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Proponen una "zona libre" para hacer topless en las playas de Necochea La municipalidad estudia la iniciativa; están organizando un "tetazo" en el Obelisco y en la playa donde desalojaron a tres mujeres el sábado pasado "Queremos generar un proyecto para tener un espacio en la playa donde las personas puedan hacer topless sin que eso signifique una contravención", explicó Jimena López, secretaria de Políticas Sociales y Desarrollo Humano de la Municipalidad de Necochea, al medio local Cuatro Vientos. Las tres mujeres fueron desalojadas por cerca de 20 policías, luego de que ellas se resistieran a retirarse de la playa. Los efectivos se presentaron en el lugar por la queja de otros bañistas. "Debajo de la denuncia que se le hace a las chicas, hay mucho prejuicio... Estaría bueno que en un lugar turístico como Necochea, que viene gente de muchos lugares del país, sepan que, como pasa en otros lugares del mundo, hay un determinado espacio en las playas en las que vos podés pasar en topless", agregó la funcionaria. López explicó que se debe discutir con los concejales cuál sería la zona ideal. Dijo que el proyecto, sin embargo, podría tratarse recién la próxima temporada por los "tiempos del Concejo Deliberante". Lo que hay que saber del toples polémico: la ilegalidad, la policía y las playas de la zona El caso de Necochea despertó la atención en las redes sociales. El caso de las mujeres que hacían toples en Necochea despertó la polémica: ¿Se puede hacer eso en las playas y balnearios de nuestro país? ¿Existe un vacío legal al respecto? ¿Qué tiene que hacer el personal de seguridad? Hoy, la legislación vigente al respecto son: * el artículo 129 del Código Penal, cuya última modificación fue llevada a cabo en mayo de 1999; * y el decreto ley 8.031/73, en su artículo 70. En ambos casos se habla ir en contra de buenas costumbres, de atentar a la moral y, básicamente, considera esta práctica como una falta, contravención o infracción en lugares públicos o de acceso libre. Es decir, salvo en ámbitos privados, la legislación argentina no permite el toples. El primero de estos artículos fija multas de 1.000 a 15.000 pesos a quien ejecutare o hiciera ejecutar actos de exhibiciones obscenas expuestas a ser vistas involuntariamente por terceros. Si la exhibición es ante menores, las penas pueden ir de 6 meses a 4 años de cárcel. En el caso del decreto ley, las multas se deducen de porcentajes del sueldo de personal policial. Es para quienes “con acto, palabra, dibujo o inscripción torpe u obscena ofendiera la decencia pública”. En este caso, la pena se duplica si fuese en lugares públicos o hubiese niños en el lugar. ¿En la zona? En los balnearios de la zona no hubo muchos casos conocidos, pero referentes de seguridad y de turismo reconocen que esta situación seguramente creará una inquietud general respecto de la posibilidad de hacer toples. Por eso seguramente se comenzará a discutir la posibilidad de crear zonas y playas en las cuales se permita. “No hay un protocolo para actuar —confió un secretario de Seguridad a La Nueva.—. En realidad, lo ideal sería delimitar un sector de playa donde se pudiera hacer esto, sin que otros se sintieran ofendidos”. ¿Cómo acciona la policía? De acuerdo a lo señalado desde algunas comisarías, en un primer momento se llama la atención de la mujer que está haciendo toples y se le pide que se cubra. “Si esto no ocurre, la persona está incurriendo en una contravención, por lo cual el personal policial debe retirarla del lugar y llevarla al puesto policial”, se indicó.
YPF tomará financiamiento local Miguel Galuccio, titular de YPF, lanzará títulos para captar fondos en el mercado local. Confía en conseguir $1350 millones. YPF formalizó ayer el lanzamiento de tres series de títulos de deuda (obligaciones negociables) en el mercado local, buscando captar fondos por $1350 millones, que serán devueltos en un plazo de 9 a 36 meses, según la serie de que se trate. Miguel Galuccio, CEO de YPF, busca probar la receptividad de la plaza financiera local a la oferta de títulos de la compañía, para tener una medida de la tasa que le demanda. Es la primera emisión (equivalente a unos U$S290 millones) de un programa de endeudamiento global previsto en U$S3000 millones para financiar planes de inversión.

