Marceline_VQueen
Usuario (Argentina)

[ Eran alrededor de las 6 de la mañana, faltaban unas horas para amanecer y era la hora de levantarse. Empezó su rutina y todo parecía ir bien, era un día como todos, sin ningún cambio, monótono y aburrido. Ya se acercaba la hora y tendría que salir, no le agradaba la idea de llegar tarde a su colegio. Puntual como siempre, salía de su casa, abrió la puerta y se encontró con una neblina que no dejaba distinguir mucho… Sin darle importancia, cerró la puerta y comenzó a caminar, pero en el momento de cruzar la calle no parecía la plaza que estaba allí desde hacia años, solo divisaba árboles, lúgubres y tenebrosos… Camino unos metros y se dio cuenta que ese lugar no era el que ella pensaba, con un poco de miedo que le transmitía el lugar, volvió, parecía no entender mucho de lo que ocurría. Creía estar en el medio de un bosque enorme que a simple vista no tenia final. Detrás de ella aparecía la neblina otra vez, decidida a volver a la casa, quiso ir en dirección hacia ella, pero solo encontraba más árboles, era todo lo que lograba ver. Comenzó a caminar en dirección contraria de donde estaba su casa o, mejor dicho, donde debería estar. Solo quería salir de allí pues en ese lugar podrían reflejarse los miedos más grandes de cualquier ser humano. La luz de la bella luna creciente lograba alumbrar a duras penas aquellas tétricas siluetas. El frío recorría su espalda y en ese momento fue en el que más deseaba encontrarse nuevamente en su casa, estaba comenzando a sentir que no habría forma de salir de allí. Ya no tenia noción del tiempo, no recordaba horarios ni lugares siquiera sabía a donde debería ir. Empezó a caminar, con un poco de optimismo pensó que de alguna manera si seguía, encontraría una salida. Aunque seguía rodeada de esa espesa arboleda. En un momento, algo rompió con ese silencio, empezó a escuchar aleteos pero no quiso investigar, mantuvo la calma e hizo oídos sordos a aquel animal, si es que de un animal se trataba… Era tan espantoso que ya no sabía que podría encontrarse dentro de ese bosque. No sabia cuanto tiempo había vagado, no amanecía, parecía ser una noche eterna allí dentro. De repente se alarmó al escucho como si alguien o algo hubieran hecho algún ruido, pero luego diviso a un murciélago que rondaba por esa zona, sin darle importancia miro mas arriba y volando pudo ver a un cuervo, creía que la seguía pues lo había escuchado su aleteo antes ya que estaba volando hacia un rato ya cerca de ella. No le molesto y retomo su camino. Entre tanto algo hizo reflejar la poca luz que brindaba la luna, y le dio directo en los ojos, se fijo entre los arbustos y allí estaba una copa, plateada, parecía antigua, tallada, era bella pero la dejo ahí, después de todo ¿de que le serviría? Al paso del tiempo – si es que allí corría el tiempo…- volvió a encontrarse algo, algo duro, como si fuera de metal, estaba frió, y parecía que estaba allí hacia mucho tiempo, se encontraba en mal estado y estaba cubierto por una pequeña cantidad de tierra. Se agacho a agarrarlo y fijarse que podría ser. Había encontrado una llave que a simple vista aparentaba ser de cobre, pues lucía un color marrón oscuro, en algunos lados estaba oxidada, e incluso tenia tierra, definitivamente era antigua, y hacia muchos años que alguien la había olvidado allí, le aprecio medio rara así que la recogió, le saco un poco la tierra, la introdujo en uno de sus bolsillos y siguió su camino. Paso tras paso, la noche se tornaba mas fría, se sentía sola, desprotegida y aterrorizada, sus pies se movían por inercia, hasta que lo escuchó, escucho aquel maullido que se le hizo tan familiar… Siguió el sonido, hasta que