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Primer post: 5 dic 2008Último post: 6 oct 2009
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Leonardo Da Vinci y la Musica
InfoporAnónimo10/6/2009

Imagenes.. se las debo, no encontre y mucho tiempo no tengo ahora. Por Carlos Velilla Hace treinta años, el conservador del departamento de instrumentos musicales del Metropolitan of Art de Nueva York, Emanuel Winternitz, se quejaba de la poca atención que despertaba el estudio de Leonardo músico. Tan sólo eran citadas las observaciones de Vasari en Las Vidas o los escritos del mismo Leonardo en su Tratado de la pintura. Después de la fama que disfrutó en su época, Leonardo fue olvidado durante casi tres siglos. Hasta la inauguración del Museo del Louvre en 1800 sólo se le recordaba por su Tratado de la pintura, libro que fue un gran éxito de ventas desde su publicación en 1651. Velázquez, siempre atento a la cultura, tenía entre su gran biblioteca una primera edición. En la actualidad se le conoce mejor, gracias a los nuevos descubrimientos: las actas notariales, los dibujos, las cartas, la reconstrucción de sus instrumentos musicales, y en especial al encuentro fortuito de los perdidos Códices Madrid I y II, descubiertos en 1965 en la Biblioteca Nacional de Madrid. Los primeros biógrafos de Leonardo ya nos hablan de él como músico: Paolo Giovio (Dialogi de viris et foeminis actate nostra florentibus), Gaddiano (Libro de la pintura), Giovanni Paolo Lomazzo (Gli sogni e raggionamenti) y Vasari (Las Vidas). Sin embargo, es el propio Leonardo, en sus escritos y dibujos, quien proporciona más información sobre su relación con la música. Los datos cronológicos nos ayudarán a ver la relación de la música con su vida artística y científica. Nacido en Vinci en 1452, fue hijo natural de ser Piero y de Caterina. Su padre, notario establecido en Florencia, hizo que estudiara leyes para seguir la tradición familiar, pero pronto lo encaminó hacia la carrera de comercio, con la que podría ejercer de agente de cambio en el extranjero para las poderosas familias florentinas. Para ello necesitaba de una buena preparación, y Leonardo comenzó a estudiar aritmética. Vasari dice: “se ponía a estudiar muchas cosas y, una vez que había empezado, las abandonaba. En los pocos meses que dedicó a tomar lecciones de ábaco hizo tantos progresos que, por medio de las continuas dudas y problemas que suscitaba en el maestro que le enseñaba, a menudo lo confundía. Estudió también música, enseguida aprendió a tocar la lira y, como alguien que ha recibido de la naturaleza un espíritu elevadísimo y lleno de elegancia, muy pronto fue capaz de improvisar cantos divinamente.” La aritmética y la música, junto a la geometría y la astronomía, eran las cuatro disciplinas de la educación del Renacimiento, fundamentadas en el Quadrivium. La música en tiempos de Leonardo era un reflejo de la afirmación de la personalidad individual; por ello estaba más cercana a un ideario que apreciaba, antes que los artificios contrapuntísticos, la melodía sencilla y expresiva. Los músicos italianos cantaban o recitaban de memoria en su lengua materna, solos o acompañados de un instrumento, ya fuere el laúd, la lira de brazo, la viola da gamba, el órgano de mano, la bandola o un tamboril. Existen testimonios sobre muchos poetas cantores o de músicos cantores populares, como Leonardo Giustiniani, gran improvisador de versos que se acompañaba por el laúd y que también confiaba sus poemas a músicos de fama europea, como hizo con su ballata O rosa bella, a la que pusieron música Johannes Ciconia y John Dunstable. Benedetto Chariteo recitaba versos de Virgilio y se acompañaba al laúd. Serafino Aquilano, Panfilo Sass y Andrea Mazdue improvisaban versos en latín, lengua usada casi exclusivamente por los músicos flamencos que viajaban y vivían en Italia. En Florencia estaban Baccio Ugolini, embajador de Lorenzo el Magnífico y actor en el Orfeo de Poliziano, Antonio di Guido, Bartolomeo Tromboncino y el propio Leonardo. En los círculos culturales, pero también en la sociedad formada por comerciantes y artesanos, la música gozaba de un gran valor y era muy cultivada. Resultaba frecuente ver improvisar cantos sobre poemas propios o los de la mejor poesía lírica italiana. Un ejemplo de esta afición lo encontramos en Verrocchio, que improvisaba con la lira y enseñó música a Leonardo. Giorgione era un excelente tañedor de laúd, mientras que Bramante recitaba poemas acompañándose con la lira, como Marsilio Ficino y Girolamo Savonarola. Villari explica cómo se sentía Savonarola en el momento en que decidió irse al convento: “el 23 de abril de 1475; estaba sentado con su laúd, tocando una triste melodía; su madre, como movida por el instinto de la adivinación, se acercó de pronto a él y exclamó, con la voz ahogada de la pena: hijo mío, siento el presentimiento de que pronto vamos a separarnos. Girolamo se levantó también y siguió pulsando, pero ahora con mano temblorosa las cuerdas del laúd, sin atreverse a levantar los ojos del suelo”. Lira o viola en forma de animal insólito Manuscrito del Instituto de Francia Mss. Facss. 586 fol. C, París, Francia La armonía del alma La música popular se expresaba en la canción, el baile y la danza. La mayor difusión se centró en formas como la frottola o la barzeletta en la Toscana, que eran idóneas para cantarlas a tres o cuatro voces, de las que siempre destacaba la línea superior. Solían acompañarse al laúd por su consonancia vertical. En la corte de los Médicis se incorporó a sus fiestas este canto popular, que se transformó en canciones carnavalescas similares a la frottola. Precisamente fueron dichos cantos los que Leonardo oía desde su infancia por las calles de Florencia en los días de Carnaval y la fiesta de Calendimaggio. Cuando decidió dejar el taller de Verrocchio, su interés musical le llevó a recibir clases del ilustre Antonio Squarcialupi, organista de Santa María del Fiore y también profesor de Lorenzo el Magnífico. Para entender mejor el panorama de entonces es necesario