Milagrodivino
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Ya no se en que fecha estamos. En casa no hay calendarios y en mi memoria los hechos están hechos una maraña. Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, bonitos, ilustrados con imágenes de los santos que colgaban en la cocina. Ya no hay nada de eso. Todas las cosas antiguas han ido desapareciendo. Y yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta. Primero me cambiaron de alcoba, pues la familia creció. Después me pasaron a otra más pequeña aun acompañada de mis biznietas. Ahora ocupo el desván, el que esta en el patio de atrás. Prometieron cambiarle el vidrio roto de la ventana, pero se les olvido, y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos. La otra tarde caí en cuenta que mi voz también ha desparecido. Cuando les hablo a mis nietos o a mis hijos no me contestan. Todos hablan sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos, escuchando atenta lo que dicen. A veces intervengo en la conversación, segura de que lo que voy a decirles no se le ha ocurrido a ninguno, y de que les va a servir de mucho mis consejos. Pero no me oyen, no me miran, no me responden. Entonces llena de tristeza me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar mi taza de café. Lo hago así, de pronto, para que comprendan que estoy enojada, para que se den cuenta que me han ofendido y vengan a buscarme y me pidan perdón….Pero nadie viene. El otro día les dije que cuando me muera entonces si me iban a extrañar. Mi nieto mas pequeño dijo “¿Estas vivo abuelo? “. Les cayó tan en gracia, que no paraban de reír. Tres días estuve llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entró uno de los muchachos a sacar unas llantas viejas y ni los buenos días me dio. Fue entonces cuando me convencí de que soy invisible, me paro en medio de la sala para ver si aunque sea estorbo, me miran, pero mi hija sigue barriendo sin tocarme, los niños corren a mi alrededor, de uno a otro lado, sin tropezare conmigo. Cuando mi yerno se enfermó, pensé tener la oportunidad de serle útil, le lleve un te especial que yo misma preparé. Se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomara, solo que estaba viendo televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia. El té poco a poco se fue enfriando……y mi corazón con él. Un día se alborotaron los niños, y me vinieron a decir que al día siguiente nos iríamos todos de día de campo. Me puse muy contenta. ¡Hacia tanto tiempo que no salía y menos al campo! El sábado fui la primera en levantarme. Quise arreglar las cosas con calma. Los viejos nos tardamos mucho en hacer cualquier cosa, así que me tomé mi tiempo para no retrasarlos. Al rato entraban y salían de la casa corriendo y echaban las bolsas y juguetes al carro. Yo ya estaba lista y muy alegre, me pare en el zaguán a esperarlos. Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en bullicio, comprendí que yo no estaba invitada, tal vez porque no cabía en el auto. O porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a su gusto por el bosque. Sentí claramente cómo mi corazón se encogía, la barbilla me temblaba como cuando uno se aguanta las ganas de llorar. Yo los entiendo, ellos si hacen cosas importantes. Ríen, gritan, sueñan, Lloran, se abrazan, se besan. Y yo, ya no se a que saben los besos. Antes besuqueaba a los chiquitos, era un gusto enorme el que me daba tenerlos en mis brazos, como ramitas nuevas que habían salido de este viejo tronco en que me he convertido. Sentía su piel tiernita y su respiración dulzona muy cerca de mí. La vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que nunca creí recordar Pero un día mi nieta Laura, que acababa de tener un bebe dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños, por cuestiones de salud. Desde entonces ya no me acerqué más a ellos, no fuera que les pasara algo malo por mis imprudencias. ¡ Tengo tanto miedo de contagiarlos ! Yo los bendigo a todos y les perdono, porque ¿Qué culpa tienen ellos