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MegaHP2011

Usuario (Argentina)

Primer post: 10 jun 2012Último post: 10 jun 2012
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Lucky Star (Historia Gore Yuri) "El Asesino/a Yandere&a
Hazlo Tu MismoporAnónimo6/10/2012

EN UN LUGAR DE TOKIO Yui Minami se desnudaba para darse una ducha. Después de la placentera ducha, salió hacia la cama sin vestirse todavía, ya que tenía ganas de sexo hoy, y después de meter su placa de policía en el cajón, se decidió estar en la cama para esperar a su amado; a Kiyotaka Narumi. El que se acercaba al piso tenía una ganzúa. ¿Era Kiyotaka? Yui oyó la puerta abrir, y pensó que era su marido. Yui: Kiyo, que bien que has venido. Tengo muchas ganas de probar contigo. No se oye nada, sabe ella que está en el pasillo, pero no avanza. Yui: ¿Kiyo? Ella se levanta de la cama, un poco asustada. Yui: Ki…Kiyo, ¿te pasa algo? Ella se sorprende a ver a alguien que no es Kiyo. Yui: Pero, ¿qué haces tu aquí? ¿Qué haces con ese machete? El desconocido se acercaba a Yui. Yui: Pero, pero… Alzo el machete contra ella. Yui: No, no, no. Empezó a asentarle a puñaladas, Yui estremecía con gritos de dolor como si quisiese que la ayudase, una bola de sangre se lanzó sobre una pequeña foto que había en la mesita, la foto era de la sobrina de Yui: Konata Izumi. El asesino, cogió el machete para cortar los senos y las nalgas de Yui, y después la arrastró fuera del piso, ya muerta. ¿Quién es? ¿Para qué quiere su cuerpo? Empieza una nueva historia de Yandere. EL CENTRO NUDISTA. FUYUKI Y HIKARU Al día siguiente, nadie sabía del asesinato de Yui, Yutaka había regresado de casa de Minami, y al llamar, no la abrían, así que cogió las llaves de la casa de su tía, descubre que no había nadie. No había sangre tampoco, pero se olía mucho a amoniaco, todo el suelo fregado y la cama estaba echa. Yutaka pensaba que se fue con su amante a algún lugar, por lo que no era momento para preocuparse. En otra parte, en casa de Konata, Soujirou despertaba a Konata con un sartén y con una cuchara. Konata: Papá, déjame dormir más. Soujirou: Lo siento, hija. Es el último día de colegio y no puedes faltar, sino, tu profesora, se enfadará. Se acaba las clases, ya que se acercaba las vacaciones de verano, hoy sería de todo lo que ha pasado anteriormente en el colegio. Pero Nanako estaba ansiosa de que vinieran todas al colegio, para una cosa. Konata: Vale, me despertaré. Konata se desayunó un poco. Después del desayuno, llama a la puerta. Soujirou se dirigió allí, y le abrió. Era Yutaka. Yutaka: Buenas, voy a quedarme, hasta que regrese Yui. Konata: ¿Está con su amante? Yutaka: Debe ser que si, lo muy raro, es que estaba todo el pasillo fregado, y la cama echa. Konata: Ah, vale. Soujirou: Vamos, vais a llegar tarde al colegio. Konata y Yutaka se marcharon de allí, diciendo hasta luego a Soujirou. Durante la caminata, se encuentra con Kagami, Tsukasa y Miyuki. Konata: Hola, amigas. Vaya, Kagami. ¿Has vuelto a engordar unos kilos? Kagami: Konata, deja de bromear de mis kilos. Y no, no eso. Son mis hermanas mayores, son unas putas. Konata: ¿Qué pasa? Tus hermanas te han echado una broma pesada. Kagami: No, ella estaba desnuda ante el ordenador, haciendo posturitas. Desde hace unas semanas, están haciendo eso ante el ordenador. Konata: Vaya, que chicas mas sueltas. Como tu madre está tan buena como dice los chicos de ti. Kagami: Deja de hablar así de mi madre. Konata: Vale. Lo que hacen tus hermanas mayores es como prostitución. Kagami: No me digas. Desde cuando lo has sabido. Son unas perras. Una vez las encontré totalmente desnudas en mi cama, y la cama estaba empapada de orina. Konata: Urofílicas. Kagami; Si, se ducha con ella. Tuve que ir a la cama de Tsukasa, cuando se meta toda en la lavadora. Miyuki: Pero ¿tus padres lo saben? Kagami: Si, pero mi madre me dice que no pasa nada. Es solo un juego. Pero, ¿qué dice ella? Tsukasa: Una vez, Inori me había acariciado mis genitales cuando estaba yo en la bañera. Miyuki: ¿Cómo fue eso? Tsukasa: Fue así. FLASHBACK Me iba a darme un baño, y me metí en la bañera, en ese momento, apareció Inori, totalmente desnuda. Inori: ¿Cómo está el agua? Tsukasa: Esto, está bien. Muy caliente. Inori: Como a mí me gusta. Inori se metió en la bañera. Me miraba muy raro, cuando estaba limpiando las piernas. Yo me puse un poco nerviosa. Pero era mi hermana ¿cómo me va hacer algo? Inori: Tsukasa, ¿nunca has perdido la virginidad? Tsukasa: La…la…¿qué? Inori: La virginidad, ¿no te han aprendido educación sexual en el colegio? Tsukasa: Si, pero se lo que es, pero… Inori: Es cuando alguien con una picha tan grande, se te mete por el orificio vaginal. Allí pierdes la virginidad, y no la vas a recuperarlo, pero lo disfrutarás. Me daba miedo, después empezó a acercándose a mí, creo que estaba intentando hacerme algo. Fue cuando me agarró por mi espalda, y puso sus grandes pechos sobre los míos. Estaba asustada y algo inferior. Inori: ¿Te gusta mis pechos? Los tuyos tampoco no están tan mal. Tsukasa: Vale, vale. Por favor, no quiero. Inori: Tranquila, te voy a cuidar muy bien. Inori me puso la mano sobre mis genitales, estaba tocándome el clítoris. Inori: Te gusta, ¿quieres que te haga un tribadismo? En ese momento, vi que alguien la golpeaba con una revista en la espalda de Inori. Inori: Pero, ¿qué? Para ya. Al final era Kagami, que la estaba echando de la bañera. Kagami: Estás loca, fuera de la bañera, fuera, fuera, FUERA. Inori: Pero, si estamos jugando. Deja de golpearme, bestia. Kagami: Eso no es un juego. Eso es una violación. Sal de aquí, o llamaré a mi madre para que te ponga correctamente. Inori: Eres una frígida. Nunca vas a conseguir un novio. Inori se marchó de la bañera muy enfadada. Kagami se acercó a mí. Kagami: ¿Te ha hecho algo que no te gustó? Tsukasa: No pasa nada, no pasa nada. No ha llegado más, pero me ha tocado la vulva. Creo que intentaba meterme un dedo. Kagami: Pues a partir de ahora, no te acerques ni a Inori ni a Matsuri. Tsukasa: Vale, hermana. ACTUALIDAD. Konata: Pues tus hermanas mayores son unas salidas, la verdad, parece que están salidas de un Hentai. Kagami: Por primera vez, estoy acuerda contigo. Ellas llegaron al colegio, a la misma hora de entrar. Cuando llegaron a las aulas, Nanako Kuroi apareció diciendo los nombres a varias chicas para una cosa en especial. Nanako: Bien, hoy tengo un campamento especial para ciertas chicas. Es un centro nudista; allí está alejado de la civilización por lo que ningún mirón se acercaría por allá. Las chicas que están en la lista son: Tsukasa, Patricia, Ayano, Konata, Yutaka, Minami, Kagami, Hiyori, Misao y Miyuki. Kagami: ¿A un centro nudista? Konata: La verdad, suena excitante. Ayano: Un centro nudista, y somos elegidas. Misao: Nos veremos desnudas todo el día, Ayano. Ayano: ¿De verdad, Misao? Sin ninguna vergüenza, las dos se dan un beso boca a boca. Kagami y Konata lo ve. Konata: Que bonito es el Yuri. Kagami: Pues hacerlo en plena clase, no es normal. Nanako llama la atención haciendo unos golpecitos sobre la mesa. Nanako: Atención, atención. Todavía no terminé de hablar. Está formado por 9 cabañas, solo 8 serán para ustedes. La cabaña número 1 es para Kagami Hiiragi, la 2 es para Konata, la 3 será para Miyuki, la 4 será para Minami y Yutaka, la 5 será para Tsukasa, la 6 será para Ayano y Misao, la 7 será para Hiyori y la 8, para Patricia. Todas esas menos la 9, son para todas vosotras. Así que tenéis que ir a vuestra correspondientes habitaciones; nada