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MarDeQueso

Usuario (Argentina)

Primer post: 2 may 2011Último post: 23 sept 2012
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La misteriosa y macabra muerte de nueve esquiadores rusos
ParanormalporAnónimo9/23/2012

Bienvenido a mi post... Bueno, hoy les muestro este particular caso ocurrido en Rusia 1959. Antes de bombardearlos con la información, les hago un pequeño resumen, así tal ves el que pase solo por curiosidad y no sepa de esta historia vea de que vamos a hablar... El 25 de enero de 1959, diez experimentados esquiadores de la antigua Unión Soviética, se reunieron al norte de los Montes Urales para participar en una expedición que prometía ser divertida, esquiando monte a través por una ruta conocida, que supondría un ejercicio de entrenamiento para una futura expedición a las regiones árticas, más difíciles y peligrosas, o eso creían ellos. Solo uno sobrevivió. Los nueve restantes murieron de manera tan extraña y espantosa que todavía sigue siendo un misterio, pese a tener el material fotográfico del equipo y tratarse de la búsqueda mejor documentada de la historia rusa. Ahí va el resto... La misteriosa muerte de nueve esquiadores rusos. El líder de la excursión era Igor Dyatlov, el equipo lo formaban dos mujeres y ocho hombres: un instructor de esquí, tres ingenieros y siete estudiantes del Instituto Politécnico de los Urales, ubicado en la ciudad entonces conocida como Sverdlovsk (antes y ahora, Ekaterinburgo) ,su destino era la cercana Sierra Otorten, al norte de los Urales. Igor, Yuri Yudin y Lyudmila Además de Igor Dyatlov (23 años), iban Yuri Yudin (en la fotografía con gorro de rayas), Yuri Doroshenko (21), Zinaida Kolmogorova (22), Lyudmila Dubinina (21), Alexander Kolevatov (25), estudiantes; Alexander Zolotariov (37), guía; Rustem Slobodin (23), Georgyi Krivonischenko (24) y Nicolás Thibeaux-Brignollel (24), ingenieros. Establecieron el primer campamento en el asentamiento de cabañas de madera de Vizhai. Allí es donde Yuri Yudin, el único superviviente, cayó repentinamente enfermo y tuvo que abandonar la expedición. Una antigua lesión en la espalda le impedía seguir adelante. En aquel momento sintió envidia por sus compañeros, el resto de su vida la angustia de no saber qué les había ocurrido. ¿O sí sabia algo y por eso no los acompañó?. Lyudmila, Georgyi, Nicolas y Rustem. Dos días después partía la expedición. Su primer destino era la montaña Gora Otorten (N 61° 51′ 39” E 59° 21′ 54”), de allí viajarían durante 100 kilómetros al sur a lo largo de la cresta principal de los montes Urales, hasta el pico Ojkachahl. Después seguirían al norte por el curso del río Toshemka, al este de la ciudad de Vizhai. Actualmente ésta sería una ruta de dificultad “promedio”, para ellos era mucho más extrema, pero no hay que olvidar que en ese tiempo la URSS valoraba a los deportistas de élite, lo que llegaba a exigirles más de la cuenta. Llegaron a Gora Otorten y allí establecieron el primer y último campamento base, algo ocurrió esa misma noche que acabó con la vida de los nueve esquiadores que sigue siendo un misterio, muy documentado, pero un misterio. Yuri, Lyudmila, Alexander y Zinaida. Su ruta, según los mapas de Igor Dyatlov, seguía el valle del río Auspii, cruzaba una zona boscosa hasta la base de la montaña Kholat-Syakhl (que en el dialecto mansi, tribu que habitaba el norte de los Urales, significa “la montaña de los muertos”), a 10 kilómetros de Gora Otorten. Allí es dónde colocan el campamento. Durante el camino siguieron una ruta de un cazador de ciervos mansi, que había marcado el camino el día anterior. Estas fotos fueron las últimas que sacaron una vez instalado el campamento, se les ve muy alegres y tranquilos. Lyudmila, Rustem, Nicolás y Zinaida. Según los cálculos realizados y las previsiones del equipo, llegaron al lugar el 1 de febrero. Todos murieron durante la noche. La fecha prevista de regreso era el 11 de febrero. Una vez hubieran llegado al campamento de Vizhai, tenían previsto envíar telegramas a sus parientes anunciando el éxito de la misión. Al transcurrir más de una semana y no tener noticias de los jóvenes, las familias piden al Instituto Politécnico que comience su búsqueda. El rastreo empezó el 21 de febrero, pero no tardan en darse cuenta de la complejidad del rescate y se pide ayuda militar y civil. Un compañero del Instituto Politécnico de los desaparecidos, Mikhail Sharavin, encabeza el grupo de rastreo. Al equipo de búsqueda se unen dos aviones y un helicóptero. El 25 de febrero, un avión militar que sobrevuela la zona encuentra los restos del campamento. El equipo de rastreo se dirige al lugar. Al llegar, encuentran el campamento abandonado en la ladera oriental de la