y ambiciosa que sólo deseaba ver a su hijo en el trono. Ese carácter ambicioso también será característico de Alejandro, manifestando una compleja personalidad en la que destaca su generosidad, el autocontrol y la impetuosidad, sin menospreciar su testarudez. A medida que transcurran los años, nos encontraremos con un Alejandro desconfiado e incluso cruel en algunos momentos, mostrando el aspecto más "macedonio" de su personalidad. Se cuentan numerosas anécdotas de su niñez, siendo la más referida aquella que narra Plutarco: Filipo II había comprado un gran caballo al que nadie conseguía montar ni domar. Alejandro, aun siendo un niño, se dio cuenta de que el caballo se asustaba de su propia sombra y lo montó dirigiendo su vista hacia el Sol, ese mismo seria su gran compañero de batallas. Estatua de Alejandro Magno montando a Bucéfalo, Tesalónica, Grecia. Para solucionar los problemas provocados por el destierro de Olimpia, Filipo decide casar a su hija Cleopatra con su cuñado, Alejandro el Epirota. Durante la ceremonia Filipo es asesinado a manos de Pausanias, un capitán de su guardia, lo que motiva el ascenso de Alejandro al trono en al año 336 a. C. Se desconoce si Olimpia o Alejandro alentaron a los autores del magnicidio. El ascenso de Alejandro al trono contó con el inestimable apoyo de los militares que colaboraron con Filipo en sus victoriosas campañas. Alejandro se dispondrá a fortalecer la frontera norte, donde grupos bárbaros procedentes de Centroeuropa amenazaban la integridad territorial del reino macedonio. A pesar del mayor número de las tropas enemigas, Alejandro acabó con ellos de manera fácil, poniendo de manifiesto su valentía y su capacidad estratégica. Tebas se erigió como cabeza de la rebelión, aprovechando que el heredero al trono macedonio era un joven e inexperto príncipe. Alejandro se dispuso a hacer frente a los opositores, poniendo en marcha una campaña contra Tebas, arrasando la ciudad, y Atenas. A los 20 años Alejandro ostentaba los cargos que fueron anteriormente de su padre: comandante supremo de la Liga Helénica, comandante en jefe de la Liga de Corinto y presidente de la Liga Tesalia. De esta manera se ponía de manifiesto que el joven rey era el dueño absoluto de Grecia, continuando la política expansionista de su padre, de quien heredó la inteligencia política y la energía. Las tropas estaban dispuestas para la lucha. Las temidas falanges macedonias, constituidas por aguerridos y fieros combatientes en formación compacta, armados con lanzas de casi cinco metros, la poderosa caballería y los contingentes de tropas auxiliares estaban preparados para ponerse a disposición de su rey, que iría al frente de ellas, participando en la batalla como un combatiente más. El siguiente objetivo del rey macedonio es la conquista de Asia, teniendo en los persas a un enemigo histórico. El proyecto ya estaba en la mente de Filipo, quien había establecido posiciones en los territorios de la Tracia y el norte del mar Egeo, excelentes puntos de partida para futuras expediciones. Alejandro convenció a las demás ciudades helénicas de los beneficios de la empresa asiática, dotando la campaña de un significativo panhelenismo. La conquista de Persia Gránico (334 a.C.) – Issos (333 a.C.) – Tiro (332 a.C.) – Gaza (332 a.C.) – Gaugamela (331 a.C.) – Roca Sogdiana (327 a.C.) – Hidaspes (325 a.C.) (mayo, 334 a. C.) Alejandro cruzó el Helesponto hacia Asia Menor, pretendiendo seguir los planes de su padre de liberar a los 10.000 griegos que se encontraban bajo dominio persa. Hizo una breve parada en Troya, donde honró la tumba de su héroe Aquiles. En la primera contienda que se libró en territorio asiático, la batalla del Gránico, a orillas del riachuelo Gránico, Aunque Parmenio y sus generales más experimentados le aconsejaron obrar con precaución, Alejandro rechazó la idea de dormir en los