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Marezebre

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Primer post: 6 mar 2010Último post: 10 nov 2010
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kirchner:La vida a cara o ceca por Beatriz Sarlo
kirchner:La vida a cara o ceca por Beatriz Sarlo
InfoporAnónimo10/29/2010

A las diez de la mañana, la ciudad estaba desierta por el censo. En ese vacío cayó la noticia. Cuatro personas, en un vagón de subterráneo escuchamos que alguien dijo: "Murió Kirchner". A partir de ese instante, la ciudad en silencio se convirtió, retrospectivamente, en un ominoso paisaje de vaticinio. Cuando bajé saludé a quienes habían escuchado conmigo la noticia, quise preguntarles sus nombres porque, como fuera, había vivido con ellos un momento de los que no se olvidan nunca más. En el quiosco de San José y Rivadavia pregunté si era cierto, con la esperanza alocada de que me dijeran que alguien acababa de inventarlo. Fue poderoso, ahora estaba muerto. Pensé en quienes lo amaban. Su familia, por supuesto, pero ese círculo privado es, como toda familia, inaccesible y sólo se mide con las propias experiencias de dolor, que habilitan una solidaridad sin condiciones. Puedo imaginar, en cambio, la muerte del compañero de toda una vida, que la política marcó con una intensidad sin pausa: la Presidenta conoce hoy la fractura más temida. Con la intensidad de la evocación marcada por una proximidad que comprendo más, pensé en quienes lo admiraron y creyeron que fue el presidente que llegó para darle a la política su sentido. Recordé a Kirchner en el Chaco, en marzo de este año, y un día después en el acto de Ferro, con la cancha repleta, donde se mezclaban los contingentes de los barrios bonaerenses, las familias completas, las barritas con los bombos, los viejos y los niños, con las clases medias que llegaban sueltas o débilmente organizadas. Lo recordé abrazándose a los chicos de un barrio pobre del Gran Buenos Aires, donde aterrizó su helicóptero, bajó corriendo y empezó a caminar como si llegara tarde a una cita. Se movía por las calles de tierra y cascotes como quien siente que la vida verdadera está en esos contactos físicos, abrazos rápidos pero vigorosos, tironeos, gritos; los chicos lo seguían como una nube, jugando; era fácil tocarlo, como si no existiera una custodia que, sin embargo, trataba de rodearlo mientras todo el mundo se sacaba fotos. A fines del siglo XX nada anunciaba que la disputa por ocupar el lugar del progresismo iba a interesar nuevamente salvo a los intelectuales o a los pequeños partidos de izquierda. Kirchner introdujo una novedad que le daba también su nuevo rostro: se proclamó heredero de los ideales de los años setenta (al principio agregó "no de sus errores". En 2003, llegó al gobierno marcado por una debilidad electoral que Menem, dañino y enconado, acentuó al retirarse del ballottage y no permitirle una victoria con mayoría en segunda vuelta. La crisis de 2001, pese al intervalo reparador de Duhalde, no estaba tan lejos en la memoria, mucho menos de la de Kirchner, que encaraba su gobierno con poco más que el veinte por ciento de los votos. Su gesto inaugural, el mismo día de la asunción, fue hundirse en la masa que lo recibía, como si ese contacto físico provocara una transferencia. Kirchner ocupaba por primera vez un lugar en la Plaza de Mayo y terminaba, junto a su familia, mirándola desde el balcón histórico; en la frente, una pequeña herida, producida en la marea de fotógrafos. La escena es un bautismo. Kirchner comenzó su presidencia con un golpe en la frente porque se lanzó a la multitud que estaba en las calles, entre el Congreso y la Plaza de Mayo; se lanzó como quien corre hacia el mar el primer día del verano, con impaciencia y sensualidad, gozando ese cuerpo a cuerpo que es el momento amoroso de la política. Pensé entonces en las escenas que, pese a ser una opositora, me había tocado vivir. En las escenas de masas, donde no hay sólo acciones que se aprueban o se critican, se percibe un más allá de la política que la convierte en experiencia y en alimento sensible. Kirchner, un duro, gozaba con esa afectividad intensa que a sus ojos seguramente refrendaba el pacto peronista con el pueblo. Pero no pensé sólo en esos cientos de jornadas en que Kirchner había pisado la tierra o los lodazales de los barrios marginados, donde era recibido con una alegría que superaba la gestión de los caudillos locales, porque alguien, un presidente, llegaba a ese confín donde vivían ellos, unos miserables. Pensé también en los que formaron el lado intelectual del conglomerado que armó Kirchner. Con ellos he discutido mucho en estos años. Sin embargo, me resulta sencillo ponerme en su lugar. Muchos vienen de una larga militancia en el peronismo de izquierda; vivieron la humillación del menemismo, que fue para ellos una derrota y una gigantesca anomalía, una enfermedad del movimiento popular. Cuando los mayores de este contingente representativo ya pensaban que en sus vidas no habría un renacimiento de la política, Kirchner les abrió el escenario donde creyeron encontrar, nuevamente, los viejos ideales. Pensé que se engañaban, pero eso no borronea la imaginación de su dolor. El furor de Kirchner en el ejercicio del gobierno transmitía la eléctrica tensión de la militancia setentista; para muchos, era posible volver a creer en grandes transformaciones, que no se enredaran en el trámite irritante y lento del paso a paso institucional. Y creyeron. Entiendo perfectamente esas esperanzas, aunque no haya coincidido con ellas. Conozco a esa gente, que se identifica en Carta Abierta, pero la desborda. Pensé en ellos porque cuando un líder político ha triunfado con el estilo de la victoria kirchnerista, su muerte abre un capítulo donde los más mezquinos y arrogantes saldrán a cobrar deudas de las que no son titulares, pero otros padecen el dolor de una ausencia que comienza hoy y no se sabe cuándo va a aflojar sus efectos. La muerte no consagra a nadie ni lo mejora, pero permite ver a quién le resulta más dura. Los que soportamos muchas muertes políticas sabemos que sus consecuencias pueden ser de larga duración. Imposible pasar por alto la desazón de quienes se entusiasmaron con Kirchner. Sería no comprender la naturaleza del vínculo político. En las manifestaciones de 1973 marchaban viejitos con fotos de Eva que, amarillas y cuarteadas, probaban su origen de casas populares construidas en 1950. No sabemos si habrá fotos así de Kirchner en movilizaciones futuras. Pero su impacto en la sensibilidad política quizá se prolongue. Esto no excluye los balances de su gobierno sino que, precisamente, los volverá indispensables. Kirchner será un capítulo del debate ideológico e histórico. Una forma de la posteridad, tan duradera como la dimensión afectiva de esa gente de los barrios más pobres y de quienes lo apoyaron con su actividad intelectual. Maestra implacable, la muerte nos hará trabajar durante años. La muerte de Kirchner fue súbita y filosa. Hay una frase popular: murió con los zapatos puestos, no había nacido para viejo. Hay otra, pronunciada en un pasado lejano donde todavía se decían frases sublimes: "¡Qué bella muerte!". Bella, aunque injusta y trágica, es la muerte de un hombre que cae en la plenitud de la forma, un hombre a quien no maceró la vejez ni tuvo tiempo de convertirse en patriarca porque murió como guerrero. Sin haberlo conocido, me atrevo a pensar que Kirchner se identificó siempre con el guerrero y nunca con el patriarca. La medicina explica con todas sus sabias precisiones que Kirchner debió "cuidarse", que su cuerpo ya no podía soportar los esfuerzos de una batalla concentrada y múltiple. Pero una decisión, que no llamaría sólo psicológica sino también un ejercicio de la libertad, fue que Kirchner eligió no administrarse ni tratar su cuerpo como si fuera un capital cuya renta había que invertir con cuidado. Gastaba. Vivió como un iracundo. Ese era justamente el estilo que se le ha criticado. Tenía un temperamento, y los temperamentos no cambian. Concebía la política como concentración potencialmente ilimitada de poder y de recursos y no estuvo dispuesto a modificar las prácticas que lo constituían como dirigente. Kirchner no podía ser cuidadoso en ningún aspecto. No se aplacaba. Gobernó sin contemplaciones para los que consideró sus opositores, sus enemigos, sus contradictores. Tampoco se ocupó de contemplar su debilidad física cuando se lo advirtieron. Como político no conoció el intervalo de la tregua; sin tregua manejó el conflicto con el campo y con los medios; la tregua es el momento en que se negocia y Kirchner no negociaba, no administraba sus objetivos, los imponía o era derrotado. No delegaba funciones. Fue, paradójicamente, un calculador que confiaba en sus impulsos, un vitalista y un voluntarista que se pasaba horas haciendo cuentas. En su primer discurso, cuando juró frente al Congreso, dijo: "Atrás quedó el tiempo de los líderes predestinados, los fundamentalistas, los mesiánicos. La Argentina contemporánea se deberá reconocer y refundar en la integración de equipos y grupos orgánicos, con capacidad para la convocatoria transversal, el respeto por la diversidad y el cumplimiento de objetivos comunes". Sin embargo, esas palabras, que no hay elementos para juzgar insinceras en ese entonces, no le dieron forma a su gobierno. Kirchner definió un estilo que, como sucede con el liderazgo carismático, es muy difícil de transmitir a otros. El líder piensa que es él el único que puede bancar los actos necesarios: él garantiza el reparto de los bienes sociales, él garantiza la asistencia a los sumergidos, él sostiene el mercado de trabajo y forcejea con los precios, él enfrenta a las corporaciones, él evita, en solitario, las conspiraciones y los torbellinos. El liderazgo es personalista. La Argentina tiene, como tuvo Kirchner, una oscilación clásica entre la reivindicación del pluralismo y la concentración del poder. Como presidente, Kirchner eligió no simplemente el liderazgo fuerte (quizás indispensable en 2003) sino la concentración de las decisiones, de las grandes líneas y los más pequeños detalles: tener el gobierno en un puño. Consideró el poder como sustancia indivisible. Con una excepción que marca con honor el comienzo de su gobierno: la renovación de la Corte Suprema, un acto de gran alcance cuyas consecuencias van más allá de la muerte de quien tuvo el valor de decidirlo. El poder indivisible es fuerte y débil: su fortaleza está en el presente, mientras se lo ejercite; su debilidad está en el futuro, cuando las circunstancias cambian. Así como Kirchner no administraba con cautela su resistencia física, tampoco fue cauteloso en el ejercicio de su poder. Frente a la desaparición de quien concebía el poder como indivisible, se aprestan las fuerzas y los individuos que quieren creer que ese poder pasa intacto a otra parte, lo cual sería una equivocación, o los que creen que se acerca un nuevo reparto. Kirchner murió cuando en el horizonte cercano se insinuaba la posibilidad de un reparto de ese poder indivisible. Las elecciones de 2009 cambiaron las representaciones partidarias en el Congreso. Esa fue una experiencia nueva dentro de los años kirchneristas. Entre la negociación y el veto, entre retirar un proyecto propio y adoptar el de un aliado, se había empezado a recorrer un camino que mostraba cierto cambio de paisaje, obligado por la relación de fuerzas. El poder del Ejecutivo tenía una contraparte que no había pesado hasta 2009 y, en 2010, vendrán las elecciones nacionales. El poder indivisible necesitaba victorias, primero dentro del propio movimiento justicialista, batalla que Kirchner ya estaba calibrando. Kirchner no era sólo un voluntarista sino también un inspirado. Salvo un apresurado que supiera poco, nadie en esa próxima competencia podía estar seguro de que podía desplazarlo. Su inteligencia y su iniciativa causaron siempre la admiración de sus amigos y la expectativa de sus opositores. Estas últimas semanas de su vida estuvieron bajo el signo de las exploraciones, las encuestas y los pálpitos electorales. Como cualquier político que había tocado el éxito y la popularidad en muchos momentos, Kirchner no quería alejarse de la cabina de mando. Creía que él era la única garantía, incluso la única garantía de su propio futuro. Surgido del peronismo, Kirchner no se sentía seguro con las declaraciones de lealtad y desconfiaba de las disidencias que, a sus ojos, encubren traiciones. Todos, amigos y enemigos, estaban seguros de que algo debía suceder en los próximos tiempos. Sucedió esta muerte que, como toda muerte inesperada y temprana, cortó el curso de las cosas, pero un destino propicio hizo que Kirchner muriera sin conocer una derrota decisiva. Kirchner, muchos lo aseguraban, vivía en el límite de las apuestas a cara y ceca, perder todo estuvo siempre inscripto dentro de las posibilidades. Fue un político de alto riesgo, no un jefe cuya cualidad principal fuera la prudencia. Fue también un político afortunado. Y murió antes de que su imprudencia venciera a la fortuna. Junto con la renovación de la Corte Suprema hay otro acto de reparación histórica que nadie podrá negarle: después de la derogación de las leyes de impunidad, Kirchner apoyó con su peso personal e institucional la apertura de los juicios a los terroristas de Estado. Hizo su escudo protector con los organismos de derechos humanos hasta convertirlos en articulaciones simbólicas y reales de su gobierno. Como sucedió siempre con Kirchner, el apoyo a que las causas obtuvieran sentencia se entreveró con la política que inscribió a las Madres y Abuelas en la trinchera cotidiana. Kirchner, hasta hoy, ofrece esos balances complicados. Igual que su afirmación latinoamericanista: reivindicó la idea de una nación independiente y soberana, pero dirigió o permitió peleas tan declarativas como inútiles; como secretario de la Unasur, tomó una responsabilidad que cumplió contra muchas predicciones. Fin de un acto que lleva su marca. Fue la obsesión amada o temida, desconfiada o combatida de muchos. Pocos políticos tienen la fortuna de marcar la historia de este modo. En la turbulencia que produce la muerte, antes de la claridad que llega con el duelo, no es posible saber si el kirchnerismo será un capítulo cerrado. La muerte convoca a los herederos, los legítimos y los que piensan que, en realidad, no son herederos sino titulares de un poder perdido o entregado de mala gana. También falta definir del todo cuál es la herencia y si es posible que pase a otras manos. La memoria de Kirchner puede convertirse en política o en historia. Lo segundo ya lo tiene asegurado con justicia. beatriz sarlo .

