M

MAURICIOPGUERRER

Usuario (Colombia)

Primer post: 3 dic 2014Último post: 3 dic 2014
1
Posts
10
Puntos totales
0
Comentarios
L
Las caracteristicas de la Voz de DIOS, JESUS Y EL ESPIRITU
Apuntes Y MonografiasporAnónimo12/3/2014

INSTRUMENTOS MUSICALES Y LA DIVINIDAD Los instrumentos musicales, son objetos utilizados para aumentar el limitado campo de los sonidos musicales que puede producir el cuerpo humano, tales como palmadas, zapateos, silbidos, zumbidos y el canto. En las diferentes latitudes los instrumentos varían mucho en propósito y diseño, desde los objetos naturales no elaborados, como las caracolas, a los complicados productos de la tecnología industrial. El sonido se produce por una vibración transmitida por medio de ondas hasta el oído interno mediante el aire. Las vibraciones violentas o irregulares se interpretan como ruidos, mientras que las regulares producen vibraciones que pueden ser agradables. Cuanto más rápida se a la vibración más agudo es el sonido que se percibe. Algunos órganos de tubos abarcan todo el ámbito de audición del hombre: de unos 15 Hz (Hercios o ciclos por segundo) a 20.000 Hz, más de diez octavas, pero la mayoría de los instrumentos tienen una extensión más limitada. Además, muchos producen sólo un sonido sin altura determinada. Los sonidos de los instrumentos musicales son producidos y modificados por tres componentes. 1) La materia que vibra (como la cuerda del violín), que entra en movimiento por el frotamiento, el soplado, el golpeado o cualquier otro método; 2) El cuerpo resonador, amplificador o reflector (caja de resonancia o tubo); y 3) Mecanismos asociados para la variación del sonido como llaves, válvulas, trastes y sordinas. Los instrumentos que fueron creados desde los primeros tiempos fueron: INSTRUMENTO ORIGEN CLASIFICACIÓN Tamboriles Celestial Percusión Arpa Celestial y terrenal Cuerda Flauta Terrenal Viento Estos tres tipos de instrumentos están relacionados con un aspecto de la música y cada uno de ellos apela en alguna proporción a un matiz del ser humano. Los instrumentos de cuerda: Están relacionados con la melodía de la canción; la melodía apela directamente al espíritu humano. Los instrumentos de viento: Están relacionados con la armonía de la canción; apela directamente con el alma. El alma humana está constituida por la unión de tres elementos: los sentimientos, la voluntad y las emociones. Los instrumentos de percusión: Están relacionados con el ritmo de la canción, apela directamente con el cuerpo. El ritmo de la vida lo podemos percibir a través del sonido de los latidos del corazón desde el nacimiento y las manecillas del reloj. El ritmo cardiaco marca el ritmo de la vida; sin este ritmo no tendríamos vida. La música y nuestro cuerpo es uno solo, conformado por tres partes cada uno. La música por la melodía, la armonía y el ritmo. Nuestro cuerpo por el espíritu, el alma y el cuerpo. Son trinitarios. INSTRUMENTO CLASIFICACIÓN RELACIÓN APELA Arpa Cuerdas Melodía Espíritu Flauta Vientos Armonía Alma Tamboriles Percusión Ritmo Cuerpo Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; que todo vuestro ser tanto espíritu, como alma y cuerpo- sea guardado sin mancha en la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5: 23. Dios es un Dios trino. Porque son tres los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. 1 Juan 5: 7. La música y nuestro cuerpo lo podemos relacionar con la Trinidad de Dios. Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. DIOS PADRE DIOS PADRE ES MELODÍA La melodía de una canción es lo primero que percibimos en una obra musical, lo que produce en nosotros una sensación agradable, lo que despierta en nosotros los más variados sentimientos y emociones. La melodía es la base de una canción. Se forma con notas que suceden una tras otra, con o sin acompañamiento musical y dan una combinación de acordes que la identifica de otra. Estas melodías varían en su duración, en su altura, en su entonación o línea melódica, en su ritmo identificándolas y dándoles un carácter. Cuando escuchamos una canción, su