recordar un hecho: la expansión de la imprenta, lo cual resultó vital para la difusión de la música. La primera imprenta musical con caracteres móviles fue la ya legendaria de Ottaviano Petrucci en Venecia, quien imprimió su primer libro en 1501, Harmonicae Musices Odhecaton. En 1511 inauguró un taller en Fossombrone y difundió las obras de maestros como Josquin, Isaac, Obrecht... y la música de la frottola en once libros de los que se conservan diez. Así empezó a propagarse la música impresa, y con ello el crecimiento y aparición de nuevas imprentas fue extraordinario. Andrea Antico, rival de Petrucci, tenía un taller en Roma y otro en Venecia, con lo que también colaboró a una mayor circulación de los libros musicales. Es conocida la llegada de músicos foráneos a Italia: Willaert, Dunstable, Ockenghem, Obrecht, Binchois, Compère, Dufay –que con su motete Nuper rosarum flores celebró la consagración de Santa María del Fiore en Florencia, una vez cerrada la cúpula de Brunelleschi en 1436–, y en especial Josquin Desprez, que estuvo en la capilla catedralicia de Milán y fue el músico más admirado. De él nos dice el también músico Martín Lutero : “Los otros maestros trabajan en función de lo que las notas quieren, mientras que Josquin es el dueño de las notas, que hacen lo que él quiere”. Aunque los biógrafos no se ponen de acuerdo, parece ser que Leonardo se trasladó de Vinci a Florencia hacia el año 1460 o 1464 (y no en 1470) y comenzó a vivir en el hervidero cultural florentino, en el momento en que era una de las tres o cuatro ciudades más importantes de la época. Allí su padre lo llevó, como se ha dicho, al taller de Andrea di Cione, llamado el Verrocchio, que, según Vasari, “fue escultor, tallista, pintor y un músico perfecto”. Por entonces se consideraba el taller de mayor prestigio de Italia, con discípulos como Lorenzo de Credi, Perugino o Francesco de Simone, y, además, lo frecuentaban personalidades como Sandro Botticelli, Antonio y Piero Pollaiolo. Era un centro de ideas humanísticas, donde Leonardo construyó un saber tanto conceptual como técnico, en los ámbitos pictórico, musical, científico y humano. Ahí conoció a los que serían futuros clientes, los Médicis y Ludovico el Moro. En dicho taller se elaboraban los más diversos elementos y acometían toda suerte de disciplinas creativas: pintura, escultura, estandartes para procesiones, cualquier tipo de material para fiestas y también, cosa significativa, instrumentos musicales. Verrocchio, que tomó en mucha estima a Leonardo, procuró enseñarle muy de cerca los oficios de artista y de músico. Fue por aquella época cuando inició estudios de canto, a tocar varios instrumentos y, muy probablemente, a construir instrumentos musicales. No se conserva ninguna partitura de Leonardo, apenas dos frases. Lo que sí ha dejado es su conocimiento de la música en los dibujos de instrumentos musicales, en sus jeroglíficos y en sus escritos. Mecanismo para extraer el agua Códice Atlántico, fol. 7 Biblioteca Ambrosiaza, Milán, Italia Hay que subrayar que desde 1480 Leonardo fue asiduo a las tertulias de Lorenzo el Magnífico en el jardín de San Marcos y en Accademiola, la residencia de Marsilio Ficino en Careggi, a las afueras de Florencia, un regalo hecho por su anterior protector Cosme en 1462. Se reunía junto a los más grandes humanistas: Luigi Pulci, Angelo Poliziano, Giuliano da Sangallo, Filippo Lippi, Cristoforo Landino, Giovanni Pico della Mirandola, Leo Battista Alberti y, por supuesto, Ficino. La influencia de las obras de todos ellos es esencial para entender el Renacimiento, y la de Ficino en particular para el desarrollo del platonismo en Italia. Su profundo estudio del griego le permitió traducir la obra de Platón al latín, y fundó una especie de Academia Platónica que resultó de gran trascendencia para las nuevas ideas. Igual que en los talleres, en estas tertulias también se tocaba la lira de brazo, el laúd... cualquier motivo era bueno para cantar. La “lira de Orfeo” es el acceso a las instituciones felices, es la curación de los males del alma, la curación de la melancolía. También para los músicos, las actividades humanas debían tender a la plenitud de la belleza, al valor metafísico; para conseguirlo las artes se ordenaban en la armonía superior, “la música”, que tiene varios grados: la razón, la imaginación, el discurso, el canto, el dominio de los instrumentos y la danza rítmica. Todo ello debía concluir en un grado superior: conseguir la armonía universal. La música en aquel momento era el arte más moderno, por todo lo que tiene de libertad y de capacidad de abstracción formal, y también porque con él era posible definir con mucha aproximación las emociones. Con razón los italianos decían que la “música é il lamento dell’amore o la preghiera a gli dei”. Leonardo dice en su Tratado: “Pero la pintura, servidora de los ojos, el más noble de los sentidos, encuentra una proporción armónica lo mismo que cuando se reúnen muchas voces y cantan a la vez, resultando una proporción armónica, deleitable de tal modo que los auditores permanecen como extasiados en viva admiración.” Y más adelante señala: “¿No sabes que el alma nuestra está hecha de armonía y que la armonía no se engendra sino por la simultaneidad o por la proporción de los objetos que se hacen ver y oír?” Las diferencias conceptuales entre Leonardo y los que formaban el grupo cercano a Lorenzo el Magnífico eran cada vez mayores. Leonardo era un científico, un matemático, mientras que ellos seguían las teorías platónicas y estaban fuertemente influidos por ciertas escuelas tendentes al misticismo, algo a lo que no era ajena la figura de Savonarola, cuya doctrina Leonardo no compartía. Puede decirse que Milán se perfilaba más en el conocimiento enciclopédico, un aristotelismo refrendado por los matemáticos, científicos e ingenieros que estaban en la corte de Ludovico, y con los que Leonardo pudo desarrollar sus investigaciones. Desde este lugar de conocimiento construyó todas su actividades, tanto artísticas como científicas. En el