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Fin DeL Jorge Asis Digitalismo.
Fin DeL Jorge Asis Digitalismo.
InfoporAnónimo11/10/2010

Fin del Jorge Asis digitalismo RESPUESTA DEL BLOG: UN DIA PERONISTA AL TURCO ASIS Y CAROLINA MANTEGARI. Un día como hoy pero desde que aconteció la (para algunos) sorpresiva manifestación juvenil en la despedida que tanto se mereciera Néstor, La Cámpora es el tema favorito de un montón de ¿periodistas? que intentan, con mucho esfuerzo, explicar un fenómeno que les es inasible: no por que La Cámpora fuese algo excepcional, sino porque a los periodistas de hoy en día, formados en la asepsia más berreta , la política les es inasible: no la entienden, pero tienen que operar políticamente. Y ese es un gran problema. Los Autores advierten que nuestra preocupación no es sincera. Cuantas más boludeces hablen más nos conviene, más nos agrandan, más potencian nuestra existencia. Olvidemos la biografía no autorizada de Máximo Kirchner, publicada en, obviamente, ese volante opositor que sale en formato de diario bajo el nombre de "Perfil". Olvidemos también las notas de Juan Cruz Sanz, el pibe que señala la pantalla en el programa de Leuco, y que tiene como única fuente sus propios artículos publicados anteriormente, que ya eran un cúmulo de mentiras cuando los sacó. Juan Cruz tiene menos data que un diskette Nashua de 5 y 1/4. Olvidemos a Silvia Mercado que, aunque benévola, y un poco más informada, atribuye toda la construcción política de La Cámpora a gente que no es de La Cámpora: gran operación conspirativa de lógica imposible. Vayamos a los buenos. Vayamos a Carolina Mantegari. Persona real o invento del Turco Asís, diferencia irrelevante porque, de ser real, lo emula a él. De ser real, el es su Elegidor y ella su Elegida. Ambos, o sólo uno, escritores de JorgeAsisDigital.com, alguna vez un buen sitio, ahora pretensioso, superficial, absolutamente irrelevante. Selling Hume, según Tomás. El novedoso análisis, forzado, trucho, de muy mala calidad, parte de la falsa premisa de que Kirchner fue el Cámpora de Duhalde. Una gilada importantísima, que puede ser formulada sólo para privilegiar el supuesto ingenio de un juego de palabras por sobre el análisis político, aunque sea, mediocre. Dicen ahí: "El origen de "La Cámpora” (el conglomerado de páginas web) debe rastrearse en El Presidente que no fue”. Nadie entiende bien por qué debe buscarse ahí. Tal vez porque el libro habla de Cámpora y Carolina lo leyó. Y como lo leyó, lo asoció porque, claro, el libro habla de Cámpora, y la agrupación se llama La Cámpora. (?) Carolina, o el Turco Asís (el intelectual que se compró Sobisch para ser el vicepresidente que nunca iba a ser y que se da el lujo de menospreciar la construcción política de otros), saben un montón de La Cámpora porque leyeron un libro de Bonasso, y afirman que la agrupación es sólo un conglomerado de páginas web. Al pedo entonces, preocuparse tanto. Pero si quieren aportar verdaderamente al debate, a la cuestión en miras, Google también es un conglomerado de páginas web. Y esta re bueno Google, le haces preguntas y te tira un montón de data. Pruebenlo. El Turco, a quien varios "blogueros K" admiramos por que es un excelente polemista, está quemado. Hubiese querido ser kirchnerista y no puede, porque en el fondo, no es un rebelde, es un rebelde mainstream. Por eso se queda afuera de los dos mundos. No puede ser opositor del todo porque detesta la pacatería y la liviandad banal que ofrece ese espacio. No puede ser kirchnerista porque es rebelde pero hasta ahí: puede sacar una pata de lo cree que es "el sistema", pero no las dos. Vive del mito de Una Gran Osadía: haber escrito un libro contra Clarín. Hace unos años el mito valía algo porque por un tiempo fue el primero y único en haberse animado. Hoy, en cambio, es el autor de una especie de teoría de los dos demonios: el y "el pueblo" son las víctimas atrapadas en medio del fuego que se tiran dos "monstruos", Kirchner y Magnetto. Pero el suyo no es un problema ideológico. Después de todo, no hay acaso otros kirchneristas de derecha "progresista"? Se muere por tener 40 años menos y ser un pibe de La Cámpora. Conocer de vuelta minitas hermosas que aman la política. Agitar con ellas alguna bandera. Ponerse bufanda y despeinarse y hablar mal de Forster para levantarse alguna. Escribirles poesía. Eso es lo que nos dicen, al menos, "nuestras fuentes". PUBLICADO POR PATUCHO http://undiaperonista.blogspot.com/2010/11/findeljorgeasisdigitalismo-cayetanoasis.html#links COMENTEN GRACIAS!!!!!

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Annie Leibovitz la fotografa mas famosa
Annie Leibovitz la fotografa mas famosa
InfoporAnónimo3/7/2010

Anna-Lou "Annie" Leibovitz (n. Waterbury, Connecticut, 2 de octubre de 1949) es una fotógrafa estadounidense. Fue la primera mujer en exponer su obra en la Galería Nacional de Retratos de Washington D. C., y la última en retratar al músico John Lennon, antes de que éste fuera asesinado en 1980. Es la fotógrafa mejor pagada del mundo y ha trabajado para revistas como Vanity Fair, Rolling Stone y Vogue. En 1983 ganó un Grammy en la categoría Mejor portada de un álbum, al año siguiente fue galardonada por la Asociación Estadounidense de Editores de Revistas como Fotógrafa del año. En 1988 recibió el premio Clio por la campaña publicitaria de American Express y en abril del 2000, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos la nombró «Leyenda viviente». Aunque es conocida principalmente por sus retratos de celebridades, Leibovitz ha practicado la fotografía documental y de paisajes, contratada por la editorial Condé Nast Publications desde 1993. Sus imágenes son representadas, desde 1977, por la agencia de fotoperiodismo Contact Press Images. Biografía Leibovitz es la tercera hija del matrimonio judío compuesto por Samuel Leibovitz, un Teniente Coronel de las Fuerzas Armadas, y Marilyn Heit Leibovitz, una instructora de danza contemporánea. Las labores militares de su padre obligaban a Annie y a sus cinco hermanos a mudarse frecuentemente. En la secundaria, Leibovitz se interesó en diversas ramas artísticas. Comenzó a escribir y a tocar música, e ingresó al Instituto de Arte de San Francisco en 1967 porque deseaba ser profesora de arte. Su interés por la fotografía surgió en un cuarto oscuro de una base aérea en Filipinas, donde su padre fue destinado durante la Guerra de Vietnam.Durante varios años continuó desarrollando sus habilidades fotográficas mientras trabajaba en diferentes lugares, incluyendo una temporada en un kibutz israelí en 1969, lugar en el que participó en una excavación arqueológica en el templo del rey Salomón. Carrera De vuelta a Estados Unidos en 1971, Leibovitz obtuvo una licenciatura en Bellas Artes en el Instituto de Arte de San Francisco. Posteriormente, trabajó junto al fotógrafo Ralph Gibson. Revista Rolling Stone En ese periodo postuló para trabajar como fotógrafa autónoma en la entonces emergente revista Rolling Stone. El editor Jann Wenner quedó impresionado con su portafolio y le permitió ser parte del personal de su publicación. Dos años más tarde, Leibovitz fue ascendida a fotógrafa jefe, cargo que mantuvo 10 años y en el que realizó 142 portadas. En 1975 se le encargó la tarea de documentar la gira musical Rolling Stones Tour of the Americas '75 que el grupo británico The Rolling Stones realizó en Estados Unidos y Canadá. Dos años más tarde, las oficinas centrales de Rolling Stone se mudaron a Nueva York, por lo que Leibovitz abandonó la ciudad de San Francisco tras vivir diez años allí. La llegada a Nueva York estuvo acompañada de diversos problemas, entre ellos, su adicción a las drogas, especialmente a la cocaína. Leibovitz junto al retrato de Demi Moore en la exhibición "A Photographer's Life, 1990-2005" en San Francisco, California.El 8 de diciembre de 1980, Annie acudió al departamento del músico John Lennon para fotografiarlo para Rolling Stone. Ella le prometió que una de estas imágenes ilustraría la portada de la revista, aunque los editores no querían que su esposa, Yōko Ono, fuera retratada junto a él.La idea de Annie era recrear la imagen de la carátula del álbum Double fantasy del propio Lennon. Horas después de la sesión fotográfica, John fue asesinado por su admirador, Mark David Chapman, quien le disparó cuatro veces a la entrada de su edificio en Nueva York. Finalmente, la fotografía que Rolling Stone publicó el 22 de enero de 1981 en su tapa —sin titulares— fue aquella en que Lennon aparece desnudo y acurrucado junto a su esposa completamente vestida. Revista Vanity Fair Desde 1983, Leibovitz ha trabajado como retratista de la revista estadounidense Vanity Fair, llegando a recibir hasta 2 millones de dólares anuales por ello. En 1993, Leibovitz demandó a la compañía cinematográfica Paramount Pictures por infringir los derechos de autor de una fotografía suya. La imagen, que adornó la portada de Vanity Fair dos años antes, era aquella donde aparece la actriz Demi Moore desnuda mostrando su embarazo. Paramount había hecho una parodia de esa fotografía para promocionar su película cómica The naked gun: the final insult. En el afiche se veía al actor Leslie Nielsen "embarazado" y posando exactamente como Demi. Annie perdió la demanda cuando la corte consideró que la parodia de su fotografía era de uso legítimo. Desde el año 1995, Leibovitz tiene la misión de retratar a los actores y actrices que aparecen en The Hollywood issue, una edición que Vanity Fair publica en marzo de cada año con retratos de los actores más destacados de Hollywood. En mayo de 2006, Vanity Fair editó por primera vez un número especial dedicado al cuidado del medio ambiente: The green issue. La fotografía que adornó la portada de este número estuvo a cargo de Leibovitz, quien retrató a los actores Julia Roberts y George Clooney junto a los activistas ecológicos Robert F. Kennedy Jr. y Al Gore. Para esta magen, Annie se inspiró en la fotografía "Ballet society", tomada por Irving Penn en 1948. En la edición del año siguiente, fue el actor Leonardo DiCaprio quien posó para Leibovitz en un glaciar de Islandia. Ella realizó un fotomontaje para lograr que el célebre oso polar Knut apareciera junto a DiCaprio, sentado sobre el glaciar. El elenco completo de la serie de televisión Los Soprano se reunió por última vez en la sesión fotográfica que Annie Leibovitz realizó para Vanity Fair. El reportaje, publicado en abril de 2007, se debió al término de la serie en junio de aquel año. En septiembre de 2007, Annie fue la primera en fotografiar a la hija de los actores Tom Cruise y Katie Holmes, Suri, poniendo fin a los rumores que aseguraban que la bebé no existía. La imagen, donde la niña se asoma desde dentro de la chaqueta de su padre, fue publicada en la portada de Vanity Fair. El resto de las fotografías aparecieron en el reportaje de 22 páginas que se le dedicó a la familia Cruise-Holmes. En julio de 2007, Annie debió