La Princesa Viktoria Luise de Prusia, es IGUAL Nahir Galarza
El Club de Robótica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires recibirá a estudiantes secundarios y universitarios para participar de “Marvin 2012”, en las categorías “velocistas” y “minisumos”. El Club de Robótica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires recibirá este sábado a estudiantes secundarios y universitarios para participar de “Marvin 2012”, en las categorías “velocistas” y “minisumos”. El concurso se realizará, a partir de las 11, en la Facultad de Ingeniería (Av. Paseo Colón 850). “El Club de Robótica es un ámbito de orientación educativa extracurricular, que integra a estudiantes de varias carreras porque el área robótica es interdisciplinaria y abarca a Mecánica, Informática, Electrónica y otras”, evaluó Ernesto Corbellini, integrante del Club y organizador de la competencia. Según Corbellini, la actividad de robótica “ayuda a difundir las carreras tecnológicas y otras como Matemática o Informática, por eso invitamos además a estudiantes secundarios, y para los universitarios, es una forma más práctica de aprender” lo que se da en forma teórica en la carrera. En la categoría “Velocistas” participan “autitos robot en pequeña escala, que siguen una línea dibujada en la pista, y tienen que ‘ver’ con un sensor para completar todo el circuito”, apuntó. En tanto, la categoría “Minisumo” es nueva, e involucra a robots de lucha, con el objetivo de que uno empuje al otro hasta fuera de un círculo, para lo cual debe detectar al robot contrincante. “Cada robot tiene sus requerimientos y modos de control, que complementan la mecánica y la electrónica”, concluyó.
Un valor que refleja la senescencia real prescindiendo de la edad cronológica de las moscas mediterráneas fue desarrollado por investigadores de la Fundación Instituto Leloir, de la UBA y del Conicet. Siempre se dijo que la edad cronológica no necesariamente coincide con el estado real de los individuos. Ahora, trabajando con moscas mediterráneas, científicos argentinos elaboraron un índice “graso” de envejecimiento real. “Con un sólo índice numérico se puede representar el estado funcional de las moscas, independientemente de la edad cronológica”, señaló a la Agencia CyTA uno de los autores del estudio, el doctor Luis Alberto Quesada Allue, jefe del laboratorio de Bioquímica y Biología Molecular del Desarrollo de la Fundación Instituto Leloir e investigador del CONICET. El índice de envejecimiento condensa valores de 26 lípidos (grasas) de músculos del tórax y del cerebro de las moscas, determinados mediante un análisis estadístico riguroso. “Cuando se graficaron los índices obtenidos se vio que el índice correlacionaba con la edad, aunque esta no había sido tenido en cuenta para el análisis. Por lo tanto, el índice era capaz de indicar el deterioro ‘natural’ asociado a la edad, en insectos individuales de una población”, indicó Quesada, quien también se desempeña como profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. El estudio, publicado en Experimental Gerontology, demostró la validez del índice en general, ya que era capaz de reflejar el deterioro de individuos sometidos a diferentes tipos de estrés, por ejemplo, a temperaturas más elevadas de la normal. Los índices delataron que los individuos jóvenes “estresados” tenían índices parecidos a los de individuos “viejos” sin estrés. Según Quesada, esta es la primera vez que se demuestra, en cualquier organismo, que los perfiles lipídicos sirven para establecer un índice de envejecimiento funcional, con independencia de la edad. Por el momento, este índice no se ha determinado para animales superiores. “En caso de que lo fuera habría que ver si es aplicable en condiciones reales, que son mucho más variables; y eventualmente ver si el análisis es aplicable a humanos. Para ello habría que comprobar este principio en otros tipos de insecto, y luego validarlo en ratones. Pero llegar a humanos es algo más lejano”, destacó Quesada. Estos estudios forman parte de la tesis de doctorado de la licenciada Luciana Pujol Lereis y en los mismos participa el investigador del CONICET y de la Fundación Instituto Leloir Alejandro Rabossi.
