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.t-single-block { clear: both; display: block; font-weight: normal; line-height: 1.2; padding: 5px 0 20px; text-decoration: none; } .t-single-block:hover { text-decoration: none; } .t-single-block img { border: 1px solid #dfdfdf; float: left; margin: 0 10px 0 0; padding: 3px; width: 75px; height: 75px; } .t-single-block h3 { color: #006595; font-size: 19px; font-weight: bold; margin: 5px 0 0; text-decoration: underline; } .t-single-block span { color: #2ba94f; display: block; font-size: 17px; margin: 0 0 6px; } .t-single-block p { color: #000; font-size: 17px; } El castellano es una lengua románica, derivada del latín vulgar. Enriquecida con el aporte de otros dialectos, presentó desde el principio unas tendencias innovadoras que la distinguieron de otras lenguas peninsulares. El castellano tuvo su cuna en Cantabria en un conjunto de condados que dependían del reino de León; era una zona fortificada por castillos, a los que Castilla debe su nombre. Cuando Castilla se constituyó como reino independiente, se extendió progresivamente hacia el sur, limitando la expansión del asturiano y el aragonés. Su situación geográfica favoreció la influencia de zonas vecinas y la tardía romanización de la región, propiciando que el castellano presentara unos rasgos evolutivos propios. Castilla fue afinanzando su poder y su lengua se extendió por tierras conquistadas. Tras un periodo de oralidad, aparecen las primeras manifestaciones escritas en nuestra lengua en el siglo X: las Glosas silenses y emilianenses. Los primeros textos literarios romances conservados son las jarchas (escritos en mozárabe, lengua románica que resultó de la evolución del latín hablado por los cristianos que vivieron en la zona ocupada por los árabes), el Poema del Mio Cid y un fragmento teatral (Auto de los Reyes Magos).
La Revolución de 1868 o La Gloriosa, también conocida por La Septembrina, fue un levantamiento revolucionario español que tuvo lugar en septiembre de 1868 y supuso el destronamiento de la reina Isabel II y el inicio del período denominado Sexenio Democrático. Como señaló María Victoria López-Cordón, “la Revolución de Septiembre fue una brusca sacudida en la historia del siglo XIX español, cuyos efectos se dejaron sentir ampliamente en toda la geografía del país”,1 ya que a partir de ella tiene lugar en España el primer intento de su historia de establecer un régimen político democrático, primero en forma de monarquía parlamentaria, durante el reinado de Amadeo I (1871-1873), y después en forma de República, la Primera República Española (1873-1874). Sin embargo, ambas fórmulas acabarán fracasando.

Friedrich Wilhelm Nietzsche, nació en Röcken el 15 de octubre de 1844 y falleció en Weimar el 25 de agosto de 1900. Fue un filósofo, poeta, músico y filólogo alemán, considerado uno de los pensadores contemporáneos más influyentes del siglo XIX. Realizó una crítica exhaustiva de la cultura, la religión y la filosofía occidental, mediante la deconstrucción de los conceptos que las integran, basada en el análisis de las actitudes morales (positivas y negativas) hacia la vida. CRÍTICA A LA TRADUCCIÓN JUDEO-CRISTIANA La decadencia intelectual griega entroncará con el monoteísmo y la moral judeocristiana. Para analizar la procedencia de la moral judeocristiana, Nietzsche utiliza un método genealógico. Este método tiene un doble modo, el etimológico y el histórico. Nietzsche investigará la etimología e historia de los conceptos bueno y malo. Distingue tres periodos: -Premoral: tiempo anterior a la aparición del Estado. En ese periodo el hombre, que procede del animal, se comporta como una extensión de éste. La norma suprema es autoconservarse consiguiendo el placer y evitando el dolor. Las nociones de “bueno” y “malo” se establecen dependiendo de las consecuencias que las cosas tengan para el hombre; bueno es lo que le favorece y malo lo que le perjudica o se opone a la consecución de sus intereses. En esas condiciones el hombre sólo puede hacer el bien. -Periodo de la moral de las costumbres: ocurre tras la aparición de la sociedad y el estado. La sociedad se forma por el dominio del más fuerte que impone su mayor fuerza a los demás y establece el estado. Es la reglamentación social que el fuerte sobre el débil la que se encuentra en el origen de las costumbres y de la moral. En este periodo esa obediencia inicial a la fuerza se internaliza, se incluyen como parte de la personalidad humana y al hacerlo internaliza la moral. Es