fotografiar a 21 celebridades (actores, cantantes, modelos, empresarios, deportistas, políticos y religiosos) para adornar las 20 portadas diferentes que Vanity Fair publicó en su especial The Africa issue, cuya edición estuvo a cargo del cantante Bono. La Galería Nacional de Retratos de Washington D. C.A fines de 2007, Leibovitz tuvo acceso exclusivo a los estudios de filmación de la película Indiana Jones 4, donde pudo retratar a sus protagonistas y a sus directores. Éstas se convirtieron en las primeras imágenes de la película antes de su estreno en mayo de 2008 y fueron publicadas por Vanity Fair en su edición de febrero de ese año. El 14 de febrero de 2008, Vanity Fair recopiló sus más destacados retratos de celebridades para la exhibición Vanity Fair Portraits-Photographs 1913-2008 que fue montada en la Galería Nacional de Retratos de Londres. Annie fue una de las que participó en la muestra. En mayo de ese año, se generó cierta controversia cuando Annie retrató a la cantante y actriz Miley Cyrus, de 15 años en ese entonces, cubriendo su busto sólo con una sábana. La compañía Disney, donde trabaja Cyrus, lamentó que Vanity Fair "manipulara deliberadamente a una joven de 15 años para vender más revistas". Días más tarde, Miley pidió disculpas a sus admiradores, argumentando que la revista le había hecho creer que las imágenes estaban pensadas de manera artística. Finalmente, Leibovitz declaró a través de un comunicado de prensa en Vanity Fair que su fotografía había sido mal interpretada. keith richards por annie iggy pop por annie Otros proyectos En 1986, Annie fue invitada a realizar una serie de afiches con motivo de la Copa Mundial de Fútbol en México. Aquella fue la primera vez en la historia del torneo que a un fotógrafo se le encomendó esa misión. En 1988, Leibovitz retrató a diversas celebridades para una campaña publicitaria de la tarjeta de crédito American Express, por la cual ganó el premio Clio. Dos años más tarde fundó el Estudio Annie Leibovitz en Nueva York. En 1991 se convirtió en el segundo fotógrafo vivo —y la primera mujer— en exhibir su obra en la Galería Nacional de Retratos de Washington D. C. La muestra, que contó con más de 200 retratos en blanco y negro y en color, fue seguida por la publicación del libro Photographs: Annie Leibovitz 1970-1990. Ese mismo año, el bailarín Mijaíl Baríshnikov invitó a Annie a documentar la creación de su proyecto de danza White Oak. Al año siguiente se exhibió en Estados Unidos el cortometraje Zoetrope, dirigido por Leibovitz, a través del canal de televisión Public Broadcasting Service. En 1993 comenzó a trabajar para la revista de modas Vogue y recibió un doctorado honorario por parte del Instituto de Arte de San Francisco, donde ella había estudiado en su juventud. En esa época, la Fundación San Francisco AIDS exhibió una serie de retratos tomados por Annie a gente enferma con sida, y además se montó una exposición con las fotos que ella había capturado durante el Sitio de Sarajevo y la Guerra de Bosnia meses antes. En 1996, Leibovitz fue la fotógrafa oficial de los Juegos Olímpicos de Verano en Atlanta, Georgia. Una compilación de retratos en blanco y negro de atletas fue publicada en junio de ese año en el libro Olympic portraits. Su próxima publicación fue Women (1999), que venía acompañada de un ensayo escrito por su pareja, Susan Sontag. En los retratos femeninos de esta colección aparecían juezas, mineras y granjeras, entre otras. En el año 2000, Annie fue la encargada de escoger y retrarar a cinco mujeres para el calendario que la marca italiana Pirelli publica cada temporada. Posteriormente, el periódico The New York Times contrató a Leibovitz para que documentara —entre julio de 2005 y julio de 2006— la construcción de su edifico corporativo en la ciudad de Nueva York. La colección de 35 imágenes fue inspirada por las fotografías que Lewis Hine y Margaret Bourke-White tomaron en los años 1930 a los edificios Chrysler y Empire State respectivamente. En octubre de 2006, se exhibió el documental Annie Leibovitz: una vida a través del lente, el cual fue dirigido por la hermana menor de Annie, Barbara. En él se mostraban escenas íntimas de la vida de la fotógrafa, además de entrevistas a diversas celebridades que posaron para ella. Una retrospectiva de su obra fue llevada a cabo en el Museo Brooklyn, desde octubre de 2006 hasta enero de 2007. La exhibición estaba basada en su libro Annie Leibovitz: a photographer's life, 1990–2005 e incluía retratos de celebridades y también de su propia familia. Entre las fotografías se encontraba la del cadáver de Susan Sontag, quien había fallecido de cáncer en el 2004. En el año 2007, la reina Isabel II del Reino Unido le pidió a Annie que tomara las fotografías oficiales de su visita de estado a Virginia. La sesión fotográfica fue grabada por el canal de televisión BBC para el documental A year with the Queen (en español: "Un año con la Reina". Un tráiler promocional del documental mostró a la Reina reaccionando enojada cuando Leibovitz le sugirió quitarse la corona para lucir más informal.Luego se mostró otra escena donde se ve a la Soberana caminando por un corredor mientras le dice a un ayudante: «No voy a cambiar nada. He tenido suficiente vistiéndome así, gracias a ti». Posteriormente, la BBC se disculpó y admitió que la secuencia de eventos en el tráiler era errónea, y que el mismo fue divulgado por equivocación, porque contenía escenas descartadas. También en el 2007, la compañía Walt Disney contrató a Leibovitz para realizar una serie de fotografías con celebridades interpretando a diferentes personajes de sus clásicas películas. La campaña publicitaria se denominó Walt Disney world's year of a million dreams (en español, «El año del millón de sueños del mundo de Walt Disney»). A fines de julio de 2007, la marca de accesorios de moda Louis Vuitton realizó una campaña publicitaria con Leibovitz como fotógrafa. Las celebridades que participaron aquella ocasión fueron los tenistas André Agassi y Steffi Graf, la actriz Catherine Deneuve y el político Mijaíl Gorbachov, quien posó en el asiento trasero de un auto con los restos del Muro de Berlín al fondo. Meses más tarde, otras personalidades del espectáculo que posaron para Annie fueron el guitarrista de The Rolling Stones, Keith Richards, el actor Sean Connery, el cineasta Francis Ford Coppola, la hija de éste, Sofia, la modelo francesa Laetitia Casta, y los astronautas Buzz Aldrin, Jim Lovell y Sally Ride. A mediados de marzo de 2008, Annie fotografió a la modelo Gisele Bündchen y al jugador de baloncesto LeBron James, para una cubierta histórica de Vogue. Días más tarde, un grupo de comentaristas —entre ellos Samir Husni— aseguraron que la imagen tenía connotaciones racistas, porque la pose de James recordaba a King Kong, mientras que Bündchen representaba a la rubia que cautiva al gorila. En diciembre del mismo año, Annie figuró en la lista de «Las 10 personas más fascinantes del año», elaborada anualmente por la destacada periodista Barbara Walters. Retratos memorables Yōko Ono acostada mientras su marido, John Lennon, la abraza y se acurruca completamente desnudo. La actriz Demi Moore desnuda, exhibiendo su embarazo de siete meses. Whoopi Goldberg sumergida en una bañera llena de leche, dejando ver sólo su rostro y sus extremidades. George W. Bush y su Gabinete posando en la Oficina Oval de la Casa Blanca, luego de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. El artista búlgaro Christo envuelto completamente en tela, tal como él empaqueta los edificios. La cantante Dolly Parton posando sonriente, mientras el actor Arnold Schwarzenegger flecta sus bíceps detrás de ella sin mostrar su rostro. Los actores Dan Aykroyd y John Belushi disfrazados como The Blues Brothers con sus caras pintadas de azul. La reina Isabel II del Reino Unido, mirando hacia Londres por la ventana de un salón del Palacio de Buckingham. El artista Keith Haring, quien aparece con su cuerpo pintado igual a uno de sus cuadros. El político ruso Mijaíl Gorbachov sentado dentro de un automóvil con los restos del Muro de Berlín al fondo. El cantante Sting cubierto de barro en el desierto, mimetizándose con el paisaje. Un primer plano del músico Pete Townshend, quien apoya la cabeza sobre su mano mientras brota sangre desde su palma. La cantante y actriz Miley Cyrus cubriendo su busto solo con una sábana blanca cuando ella tenía apenas 15 años de edad. Vida personal Leibovitz tuvo una relación romántica con la prestigiosa escritora y ensayista Susan Sontag, a quien conoció en 1988 cuando la fotografió para la sobrecubierta de su libro El sida y sus metáforas. Ellas nunca vivieron juntas, pero tenían apartamentos en los que podían verse la una a la otra. Sontag solía criticar y presionar a Annie para que trabajase más duro, y para que fuera más profunda y personal. De hecho, cuando Leibovitz retrató a Demi Moore desnuda y embarazada, fue Sontag quien persuadió a la editora de Vanity Fair, Tina Brown, para que publicara aquella controvertida foto. La relación de ambas duró 16 años. Culminó en diciembre de 2004, cuando Susan falleció debido a las complicaciones de un síndrome mielodisplásico que desembocó en una leucemia mielógena aguda. Annie cerró un ciclo junto a ella al fotografiarla en su lecho de muerte, y aún estaba de luto cuando su padre también murió, a comienzos de 2005. Ni Leibovitz ni Sontag habían aclarado públicamente si su relación era familiar, amistosa o de naturaleza romántica. Sin embargo, cuando Annie fue entrevistada para su libro del año 2006, A photographer's life: 1990-2005, declaró: «Con Susan, era una historia de amor». En el prólogo de su libro, Leibovitz dio detalles sobre su lesbianismo y su relación romántica-intelectual con Sontag. También contó que ambas estaban preparando un libro juntas, y narró lo difícil que fue el duelo tras el fallecimiento de ella. Finalmente, Annie reconoció que mantuvo una relación amorosa con Sontag. Cuando se le preguntó porqué se refería a Susan como «compañera» y no específicamente como «amante» o «pareja», Leibovitz dijo que «amante» era lo más apropiado. Más tarde, Annie declaró al periódico San Francisco Chronicle: «Díganos "amantes". Me gusta "amantes". Ya sabe, "amantes" suena romántico. Quiero ser perfectamente clara. Yo amo a Susan».Leibovitz tiene tres hijos: Sarah Cameron (2001), y los gemelos Susan y Samuelle (2005), quienes fueron gestados por una madre de alquiler. nicole kidman la reina sin corona http://cdn.buzznet.com/media/jj1//2008/01/disney-dream/disney-dream-ads-annie-leibovitz-19.jpg http://inlinethumb11.webshots.com/42826/2627366190103482109S600x600Q85.jpg http://***/_GnfAmt4oOcg/SjyXS1bfyCI/AAAAAAAAF0Q/j5V0-xS6LAs/s400/annie+leibovitz+scarlet+johanson.jpg alicia en el pais de la maravillas http://teresalamarquesa.files.wordpress.com/2009/07/alice-in-wonderland-annie-leibovitz-144319_1920_1248.jpg bob dylan otras fotos celebres graciias comenten!!!!!!!