montaña, conocida como la zona 1079, Kholat-Syakhl o Montaña de los Muertos, según con quien hables, militares, senderistas o tribus de la zona. La ladera occidental de la montaña es famosa por los aludes que allí se producen con facilidad, pero esa noche no hubo ninguno. Descubren una tienda de campaña cubierta de nieve y destrozada. Dentro no hay rastro de los chicos, pero sí todas sus pertenencias, ropa y zapatos incluidos. Rodeando a la tienda hay numerosas huellas de pisadas, de al menos ocho personas, unas descalzas, otras con un solo zapato, sin un rumbo claro, más bien caótico. Del grupo de pisadas surge una hilera en dirección noreste, descendiendo hacia el bosque, que al menos siguieron dos personas. El equipo sigue el rastro. Sharavin explora la zona y cerca de los árboles encuentra lo que parece ser los restos de una hoguera o un fuego improvisado, a apenas 500 metros de la tienda. Y allí mismo, junto a un árbol, encuentran los dos primeros cadáveres, se trataba de Krivonischenko y Doroshenko, los dos descalzos y en ropa interior, pese al frío que hizo esa noche. Los dos estaban cubiertos por ramas caídas del árbol llenas de nieve. El fuego había quemado las ramas del árbol hasta casi los cinco metros. Cuando el forense investigó el tronco, vio que estaba cubierto de trozos de piel y carne humanas. Los cadáveres tenían las manos destrozadas, por lo que se supone que intentaron trepar desesperados, cediendo las ramas a su peso. No había rastro de ningún animal, pero algo tuvo que aterrorizarlos hasta tal punto de hacerles salir corriendo de la tienda sin vestirse e intentar subir a un árbol desollándose las manos. Cerca del lugar, a unos 270 metros y en dirección a la tienda de campaña, encontraron el tercer cadáver, el del líder del grupo,Igor Dyatlov . Su encuentro no es menos sorprendente, estaba tumbado boca arriba, con la cabeza en dirección a la tienda, en una mano sujetaba una ramita, y con el otro brazo se cubría la cara, protegiéndose. 180 metros más adelante en dirección a la tienda, encuentran el cadaver de Rustem medio cubierto por la nieve, de cara al suelo y con una fractura de 17 centímetros en la cabeza. Cerca hay restos de sangre, los siguen y encuentran a Zinaida, la que más se acercó a la tienda después de haber huido. La sangre no se pudo comprobar que fuera suya, pero no parecía serlo. Las sorpresas no acababan aquí. Al examinar la tienda, comprobaron que estaba hecha jirones, pero los cortes no se produjeron desde el exterior, sino desde el interior de la misma, por lo que fueron los propios chicos los que en un intento desesperado de huir, rasgaron la tienda. Entre los restos de la tienda junto a la ropa encontraron sus diarios y varios royos de película sin revelar, de los que salieron parte de las fotografías mostradas. Lástima que no hubiese filmación en vídeo, porque la historia recuerda a películas tipo bruja de Blair. El resto del equipo no apareció hasta que se produjo el deshielo. El cuatro de mayo aparecen los restos de los desaparecidos en un barranco de unos cuatro metros de profundidad, bastante cerca del árbol donde encontraron los dos primeros cadáveres. A diferencia del resto de sus compañeros, que aparecieron en ropa interior, éstos estaban vestidos, pero con prendas al azar. Todos los cuerpos sufrían graves daños. Lyudmila tenía fracturas simétricas en las costillas con hundimiento de la caja torácica a la altura del corazón. Zolotarev tenía rotas las costillas del lado derecho. Thibeaux tiene el cráneo aplastado y de Alexander Kolevatov no se dice mucho, salvo que estaba allí. Pero esto no es todo, al examinar el cadaver de Lyudmila, la cabeza estaba echada hacia atrás (con la fractura en el torax le costaría mucho respirar), la boca muy abierta y sin lengua ni la carne que recubre la cavidad bucal. Respecto a la ropa, el pie de Dubinina fue envuelto en una pieza hecha jirones del pantalones de lana Krivonishenko y Zolotaryov llevaba el sombrero de piel sintética Dubinina y su abrigo. Durante los funerales, fueron varios los familiares que afirmaron que la piel de los fallecidos era de un extraño color naranja, y su cabello se había vuelto gris. Además, se encontraron mediciones altas de radioactividad es varias prendas analizadas, que aunque en posesión de otros, pertenecían a Lyudmila. ¿Y a qué conclusión llega el equipo forense? Según el estudio de los cadáveres todos murieron de hipotermia, algo lógico al encontrarse a 20 º bajo cero. Las fracturas de Lyudmila, Zolotarev y Thibeaux eran mortales, pero no se descarta la hipotermia como causa final o acelerante. Nadie sabe qué ocurrió aquella noche , pero paradójicamente, el caso está documentado al detalle. De las fotografías tomadas por el propio equipo y sus