N

Nachodmdp

Usuario (Argentina)

Primer post: 7 may 2011Último post: 7 may 2011
1
Posts
84
Puntos totales
0
Comentarios
I
Informe sobre Redes Sociales y sociedad. (Hecho por mi)
InfoporAnónimo5/7/2011

Bien, como veran este es mi primer post. Se van a dar cuenta por lo desastrosamente organizado, pero como para arrancar me parecio que este tema es interesante para quienes se preocupen por este topico, más que los puntos me gustaria que les sirva la información, y tal vez mostrarlo en el colegio, instituto, o cualquier lugar donde puedan informar sobre el tema. Quiero Criticas buenas y malas, asi voy a aprender como ir haciendo los posteos. Abrazo! Marco Teórico: Problemáticas en la utilización de las Redes Sociales. Una red social es una estructura social compuesta de personas (u organizaciones u otras entidades), las cuales están conectadas por uno varios tipos de relaciones, tales como amistad, parentesco, intereses comunes, intercambios económicos, relaciones sexuales, o que comparten creencias, conocimiento o prestigio. La investigación multidisciplinar ha mostrado que las redes sociales operan en muchos niveles, desde las relaciones de parentesco hasta las relaciones de organizaciones a nivel estatal (se habla en este caso de Redes políticas), desempeñando un papel crítico en la determinación de la agenda política y el grado en el cual los individuos o las organizaciones alcanzan sus objetivos. Los precursores de las redes sociales, a finales del siglo XVIII incluyen a Émile Durkheim y a Ferdinand Tönnies. Tönnies argumentó que los grupos sociales pueden existir bien como lazos sociales personales y directos que vinculan a los individuos con aquellos con quienes comparte valores y creencias, o bien como vínculos sociales formales e instrumentales. Es aquí donde apunta nuestro proyecto de investigación aquellos vínculos sociales instrumentales, en relación con las nuevas tecnologías desarrolladas a partir de fines de la década de los 90, llegando a su auge durante los inicios del S. XXI. Esta relación de tecnología y sociedad se fortaleció a partir de los últimos años en nuestro país, en donde un alto porcentaje de jóvenes tienen acceso a Computadoras, y otros artefactos de comunicación. Esto permitió el desarrollo de Internet, la principal fuente de comunicación de la actualidad. Muchas son las ventajas y facilidades que tiene la sociedad actual al utilizar Internet, una de estas facilidades es la aplicación de las nombradas Redes Sociales, que permiten a las personas poder comunicarse en un tiempo de corto plazo con otras personas, ubicadas en cualquier parte del mundo. Esto puede traer algunos problemas, y nosotros nos planteamos algunas cuestiones. ¿De qué manera la mala utilización de las redes sociales puede afectar la vida de una persona, o un grupo familiar? ¿Cuál es el límite de la información que se comparte en las redes sociales? ¿Quién observa la información personal publicada en las redes sociales? Luego de analizar estas preguntas, a priori concluimos en la siguiente hipótesis, La mala utilización de las redes sociales, puede causar graves problemas a las personas. La privacidad e intimidad de las personas de a poco comienza a reducirse. A partir de aquí nuestro principal objetivo externo en este proyecto de investigación pasa por concientizar a la sociedad de los peligros que se corren brindando su información en un medio público, como las redes sociales, y así evitar futuros inconvenientes a causa de la mala utilización de las redes sociales. Nuestros objetivos internos están orientados a mejorar nuestra calidad de vida, aprendiendo a utilizar de manera regulada estos medios. Los indicadores están dados en, la cantidad de personas que utilizan las redes sociales en la actualidad, el tipo de utilización que le dan, la difusión mediática que recibe la sociedad, la facilidad que poseen las personas para conectarse con cualquier parte del mundo a través de estos medios, la falta de control parental a los niños cuando se conectan a través de estos medios. El trabajo de campo en esta investigación estará basado en una serie de encuestas a grupos de jóvenes de 15 a 20 años de edad, dentro del colegio Nuestra Señora del Camino en la ciudad de Mar del Plata. Entrevistas estructuras a distintos profesionales, instruidos en el tema a trabajar. Licenciado en Trabajo Social Claudio Jiménez. Profesor en Ciencias de la Educación Pablo Garegnani. Desarrollo Bibliográfico. Las tecnologías, y en particular los medios informáticos, actúan como herramientas simbólicas involucradas en la construcción de nuevas formas de comprensión y de producción de universos de significados. Para que estas tecnologías revelen todo su potencial son necesarias políticas educativas e instituciones basadas en la equidad que favorezcan el acceso a esos dispositivos, entendido en su sentido más integral, como apropiación. Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están presentes en la escuela: no solamente en función de los proyectos y usos que la institución promueve con las mismas sino también por la interacción que los alumnos tienen con ellas tanto puertas adentro de la escuela como afuera de la misma. Internet y los celulares, se han convertido en medios masivos de interacción, especialmente para los niños, niñas, adolescentes y jóvenes. A través de diferentes programas y dispositivos tecnológicos, establecen vínculos con otros, sostienen y enriquecen relaciones sociales, se comunican, transfieren todo tipo de información y hasta producen contenidos propios utilizando cámaras digitales, aplicaciones Web 2.0 (blogs, fotologs, redes sociales, etc.), videocámaras y otros. Esta interacción virtual no está divorciada de la interacción real si bien se tiende a pensar que sí existe esta disociación. Los niños, las niñas y los adolescentes se han familiarizado con las redes sociales mucho más rápidamente que los adultos, que son los responsables de brindarles educación y formación, para quienes las redes sociales son “grandes desconocidas”, o las utilizan de un modo diferente a cómo lo hacen las nuevas generaciones. Poco a poco, se van implementando nuevas propuestas de inclusión de las nuevas tecnologías. Los chicos y chicas, por su parte, aportan al docente sus propios conocimientos sobre Internet y otros dispositivos tecnológicos. Los contenidos a los que acceden los niños en el ciberespacio y las interacciones que sostienen con otros mediante el uso de las redes sociales, les provocan sentimientos y conductas que los afecta en su desarrollo cognitivo y social. El aumento generalizado del uso de las redes sociales, ha favorecido la aparición de algunos riesgos vinculados a la interacción con las mismas. Muy frecuentemente, los adultos de referencia de niños, niñas y adolescentes, desconocen este tipo de situaciones al desconocer el modo en que las utilizan. Por eso, hoy, el desafío del grupo es concientizar a los niños y niñas a usar de forma segura y responsable las redes sociales y aprovechar al máximo los recursos tecnológicos e Internet como medio de comunicación y como canal de acceso a información de calidad; cómo discernir fuentes confiables y válidas de información de aquellas que no alcanzan un rango aceptable de confiabilidad; cuáles son los contenidos y conductas inadecuados y prepararlos para que sepan protegerse de situaciones que pueden poner en riesgo su integridad. En este sentido es necesario que los chicos comprendan que las interacciones a través de las redes sociales implican consecuencias en la vida real, no sólo en lo virtual. Por lo tanto, es función del docente, así como también de los padres, alertar a los niños acerca de situaciones que los ponen en riesgo y que ellos no reconocen como peligrosas tales como: brindar datos personales, la existencia de personas que dan identidades falsas, las personas que acosan con intenciones de abuso, el empleo de fotografías de niños, niñas o jóvenes con fines inadecuados, niños que acosan a otros niños, etc. El camino, entonces, para trabajar en la prevención de estos problemas, es construir juntos, docentes y alumnos, las estrategias y herramientas que les permitan, en primer lugar, conocer las distintas formas de comunicación que favorecen las redes sociales, la posibilidad de crear, reconocer y sostener vínculos y comprender el uso del medio como canal de expresión, participación y acceso a información. En paralelo a la incorporación de estos conceptos, se trabajarán los recaudos necesarios y la construcción de las pautas de autocuidado en relación a situaciones de riesgo a las que están expuestos los niños, niñas y jóvenes cuando interactúan con medios electrónicos. Diversos estudios y la propia experiencia, afirman que los niños y niñas se apropian de las redes sociales con mucha más naturalidad y las manejan con mayor destreza que las personas grandes. Pero los adultos siguen siendo los responsables de bregar por la salud psicofísica y la integridad de los niños, niñas y adolescentes, y por su desarrollo pleno como seres sociales y comprometidos con el mundo que los rodea. Las redes sociales traen muchas ventajas en lo que se refiere a difusión de información y acceso a