de que yo me haya vuelto tan inservible? Esto pasa muchas veces en nuestro medio. ¿Cuántas veces ignoro lo que dice mi padre anciano o mi abuelo? “¡¡Ya está viejo, que sabe, estos son otros tiempos!! RECUERDA que ellos también fueron bebés, niños, jóvenes, adultos llenos de vida, ilusiones, fuerza,,, RECUERDA que sus manos, antes fuertes, te dieron el apoyo que hoy tu les niegas… que su voz firme habló por ti cuando tú no sabías decir lo que necesitabas… que sus palabras te dieron muchas veces el consuelo que hoy tu les niegas…que pusieron toda la atención a las primeras palabras que dijiste, palabras casi incomprensibles… y hoy no les escuchas porque dicen “puras tonterías”. Los ancianos que te rodean, en la familia, trabajo o en cualquier otro lugar fueron lo que tu has sido, lo que eres… y lo que serás. Por qué no recordar que la vida suele ser como un espejo…devolviéndote lo que le das? Amar, cuidar y RESPETAR a los ancianos … no hacerlos sentir invisibles, es un acto de justicia.Han caminado mucho para llegar a donde están, han sufrido, han llorado, han perdido, han “hecho camino al andar”… no pisoteemos sus veredas, mejor aprendamos de ellas. Anónimo
¿Cuánto dura el amor? ¿Ya no es eterno como pensábamos? Los científicos explican el amor como una reacción del cerebro que se produce ante ciertos estímulos químicos, ¿pero realmente es sólo eso? Estudios recientes, realizados por científicos, han llegado a la conclusión de que en nuestro cerebro ocurren procesos químicos que son los causantes del amor y de la pasión. Pero sus efectos duran máximo dos años, y pasado este tiempo el cerebro vuelve a la "normalidad". Sin embargo, esta visión tan poco romántica del amor contradice la realidad de muchas parejas o la nuestra propia. Desterrar el amor y desmitificarlo contradice la realidad de nuestros sentimientos. Los ejemplos son múltiples, vemos a nuestro alrededor experiencias maravillosas de amor y de entrega, a veces en nuestros padres o familiares, en amigos o en nosotros mismos. Aunque no podemos contradecir a tan destacados científicos, sí podemos pensar que no todo se reduce a procesos neuroquímicos, sino que hay algo más que no se puede medir ni cuantificar. Y es que el amor es un proceso que se desarrolla con el tiempo y por lo tanto sufre todo tipo de transformaciones. Ponerle fecha de caducidad o negar su permanencia resulta demasiado simplista. Además, indudablemente es necesario cuidarlo y mimarlo. El Dr. Enrique Rojas, especialista en terapia de pareja, afirma que "existe el amor construido y trabajado día a día, sostenido en cosas pequeñas, en apariencia imperceptibles, pero que constituyen la base del amor. Es una verdadera labor en la que uno corrige las pequeñas o grandes deficiencias de su conducta y crea un espíritu fortalecido". La cruda realidad de la vida contradice en demasiadas ocasiones el optimismo de la relación amorosa, además también podemos idealizarlo y sentirnos enamorados del amor. Pero por lo pronto nuestro consejo es: admírate de lo que sientes por él, siéntete privilegiada de estar a su lado y da siempre las gracias por poder compartir este sentimiento, aunque de vez en cuando te toque sufrir. Pablo de Tarso decía hace 2000 años: “El verdadero amor nunca muere”. Honoré de Balzac, gran conocedor del alma humana, se hacía esta pregunta: “¿Alguna vez se deja de amar?. Hay gente que ha muerto y yo siento que aún ama”. Pascal, el gran filósofo francés, intuyó hace cuatro siglos que había algo que no se podía cuantificar y dijo: “El corazón tiene razones que la razón desconoce”. http://www.todoschile.cl/content/view/532891/Cuanto-dura-el-amor.html