hola taringueros, se que muchos de aca no me quieren por ser serranista ¬¬ pero quiero que sepan que a lo que menos vine a hacer en esta pagina es a pelearme, solo quiero paz, amor y cariño (?) na enserio, comenten con respeto, me gustaria que lean estos relatos reflexivos de, uno de los que para mi, es el mejor escritor de nuestra epoca, asi que disfruten gracias a @ATIvsNVIDIA y a @laucal por las barras separadoras Paulo Coelho de Souza (24 de agosto de 1947, Río de Janeiro) es un novelista, dramaturgo y letrista brasileño. Es uno de los escritores más leídos del mundo con más de 140 millones de libros vendidos en más de 150 países, traducidos a 73 lenguas.1 2 Ha recibido destacados premios y reconocimientos internacionales, como el premio Crystal Award que concede el Foro Económico Mundial, la prestigiosa distinción Chevalier de L' Ordre National de La Legión d' Honneur del gobierno Francés y la Medalla de Oro de Galicia, entre muchos otros premios que lo han consagrado como uno de los grandes escritores de nuestro tiempo. Desde octubre de 2002 es miembro de la Academia Brasileña de las Letras. Además de recibir destacados premios y menciones internacionales, en la actualidad es consejero especial de la Unesco para el programa de convergencia espiritual y diálogos interculturales. Las señales de la coincidencia Al concluir una conferencia en La Haya, Holanda, se me acercó un grupo de lectores. Querían que visitase la ciudad donde vivían ya que, según ellos, allí estaba teniendo lugar una experiencia única en Europa. Estoy vacunado contra las “experiencias únicas en el mundo”, pero al mismo tiempo me encanta conversar con desconocidos. Así acepté una cita para el día siguiente. Los lectores, dos chicas y cuatro muchachos, me condujeron hasta la ciudad de Drachten. Salimos del coche, ellos tomaron una cerveza y yo un café. Me miraban sorprendidos pero yo no entendía qué pasaba. Al cabo de un rato, uno de ellos preguntó: -¿No ha observado nada especial? - Una ciudad pequeña, bonita, en un otoño que todavía parecía verano. Aparte de eso, igual a todas las otras ciudades de este mundo que conozco. - Usted me ha decepcionado, dijo una de las muchachas. Pensaba que Usted creía en las señales. . Claro que creo en las señales - ¿Y ha visto alguna señal aquí? - No. - Pues de eso se trata! Drachten es una ciudad sin ningún tipo de señal. Su novio continuó: - ¡De tránsito! De repente me dí cuenta de que tenía razón. No existía la famosa placa de “Stop”, las líneas de paso de peatones, las señales de cruce y de “ceda el paso”. ¡No había un sólo semáforo! Y para sorpresa ni siquiera existía división entre acera y calzada. Y no es que hubiera poco movimiento. Camiones, coches, bicicletas, peatones, todo parecía pefectamente organizado en medio de la orfandad de señales. Nunca oí un insulto, frenadas o bocinas ensordecedoras. Camino del aeropuerto - viajaba esa noche a París - me contaron más sobre la experiencia que, admito, es realmente singular. La idea nació de un ingeniero, Hans Mondermann, que trabajaba para el gobierno holandés en los ‘70. Pensó que la única manera de reducir el reciente nú-mero de accidentes era darle al conductor la total responsabilidad de lo que hiciera. Su primera decisión consistió en reducir la longitud de las calles que pasaban por los pueblitos, usar ladrillos rojos en lugar de asfalto, quitar la línea central que separa los dos sentidos y llenar las alamedas con fuentes y paisajes de modo que los atrapados en los embotellamientos pudieran distraerse mientras esperaban. Inmediatamente después vino la decisión más radical: quitar las señales de tránsito y acabar con el límite de velocidad. Al entrar en la ciudad, los 6.000 conductores que pasaban por ahí diariamente se asustaban: ¿Dónde puedo doblar?. O ¿Quién tiene prioridad?, se preguntaban. Y de este modo comenzaban a prestar el doble de atención a lo que sucedía a su alrededor. Dos semanas más tarde, la velocidad media estaba por debajo de los 30 km/h permitido en localidades como Drachten. Mondermann apostaba fuerte: “Si un peatón va a cruzar la calle, por supuesto que los coches se detendrán, nuestros abuelos ya nos enseñaron las reglas de cortesía”. Hasta ahora, el tiempo le da la razón. Llegué al aeropuerto pensando que Modermann no sólo hizo un experimento sobre el tránsito sino uno más profundo. A fín de