de entrar en la cabaña de otra. Así que espero que estemos en paz. Tenemos que preparar para mañana, a las 12 de la mañana tenemos que salir. Todos se punieron en acuerdo, así que pensaron que era mejor pasar el rato. Después de pasar el día, hasta la noche, donde todas se acostaban. No obstante, la profesora de biología de la clase de 3-C, Hikaru Sakuraba, de 21 años y la enfermera del colegio; Fuyuki Amahara, que también tiene la misma edad que Hikaru. Las dos estaban en las saunas del colegio, donde esperaban a Nanako, pero tardaba mucho. Fuyuki: Que raro, ¿dónde está Nanako? No se habrá emborrachado otra vez. Hikaru: La verdad, no la entiendo, pero es profesora, eso no es propio de una persona con ese trabajo. Hikaru se levanta y se quita toda la toalla en que contempla todo su cuerpo desnudo. Fuyuki: Hikaru, ¿qué haces? Puede verte alguien Hikaru: Fuyuki, estamos solas. No pasa nada. Hikaru se acerca a Fuyuki y le quita la toalla. Fuyuki: Que vergüenza. En ese momento, el móvil de Fuyuki suena. Un mensaje era. Ella cogió el móvil y decía: Mensaje: Hola, preciosidad. Te estoy esperando en la aula 3-B. Tengo ganas de conocerte ahora. ¿Por qué no vas desnuda a esta aula? Fuyuki: Es mi admirador secreto, quiere que hagamos sexo ahora. Hikaru: ¿Dónde está? Fuyuki: En este colegio, en la aula de Nanako. Hikaru: Vete y tranquila. La primera vez es asquerosa, pero es divertido. Vete desnuda por el pasillo hasta tu futuro marido. Fuyuki: Esta bien. Fuyuki salió de las saunas, atravesando el pasillo. Había algo de frío, pero era lo de menos. Después de subir algunas escaleras llegó al aula. Estaba tan oscuro que a Fuyuki temblaba, pero según el mensaje. Su admirador le esperaba en la aula. Al parecer, quería tener una relación de verdad con ella. Fuyuki: Hola… he leído tu mensaje, eres muy atrevido por tu parte, pero esta bien. Que sea corto, que no sea tan largo. Fuyuki volvió a recibir un mensaje de su admirador. Mensaje: Cuando llegue, pósate desnuda en la mesa del profesor, y con la espalda al aire. Fuyuki: Me entendiste, quiere que sea corto. Espero que no sea sexo anal. Fuyuki llegó al aula, pero no había nadie, estaba más oscuro que lo de los pasillos. Entró. Fuyuki: Hola, soy yo. Fuyuki. ¿Dónde estás? Ella no se daba cuenta que alguien estaba escondido detrás de una estantería, a la que tenía un cuchillo de carnicero en la mano derecha. Fuyuki se acercó a la mesa, y como dijo el mensaje se sentó sobre la mesa y se hecho boca abajo sobre la dura mesa, dejando su espalda, su trasero y su vulva al aire. Ella pensaba que era sexo por detrás, por lo que esperaba con cierto entusiasmo una penetración por atrás. El desconocido se acerca con el cuchillo de cocina. Fuyuki: Quiero que sea corto, pero que sea divertido. Desconocido: Claro que lo haré. Fuyuki: ¿Eh? Vio que su “admirador” secreto tenía el cuchillo de cocina en la mano. Fuyuki: ¿QUÉ ME VAS HACER? El asesino cogió el cuchillo y la alzó sobre una de las piernas de Fuyuki que con gran estilo, la amputó salvajemente. Fuyuki gritaba de dolor. Empezaba a sangrar con fuerza. Después, con el cuchillo, lo penetró en la zona genital, que como es una zona sensible, era más doloroso. La sangre salía de allí con rapidez, en que la mesa empezaba a llenarse de sangre líquida, pero Fuyuki seguía medio moribunda, por lo que el asesino decidió acabar con ella a cuchillazos sobre la espalda. Al parecer, es el mismo asesino que acabó con Yui, por lo que hizo el mismo y extraño procedimiento que con Yui, le cortó los pechos y las nalgas de Fuyuki ya muerta. No obstante, en las saunas, solo quedó Hikaru, la joven profesora de biología; por lo que el asesino no quería tampoco perder esta oportunidad, por lo que con el mismo cuchillo, se dirigía hacia allí. Hikaru había cogido el móvil a ver si puede llamar a Nanako. Hikaru: Joder, ¿dónde estás? Hikaru puso un mensaje, y lo envió. En ese momento, se oía una musiquita de móvil, en los pasillos. Hikaru lo oyó. Hikaru: Es el móvil de Nanako, ya está aquí. Hikaru se dirigió a la puerta, y abrió pero la sorpresa fue que no era Nanako, sino que era el desquiciado asesino que estaba enfrente ella. Hikaru se asustó tanto que se fue para atrás, pero la mala suerte topó con la pared, por lo que el asesino se acercó a ella, y levantando con el cuchillo ensangrentado la empezó a acuchillarla con fuerza, que como el cuchillo era muy afilado, era cortes profundos y mortales. El bello cuerpo de Hikaru estaba siendo masacrado. La sangre empezó a correr por sus piernas. El asesino terminó, y Hikaru empezó a perder la conciencia mientras decía sus últimas palabras con lágrimas en los ojos, como si sospechaba quien la había matado. Hikaru: ¿Por qué? ¿Por que lo has hecho? Hikaru se cayó al suelo, donde empezó a ver un charco de sangre, y toda la sauna estaba llena de sangre de Hikaru. Después de hacer el mismo procedimiento que hizo con Fuyuki, cogió los dos cuerpos, salieron del colegio y metieron los cadáveres en el maletero de su coche, donde también hallaba el cadáver de Yui con signos de haber sido despedazado después de su muerte. El asesino subió al coche y se marchó de ahí, como si fuese la propia muerte. La noche se volvió a tornar de color rojo sangre. La única pregunta de siempre, ¿Quién es el verdadero asesino/a? ¿Por qué quieren sus cuerpos? ¿En qué consiste el procedimiento de cortarle los pechos y las nalgas de sus víctimas? ¿Cuál será sus próximas víctimas? AISLAMIENTO. INORI Y MATSURI Era de día, todas se despertaban para que llegue el gran día. Un día especial, por lo que ellas se preparaban para el campamento. Konata le parecía bien, ya que más o menos es un campamento, pero algunas lo veían raro, y otras lo veía excitante. En cierto modo, Inori y Matsuri; oyó eso del campamento nudista, y tenía ideas de meterse en las vidas de todas. Kagami y Tsukasa se prepararon, para el campamento nudista. Ellas estaban preparando para el campamento, así que ellas decidieron salir. Pero Inori y Matsuri las empezaron a seguir sin ser vistas. Ellas estaban Konata y Miyuki por ahí. Bueno, estaba esperando a las hermanas Hiragii. Miyuki: Buenas, vamos todas. Ellas fueron directas al colegio, hacia el aula de Nanako, donde estaban todas. El aula despedía un fuerte olor a amoniaco. En cierto modo, aquí murió Fuyuki, pero no hay rastro de sangre. Así que ellas no sospecharon nada. Kagami: Amoniaco, que olor mas desagradable. Konata: Si, parece que había sido fregado esta noche. Miyuki: ¿Y para qué? Konata: No lo se. Llegó Nanako a la escuela con una bolsa muy grande. Era una bolsa rosa con corazoncitos. Konata: Profesora, ¿qué tienes en esa bolsa? Nanako: Mis cosas. Empezó a sacar una billetera, un móvil, una maleta que tenía cosas importantes dentro, un libro y un paquete de color amarillo, que decía pasteles. Nanako: Es que tengo una cita. Por eso compré estos pasteles. Kagami: Vaya, tienes mucha suerte. Nanako: Quise hablar con Yui, pero lleva desaparecida desde anteayer, y eso me preocupa. Bueno, vamos a cambiar de tema. Dentro de poco, vendrá el autobús que nos llevaran al campamento nudista. Recordar que está aislado casi del mundo, pero hay una gran antena que coordina Internet y los teléfonos móviles. Kagami: ¿Desnuda por un campamento aislados? Konata: Exacto, no habrá mirones. No podrás sacar tu furia Tsundere contra cualquier chico como Naru contra Keitaro. Kagami: Otra vez con tus cosas del anime. Nanako: A ver, dejarme terminar. Es un campamento que claramente, tiene ordenadores, también