bancos del río y atacar al amanecer. Optó por un ataque inmediato para exaltar la valentía y confianza de sus tropas y en el proceso intimidar a sus adversarios los sátrapas le hicieron frente con un ejército de 40.000 hombres comandado por el astuto Memnón de Rodas y compuesto en su mayor parte por griegos mercenarios, pero el ejército persa ofreció una débil resistencia y fue vencido. En este combate Alejandro estuvo cerca de la muerte, pues un persa trató de asesinarlo por la espalda. Finalmente salvó la vida gracias a Clito, uno de los hombres de confianza de Filipo, que de un sablazo le amputó la mano al agresor. Batalla del río Gránico mayo, 334 a. C. La conquista de los territorios del Imperio Persa solventaría buena parte de los problemas de la población helena, a la vez que se vengarían las afrentas sufridas a manos de los persas en el siglo V a. C. El ejército de Alejandro estaba constituido por unos 19.000 infantes y 4.000 jinetes, a los que debemos sumar 7.000 arqueros y 900 unidades de tropas auxiliares. El Imperio Persa contaba con un ejército infinitamente superior; unos 50.000 mercenarios griegos y más de 30.000 soldados procedentes de las levas, junto a la famosa guardia personal del rey, llamados los Diez Mil Inmortales, y las tribus de las montañas. Las provincias imperiales más alejadas estaban controladas por puestos fortificados y los recursos imperiales eran casi ilimitados, producto del ajustado engranaje de la maquinaria política y administrativa persa. A pesar de las contundentes diferencias, Alejandro obtendrá la victoria. Tras derrotar al sátrapa local en la batalla del Gránico, la resistencia persa organizada desaparece en Asia Menor, exceptuando algunos focos aislados como Mileto o Halicarnaso. Después de pasar un año asegurando su conquista de la península de Anatolia (actual Turquía), Alejandro comienza su ofensiva hacia Siria, con el propósito de neutralizar la peligrosa flota persa capturando sus puertos. Cuando Alejandro se encontraba en Tarso (Cilicia), le llegaron noticias de que Darío amasaba un gran ejército en Babilonia. Si Darío conseguía alcanzar el Golfo de Issos, podía utilizar el apoyo de la flota persa al mando de Farnabazo III, que aún operaba en el Mediterráneo, facilitando su suministro y probablemente desembarcando tropas en su retaguardia. De este modo, el macedonio dejó su ejército principal en Tarso, pero encargó a Parmenio tomar la costa alrededor de Issos. En noviembre, Alejandro recibió informes de que el gran ejército había entrado en Siria. Decidió reagrupar su disperso ejército y avanzar hacia el sur desde Issos a través del paso de Jonás. Ejer. Persa (Infanteria y arqueros) Ejército persa: El ejército persa superaba en número al macedonio, aunque las cifras de éste son desconocidas, los cálculos mas bajos son de 60 a 100 mil, mientras que los más altos son de 600.000 persas de Plutarco, las bajas persas se desconocen, varían de 20 a 120 mil muertos. Ejército macedonio: El ejército de Alejandro consistía en 12.000 falangitas, 3.000 hipaspistas, 7.000 hoplitas. La caballería de Alejandro tenía, 2.100 hetairoi, 2.100 tesalios, 600 prodromoi, 750 griegos y 300 peonios. Alejandro también contaba con hostigadores compuesto por 6.000 tracios, 5.000 griegos, 1.000 ilirios y 1.000 cretenses.. Alejandro conquistó fácilmente Fenicia, con excepción de la isla deTiro, debiendo mantener un largo asedio para capturarla (de enero a agosto de 332 a. C.), conocido como el Sitio de Tiro. Desafortunadamente para los persas, tantos generales eran incapaces de ponerse de acuerdo en un único plan, rechazando la sagaz táctica de Memnón, que pretendía quemar los campos de trigo y retirarse después, dejando sólo tierra estéril a su paso. A los gobernadores no les gustaba la idea de arrasar sus propias tierras. . ] Tras derrotar al sátrapa local en la batalla del