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kirchner: pasto del olvido. por Carolina Mantegari
kirchner: pasto del olvido. por Carolina Mantegari
InfoporAnónimo11/1/2010

escribe Carolina Mantegari especial para JorgeAsísDigital Introducción La pregunta del millón es si puede existir el kirchnerismo sin Kirchner. Más allá del énfasis voluntario de las intenciones. Sin la legitimidad que le aportaba, al kirchnerismo, el primer samurai. Sin el respaldo de su conducción. De su arbitrariedad para la toma de decisiones. Sin los arreglos misteriosamente establecidos. Manejos que, en la práctica, no fueron heredados por nadie. La Garganta maléfica asegura que el miércoles 27 de octubre, después de las nueve y cuarto de la mañana, cuando Kirchner “entraba en la inmortalidad”, hubo afortunados desconocidos que se descubrieron, de pronto, con un capital superior. Y no se trataba precisamente de un capital político. Consecuencias de los acuerdos secretamente bilaterales. Intransferibles. Suscriptos con alguien que ni siquiera pensaba que podía, simplemente, morirse. Pese a su copiosa irresponsabilidad, que no atendía los avisos de su cuerpo. La estética funeraria se dilata, entre el inmediatismo de la monotonía. La conmoción, mientras tanto, paulatinamente se digiere. Abunda la coincidencia en la solidaridad cristiana. Se impone el fortalecimiento moral de La Elegida. La segunda samurai que pasa a ser la primera. Se la percibe entera. Con el duelo prolijamente asimilado. Con la tristeza controlada. Con quiebres perfectamente previsibles. La viuda altivamente digna disfruta siempre su condición habitual de centro. De sólida articulación conceptual, es la magnifica cultora del detalle. Alejada de cualquier atisbo de improvisación. Pero pronto La Elegida tendrá que despejar la minuciosa incertidumbre. Hasta el 10 de diciembre del 2011 tiene que ejercer la presidencia de la nación. Sin la chicana, en adelante, de ningún “doble comando”. La duda parece esclarecerse cuando los vocacionales le estimulan el proyecto de continuidad. Gritos de aliento multiplicados por la televisión. La profundización del cuerpo extraño del “modelo”. Estilo conyugal -el modelo- de construcción de poder que condujo, al gobierno, hacia el desperdicio. El tétrico aislamiento interno. La sumatoria de las beligerancias abiertas no se cierran con la muerte de Kirchner. El samurai que fuera, al respecto, bastante menos duro que ella. La Elegida es la dura de verdad. La que se toma las peleas con mayor seriedad. Hasta el final. Al muerto, por la dinámica de los realineamientos, pronto se lo va a olvidar. Mientras se abrazan y lloran para la televisión, algunos truhanes ya comienzan la lícita faena de olvidarlo. A través de la ausencia física, El Furia transparenta, después de todo, el panorama. _____________________________________________________________________ Pasto del olvido La (in)existencia del kirchnerismo sin Kirchner. Material para la especulación. El planteo viene acompañado -para Consultora Oximoron- de dos cuestiones rápidamente movilizadoras. En principio, la inquietud que genera el Factor Moyano. Los asustados del montón preguntan qué puede pasar con Moyano. Los atormenta Moyano. El dirigente sindical que “mejor supo explotar el encanto de la negritud”. Palabras de Rocamora. Los asustados se inquietan. Temen que Moyano sea el heredero. Que complete la fantasía de instalarse como el nuevo hombre fuerte. Que Moyano acapare, en definitiva, los resortes del poder vacante. Según el informe privado de Oximoron, Moyano mantendrá, en cambio, superiores dificultades para mantenerse. Al comando, incluso, de la CGT. Ya no son sólo las razones generosamente divulgadas. Aluden al enigma de “la Justicia”. Ocurre que el prepo, hasta en el peronismo, necesita, al menos, de un poco de persuasión. Los asustados perciben que Moyano intenta, acaso patrióticamente, tomar la iniciativa política de rodear a La Elegida. A los efectos gestuales de brindarle una protección excesiva que a ella, según la evaluación, ni siquiera le hace falta. Es la dinámica de los acontecimientos que a Moyano lo puede superar. Llevárselo puesto. La otra cuestión movilizadora pasa, exclusivamente, por el peronismo. La eterna superstición fundamentada, que se reinventa, para perplejidad de los teóricos europeos. Para algarabía de los consultores que se dedican, como Oximoron, a explicarlo. Emergen los optimistas que consideran, ya sin márgenes para el delirio, que se asiste a las vísperas de la reunificación. En tal caso, la precaria imprecisión del “modelo”, en vez de “profundizarse”, estalla. Con la virulencia de un mosaico lanzado contra un espejo. En cuanto comience a crecer el pasto del olvido. Cuando varias postulaciones, ambiciosamente presidenciales, mantengan el destino inevitable de canasto. Aunque los ambiciosos que se anotaron, al menos hasta marzo, no lo acepten. La nueva renovación La muerte de Kirchner es letal, en principio, para los radicales. Con Kirchner vivo, los radicales eran los beneficiarios directos. Los que se disponían a enfrentar, para batirlo, al peronismo que venía, irreparablemente, dividido. Con Kirchner muerto, a pesar de las condolencias enternecedoras, el Club (corporativo) del Peronismo Federal pierde, abruptamente, su razón de ser. En gran parte. La agrupación se legitima como una suerte de Asociación de Enemigos de Kirchner. Con el obsequio inesperado de su desaparición, los federales deben, al menos, ajustarse al replanteo estratégico. Es el caso personal, casi límite, de Eduardo Duhalde. El Piloto de Tormentas (generadas). Debe sorprenderse Duhalde con el móvil del rencor interrumpido. Se le desmorona el objetivo de reiterar con Kirchner, en el 2011, la peripecia registrada con Menem, en el 2003. Naufraga por la muerte, irresponsablemente previsible, del depositario del rencor. Es como si Kirchner, desde las puertas del Purgatorio, volviera a burlarse de Duhalde. El peronismo, hoy dividido, enfrenta, otra vez, el desafío complejo de otra renovación. Repercute, por lógica, en el panorama venturoso de los radicales que pasaron, en dos años, ”de la nada a millonarios”. Título de la novela de Egon Jameson. Gracias al desastroso conflicto del campo, que permitió, en el 2008, el desmesurado lucimiento de Cobos. Gracias a la clonación transformadora que se produjo en el 2009, después de la muerte de Alfonsín. En el nombre del hijo. Ricardo. Al peronismo le crece el proyecto posible de la reconciliación. De lograr reunificarse, el peronismo tendrá que padecer los desprendimientos del glaciar. De las adherencias antagónicas que presenta la formación kirchnerista. Difícilmente pueda contenerse, en adelante, al kirchnerismo que se muestre orgullosamente disociado del Partido Justicialista. Se nuclea, sobre todo, entre la izquierda que hegemoniza el espacio de la sensibilidad políticamente humanitaria. Con notable peso específico en la esfera comunicacional. O se nuclea entre la explotación del padecimiento organizado, que suele presentarse bien cubierto. Con el manto de las “organizaciones sociales”. Pasta, en el fondo, para el “Pino”. El dirigente universitario Fernando Solanas. La centralidad, en adelante, pasa por los principales accionistas. Titulares de las respectivas franquicias. Los gobernadores del Partido Justicialista. Y los mini-gobernadores del conurbano bonaerense. Cuentan, entre los federales, con dos candidatos presidenciales. Gobernadores aún en funciones. Mario Das Neves, el Tenor Portugués del Chubut. Y Alberto Rodríguez Saa, de la Cataluña Argentina, el Estado Libre Asociado de San Luis. Habrá que estar pendiente de las conversaciones de los federales, con los colegas oficialistas. Del “palo”. Como Gioja, de San Juan; Uribarri, de Entre Ríos; Jorge Alperovich, del Tucumán; Capitanich, del Chaco; Urtubey, de Salta. Junto a los estadistas respetados, que pertenecen al club aunque no mantengan el cargo. Romero, De la Sota, Reutemann, Busti, Puerta, Fellner. Y sobre todo Verna, de La Pampa. Los mini-gobernadores son protagonistas de un informe especial (en preparación). Muy pronto Kirchner va a convertirse en un objeto de culto. Material para la mitificación del recuerdo. Cuando comience a crecer, sobre su historia, el pasto del olvido. Habrá que recurrir al mazo flamante de cartas. Para cortar. Y dar de nuevo. Lázaro Costa del peronismo A propósito, para el final, el informe Oximoron aconseja detenerse en Daniel Scioli, el Líder de la Línea Aire y Sol. Es el vaso comunicante. El rostro de la transición. Advierte que Scioli se consolida como el Lázaro Costa del peronismo. Porque Scioli suele lealmente acompañar, a los jefes políticos, hasta el destino final. A Carlos Menem, el impulsor que lo echó a rodar, Scioli lo siguió hasta la Quinta de Gostanián. Donde El Jefe -Menem- estaba preso. A Adolfo Rodríguez Saa, lo siguió -Scioli- hasta mucho más allá de aquel error veraniego de Chapadmalal. Integró la comitiva, “el ejército de ceniza” que lo acompañó a San Luis. Donde el Adolfo, insólitamente, acudió para “bajarse”. A Duhalde, nuestro héroe, Scioli, lo acompañó hasta que el Piloto le colocó, a Kirchner, la banda. El último jefe político de Scioli fue Kirchner, el perverso esmerilador. Scioli lo siguió a Kirchner, con obstinación racional, hasta el ocaso. Como a los tres jefes que lo antecedieron. “Con fe, con esperanzas, siempre para adelante”. Con la ideología positivista del vitalismo. Hasta el epílogo del velorio que se dilata. Con la estética emotivamente funeraria. Carolina Mantegari http://www.jorgeasisdigital.com/2010/10/29/pasto-del-olvido/#more-2347 COMENTEN!!!!!..