hay duchas exteriores; y tenéis comida suficiente para unas semanas. Si se termina, llamarme a mi número, pero creo que no pasará eso, así que ya sabéis. No ha pasado gente por ese campamento, ya que se fundó hace pocos meses. Y su inauguración es hoy, por lo que vamos a ir gratis. Konata: Vaya Ayano: Has oído, Misao. Gratis, nuestro amor no tiene precio. Nanako: Exacto. Se oye el pitido del autobús desde fuera. Nanako: Ya llegó, vamos. La ropa, nada. Es nudista, hay que ir desnuda por el campamento, excepto chanclas para evitar accidentes. Todas se punieron en acuerdo, y decidieron ir al autobús. Llegaron allí y entraron todas, pero en ese momento, Matsuri e Inori entraron en el autobús descaradamente. Conductor: He, vosotras. ¿Sois de este colegio? Matsuri: No. Conductor: Entonces, debéis bajar del autobús. Nanako: Tranquilo, que también venga. Serían como las monitoras del campamento, ya que tiene mayor edad que la mayoría. Kagami: Nanako, no conoces a mis hermanas, seguro que es para abusar sexualmente a algunas. Nanako: Kagami, no hables mal de tus hermanas. Kagami: Vale. El autobús arrancó para ir a dicho campamento, era un viaje muy largo, después de autopistas, puentes y carreteras. Llegaron a una carretera entre verdes prados, y giró hacia un pequeño camino asfaltado, pero estaba en malas condiciones, el autobús a penas, podía pasar. Conductor: Nanako, este camino es muy corto, no creo que el autobús llegue. Nanako: Bueno, se había fundado hace poco. Puede que todavía no hayan hecho todavía la carretera. Llegaron al campamento. Estaba compuesto por muchas cabañas bien construidas, unas tenían números en las puertas, las otras, eran el comedor, el baño, el salón de actos, las duchas y los servicios. En cierto modo, tan nuevo no era; parecía que era un campamento abandonado desde hace tiempo; pero Konata piensa que está así para dar mas vitalidad a la zona. Las demás sospechan. La antena de telecomunicaciones que hablaba Nanako se sitúa en un campo verde, que es visible desde el campamento. Era una torre alta, azulada y con muchas antenas. Su función es para no estar totalmente aislada del país: su función es la coordinación de la telefonía móvil y de Internet. Más o menos, es algo bueno. Konata se pone contenta al oír eso. También Inori y Matsuri se pone muy contentas. Konata: Que bien. Así podré ver los capítulos que me queda de Air Gear. Kagami: Esa serie hecha hacia las 10 de la noche, ya podía haberlo visto toda. Konata: Hay una liga de fútbol que hace imposible que los vea todos, por lo que tendré que verlos por Internet. Nanako: A ver, chicas. Esperemos de que os guste este lugar. Recordar que es nuevo, ya que me lo dijeron una gente. Kagami: ¿Es de fiar? Nanako: Si, es de fiar. Konata: No pasa nada, Kagami. Nanako: Bueno, antes de irme, tengo que hacer unas cosas. Kagami: ¿Nos dejas solas en este lugar? Nanako: Si, no pasa nada. Es una forma de excursión. Son los únicos alumnos los que se quedan. Pero tenéis a Matsuri y a Inori, que ellas serán como las monitoras. Kagami: Nanako, ¿no pongas a estas como monitoras? Son muy promiscuas y puede empezar a perversar a las demás. Nanako: Bueno, Ayano y Misao son novias ya, pueden hacer lo mismo que ellas. Kagami: Ellas solo se tocan el culo de la una de la otra, pero mis hermanas son distintas. Nanako: Cállate. Tengo que ir un momento al baño. Nanako se dirige sola hacia uno de los baños, teniendo en la mano una extraña maleta. Allí se desnuda totalmente, para mirar ante un espejo. Nanako empezaba a tocar sus bellos pechos como si quisiera buscar algo en sus pechos; ¿será qué esta haciendo un examen para la prevención del cáncer de mama? Parecía que tenía aspecto, pero también tocó sus nalgas y sus genitales. Cuando volvió a tocar los pechos. Nanako tuvo un momento de felicidad. En ese momento, nadie sabía que alguien entró en los servicios sin que ella se enterase. Se acercaba peligrosamente a ella; en el momento en que la toca, se asusta, y ve que eran Matsuri e Inori. Matsuri: Así que eres la profesora de Kagami, ¿eh? Nanako: No es cierto, soy la profesora de Tsukasa. La profesora de Kagami es Hikaru. Inori: Lo sabía, he oído que las profesoras del colegio de nuestras hermanas tienen un buen cuerpazo. Matsuri: Parece que es cierto. Nanako: Vaya, sois muy consideradas. Tan buena estoy. Inori: Tus pechos son muy bonitos, gorditos y jugosos. Inori se acercó a Nanako por la espalda, abrazándola. Nanako: Inori… Matsuri: La verdad, a nosotras nos gustan tus pechos y tus genitales. ¿Cuál es tu edad? Nanako: 27 Matsuri: Que bien. Con 27 años, sigue siendo tan buena. Nanako: No, un día de estos, no tendré este bello cuerpo. Inori: Como a todas nos pasarán, pero si quieres que juguemos un poco las 3. Nanako: Je. Todavía no se vuestras edades. Inori: Yo tengo 22 años. Matsuri: Y yo 18. Nanako: Sois muy jovencitas, no creo que pueda divertirme. Nanako parece que iba a salir de los servicios, pero decidió cerrar la puerta con pestillo por dentro. Inori: ¿No has dicho que somos muy jovencitas? Nanako: Creo que es un buen momento para poder expresarme algo de mi bisexualidad con unas chicas más jóvenes que yo. Inori: Vamos a empezar el juego. Matsuri. ¿Te parece buena idea? Matsuri: Creo que es una profesora muy fácil de sobornar para aprobar la física y química. Inori se desnuda completamente de arriba y abajo, y Matsuri también. Nanako se sorprende por los cuerpos de las dos jóvenes. Especialmente, de Matsuri. Sus pechos eran más gordos y mas bellos que las de su hermana mayor, las de Inori también las veía bonitas. Nanako: Matsuri. ¿De verdad tienes 18 años? Tus pechos son muy hermosos. Matsuri: ¿Te gustan? En cierto modo, es cosa de la herencia de nuestra madre. Nanako: ¿Vuestra madre? Matsuri: A pesar de que esta cerca de los 40 años, sigue siendo tan joven, tan bella y tiene un buen cuerpazo. Nanako: Vaya. Inori: Si no lo crees, mira esta foto. Inori sacó la foto de uno de los bolsillos del pantalón de Matsuri. Nanako se sorprende. Nanako: No sabía que Miki fuese tan buena, a pesar de su edad. ¿Cuál será su secreto? Matsuri: La verdad, tenemos una madre tan buena, que algunas veces podemos chulear de ella. Tenemos una foto de ella desnuda en una playa nudista y la tenemos como fondo del escritorio. Ella no se enfada, y parece que le gusta. Nanako: Vaya. Inori: Vamos a empezar Matsuri: Los servicios es un buen lugar para cosas guarras. Nanako: ¿Con qué vamos a empezar? Matsuri: Vamos a jugar con tus pechos. Un poquito de masajes en los pezones. Tanto que podemos jugar también con tu vulva. Matsuri se pone encima de Nanako, sus pechos rozas con las suyas. Nanako: Parece que tenéis mucha experiencia. Matsuri: Demasiada. Inori se sienta ante la espalda de Nanako para abrazar a Nanako, para tocarle los pechos otra vez. Parece que tiene una obsesión con los pechos de Nanako. Matsuri: Inori; por favor. ¿Es que no te gustan mis pechos? Inori: Me gustan las de cada una. Matsuri: Vale. Entonces, le lamo la vulva. Inori le lame la vulva a Nanako con mucha destreza, mientras que Matsuri le masajeaba los pechos. Parecía increíble, que tenga tanta experiencia. Nanako sospecha que Inori y Matsuri haya teniendo orgías con alguna como ella; para tener una increíble experiencia. Nanako: OH, excelente trabajo. Cuidado, MATSURI, se me esta llegando algo. Matsuri: ¿Orgasmo líquido? ¿Tan pronto? Nanako: No. En ese momento, cuando Matsuri iba volver al ataque. Nanako empezó a orinar sobre Matsuri. Matsuri: Joder, Nanako. Menuda furcia