lo encontró. Era un pequeño gato y sus facciones era idénticas a su preciada mascota Kon, era negro, tenía su cola larga y peluda y era bastante pequeño en comparación a otros gatos pero este a diferencia del suyo tenía una gran mancha blanca que recorría desde el mentón hasta el estomago y otra que ocupaba la punta de su pequeña cola. Lo miro con ternura y el animal al verla ceso sus alaridos, se agachó lentamente y lo acarició, aquel empezó a ronronear. Ella lo alzo y retomo su caminata mientras le brindaba caricias. Ya no tenía tanto miedo, el cuervo seguía, y el gatito no maullaba pero la miraba atentamente, no estaba sola, ellos la acompañaban. Mas adelante, a unos metros logro divisar una cabaña, parecía vieja y deshabitada, no tenia luz y tenia un vidrio roto, algunas maderas estaban podridas, y no deseaba entrar a husmear era algo tétrica, pero aunque sabía que no debería hacerlo, algo en su mente la impulsaba a adentrarse allí. Subió con mucho cuidado tres escalones que hacía la diferencia entre la puerta de madera –la cual se encontraba en tan mal estado como la cabaña misma- y el suelo. La puerta estaba cerrada, miro la cerradura y le hizo acordar a aquella llave que se había encontrado hacía unas horas atrás. La probó en la cerradura y aquellas encajaron a la perfección. Entro y se encontró con una habitación cálida, la leña estaba encendida dentro de la chimenea, había un candelabro con velas ya demasiado consumidas y un sillón algo maltratado con el tiempo, del otro lado se veía una puerta que estaba entreabierta y su interior no era mas que oscuridad. De un momento se empezó a sentir observada, creía que no estaba sola, miro hacia todos lados, se tranquilizó al ver solo la pared y su reflejo en un espejo que se encontraba a su derecha. Cuando pensó con algo más de claridad, decidió salir de allí antes de que hubiera problemas. Tomo su llave, cerro la puerta y se alejo. A poco tiempo de pasar la casa volvió a toparse con algo, pero esta vez no era un animal, ni tampoco una choza vieja, era un anciano, parecía tener alrededor de unos sesenta años, él la miro con indiferencia y ella seguía caminando, ninguno paro, como si ninguno tuviera deseo de entablar conversación alguna. Todo tornaba para mejor, parecía que mientras mas caminara había más luz, como si hubiera una parte de aquel bosque no tuviera árboles. Al acercarse, noto un lago, pero no parecía agradable, era grande, el agua oscura, y no parecía tener fondo, como si fuera tan profundo que no sabrías cuantos metros habría allí abajo, inclusive parecía que algo podría habitar dentro, no había mas que una inmensa cantidad de agua completamente negra. Lo rodeo tratando de esquivar alguna serpiente o araña que se ocultara entre las ramas y las hojas resecas que caían durante el otoño. Por fin veía más que árboles pero no era nada alentador, se había topado con una pared, que terminaba por bastante más alto que su cabeza. Para los costados, no parecía tener fin, era muy alta y de ladrillos, demasiado dura para poder romperla. Mas allá de ella no parecía haber árboles, pero aun así no lograba entender bien que había detrás del muro, era muy alto después de todo. Trato también de treparse al árbol pero no lo logro, era demasiado difícil para hacerlo. Seguía pensando que hacer. El cuervo volaba sobre el muro, como si esperara a que ella cruzara, y el gato negro se había trepado a un árbol, y caminaba sobre el borde, moviendo la cola alegremente, parecía que ambos esperaban que ella decidiera como cruzarlo. Se trepo a un árbol, y trato de saltar pero en aquel momento, resbaló y callo, aunque esperaba caer, algo ocurrió... Sobresaltada abrió los ojos, estaba