Gránico, la resistencia persa organizada desaparece en Asia Menor, exceptuando algunos focos aislados como Mileto o Halicarnaso. Después de pasar un año asegurando su conquista de la península de Anatolia (actual Turquía), Alejandro comienza su ofensiva hacia Siria, con el propósito de neutralizar la peligrosa flota persa capturando sus puertos.. Cuando Alejandro se encontraba en Tarso (Cilicia), le llegaron noticias de que Darío amasaba un gran ejército en Babilonia. Si Darío conseguía alcanzar el Golfo de Issos, podía utilizar el apoyo de la flota persa al mando de Farnabazo III, que aún operaba en el Mediterráneo, facilitando su suministro y probablemente desembarcando tropas en su retaguardia. De este modo, el macedonio dejó su ejército principal en Tarso, pero encargó a Parmenio tomar la costa alrededor de Issos. En noviembre, Alejandro recibió informes de que el gran ejército había entrado en Siria. Decidió reagrupar su disperso ejército y avanzar hacia el sur desde Issos a través del paso de Jonás.. Alejandro combate contra el rey persa Darío III en la batalla de Issos Ejército persa El ejército persa superaba en número al macedonio, aunque las cifras de éste son desconocidas, los cálculos mas bajos son de 60 a 100 mil, mientras que los más altos son de 600.000 persas de Plutarco, las bajas persas se desconocen, varían de 20 a 120 mil muertos.. Ejército macedonio El ejército de Alejandro consistía en 12.000 falangitas, 3.000 hipaspistas, 7.000 hoplitas. La caballería de Alejandro tenía, 2.100 hetairoi, 2.100 tesalios, 600 prodromoi, 750 griegos y 300 peonios. Alejandro también contaba con hostigadores compuesto por 6.000 tracios, 5.000 griegos, 1.000 ilirios y 1.000 cretenses.. Tras el sitio de Tiro, las únicas dificultades antes de llegar a la satrapía de Egipto eran las ciudades fortificadas de Acre y Gaza. Alejandro Magno no encontró resistencia en Acre con lo que pudo penetrar en Palestina hasta llegar a Gaza. El comandante persa de la ciudad de Gaza era el eunuco Batis, que aprovisionó la ciudad de soldados y víveres para resistir un sitio largo, intentando cerrar el paso a Egipto y dar tiempo a Darío III para que reorganizase a su ejército en el valle. La situación de Gaza en una colina no permitió a los macedonios utilizar directamente sus máquinas de asedio contra las murallas, por lo que tuvieron que construir un terraplén en la parte sur de la muralla. Una vez terminado, empezaron a utilizar los arietes contra las murallas. Para evitar que los macedonios abriesen una brecha en la muralla, los sitiados hicieron una rápida salida. Únicamente una intervención personal de Alejandro evitó que se perdiesen las máquinas de asedio y se destruyese el terraplén. En esta lucha, Alejandro resultó herido por un dardo en el hombro.. Sitio a Gaza 332 a. C. Tras este revés, los macedonios desembarcaron las máquinas de asedio que utilizaron en Tiro y construyeron más terraplenes. Atacando por varios puntos a la vez, los macedonios lograron abrir brechas en las murallas y lanzar ataques por dichas brechas. Los defensores lograron rechazar los primeros ataques, pero la situación se volvió insostenible cuando los hipaspistas lograron abrir las puertas de la ciudad. Según Curcio, tras capturar la ciudad Alejandro ordenó que su gobernador, Batis, fuera atado a un carro y arrastrado por toda la ciudad hasta morir. Ninguna otra fuente respalda esta anécdota, por lo que puede tratarse de una leyenda en la que se pretendió equiparar a Alejandro con Aquiles arrastrando el cuerpo de Héctor de la misma forma. Con esta victoria Alejandro Magno abrió el camino hacia la conquista de la satrapía de Egipto.. Alejandro fue bien recibido por los egipcios, quienes le apoyaban por su lucha contra los persas, cuyos reyes habían dominado Egipto en dos ocasiones: de 523 a 404 a. C. (Dinastía XXVII) y de 343 a 332 a. C. (Dinastía