Tratado de la pintura afirma: “La música no debe ser llamada sino hermana de la pintura, subordinada al oído, sentido que sigue a la vista. Compone sus armonías por la conjunción de sus partes proporcionales simultáneamente, destinadas a nacer y morir en uno o varios espacios armónicos. Estos tiempos rodean la proporción de los miembros, pues esta armonía se compone como si se trazara una circunferencia, a semejanza del contorno de los miembros que engendra la belleza humana. La pintura supera la música y la rige, porque una vez concluida su creación no cesa, como ocurre con la música, y permanece, por tanto, en su esencia. En la pintura ves un hecho vivo por una de sus caras.” Había leído en Alberti una referencia a la música muy similar, en el Tratado de la arquitectura. Ya hemos dicho que su saber musical era sólido, conformado a través del diálogo con sus amigos de la Academia, de las audiciones en fiestas y representaciones teatrales, de la música de Heinrich Isaac y Josquin Desprez, de las charlas con Franchino Gaffurio y del conocimiento de la técnica para construir instrumentos musicales aprendida con Verrocchio, con Lorenzo Gurnasco y con la prestigiosa familia de constructores Dieufoprugar. Es destacable su relación con Gaffurio, maestro de la capilla de la catedral milanesa desde 1484, que publicó capitales tratados de teoría musical, entre ellos Theorica musicae (1492), Practica musicae (1496) y De harmonia musicorum instrumentorum opus (1500), obras cuyo contenido Leonardo debió conocer. Quizá en la tela pintada por él hacia 1485 o 1487, titulada Retrato de músico, pueda identificarse a Gaffurio, ya que al restaurar la obra se descubrió la partitura que el músico sostiene en su mano derecha, con las letras CANT ANG, que se puede transcribir como CANT(OR) ANG(ELICUM), en alusión al “Angelicum ac divinum opus musicae” de Gaffurio. Sin embargo, diversos autores apuntan que el retratado pudiera ser Josquin Desprez que también estaba en la catedral, o incluso Atalante Migliorotti. Matraca circular con rodillo Códice Arundel, fol. 136r. Museo Británico, Londres, Reino Unido Tocar una lira de plata Tras casi nueve años de aprendizaje en el taller de Verrocchio, Leonardo se independizó y abrió el suyo propio. Más tarde en 1482, marchó a Milán. Sospecho que Leonardo decidió irse cansado de no recibir ningún encargo importante en Florencia; de hecho, sólo había realizado trabajos de taller con Verrocchio y las pinturas de San Jerónimo y la Madonna de Benois. Además, había estado implicado cinco años antes en un juicio por sodomía. Tampoco estaba entre los elegidos por el Papa Sixto IV para trabajar en Roma junto a los grandes pintores, conocidos suyos. No se sabe por qué razón dejó inacabada la maravillosa Adoración de los Magos. Tal vez esta obra dejara de interesarle, como le sucedía a menudo con sus trabajos, porque su preocupación siempre estaba por encima de la labor a realizar. La suya era una mente en continua creación. La hipótesis oficial acerca de su marcha está fundamentada en los datos que nos proporciona Vasari: “Con gran reputación, fue conducido Leonardo a Milán ante el duque, al que le gustaba mucho el sonido de la lira, para que tocase; y Leonardo llevó consigo el instrumento que él mismo había fabricado en gran parte en plata para que la armonía tuviese mayor timbre y una voz más sonora. Y con esto superó a los demás músicos que concursaban en recitales; además fue el mejor recitador de rimas improvisadas de su tiempo.” Coinciden con Vasari, Gaddiano y Lomazzo en hablar de las excelencias de Leonardo como Gaddiano insiste en que Lorenzo el Magnífico fue quien envió a Leonardo a Milán para entregar a Ludovico Sforza una lira de plata, en compañía del joven de dieciséis años Atalante Migliorotti, alumno de Leonardo “en el arte de tañer la lira”, y de Tommaso Masini da Peretola, gran artesano, llamado Zoroastro por sus aficiones a la magia y a los enigmáticos fenómenos de la naturaleza. En realidad, se trataba de una especie de lira de brazo, construida por el propio Leonardo en forma de cráneo de caballo. Hay un dibujo de Leonardo que recuerda esta lira: un cráneo de animal con cuernos en cuyo interior tensan unas cuerdas sobre un diapasón con trastes. El 23 de febrero de 1482, coincidiendo con las fiestas de carnaval, se celebró el parangón de música y poesía, en el que vencieron Leonardo y Atalante. Ludovico habló extensamente, durante y después de la fiesta, con Leonardo sobre música y poesía, pero el sabio tenía otras intenciones alejadas, en esos momentos, de tales intereses: días después le envió una carta con diez propuestas de trabajo entre las que se ofrecía como ingeniero militar y arquitecto. Como vemos, su versatilidad le llevó a abordar proyectos de toda naturaleza, y muchas veces a conseguir su finalidad. Parece que Ludovico le implicó finalmente en la construcción de la fortaleza de Casalmaggiore. No tenemos más documentación que aclare este asunto y, con matices, las opiniones de los estudiosos son muy parecidas. Kenneth Clark en su estudio Leonardo da Vinci apunta: “No podemos ya escuchar la música que Leonardo arrancaba de su lira, pero nos inclinamos a creer que sería ciertamente inferior a sus dibujos y pinturas, aunque sus contemporáneos creyesen lo contrario. Un músico joven y virtuoso puede encontrar una acogida social más entusiasta que un pintor bien dotado; por ello es fácil comprender que Ludovico el Moro recibiese a Leonardo más como músico que como pintor. Tampoco nos extraña que Lorenzo el Magnífico le permitiese abandonar Florencia, ya que, si bien era un mecenas entendido en literatura, se interesaba poco por el arte: ninguna de las grandes composiciones pictóricas de su tiempo se debe a un encargo suyo.” Dotado de un asombroso ímpetu, mientras trabajaba en La Virgen de las rocas escribía y dibujaba, realizaba sus primeros estudios anatómicos y viajaba a Pavía para visitar la biblioteca Visconti-Sforza. Siguiendo, pues, con sus actividades, en 1490 preparó la Fiesta del Paraíso en el castillo de los