No te rindas, aún estás a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo, aceptar tus sombras, enterrar tus miedos, liberar el lastre, retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo porque lo has querido y porque te quiero. Porque existe el vino y el amor, es cierto. Porque no hay heridas que no cure el tiempo. Abrir las puertas, quitar los cerrojos, abandonar las murallas que te protegieron. vivir la vida y aceptar el reto, desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida y retomar los cielos. recuperar la risa, ensayar el canto, bajar la guardia y extender las manos, No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se ponga y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños Porque cada día es un comienzo nuevo. Porque ésta es la hora y el mejor momento. Porque no estás sola. Porque yo te quiero. Autor: Mario Benedetti, ensayista, poeta y escritor
¿ Cómo logramos sobrevivir ? Acaso sos una persona sobrenatural, o sencillamente sos todopoderoso. Aquí vas a ver las cosas peligrosas que tuvimos que pasar para llegar al siglo XXI.. 1. Tomábamos agua de la manguera del jardín o de la llave del colegio y no de una botella de agua mineral. 2. Andábamos en autos que no tenían cinturon de seguridad ni bolsas de aire. Ir en la parte de atrás de una camioneta era un paseo especial y todavía lo recordamos. 3. Cuando andábamos en bicicleta no usábamos casco. 4 . Saliamos a jugar con la unica condición de regresar antes del anochecer. 5. El colegio duraba hasta el mediodia y llegabamos a casa a almorzar. 6. No teniamos celular… asi que nadie podia ubicarnos... 7. Nos cortábamos, nos quebrábamos un hueso, perdíamos un diente, pero nunca hubo demanda por estos accidentes. Nadie tenía la culpa sino nosotros mismos. 8. Comíamos pan con manteca y dulce, tomábamos bebidas con azúcar y nunca teníamos sobrepeso. 9. Compartíamos una bebida entre cuatro, tomando de la misma botella y nadie se moría por eso. 10. No teníamos Playstation, Nintendo 64, X boxes, Juegos de video, 99 canales de televisión en cable, videograbadoras, sonido surround, celulares personales, computadoras, fax y menos Internet. Solo teníamos AMIGOS. 11. Jugábamos con una pelota de plástico, que comprábamos a medias. Formábamos dos equipos y no todos llegaban a ser elegidos pero no nos agarraba ningún trauma. 12. Algunos estudiantes no éramos tan brillantes como otros y cuando perdías un año, lo repetías. Nadie te mandaba al psicólogo, nadie tenía dislexia, simplemente repetías y tenías una segunda oportunidad. 13. Si en una fiesta (que era en alguna casa) te ponías en pedo, tus amigos te dejaban en la puerta de tu casa, tocaban el timbre y salían corriendo. 14. Si por casualidad cometías alguna boludez y terminabas en cana, llegaba tu viejo y te cagaba a trompadas. Nadie de Derechos Humanos presentaba un recurso de Amparo en tu favor y los canas se mataban de risa. 15. Cuando tus viejos te retaban por alguna cosa, no los demandabas por violencia intrafamiliar; sencillamente te quedabas callado y pensabas “que macana me mande´”. 16. Teníamos libertad, fracasos, éxitos y aprendimos a manejarlos. VOS SOS UNO DE ESA GENERACION? Seguro que dirán que eramos aburridos, pero.... ¡¡¡Puta que eramos felices!!! Anónimo
Educar a un niño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía. (John Ruskin) Vengándose, uno se iguala a su enemigo; perdonándolo, se muestra superior a él. (Sir Francis Bacon) El ánimo gozoso hace florida la vida; el espíritu triste, marchita los sucesos. (Salomón) Si los ciudadanos practicasen entre sí la amistad, no tendrían necesidad de la justicia. (Aristóteles) Lo imposible es el fantasma de los tímidos y el refugio de los cobardes. (Napoleón) El conocimiento de lo verdadero no llega más que con la sola experiencia (Anónimo Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego. (Proverbio árabe) El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza perdida. (Federico García Lorca) Los verdaderos amigos son como las estrellas, brillan más cuando la noche es oscura. (Jaime Otazú) Genio es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de sudor. (Edisón) Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo. (Quevedo) Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada (Edmund Burke) A menudo me he tenido que comer mis palabras y he descubierto que era una dieta quilibrada(Churchill) Un hombre es rico en proporción a las cosas que puede desechar (El D Thoream) Nada tan estúpido como vencer; la verdadera gloria está en convencer. (Víctor Hugo) Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas. (Antonio Machado) El hombre que no ha amado apasionadamente ignora la mitad más hermosa de su vida. (Stendhal) Fuente Revista Selección