que eres. Inori: Que asquerosa eres. Nanako: Lo siento, tanto lametón se me vino de repente. Inori: ¿A qué sabe? Matsuri volvió a poner la boca sobre la vulva de Nanako, todavía orinando, a la que tragaba su orina. Nanako: Matsuri, asquerosa. Eso no se hace. Matsuri: Vamos a vengarnos de esta. Inori, tengo ganas de orinar ahora mismo. Inori: Anda, yo también tengo unas ganas. Nanako: Oye, se lo que estáis pensando y no va a ser lo que yo quiero. ¿Eh? Matsuri: Tranquila. Matsuri hecha a Nanako al suelo. Matsuri se pone de cuclillas sobre ella y empieza a orinar sobre su cuerpo, especialmente, en los pechos. Nanako: Menudas tías que he escogido para empezar mi sexualidad con ellas. Nanako nota que Inori también orina sobre ella en el mismo lugar. Nanako: Joder, ya me duche antes. Matsuri: Si ya te has duchado. Nanako: Joder. Inori: ¿Qué te parece? Nanako: Pero me ha gustado, ¿otra vez? Matsuri: Creo que deberás esperar unas horas. Nanako: Vamos a ver si de entre las tres podemos tener un orgasmo líquido. Pero sería imposible. Inori: Creo que me has leído el pensamiento. Vamos a acabar con esto con la Y. Matsuri: Qué bien. Nanako: ¿Con tribadismos? Solo son para dos personas. Matsuri: No son tribadismos, sino un dildo que hemos comprado por Internet. Nanako: Tampoco no servirá para mucho. Matsuri: Tranquilidad. Matsuri sale de los servicios totalmente desnuda, coge su mochila, y saca unos tres dildos de color azul; y se los lleva otra vez a los servicios. Nanako: Son tres consoladores. Matsuri: Es un invento increíble. Inori: Ya veras. Matsuri monta los tres consoladores para formar un triple dildo en forma de Y. Nanako: Eso si que me gusta. Déjame probarlo. Matsuri: Claro. Nanako cogió el dildo, y mete uno de sus extremos en la vulva. Nanako: Que bien se siente. Matsuri: Ya perdiste la virginidad Nanako: Hace tiempo, fue en secundaria. Ahora, las dos echadas. Creo que se que tengo que hacer. Matsuri: Apunta bien. Inori: Necesitamos una buena cogida. Nanako: Ya lo veréis. Nanako pudo penetrarlas con el consolador en las dos vulvas de las chicas Hiiragis, con gran exactitud. Tanto que como Inori, Matsuri y Nanako empezaron a sufrir muchos orgasmos. Matsuri: Sigue, sigue. Con más rapidez. Nanako: Joder, es un juguete muy gordo. Inori: Por eso los HEMOS comprado. Nanako: Nunca he sentido nada igual desde secundaria. Esto es EXCITANTE. Nanako con fuerza y con más empuje. Las tres empezaban a sentir unos orgasmos más fuertes. Matsuri: Se me va a venir la traca final. Inori: Pues a mí. Nanako: Creo que va a ser a la vez. Con varios gritos de alegría y de excitación; las tres se desbordaron, pero era tan que el suelo se impregnaba de la mezcla de cada una. Nanako: Creo que hay que fregar el suelo. Matsuri: Creo que necesito descansar. Nanako: Tengo que irme, a ver si puedo contenerme en pie. Matsuri: Espera, ¿por qué no te quedas un poco más? Nanako: Puede que visite más vuestras casas. Inori: De acuerdo. Nanako, y las dos salieron de los servicios. En ese momento, Nanako se había olvidado la maleta en el servicio, muy oculto tras unas cañerías. No se sabe si se le olvidó sin querer o ¿a propósito?. Las demás esperaron tanto a Nanako que apareció (desnuda completamente) Nanako: Vale, hoy tengo que irme, todas os vais a quedar aquí. Konata dice en voz baja a Kagami. Konata: (en voz baja) No se si es mi imaginación, pero veo que Nanako ha desbordado su orgasmo. Kagami veía que Nanako estaba limpiando la zona vulvar. Kagami: (en voz baja) Pues está haciendo un buen espectáculo para ser una profesora, seguro que mis hermanas le han hecho algo. Konata: (en voz baja) Tiene cara de que si, porque tus hermanas están muy cansadas. Nanako: Bien, me tengo que ir. Kagami: Vas a entrar desnuda en el autobús. Nanako: Me vestiré dentro, ahora tenéis que darme vuestra ropa. Kagami: Vale. Todas se desnudan, y le dan la ropa a Nanako (camiseta, faldas, pantalones, bragas, sujetadores, de todo lo que tiene una mujer). Nanako sacó una bolsa, y lo metió toda la ropa dentro. Nanako sube al autobús sin vergüenza, y el autobús se aleja de allí por el mismo pero complicado camino donde entraron. Kagami: Estamos solas, debemos tener una buena psicología para comportarnos bien. Konata: No vamos a ser como unas salvajes. Kagami: Ya vale. Tenemos que preparar la cena, ya se está haciendo de noche. Konata: Si, lo se. Voy a un momento al ordenador. Kagami: Maldita, siempre con el ordenador. Miyuki: Ya sabes como es Konata. Las dos hermanas mayores de Kagami y Tsukasa, estaban ante el ordenador con el MSN puesto y con un Webcams. Por lo tanto, estaban distraídas en sus cosas. Cuando Patricia y Minami hacía la cena para hacer 10 tortillas de patatas. Konata estaba entrando en una página de lo sobrenatural. Kagami: ¿A dónde has entrado? Konata: He entrado en una página de lo sobrenatural, que claramente, me interesó una cosa desde anteayer. Bien, se trata en la sección de asesinos en serie. Kagami: ¿Y? Konata: Aquí tengo asesinos en serie en Japón, y aquí hay una sin resolver. Fue en la década de los 80, en el distrito de Shiba. Kagami: Shiba, es donde nuestra madre estudiaba allí; en un colegio. Konata: Bueno, habla de un asesino en serie, que mataban a chicas entre 12 y 30 años. Chicas que tenía un buen cuerpazo de aupa. Las destrozaban a machetazos, a hachazos, con cualquier cosa que mate. Estaban ellas totalmente desnudas, y ya lo estaban antes de ser asesinadas. La policía piensa que el asesino entró en casa, por la ventana o por la puerta, y las mataban estando ya desnudas. El motivo porque se desnudaban no se sabe porqué. El resto era más o menos extraño. Los asesinatos ocurrieron durante la década de los 80. Desde 1980 hasta 1991, donde los asesinatos cesaron. Nunca pillaron al asesino, era escurridizo. Es posible que el asesino de Shiba siga con vida. Puede que este descansando de los asesinatos que ha cometido todavía, y podía volver al ataque. Kagami: ¿Y sospechaban que asesino era? Konata: Detuvieron a un sospechoso, pero se dieron cuenta de que no era el verdadero asesino. Hay gente que dice que es un chico del propio instituto de Shiba, ya que la mayoría, son chicas del Instituto, incluso profesoras jóvenes fueron encontradas muertas en descampados. El método operandi era así, mataban a las chicas con cualquier cosa; después, ya muertas, les cortaron los senos y las nalgas, y el asesino seguía despedazándola. Nunca se supo para qué. Mira, esto es nuevo. Konata vio que el propio usuario que escribió sobre el asesino añadió desde ayer algo más. Konata: La gente decía que no podía pillar al asesino porque decían que siempre la policía iban a los varones. Kagami: ¿Y? Konata: Pero nunca se fijaron en las chicas del Instituto. Si es cierto esto, puede que no sea un chico. Kagami: Mi madre estudiaba en ese colegio; nuestros abuelos maternos murieron en un accidente de tráfico, por lo tanto, nuestra madre empezó a vivir sola y conoció a nuestro padre cuando ella tenía 15 años, y a los 16, como no tenía a alguien para darle disciplina tuvo a Inori. Konata: ¿Tuvo a Inori a los 16 años? Kagami: Nuestra madre tiene 38 años, e Inori tiene 22. Konata: Pues vaya, a los 16 años. Kagami: Según he oído nuestra madre era muy promiscua. Konata: Entiendo. Tengo hipótesis de que puede ser una mujer o una chica que desde 14 años hasta casi 22 años, sea la verdadera asesina. Una Yandere. Kagami: ¿Yandere? Otra vez con el vocabulario tuyo. Konata: Una Yandere es lo contrario a una Tsundere. Las Tsunderes se pueden enfadarse