Sforza en honor de Gean Galeazzo Sforza e Isabel de Aragón. El poeta Bellincioni escribió el libreto y los poemas, mientras Leonardo se encargó de la escenografía, tanto de la parte mecánica como de la estética, del vestuario, y con gran probabilidad, de la música. En particular, de la música que se oye detrás del escenario durante el famoso giro de los siete planetas, dentro de una gran bóveda celeste, que en 1496 volvió a utilizar en la Danae de Baldassarre Taccone. Para el estruendo final, entre los efectos especiales de fuego y truenos, Leonardo utilizó algunos de sus instrumentos musicales, como los timbales, matracas y campanas. Fue una fiesta que documentó Iacopo Totti, embajador de la familia d’Este: “Una pieza instrumental con pífanos, los instrumentos altos del Duque, las bajas danzas, la más refinada y la más elegante de las danzas del corazón, los cantos a la española en honor de la familia Aragón, y para terminar la pavana saltarello piva para las danzas teatrales llamadas mascaradas”. Nuevas músicas y escenografías serían concebidas para otras fiestas, en las que a menudo participaban amigos suyos, caso de Atalante Migliorotti, que tocó la lira de brazo en Orfeo ante el duque de Mantua en 1490. Interesado por lo nuevo, enemigo de la repetición, lo expresó en el Códice Atlántico: “La música tiene dos enfermedades, una de ellas mortal y la otra está relacionada con lo decrépito; la mortal va unida siempre al instante que sigue a su nacimiento; la decrépita la hace odiosa y vil en su repetición.” Músicos en los talleres de arte Solicitado en las fiestas por la inteligencia y el ingenio, y no menos por su música, era aplaudido por la habilidad en los acertijos y jeroglíficos. En la Biblioteca Windsor hay una veintena de jeroglíficos suyos relacionados con la música. En uno de ellos dibuja una viola y después escribe la palabra ta. La solución: Violata. Otros son más enrevesados, como en el que dibuja un anzuelo seguido de un pentagrama con las notas, Re, Mi, Fa, Sol, La, y después la sílaba Zar. La solución: L’amore mi fa sollazar. La primera L por la forma del anzuelo, que en italiano es amo. Siempre buscaba la originalidad, era necesario sorprender para divertir. Sin embargo, el signo de los tiempos iba a cambiar al morir en 1492 Lorenzo el Magnífico. Tras dos años de gobierno de su hijo Pietro, los Médicis fueron expulsados y se creó el Gran Consejo dirigido por Savonarola, quien impuso una brutal reforma moral y religiosa. Con respecto a la música, prohibió los cantos carnavalescos y cuanto no tuviera relación con la religión cristiana. No debe olvidarse la quema, tras petición “voluntaria” al pueblo, de todos los objetos con aire pagano u obsceno que hubiera en sus casas, villas o palacios. Al fuego fueron a parar las obras de Botticelli, Lorenzo di Credi, fra Bartolommeo, libros de poesía clásica, manuscritos de Boccaccio, dados, naipes, cantos bacanales e instrumentos de música. En 1498 el Papa, cansado de esta conducta, condenó a Savonarola, que murió ahorcado y cuyo cuerpo fue quemado en la hoguera colocada en el centro de la plaza de la Signoria de Florencia. Tras no pocas vicisitudes, Leonardo abandonó Milán junto a su amigo Luca Pacioli, que le ayudó en el conocimiento de las matemáticas y la proporción. Inquieto, y siempre insatisfecho a la hora de culminar una obra, sus coetáneos cuentan de él que “desde que entró en el mundo de la matemática” le molestaba pintar. Mientras residía en Roma, cuando Rafael y Miguel Ángel creaban sus obras mas importantes, él se dedicaba a escuchar música y a pelearse con un fabricante de espejos, que debía utilizar para uno de sus artificios... Leonardo escribe en su Tratado: “La gracia de las proporciones armónicas está encerrada en tiempos armónicos... Si me dices que la música está hecha de proporción, yo te diré que en eso imita a la pintura y sigue el ejemplo de ella. Aunque los objetos que aparecen ante nuestros ojos estén unos al lado de los otros, sin embargo, mi regla de XX en XX brazas permanece y aplica una ley como el músico a las voces, que, aunque unidas y aplicadas en conjunto, guardan también el orden y la debida gradación de una voz a la otra.” Estamos en otra etapa, cuando comienza en 1504 el retrato de Mona Lisa del Giocondo, La Gioconda. Escribe Vasari: “Mona Lisa era muy hermosa; mientras la retrataba, tenía gente cantando y tocando, y bufones que la hacían estar alegre, para rehuir esa melancolía que se suele dar en las pinturas de retratos. Tenía un gesto tan agradable que resultaba, al verlo, algo más divino que humano, y se consideraba una obra maravillosa por no ser distinta la realidad.” Leonardo en el Tratado también relata como algo normal la existencia de músicos en los talleres, en este caso en el de un pintor que “se atavía con las ropas que le place; su habitación está limpia y llena de hermosas pinturas, y a veces se deleita en la compañía de músicos o de lectores de variadas y bellas obras, que son con gran placer oídas sin el estorbo estrepitoso de materiales u otros rumores.” Para entonces comienza sus trabajos sobre el vuelo de las aves y sigue practicando disecciones en Santa Maria Nuova. En 1506, de nuevo en Milán, entra a formar parte de su taller Francesco Melzi, hijo de familia noble y buen pintor. Éste le ayudará en sus últimas pinturas –Santa Ana y San Juan Bautista–, ordenará sus papeles y sus dibujos, y le acompañará hasta el fin de sus días. La consonancia del agua Ocho días antes de su muerte, ocurrida el 2 de mayo de 1519, había dictado testamento, y precisamente a Melzi legó toda su obra escrita, libros, dibujos, retratos e instrumentos, que Francesco guardó devotamente. Su sobrino Orazio vendió finalmente la herencia, y el material se dispersó por todo el mundo. Una gran parte ha desaparecido. Leonardo cita un Tratado de música, pero no sabemos nada de él. En lo que nos queda se puede comprobar la excelencia de su trabajo. Destacan estudios sobre el sonido de la naturaleza: agua, viento, cosmos (La música de las esferas) y ruidos de todo tipo. En un