contenidos, y también en cuanto a las posibilidades de producir y crear contenidos propios que pueden distribuirse a través de los medios tecnológicos (Internet, correo electrónico, telefonía celular, etc.). En definitiva las tecnologías han agilizado las comunicaciones entre personas a nivel global y son una herramienta que permite el intercambio de información, con gran inmediatez. Los más jóvenes, no perciben que las redes sociales hayan cambiado las formas de relacionarse entre personas porque siempre han estado presentes en su vida cotidiana. También, es posible que les cueste imaginarse cómo sería la vida sin las tecnologías, de la misma forma que a otras generaciones les resultaría difícil comprender la cotidianeidad de sus antecesores sin televisión, teléfono o automóvil. Los niños, niñas y adolescentes –así como sus adultos de referencia no tienen información suficiente sobre los posibles riesgos a los que pueden estar expuestos cuando utilizan las tecnologías, y por estos motivos, no toman los cuidados y precauciones necesarios cuando interactúan con estos medios. En términos generales, la ausencia de acompañamiento y orientación adecuados por parte de los adultos los hace más vulnerables ante las posibles situaciones de riesgo. Estas situaciones pueden producirles daño psíquico o físico, o pueden impactar negativamente en su bienestar y desarrollo. Es importante considerar que los niños, niñas y jóvenes que son vulnerables en la interacción con las redes sociales, son también los más vulnerables en la vida real. Organizaciones que luchan por los derechos de los niños denuncian continuamente la existencia de redes de personas que buscan vincularse con niños, niñas y jóvenes con fines de gratificación sexual e incluso con fines de explotación sexual. Internet y los demás dispositivos tecnológicos se han convertido en un campo privilegiado de acción para estas personas que, a través de este medio, contactan niños, establecen vínculos de confianza con ellos, obtienen imágenes, videos e incluso provocan encuentros reales cuya finalidad es el abuso sexual o la explotación sexual comercial. Las características propias del medio Internet, como el anonimato y el fácil acceso, hacen que sea complicado comprobar la existencia de estas redes. Por otro lado, existen otro tipo de riesgos que están asociados a conductas llevadas a cabo por niños, niñas y adolescentes, como el ciberbullying o acoso entre pares. Esta práctica, que afecta cada vez a más personas, se caracteriza por su continuidad en el tiempo y el daño que la situación de acoso ejerce sobre la víctima. El acoso entre pares puede ser realizado a través del envío de mensajes vejatorios por medio de mensajería instantánea, correo electrónico o celular, la publicación de contenidos que ridiculizan a una persona en páginas Web o redes sociales, utilización de claves personales o suplantación de identidad, con el fin de perjudicar a la víctima y su entorno social, etc. Educar y formar a niños, niñas y adolescentes para que hagan un uso seguro y responsable de las redes sociales es una herramienta clave para prevenir los posibles riesgos a los que pueden estar expuestos, así como para salvaguardar sus derechos. Por estas razones, es importante que los niños, niñas y adolescentes aprendan a preservar su integridad y la de los demás, sobretodo, aprendan a protegerse si es que en algún momento se encuentran frente a una situación de riesgo, tanto en el espacio real como en el virtual. El docente deberá promover la toma de conciencia por parte de los alumnos y alumnas acerca de los riesgos que puede acarrear la publicación de imágenes y datos personales en Internet; la interacción con desconocidos y sobre las formas en que los mismos chicos y chicas pueden ocasionar daño a otros. Las diferencias generacionales en los conocimientos y habilidades para el uso de las tecnologías, hacen que la escuela tenga un rol fundamental para sensibilizar y brindar criterios a niños, niñas y adolescentes para que puedan protegerse a sí mismos y no pongan en riesgo a otros, mientras utilizan las nuevas tecnologías. También la escuela puede ser clave a la hora de informar y orientar a las familias sobre cómo abordar estos temas en sus hogares. Este tipo de aplicaciones también son producto del desarrollo de la Web 2.0, pero debido a la multiplicación masiva de usuarios que participan en este tipo de espacios en los últimos años, especialmente entre los más jóvenes, merecen especial consideración. Se trata de sitios Web que suelen presentar una forma intuitiva de uso, donde las personas