N_ACHO
Usuario (Argentina)

Hola, este es mi primer post . Hace unos días terminé de releer un libro que me había gustado mucho y se me ocurrió que compartir algunas partes/citas del escrito podía ser un buen comienzo. El nombre del libro es "La conquista de Alejandro Magno", el autor es Steven Pressfield y la editorial es Debolsillo. Es un gran libro, una historia de una hidalguía impresionante, que no solo cuenta una historia atrapante, sino que también señala puntos imprescindibles que se requieren a la hora de ser un gran líder. Espero que les guste, y si se animan que lo lean. Saludos. Lo siguiente es el resúmen del libro (no pongo fuente por que lo copié de la parte de atrás del libro). Mi idea no era agregarlo, pero lo hago como para que no quede todo demasiado en el aire. Rey a los veinte años, fallecido a los treinta y dos: doce años bastaron a Alejandro, llamado el Magno, para extender los límites del mundo helénico hasta las fronteras de la India, incluyendo las conquistas del poderoso imperio persa y del venerable y aún respetado imperio faraónico. Una carrera fulgurante, alimentada por sueños y proyectos de alcance universal, jalonada por brillantes victorias en el campo de batalla: Alejandro no solo era adorado por sus generales y sus tropas, sino que también supo ganarse el respeto de sus enemigos, haciendo gala de su genialidad estratégica. Esta novela es la más vibrante y fiel reconstrucción de una vida marcada por la pasión y por la prisa: por hacer y por vivir. Pressfield traza con maestría el retrato de un hombre cuyas hazañas han desbordado la historia para pasar a formar parte del mito en una obra que es tan apasionante como la historia en la que se inspira. Ahora si, las "citas" (si es que se las puede llamar así, son simplemente oraciones entre las tantas que tiene el libro) que me gustaron: :> El hecho de que sus enemigos sean mejores hombres que él solo aumenta su placer. :> Debemos superar al enemigo, no solo como guerreros, sino como hombres y caballeros. :> Me quitaré mis prendas de monarca y me uniré al trabajo. Los hombres se motivan cuando ven que el rey trabaja a su lado como uno más.¿Cuál de ellos no querrá presumir de que ha trabajado más que Alejandro? :> Nunca permito que los hombres me vean dormir. Me levanto antes de que ellos se despierten y continúo trabajando cuando ellos se van a dormir. Cuando beben, bebo con ellos; cuando bailan, también bailo. Si bebo mucho, me levanto con las piernas firmes y hago que mis oficiales lo vean. Cuando el sol quema, soporto el calor sin quejas; duermo en el suelo durante las campañas y en el campamento en el catre más sencillo. En cuanto a los tesoros, dejo que mis compatriotas vean que no cojo nada para mí. :> La osadía es la mejor jugada, y los grandes objetivos animan el corazón de los hombres. :> Nunca des nada por hecho. Nunca creas que sabes, por que eso te llevará a dejar de investigar y preguntar. :> Simultáneamente me siento escandalizado, no tanto porque el enemigo con su huida me ha robado la gloria de matarlo o capturarlo, sino por que ha decidido escapar. ¿Lo comprendes? ¡Él es el rey! ¡Tiene que quedarse y luchar! Escapar representa tal afrenta al ideal de los caballeros que no constituye una felonía sino un sacrilegio. :> Un oficial debe dirigir desde el frente. ¡Cómo podemos pedir a nuestros soldados que se arriesguen a morir, si nosotros mismos rehuimos el riesgo? :> Sopesa y evalúa. Después decide por tu cuenta. ¿Éstas en una encrucijada? Pues escoje un camino y no mires atrás. No hay nada peor que la indecisión. Equivócate, pero hazlo con decisión. :> Esta es la razón por la que los oficiales han de ser siempre los primeros en atacar al enemigo. Con vuestro ejemplo, obligáis a vuestros hombres a que os sigan y, al mismo tiempo, su coraje enciende el valor de las filas de los compatriotas que los siguen. :> Las grandes recompensas solo se consiguen tomando grandes riesgos. :> Lo que hacemos es un crimen, Alejandro. En el fondo no es más que una carnicería. Por mucho que digan los himnos de los poetas el objetivo de la guerra se reduce al inoble porpósito de imponer la voluntad de una nación sobre otra por medio de la fuerza. El trabajo del soldado es matar a otros hombres. Podemos llamarlos enemigos, pero son hombres como nosotros. No aman menos que nosotros a sus esposas e hijos; no son menos valientes, virtuosos, o sirven a su país con menos devoción. :> ¿Por qué Zeus envía prodigios a la tierra? Por la misma razón que hace que un cometa cruce el firmamento. Para señalar no lo que se ha hecho, sino lo que se puede hacer.