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El Misterioso Señor Hector Magnetto y clarin
El Misterioso Señor Hector Magnetto y clarin
InfoporAnónimo3/6/2010

Magnetto, el hombre que se hacía llamar Dios por:Eduardo Anguita Hace ya 18 años solía ir a la redacción de la calle Tacuarí a entregar las colaboraciones para el Clarín dominical. Era habitual cruzarse con colegas y amigos de la vida. En una oportunidad, encontré a uno con el que había cursado la facultad. Un tipo lúcido, criado en un barrio de gente dura. De esos buenos periodistas en los que su costado intelectual tiene que hacer un gran esfuerzo para hacerse paso entre el futbolero y el guapo. Mirá ese escritorio –me dijo–. Ése es un lugar privilegiado. Miré y no tenía nada excitante. Era tan feo como todos los muebles rústicos de escritorio de las redacciones. Completamente desangelado. ¿Sabés por qué es un lugar clave? –insistió–. Porque desde ahí se ve el ascensor, y cuando alguno de acá, del segundo, sube al cuarto, hace correr la bola de que el fulano fue a hablar con Dios. Y con una cara suave, que nada tenía que ver con el pibe duro que conocía, me aclaró: Dios es Magnetto. Ojo, Dios porque no lo ves, pero está en todas partes. Héctor Magnetto jamás era visto en la redacción y ninguno de los periodistas del diario se cruzaba con él en un pasillo. El hombre que estaba a cargo del diario era un misterio. Y lo sigue siendo. La tradición era que los elegidos eran los que guardaban silencio. Los que bajaban del cuarto y se iban derechito a su escritorio sin derrochar chimentos en el camino dando tela para tejer conspiraciones y espionajes no más graves que las pequeñas miserias de la vida. Pero en el caso de Clarín, ese estilo resultó la contracara de la elegida por su fundador, Roberto Noble, cuyo busto está en la entrada misma del edificio. El próximo viernes 28, todos saludarán los 54 años de la aparición del primer número del diario que Noble dirigió por casi 24 años. Recuerdo una anécdota que me contó Osvaldo Bayer, quien guarda un gran respeto por Noble, que se paseaba por la redacción y departía con los periodistas. En pleno gobierno de Arturo Frondizi, Bayer pasó un mes preso por una quijotada: invitado al pueblo de Rauch a hablar, no tuvo mejor idea que contar las andanzas del mercenario y asesino de indios, el militar prusiano Federico Rauch. Pero lo interesante es que, a poco de salir de la prisión, Bayer estaba sentado frente a su máquina de escribir, cuando Noble se le plantó atrás. ¡Zas. Soné! –se dijo Bayer–. Pero, para su sorpresa, Noble le dijo: Usted va a ir a la mesa de redacción. La respuesta del sorprendido Bayer fue: No, doctor. Yo no puedo ir a la mesa de los jefes. Soy de izquierda. Precisamente –replicó el director–. Me dicen que la mesa es muy de derecha. Por eso será jefe de Política y Fuerzas Armadas. Pasados los años, llegaba la dictadura de Juan Carlos Onganía. Noble no llegó a ver la caída del dictador –ocurrida en mayo de 1970– porque murió en enero de 1969 y su viuda, Ernestina Herrera, que nada tenía que ver con el periodismo, quedaba al frente del diario. El general Roberto Levingston reemplazaba a Onganía y, a poco de andar, Bayer publicó un artículo que produjo la ira del nuevo dictador. Bayer se enteró de que Levingston no tomaba muchas decisiones porque vivía borracho. Y lo publicó tal cual en Clarín. Al día siguiente, Levingston visitó Clarín, primero fue a la oficina de la directora y luego bajó acompañado por ella a la redacción. Ernestina, por entonces joven y bella, hizo que los periodistas se acercaran. Se armó el semicírculo y ella, al lado del dictador, disparó: Entre nosotros hay un traidor. Bayer, como un voluntario a la misión suicida, dio un paso al frente y dijo: Usted se refiere a mí. La escena, patética, terminó con la media vuelta del dictador y la directora, satisfechos ambos por el escarnio público. A partir de entonces, Bayer fue a Cultura y Espectáculos hasta que, finalmente, le encomendaron hacer artículos intemporales que casi nunca salían publicados. Un buen día, harto del ninguneo, el maestro de periodistas se acercó a la oficina de Octavio Frigerio, que por entonces manejaba la línea editorial, y presentó la renuncia. La respuesta fue seca: Es lo que estábamos esperando. El estilo áspero de Frigerio hacía escuela en algunos de los que llevaba. Uno de ellos fue Magnetto, quien entró a principios de los setenta al diario. Su experiencia era la de contador en una tienda de artículos del hogar que llegó a la quiebra. Entró como adscripto a la dirección de la mano de Frigerio. El contador fue creciendo. Durante la dictadura de Jorge Videla, el hombre que luego se haría llamar Dios pudo probar lo que son los negocios en tiempos de genocidio. Papel Prensa, adopción de hijos de la directora, Malvinas, demasiadas cosas sellaron la capacidad de mando de Magnetto. Cuando llegó el menemismo, pudo hacer realidad el sueño del multimedio. Pero así como Carlos Menem había sido un buen socio los primeros años, no cedió a las pretensiones del Grupo de extenderse a la telefonía. Fue entonces que, bajo la supervisión divina, el Grupo decidió contratar a semiólogos y sociólogos para tratar de impedir la reelección de Menem. Pero, en mayo de 1995, el riojano al que nadie recuerda haber votado, ganó cómodo. Pocos meses después, en agosto, Clarín celebró sus 50 años y la declaración de hostilidades abiertas a Menem con la investigación del contrabando de armas a Croacia y Ecuador. Magnetto fue quien comandó esa cruzada. Cuando llegaban las elecciones de 1999, el hombre fuerte del multimedio fue contundente: ahora el Presidente lo ponemos nosotros. Y así fue que llegó Fernando de la Rúa. No era una cuestión de simpatías políticas sino de construcción de poder. Basta recordar que el oponente en aquellos comicios fue Eduardo Duhalde, quien más tarde llegó a la Casa Rosada con el empuje de Clarín. Duhalde, que era senador por Buenos Aires, a principios de 2002, logró que la asamblea parlamentaria lo eligiera. La primera carpeta que debía meter en el Congreso era la Ley Clarín, para evitar la quiebra del grupo, fuertemente endeudado. Con modificaciones, la ley salió y el Grupo quedó fortalecido. La ira de Dios, por estos días, llegó a los niveles más altos. Con las acciones en baja, con la pelota en movimiento para todos, con la fusión entre Cablevisión y Multicanal en graves problemas y Ley de Servicios Audiovisuales ya aprobada. Un pequeño emprendimiento llamado clarin CLARIN ¿CON QUÉ PAPEL HACES PRENSA? Por Eduardo Blaustein Una planta arrancada con sangre En el principio. 19 de Mayo de 1977. A la derecha, la célebre portada en la que Clarín se dirigió a sus lectores intentando explicar que la operación que le permitió quedarse con buena parte de Papel Prensa “se celebró a la luz pública y con el consentimiento previo y posterior del Estado a través de la más alta expresión de su voluntad, que consta en acta de la Junta Militar”. Arriba, la foto de los festejos entre Ernestina Herrera de Noble y Jorge Rafael Videla, demócrata de ley y mártir de la libre expresión. “Hacían falta periódicos y revistas dóciles que se sumaran al concierto de la obsecuencia mientras detrás del escenario se consumaba la carnicería social, política y económica.” La frase escrita por el periodista Juan Gasparini en su libro “El crimen de Graiver” refiere a lo que sería el operativo de asociación final de los tres grandes diarios argentinos -La Nación, Clarín y La Razón- con el Estado terrorista en la empresa Papel Prensa, el 18 de enero de 1977. Pero aparece en su investigación en un contexto particular: el de las recomendaciones hechas por la multinacional publicitaria Burson Marsteller a la dictadura para mejorar su imagen interna y externa. En este punto, el de la apelación a las modernas destrezas de la prensa y las artes publicitarias puestas al servicio del Estado terrorista, sería interesante revisar si fue tan medieval ese imaginario que solemos asociar con la idea de la última dictadura. O establecer ciertos nexos que van del liberalismo declamado de La Nación a su asociación con el Estado para hacer buenos negocios, o del actual multimedios Clarín al comisario Miguel Etchecolaz, que fue el encargado de torturar salvajemente a Lidia Papaleo, viuda de David Graiver, ya muerto en un misterioso accidente de aviación, última representante legal de la empresa Papel Prensa. En esas mismas sesiones de torturas murió Jorge Rubinstein, que había sido una de las manos derechas de Graiver. El trabajo de Gasparini recuerda de qué modo Lidia Papaleo fue obligada, meses antes de su secuestro y torturas, a desprenderse de las acciones de Papel Prensa en una reunión celebrada el 3 de noviembre de 1976 en las viejas oficinas de La Nación de la calle Florida. En el despacho de Bartolomé Mitre estaban Patricio Peralta Ramos por La Razón y Héctor Magnetto por Clarín. Un maestro de ceremonias muy particular fue el abogado Pedro Jorge Martínez Saravia. Durante algunos años había sido hombre de confianza de David Duddi Graiver. Para esta ocasión supo correr al otro lado, al lugar del ganador. No por nada Martínez Saravia era primo de José Alfredo Martínez de Hoz y socio en su estudio. Delicias de archivo. En los primeros meses de 1977 los integrantes presuntos de eso que la dictadura y su prensa llamarían “el clan Graiver” irían a parar a las mazmorras bonaerenses de Ramón Camps y con ellos otros como Edgardo Sajón o Jacobo Timerman. El director de La Opinión, que también había apoyado al golpe, sería repudiado en una carta pública -nuevas delicias del archivo que no consultan los adalides de la República- firmada por los directores de los grandes diarios argentinos cuando obtuvo el premio Moors Cabot por sus denuncias a la violación de los derechos humanos. La historia de Papel Prensa, que arranca a fines de la década del ‘60 en un típico contexto de apuesta al desarrollo y la sustitución de importaciones, incluye triangulaciones oscuras en tiempos de Lanusse, José Gelbard y David Graiver. Las maniobras siguientes serían aún peores. Cuando el 11 de marzo de 1972 se adjudicó a Papel Prensa la construcción de una fábrica que produjera poco más de cien mil toneladas de papel se hablaba de un costo de 62 millones de dólares. En la memoria y balance del ejercicio cerrado a fines de 1975 se declaró que la inversión total había sido de 42.400.000 dólares. Según las investigaciones que se hicieron en torno del traspaso forzado que se hizo sin venia judicial, los grandes diarios pagaron apenas entre un 23% y un 43% del verdadero valor accionario que Papel Prensa tenía en tiempos de David Graiver. Ya para el 27 de septiembre de 1978, pasada la inauguración de la planta, con foto incluida del brindis entre Videla y Ernestina Herrera de Noble, la sociedad Clarín-La Nación-La Razón decía que la inversión total había sido de 180 millones de dólares. Transparencia total. Vueltas de la vida. La investigación por el negociado sangriento que el Estado y los grandes diarios argentinos hicieron con Papel Prensa agonizó como tantas de la era