Había una vez un campesino chino, pobre pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo. Un día el hijo le dijo: -¡Padre, qué desgracia! Se nos ha ido el caballo. -¿Por qué le llamas desgracia? -respondió el padre. Veremos lo que trae el tiempo... A los pocos días el caballo regresó, acompañado de otro caballo. -¡Padre, qué suerte! - exclamó esta vez el muchacho. Nuestro caballo ha traído otro caballo. -Por qué le llamas suerte? - repuso el padre. Veamos qué nos trae el tiempo. En unos cuantos días más, el muchacho quiso montar el caballo nuevo, y éste, no acostumbrado al jinete, se encabritó y lo arrojó al suelo. El muchacho se quebró una pierna. -¡Padre, qué desgracia! - exclamó ahora el muchacho. ¡Me he quebrado la pierna! Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría, sentenció: -¿Por qué le llamas desgracia? Veamos lo que trae el tiempo! El muchacho no se convencía de la respuesta sino que gimoteaba en su cama. Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey, buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo. El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno. La moraleja de este antiguo consejo chino es que "la vida da tantas vueltas, y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno, y lo bueno malo. Lo mejor es esperar siempre el día de mañana, pero sobre todo confiar en DIOS, porque todo sucede con un propósito positivo para nuestras vidas..... http://www.tubreveespacio.com/pensamientos-sep03pen04.htm
Yo pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que hace a cada amigo tan importante. Las amistades se construyen de a pedacitos. No importa la cantidad de tiempo que pasamos con cada amigo o nuestro amor, sino la calidad del tiempo que vivimos con cada persona. Cinco minutos pueden ser más importante que un día entero. Así, hay amistades hechas de risas y dolores compartidos; otras de la escuela, otras de salidas, cine y diversión; también están aquéllas que nacen y no sabemos de qué o por qué, pero sabemos que están presentes. Tal vez estas estén hechas de silencios compartidos, o de mutua simpatía que no tiene explicación. Hoy también hay muchas amistades hechas sólo de e-mails, nuestras “amistades virtuales” nos hacen reir, pensar, reflexionar... Aprendemos a apreciar a las personas sin juzgarlas por su apariencia o modo de ser, sin poder etiquetarlas (como a veces hacemos inconcientemente). Hay amistades profundas que nacen así. Saint-Exupéry dijo: “Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante". Pienso que el tiempo que pasamos con cada amigo es lo que lo hace tan importante. Porque el tiempo “perdido” con amigos no existe es tiempo ganado, aprovechado, vivido. Son recuerdos para un momento o para toda una vida. Un amigo se torna importante para nosotros y nosotros para él, cuando somos capaces,aún en su ausencia, de reír o llorar, de extrañar o querer estar cerca de él sólo para disfrutar de su compañía. Podemos tener varios mejores amigos de diversas maneras. Lo importante es saber aprovechar al máximo cada minuto vivido y tener después, en nuestros recuerdos, horas para pasar con ellos, aunque estén lejos. “TÚ MISMO ERES RESPONSABLE DE LO QUE COSECHAS”. “... Y APRENDE A COSECHAR LAS COSAS BUENAS...” El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre tí y sigue siendo tu amigo. Pd. Dedicado a mis amigos de taringa. Gracias ...y LOS QUIERO MUCHO.... MILI Kurt D. Cobain