cuentas, suya es la frase: “Si tratas a una personas como a un idiota, se comportará según el reglamento y nada más. Pero si le das responsabilidad, sabrá usarla”. La virtud de la ruta menos transitada Mi antiguo molino, en la pequeña aldea de los Pirineos, tiene una hilera de árboles que lo separa de la hacienda cercana. Un día apareció el vecino. Tendría unos setenta años. Lo veía trabajar con su mujer en la labranza, y me decía que ya era hora de que descansaran. El vecino, muy amable, dijo que las hojas secas de mis arboles caían en su tejado, y que yo tenía que talarlos. Me quedé muy sorprendido: ¿cómo es posible que una persona que se ha pasado la vida en contacto con la naturaleza quiere que destruya algo que tardó tanto en crecer, simplemente porque, dentro de diez años, eso puede causarle un problema a sus tejas? Lo invito a un café. Le digo que me hago responsable, que si algún día esas hojas secas (que serán barridas por el viento y el verano) le causan cualquier daño, yo me encargaré de mandar construir un tejado nuevo. El vecino responde que eso le da igual: él quiere que tale los árboles. Me enfado un poco; digo que prefiero comprarle la hacienda. -Mi tierra no está en venta –responde. -Pero si con ese dinero podría comprarse una casa excelente en la ciudad, vivir allí el resto de sus días con su mujer, sin enfrentarse a inviernos rigurosos y cosechas perdidas. -La hacienda no está en venta. Nací y crecí aquí, y estoy muy viejo para mudarme. Sugiere que venga un perito de la ciudad a evaluar el caso y que decida él. A fin de cuentas, somos vecinos. Cuando se va, mi primera reacción es acusarlo de insensibilidad y falta de respeto hacia la Madre Tierra. Después, me pica la curiosidad: ¿por qué no aceptó vender la tierra? Y antes de que termine el día, entiendo que su vida sólo tiene una historia y que no quiere cambiarla. Irse a la ciudad significa también sumergirse en un mundo desconocido, con otros valores, que tal vez mi vecino se considera demasiado viejo para aprender. ¿Le sucede eso sólo a mi vecino? No. Creo que le sucede a todo el mundo: a veces estamos tan apegados a nuestro modo de vida, que rechazamos una gran oportunidad porque no sabemos cómo utilizarla. En su caso, su hacienda y su aldea son los únicos lugares que conoce, y no le merece la pena arriesgarse. En el caso de la gente que vive en la ciudad, piensan que hay que obtener un título universitario, casarse, tener hijos, conseguir que los hijos obtengan también su título universitario, y así en adelante. Nadie se pregunta: “¿puedo hacer algo diferente?” Recuerdo que mi barbero trabajaba día y noche para que su hija pudiese acabar el curso de sociología. Ella terminó sus estudios, y después de llamar a muchas puertas, consiguió un puesto de secretaria en una empresa de cemento. Aun así, mi barbero decía, orgulloso: “mi hija tiene un título.” La mayoría de mis amigos, y dos de los hijos de mis amigos, también tienen un diploma. Eso no quiere decir que consiguieran trabajar en lo que querían, sino al contrario. Entraron y salieron de una universidad porque alguien, en una época en que las universidades eran importantes, decía que para ascender en la vida hacía falta tener una carrera. Y así fue cómo el mundo dejó de tener excelentes jardineros, panaderos, anticuarios, escultores, escritores. Tal vez va siendo hora de revisar eso: son los médicos, ingenieros, científicos, abogados, quienes tienen que realizar un curso superior. Pero, ¿acaso todo el mundo tiene que hacerlo? Dejo que los versos de Robert Frost den la respuesta: “Dos caminos se bifurcaban en un bosque, y yo, yo tomé el menos transitado y eso hizo toda la diferencia.” Para terminar la historia del vecino: vino el perito y, para mi sorpresa, mostró una ley francesa que obliga a que todo árbol esté plantado a un mínimo de tres metros de la propiedad ajena. Mis árboles estaban a dos metros, así que tuve que talarlos. Un viaje luego de la muerte Siempre pensé en lo que sucede cuando esparcimos alguna porción de nosotros mismos por la Tierra. Ya me corté cabellos en Tokio, uñas en Noruega, vi correr mi sangre de una herida al subir una montaña en Francia. En mi primer libro Los archivos del infierno (que jamás fue reeditado) especulaba un poco sobre el tema, como si fuese necesario sembrar un poco del propio cuerpo en diversas partes del mundo de manera