se presentan con sus datos personales, intereses y fotografías e invitan a sus amigos a unirse conformando redes de vínculos e interacciones entre individuos. Además estos sitios Web pueden brindar otros servicios para la publicación de fotos, videos, mensajería asincrónica y canales de Chat, etc. Para el uso de los servicios de una red social es necesario inscribirse, generalmente de forma gratuita. En las redes sociales uno crea una red de contactos con los que comparte la información y contenidos que publica, al mismo tiempo que uno puede acceder a ver las publicaciones de los demás. En estos entornos virtuales podemos interactuar con personas que no conozcamos, es un sistema abierto que van construyendo los usuarios que están suscritos a la red Las redes sociales son espacios de interacción virtual que visibilizan las conexiones existentes entre personas y permiten compartir las publicaciones que realizamos con los contactos que hemos incluido en nuestra lista de “amigos”. De esta forma, a diferencia de la invisibilidad de las conexiones entre personas en la vida real, podemos ver nuestra red de contactos y las redes de contactos de nuestros “amigos”, es decir sabemos ‘quién conoce a tus amigos y a quién conocen los amigos de tus amigos’. En estas redes sociales hay intercambios de información entre personas que están registradas como usuarios en estas plataformas. La primera red social se creó en 1997 y tenía el nombre de Sixdegrees.com. En la actualidad, hay multitud de redes, entre las más usadas están Facebook (www.facebook.com), Twitter (www.twitter.com) que han ganado mucha popularidad en todo el mundo en los últimos años, Sónico (www.sonico.com), o MySpace (www.myspace.com); unas y otras destacan según zona geográfica. En algunos países han llegado a hacer descender el uso de mensajería instantánea. Algunas redes sociales están orientadas a la búsqueda de contactos afectivos (pareja, amistad o compartir intereses sin fin de lucro), otras están más orientadas al mundo de los negocios. Unas se especializan en lo relacionado con la música, como por ejemplo Myspace, y otras, como por ejemplo Facebook, cuando se crearon fueron enfocadas a estudiantes. Hay redes sociales que por su diseño otorgan gran importancia al número de contactos que tiene una persona en esa red social. Esto lleva, en ocasiones, a agregar personas desconocidas a la red de contactos. Agregar un contacto al Perfil es sencillo, pero es necesario que la persona contactada acepte una invitación que llega por correo electrónico. Algunas redes sociales han creado mecanismos de regulación en el proceso de agregar contactos (por ejemplo, pedir el correo electrónico de esa persona o que solamente se pueda acceder a la red social mediante invitación de un miembro). Esto enlentece el proceso de crecimiento de una red social pero garantiza que los contactos y relaciones sean más reales. También en las redes sociales existen los grupos de interés, a los que es sencillo unirse. Esta sencillez explica que “muchos usuarios se apuntan a decenas de ellos sin intención de participar en los mismos” Los servicios que brindan las redes sociales son posibles a partir de una tecnología llamada RSS (Really Simple Sindication) mediante la cual los sitios Web pueden intercambiar información de forma automática e inmediata. De este modo, se puede obtener información sobre las actualizaciones de los sitios Web de preferencia sin tener que visitarlos. El usuario puede realizar ajustes de privacidad para controlar qué parte de la información de su perfil y de sus fotos serán visibles a los que visitan el sitio, o qué red de miembros puede acceder a la información o contenidos que publica. Las principales conclusiones de un estudio reciente (2010) sobre usos y costumbres de adolescentes en relación con la red social Facebook: • Los adolescentes utilizan y perciben Facebook como un lugar público donde se muestran, expresan y encuentran. Una especie de plaza virtual en la que encontrarse. Hay una considerable exposición de actividades, imágenes, situaciones y conversaciones privadas. • El uso genera a su vez cada vez más uso: hay una polarización en lo que se refiere a la frecuencia con la que se actualiza la cuenta personal, por un lado unos lo hacen con mucha y otros con escasa frecuencia. Los que la mantienen más actualizada tienen mayor número de fotos, amigos y hacen un mayor número de comentarios en las publicaciones de otros. • Los amigos/contactos de sus cuentas personales superan el número de vínculos sostenidos en la vida real, es decir comparten sus publicaciones