a veces, pero algunas veces son chicas simpáticas y tranquilas. Pero las Yanderes es otra historia, en vez de golpear. Matan. Esas chicas, por alguna extraña razón; ya sea por algún problema amoroso, o por alguna enfermedad psiquiatra, las chicas se vuelven asesinas, y matan aquella gente que la ha hecho daño. Si es una Yandere las matanzas que ocurrieron en Shiba, puede que odiase a todo el mundo. Kagami: Bueno. Los demás seguían en sus cosas; Ayano y Misao encontraron una cubeta blanca de plástico de un tamaño grande con ruedas. Empezó a llevarlo hacia su cabaña. En la torre de telecomunicaciones, un extraño desconocido con una piqueta y con guantes de goma se acercaba a la antena, ante los fusibles, y de un golpe fuerte, lo destrozó, provocando una pequeña explosión eléctrica. Las consecuencias son muchas. Konata perdió la conexión. Konata: Anda, se ha ido la conexión. Kagami: Puede ser problemas del tiempo. Konata: Pero hace un sol espléndido. Bueno, está anocheciendo, pero está despejado. Kagami probó a usar el móvil, cuando se dio cuenta de que no hay cobertura. Kagami: Pues mi móvil dice que no hay cobertura. Me temo que la antena haya sufrido algún problema. Konata: Vaya. Kagami: Esto mejora por momentos, podemos pasar los días de campamento sin tecnología de por medio. Konata: Pues si tú lo dices. Kagami: Vamos a ver, debe ser la hora de cenar. Mientras que Matsuri e Inori. Se fue la conexión para ellas. Matsuri: No me jodas. Matsuri golpea con fuerza el MODEM. Inori: Es la hora de cenar. Matsuri: Maldito aparato. Ahora que estábamos a punto de excitar al del otro lado. Todas reunidas en la mesa, y la noche gobierna el lugar. Kagami iba a decir una cosa. Kagami: Atención, creo que estamos incomunicadas totalmente. No hay Internet, y no hay cobertura. Tsukasa: ¿Y por qué? Kagami: No somos electricistas, así que debemos esperar a que regrese Nanako dentro de una semana. La verdad, es muy raro, según me dijo en el autobús; la antena nunca sufrió fallos, pero ahora. Las dos hermanas llegaron a la mesa. Matsuri: Buenas a todas. ¿Hay un entierro? Kagami: Algo le pasa a la torre. Inori: Más o menos lo sabíamos. Matsuri: Es que vamos, ¿ahora se estropea? Kagami: Si, ahora estamos incomunicadas. Matsuri: Que bien. Matsuri se acercaba a Konata. Konata: ¿Si te quieres sentar? Matsuri: Claro que sí, con la mas mona de la mesa. Matsuri apreta el culo de Konata. Konata: OYE. Que sea una Otaku, no significa que sea violable. Kagami: Matsuri, deja en paz a Konata. Matsuri: Entonces, ¿puedo tocar a Patricia? Patricia: Oye. Kagami: SIÉNTATE DE UNA VEZ Y DÉJALAS EN PAZ. Matsuri: Si, vale. Inori también molestaba un poco, especialmente a Yutaka, suerte que Kagami también la llamó la atención. Matsuri e Inori no soportaron más, así que cogieron dos trozos de tortilla para cada uno para llevarlos a su habitación. Kagami: ¿A dónde vais las dos? Matsuri: Tranquilidad, comer tranquilas y sexo. Kagami: Estamos en un campamento. Nanako os ha dejado como monitoras, y tenéis la obligación de protegernos. Matsuri: No me jodas. Eres la más insoportable de la familia. Quédate con tus zorras de tus amigas y déjanos en paz. Las dos se marchan se allí a su cabaña. Inori iba a retroceder un poco como si quisiese perdonarlas. Matsuri: Inori, ¿a qué esperas? Inori: Vale, vale. Konata: Kagami. Kagami: No las soporto a estas dos. Desde que conoció el sexo, cada vez son más insoportables y más brujas. Miyuki: Tranquila. Espero que esas dos no estropeen la semana. Nanako cometió un error en que las dos fuesen nuestras monitoras. Pero no hacen bien su trabajo. Matsuri e Inori entraron en la cabaña. Matsuri no tenía ningún remordimiento, pero Inori si. Matsuri estaba intentando llamar por móvil, posiblemente a su familia para que vinieran y las recogiesen a las dos, pero recuerdan ahora mismo que no hay cobertura, debido que la torre no funcionaba bien. Matsuri: Maldita torre, maldita Kagami y a sus putas amigas. En el momento en que decía eso, lanzó el móvil con rabia hacia el ordenador, rompiendo el móvil y la pantalla del ordenador a la vez. Inori: Matsuri. Matsuri: ¿QUÉ PASA? Inori: Nada. Matsuri: Lo siento, Inori. Perdóname; no te voy a gritar más. Es que me ha puesto nerviosa la Kagami esa. Inori: Tengo una idea para pasar el cabreo. Cuando todas estén en la cama y totalmente dormidas, ¿qué te parece si nos adentraremos desnudas en el bosque y hagamos el amor en plena naturaleza las dos solas? Matsuri: Buena idea, puede que pasemos un rato. Las dos se dan un beso de boca a boca. Ellas no se dieron cuenta que desde una de las dos ventanas de la cabaña, una extraña sombra las observaban a la que después desaparece. Mientras tantos, las demás cuando acabaron la cena. Todos se fueron para la cama. Kagami tenía una linterna, y notó que había movimiento extraños en unos arbustos cerca de la cabaña de sus dos hermanas mayores. Al enfocar la zona, no vio nada, y pensó que podía ser algún pequeño animal del bosque. Dos horas mas tarde, ya las dos, cuando todas estaban en la cama. Matsuri e Inori se levantan las dos, y salen de la cabaña. Vio que no había ni un alma, solo ellas, así que decidió adentrarse en el bosque. Era muy oscuro el bosque pero ellas tenían unas linternas. Hacía algo de frío, pero ellas lo soportaban. Después de seguir entrando en el bosque, llegan a un pequeño claro, no muy grande, pero era un buen lugar. Las dos punieron las dos linternas de cada lado, para ver más el espectáculo. El claro estaba a unos pocos Km. De las cabañas, a pesar de eso, las cabañas se veían desde ese claro. Inori: Que lejos están, suerte que sabemos como regresar. Matsuri: Aquí no nos oyen nadie. Tú y yo solas, que te parece si empezamos a entendernos mejor. Inori: ¿Entendernos mejor? Matsuri: Tranquila. Matsuri le da un beso a Inori, y ella empezó, con besos con mucha lengua. Ellas se tiraron al suelo. A pesar de que estaban echadas, las vulvas estaban más o menos en contacto, por la zona del clítoris. Matsuri estaba encima, mientras Inori debajo Inori: Me gustas mucho, ¿sabes? Matsuri: Que bien. Vamos a ver si vamos a desbordarnos un poco. Cuando Matsuri iba a tocar los pechos de Inori, sin que ellas se diesen cuenta. Alguien agarró a Matsuri por el pelo, y la arrastró por el suelo. Matsuri: Oye, que me haces daño. Pervertido. Matsuri vio una extraña sombra con un cuchillo que la asentó en su vulva y después la abrió en canal como si fuese una ternera. Matsuri murió en el acto, Inori estaba gritando a ver lo que ha pasado. Intenta escapar, pero el desquiciado asesino se acerca a Inori, y ella encuentra un camino sin salida. La única solución era que la dejase en paz, pidiendo piedad, pero el asesino no dijo nada, así que con el cuchillo, empezó a apuñalarla, pero solo alcanzó un hombro, Inori pudo escapar del asesino, golpeándolo. Se adentró más en el bosque corriendo, buscando una vieja cabaña, y con el hombro herido. Sostenía su mano sobre la lesión. Entró en la cabaña, y vio que era un antiguo aserradero, donde había muchas sierras, hachas y cuchillos grandes colgados del techo. Inori ve que el asesino pasa de largo. Inori se había salvado, así que tenía que mirar si ya se había ido y poder huir hacia la cabaña. Inori empezó a tener unos extraños mareos. Debe ser cosa de la herida, pero tenía que huir. Cuando abrió la puerta, había silencio. Salió, y tenía que dirigirse al campamento, pero de repente, fue sorprendida por el asesino con una pequeña horca ensartándola en el abdomen de Inori, clavándola