que, en una futura vida algo nos pareciese familiar. Un día leí en el diario francés Le Fígaro un artículo firmado por Guy Barret sobre un caso real acontecido en junio del 2001, cuando alguien llevó hasta las últimas consecuencias esta idea. Se trata de la americana Vera Anderson, que pasó toda su vida en la ciudad de Medford, Oregón. Siendo ya de edad avanzada fue víctima de un accidente cardiovascular, agravado por un enfisema de pulmón, lo que la obligó a pasar años enteros dentro de un cuarto, siempre conectada a un balón de oxígeno. Esto en sí ya es un suplicio, pero en el caso de Vera la situación era aún más grave porque había soñado con recorrer el mundo y había guardado sus ahorros para hacerlo cuando estuviera jubilada. Vera consiguió ser trasladada a Colorado, EE.UU., para poder pasar el resto de sus días junto con su hijo Ross. Allí, antes de hacer su último viaje –ese del que jamás volvemos– tomó una decisión. Como nunca había podido ni siquiera conocer su país, viajaría entonces luego de muerta. Ross fue a ver al notario local y registró el testamento de la madre: después de morir le gustaría ser incinerada. Hasta aquí, nada de particular. Pero el testamento continúa: sus cenizas debían ser colocadas en 241 pequeñas bolsitas que serían enviadas a los jefes de los servicios de correos de los 50 estados americanos y a cada uno de los 191 países del mundo, de modo que por lo menos una parte de su cuerpo terminase visitando los lugares que siempre soñó. En cuanto Vera partió, Ross cumplió su último deseo con la dignidad que se espera de un hijo. En cada envío incluía una pequeña carta donde pedía que dieran digna sepultura a su madre. Todas las personas que recibieron las cenizas de Vera trataron el pedido de Ross con respeto. En los cuatro rincones de la Tierra se creó una silenciosa cadena de solidaridad, donde simpatizantes desconocidos organizaron ceremonias y ritos diversos, siempre tomando en cuenta el lugar que a la fallecida señora le hubiera gustado conocer. Así las cenizas de Vera fueron esparcidas en el lago Titicaca, siguiendo las antiguas tradiciones de los indios aimara; en el río que pasa frente al palacio real de Estocolmo, en las márgenes del Choo Praya (Tailandia), en un templo sintoísta en Japón, en la Antártida, en el Sahara. Las hermanas de la caridad de un orfanato en la América del Sur (el artículo no cita el país) rezaron durante una semana antes de esparcir las cenizas por el jardín, y después decidieron que Vera debería ser considerada una especie de ángel de la guarda del lugar. Ross Anderson recibió fotos desde los cinco continentes, de todas las razas, de todas las culturas, mostrando a hombres y mujeres en el acto de honrar el último deseo de su madre. Cuando vemos un mundo tan dividido como el de hoy, donde pensamos que nadie se preocupa por los demás, este último viaje de Vera Anderson nos llena de esperanza al saber que aún existe respeto, amor y generosidad en el alma de nuestro prójimo, por más distante que él esté. El destino que eligió Hércules Todos nosotros ya hemos oído hablar de Hércules, el famoso héroe de la antigua Grecia. El texto siguiente es una adaptación hecha por el escritor americano James Baldwin sobre uno de los episodios que marcaron la juventud de aquel que, según la mitología, realizaría doce trabajos en nombre de la justicia. Hércules era joven e inexperto; tenía una larga vida, pero su corazón vivía insatisfecho. Miraba a su alrededor y veía que la mayor parte de sus amigos pasaban casi todo el tiempo divirtiéndose, bebiendo y saliendo con chicas, mientras que él trabajaba. Un día su padrastro le pidió que comprara levadura de pan. Hércules obedeció. Al llegar a una encrucijada no supo qué dirección tomar. El camino de la derecha era accidentado y lleno de piedras, carente de cualquier belleza natural, pero Hércules notó que conducía hacia una hermosa cordillera de montañas azules en el horizonte. El camino de la izquierda era ancho y llano; estaba bordeado por un río de aguas claras, contorneaba una plantación de árboles frutales y había pájaros cantando en toda su extensión. Sin embargo, una bruma matinal no permitía ver a dónde iba a dar. Mientras el joven meditaba, procurando descubrir la mejor decisión para cumplir la misión encomendada, notó que dos bellas mujeres se aproximaban, cada una por un camino. La que