Ya no se en que fecha estamos. En casa no hay calendarios y en mi memoria los hechos están hechos una maraña. Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, bonitos, ilustrados con imágenes de los santos que colgaban en la cocina. Ya no hay nada de eso. Todas las cosas antiguas han ido desapareciendo. Y yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta. Primero me cambiaron de alcoba, pues la familia creció. Después me pasaron a otra más pequeña aun acompañada de mis biznietas. Ahora ocupo el desván, el que esta en el patio de atrás. Prometieron cambiarle el vidrio roto de la ventana, pero se les olvido, y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos. La otra tarde caí en cuenta que mi voz también ha desparecido. Cuando les hablo a mis nietos o a mis hijos no me contestan. Todos hablan sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos, escuchando atenta lo que dicen. A veces intervengo en la conversación, segura de que lo que voy a decirles no se le ha ocurrido a ninguno, y de que les va a servir de mucho mis consejos. Pero no me oyen, no me miran, no me responden. Entonces llena de tristeza me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar mi taza de café. Lo hago así, de pronto, para que comprendan que estoy enojada, para que se den cuenta que me han ofendido y vengan a buscarme y me pidan perdón….Pero nadie viene. El otro día les dije que cuando me muera entonces si me iban a extrañar. Mi nieto mas pequeño dijo “¿Estas vivo abuelo? “. Les cayó tan en gracia, que no paraban de reír. Tres días estuve llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entró uno de los muchachos a sacar unas llantas viejas y ni los buenos días me dio. Fue entonces cuando me convencí de que soy invisible, me paro en medio de la sala para ver si aunque sea estorbo, me miran, pero mi hija sigue barriendo sin tocarme, los niños corren a mi alrededor, de uno a otro lado, sin tropezare conmigo. Cuando mi yerno se enfermó, pensé tener la oportunidad de serle útil, le lleve un te especial que yo misma preparé. Se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomara, solo que estaba viendo televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia. El té poco a poco se fue enfriando……y mi corazón con él. Un día se alborotaron los niños, y me vinieron a decir que al día siguiente nos iríamos todos de día de campo. Me puse muy contenta. ¡Hacia tanto tiempo que no salía y menos al campo! El sábado fui la primera en levantarme. Quise arreglar las cosas con calma. Los viejos nos tardamos mucho en hacer cualquier cosa, así que me tomé mi tiempo para no retrasarlos. Al rato entraban y salían de la casa corriendo y echaban las bolsas y juguetes al carro. Yo ya estaba lista y muy alegre, me pare en el zaguán a esperarlos. Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en bullicio, comprendí que yo no estaba invitada, tal vez porque no cabía en el auto. O porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a su gusto por el bosque. Sentí claramente cómo mi corazón se encogía, la barbilla me temblaba como cuando uno se aguanta las ganas de llorar. Yo los entiendo, ellos si hacen cosas importantes. Ríen, gritan, sueñan, Lloran, se abrazan, se besan. Y yo, ya no se a que saben los besos. Antes besuqueaba a los chiquitos, era un gusto enorme el que me daba tenerlos en mis brazos, como ramitas nuevas que habían salido de este viejo tronco en que me he convertido. Sentía su piel tiernita y su respiración dulzona muy cerca de mí. La vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que nunca creí recordar Pero un día mi nieta Laura, que acababa de tener un bebe dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños, por cuestiones de salud. Desde entonces ya no me acerqué más a ellos, no fuera que les pasara algo malo por mis imprudencias. ¡ Tengo tanto miedo de contagiarlos ! Yo los bendigo a todos y les perdono, porque ¿Qué culpa tienen ellos de que yo me haya vuelto tan inservible? Esto pasa muchas veces en nuestro medio. ¿Cuántas veces ignoro lo que dice mi padre anciano o mi abuelo? “¡¡Ya está viejo, que sabe, estos son otros tiempos!! RECUERDA que ellos también fueron bebés, niños, jóvenes, adultos llenos de