melodía; podemos decir el titulo de una canción. Dios tiene la melodía de la creación; ya que percibimos su melodía y su voz, en la primera porción de la Biblia (Antiguo Testamento). Dios Padre entona la melodía de la creación Cuando una persona dice: “Creo Dios los cielos y la tierra”, inmediatamente nuestra mente dice Génesis. La voz de Dios se percibe desde Génesis 1 cuando Dios habla, dice, crea y llama las cosas. La voz de Dios se percibe también bendiciendo y diciendo que todo era bueno en gran manera. En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba sin orden y vacía. Había tinieblas sobre la faz del océano, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Entonces dijo Dios: "Sea la luz", y fue la luz. Dios vio que la luz era buena, y separó Dios la luz de las tinieblas. Dios llamó a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y fue la mañana del primer día. Entonces dijo Dios: "Haya una bóveda en medio de las aguas, para que separe las aguas de las aguas." E hizo Dios la bóveda, y separó las aguas que están debajo de la bóveda, de las aguas que están sobre la bóveda. Y fue así. Dios llamó a la bóveda Cielos. Y fue la tarde y fue la mañana del segundo día. Entonces dijo Dios: "Reúnanse las aguas que están debajo del cielo en un solo lugar, de modo que aparezca la parte seca." Y fue así. Llamó Dios a la parte seca Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares; y vio Dios que esto era bueno. Después dijo Dios: "Produzca la tierra hierba, plantas que den semilla y árboles frutales que den fruto, según su especie, cuya semilla esté en él, sobre la tierra." Y fue así. La tierra produjo hierba, plantas que dan semilla según su especie, árboles frutales cuya semilla está en su fruto, según su especie. Y vio Dios que esto era bueno. Y fue la tarde y fue la mañana del tercer día. Entonces dijo Dios: "Haya lumbreras en la bóveda del cielo para distinguir el día de la noche, para servir de señales, para las estaciones y para los días y los años. Así sirvan de lumbreras para que alumbren la tierra desde la bóveda del cielo." Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para dominar en el día, y la lumbrera menor para dominar en la noche. Hizo también las estrellas. Dios las puso en la bóveda del cielo para alumbrar sobre la tierra, para dominar en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que esto era bueno. Y fue la tarde y fue la mañana del cuarto día. Entonces dijo Dios: "Produzcan las aguas innumerables seres vivientes, y haya aves que vuelen sobre la tierra, en la bóveda del cielo." Y creó Dios los grandes animales acuáticos, todos los seres vivientes que se desplazan y que las aguas produjeron, según su especie, y toda ave alada según su especie. Vio Dios que esto era bueno, y los bendijo Dios diciendo: "Sed fecundos y multiplicaos. Llenad las aguas de los mares; y multiplíquense las aves en la tierra." Y fue la tarde y fue la mañana del quinto día. Entonces dijo Dios: "Produzca la tierra seres vivientes según su especie: ganado, reptiles y animales de la tierra, según su especie." Y fue así. Hizo Dios los animales de la tierra según su especie, el ganado según su especie y los reptiles de la tierra según su especie. Y vio Dios que esto era bueno. Entonces dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, y en toda la tierra, y sobre todo animal que se desplaza sobre la tierra." Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó. Dios los bendijo y les dijo: "Sed fecundos y multiplicaos. Llenad la tierra; sojuzgadla y tened dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra." Dios dijo además: "He aquí que os he dado toda planta que da semilla que está sobre la superficie de toda la tierra, y todo árbol cuyo fruto lleva semilla; ellos os servirán de alimento. Y a todo animal de la tierra, a toda ave del cielo, y a todo animal que se desplaza sobre la tierra, en que hay vida, toda planta les servirá de alimento." Y fue así. Dios vio todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno. Y fue la tarde y fue la mañana del sexto día. Génesis 1: 1 – 31. Dios tiene la melodía de la Biblia, ya que es el protagonista principal en los primeros 39 libros de la Biblia, el Antiguo Testamento desde Génesis hasta Malaquías. El carácter de una canción se puede encontrar en la melodía, la canción puede tener un carácter romántico, bailable, clásico, rock, pop, balada, etc... En la voz de una persona se puede determinar su carácter. La voz de Dios Padre es potente, es melódica, es imponente. Jesús manifestó a la mujer Samaritana la naturaleza de Dios, Dios es espíritu. Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre busca a tales que le adoren. Dios es Espíritu; y es necesario que los que le adoran, le adoren en espíritu y en verdad. Juan 4: 23 – 24. Dios Padre es Espíritu. Su carácter melódico se debe a los instrumentos de cuerda, arpas. Dios es un océano, un mar de melodías y es el Espíritu Santo quien nos la revela. Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; pero una sabiduría, no de esta edad presente, ni de los príncipes de esta edad, que perecen. Más bien, hablamos la sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta que Dios predestinó desde antes de los siglos para nuestra gloria. Ninguno de los príncipes de esta edad conoció esta sabiduría; porque si ellos la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de la gloria. Más bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio ni oído oyó, que ni han surgido en el corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero a nosotros Dios nos las reveló por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las cosas profundas de Dios. Pues ¿quién de los hombres conoce las cosas profundas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así también, nadie ha conocido las cosas profundas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu de este mundo, sino el Espíritu que procede de Dios, para que conozcamos las cosas que Dios nos ha dado gratuitamente. De estas cosas estamos hablando, no con las palabras enseñadas por la sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, interpretando lo espiritual por medios espirituales. 1 Corintios 2: 6 – 13. El Espíritu nos ayuda a encontrar la melodía base, variando la duración, la altura, la entonación o línea melódica y el ritmo identificándolas y dándoles un carácter fluido a nuestra oración. LA VOZ DE DIOS PADRE Juan escucho la voz de Dios Padre La voz es una de las características propias de cada persona, está se determina por la respiración, la afinación, la vocalización, etc... Juan escucho en una ocasión la voz de Dios Padre en Apocalipsis y la describió la voz como el sonido del estruendo de muchas aguas, como el sonido de un trueno, la voz melodiosa como el conjunto de arpistas cuando tocan sus arpas. Oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas y como la voz de un gran trueno. Y la voz que escuché era como de arpistas cuando tocan sus arpas. Apocalipsis 14: 2. UN HOMBRE QUE CONOCIÓ LA MELODÍA DE DIOS Cuando hay una melodía, hay un instrumento que lleva la melodía y los demás instrumentos sirven de acompañamiento. En el antiguo testamento escoge un instrumento, a David como príncipe de su pueblo. En el Nuevo Testamento escoge como instrumento a Pablo. 10 Había cierto discípulo en Damasco llamado Ananías, y el Señor le dijo en visión: -Ananías. El respondió: -Heme aquí, Señor. 11 El Señor le dijo: -Levántate, vé a la calle que se llama La Derecha y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo de Tarso; porque he aquí él está orando, 12 y en una visión ha visto a un hombre llamado Ananías que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. 13 Entonces Ananías respondió: -Señor, he oído a muchos hablar acerca de este hombre, y de cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén. 14 Aun aquí tiene autoridad de parte de los principales sacerdotes para tomar presos a todos los que invocan tu nombre. 