viaje que hizo a Rímini, tras ver la Fuente de la Piña, escribe: “Con la caída del agua de una fuente formarás una armonía como la de un instrumento con muchas concordancias y voces”. Leonardo quería construir un jardín paradisíaco con una noria gigante a modo de órgano, de la que al girar saldría “una música constante, mezclada con el perfume de los limoneros.” Sobre el sonido trabajó sobre referencias diversas: el choque de los cuerpos, el eco, la distancia del sonido entre el oído y su fuente, la propagación de las ondas sonoras, o la perspectiva del sonido, concepto deudor de lo aprendido con Luca Pacioli. En el curso de las investigaciones anatómicas analizó la voz y sus “utensilios”, en este caso la laringe, boca, manos, cara, lengua... y descubre que son esenciales para entender el cuerpo como un instrumento musical. Así por ejemplo relaciona la laringe y la tráquea con una doble flauta. Winternitz corrobora la relación entre la abertura superior de la laringe y la del flautín o fístula. Son también muy interesantes los estudios sobre las vibraciones: “Si la mesa se golpea a lo largo de diversas líneas, el polvo sobre ella se concentra en varias formas de montes y pequeñas montañas”, experiencia que se aproxima a lo que en 1800 el físico Ernst Chladni experimentó con las vibraciones que producía el arco de un violín al pasarlo por el borde de una plancha metálica sobre la que hay un poco de arena fina; con las vibraciones se formaban figuras geométricas, “figuras acústicas”, a las que les localizó sus nudos y vientres. Sabemos que efectuó mejoras en más de treinta instrumentos populares, para automatizarlos, conseguir una mayor velocidad de interpretación, simplificar su técnica de ejecución y crear nuevos efectos sonoros. Inventó tambores en los que, como en los timbales, pudieran tocarse líneas melódicas. Estudió la altura del sonido con vasijas de diferentes tamaños y con aberturas de diversas medidas. Reunió tres tambores en un solo instrumento, así como una campana de borde grueso que se tocaba con dos martillos, uno a cada lado. Diseñó mejoras en la flauta, bien poniéndole una especie de llaves, bien perforándolas longitudinalmente para crear el efecto glissando en un instrumento de viento. Asimismo creó un tambor con orificios laterales, de forma que al golpearlo modificara el sonido. Pensó una gaita de fuelle para evitar el esfuerzo de soplar; un timbal con sistema mecánico para crear redobles; una campana golpeada por cuatro apagadores movidos por teclas, que anulan los armónicos cambiando así el timbre y así conseguir matices; una especie de lira con un arco continuo, mecanizado a través de ruedas para tocar una extensión de varias octavas de cuerdas a la vez y lograr interpretar música polifónica. Akio Obuchi ha conseguido construirla gracias a un modelo que Juan Truchado construyó en 1629. La mayoría de estos instrumentos se han reconstruido y exhibido en la Biblioteca Nacional de Madrid el año 2003. Tal vez, el instrumento de Leonardo más interesante sea el “Órgano de papel”, como lo ha llamado Joaquín Saura, quien lo ha reconstruido tras minuciosa investigación a través de los crípticos dibujos del Códice Madrid II, y de sus conocimientos como constructor de instrumentos musicales y de gran especialista, como deja constancia en su Diccionario técnico histórico del órgano español. Leonardo no innovó en la colocación de los tubos de papel, pues ya se conocían entonces, pero sí que lo hizo al colocar el teclado en vertical, para su fácil manejo; situó los tubos en diagonal para que el músico pudiera tener mejor visión. A ello hay que unir la incorporación del fuelle continuo para una emisión fluida. Saura ha dejado constancia del sonido de este instrumento en un excelente disco. Cada vez es mayor el interés en la relación de Leonardo con la música. Al estudiarla, se eliminan falsos misterios que no hacen sino entorpecer el encuentro con un trabajo serio y minucioso como fue el de este maestro del Renacimiento. Fuente: http://www.goldbergweb.com/es/magazine/essays/2005/02/30639.php

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"Que Líderes de Hamas y el Yihad Envíen a Sus Hijo
"Que Líderes de Hamas y el Yihad Envíen a Sus Hijo
InfoporAnónimo7/22/2009

Padre de Terrorista Suicida: Dejemos Que Los Líderes de Hamas y el Yihad Envíen a Sus Propios Hijos En una carta al editor del diario londinense en idioma árabe, Al- Hayat, Abu Saber M. G., padre de un joven palestino que llevó a cabo un bombardeo suicida en una ciudad israelí, escribió: "No puedo encontrar mejores palabras para comenzar mi carta que las palabras de Alá, en su preciado libro [el Corán]: 'Actúen por amor a Alá, y no se lancen a la destrucción con sus propias manos'. Escribo esta carta con un corazón lastimado por el dolor y con unos ojos que no han cesado de llorar. Hoy, mas que nunca, debemos de obedecer este verso coránico, actuar por amor a Alá, y abstenernos de llevar a cabo actos que nos lanzarán a la destrucción." 'Amigos Persuadieron a Mi Hijo de Hacerse Explotar; Ahora Ellos Están Tras de Su Hermano' "Cuatro meses atrás, perdí a mi hijo mayor, cuando sus amigos lo indujeron, alabando el camino de la muerte. Lo persuadieron de hacerse explotar en una de las ciudades de Israel. Cuando el cuerpo puro de mi hijo se esparció por doquier, mis últimas señales de vida también se dispersaron, junto a mi esperanza y mi voluntad de existir. Desde aquél día soy como una aparición caminando sobre la Tierra, sin mencionar que mi esposa, mis otros hijos e hijas y yo, hemos sido desplazados, desde que arrasaron con la casa en que vivíamos. " "Pero el colmo fué, cuando se me informó que los amigos de mi hijo mayor, el martir, comenzaban a arroparse como serpientes alrededor de mi otro hijo, sin cumplir aún los 17, para dirigirlo por el mismo camino al que habían guiado a su hermano, para que se hiciera explotar y así vengarlo, afirmando que "no tenía nada que perder"". "Desde la sangre del corazón herido de un padre, que ha perdido lo más preciado que para él hay en el