entonces cuando las leyes de comportamiento impuestas por el más fuerte dejan de cumplirse porque exista una sanción o amenaza externa y pasan a cumplirse por una sanción interna; porque el hombre ahora quiere libremente cumplirla. Una vez internalizada, al cumplirla libremente, el hombre se hace responsable de sus actos y como las normas impuestas por el Estado no atienden al bien del individuo dominado, éste, al cumplirlas, tiene que saltar sobre sus propios intereses, con lo que aparece la conducta abnegada. “Bueno” deja de ser el placer egoísta y subjetivo, pasando a ser lo útil a la comunidad. Y “malo” ahora se resistirá a la ley tradicional, que pasa a considerarse norma objetiva del bien y del mal, ahora la moral puede realizar la distinción ética entre “malo” como algo subjetivo y “bueno” como algo objetivo. Nietzsche considera que la moral inicial se denomina moral aristocrática. Esa moral era la expresión en normas de los instintos que habían llevado a los más fuertes a imponerse sobre el resto. Los instintos que han conseguido el predominio serán el centro desde lo que determinar que es el bien y que es el mal. La moral es una creación del hombre fuerte a través de la cual hace expresión y exaltación de los instintos que le constituyen. Esa moral afirmara como valioso lo que ayude a ser fuerte. Sera valioso amar la propia vida, que son sus pasiones; así como el propio mundo en el que esta se da y la felicidad que en este consigue. Ellos identificaran noble con feliz y esto con amado por los dioses. Los dioses del politeísmo son expresión de sus instintos. -Periodo del resentimiento y de la rebelión de los esclavos: hasta el presente. Este periodo se caracteriza por la aparición de una nueva moral, una moral basada en el resentimiento a lo aristocrático. Quienes producen esta moral son los que eran siervos de los anteriores (Moral de los esclavos). Los esclavos invierten todos los valores de los amos. Todo lo que era tenido por estos como valioso pasara a considerarse ahora no valioso; es la rebelión de los esclavos, cuyo máximo representante está en el cristianismo. El cristiano tiene miedo a éstas, por eso, al odiarlas, lo que el cristiano está reflejando es su odio y temor a la vida. La vida para el cristiano es un sufrimiento continuo. Llevados por su espíritu de venganza y de resentimiento contra la vida, santificaran todo lo contrario que esta propone. La única manera que tuvieron los cristianos de imponer su moral a los fuertes fue convenciéndoles de que todo aquello que ellos amaban, en realidad era el mal, y viceversa; todo aquello que odiaban era el bien. Ser aristócrata o ser esclavo es algo que trasciende a una concreta situación histórica. Es la expresión de los instintos de las personas. Y así, puede observarse como en la historia, una y otra forma de instintos, se enfrentan. El representante inicial de la moral de los esclavos ha sido el pueblo judío. Con los judíos comienza la rebelión de los esclavos en la moral. Ese odio judío se transmitió al cristianismo. Estos terminaron por ganar y acabar con el mundo antiguo. Su triunfo llevo a la decadencia occidental. La moral de los esclavos producirá la noción de un Dios monoteísta. Incapaz de apoyarse en nada natural, tiene que recurrir a alago sobrenatural que sea el apoyo de todo el sistema. En el Dios monoteísta se apoya la moral y la verdad. Lo sensible pasa a ser un reflejo fantasmal de las Ideas. El dios monoteísta aparece como la columna vertebral del sistema. En dios es donde está el porqué de las leyes, por ello con la muerte de Dios se permitirá la posibilidad de transmutar todos los valores. Nietzsche en su investigación en diversas lenguas le lleva a un mismo resultado: “bueno” significaba primitivamente “noble”, “aristocrático; y se contraponía a “malo” que tenía el sentido de “simple”, “vulgar”, “plebeyo”,… "Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.".- Friedrich Nietzsche.

Ingredientes: - 2 huevos - 2 tazas leche - 2 tazas harina - 2 cucharaditas levadura - 2 cucharaditas de mantequilla - sal Cómo hacer tortitas americanas: En un recipiente, echamos los huevos, la leche, la harina, la levadura y un poco de sal. Mezclamos con la batidora hasta conseguir una masa homogénea y la dejamos reposar unos minutos. Mientras reposa, calentamos la mantequilla en una sartén pequeña y antiadherente, y vamos friendo una a una las tortitas, sin que se nos quemen. link: https://www.youtube.com/watch?v=WJB8615k-7w#aid=P8ZP01ne2DA Podemos servir con sirope.