XXXI). Como su salvador y libertador, por decisión popular se le concedió a Alejandro la corona de los dos reinos, siendo nombrado faraón en noviembre de 332 a. C. en Menfis. En enero del 331 a. C. Alejandro fundó la ciudad de Alejandría en una parte muy fértil del delta del Nilo. Los motivos de la fundación eran tanto económicos (la apertura de una ruta comercial en el mar Egeo) como culturales (la creación de una ciudad al estilo griego en Egipto, cuya planificación se dejó en manos del arquitecto Dinócrates). Posteriormente, tras un dificultoso viaje por el desierto, llegó al oasis de Siwa, donde el profeta del dios Amón le anunció que le saludaba tanto de parte del dios como de su padre. Alejandro preguntó si había quedado sin castigo alguno de los asesinos de su padre Filipo, y si se le concedería dominar a todos los hombres. Habiéndole dado el dios favorable respuesta y asegurándole que Filipo estaba vengado, Alejandro le hizo magníficas ofrendas, y entregó ricos presentes a los hombres allí destinados. También se dice que Alejandro, en una carta enviada a su madre, le comunicó haberle sido hechos ciertos vaticinios arcanos, que sólo a ella revelaría. Algunos han escrito que queriendo el profeta saludarle en idioma griego con cierto cariño le dijo "hijo mío", equivocándose en una letra; y que a Alejandro le agradó este error, por dar motivo a que pareciera le había llamado hijo de Júpiter. La cultura del Antiguo Egipto impresionó a Alejandro desde los primeros días de su estancia en este país. Los egipcios nos han dejado testimonio, grabado en piedra, de estos hechos y apetencias. En Karnak existe un bajorrelieve donde se representa a Alejandro haciendo ofrendas al dios Amón. Relieve de Alejandro Magno ante Amón-Ra En la primavera de 331 a. C., Alejandro dejó Egipto regresando a Tiro donde estaba su flota. De allí se dirigió a Antioquía, cruzando el valle del río Orontes, y llegó al Río Éufrates a la altura de Tapsaco, donde fundó la ciudad de Niceforio para que fuera una plaza fuerte y depósito de los suministros del ejército. Aquí supo que Darío se encontraba en Arbelas, por lo que cruzó el Tigris y se dirigió hacia el norte bordeando la ribera oriental del río. Darío había reclutado un nuevo ejército tras su derrota en Issos. Desde Babilonia avanzó hacia el norte, pasó a la orilla izquierda del Tigris y continuó hacia Arbelas, donde estableció su aprovisionamiento y su harén. Luego dirigió el ejército a Gaugamela, lugar que tenía una amplia llanura que favorecería el movimiento de sus numerosas tropas montadas. Incluso procedió a nivelar el terreno y eliminar los obstáculos, convirtiendo Gaugamela en un inmenso campo de maniobras apto para que se desplazaran sus carros provistos con guadañas en las ruedas. El ejército persa: Como ocurre frecuentemente con el tamaño de los ejércitos que combatieron en la época antigua, los historiadores modernos dudan de las cifras dadas por los historiadores antiguos. Según Arriano, el ejército persa estaba compuesto por 40.000 jinetes, 1.000.000 de infantes, 200 carros armados con guadañas y unos cuantos elefantes de guerra. Juniano Justino comenta que eran 400.000 los infantes y 100.000 los jinetes; Quinto Curcio Rufo refiere que constaba de 45.000 caballos y 200.000 hombres; Diodoro Sículo y Plutarco, que eran 1.000.000 de hombres en total. Los historiadores modernos han estimado que el ejército persa estaba compuesto por unos 92.000 combatientes. Aunque siguiendo datos modernos se puede estimar que de esos 92.000 combatientes, tan sólo 70.000 eran soldados propiamente dichos, mientras que como soldados profesionales el ejército persa contaba con 4.000 mercenarios griegos y 8.000 de infantería pesada, en la época denominados Inmortales. Además, unos 20.000 caballeros eran considerados propiamente como caballería pesada profesionalizada, el resto