venía por la vereda arbolada llegó primero, ya que el trayecto era más fácil de recorrer; Hércules notó que tenía el rostro dorado por el sol, los ojos brillantes, y se dirigió a él con voz dulce y persuasiva: -¡Hola, muchacho de inmensa fuerza y actitud correcta!, dijo. Sígueme y te conduciré por lugares amenos, donde no hay tormentas para castigar tu cuerpo, ni problemas para entristecer tu alma. Vivirás como tus amigos, en una ronda incesante de música y alegría, y nada te faltará: ni el vino que refresca, ni las camas confortables, ni las más bellas mozas de la región. Ven conmigo y tu vida será un sueño. A esta altura, la otra mujer –que venía por el sendero de la montaña– también había llegado a la encrucijada. Y dijo a Hércules: -No puedo prometerte nada de eso. Todo lo que encontrarás en mi camino es aquello que puedas conseguir con tu fuerza y tu voluntad. El sendero por donde te conduciré es irregular y asustador, a veces con subidas muy inclinadas, a veces con valles donde los rayos del sol nunca consiguen entrar. Los paisajes que verás pueden ser majestuosos e imponentes, o solitarios y aterradores. Sin embargo, este es el camino que conduce hasta las montañas azules de la fama y de la conquista, que puedes ver a distancia. No puedes llegar a ellas sin esfuerzo, y todo lo que desees debe ser fruto de tu trabajo. Si quieres comer, tendrás que plantar. Si quisieras amor, es preciso amar. Si quisieras el Cielo, debes ser digno de entrar por sus portones. Si quisieras ser recordado, debes estar preparado para luchar cada minuto de tu vida. -¿Cómo te llamas? –dijo Hércules. -Algunos me llaman Trabajo, respondió la mujer, pero otros me llaman Virtud, y yo prefiero este último nombre. Hércules entonces se dirigió hacia la otra mujer. -¿Y cuál es tu nombre? -Algunos me llaman Placer, dijo la que venía del camino florido, pero prefiero ser llamada Suerte. -Placer, no puedo ver hasta dónde conduce el sendero para el cual me convidas, comentó Hércules.-Por otro lado, la Virtud me muestra las montañas en el horizonte y donde puedo llegar con el resultado de mis esfuerzos. Y tomando a la Virtud de la mano, entró con ella en el camino que conducía hacia su propio destino. El valor de la palabra “En el principio existía la Palabra”: todos conocemos esta frase de la Biblia. Lo más interesante es que no se compara a Dios con una figura, con un efecto de la naturaleza, sino con una expresión gramatical. En mi oficio de escritor estoy obligado a concentrarme en la importancia de las palabras, pero creo que todo ser humano debe siempre prestar atención a lo que dice y a lo que oye. Tenemos que compartir. Aunque conozcamos la información, es importante no dejarse llevar por el pensamiento egoísta de llegar solo al fin de la jornada. Quien hace esto descubre un paraíso vacío, sin ningún interés especial, y pronto se morirá de aburrimiento. No podemos coger las luces que iluminan el camino y cargar con ellas a cuestas. Si actuamos así, llenaremos nuestras mochilas con linternas y tendremos que deshacernos del alimento que nos da fuerza para seguir adelante: el amor. Tenemos que recibir estímulo, consejos. Pero a veces, por inseguridad, interrumpimos una conversación en la mitad, por miedo de mostrar a nuestro interlocutor que desconocemos aquel asunto. ¿Cuál es el problema de aprender? ¿Por qué nos sentimos humillados cuando alguien toca un tema que desconocemos? Nadie tiene la obligación de saberlo todo. Dijo Albert Einstein: “Cien veces al día me acuerdo de que mi vida interior y la exterior dependen del trabajo que otros hombres están haciendo ahora. Por eso tengo que esforzarme para devolver por lo menos una parte de esta generosidad, y no puedo dejar ni un momento vacío”. Y mientras no se invente un nuevo proceso de comunicación más directo que la palabra, tendremos que contentarnos con ella, aunque a veces sea demasiado pobre para describir lo que sentimos. Dice el poeta brasileño Carlos Drummond de Andrade en una carta a su nieto: “Admito que amo de las plantas la carga de silencio, Luis Mauricio, / Pero hay que intentar el diálogo cuando la soledad es un vicio”. Conozco a personas que no dan importancia a las palabras. Pero conozco también a personas que temen a las palabras. Sí, es verdad que a veces decimos: “¡Anda!, hace tiempo que no discuto con fulanito” o “nunca he tenido una