15 Y le dijo el Señor: -Vé, porque este hombre me es un instrumento escogido para llevar mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel. 16 Porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. Hechos 9: 10 – 15. Veamos el proceso como fue escogido David. SAÚL DESOBEDECE POR PRIMERA VEZ. Cuando Saúl desobedece por primera vez, Samuel le dice que Jehová se busca un hombre conforme al corazón de Dios. Cuando los hombres de Israel se vieron en aprietos, porque el pueblo fue puesto en apuros, se escondieron en cuevas, grietas, peñascos, fosas y cisternas. Y algunos de los hebreos cruzaron el Jordán hacia la tierra de Gad y de Galaad. Saúl estaba aún en Gilgal, y todo el pueblo iba tras él, temblando. El esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había señalado. Pero como Samuel no venía a Gilgal y el pueblo se le dispersaba, Saúl dijo: -Traedme el holocausto y los sacrificios de paz. El ofreció el holocausto. Y sucedió que al acabar de ofrecer el holocausto, he aquí que venía Samuel. Saúl le salió al encuentro para saludarle, y Samuel le preguntó: -¿Qué has hecho? Saúl respondió: -Cuando vi que el pueblo se me dispersaba, que tú no venías en el plazo señalado y que los filisteos estaban reuniéndose en Micmas, entonces pensé: Los filisteos descenderán ahora a Gilgal contra mí, y yo no he implorado el favor de Jehová. Por eso me vi forzado y ofrecí el holocausto. Entonces Samuel dijo a Saúl: -Has actuado torpemente. No guardaste el mandamiento que Jehová tu Dios te dio. ¡Pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre! Pero ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un hombre según su corazón, a quien Jehová ha designado como el soberano de su pueblo, porque tú no has guardado lo que Jehová te mandó. 1º Samuel 13: 6 – 14. SAÚL DESOBEDECE POR SEGUNDA VEZ Y ES DESECHADO. Samuel dijo a Saúl: -Jehová me envió para ungirte como rey de su pueblo Israel. Escucha, pues, ahora las palabras de Jehová. Así ha dicho Jehová de los Ejércitos: Yo castigaré a Amalec por lo que hizo a Israel, porque se le opuso en el camino cuando subía de Egipto. Vé ahora y ataca a Amalec; destruye completamente todo lo que le pertenece. No le perdones la vida; mata a hombres y mujeres, a niños y bebés, vacas y ovejas, camellos y asnos. Saúl convocó a la gente y les pasó revista en Telaim: 200.000 de infantería más 10.000 hombres de Judá. Saúl fue a la ciudad de Amalec y puso una emboscada en el arroyo. Entonces Saúl dijo a los queneos: -Idos, apartaos y salid de en medio de los amalequitas, no sea que yo os destruya juntamente con ellos; porque vosotros tuvisteis misericordia de todos los hijos de Israel cuando subían de Egipto. Entonces los queneos se apartaron de en medio de los amalequitas. Y Saúl derrotó a los amalequitas desde Havila hasta las inmediaciones de Shur, al este de Egipto. Capturó vivo a Agag, rey de Amalec, y destruyó a filo de espada a todo el pueblo. Sin embargo, Saúl y el pueblo perdonaron la vida a Agag, a lo mejor de las ovejas y de las vacas, de los animales engordados, de los carneros y de todo lo bueno, lo cual no quisieron destruir. Pero destruyeron todo lo despreciable y sin valor. JEHOVÁ DESECHA A SAÚL Entonces Jehová habló a Samuel diciendo: -Me pesa haber puesto a Saúl como rey, porque se ha apartado de mí y no ha cumplido mis palabras. Samuel se apesadumbró y clamó a Jehová toda aquella noche. Samuel madrugó para ir a encontrarse con Saúl por la mañana, y le avisaron a Samuel diciendo: -Saúl se fue a Carmel, y he aquí que se erigió un monumento. Cuando volvió, prosiguió y descendió a Gilgal. Samuel vino a Saúl, y Saúl le dijo: -¡Jehová te bendiga! He cumplido la palabra de Jehová. Samuel preguntó: -Entonces, ¿qué es ese balido de ovejas en mis oídos y el mugido de vacas que oigo? Saúl respondió: -Las han traído de Amalec. El pueblo perdonó la vida a lo mejor de las ovejas y de las vacas, para ofrecerlas en sacrificio a Jehová tu Dios. Pero lo demás lo destruimos. Entonces Samuel dijo a Saúl: -¡Basta! Voy a declararte lo que Jehová me dijo anoche: Saúl le dijo: -Dilo. Samuel dijo: -Aunque eras insignificante ante tus propios ojos, ¿no fuiste hecho cabeza de las tribus de Israel? ¿No te ha ungido Jehová