confundida ¡Estaba en su habitación! -Solo fue un sueño Clara, un sueño y nada mas…- Así fue o al menos, así parecía. Estaba en casa, eran las 6 de la mañana y todo era normal, su gato negro estaba dormido en los pies de su cama. Automáticamente tomo a Kon de las patas delanteras y lo alzo dejando al animal colgando de sus manos, aquel era completamente negro, lo abrazo, lo acaricio y lo soltó nuevamente en los pies de la cama. Largo un suspiro de alivio. Afuera veía volar pájaros, entre ellos, vio uno del mismo color que su gato, le pareció curioso, se parecía a un cuervo. Creía que era todo una coincidencia. Pero tocar debajo de la almohada pudo percibir algo, duro, frió, era una llave de cobre, antigua, oxidada, y estaba cubierta por restos de tierra… Espero que haya sido de su agrado

Sus ojos brillaban bajo la luna, que tan bonita se encontraba esa noche, pero no tanto como la persona que se encontraba bajo ella, nunca lograría serlo. Su aspecto era pálido, sus labios finos y largos, esos rasgos tan bellos que tenia, cautivaban. Presumía un hermoso pelo negro y ondulado, mas corto a uno de los lados y su silueta era casi tan larga y delgada como una sombra proyectada por la luz del sol en pleno día de verano. Debo aclarar, que de todo su aspecto, lo que más me cautivo fue aquella mirada, esa mirada que solía hacer que te pierdas en el tiempo y el espacio. Queda aún mas por decir, podría estar la vida describiendo su belleza pero me entusiasmo al querer contarles lo sucedido. Luego de haberlo visto con ese aspecto tan peculiar rondando por mis lugares entendí que aquella figura de muerte podría haber estado allí hacia mucho tiempo. Parecía tan familiar. Me observaba a distancia. -calma- repetía mi mente una y otra vez. ¿Qué ocurría? ¿Qué hacia allí y que quería de mi? Mientras mas me cautivaba su mirada y mas me perdía en ella, mi mundo se iba tornando cada vez mas negro, no me importaba, era adictivo, hipnotizante. Fui acercándome con delicadeza, sus ojos cada vez más profundos y tentadores, me incitaban a seguir acercándome. De un momento a otro comencé a sentirme fatal, creía que me dormiría del cansancio y la falta de fuerzas o que me desmayaría allí mismo, y no me equivocaba. Recuerdo haber caído al suelo, y con esfuerzo fui intentando hacer foco con la vista, recuperaba mi visión, quería saber que había pasado con aquel. Lograba mantener los ojos abiertos y fue en ese momento, un instante en el que aparecieron esos zapatos y aquella túnica negra que llegaba casi hasta el suelo, acercándose a mí. No soporte mas, deje de forzar mi vista, ya no podía… caí desplomada. No podría decir cuanto tiempo estuve desmayada, pero recuerdo haber despertado en un lugar similar, solo que este estaba mas oscuro, no había gente, tenia aspecto viejo y estaba todo roto, desgastado. Logre recomponerme completamente en unos minutos… Allí volví a verlo, se encontraba parado en la nada, y se volvió a reflejar la figura flaca, pálida, alta, frente a mí. Se acerco lentamente, su cara cada vez más pálida, a cada momento se tornaba más flaco, sus ojos ya no estaban, sus labios habían desaparecido, su pelo fue perdiendo el color y caía a montones, estaba horrorizada pero algo, alguna fuerza oscura, maldita, me hacia permanecer en el suelo. Poso sus boca -si así puedo llamarlo- a pocos centímetros de mi oído, podía lograr verlo de reojo, escuche su respiración entrecortada y unas palabras que de su boca salían… -Caíste en mi trampa…- Lentamente cesaron mis suspiros, mi corazón dejo de latir y sentía, a duras penas, como el frío recorría mi cuerpo. Cerré los ojos, ya no había vuelta atrás. Publico otro de mis escritos, espero les guste.