contra la fachada de la vieja cabaña y atravesándola. La sangre empieza a salir y recorrer sus piernas y sus pelvis. Inori no paraba de gritar de dolor, el asesino le excitaba eso, así que sacó otra vez la horca de sus entrañas y esta vez se lo clavo en la zona vulvar. Eso la mató en el acto. El asesino empezó a coger el cuchillo y cortar los pechos y las nalgas de Inori, a la que después fue a por el cuerpo de Matsuri, con su tronco partido por la mitad, menos la cabeza, a la que la decapita ahora mismo, y también hace el mismo procedimiento (cortando sus pechos y sus nalgas), y después lleva los dos cuerpos a su coche. En el campamento. Kagami es despertada por Tsukasa. Kagami: ¿Qué pasa, Tsukasa? Tsukasa: He tenido una pesadilla, ¿puedo dormir contigo? Kagami: Esta bien. Ahora, lo que ha pasado. ¿Quién es el asesino que acabó con la vida de Matsuri e Inori? ¿Es el mismo asesino que acabó con Yui, Hikaru y Fuyuki? ¿Cómo sabe la existencia de este campamento? ¿Tiene alguna relación con los crímenes de Shiba con lo que está pasando ahora o es una simple coincidencia? ¿Quién será sus siguientes víctimas. SIN SOSPECHAR NADA. HIYORI TAMURA. Al día siguiente, se despertaron todas exceptuando Inori y Matsuri. Vieron que no se levantaron, las chicas piensan que habrán tenido alguna noche loca y estén totalmente despatarradas. Kagami y Tsukasa se levantaron las dos juntas, pero Hiyori vino con una cámara de foto, y fotografiaron a las dos. Hiyori: Que lindos cuerpos tenéis. Salís las dos juntas, porque sois hermanas y algo más. Kagami: No somos algo más. Tsukasa vino a mi cabaña porque dice que tuvo una pesadilla. Hiyori: ¿Una pesadilla? Tsukasa: Era como algo raro. Estaba en mi casa, y encontré a toda mi familia muerta. Kagami: Es un mal sueño, a pesar de eso. Falta 6 días para que podamos salir de este lugar. Ir desnudas por un campamento no me gusta la idea. Hiyori: Es para que sepan las demás que tenemos bajo tanta ropa. Aparece Patricia. Patricia: Hiyori. Puedes hacerme unas fotos si quieres. Tocándome un pecho o masturbándome. Hiyori: Haré una foto a Konata. Está muy buena con el cuerpo que tiene. Kagami: Si ha Konata no le molesta. Patricia: Hiyori… Patricia se marcha de ahí muy triste. Kagami: ¿Qué le pasa a Patricia? Tsukasa: Está enamorada de Hiyori. Se ve que quiere declararse, pero no puede. Kagami: Ya. Cambiando de tema; ven y despierta a nuestras hermanas. Tsukasa: No, no, no. Kagami: Si, te podían violar. Voy para allá. Kagami va directamente hacia la cabaña de sus hermanas mayores, cuando encuentra la cama vacía. Y el ordenador destrozado. Kagami: ¿Eh? ¿Dónde están estas? Kagami sale de la cabaña, y anuncia a todas. Kagami: Han desaparecido Inori y Matsuri. Konata: Pues nos alegramos. Kagami: KONATA. ¿Hay alguien que se levantaron esta noche y vieron a Inori y Matsuri salir del campamento? Todas se niegan. Ya que todos estaban en el sueño. Tsukasa si que se levantó. Kagami: Tsukasa. Tú fuiste a mi cabaña. ¿Has visto algo raro en la cabaña de Inori y Matsuri? Tsukasa: Salí de la casa, pero vi la cabaña de ellas con la puerta abierta. No se si salieron. Konata: A ver, ¿por qué os ponéis nerviosas? Es posible que esas dos estén intentando gastarnos una broma. Seguro que alguna que se adentre en el bosque, entre ellas dos la rapta y la violan sexualmente. Para darnos sustos. Vamos a esa cabaña. Todas se fueron para allá. Y ya estaban dentro de la cabaña. Konata: Ordenador destrozado, y dentro está un móvil. Kagami: Es el de Matsuri. Konata: Matsuri se enfadó. Después se marchó con Inori al bosque o se marcharon del campamento porque estaban hartisimas de nosotras. Ayer, le distes una buena bronca a tus hermanas. Después se marcharon de aquí, y seguramente, estén por el bosque. Algo a parte de Tsukasa, vieron algo raro en los alrededores de la cabaña. Kagami recuerda algo, cuando vio algo mover en los arbustos, pero no quiso decir nada, para no alarmarlas. Ella sigue pensando que era alguna ardilla o algo parecido. Kagami: Mirar, las esperamos y punto. Ya regresarán. Si es una broma, lo están haciendo para fastidiar. Konata: Entonces, es una broma. Para preocuparnos de ellas. Miyuki: Total, ni me caían bien. Mientras tanto, Misao y Ayano se acercaron a Hiyori y la decían si tenían alguna cámara. Hiyori: ¿Una cámara? Misao: Para grabar. Dice Ayano, que si lo tienes, puedes grabarnos cuando estemos haciendo el amor. Hiyori: Que calor, que calor. De acuerdo. Si traje una cámara. Ayano: Lo haremos después de comer. Hiyori se fue hacia las duchas para remojarse un poco. Al abrir la llave, empezó a refrescarse un poco, cuando alguien la sorprende abrazándola por detrás. Hiyori: Patricia. Patricia: No puedo más, es que no puedo más. Hiyori: ¿Qué no puedes más? Patricia: Que desde hace unos días me he enamorado de ti. Hiyori: Ostras. ¿Tanto estabas enamorada de mí? Patricia: ¿Quieres tener sexo conmigo? No te estoy obligando. Hiyori: Ahora que estamos desnudas, podemos hacerlo. En el comedor, Konata hizo una sopa de ajo, y algo de chuletas de cerdo. Konata cocina muy bien. No obstante, a Kagami le están haciendo perder la paciencia. Hiyori y Patricia no da señales de vida. Kagami: ¿Dónde están estas dos ahora? Konata: La última que vi a estas dos, se metieron en las duchas, y todavía suena. Kagami: Konata; vete a buscarlas. Konata: De acuerdo. Konata se dirige hacia las duchas; y cuando llega, pillan a las dos besándose y tocándose la vulva de cada una. Konata: Que bonita escena Yuri. Podéis hacerlo más tarde. Vamos a comer, después, tenéis toda la tarde para hacerlo de lo que queráis. Ellas salieron de las duchas, y se dirigieron hacia la comida, pero parece que las dos se ponen muy excesivamente pesadas con Konata, a partir de ahora. Hiyori: Excesivamente buena. Patricia: ¿Quién es excesivamente buena? Hiyori: Konata tiene una atracción sexual que me hace llamar. Konata se alarma un poco al escucharlas. Konata: Oye, podemos hablar eso en privado. Hiyori: No quieres que lo hablemos ahora. Vamos hacerte unas fotos de todo tu cuerpo, o un video de tu vida erótica. Konata: No se. Las tres se paran. Hiyori: Es bonito para grabar cosas cachondas. La verdad, eres una buena loli. Patricia: Que buen cumplidos haces, Hiyori. La verdad, tus “cerezas” son muy monas, ¿me dejas tocarlas? Konata: Oye, no. Por favor. Vamos a comer. Patricia: Solo es un momento. Hiyori: Vamos, Patricia. Patricia coge a Konata por detrás de forma cariñosa, los pechos de Patricia se posa sobre la espalda de Konata como si lo hiciese a posta. Bueno, lo hace a posta. Después pone las manos sobre los pezones de Konata, empezando acariciarlas. Konata: (oh) Ya está. Ya me has tocado los pezones; ahora, vamos a comer, Patricia. Patricia: Ahora que estamos en ello, vamos a intensificar un poco más. La mano de Patricia baja más, hasta llegar a la vulva de Konata, a la que empezó solo acariciar los labios, a la que empezó a excitarse un poco. Konata: (oh)…espera… En ese momento, es interrumpido por Minami, a la que avisa que es la hora de comer y Kagami esta que trina. Las 3 decidieron dejar lo que estaban haciendo. Konata se va para allá un poco desconcertada y algo nerviosa; mientras que las demás van a su bola. No obstante, Hiyori le dio una foto a la espalda desnuda de Konata. Y después eso, empezó a grabarla hasta llegar a la gran mesa. Llegaron, pero Kagami no estaba en la mesa porque estaba intentando buscar una herramienta que trajo al campamento; al parecer, era un taladro además de varias herramientas de