gripe”. De repente, al día siguiente, cogemos una gripe o discutimos con fulanito. Entonces concluimos: trae mala suerte comentar las cosas buenas que nos suceden. Nada de eso. En verdad, antes de cualquier problema, el Alma del Mundo nos muestra cuánto tiempo estuvimos sin enojarnos con determinada cosa. Nos quiere decir lo generosa que ha sido la vida hasta ese momento, y lo seguirá siendo, si superamos con coraje el obstáculo. Habla. Dialoga. Participa. Nada hay más despreciable que el “observador” acomodado y cobarde. Tu valor al expresar opiniones te ayudará a crecer en cualquier dificultad. Habla de las cosas buenas de tu vida a todo el que quiera oír: el Alma del Mundo necesita mucho de tu alegría, y Dios se alegrará al ver tu sonrisa. Habla de los momentos difíciles que puedes estar viviendo: da una oportunidad a los demás para que te den lo que necesitas, aunque sea tan solo una palabra de apoyo. La palabra es poder. Las palabras transforman el mundo y al hombre. Los vencedores hablan con orgullo de los milagros de sus vidas. Cuanta más energía positiva haya a tu alrededor, más energía positiva atraerás, y más se alegrarán los que bien te quieren. En cuanto a los envidiosos, a los derrotados, estos solo podrán hacerte daño si tú les das ese poder. “Mi baile, mi bebida y mi canto son el lecho donde reposará mi alma cuando vuelva al mundo de los espíritus”, dijo un sabio indonesio. Por lo tanto, usa verbos, sujetos, predicados, y canta tus alegrías y penas, pero canta todos los días de tu vida. La pequeña granja y la vaca Un filósofo paseaba por un bosque con un discípulo conversando sobre la importancia de los encuentros inesperados. Según el maestro, todo lo que está delante de nosotros nos ofrece una oportunidad de aprender o enseñar. En este momento cruzaban el portal de una granja que, aunque muy bien situada en un hermoso paraje, tenía una apariencia miserable. Llamaron a la puerta y fueron recibidos por los moradores: un matrimonio y tres hijos, con las ropas sucias y rotas. - Usted está en medio de este bosque y no hay ningún comercio en los alrededores- dijo el maestro al padre de familia - ¿Cómo sobreviven aquí? - Y el hombre, calmadamente respondió: - Amigo mío, tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días. Una parte de ese producto la vendemos o la cambiamos en la ciudad vecina por otros tipos de alimento: con la otra parte producimos queso, cuajada y mantequilla para nuestro consumo. Y así vamos sobreviviendo - El filósofo agradeció la información, contempló el lugar durante algunos instantes y se marchó, En mitad del camino dijo al discípulo: - Busca esa vaca, llévala hasta ese precipicio que tenemos enfrente y tírala abajo. - - ¡Pero si es el único medio de sustento de aquella familia! - El filósofo permaneció mudo. Sin otra alternativa, el muchacho hizo lo que le habían ordenado y la vaca murió en la caída. La escena quedó grabada en su memoria. Pasados muchos años, cuando ya era un exitoso empresario, decidió volver al mismo lugar, confesar todo a la familia, pedirles perdón y ayudarlos financieramente. Cuál no fue su sorpresa al ver el lugar transformado en una bella finca, con árboles floridos, coche en el porche y algunos niños jugando en el jardín. Se desesperó al pensar que aquella humilde familia había tenido que vender la propiedad para sobrevivir. Apresuró el paso y fue recibido por un casero muy simpático. ¿A dónde fue la familia que vivía aquí hace diez años?. Preguntó. Continúan siendo los dueños, fue la respuesta. Asombrado, entró corriendo en la casa, y el propietario lo reconoció. Le preguntó cómo estaba el filósofo, pero el joven estaba ansioso por saber cómo había conseguido mejorar la granja y situarse tan bien en la vida: Bien, nosotros teníamos una vaca, pero se cayó al precipicio y murió, dijo el hombre. Entonces, para mantener a mi familia, tuve que plantar verduras y legumbres. Las plantas tardaban en crecer, así que comencé a cortar madera para su venta. Al hacer esto, tuve que replantar los árboles, y necesité comprar semilla. Al comprarlas, me acordé de las ropas de mis hijos y pensé que tal vez podía cultivar algodón. Pasé un año difícil, pero cuando la cosecha llegó, yo ya estaba exportando legumbres, algodón, y hierbas aromáticas. Nunca me había dado cuenta de todo mi potencial aquí. ¡Fue una suerte que aquella vaca muriera!