con un grupo más amplio de personas que el que conforma su entorno cotidiano. • Facebook es una actividad en sí misma: tiene sus reglas propias, sus juegos, y requiere una inversión de tiempo por parte de los chicos. Según un estudio realizado con adolescentes en Argentina: • Tanto los usuarios de Facebook como los de Fotolog dicen que dedican más tiempo y atención a la computadora, especialmente durante la semana, desde que utilizan estas plataformas. • En la actualidad, la expansión de Facebook tiene como límite el nivel socioeconómico de los usuarios, identificando una mayor cantidad de usuarios de Facebook entre los sectores poblacionales “altos” y de Fotolog entre los sectores de población “medio/medio-bajo”. • Se identifican motivaciones diferentes en el uso de ambas plataformas: Facebook más vinculada a la pertenencia al grupo y como lugar de encuentro entre pares sociales; y, Fotolog como medio de darse a conocer al mundo, para obtener “éxito” a través de la “fama” mediática. • Frecuentemente en Fotolog sus usuarios no dan a conocer su nombre real u otros datos personales, sin embargo el acceso a estas páginas personales no está restringido a ningún navegante de la red. En cambio, Facebook permite establecer quién accede al perfil personal, y sus usuarios dicen tener capacidad de controlar con qué personas se relacionan, por ser un círculo más cerrado brindan más información sobre si mismos y su mundo privado. Conductas de riesgo Son aquellos comportamientos que se mantienen sin considerar las consecuencias, peligros o impacto negativo en el bienestar y desarrollo propio o de otra persona que los mismos pueden producir; solamente se considera la gratificación que se obtiene ‘en el momento’. En lo que se refiere al uso de las redes sociales, conductas de riesgo serán las prácticas individuales o grupales de niños, niñas y adolescentes para el intercambio de información y conocimiento, o el establecimiento de relaciones interpersonales mediante la utilización de tecnologías, que los sitúan en una situación de vulnerabilidad frente a la violencia y daño mediados a través de las redes sociales. Los factores de riesgo son las características o cualidades de una persona y su entorno asociadas a una mayor probabilidad de que ocurran situaciones de violencia o daño. Esto quiere decir que también los aspectos del entorno de niños, niñas y adolescentes facilitan la existencia de conductas de riesgo. Aquí se hace referencia a la ausencia de contextos de protección de niños, niñas y adolescentes en su interacción con las redes sociales: falta de legislación y políticas, escaso compromiso del sector empresarial tecnológico de desarrollar una comercialización que incluya aspectos de uso responsable y la insuficiente orientación y apoyo por parte de los adultos debido a brecha tecnológica generacional. Es necesario considerar, por tanto, que si se busca promover el uso responsable de las redes sociales desde la perspectiva de la prevención es necesario atender a los factores de riesgo y no solamente enfatizar las conductas de riesgo que sostienen niños, niñas y adolescentes. Conductas protectoras Son los comportamientos y estrategias que emplean algunas personas para salvaguardar su integridad, dignidad y propiedad o las de otras personas cuando interactúan a través de las redes sociales. Los factores protectores son aquellos atributos, características, cualidades y condiciones que favorecen el bienestar, la calidad de vida y desarrollo del niño, niña o adolescente. Se trata del ambiente o contexto amplio en el que los chicos y chicas utilizan las Redes sociales que aumenta el nivel de seguridad de sus interacciones. Será, entonces, necesario apuntar a generar un entorno de factores protectores y al mismo tiempo brindar herramientas para que niños, niñas y adolescentes estén preparados para desarrollar sus propias conductas protectoras. FACTORES DE RIESGO • La intensificación de la circulación de pornografía infantil en Internet y la ausencia de limitaciones para acceder a páginas Web de contenido pornográfico por parte de cualquier usuario, sin las debidas advertencias de que se trata de contenidos para adultos. • La ausencia de regulaciones debido a las dificultades derivadas del carácter global del ciberespacio. • La naturalización de la violencia y la sobredimensión de la importancia de la imagen por parte de la sociedad. • El desconocimiento tecnológico de los adultos (brecha digital generacional) o la negación del problema y su desautorización o ausencia como referentes de los adultos de niños, niñas y adolescentes