de los guerreros se consideran reclutas ocasionales con cierto entrenamiento: arqueros y caballería ligera. Los otros 22.000 combatientes fueron campesinos reclutados a toda prisa y prácticamente sin entrenamiento, por lo que su importancia militar fue escasa y ni siquiera llegaron a combatir, puesto que huyeron a la vez que Darío.. Es imposible calcular las bajas de esta batalla. Los historiadores antiguos van desde 300.000 persas muertos y solamente 100 macedonios y 1.000 caballos, hasta otros más modernos que las estiman en 40.000 muertos persas y 5.000 macedonios. Alejandro se dirigió desde Arbelas a Babilonia, donde ordenó reconstruir el templo de Marduk. Luego tomó Susa, donde se apoderó de 120.000 talentos, y más tarde conquistó Persépolis, donde en un acto ritual de venganza quemó el palacio de Jerjes. En el invierno del año 330 a. C. partió de Persépolis a Ecbatana, donde se apoderó de 180.000 talentos, pero Darío lo eludió nuevamente. Por fin, tras recorrer 585 km en once días, logró alcanzar a la comitiva de Darío para enterarse que éste había sido asesinado por Besso. Con la muerte de Darío se cumplió el objetivo político de Alejandro: imponer su voluntad en el Imperio y establecer su dominio sobre las satrapías del este.. Muros hoy en dia Babilonia (Irak) La Roca Sogdiana, o la Roca de Ariamazes, era una fortaleza en Sogdiana, capturada por las tropas de Alejandro Magno en el 327 a. C. Oxiartes de Bactriana había enviado a su esposa y a sus hijas, una de ellas llamada Roxana, para refugiarse en la fortaleza ya que se creía que era impenetrable y estaba aprovisionada para resitir un largo asedio. Cuando Alejandro preguntó a sus defensores si querían rendirse, rechazaron la oferta, indicando que Alejandro necesitaría "hombres alados" para capturar la fortaleza. Alejandro buscó voluntarios que fueran capaces de escalar los riscos sobre los que se elevaba la fortaleza. Se presentaron 300 hombres que en asedios anteriores habían adquirido experiencia escalando. Ayudándose de cuerdas y clavijas, escalaron el acantilado durante la noche; durante el ascenso murieron unos 30 hombres. Siguiendo las órdenes de Alejandro, indicaron que habían alcanzado el objetivo agitando pedazos de tela de lino. Alejandro envió a un emisario para que anunciara la noticia a los enemigos, indicando que debían rendirse sin demora ya que sus "hombres alados" habían tomado posiciones en la cima. Los defensores de la fortaleza, soprendidos y desmoralizados, decidieron rendirse. Alejandro se enamoró de Roxana tras el asedio y terminó casándose con ella. El Sitio de la Roca Sogdiana, junto con la Batalla de las Termópilas y otras acciones militares, se siguen utilizando en las academias militares para demostrar que un grupo pequeño de hombres bien entrenados puede causar un impacto mayor al que correspondería por su número.. Simbolo de los Persas Darío, con un ejército más numeroso, decidió hacerle frente en Gaugamela a orillas del Tigris, pero apenas logró salvar su vida, ya que pese a la superioridad numérica se vio derrotado por el genio militar del joven rey macedonio.34 Así Alejandro con su ejército logró entrar en Babilonia quedando a las puertas del propio territorio persa. En el año 331 a. C., el ejército macedonio invadió Persia entrando fácilmente a Susa, capital elegida por el Gran Rey Darío I, mientras que el vencido monarca persa Darío III huía hacia el interior del territorio persa en busca de fuerzas leales para enfrentar nuevamente a Alejandro. Alejandro procedió cuidadosamente ocupando las ciudades, apoderándose de los caudales persas y asegurando las líneas de abastecimiento. Desde Susa pasó a Persépolis, capital ceremonial del Imperio Aqueménida, donde incendiaron el palacio de la ciudad durante una fiesta. Después se dirigieron hacia Ecbatana para perseguir a Darío. Lo encontraron asesinado por