mundo, me vuelvo en contra de los líderes de las facciones palestinas, y de sus dirigentes, los líderes de Hamas y el Yihad Islámico y de sus jeques, quienes utilizan reglas religiosas y declaraciones para empujar más y más a los hijos de Palestina hacia su muerte - sabiendo perfectamente que el enviar gente joven a explotarse en el corazón de Israel, no frena al enemigo ni libera tierras. Por el contrario, intensifica la agresión y después de cada operación similar, civiles son muertos, casas son arrasadas y ciudades y villas Palestinas son reocupadas." '¿Quién Les Dió el Derecho de Enviar a Nuestros Hijos a la Muerte?' "Entonces, estos líderes y portavoces aparecen [en los medios] para amenazar al enemigo, con realizar actos aún más graves, en venganza por sus actos barbáricos. Ellos empujan a más jóvenes hacia su muerte." "Yo pregunto, de mi parte y de parte de cada padre y madre que hayan sido informados que su hijo se ha hecho explotar: '¿Con que derecho envían estos líderes a nuestros hijos a la muerte?" 'Muerte, No Martirio' "Sí, digo 'muerte,' no 'martirio.' Cambiando y embelleciendo el término, o pagando unos cuantos miles de dólares a la familia del joven que se ha ido y nunca regresará, no hace más fácil el golpe o altera el irreversible final. Las sumas de dinero a las familias de los mártires causa mas dolor que alivio; hace sentir a las familias que están recibiendo una recompensa por la vida de sus hijos." "¿Tiene precio la vida de los hijos? ¿Se ha convertido la muerte en el único medio para restaurar los derechos y liberar la tierra? Y si éste es el caso, ¿por qué no, alguno de los jeques, que compiten entre ellos para emitir candentes fallos religiosos, envía a alguno de sus hijos? ¿Por qué no, envía a sus hijos alguno de estos líderes, que no pueden reprimirse de expresar su alegría y éxtasis ante los cánales de satélite, cada vez que un joven palestino -hombre o mujer- se hace explotar?" "Por qué hasta este preciso momento, no hemos visto a alguno de los hijos o hijas de cualquiera de estas gentes, ponerse un cinturón explosivo e ir y llevar a cabo, con hechos no con palabras, lo que sus padres predican día y noche?" "¿Están el Yihad, el martirio y la muerte sin razón, restringidas a un sector particular [del pueblo], sin que le concierna a otro sector? Lo que aplica a los hijos e hijas del público en general ¿no aplica [también] a sus propios hijos e hijas [de los líderes]? ¿Por cuanto tiempo más esta gente resuelta, continuará pagando el precio de la idiota política que ha demostrado ser una falla colosal para obtener tan siquiera una diminuta parte de los ursurpados derechos palestinos?" 'Con el Estallido de la Intifada, los Líderes Enviaron a Sus Hijos al Extranjero' "Pero lo que causa el dolor al corazón, las lágrimas del alma y nos llena los ojos de lágrimas, -más que cualquier otra cosa-, es la visión de estos líderes y jeques para evadir enviar a sus propios hijos al combate -tales como Mahmoud Al-Zahar, Isma'il Abu Shanab, y Abd Al-'Aziz Al-Rantisi. Al momento en que la Intifada explotó, Al-Zahar envió a su hijo Khaled a Estados Unidos; Abu Shanab envió a su hijo Hassan a Gran Bretaña; y [como ella misma declaró a la prensa], la esposa de Rantisi se ha detenido de enviar a su hijo Muhammad a explotarse a sí mismo. En lugar de éso, lo ha enviado a Irak a completar allá sus estudios." Al-Hayat (Londres), Octubre 1, 2002. Koran 2:195. Fuente: http://www.memri.org/bin/espanol/articulos.cgi?Page=subjects&Area=conflict&ID=SP42602

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Anna Frank - Veracidad del Diario
InfoporAnónimo12/17/2008

Registrate y eliminá la publicidad! Recomiendo leer el libro,para el que no lo conoce. Este post trata sobre los negacionistas, que dicen que el diario es falso, para resumir. Bueno, leyendo sobra Anna en muchas paginas y foros,siempre aparece esta gente, sin fundamentos a discutir la veracidad del diario, creyendo que con eso niegan el Holocausto. En este post, mejor hecho que el mio seguramente, trata sobre el tema tb, esta bueno. Mejor armado, con mas fuentes y todo. http://www.taringa.net/posts/info/1244986/Es-verdadero-el-Diario-de-Ana-Frank.html Hay que buscar la verdad siempre, no quedarse con lo que dice el blogdetito o cualquier otro. Diez preguntas en torno a la autenticidad del diario de Ana Frank Sobre Ana Frank y su diario se dispone de cuantiosa información fiable. Sin embargo, a veces se difunden mentiras sobre el diario, incluso a través de internet. Circulan libros y folletos en los que se lee que el diario es falso y que ha sido escrito por alguien distinto de Ana Frank. Existen sitios web en los que se afirma que algunas partes del diario se escribieron con bolígrafo. La Casa de Ana Frank lleva a cabo periódicamente y con éxito procedimientos judiciales contra los ataques a la autenticidad del diario. Quienes no obstante ello se vean confrontados con mentiras sobre el diario, encontrarán en estas páginas web, en forma de preguntas y respuestas, los hechos más importantes sobre la autenticidad del diario. Motivos políticos Los ataques a la autenticidad del diario deben situarse en una perspectiva ampliada. Quienes han afirmado o afirman que el diario no es auténtico, tienen motivos políticos. También suelen decir o escribir que nunca se ha producido el holocausto. O intentan demostrar que en Auschwitz no existieron cámaras de gas y que el número de seis millones de judíos asesinados durante la Segunda Guerra Mundial es una gran exageración. El diario de Ana Frank es un documento importante sobre el holocausto, y después de la Segunda Guerra Mundial Ana Frank se ha convertido en el símbolo internacionalmente más conocido de la persecución de los judíos. Las personas y organizaciones que niegan o minimizan el holocaus

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“El comandante” sigue de gira
InfoporAnónimo12/24/2008