diarios, se pueden reconstruir todos sus pasos. Se les ve felices y sin ningún problema que les afecte al llegar al lugar donde acamparían. Comieron de 18.00 a 19.00, como demuestra el contenido de los estómagos, y la comida sin digerir indica que el incidente y la sucesiva muerte de los nueve se produjo entre los intervalos que van desde las 21:30/23:30 del 1 de febrero y las 01:30/02:45 de la madrugada del 2 de febrero. Fue en el primer intervalo de tiempo cuando se produjo lo que los investigadores llaman “evento desconocido”, algo que les produce tanto miedo que les impulsa a romper la tienda para huir colina abajo casi sin ropa, señal de que el peligro que les acechaba en la tienda era más temible que morir de frío. Se dispersan en tres direcciones distintas en tres grupos, pero se las apañan para reunirse cerca del árbol donde encienden el fuego. Un fuego puede atraer a aquello que les asusta, que sigue en la tienda porque no regresan a ella, pero se están muriendo literalmente de frío. Llegados a este punto se barajan tres hipótesis de por qué Krivonischenko y Doroshenko se suben al árbol, la hipótesis de buscar protegerse de algo pierde fuerza, o bien intentaban conseguir más leña para la hoguera o alcanzar un punto de visión de la tienda, ladera arriba, para ver si podían volver. Al estar congelados, tal vez ni notasen que se destrozaban las manos. Ellos dos son los primeros en morir de frío, probablemente sus compañeros les cubren con las ramas, y el grupo vuelve a separarse. Dyatlov, Rustem y Zinaida deciden acercarse a la tienda, pero van cayendo sucesivamente. Los tres mueren de hipotermia, aunque Dyatlov parece protegerse de algo o alguien y Rustem presenta una herida en la cabeza. Los cuatro restantes se esconden, en este momento pueden sufrir las lesiones que el forense compara con un accidente de tráfico. Lesiones extrañas, ya que dañan el interior pero no producen ninguna lesión ni hematoma externo, aunque no es de extrañar debido a la congelación de los cuerpos. Cayeron por el barranco o se refugiaron en él. Una caída podría provocar los daños, aunque la altura es mínima, pero ellos ya estaban en malas condiciones. El primero en morir es Thibeaux, le sigue Lyudvina, que ha hecho girones los pantalones de Krivonischenko, ya muerto (lo que justifica que apareciera en ropa interior) para cubrirse los pies. Cuando ella muere, Zolotarev se pone su gorro y su abrigo, aunque no le sirve de mucho porque es el siguiente en fallecer. Kolevatov es el último en morir de hipotermia. Probablemente fue él el que cubrió a su compañero con el abrigo de la fallecida. Monumento a los fallecidos en el cementerio de Sverdlovsk. ¿Qué pudo aterrorizar a un grupo de nueve personas, acostumbrados a acampar en parajes extremos, y con una gran fuerza física?. No eran colegiales de campamento con miedo a la oscuridad. El hecho de que no llevaran ropa también es extraño, porque aun refugiados en la tienda de campaña, con una temperatura tan baja ningún experto se quitaría la ropa. Su comportamiento parece un ataque de histeria colectiva, pero al analizar sus pasos, se aprecia que eran completamente conscientes de lo que estaba ocurriendo, son capaces de reunirse después de la huida, se mantienen juntos o en grupos y hasta son capaces de encender una hoguera en la nieve. Otro dato curioso es que un ayudante del forense aseguró que fueron 11 los cadáveres encontrados, pero los otros dos desaparecieron inmediatamente. No tardaron en circular diversas hipótesis, desde las más descabelladas a las que parecen más razonables. El caso tuvo mucha publicidad por tratarse de nueve jóvenes, pero se cerró con otra incógnita más: los nueve esquiadores murieron por “causa mayor” o “fuerza sin identificar”, según el ejército ruso, que cerró el paso de la montaña durante tres años. El mismo que ahora lleva el nombre del jefe de la expedición, paso de Dyatlov, donde una placa recuerda a los nueve fallecidos. Las preguntas son muchas, las respuestas más, pero ninguna da una explicación satisfactoria. Pero las respuestas… Les dejo rebotando las incógnitas, hagan sus propias conclusiones... Para lo siguiente citaré una frase del señor Erich Von Däniken, escritor de libros como Recuerdos del Futuro... "...Ha llegado el momento de admitir nuestra insignificancia, haciendo descubrimientos de cosmos infinito e inexplorado. Solamente entonces podremos darnos cuenta que no somos más que hormigas en el vasto estado del universo..." Es hora de hacernos preguntas, y decirnos "¿Qué pudo espantar a 9 esquiadores experimentados? ¿Por qué tenían radiación? ¿Qué les pasó para que su piél se torne naranja y su cabello blanco? ¿Como les generaron lesiones así en ese lugar, y COMO? Solo dos cosas, plantearse y abrirse....