sus nobles, que ahora obedecían a Bessos. Alejandro honró a su otrora rival y enemigo y prometió perseguir a sus asesinos. Los extranjeros que vivían en Persia se sintieron identificados con Alejandro y se comprometieron con él para venerarle como nuevo gobernante. En su idea de conquista también estaba la de querer globalizar su imperio mezclando distintas razas y culturas. Los sátrapas en su mayoría fueron dejados en su puesto, aunque supervisados por un oficial macedonio que controlaba el ejército. En el 330 a. C. Filotas, hijo de Parmenión, fue acusado de conspirar contra Alejandro y asesinado junto con su padre (por temor a que éste se rebelara al enterarse de la noticia).Asimismo, el primo de Alejandro, Amintas, fue ejecutado por intentar pactar con los persas para ser el nuevo rey (de hecho, era el legítimo sucesor).Tiempo después hubo una nueva conjura contra Alejandro, ideada por sus pajes, la cual tampoco logró su objetivo. Tras esto, Calístenes (quien hasta ese momento había sido el encargado de redactar la historia de las travesías de Alejandro) fue considerado como impulsor de este complot, por lo que fue condenado a muerte. Sin embargo, él se quitó antes la vida Uno de sus generales más queridos del último ejército legado por su padre fue Clito, apodado «El Negro», al que Alejandro nombraría antes de este incidente sátrapa de Bactriana. Alejandro, adoptando la costumbre persa de la proskynesis, pretendió ser adorado como un dios. En un banquete, su amigo Clito, cansado de tantas lisonjas y de oír cómo Alejandro se proclamaba mejor que su padre Filipo, le dijo indignado: «Toda la gloria que posees es gracias a tu padre»; incorporándose volvió a gritarle: «Sin mí, hubieras perecido en el Gránico. Alejandro, que estaba ebrio, buscó su espada, pero uno de los guardias la ocultó. Clito fue sacado del lugar por varios amigos, pero regresó por otra puerta, y mirando fijamente al conquistador, repitió un verso de Eurípides: «Qué perversa costumbre han introducido los griegos.» Alejandro arrebató una lanza a uno de los guardias y mató a Clito, que se desplomó en medio del estupor de los presentes. Arrepentido del crimen, pasó tres días encerrado en su tienda y algunos afirman que hasta trató de suicidarse a consecuencia de la muerte de su amigo. Tras muchas peripecias y conquistas, Alejandro había invadido la Sogdiana y la Bactriana se había casado con la princesa Roxana,y llevaría a su ejército a atravesar el Hindu Kush y a dominar el valle del Indo, con la única resistencia del rey indio Poros en el río Hidaspes A sus 32 años, su imperio se extendía hasta el valle del Indo por el Este y hasta Egipto por el Oeste, donde fundó la famosa ciudad de Alejandría. Con sus acciones extendió ampliamente la influencia de la civilización griega y preparó el camino para los reinos del período helenístico y la posterior expansión de Roma. Fue además gran amante de las artes. Alejandro era consciente del poder de propaganda que puede tener el arte y supo muy bien controlar la reproducción de su efigie, cuya realización sólo autorizó a tres artistas: un escultor, Lisipo, un orfebre y un pintor, Apeles.. Mapa en castellano que muestra la máxima extensión del imperio de Alejandro, la ruta seguida por este a lo largo de sus conquistas, y en esta algunas de las ciudades fundadas por el, las Alejandrías. Invasión de la India Tras la muerte de Espitámenes y su boda con Roxana (Roshanak en bactriano) para consolidar sus relaciones con las nuevas satrapías de Asia Central, en el 326 a. C. Alejandro puso toda su atención en el subcontinente indio e invitó a todos los jefes tribales de la anterior satrapía de Gandhara, al norte de lo que ahora es Pakistán para que vinieran a él y se sometieran a su autoridad. Taxiles, gobernador de Taxila, cuyo reino se extendía desde el Indo hasta el Hidaspes, aceptó someterse pero