democrática, más o menos a la altura en que el Fiscal General de Investigaciones Administrativas, Ricardo Molinas, anunciaba que sería posible castigar las responsabilidades del Estado, pero no la de los empresarios privados. ¿La razón? Estos se escudarían en el argumento de que no se los podría culpar por la ausencia de controles públicos en la operación. Las vueltas de la historia: hoy, cuando la oposición conservadora y los propios medios afectados agitan el fantasma de los “derechos adquiridos”, no se cuestiona cómo se adquieren esos derechos -aproveche la oferta- ya sea en dictadura o en menemismo. Hace algunas semanas este diario citó aquella curiosísima portada del diario Clarín del 19 de mayo de 1977. Casi todo el ancho de la portada, de arriba abajo, dedicado a la reproducción de un comunicado de la propia empresa intitulado “A LA OPINIÓN PÚBLICA”. Aquel parte de guerra terminaba diciendo: “Como surge de todo lo expuesto, la transacción se celebró a la luz pública y con el consentimiento previo y posterior del Estado a través de la más alta expresión de su voluntad, que consta en acta de la Junta Militar”. El 29 de febrero de 1988 en el dictamen del fiscal Molinas se condensarían las diversas acusaciones contra el ex presidente Lanusse (abuso de autoridad y malversación de caudales públicos), contra el Grupo Graiver (uso de testaferros, violaciones al pliego de condiciones), contra la Junta Militar (encubrimiento e irregularidades en la operación de transferencia de acciones), contra los representantes del Estado en la empresa (incumplimiento de deberes de funcionario público). Debilidades de la democracia; presiones de los grupos de poder. A los pocos años la causa penal prescribió. Fue en tiempos de la dictadura de Juan Carlos Onganía que se creó un fondo para el Desarrollo de la Producción de Papel que se nutrió de una tasa de contribución del 10% a la importación de papel que se aplicó para la puesta en marcha de Papel Prensa. Esa fábrica que hoy alimenta sólo a Clarín se levantó gracias a los aportes de todos los diarios argentinos acumulados en diez años. Papel Prensa, con su densa historia de corrupción y sangre, sigue elaborando la materia que abona la libertad de imprenta de unos pocos, en perjuicio de otras voces, extorsionando como siempre y -por el mismo precio- contaminando. OSVALDO PAPALEO “CLARIN COMPRÓ PAPEL PRENSA CON LA FAMILIA GRAIVER SECUESTRADA” Para Osvaldo Papaleo, Clarín ha convertido a los medios de comunicación en la Argentina. Cuenta cómo se hizo el traspaso de la planta de papel, mientras torturaban a sus antiguos dueño. Por Felipe Deslarmes Osvaldo Papaleo, hoy empresario teatral y cinematográfico, se volvió a meter de lleno en el escenario político tras su aparición en las audiencias públicas que se realizaron para debatir la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. El ex secretario de Prensa de la ex presidenta Estela Martínez de Perón, que fuera secuestrado y torturado durante la última dictadura, asegura que el monopolio creado por el Grupo Clarín comenzó a gestarse bajo el régimen comandado por Jorge Rafael Videla. Papaleo detalló el modo por el cual Clarín, La Razón y La Nación se quedaron con Papel Presa, la piedra fundacional de un monopolio mediático que creció al amparo del poder de turno durante treinta años. -Pese a su historia, a muchos les sorprendió su participación en las audiencias públicas. -Mi participación en las audiencias públicas es natural. Pese a la sorpresa de algunos, tengo una larga militancia en el justicialismo discutiendo el tema de los medios de comunicación. Yo soy de la generación que en los años ‘73, ‘74, ‘75 y hasta el golpe de Estado participó de la política sobre los medios de comunicación que el general Perón instrumentó en su retorno a la Argentina. Aquella política involucró el cese de las licencias televisivas de los canales de aire. En aquel entonces también se planteó el tema de la legislación y las normas. Allí tuvimos conciencia y tomamos medidas de transformación en los medios. -¿La transferencia bajo el régimen de la dictadura de Papel Prensa a los diarios Clarín, La Nación y La Razón es la piedra fundamental del monopolio comunicacional en la Argentina? -Con respecto a Papel Prensa lo que hay que explicar es que era una sociedad que tenía la familia Graiver en un 75% y el Estado nacional en un 25%. Se había constituido a fines de la década del ‘60. De a poco se fue transformando en una planta importante en la zona de San Pedro y Baradero, fundamentalmente por la explotación del papel nacional y por la producción, principalmente de papel para los diarios. Hasta ese entonces había una enorme cantidad de papel que se consumía y se tenía que importar, cuestión que era bastante onerosa para los medios gráficos nacionales. En marzo de 1977 fueron detenidos casi la totalidad de los miembros de la familia Graiver. El padre, la madre y la esposa de David Graiver, que había fallecido el 7 de agosto de 1976 en un accidente aéreo en México. -¿Qué pasó dspués? -Si bien Papel Prensa era uno de los activos más importantes de Graiver, no era éste su único negocio. Entre agosto del ‘76 y marzo del ‘77, cuando la familia estaba liquidando sus activos, recibió algún tipo de oferta por parte de Clarín, La Razón y La Nación para comprar Papel Prensa. De hecho, la tarde del día en que detienen a la mayoría de la familia, mi hermana, Lidia Papaleo de Graiver, asistió junto a Isidoro Graiver a una reunión con representantes legales y algunos miembros de los directorios de estas empresas para ver si se podía firmar una carta de intención para comprar la empresa. Esa noche son detenidos. -Y a su vez se produce otra cadena de secuestros… -Allí comienza otra actividad. La dictadura acciona contra el diario La Opinión, que dirigía Jacobo Timerman y del cual era propietario David Graiver. Así se iba desarrollando la política de los medios. A su vez, un tribunal de guerra condena a la familia Graiver en base a declaraciones arrancadas bajo tortura en el Pozo de Banfield y en el Puesto Vasco de Bernal. Yo también soy detenido y paso nueve meses en el Puesto Vasco. La familia Graiver es blanqueada, al igual que Jacobo Timerman. Pero la familia queda detenida. Yo salgo a los nueve meses y me voy del país. -¿Cómo siguió el proceso judicial? -A partir de allí empezamos a intentar que la familia Graiver fuera juzgada por la Justicia Civil y no por la Justicia Militar. Luego los Graiver fueron incluidos en lo que se llamó el “acta institucional”, donde había muchos dirigentes políticos, por ejemplo Lorenzo Miguel, Jorge Taiana, Carlos Menem, entre otros. El acta significaba que uno perdía los derechos civiles y económicos. Esto significa que todos los bienes de la familia pasaban a estar en manos de la Comisión Nacional para la Recuperación Patrimonial (Conarepa). Por lo tanto, el 75% de Papel Prensa pasa a estar en manos del Estado. A fines del ‘78 se convoca a una asamblea para tratar el tema accionario de la empresa. En ese momento me reúno con el abogado de Clarín, Bernardo Sofovich, quien me advierte que se va a realizar una multiplicación de las acciones y la posterior cesión a Clarín, La Nación y La Razón. Con la multiplicación, las empresas se aseguraban la posición dominante por más que la familia Graiver recuperara sus acciones. De esa asamblea no pudimos participar, nos fue prohibido. -Y ahí comienza a cerrar esa parte de la historia… -Así Clarín compró Papel Prensa, con la familia Graiver detenida y juzgada por un tribunal de guerra de la dictadura. A partir de allí Clarín ejerció el monopolio de la venta de papel para diarios. Cuenta de esto dieron Julio Ramos (N. de R: Los cerrojos a la prensa), fundador de Ámbito Financiero, y Héctor Ricardo García, que durante muchos años fue dueño de Crónica. -¿El proyecto de ley que se está discutiendo en el Congreso es una herramienta adecuada para limitar la concentración de los medios? -Si bien la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual no incluye a los medios gráficos, me parece que ésta es una forma de limitar a Clarín y otros grupos que imitan a Clarín en la monopolización de los servicios. La estructura básica de Clarín se sustenta en el diario, después se le cedió un canal de televisión y a partir de allí hizo una cadena de comunicación impresionante en todo el país. Estamos ante la posibilidad de pegarle en el espinazo a un monopolio real, tanto de la información como de la conducta de la gente. Clarín, lo vemos en la defensa encendida de algunos actores, ha convertido a los medios de comunicación de la Argentina en una actividad empresaria sin ningún tipo de ética profesional. Además, Clarín ha generado en el interior del país verdaderas cadenas que impiden la expresión libre de organizaciones, sectores empresarios, ONG y universidades. Este país está monopolizado por el Grupo Clarín, que cuenta con dos empresas de cable que tienen el 50 % de los abonados y con una red nacional impresionante. Esta ley abre ese camino. Si bien esta norma no habla de medios gráficos, es importante lo de Papel Prensa para entender quién habla de “ley mordaza”. Qué autoridad tiene para hacerlo cuando Clarín fue la gran mordaza de los medios gráficos durante los últimos 30 años. -¿Por qué cree que cierta parte de la opinión pública no está convencida de que éste sea el camino correcto? -Hay sectores políticos, como el radicalismo, que no comulgan con la ley. Esto me sorprende, por la historia del radicalismo que siempre ha abogado por la presencia del Estado en los medios. Ahora yo veo a diputados y senadores radicales utilizando un lenguaje liberal y no lo puedo creer. Pero hemos logrado cosas. Ahora sabemos quien es quien. Se ha blanqueado la situación. Por primera vez estamos hablando de lo que realmente ocurre. Por otra parte acá hay que generar una televisión por cable de calidad. Hoy los operadores de cables no generan trabajo, sino que son simples vendedores de espacios. -¿Es acertado el momento político para llevar adelante la ley? -Sí, es acertado. Este es el momento. Porque si no van a seguir eligiendo presidentes, ministros y van a seguir siendo una fuerte influencia en la política argentina. Entonces cualquier momento es el oportuno. Además, si se logra se va a dar un gran paso. Y no tenga dudas de que van a aparecer inversores privados que van a hacer televisión. No seamos pesimistas, no podemos creer que el único que tiene dinero para invertir en esto es Clarín. Ahora, hasta que no salga la ley del Senado, hay una realidad: la del debate, la del miedo. Pero una vez que la ley salga la realidad va a ser otra, yo sé de grupos empresarios que creen que los medios son una buena inversión. Por eso pongo un paréntesis hasta que la ley sea un hecho consumado, vamos a escuchar otro lenguaje, incluso de muchos que se mantuvieron ajenos a esta discusión. Además, esto que dicen, que en diciembre van a modificar la ley… Yo la verdad no creo que sea tan fácil. Primero, porque los diputados que entran no son un bloque. Y después, porque la relación con Clarín ya no va a ser la