Registrate y eliminá la publicidad! La obra protagonizada por Baby Etchecopar, acompañado de Andrés Parodi en teclados, comenzó su gira en Abril de 2007 y se despide en el verano 2009, con funciones viernes, sábados y domingos. La obra protagonizada por Baby Etchecopar, acompañado de Andrés Parodi en teclados, comenzó su gira en Abril de 2007 y se despide en el verano 2009, con funciones viernes, sábados y domingos. Baby Etchecopar se encuentra en la actualidad realizando una gira por toda la costa Argentina, con su ultima creación, “El comandante”. El actor realizó con la gira nacional más de 250 funciones y hubo ciudades donde se hizo más de una vez por el éxito de público. En este espectáculo Baby prefiere mostrar sus dotes actorales y sumarlos a su impresionante calidad de monologuista. Así, entre otras cosas vemos a un juglar dando un discurso político, a un cantante nostálgico recorriendo canciones ligadas a sus recuerdos personales, acompañado por el maestro Andrés Parodi en teclados. Al llegar al final nos encontramos con el secreto sentir de “El comandante” en la soledad del camarín antes de subir a escena, o en el profundo silencio de un teatro vacío al término de una nueva función. Funciones en la costa: Viernes 9, 22hs, SAN CLEMENTE CINE TEATRO EMBASSY Sábado 10, 21:30hs, SANTA TERESITA TEATRO ATLANTICO Domingo 11, 22hs, SAN BERNARDO TEATRO LUZ Y FUERZA Viernes 23, 22hs, SAN BERNARDO TEATRO LUZ Y FUERZA Sábado 24, 22hs, .SAN CLEMENTE CINE TEATRO EMBASSY Domingo 25, 22hs, SANTA TERESITA TEATRO ATLANTICO Fuente: http://www.primiciasya.com/despliegue.php?idnoticia=7011

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Periodistas, padres de familia y martires del nazismo
InfoporAnónimo1/2/2009

Periodistas, padres de familia y mártires del nazismo Uno fue niño obrero, sindicalista, político; otro scout, dirigente católico; murieron en manos nazis por esconder judíos y oponerse al nazismo. Cuando la pesadilla hitleriana asolaba Europa, cuando los judíos eran masacrados por millones, cuando apoyarles costaba la vida en caso de ser descubierto por los nazis, cuando oponerse públicamente al nazismo era dar un paso hacia la cárcel, la tortura y la muerte, hubo personas que decidieron jugársela hasta el final, para salvar la vida a cientos y miles de hombres, mujeres y niños de raza hebrea, y para denunciar la maldad intrínseca del régimen liderado por Adolf Hiter. Entre esos héroes que dieron su vida por salvar la de muchos otros, destacan dos hombres, uno italiano y otro alemán, ejecutados por los nazis, que tienen mucho en común. Los dos eran periodistas. Los dos era laicos. Ambos eran padres de familia numerosa. Es importante destacarlo: hubo muchas monjas, curas y obispos en Europa que se opusieron al régimen o escondieron judíos y fueron ejecutados. Pero no es lo mismo el heroísmo de un obispo o sacerdote -que públicamente lo han dejado todo por seguir radicalmente a Cristo- que el de un profesional, un laico padre de familia, que tiene que pensar en sus hijos y en su mujer. Por eso, los testimonios del italiano Odoardo Focherini y el alemán Nikolaus Gross, tan parecidos pese a que probablemente no supieron uno del otro, nos interpelan de manera especial en nuestros días, cuando muchos piden más protagonismo para los laicos, las familias y los profesionales cristianos. Odardo Focherini, scout, periodista, “Justo entre las naciones” Odoardo nació en Carpi el 6 de julio de 1907. Ferviente católico desde muy joven, se formó en la Acción Católica italiana bajo la guía de Don Armando Benatti. Con tan solo 16 años fue secretario del círculo interparroquial de Carpi, con 17 secretario de la Federación Juvenil diocesana. A los 19 años de edad fundó los scouts católicos en su localidad natal, llegando a ser jefe del movimiento scout en su diócesis y uno de los referentes del mismo en toda Italia. Se casó con María Marchesi en el año 1930 y su amor dio como fruto siete hijos. Su indiscutible valía y celo apostólico le catapultaron hasta la presidencia de la Acción Católica italiana a la edad de 27 años. En 1937 pasó a ser director administrativo del diario Avvenire, que entonces dirigía Raimondo Manzini, autor de encendidas polémicas contra el fascismo. Odoardo Focherini, siendo fiel al espíritu de la encíclica Non abbiamo bisogno ( http://www.multimedios.org/docs2/d000292/index.html ) de Pío XI, fue él mismo muy crítico contra el fascismo de Mussolini. Sin embargo, lo que habría de poner a Odoardo ante la tesitura de convertirse en mártir cristiano fue su decidido trabajo en ayuda de los judíos italianos. Desafiando a las leyes raciales, Focherine contrató para Avvenire al periodista judío Giacomo Lampronti. En 1942, a petición de Manzini -a quien el cardenal de Génova, Pietro Boetto, había enviado algunos judíos de Polonia para defenderlos-, se encargó de proteger de la persecución a estos refugiados en un tren de Cruz Roja Internacional. Al lager de Flossemburg, por ocultar judíos En octubre de 1943 organizó, junto al padre Dante Sala, una red eficaz para la expatriación hacia Suiza de más de un centenar de judíos. Odoardo se encargó de contactar con las familias, consiguió los documentos desde las sinagogas, se las arregló para obtener la finaciación necesaria y acabó proporcionado también la documentación falsa. El 11 de marzo de 1944, Focherini fue detenido por los nazis en un hospital mientas atendía a un judío enfermo. Aislado en el «lager» de Flossenburg, fue trasladado al campo de Hersbruck donde se trabajaba desde las tres y media de la mañana hasta la tarde. Quien no resistía este ritmo, era inmediatamente enviado a los hornos crematorios. Durante una visita, su cuñado Bruno Marchesi le dijo: “Ten cuidado. Tal vez te expones demasiado. ¿No piensas en tus hijos?”