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Los 6 lugares que debes visitar antes de morir; si te animas
Los 6 lugares que debes visitar antes de morir; si te animas
ParanormalporAnónimo5/2/2011

Buenos días taringueros, les traigo este post ya que me pareció muy interesante, espera que les guste... Aclaración: este post es un "repost" legal. Pedí permiso al posteador de Goringa!, ya que cree que aquí hiba a tener más visitas. Así que no quiero ningún: xD Empentamos... El bosque suicida de Aokigahara, Japón Este bosque, mejor conocido como “el mar negro de árboles” , es el lugar predilecto por los japoneses para cometer suicidio. Se calcula que aproximadamente 100 personas se quitan la vida anualmente en este lugar. Quizá tenga que ver con el hecho de que en Tokyo quitarse la vida resulta bastante caro, ya que sin con tu muerte ocasionas algún daño a la ciudad , tu familia tendría que pagar los daños y en Aokigahara, es gratis. Cualquiera que se adentra en este bosque puede encontrarse sin dificultad osamenta, prendas ensangrentadas y demás sorpresas no muy agradables. A lo largo del bosque están colocados letreros que intentan hacer cambiar de opinión a los visitantes suicidas y lograr que lo reconsideren una vez más, sin mucho éxito. El puente de Overtoun, Escocia Al contrario del bosque de Aokigahara, en este lugar no se han registrado muertes humanas, aquí quienes cometen suicido de manera inexplicable son caninos. Desde los años 60, sin razón aparente, un perro decide terminar con su vida cada mes en este lugar y no se trata de simples accidentes desafortunados, los locales afirman haber visto un sin número de canes caminar por calle y dirigirse directamente al puente y aventarse sin pensarlo. La mansión de Winchester, California Esta mansión es conocida en California por estar “embrujada”. Se presume que la casa estuvo en construcción durante 38 años consecutivos hasta la muerte de la dueña, Sarah Winchester, viuda del magnate de la industria de armas, William Wirt Winchester. Se dice que Sarah construyó esta mansión con el afán de apaciguar a los espíritus de todos aquellos indios masacrados durante la conocida Conquista del Oeste. Esta mansión, no sólo es conocida por estar embrujada, también se le conoce por tener una arquitectura bastante peculiar, dentro de la casa existen ventanas que al abrirlas aparecen paredes, escaleras que no llevan a ningún lugar y otras rarezas. El Osario de Sedlec, República Checa Esta capilla es famosa por estar decorada artísticamente con más de 100 mil esqueletos humanos, tanto el mobiliario como los aditamentos decorativos están hechos completamente con osamenta. El resultado de este estilo macabro es obra del carpintero Frantisek Rint. Definitivamente entrar ahí, causaría una sensación que va más allá de un simple escalofrío. San Zhi, Taiwán La ciudad fantasma de San Zhi, en Taiwán, comenzó a construirse a finales de los 80. La idea era levantar una lujosa y futurista urbanización a las afueras de Taipei pero, a medida que avanzaba la construcción, las cosas comenzaron a ponerse un poco turbias. Se dice que la construcción se detuvo debido a las muertes y desapariciones de obreros durante las primeras semanas de trabajo; otros afirman que fueron los obreros quienes huyeron al ser atacados por extrañas criaturas. Actualmente el lugar se encuentra completamente deshabitado, al menos, por humanos. ( ) Prípiat, Ucrania Prípiat es una ciudad fantasma en la zona de alienación al norte de Ucrania en la región de Kiev. Esta ciudad es conocida por haber sufrido el peor desastre nuclear de la historia cuando se produjo el sobrecalentamiento y explosión del reactor número 4 de la central nuclear de Chernobyl. La ciudad tuvo que ser completamente evacuada, lo cual derivó en el deterioro de una ciudad que ahora es un pueblo fantasma. Este lugar permaneció cerrado por sus altísimos niveles de radiactividad hasta hace algunos años... Bueno, eso fué todo. Espero que les alla gustado... Saludos. ¡Recuerden cuando eran novatos lo emocionante que era que te dejen comentarios; por 10 puntos te hago un pet%$!

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