vida, ilusiones, fuerza,,, RECUERDA que sus manos, antes fuertes, te dieron el apoyo que hoy tu les niegas… que su voz firme habló por ti cuando tú no sabías decir lo que necesitabas… que sus palabras te dieron muchas veces el consuelo que hoy tu les niegas…que pusieron toda la atención a las primeras palabras que dijiste, palabras casi incomprensibles… y hoy no les escuchas porque dicen “puras tonterías”. Los ancianos que te rodean, en la familia, trabajo o en cualquier otro lugar fueron lo que tu has sido, lo que eres… y lo que serás. Por qué no recordar que la vida suele ser como un espejo…devolviéndote lo que le das? Amar, cuidar y RESPETAR a los ancianos … no hacerlos sentir invisibles, es un acto de justicia.Han caminado mucho para llegar a donde están, han sufrido, han llorado, han perdido, han “hecho camino al andar”… no pisoteemos sus veredas, mejor aprendamos de ellas. Anónimo
LA DIFERENCIA ENTRE LAS MUJERES INMADURAS Y LAS MUJERES MADURAS Las mujeres maduras ganan el amor y respeto de los hombres. Las mujeres inmaduras quieren controlar al hombre en sus vidas Las mujeres maduras saben que si el hombre es realmente suyo, no hay necesidad de control. Las mujeres inmaduras monopolizan el tiempo de su hombre. Las mujeres maduras se dan cuenta de que un poco de espacio, hace el tiempo juntos algo más especial. Las mujeres inmaduras pelean por un hombre. Las mujeres maduras se ganan el amor y respeto de los hombres. Las mujeres inmaduras no perdonan y se castigan y castigan por el rencor; en cambio, Las mujeres maduras perdonan, ofrecen su hombro y un pañuelo. Las mujeres inmaduras tienen miedo de estar solas. Las mujeres maduras conocen la diferencia entre vivir sola y vivir en soledad; y ésta última no suele ser su compañera. Las mujeres inmaduras ignoran a los buenos hombres, ¡ni siquiera los saben reconocer! Las mujeres maduras ignoran a los malos, ¡los olfatean de inmediato! Las mujeres inmaduras lastimadas por un hombre, hacen que todos los hombres paguen por eso. Las mujeres maduras saben que fue sólo un hombre y nada más. Las mujeres inmaduras se “enamoran” y persiguen sin descanso a los hombres. Las mujeres maduras saben que algunas veces el hombre a quien aman les corresponderá , y si no, continúan su camino sin rencor. Las mujeres inmaduras buscan hombres que les llenen espacios y carteras. Las mujeres maduras saben que pueden aportar valor a la vida de un hombre y esperan de él lo mismo. Las mujeres inmaduras, al terminar una relación de pareja, no quieren saber más de él, prohíben que se los mencionen, les cuelgan el teléfono, fingen que lo han superado, cuando sólo están llenas de dolor y despecho. Las mujeres maduras no tienen mayor conflicto en convertirse en una amiga ocasional de quien fue su pareja, lo saludan, le sonríen, son amables; saben que sólo fue una experiencia más en su vida y siguen adelante. Realmente, sin falsas posturas, saben superarlo. Las mujeres inmaduras hacen que su hombre vuelva a casa. Las mujeres maduras hacen que quieran siempre volver a casa. Las mujeres inmaduras dejan su agenda abierta y esperan a que su hombre hable para hacer planes. Las mujeres maduras hacen sus planes y cariñosamente notifican a los hombres, para que ellos se integren como mejor les convenga. Las mujeres inmaduras se comportan siempre como niñas. Las mujeres maduras saben en qué preciso momento dejar salir a la niña que vive en ellas. Las mujeres inmaduras leerán esto y harán una mueca. Las mujeres maduras lo pasarán a otras mujeres maduras. En fin, tu decides, ¿eres mujer madura o mujer inmadura? Recuerda que los cambios están dentro de ti. Atentamente: Una mujer que fue inmadura y ahora es Una Mujer Madura Anónimo
Leé y analizá la siguiente frase... y pensá dónde iría la coma que falta 'Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda'. Si sos mujer, con toda seguridad colocarías la coma después de la palabra "mujer". Si sos varón, con toda seguridad colocarías la coma después de la palabra "tiene" Por Julio Cortázar