como rey sobre Israel? Jehová te ha encomendado una misión y te ha dicho: Vé y destruye completamente a esos pecadores de Amalec. Hazles la guerra hasta que los extermines. ¿Por qué, pues, no has obedecido la voz de Jehová? ¿Por qué te lanzaste sobre el botín e hiciste lo malo ante los ojos de Jehová? Saúl respondió a Samuel: -He obedecido la voz de Jehová y fui a la misión que Jehová me encomendó. He traído a Agag, rey de Amalec, y he destruido completamente a los amalequitas. Pero el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, lo mejor del anatema, para sacrificarlas a Jehová tu Dios en Gilgal. Entonces Samuel preguntó: -¿Se complace tanto Jehová en los holocaustos y en los sacrificios como en que la palabra de Jehová sea obedecida? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención es mejor que el sebo de los carneros. Porque la rebeldía es como el pecado de adivinación, y la obstinación es como la iniquidad de la idolatría. Por cuanto tú has desechado la palabra de Jehová, él también te ha desechado a ti, para que no seas rey. Entonces Saúl dijo a Samuel: -Yo he pecado; porque he quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras, temiendo al pueblo y accediendo a su voz. Perdona, por favor, mi pecado, y vuelve conmigo para que yo adore a Jehová. Pero Samuel respondió a Saúl: -No volveré contigo, porque has desechado la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado a ti, para que no seas rey sobre Israel. Cuando Samuel se volvió para marcharse, Saúl se asió del extremo de su manto, el cual se rasgó. Samuel le dijo: -Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel y lo ha dado a tu prójimo, que es mejor que tú. Además, la Gloria de Israel no mentirá ni se arrepentirá, porque él no es hombre para que se arrepienta. Y Saúl respondió: -Yo he pecado; pero ahora hónrame, por favor, en presencia de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, volviendo conmigo para que yo adore a Jehová tu Dios. Entonces Samuel volvió tras Saúl, y Saúl adoró a Jehová. Después Samuel dijo: -¡Tráeme a Agag, rey de Amalec! Agag vino a él alegremente, pensando: Ciertamente ya ha pasado la amargura de la muerte. Pero Samuel dijo: -¡Así como tu espada dejó sin hijos a las mujeres, así tu madre quedará sin hijo entre las mujeres! Entonces Samuel descuartizó a Agag delante de Jehová, en Gilgal. Después Samuel se fue a Ramá, y Saúl subió a su casa en Gabaa de Saúl. Hasta el día de su muerte Samuel no volvió a ver a Saúl, pero Samuel lloraba por Saúl. Y a Jehová le pesaba el haber constituido a Saúl como rey sobre Israel. SAMUEL UNGE A DAVID COMO REY Entonces Jehová dijo a Samuel: -¿Hasta cuándo has de llorar por Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena de aceite el cuerno y vé; yo te enviaré a Isaí, de Belén, porque de entre sus hijos me he provisto de un rey. Samuel preguntó: -¿Cómo voy a ir? Si Saúl se llega a enterar, me matará. Jehová respondió: -Toma contigo una vaquilla del ganado, y di: He venido para ofrecer un sacrificio a Jehová. Invita a Isaí al sacrificio; yo te enseñaré lo que has de hacer, y tú me ungirás al que yo te diga. Samuel hizo lo que dijo Jehová. Cuando llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a recibirle temblando y preguntaron: -¿Es pacífica tu venida? El respondió: -Sí, es pacífica. Vengo para ofrecer un sacrificio a Jehová. Purificaos y venid conmigo al sacrificio. Después de purificar a Isaí y a sus hijos, los invitó al sacrificio. Y aconteció que cuando ellos llegaron, él vio a Eliab y pensó: ¡Ciertamente su ungido está delante de Jehová! Pero Jehová dijo a Samuel: -No mires su apariencia ni lo alto de su estatura, pues yo lo he rechazado. Porque Jehová no mira lo que mira el hombre: El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. Luego Isaí llamó a Abinadab y lo hizo pasar ante Samuel, quien dijo: -Tampoco a éste ha elegido Jehová. Después Isaí hizo pasar a Sama. Y Samuel dijo: -Tampoco a éste ha elegido Jehová. Isaí hizo pasar a siete de sus hijos ante Samuel, y éste dijo a Isaí: -Jehová no ha elegido a