Volvio a mi la loca de lo paranormal y se me ocurrió hacer un post sobre un barco que había escuchado hace unos 2 años mas o menos. Les dejo algo de buena música para ambientar y empezamos con el post. link: http://www.youtube.com/watch?v=9Hssb3Do42w link: http://www.youtube.com/watch?v=_5hF1rLJCy0 No se sabe con ciencia exacta por que o cual es el causante de los acontecimientos del Queen Mary pero juzgalo tu mismo. El famoso Queen Mary es uno de los lugares embrujados más famosos del mundo. Por años, expertos en lo paranormal han creido que el Queen Mary esta encantado. Pasajeros y tripulantes han reportado numerosos encuentros con fantasmas. Existen testimonios espeluznantes de que en algunas de las 365 habitaciones del Queen Mary divaga toda clase de fantasmas. "Sentirán dramáticos cambios de temperatura, imágenes fantasmales en los techos y paredes y cargas electrostáticas", aseguran sus promotores. El 10 de julio de 1966 durante un trabajo rutinario en la puerta hermética, un hombre de 18 años de edad fue aplastado violentamente en el umbral #13 en las profundidades del cuarto de maquinas. Numerosos encuentros han sido reportados por los visitantes y los tripulantes, que describen a un hombre barbudo joven en batas azules que recorre la longitud del callejón del eje, a menudo desapareciendo por la puerta # 13. No es ninguna coincidencia que él lleve puestas ropas similares a las de ese fatídico día 10 de julio. La piscina de primera clase, ya en desuso, ha sido el lugar de muchos encuentros con fantasmas. Ha habido informes de mujeres vestidas en los bañadores que erraban las cubiertas cerca de la piscina, el sonido de salpicaduras en el agua y de un rastro de huellas mojadas que iban de la cubierta a los vestidores. Aunque no se ha documentado ningun ahogamiento, este sitio ha sido descrito por los expertos como el vórtice para la actividad paranormal a bordo de la nave y no prohibe a fantasmas de otros reinos la entrada al Queen Mary. El salón de la reina, el salón de primera clase anterior, ha sido el contexto para muchos encuentros, todos los detalles de la historia cambian raramente. Parece que una mujer joven y hermosa, en un vestido de noche blanco elegante es a menudo vista bailando en las sombras. Uno de los encuentros más recordados ocurrió cuando una pequeña niña en uno de los recorridos precisó a una " mujer de blanco ". Mirando alrededor, lel guía turístico no pudo ver nada, no obstante la pequeña niña insistió y continuó señalando a una esquina del cuarto, la guía todavía seguía sin notar nada y continuo con el recorrido. La pequeña niña continuó haciendo su observación, no sabiendo que ella era apenas una de muchos en hacer el mismo informe. El Queen Mary fue Pintado en camuflaje gris y fue transformada en un barco para tropas y apodada " El fantasma gris " durante la 2a Guerra Mundial. El fantasma gris se probó como un miembro importante de las fuerzas aliadas y Adolf Hitler ofreció $250.000 de recompensa y la cruz del hierro a cualquier capitán submarino que podría hundirla. Mientras que realizaba un recorrido rutinario en zigzag, ella rebanó un crucero británico H.M.S. Curacao por la mitad. Concluído 300 soldados británicos fueron undidos con el Curacao. 40 años más adelante, un equipo de la televisión dejó su registrador audio que se activaba durante la noche en la localización exacta adonde chocaron las dos naves. Cunado la cinta se rebobinó al día siguiente, los increíbles sonidos del violento suceso podían ser oídos. Otros han demandado oír voces y gritos en la misma área. Muchas ocurrencias han tomado lugar dentro de los límites de un número de habitaciones de primera clase. Ha habido informes de la agua corriendo a mitad de la noche, del teléfono que sonaba a tempranas horas de la mañana y de las luces que prendian repentinamente a mitad de la noche. Los pasajeros han señalado oír la una respiración y de algo que tiraba de las cubiertas de la cama, sólo para darse cuenta que no había nadie en el cuarto con ellos. Un acontecimiento sucedió temprano una mañana mientras que un guía turístico tomaba las fotografías de los interiores. Un cuadro, que capturó el espejo hermosamente teñido de la cabina, fue tomada al otro lado del cuarto. Cuando las fotos fueron reveladas, la impresión mostraba la reflexión de un hombre alto de pelo negro en el espejo. Esto no sería considerado muy inusual a excepción del hecho de que el hombre en la foto usaba ropa del estilo de 1930, y no se asemejó al guía turístico en lo mas mínimo. Leigh Travers Smith murió algunas horas después de su nacimiento, pero no sin tentativas heroicas de los cirujanos de la nave por salvar su vida. Ha habido informes que en la noche el grito de un bebé se puede oír tarde en lo que alguna vez fue el cuarto de juegos de tercera clase. Testimonios de trabajadores en el fantasma gris. link: http://www.youtube.com/watch?v=yULTdglUtUM link: https://www.youtube.com/watch?v=ngy_Ae3uJls Bueno llegamos al fin, espero que les halla gustado, voy a seguir haciendo post paranormales. Tambien creo que dentro de poco tiempo subire algun escrito nuevo. Gracias por pasar :3 Mis agradecimientos a @JackRod que me ayudo con la música <3 Adios