Los entes de turismo de todo el país iniciaron las deliberaciones; la agenda tiene, como temas relevantes, la evaluación de la marcha del programa Aerolíneas Vacaciones y la presentación del plan de acciones promocionales para el segundo semestre del año. Con la presencia del ministro de Turismo de la Nación, Enrique Meyer, comenzó a sesionar este jueves en Resistencia la 117º Asamblea del Consejo Federal de Turismo (CFT). Las provincias dieron la gran nota de la jornada, ya que marcaron asistencia perfecta, dando así un marco que hace años no tenía una reunión de este organismo interjurisdiccional. Las deliberaciones en el Salón Casablanca del Hotel Amerian comenzaron a las 14, ya que las autoridades de los entes de turismo de todo el país participaron, por la mañana, de la apertura oficial del Segundo Encuentro Federal de Turismo y Desarrollo Local que también tiene lugar en la capital chaqueña. La sesión presidida por el titular del CFT, Bernardo Racedo Aragón, cuenta con la presencia del presidente del Instituto de Turismo del Chaco, Ignacio Saife, y de todos los funcionarios que encabezan carteras turísticas de todo el país, además de autoridades académicas de varias universidades nacionales y referentes de Aerolíneas Argentinas, entre otros organismos. La actividad de la jornada se inició con la presentación del informe de la presidencia del CFT. A continuación, la subsecretaria de Desarrollo Turístico de la Nación, Valeria Pellizza dio cuenta de los acuerdos rubricados entre los ministerios de Turismo y de Desarrollo Social de la Nación con la Federación Empresaria Hotelera y Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), que tienen como objetivo estimular la Responsabilidad Social Empresaria y la compra responsable de productos elaborados por la economía social. La funcionaria también explicó detalles del Concurso Nacional de Turismo Rural, que premiará emprendimientos turísticos rurales en funcionamiento, en cuatro categorías: Agroturismo, Servicios al turista en el espacio rural, Turismo rural comunitario y Experiencias asociativas de turismo rural, entregando un total de 320.000 pesos en premios. Más adelante, distintos entes y organismos ofrecieron sus informes, entre ellos, la Dirección Nacional de Gestión de Calidad Turística, con la exposición a cargo de Gonzalo Casanova Ferro y el Instituto Nacional de Promoción Turística (INPROTUR), a cargo de su secretario ejecutivo, Leonardo Boto. Luego fue presentado el plan de acciones promocionales para el segundo semestre del año y los avances del plan de acciones promocionales para 2013. LOS DESTINOS EMERGENTES GANAN CON AEROLÍNEAS VACACIONES Como parte de las exposiciones de este primer día de sesiones, Juan Pablo Lafosse y Fabián Lombardo se refirieron a la marcha y los avances del programa “Aerolíneas Vacaciones-Viajá por tu país”. Al respecto, destacaron que los destinos emergentes significaron el 30 por ciento de los paquetes vendidos dentro de este programa que promociona los 35 destinos dentro del país a los que llega la aerolínea de bandera. Asimismo, revelaron que Aerolíneas Vacaciones generó un incremento global cercano al 30% en la venta de paquetes turísticos de todos los destinos, comparado con el mismo período del año 2011. En este sentido, Saife destacó que los destinos emergentes, como el Chaco, se vieron beneficiados por la iniciativa promovida en forma conjunta por el Ministerio de Turismo de la Nación, el CFT, la Cámara Argentina de Turismo (CAT) y Aerolíneas Argentinas. “Nosotros ya ganamos al estar de igual a igual con destinos turísticos más consolidados”, resaltó el funcionario chaqueño. Como cierre de la primera jornada de sesión, se presentó en sociedad la primera edición del Concurso Nacional al mejor proyecto de Hotelería Sustentable. LA ACTIVIDAD DEL VIERNES Para el viernes, segunda jornada de sesiones del CFT, se anuncia para las 9 un desayuno de trabajo de los entes regionales y una reunión del Ente Norte con la presencia de la subsecretaria Pelliza. Entre las 16 y las 18, las autoridades del CFT se trasladarán hasta el Domo del Centenario, donde participarán del Encuentro Federal. Allí tendrán un bloque junto al Ministerio de Turismo de la Nación, donde Bernardo Racedo Aragón (presidente) y Adrián Contreras (coordinador) hablarán sobre “Desarrollo local en destinos turísticos no tradicionales”.