misma, ya no va ser una relación de patrón y empleado. -¿Hay un paralelo histórico que se pueda trazar entre aquel gobierno del peronismo que se sostuvo enfrentado a la prensa y éste que encabeza Cristina Fernández? -Sí, con este tema sí. Este gobierno no dio todos pasos felices en este tema, por ejemplo cuando se permitió la unidad entre Cablevisión y Multicanal. Por eso me causa gracia cuando la oposición plantea la necesidad de un largo debate sobre estos temas cuando ante aquel decreto nadie dijo “que venga al Parlamento”. Yo creo que el Gobierno ahora sí va a enfrentar algo parecido a aquello. Va a tener que enfrentar un violento ataque bajo métodos sutiles. La difusión violenta de los piquetes y todo lo que ha aparecido en el último tiempo. Todo esto tiene que ver. Siempre, hasta el más inocente defensor de una causa popular puede jugar para el enemigo. EL GRUPO CLARIN ES UNA BANDA QUE SE HA APODERADO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN. Por Martin Garcia En la Argentina, el Grupo Clarín controla todas las asociaciones empresarias ligadas a los medios de comunicación, en un gesto de liderazgo y autoritarismo corporativos. Por ejemplo, controla ADEPA, la Asociación de Entidades Periodísticas de Argentina que agrupa a los diarios de papel; ATA, la Asociación de Teledifusoras Argentinas que agrupa a los canales de TV de aire como el suyo, canal 13; controla la ATVC, la Asociación de Televisión por Cable (El Grupo Clarín formo Multicanal, y hace poco compro Cablevisión, en todo el país) ; controla ARPA, (la Asociación de Radios Privadas de Argentina). Ha avanzado sobre las empresas Productoras de papel para imprimir diarios, que se agrupa en la Asociación de Fabricantes de Celulosa y papel y las que reúnen a los operadores y prestadores de conectividad en Internet, etc. Es decir, Clarín maneja la institucionalidad empresaria de la corporación mediática. La composición accionaria del grupo es así: 70,9% GC Dominio (Ernestina Herrera de Noble, Héctor Magneto, Lucio Pagliaro y José Aranda); 9,2 % Goldman Sachs SA.; y el 20% en oferta pública en las bolsas de Bs. As. y Londres (desde 2007). Sus medios gráficos son: Arte Gráfico Editorial Argentino SA (AGEA). Diario Clarín; diario Olé; revistas Genios; Jardín de Genios (mensual); revista Ñ, revista Viva y revista Enseñar. La editora de Revistas SA (Elle Colecciones Internacionales; Elle Decoración; Elle Hombres). Artes Gráficas Rioplatense. Imprime publicaciones como los libros de Tinta Fresca, Viva, Genios, Enseñar, Coleccionables de Clarín, fascículos para Olé La Voz del Interior y Los Andes. En 2005 imprimió folletos comerciales para Jumbo, Coto, Libertad, Easy y Toledo. También para cadenas como Frávega, Garbarino, Compumundo, Cetrogar, La Casa del Audio, Musimundo, entre otros. División Correo privado Unir (opera desde 1997) Tiene el diario La Razón (75% Grupo Clarín, 25% Familia Spadone). Distribuye en China Popular el suplemento Argentina Exporta; mpripost. Impresión de datos; distribución de documentos y Finishing. (50% Grupo Clarín y 50% Techint); CIMECO (Compañía Inversora en Medios de Comunicación ) 100% Grupo Clarín. Controla: Diario La Voz del Interior (Córdoba); Diario Los Andes (Mendoza). A través de La Voz del Interior controla al vespertino Día a Día. La revista Rumbos (dominical, para La Voz del Interior de Córdoba y Los Andes de Mendoza). La agencia Diarios y Noticias (DyN) (25;6% Grupo Clarín y La Nación, El Cronista, Buenos Aires Herald y 13 diarios del interior del país). La revista Pymes, Revista ARQ (Arquitectura), Revista Miradas (Multicanal). Miradas se vende en Paraguay como revista de espectáculos. En Televisión su empresa es Artear SA (99.2% Grupo Clarín). Controla Canal 13, la Señal TN (Todo Noticias); la Señal Volver; Magazine; Canal 12 (Córdoba); Canal 7 (Bahía Blanca); Bariloche TV Canal 6; TVC Pinamar; MTV Miramar; TSN Necochea y la Señal musical Quiero música en mi idioma. Controla CableVisión SA. CableVisión/Fibertel (60% Gupo Clarín y 40% Fintech. Esa sociedad esta integrada por Vistone LLC, 1.68%; VLG Argentina LLC, 51,3%; CVB Holdings LLC, 3,99%; Soutel Holdings SA, 28,69%). Su principal subsidiaria es Multicanal SA. Multicanal Regional (en Uruguay TVC; en Paraguay Multicanal); TeleDigital Neuquén; CVC Cablevisión del Comahue S.A. Gral. Roca (Río Negro). Es subsidiaria de Multicanal PRIMA Internacional. Su segunda subsidiaria es: Teledigital Holding. (Medios de Neuquén y Corrientes) Televisión Satelital Codificada SA. A través de Trisa (Telered Imagen SA) Transmisión de fútbol, partidos en vivo o diferidos (50% Grupo Clarín; 50% Torneos y Competencias). Dueña de Señal TyC Sports y Señal TyC Max. Productora de programas: Fútbol de Primera; Misión Fútbol. Convenio de producción de programas en Bs. Aires. De Supercanal Holding (51,2% Grupo Uno-Vila/Manzano- ; 28,2% MásTec -Mas Canosa- ; 20 % Grupo Clarín) y el Canal Rural Satelital. (30% Grupo Clarín). En la Republica Oriental del Uruguay la TVC, empresa de TV codificada por aire en UHF al hogar, controlando el 22,5% de los abonados. Sus productoras de contenidos son Pol - Ka ( 30 % Grupo Clarín por Artear S.A. y 55% del paquete accionario; el resto lo tienen Adrián Suar y Fernando Blanco); Patagonik Film Group SA (40% Grupo Clarín; 40% Walt Disney Company y 20 % no se sabe). Clarín participa a través de Artear S.A. y Pol-Ka y Disney hace lo propio a través de los chilenos de CineColor). También Ideas del Sur (70% Marcelo Tinelli y Miguel Ángel Gutiérrez; 30% Grupo Clarín a través de Artear S.A.). Las emisoras radiales del grupo son Radio Mitre SA (Controla 100%): Mitre (AM 790); FM 100 y FM 102.9 MHz, Córdoba (con GC Minor S.A) En medios digitales interactivos tiene la Compañía de Medios Digitales (CMD, 100% Grupo Clarín). Abarca la producción de los contenidos digitales de todos los medios del grupo. Incluye CMD Internacional; CMD Do Brasil; es proveedor de conectividad en Internet con Ciudad Internet; Fullzero, Flash banda ancha. Controla Vontel (Telefonía banda ancha) Tiene Clarín Global Internet (100%): Clarín.com, Clarin.com (España), Másoportunidades.com, Guía Clarin.com, deAutos.com y Ubbi.com, DePagos.com, Confronte.com (en alianza); Datamarkets (a través de CMD. Tiene una alianza con Ertach (ex Millicom, Grupo Soldati de wireless, conexión inalámbrica) y otra con la cual ganó en 2005 una licitación del gobierno bonaerense para montar una red de transmisión de datos. Controla el 100% de GC Gestión Compartida SA. (liquidación de sueldos con clientes como Pepsico y Claxon de Uruguay); Ferias y Exposiciones Argentinas SA; promueve Expoagro (desde 2007 junto a La Nación); Expo Argentina 2005 Educativa y Caminos y Sabores. ExpoPesca (2008. Mar del Plata) con La Nación. La Inversora de Eventos (IESA) controla el 51% de Carburando y también de TC 2000; la Fundación Noble; Papel Prensa S.A. 49% Grupo Clarín. (AGEA 37% mas 12% de CIMECO); 22,05%, La Nación; 27,5% del Estado Nacional. La Nación SA transfirió en septiembre de 2007 un 12% de sus acciones a CIMECO y Exponenciar una Editorial de textos escolares, Tinta Fresca (Argentina). Desde 2007 esta editorial publica en México textos escolares como Ríos de Tinta, con el grupo mexicano Multimedios. Comercializa espacios de Google. Tiene firmados convenios con Fotolog, para expandir el sitio en Argentina y Brasil. De igual forma con Intel Corporation en un Join venturs para su división de Entretenimiento Digital. Con AdTime tiene los derechos de publicidad estática de 18 de los 20 principales estadios argentinos (50% Grupo Clarín; 50% Torneos y Competencias). Controla locales locos x el fútbol y el Banco Mariva (banco de pagos). Para ese grupo, un gobierno es solo un socio eventual para aumentar su poderío por el camino de una firma salvadora como la que ejecutaron Duhalde y Mendiguren al licuarle su deuda en dólares en ocasión de la pesificación a la salida del patrón dólar (Ley Capitanich y Picheto ) y, aquella Ley de Defensa del Patrimonio cultural (Eduardo O. Camaño; Daniel O. Scioli; Eduardo D. Rollano y Juan Estrada) que mantenía a los diarios, radios y canales fuera del alcance de sus prestamistas como Goldman Sachs que permitió al Grupo Clarín comprar canales de cable, y armar Multicanal, sin poner en peligro sus acciones en el diario Clarín a la hora de no poder devolverla, creando además un fideicomiso con dinero estatal para financiar sus deudas. Según el diario Critica Digital del 04.08.2008 en ese año el juez en lo comercial Javier Cosentino rechazó un planteo del banco estadounidense JP Morgan para prohibirle al empleado infiel, Hernán Arbizu, a su abogado y a todos los medios de comunicación, la difusión del listado de las personas que fugaron millones de dólares del país. En ese listado, estaban no solo Ernestina Herrera de Noble sino también otros directores del Grupo Clarín. También figuraban Marcelo Mindlin, la familia Priú, Eduardo Constantini y Carlos Bulgheroni, entre otros nombres de integrantes de la burguesía nacional. De Papel Prensa hay que averiguar el ayer y el hoy. Gabriel Mariotto, actual interventor del Comité Federal de radiodifusión ha declarado:- Yo creo que el Estado debe revisar el tema de Papel Prensa y su origen, que arranca con Lanusse y se instala con Videla. El Estado tiene una porción minoritaria. La pluralidad de voces, la diversidad de expresión, debe contar con una política relacionada también con la producción de papel. Los diarios pequeños del interior la están pasando muy mal. El Estado debería tener el 51 % de las acciones de Papel Prensa. -Hoy día la clase política y el país están presos- dice Osvaldo Papaleo, un conocido empresario y ejecutivo de grandes medios de comunicación ligado al peronismo.