. Odoardo le respondió: “Si hubieras visto, como he visto yo en esta cárcel, lo que hacen padecer a los judíos, no lamentarías más que no haber hecho lo bastante por ellos, no haber salvado un número mayor”. Herido en una pierna y jamás atendido, Focherini murió de septicemia el 27 de diciembre de ese mismo año, a los 37 años. Antes de morir, dictó a su amigo Olivelli una carta-testamento, una despedida estremecedora: “Mis siete hijos… Querría verlos antes de morir… No obstante, acepta, oh, Señor, también este sacrificio, y protégelos Tú, junto a mi mujer, a mis padres, a todos mis seres queridos…. Declaro morir en la más pura fe católica apostólica romana y en la plena sumisión a la voluntad de Dios -añadió-, ofreciendo mi vida en holocausto por mi diócesis, por Acción Católica, por el Papa y por el retorno de la paz al mundo…. Os ruego que digáis a mi esposa que siempre le he sido fiel, que siempre he pensado en ella y que siempre la he amado intensamente” En su memoria, la Unión de las Comunidades judías de Italia le otorgó una medalla de oro en 1955. Igualmente, el “Instituto conmemorativo de los mártires y de los héroes Yad Vashem” de Jerusalén le proclamó “Justo entre las Naciones”. El reciente 20 de marzo de 2007 Monseñor Elio Tinti, obispo de Carpi, lo recordó así: “Con esperanza y devoción, deseamos que pronto la Iglesia lo pueda reconocer como mártir. Su vida como hombre verdadero es un himno a la santidad”. Nikolaus Gross: obrero, sindicalista, periodista y político Nikolaus Gross nació en Niederwenigern, cerca de Essen, el 30 de septiembre de 1898. Fue a una escuela católica local desde los siete hasta los doce años, edad en la que empezó a trabajar, primero como operario en un molino y luego en la minería. Sin embargo, no abandonó la actividad intelectual pues alternó su trabajo bajo tierra con la condición de periodista. Con tan solo 19 años ingresó al sindicato cristiano, paso previo a su afiliación al Centrum, partido de clara inspiración cristiana, convirtiéndose a los 22 en secretario de los jóvenes mineros. Su interés por el periodismo le lleva a colaborar en el diario del Movimiento Católico de los Trabajadores (KAB), el Westdeutschen Arbeiterzeitung. Tanto era su talento que a los dos años se convirtió en el director del diario. Afincado en Colonia, Gross supo ver el peligro que para Alemania significaba que el nazismo tomara el poder. Respaldado en su fe, no tuvo duda alguna en informar a sus lectores sobre las verdaderas consecuencias que un régimen de este tipo traería sobre el país. El 14 de septimbre de 1930 escribió: “nosotros trabajadores católicos rechazamos con fuerza y con claridad el nacionalsocialismo, no sólo por motivos políticos o económicos, sino decididamente también por nuestra postura religiosa y cultural”. “Enemigo del Estado” bajo Hitler Con la llegada de Hitler al poder, empezaron las dificultades. El diario de Gross fue declarado “enemigo del Estado”, paso previo a su cierre en 1938, aunque siguió editándose clandestinamente. No habiéndose caracterizado hasta entonces como orador, la censura le llevó a anunciar de viva voz, a todo el que le quisiera oir, los peligros del régimen opresor que se había adueñado de su patria. Siempre tuvo presentes las palabras de San Pedro ante el Sanedrín: “Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hch 5,29) Nikolaus fue un hombre que sin vergüenza ni miedo anunció a Cristo, mientras en Alemania el nacionalsocialismo perseguía a la comunidad cristiana. Cuando muchos callaban, él se jugaba la vida. Fue siempre consecuente con su fe. Como marido y padre honró el sacramento del matrimonio y de la familia. Como obrero, sindicalista y periodista, se comprometió por la justicia, la verdad, la solidaridad y la paz, arriesgando la vida cada día. Fue encarcelado y ejecutado en la horca el 23 de enero de 1945. Su esposa Elisabeth, que pudo visitarle al menos dos veces, dio testimonio de que había sido torturado antes de morir. Sus asesinos no permitieron que recibiera un entierro cristiano y su cuerpo fue quemado y sus cenizas esparcidas por el campo. Nikolauss Gross fue declarado beato en el 2001 Aquel que como obrero, sindicalista y posteriormente periodista, siempre tuvo muy en claro el compromiso que como católico debía asumir en la defensa de la verdad, la justicia, la paz y la solidaridad, no olvidó nunca su condición de esposo y padre. Muestra de ello fueron las carta que, desde la cárcel de Berlín-Plötzensee, enviara a su esposa e hijos. La última, dos días antes de su ejecución. En ella mostró una completa serenidad ante la muerte y una fe inquebrantable en Cristo. El 7 de octubre del año 2001 fue elevado a los altares por el Papa Juan Pablo II, quien glosó su figura con las siguientes palabras: “Con inteligencia comprendía que la ideología nacional-socialista era incompatible con la fe cristiana. Con valentía, tomó la pluma para escribir a favor de la dignidad humana y por esta convicción fue llevado al patíbulo, pero esto le abrió el cielo”. Más sobre Nikolaus Gross: http://www.nikolaus-gross.de http://www.nikolaus-gross-musical.de (en Alemania hay un emocionante musical sobre este beato) Más sobre Odoardo Focherini: http://www.santiebeati.it/dettaglio/92228 http://gariwo.net/storie/storia.php?cod=14 Fuente: http://moralyluces.wordpress.com/2007/07/27/periodistas-padres-de-familia-y-martires-del-nazismo/

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La foto que no logró ocultar Daniel Hadad
La foto que no logró ocultar Daniel Hadad
InfoporAnónimo12/5/2008

Registrate y eliminá la publicidad! Corría el año `91. Los dos eran muy jóvenes y muy amigos. Conducían la mañana de Radio América y Aspen. Ella acababa de romper un largo noviazgo con Oscar Otranto. Él, aún no tenía hijos. Los productores del programa murmuraban que los jóvenes periodistas de entonces pasaban demasiado tiempo juntos. Ella, María Laura Santillán, al poco tiempo se fue a vivir con Carlos D'Elía, hoy hombre clave del Grupo Clarín. Él, Daniel Hadad, inició una carrera veloz en el mundo de los negocios periodísticos. Ella, nunca más habló de esa historia. Él, hizo desaparecer cualquier foto que pudiera referir a esa historia. Pero, por lo visto, su eficiencia esta vez fracasó. La foto, que tanto lo incomodaba, hoy va a ser conocida. Fuente: http://www.primiciasya.com/despliegue.php?idnoticia=6463 estoy al pedo y no tenia que postear asi que me autocomento el post

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