bricomanía. En ese momento, llega a la mesa enfadada. Kagami: Vosotras tres, ya era hora. Más cosas, ¿alguien ha curioseado mi mochila? Mi mochila tiene un surtido de bricomanía, por si acaso, ocurre algún desenlace en el campamento. Konata: ¿Un surtido de bricomanía? Siempre te preocupas. ¿Qué pasa? Kagami: No encuentro el taladro. Me parece que alguien del campamento me lo ha robado. Tsukasa: Ya aparecerá. Ahora, podemos comer un poco; he tenido que hacer un arroz. Hiyori y Patricia se sentaron mientras que Hiyori posa su videocámara, todavía funcionando, y mirando hacia Konata. Konata: Qué pesadas con la cámara. Después de la comida, sigue Hiyori grabando a Konata. En ese momento, Konata ya no empezó a estar molesta, sino empezó a acostumbrarse a esto. Es decir, empezó a gustarle que la grabasen. Puede que cuando ella salga del campamento, pueda empezar su vida sexual por Internet. Mientras tanto, Kagami se preocupa mucho por sus hermanas mayores, ya que no da señales de vida. Piensa que la broma ya es pesada y de mal gusto. Por lo tanto, ella se adentra en el bosque, y cuando llega a un claro, llega a un sendero, y en ella; se ve ruedas de neumáticos. Kagami: Parece reciente. Pasó un coche por aquí. No se por donde ir, bueno, por ahí. Kagami, empezó a seguir las pisadas del coche, hasta llegar a un camino sin salida, es decir, se encuentra ante más arbustos y árboles. En ese momento, nota que algo se mueve en los arbustos. Kagami se dirige hacia donde se notó dichos movimientos. Se dio cuenta de que había alguien, pero acercándose con una rama caída a no ser que sea un violador desquiciado, en ese momento, sale del arbusto un jabalí, atravesando el sendero. Kagami se dio cuenta de que era un animal salvaje. Kagami decide volver al campamento, no obstante, empezó a pensar de que posiblemente, su madre o padre buscó a sus hermanas mayores y las llevaron a casa. Por lo tanto, esas huellas de neumáticos no serían para asustarse. Mientras en el campamento, en los baños. Hiyori también siguió a Konata hasta el retrete, a la que se sentó para orinar y otras cosas más. Konata: ¿Vas a grabarme también mientras defeco? Tienes unas parafilias muy raros. Vale, montaremos una pequeña orgía entre tú y Patricia. Hiyori: Si, que bien. Vamos a jugar ahora. Konata: Primero, déjame terminar y limpiarme el culo. Después de eso, ellas salen de los baños, muy cogidas de la mano. Kagami ve a las dos. Kagami: ¿A dónde vais? Konata: Yo, Hiyori y Patricia vamos a entrar en una orgía pequeña. Kagami: Konata. Esto es un campamento nudista, un campamento naturista, no un burdel. Miyuki interrumpe. Miyuki: No creo que moleste a los demás, total, todas son muy abiertas. Kagami: Suerte que hay algunas chicas normales que no se tenta siempre con el sexo. En cierto modo, Kagami, Miyuki y Tsukasa no estaban tentando hacia eso, y creo que la mayoría estaban a punto o ya lo están haciendo. Misao y Ayano se fueron a darse una ducha y no salieron; Minami y Yutaka no se las han visto después de la comida, al parecer, las dos cerraron con pestillo la puerta de la cabaña, y también bajaron la persiana y cerraron la ventana; Konata acompañaba a Hiyori hacia la cabaña donde estaba Patricia. Pero antes de eso, Hiyori quería hacerle unas fotos para su primer álbum erótico. Konata dijo que si quería. Así que empezó a posar para unas cuantas fotos que empezó hacer más Hiyori. Cuando terminó, Hiyori iba a sacar las fotos por el ordenador portátil que tenía en su cabaña para más tarde. Llegaron a la cabaña de Patricia. Allí estaba echada en la cama; a la que se sorprende de que Konata estuviese aquí. Ella se levanta de la cama para acercarse a Konata. Patricia: Sabía que venías. ¿Quieres comenzar? Konata: Espero que sea como los yuris. Patricia se vuelve a echar en la cama. Patricia: Vamos, os invito las dos. Hiyori: ¿Y la videocámara? Patricia cogió la cámara y lo puso en la mesita de noche. Las dos subieron a la cama. Patricia: Bien, las dos echaros a cada lado de la cama. Lo hicieron, y Patricia mandó a las dos que se acercasen a ella. Por lo tanto, las tres estaban totalmente abrazadas. Konata: Déjame a mi. Konata empezó acariciar uno de los pechos de Patricia, increíblemente muy desarrollados para su edad. Mientras que Hiyori hace el mismo procedimiento, tocando el otro pecho. Patricia se excita un poco, y quería un poco más, con tocar las nalgas de las dos con sus dos manos, notando de lo voluminosas que están. Konata: Esto es divertido. Hiyori: A mí también. Patricia: (Mm) Vamos a divertirnos un poco más, ahora con un poco… Konata: Tribadismo. (Vulva con vulva) Patricia: A por Hiyori. Hiyori: Patricia. Patricia: Podemos empezar a tocar sus pequeños pechos. Konata: Bueno. Hiyori: ¿Si queréis hacerlo? Las dos se acercaron a Hiyori y empezaron a manosear sus pechos de forma lenta y suave; mientras echaron a Hiyori a la cama. Hiyori: (m) Empezamos hoy bien. Patricia: La verdad, son muy lindas. Hiyori: Gracias por el cumpli… (Lanza unos gritos de sorpresa) Patricia, usando la otra mano, metió un dedo en el orificio vaginal de Hiyori. Konata: El grito me ha asustado. Patricia: También la vulva de Hiyori es igual de excitante. A ver si hago sacar todo su jugo. Konata: Si, meto yo también. Patricia: Bueno, de acuerdo. Hiyori: Oye, esperar. No toda a la vez. Konata mete otro dedo en la vagina, por lo que Hiyori ya empezó su excitación a más, por lo tanto, hubo grititos y respiración alta. En ese momento, Hiyori expulsó el conocido orgasmo líquido que puede tener una mujer. Konata y Patricia se pusieron perdidas de dicho líquido. Hiyori: Espero que haya más. Patricia: Penetración. Patricia saltó de la cama, y empezó a buscar en la mochila un consolador doble. Konata: Entonces, ¿solo vas a tener sexo con Hiyori? Patricia: No, yo dije que voy a tener sexo con las dos, estamos en una orgía. Tranquila, se que tengo que hacer. Mientras la penetro, puedes hacer que Hiyori te lama la vulva. Konata: Acepto. Espero que estemos en algo que me va a gustar. Patricia: Claro que si. Konata: Me tengo que ir. Hiyori: ¿Te vas? Konata: No lo estamos haciendo bien. Parece que vosotras dos no lo estáis haciendo bien. Patricia: No, lo hacemos fatal. Somos malísimas Konata: Me gustan tus ideas, Patricia. Pero para mí, querías hacerlo con Hiyori desde un principio. Hiyori: ¿Konata? Patricia: Pues cierto lo que dices, Hiyori me excita. Siento mucho de haberte ‘marginado’ en esto. Konata: Si queréis hacer una orgía. Primero, tenéis que aprender como hacerla. Mañana por la tarde, se algunos trucos sacados de los animes, os lo enseñaré lo que aprendí de ahí. Patricia: Que bien, Konata. Konata: Me voy, Kagami sigue muy enfadada porque la ha robado el taladro ese. Patricia: Sabemos como es ella. Konata sale de la cabaña. Patricia y Hiyori estaba abrazadas Hiyori: Patricia, ¿de verdad estás enamorada de mí? Patricia: Si, lo estoy. Es que me gustas. Quería decírtelo. Pero no se como declararte. ¿Quieres ser mi novia? Hiyori: De acuerdo. Si corro peligro, seguro que vas a salvarme. Patricia: Claro que te salvaré. Yo puedo defenderme sola. No te va a pasar nada. Estás conmigo. Y si te pasa algo, tendré que recorrer tierra y aire para buscarte. Hiyori: Eso es bonito. Patricia: ¿Quieres reanudar? Hiyori: Claro que si. No se si te favorezco sexualmente, no tengo mucho pecho. Patricia: Son bonitas, iguales que las de Kagami. Bueno, ella las tiene un poco más grandes que las tuyas, pero me encantan más las planas. Cuando suficiente dinero, a ver si puedo