en su relación con las redes sociales. “Los adultos dicen estar más presentes de lo que refieren los adolescentes”. Por otro lado, las actitudes excesivamente alarmistas llevan a que muchos chicos y chicas no acudan a sus adultos de referencia cuando les surge un problema en relación a las redes sociales. • Las características del ciberespacio, entre otras: ausencia de interacciones cara a cara, el anonimato y el favorecimiento de conductas agresivas o dañinas, la posibilidad de contactar con desconocidos, el acceso global, la falta de información y dificultades para establecer las configuraciones de privacidad y seguridad adecuadas en las aplicaciones que utilizan niños, niñas y adolescentes. CONDUCTAS DE RIESGO Algunas de las principales conductas de riesgo detectadas en diversos estudios realizados son: • Motivación por mostrarse como adultos en imágenes que imitan el erotismo presente en los medios de comunicación masiva. Esto es lo que se conoce como ‘fotos provocativas’. • Baja percepción de los posibles riesgos y de las consecuencias negativas que determinadas acciones y comportamientos pueden tener sobre sí mismos u otras personas. • Difusión y publicación de contenidos e información personales mediante el uso de las aplicaciones Web 2.0, en sitios Web y redes sociales, sin hacer los ajustes de privacidad necesarios para limitar el acceso a esos contenidos. Con la expansión de las redes sociales y otras páginas personales se observa interés exacerbado por parte de los adolescentes de describir mediante diversos formatos aspectos de su vida cotidiana o privada. • Uso insuficiente de medidas de seguridad a través de software. • Agregar e interactuar con personas desconocidas. • Acceder de forma intencionada a páginas o archivos con contenidos para adultos cuando están solos. • Mantener conductas ofensivas u hostigadoras contra otras personas a través del uso de las tecnologías (páginas Web personales, chats y servicios de mensajería, correo electrónico, celulares). El anonimato Internet es un medio donde las personas, en parte por preservar su intimidad, y en parte por las características del mismo utilizan nicks y muchas veces, “inventan” perfiles y características personales falsas. En algunos casos, el “escudo” que provee el anonimato puede favorecer actitudes agresivas, insistentes, de carácter amenazante por parte de la persona “anónima”, que puede ser también un niño o niña. De esta forma los acosadores pueden preservar su identidad y no se enfrentan al daño que causan a la víctima al no haber interacciones cara a cara. El anonimato puede conducir a la pérdida de valores vinculados a la convivencia y el respeto por el otro. Los niños y niñas menores de 10 años, si bien utilizan nicks (apodos), no son propensos a interactuar falseando su identidad, sino, al contrario, establecen vínculos de confianza donde aportan datos que pueden ponerlos en riesgo. También vale la pena prestar atención a aquellas medidas que toman niños, niñas y adolescentes para protegerse de posibles situaciones desagradables o arriesgadas a la hora de pensar en cómo trabajar la prevención de los riesgos vinculados al uso de las redes sociales. FACTORES PROTECTORES • Fortalecer el rol de protección del adulto a pesar de que no sea un experto en tecnología. • Crear redes de contención en la familia y escuela para generar un mayor conocimiento sobre los factores de riesgo para promover conductas protectoras. • Informar sobre los posibles riesgos y construir de forma conjunta estrategias para prevenirlos y evitarlos. • Establecer reglas consensuadas para el uso de las tecnologías desde el ámbito familiar y escolar: navegación en Internet, uso de redes sociales, juegos multiusuario, cuidados a tomar en el ciber, etc. • Desarrollo de tecnologías para procurar la seguridad de las personas menores de edad mientras navegan por la red. Creación de filtros de seguridad y límites de edad para el acceso a determinados contenidos. • Utilizar sistemas de protección y control de contenidos adecuados, pero sin dejar de lado el diálogo y comunicación sobre estos temas con chicos y chicas. • Promover el debate y trabajar la conformación de criterios para que niños, niñas y adolescentes puedan analizar de forma crítica la variedad de mensajes y contenidos a los que tienen acceso a través de medios de comunicación masiva a través de publicidad, programas televisivos, contenidos de la red, etc. • Promover la responsabilidad de los distintos sectores empresarios tecnológicos y de comunicaciones, para que pongan en marcha procedimientos que protejan a los