los rajás de algunos clanes de las montañas, incluyendo los aspasioi y los assakenoi de la tribu de los kambojas, conocidos en los textos indios como ashvayanas y ashvakayanas (nombres que se refieren a la naturaleza ecuestre de su sociedad, de la raíz sánscrita ashva, que significa ‘caballo’), se negaron a ello. Alejandro tomó personalmente el mando de los portadores de escudo, los compañeros de a pie, los arqueros, los agrianos y los lanzadores de jabalina a caballo y los condujo a luchar contra la tribu de los kamboja de la que un historiador moderno escribe que «eran gentes valientes y le fue difícil a Alejandro aguantar sus acometidas, especialmente en Masaga y Aornos». Alejandro se enzarzó en una feroz contienda contra los aspasioi en la que le hirieron en el hombro con un dardo, pero en la que los aspasioi perdieron la batalla y 40.000 de sus hombres cayeron prisioneros. Los assakenoi fueron al encuentro de Alejandro con un ejército de 30.000 soldados de caballería, 38.000 de infantería y 30 elefantes, lucharon valientemente y opusieron una tenaz resistencia al invasor en las batallas de las ciudades de Ora, Bazira y Masaga, ciudad esta última cuyo fuerte fue reducido sólo tras varios días de una sangrienta lucha en la que hirieron a Alejandro de gravedad en el tobillo. Cuando el rajá de Masaga murió durante la batalla, el comandante supremo del ejército acudió a la vieja madre de éste, Cleofis, la cual también parecía dispuesta a defender su tierra hasta el final y asumió el control total del ejército, lo que empujó también a otras mujeres del lugar a luchar por lo que Alejandro sólo pudo controlar Masaga recurriendo a estratagemas políticas y actos de traición. Según Quinto Curcio Rufo, «Alejandro no sólo mató a toda la población de Masaga, sino que redujo sus edificios a escombros». Una matanza similar ocurrió en Ora, otro bastión de los assakenoi. En sus escritos acerca de la campaña de Alejandro contra los assakenoi, Victor Hanson comenta: «Después de prometer a los assakenoi, quienes estaban rodeados, que salvarían sus vidas si capitulaban, ejecutó a todos los soldados que aceptaron rendirse. Las contiendas de Ora y Aornos se saldaron de forma similar. Probablemente todas sus guarniciones fueron aniquiladas.» Alejandro cruzó el Indo y luchó y ganó una batalla épica contra el gobernador local Poros, que controlaba la región del Punyab, en la batalla del Hidaspes del 326 a. C. Tras la batalla, Alejandro quedó tan impresionado por la valentía de Poros que hizo una alianza con él y le nombró sátrapa de su propio reino al que añadió incluso algunas tierras que éste no poseía antes. Alejandro llamó Bucéfala a una de las dos ciudades que había fundado, en honor al caballo que le había traído a la India, y que habría muerto durante la contienda del Hidaspes. Alejandro siguió conquistando todos los afluyentes del río Indo. Al este del reino de Poros, cerca del río Ganges, estaba el poderoso imperio de Magadha gobernado por la dinastía Nanda. Temiendo la perspectiva de tener que enfrentarse con otro gran ejército indio y cansados por una larga campaña, el ejército macedonio se amotinó en el río Hífasis (actualmente, río Beas), negándose a seguir hacia el este por lo que, este río marca el límite más oriental de las conquistas de Alejandro: El combate de Poro desmoralizó mucho a los Macedonios, apartándolos de querer internarse más en la India: Pues no bien habían rechazado a éste, que les había hecho frente con veinte mil infantes y dos mil caballos, cuando ya se hacía de nuevo resistencia a Alejandro, que se disponía a forzar el paso del río Ganges, cuya anchura sabían era de treinta y dos estadios, y su profundidad de cien brazas, y, que la orilla opuesta estaba cubierta con gran número de hombres armados, de caballos y elefantes; porque se decía que le estaban esperando los reyes de los