- Cuando a un tipo se le ocurre decir nosequé de un diario, al otro día aparecen publicadas la casa de su amante, la casa del hijo, la cuenta bancaria en Suiza, aparece todo, que hasta ese día no habían aparecido. Noto que la clase política actúa con miedo en muchas circunstancias, si el gran diario argentino no está de acuerdo. Estamos frente a una banda que se ha apoderado de los medios de comunicación que es la forma de relacionarnos nosotros, y hoy disputan el poder. Los medios quieren quedar bien con el gobierno, en las primeras páginas les cantan loas, pero si el gobierno comienza a tropezar un poco con ellos, ¡a la mierda! aparece la inflación, el INDEC, y extorsionan abiertamente, sólo un ciego no se da cuenta de esto. -A Clarín hay que mirarlo como un grupo económico que negocia con el cadáver sobre la mesa dice Pablo Llonto un ex empleado por 20 años del diario que escribió el libro La Noble Ernestina. -Te tira el cadáver sobre la mesa y te reclama algo. Una tapa en contra o con amenazas. -Con el menemismo fue así -continua Llonto- le arrancó una serie de cosas como Canal 13 y consiguió establecerse como poder económico. Consiguió, con el gobierno de Kirchner la renovación de la licencia de Canal 13, que ya vencía, y también la aprobación y la unificación del monopolio del cable entre Multicanal y Cablevisión. Después terminó de lo mató con el tema del campo porque allí tiene intereses propios muy fuertes. -El Grupo Clarín maneja la más importante feria agropecuaria en Argentina. Antes había dos ferias: la que manejaba Clarín y la de La Nación. -Tal es el poder de Clarín que se terminó comiéndose a la de La Nación y ahora la hacen juntos. -Cuando vea que la clase media se corre hacia una alianza de oposición, Clarín va a apostar todas las fichas hacia la oposición. Pero lo peor de este Grupo ambicioso y presuntuoso es que no deja vivir a los demás. Porque no ha habido una inquina con ellos porque si. Nadie podría dejar de considerarlos un grupo nacional en materia de multimedios y en ese rol llegar a respetarlos o atender sus intereses como hacia Julio Bárbaro, y tantos otros funcionarios como Alberto Fernández. Su política editorial ha representado siempre la opinión publica y privada de la embajada de los EEUU. Sus gerentes como Luis Clur en las noticias de Canal 13 y TN han ido una y otra vez a pedir línea a sus jerárquicos y a cada dictadura en su área de prensa. El veto permanente del grupo ha postergado la dignificación de seis mil propietarios PYME de radios AM y FM y canales de TV de baja potencia comunitarios y PYMES desde hace 20 años. Mientras la ciudadanía se quedaba sin trabajo, los 100.000 trabajadores de los medios Pymes y comunitarios autogestionados en dignos radiodifusores avalados por su comunidad eran arrojados a la inseguridad jurídica por estos verdaderos capo mafia que lo quieren todo para ellos. Recopilación de datos de www.revistaelemilio.com De yapa una entrevista a Pablo Llonto(Autor de La Noble Ernestina) "La opinión de Clarín respecto de los gobiernos siempre está relacionada con sus propios negocios" Por Jorge Devincenzi La Noble Ernestina es la primera investigación sobre la dueña del Grupo Clarín. La identidad de sus dos hijos adoptivos y la batalla por una herencia cercana a los 1.300 millones de dólares son solo dos de los costados escandalosos que examina Pablo Llonto en una investigación periodística, cuya segunda edición está en la calle con prólogo de Osvaldo Bayer. El último paro agropecuario encontró a Clarín en un lugar distinto al que protagonizara durante el enfrentamiento anterior. Esta vez no se puso a la cabeza de los reclamos. ¿Clarín tiene línea editorial, ejerce una especie de poder bobo o algo cambió entretanto? —La opinión de Clarín respecto de los gobiernos siempre está relacionada con sus propios negocios, y luego con una seudo posición desarrollista que aún defiende en sus editoriales. Es evidente que en el anterior conflicto del campo oligárquico, al multimedio le habían pegado dos piñas. Una, por los intereses afectados. Algunos de sus accionistas principales, como Magnetto o Aranda, tienen campos y son dirigentes de entidades del campo. Es decir, las retenciones les tocaban los bolsillos. Otro golpe fue cuando los Kirchner salieron a desafiarlos acusándolos de monopolio, en especial cuando se dio el episodio de la caricatura de Sábat sobre Cristina, durante el acto del Frente para la Victoria en Plaza de Mayo. —Fue como si le mojaran la oreja a Bush… —Sí, más o menos. Hoy, Clarín está en otra situación: el gobierno no lo agrede, los aumentos a las retenciones no prosperaron y el humor de la clase media, fuente de todos los humores del Grupo, ya no es el mismo con los dueños de la Rural y los De Ángeli o Buzzi. Como consecuencia, Clarín baila al compás de la clase media, y la clase media hoy no está tan entusiasmada con eso de salir a las rutas o cortar las calles de Caballito y Barrio Norte. Clarín desensillará hasta que aclare. —Además, se fue Alberto Fernández… —Contra la opinión de Néstor Kirchner en aquel momento, Fernández estaba convencido de que había que pactar con el Grupo. El hasta entonces jefe de Gabinete había sido director de Papel Prensa, y luego de su alejamiento, brindó sonriente con los conductores de A Dos Voces. Fernández era el hombre de Clarín dentro del gobierno. —Algunos dicen que esa línea editorial se define día a día por los resultados de encuestas de opinión y actitudinales que van midiendo el humor de los consumidores del multimedia. ¿Es cierto? —No es tan así, pero una frase célebre de Magnetto es “tratamos de estar muy pegados a la sensación térmica media de la ciudadanía”. —En La Noble Ernestina, te enfrentás con un medio de prensa poderoso, casi hegemónico. ¿Cómo crees que reaccionará la industria cultural local ante su aparición? —A muy pocos les importa que sepamos quién es quién en los medios de comunicación. No creo que el libro interese a quienes manejan el mayor poder de opinión sobre literatura de investigación en la Argentina, y me refiero tanto a revistas como Noticias, como a las publicaciones del Grupo Clarín o La Nación. El resultado será el de siempre: silencio. Un silencio que indica lo bien que hacemos en sacarles la careta. —¿Te ves entrevistado en Ñ? ¿Crees que correrá el mismo destino que La Patagonia Rebelde de Borrero? ¿Soñás con un batacazo en la Feria del Libro, o lo tuyo tiene más que ver con una pelea de fondo en la que se juega por ejemplo, el destino de Argentina como un país menos tóxico, para decirlo con palabras de moda? —No hay chance de menciones en los medios del Grupo. No tengo ni para llegarle a los talones a la obra de Bayer. Y sobre batacazos en la Feria del Libro, a lo único que podemos aspirar es que a media docena de biografías de la Noble conmuevan la curiosidad de algunos argentinos. La Noble Ernestina circula mucho entre estudiantes de periodismo, y esa es mi mayor satisfacción: saber que decenas de jóvenes estudiantes de periodismo o de comunicación cuentan hoy con una herramienta con la que no contábamos nosotros, cuando el telón para ocultar las maniobras y negociados e ilícitos del Grupo Clarín era un telón enorme. Mi intención al editarlo fue siempre una: que empecemos a perderle el miedo. Que crezcan periodistas que no se callen la boca por temor a que Clarín un día no los convoque, y que exista justicia con la viuda, quien debería pagar por lo que hizo durante la dictadura. —Por décadas circuló el mito de que en 1927 la familia Braun Menéndez compró todos los ejemplares de La Patagonia Trágica de José María Borrero, director de un diario de Río Gallegos, donde se denunciaban por primera vez los fusilamientos masivos de peones de estancia durante el gobierno de Yrigoyen. Podría pasar algo similar… —Clarín no haría algo así, y hoy sería imposible comprar todos los libros. Pero intentarán ningunearlo, como autodefensa. Son expertos en ocultamiento, como cuando retuvieron por varias horas la noticia de la detención de la Noble Ernestina en diciembre de 2002. Y en eufemismos: Yabrán fue durante mucho tiempo "el empresario telepostal". Sin embargo, hace mucho que no se ven esas bestialidades. —¿Teniendo en cuenta lo que sería su suerte de protagonismo durante los ‘90, cómo le sirvió a Jorge Asís la ficción para posicionarse mejor durante su paso por Clarín, que relató en la novela Diario de la Argentina? —Asís usó la ficción para contar muy poco de Clarín. Se dedicó a relatar sobre los conventillos de la redacción y no a investigar los orígenes del Grupo y de sus negocios ocultos. El se fue arreglando plata con Clarín y quiere ponerse en rol de víctima. Jamás fue víctima de la empresa. Jamás quiso dar pelea para quedarse. Se llevó la plata y punto. —El juez que detuvo a Ernestina Herrera, en el pasado había investigado las muertes dudosas de Sivak y Echegoyen sin llegar a nada, era un funcionario cercano a Piotti, a Yabrán, al ex-comisario Naldi y a Gregorio Ríos, uno de los matadores de José Luis Cabeza. Y recibía sobresueldos de la SIDE. ¿Por qué crees que la detuvo? ¿Fue un ataque repentino de justicia? —Marquevich recibió órdenes del menemismo de atacar a Clarín después de que el diario profundizara la investigación de la venta de armas a Ecuador y Croacia. En esa investigación, Clarín, que ya le había soltado la mano a Menem, decidió arremeter contra su gobierno culpándolo de la venta de armas. Cuando todavía eran amigos, Marquevich, quien ya tenía la causa Noble en sus manos, la cajoneó y no movió una sola foja del expediente. Cuando Menem y Clarín rompieron relaciones, puso en marcha la causa. Ello demuestra qué clase de juez era. Igualmente, cuando movió la causa ni él mismo se imaginó con lo que se iba a encontrar, y se encontró con una bomba de fragmentación: los dos expedientes de adopción totalmente fraguados por la señora de Noble en 1976. —En el caso de los hijos de Ernestina hay otros actores, como el Gobierno y las Abuelas de Plaza de Mayo. Pero la opinión pública en general lo desconoce. ¿A qué lo atribuís? —A que la TV no se ocupó nunca del tema. Si uno de los canales le dedicara un programa especial al tema y luego, con un seguimiento semanal se ocupara del estado de la causa, hoy en la Argentina el caso de los hijos adoptados por la Noble sería comentario de millones de hogares en la Argentina y ello ayudaría a que muy pronto pudiésemos averiguar quiénes fueron sus padres. Además no hay un solo periodista cinco estrellas que se haya atrevido a investigar a fondo ni las conexiones económicas del Grupo ni el caso de los hijos de la viuda. Ni Magdalena, ni Tenembaum, ni Longobardi, ni Gelblung, ni Biasatti, ni María Laura Santillán, ni siquiera los programas de periodismo en joda, como CQC y otros, se le atreven al imperio. Le temieron siempre y le temen ahora. —La mayor parte son empleados o socios de Clarín… —Sí, en parte es por eso. Pero los que están fuera del Grupo también le temen. Clarín forma opinión de consumidores de contenidos. —¿Una nueva ley de radiodifusión mejorará el panorama de los medios teniendo en cuenta aquello de los derechos adquiridos y demás? —Depende. Si las leyes que se piensan sacar van en el mismo sentido que las que hubo hasta hoy, nada cambiará. Los medios de comunicación seguirán igual si no se expropian canales o se cancelan las licencias otorgadas a los grupos económicos que hoy los manejan. Canal 9, C5N, Telefé, América y por supuesto Clarín y el 13, están en manos de empresarios que no tienen conciencia de educar y formar con los medios. Para ellos los canales y las radios siguen siendo empresas para ganar plata y poder. Los proyectos de modificaciones a la ley, o de una nueva ley, no tocan los intereses de los dueños actuales. No se trata de derechos adquiridos porque en la Argentina, esa mentira ha servido para mil basuras menos para proteger al pueblo. Canal 13 fue entregado ilegalmente por este gobierno ya que debió haberse llamado a un nuevo proceso licitatorio. Y si no, al finalizar la concesión, se debió devolver la propiedad de la licencia al Estado para que hiciera otro canal. Esa hubiese sido una verdadera reforma en favor de la gente: en lugar de Canal 13, con el mismo personal y con la misma técnica, poner en marcha por señal de aire el canal Encuentro. Terminar de una vez con la TV idiotizante e individualista. http://www.elargentino.com/ GRACIAS POR SU TIEMPO!! .COMENTEN POR FAVOR!!!

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