éstos. Entonces Samuel preguntó a Isaí: -¿Son éstos todos los jóvenes? Y él respondió: -Todavía queda el menor, pero he aquí que está apacentando las ovejas. Samuel dijo a Isaí: -Manda a traerlo, porque no nos sentaremos a comer hasta que él llegue aquí. Isaí mandó por él, y le hizo entrar. Era de tez sonrosada, de bellos ojos y de buena presencia. Entonces Jehová dijo: -¡Levántate y úngelo, porque éste es! Samuel tomó el cuerno de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos. Y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová descendió con poder sobre David. Luego Samuel se levantó y regresó a Ramá. DAVID TOCA EL ARPA PARA SAÚL El Espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y un espíritu malo de parte de Jehová le atormentaba. Entonces los servidores de Saúl le dijeron: -He aquí, un espíritu malo de parte de Dios te atormenta. Diga nuestro señor a tus servidores que están delante de ti, que te busquen a alguien que sepa tocar el arpa; para que cuando el espíritu malo de parte de Dios venga sobre ti, él toque con su mano, y tú te sientas bien. Y Saúl respondió a sus servidores: -Buscadme, por favor, alguno que toque bien, y traédmelo. Entonces uno de los criados respondió diciendo: -He aquí, he visto a un hijo de Isaí, de Belén, que sabe tocar. El es valiente, hombre de guerra, prudente de palabra, de buena presencia; y Jehová está con él. Saúl envió mensajeros a Isaí, diciendo: Envíame a tu hijo David, el que está con las ovejas. Entonces Isaí tomó un asno cargado de pan, un odre de vino y un cabrito, y los envió a Saúl por medio de su hijo David. Cuando David vino a Saúl, se quedó a su servicio. Saúl le estimaba mucho y le hizo su escudero. Saúl envió a decir a Isaí: Por favor, permite que David se quede a mi servicio, porque ha hallado gracia ante mis ojos. Y sucedía que cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y la tañía con su mano. Y Saúl hallaba alivio y se sentía mejor. Así el espíritu malo se apartaba de él. 1º Samuel 15: 1 – 16: 23. Cuando Saúl era atormentado por un espíritu malo, necesitaba una dulce melodía para tener alivio, estar mejor y que el espíritu malo se apartara. David tañía un arpa, un instrumento de cuerda que está relacionada con la melodía de la canción, apela directamente con el espíritu. Dios Padre es Espíritu. El arpa de David y la voz de Dios tienen el mismo lenguaje; por lo tanto David tenía la unción y la autoridad de Dios sobre los espíritus malos. David es un hombre conforme al corazón de Dios, por la comunión que David tenía cuando tocaba el arpa. David interpretaba el arpa para alabar a Dios. (Ver los Salmos. Alabadle con salterio y arpa… Salmo 150: 3). Creo que David es un hombre conforme al corazón de Dios, porque tiene el mismo lenguaje que Dios, al tocar el arpa. Dios vio en un momento en Génesis que todos tenían un mismo lenguaje. Toda la tierra tenía un solo idioma y las mismas palabras. Pero aconteció que al emigrar del oriente, encontraron una llanura en la tierra de Sinar y se establecieron allí. Entonces se dijeron unos a otros: Venid, hagamos adobes y quemémoslos con fuego. Así empezaron a usar ladrillo en lugar de piedra, y brea en lugar de mortero. Y dijeron: Venid, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue al cielo. Hagámonos un nombre, no sea que nos dispersemos sobre la faz de toda la tierra. Jehová descendió para ver la ciudad y la torre que edificaban los hombres. Entonces dijo Jehová: He aquí que este pueblo está unido, y todos hablan el mismo idioma. Esto es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada les impedirá hacer lo que se proponen. Vamos, pues, descendamos y confundamos allí su lenguaje, para que nadie entienda lo que dice su compañero. Así los dispersó Jehová de allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por tanto, el nombre de dicha ciudad fue Babel, porque Jehová confundió allí el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los dispersó sobre la faz de toda la tierra. Génesis 11: 1 - 9

10
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.