usuarios de sus servicios, especialmente a los niños. • Promover legislación acorde a los nuevos fenómenos de violencia vehiculizada por redes sociales. CONDUCTAS PROTECTORAS • Tomar precauciones a la hora de completar datos personales en la red, limitándolos al mínimo o poniendo información que no es real. No brindar datos personales a personas desconocidas con la que se interactúa mediante las tecnologías. • A la hora de realizar compras u operaciones que tengan algún coste solicitar el permiso previo de padres o tutores. • Evaluar la publicación de fotos propias o de otras personas en páginas Web y evitar el envío de las mismas a desconocidos. • Tomar decisiones sobre a qué materiales y contenidos acceder y cuáles rechazar. • No abrir archivos enviados por desconocidos. • Configurar los ajuste de privacidad de las cuentas personales, por ejemplo en las redes sociales, blogs, etc. • Rechazar invitaciones para acudir a una cita por parte de un extraño a través de Chat, correo electrónico o mensaje de texto. Si no, acudir con un adulto o asegurarse de permanecer en un lugar público. • No involucrarse en acciones de ‘escrache’ u hostigamiento contra otra persona siendo consciente del daño que estas actitudes pueden producir. No ser cómplice de este tipo de situaciones y evaluar el límite de las bromas pesadas. • No participar en la distribución de imágenes comprometidas propias o de otras personas. • Tomar precauciones a la hora de entablar conversaciones o recibir invitaciones de desconocidos en el ciber, y nunca salir del establecimiento con una persona a la que se ha conocido allí. Y asegurarse de cerrar bien tus cuentas personales al marcharte. • Hablar con un adulto de confianza ante una situación desagradable o que genere temor. Mecanismos y estrategias de control de contenidos Los niños y jóvenes dicen estar acostumbrados a tener que elegir y rechazar la diversidad de materiales a los que están expuestos. Para ellos no es difícil tomar este tipo de decisiones, sin embargo muchos consideran que sus padres o adultos de referencia no valoran la cantidad de veces que ellos toman estas decisiones por sí mismos. Al contrario, dicen que los adultos gastan energía, tiempo y recursos en tratar de controlar y mantener fuera del alcance esos contenidos inadecuados en lugar de brindar oportunidades para que los chicos y chicas desarrollen sus propios criterios y adquieran capacidades adicionales para que sus decisiones sean más informadas. Entre los 11 y 12 años los chicos o chicas es posible que ya tengan un amigo que sepa cómo desbloquear los filtros de contenidos, por lo que a esa edad ya deberían estar preparados para tomar decisiones por ellos mismos sobre a qué materiales acceder. Aunque ciertos mecanismos y estrategias de control pueden contribuir como factores protectores a crear un contexto más seguro y favorecedor del uso responsable de las tecnologías, no podrán reemplazar al diálogo con los chicos y chicas para ellos mismos desarrollen conductas protectoras. Construcción de pautas de autocuidado Si se busca proteger a niños, niñas y adolescentes de los riesgos vinculados al uso de las tecnologías es necesario formar usuarios responsables, de esta forma se facilitará la prevención. La noción de “uso responsable” parte de considerar el rol activo de los chicos y chicas en su propio bienestar. Para ello es necesario informar y brindar criterios para que los niños, niñas y adolescentes sepan evitar, protegerse y afrontar de forma más adecuada las situaciones arriesgadas. Cuando hablamos de construcción de pautas de autocuidado, es fundamental que las mismas sean elaboradas de forma conjunta con los chicos y chicas a partir de las experiencias personales en los entornos de las redes sociales y de las que hayan escuchado de sus pares. El conocimiento de sus derechos y las formas en las que pueden ser vulnerados, así como nociones de respeto y criterios para diferenciar contenidos y validar fuentes, son aspectos esenciales en la construcción de pautas de autocuidado. En definitiva, consiste en dotarlos de herramientas para tomar las decisiones adecuadas que salvaguarden su bienestar e integridad física y psíquica, al mismo tiempo que consideran el bienestar e integridad de los demás. La construcción de pautas de autocuidado también requiere que los adultos y las instituciones educativas prediquen con el ejemplo, abordando los problemas emergentes de forma responsable contribuyendo a la reflexión crítica de las situaciones y la búsqueda de soluciones adecuadas.

84
13
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.