pagar una operación para reducirme los pechos. Hiyori: Tonta. No hagas eso. Son tus pechos. Patricia: Ya, pero bueno, si quieres, no hago esa operación. Por ti. Hiyori: Vale, quiero que cuando estemos juntas. No las reduzcas porque me gustan tus pechos. Patricia: ¿Quieres jugar con ellas? Hiyori las manosea. Patricia: Oh…no seas tan caprichosa… Hiyori: Quiero tocarlas todo los días Mientras las dos se besan, Konata llegan a la cabaña de Kagami, en otras palabras, donde esta Kagami, Tsukasa y Miyuki fuera de ella. Kagami: ¿Has terminado? Konata: Me aburrí. No eran tan expertas como pensé. Kagami: Ah, ¿sabes dónde ha ido a parar el aparato? Konata: Otra vez con eso. Kagami: No se para que quieren el taladro. La verdad, puede hacer daño al alguien. Konata: Eso si cae en malas manos. Pero solo estamos nosotras. Recuerda que eso ocurre en las películas de terror; como en la película de Viernes 13. Kagami: Lo que ocurrió en Shiba, ¿qué? Tsukasa: ¿Qué es lo que ocurrió en Shiba? Miyuki: Es lo que pienso yo. Konata: Nada, nada. Konata agarra a Kagami y la mete en la cabaña. Kagami: ¿Qué pasa? Konata: No queremos que todo el campamento se alarme por un asunto que pasó hace años y que no tiene nada que ver con esto. Kagami: Es cierto. Eso pasa en las películas de terror. Y los asesinatos en series suelen ser raros. Konata: Exacto. No debes de preocuparte. Nosotras no corremos peligro. Kagami: ¿Y la antena? Konata: Todas las cosas se estropean, Kagami. Konata y Kagami salen de la cabaña ya. Miyuki: ¿Qué pasa? Kagami: No es nada. Solo me he alarmado. Konata: Piensa que las cosas se arreglaran solos, y vamos a quedarnos aquí durante una semana. Nos faltan 6 días. Kagami: 6 días largos como mucho. A ver si marchamos de este antro. Tsukasa: ¿Qué le pasa a Kagami? Konata: Como siempre, de mal humor. En la cabaña de Patricia, estaba jugando con un doble consolador. Ya sabéis, un extremo en la vagina de una chica y el otro extremo, en el de la otra. Las dos se penetraban con gran entusiasmo, que a la vez que se excitaban y daba unos bonitos gemidos. Hiyori: PATRICIA…CREO QUE… (Entre gemidos) Patricia:…PIENSO LO MISMO…QUE TU… (Entre gemidos) Hasta que las dos se corren, en otras palabras, su propio orgasmo líquido femenino. Transparente y viscoso. Las dos cae fulminadas en la cama. Hiyori:…espero que no sea…la última… Patricia…tranquila…lo haremos más…con Konata. Pasando unas pocas horas, ya empezaba a anochecer y estaban en plena cena. Y todavía no hay noticia de Matsuri e Inori. Eso hace a preocupar a todas. Ayano: ¿Dónde están ellas? Yutaka: Es que me parece raro, Kagami. Misao: Kagami, son tus hermanas, ¿no te preocupa mucho? Kagami: Si, también me pone nerviosa Patricia: Queremos saber si de verdad han ido a casa, o se han perdido por el bosque o algo peor. Kagami: ¿Cómo que peor? Patricia: No se, hayan caído por un barranco, los hayan atacado un animal o las hayan… Kagami: No lo digas. Patricia: Vale. Entonces, ¿dónde están ellas? Kagami: Estarán todas en Tokio, como os dije antes, si es que os dije. Hay huellas de neumáticos en el bosque. Hace pensar que mi madre haya estado aquí y las hayan llevado. Konata: Pienso lo mismo. Kagami tiene razón, seguro que se han hartado de nosotras y se hayan marchado. Misao: Pero, ¿no estamos incomunicadas? Ni Internet, ni teléfonos móviles. Konata: Eh…puede que se hayan ido a un lugar más alto, y puede que hubo un contacto de verdad. Hiyori: Hm. Está bien. Minami: En cierto modo, debemos ir con cuidado, ¿no? Kagami: Tranquilas, ya no va a ver más desapariciones. Nunca más. Volveremos a casa, todas sin ningún rasguño, ni heridas ni nada. Konata: Cada vez, la veo más nerviosa, parece que nos oculta algo o algo sabe que nosotras no sabemos. Después de comer, todas se adentran a sus cabañas. Patricia e Hiyori se haban antes de ir a sus propias cabañas. Patricia: Mañana, quiero que vayas a visitarme en las duchas. ¿Te parece bien? Hiyori: Claro que si, te haré caso. Patricia: Vale, espero que duermas. Hiyori: Primero, tengo que revelar ciertas fotos. Hiyori entra en su cabaña. Hiyori empieza a sacar las fotos y conectarlos en su ordenador portátil. Hay muchos vídeos de Konata como protagonista. En cierto modo, es lo que grabaron todo estos días, lo hemos visto todos. Ella se sienta y pone el ordenador y lo pone sobre la mesa. En ese momento, entre todas las fotos, algo la ha puesto nerviosa. Un desconocido sale del bosque, se adentra en el campamento, y se acerca peligrosamente a la cabaña de Hiyori. Hiyori, sin saber de lo que se acercaba. Como dije antes, una foto la ha hecho alarmar. Una foto que hizo a Kagami en el exterior, reveló que había una extraña silueta entre los árboles. Intentó acercarse usando el zoom, a pesar de todo. No se ven bien, debido al pixelado de la foto. Hiyori: ¿Qué es eso? No parece un animal, parece casi humano. ¿No será que alguien anda rodando por los alrededores? Estamos en peligro, debo avisar a Kagami. En ese momento, oye un ruido fuerte en el exterior. Hiyori se asusta. Hiyori: ¿Patricia? Hiyori se vuelve al ordenador. En ese momento, ella oye oír la puerta. Hiyori: Patricia, que malvada. ¿Quieres penetrarme por detrás? Hiyori cuando se vuelve, ve que no era Patricia. Era alguien que no era capaz de reconocer. Se acercaba lentamente a Hiyori. Hiyori: (algo asustada) ¿Quién…quién…eres? El extraño saca un taladro manual y lo hace funcionar. Hiyori gritar, pero el desquiciado la agarra por el cuello, y la empotra contra la pared. No podía gritar debido a que la estaba asfixiándola, y el asesino usa el taladro en funcionamiento para perforarla la vagina. Eso causa una horrible tortura entre dolor y sufrimiento. Al perforarla, toda la sangre escapa por todo el cuerpo desnudo de Hiyori y por sus piernas de forma caótica. Después la libera y la lanza hacia el suelo. Media moribunda y en el suelo sobre un charco de su propia sangre, intenta escapar, pero el asesino no termina con ella cuando la perfora la cabeza de forma enferma donde sale más sangre. Eso la mata en el acto. El asesino se levanta, la lleva a Hiyori arrastras hacia el bosque. Después de haber cortado las nalgas, mete el cadáver de Hiyori en el maletero trasero de su coche. No se sabe porque, pero vuelve a la escena del crimen, con una fregona y una gran botella que contenía amoniaco. Y el asesino, empieza a fregar el suelo, para quitar las manchas; y después de eso, ordena toda la habitación, hace la cama y apaga el ordenador de Hiyori. Toda la cabaña estaba totalmente impecable, muy limpia. El asesino recoge el cubo, la fregona y los demás utensilios de limpieza; para guárdalos en su coche. Después se alega del lugar, por el camino que recorrió Kagami durante esta mañana que hacía esas huellas que no tenía ni comienzo ni fin. No obstante, no muy lejos del lugar, un coche se acerca hacia el sendero que se adentra en el campamento. En él sale un desconocido, abre el maletero de su coche donde dentro hay varios trozos de carne humana. El asesino saca un cuchillo grande de cocina del mismo lugar, y el desquiciado se quita toda la ropa, y después se adentra en el sendero que lleva a dicho lugar. ¿Quién ha matado a Hiyori y a las demás? ¿Cómo hace el asesino esconder el coche en lo más profundo del bosque, si en todos los caminos no llevan a ningún lado? Y eso de fregar, hacer la cama y recoger la habitación, ¿es una forma de limpiar las pruebas de sus crímenes o es otro síntoma destacable de su psicopatía?

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