gandaritas y los preslos, con ochenta mil caballos, doscientos mil infantes, ocho mil carros y seis mil elefantes de guerra. Alejandro y Poros durante la batalla del Hidaspes. El 13 de junio del 323 a. C. (10, según otros autores), Alejandro murió en el palacio de Nabucodonosor II de Babilonia. Le faltaba poco más de un mes para cumplir los 33. Existen varias teorías sobre la causa de su muerte, que incluyen envenenamiento por parte de los hijos de Antípatro (Casandro y Yolas, siendo éste último copero de Alejandro) u otros, enfermedad (se sugiere que pudo ser la fiebre del Nilo), o una recaída de la malaria que contrajo en el 336 a. C. Se sabe que el 2 de junio Alejandro participó en un banquete organizado por su amigo Medio de Larisa. Tras beber copiosamente, inmediatamente antes o después de su baño, le metieron en la cama por encontrarse gravemente enfermo. Los rumores de su enfermedad circulaban entre las tropas, que se pusieron cada vez más nerviosas. El 12 de junio, los generales decidieron dejar pasar a los soldados para que vieran a su rey vivo por última vez, de uno en uno. Ya que el rey estaba demasiado enfermo como para hablar, les hacía gestos de reconocimiento con la mirada y las manos. El día después, Alejandro ya estaba muerto. Al morir solo dijo esto: "preveo un gran funeral en mi honor". Y respondió a su última pregunta unos minutos antes de morir ¿Cual es tu testamento? ¿a quien se lo dejas? solo respondió "al más digno". La teoría del envenenamiento deriva de la historia que sostenían en la antigüedad Justino y Curcio. Según ellos, Casandro, hijo de Antípatro, regente de Grecia, transportó el veneno a Babilonia con una mula, y el copero real de Alejandro, Yolas, hermano de Casandro y amante de Medio de Larisa, se lo administró. Muchos tenían razones de peso para deshacerse de Alejandro. Las sustancias mortales que podrían haber matado a Alejandro en una o más dosis incluyen el heléboro y la estricnina. Según la opinión de Robin Lane Fox, el argumento más fuerte contra la teoría del envenenamiento es el hecho de que pasaron doce días entre el comienzo de la enfermedad y su muerte y en el mundo antiguo no había, con casi toda probabilidad, venenos que tuvieran efectos de tan larga duración. Alejandro no tenía ningún heredero legítimo y obvio. Su medio hermano Filipo Arrideo era deficiente, y su hijo Alejandro nacería tras su muerte, y su otro hijo Heracles, cuya paternidad está cuestionada, era de una concubina En su lecho de muerte, sus generales le preguntaron a quién legaría su reino. Se debate mucho lo que Alejandro respondió: algunos creen que dijo Krat'eroi (‘al más fuerte’) y otros que dijo Krater'oi (‘a Crátero’). Esto es posible porque la pronunciación griega de ‘el más fuerte’ y ‘Crátero’ difieren sólo por la posición de la sílaba acentuada. La mayoría de los historiadores creen que si Alejandro hubiera tenido la intención de elegir a uno de sus generales obviamente hubiera elegido a Crátero porque era el comandante de la parte más grande del ejército, la infantería, porque había demostrado ser un excelente estratega, y porque tenía las cualidades del macedonio ideal. Pero Crátero no estaba presente, y los otros pudieron haber elegido oír Krat'eroi, ‘el más fuerte’. Fuera cual fuese su respuesta, Crátero no parecía ansiar el cargo. Entonces, el imperio se dividió entre sus sucesores. Todos sus familiares y herederos, tanto su madre Olimpia, su esposa Roxana, su hijo Alejandro, su amante Barsine y su hijo Heracles, fueron mandados asesinar por Casandro, lo que llevó a la extinción de la dinastía Argéada.. Videos: link: http://www.youtube.com/watch?v=NtUpe0TBT3k link: http://www.youtube.com/watch?v=bW7S2_pjlgQ Fuentes: Recopilado de varios sitios, Wikipedia, biografiasyvidas.com, abcpedia.com y portalplanetasedna.com.ar

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