MAKIABLO
Usuario (Argentina)
Considerando la altísima tasa de nulidades (antes) y divorcios (ahora) en parejas que ni siquiera alcanzan a cumplir dos años de matrimonio; tomando en cuenta las ridículas expectativas que tiene la gente acerca de la vida de a dos y, especialmente, con el ánimo de ayudar a derribar esa idea tan políticamente correcta y tan peligrosa acerca de que hay que casarse y hay que vivir en familia porque así está hecho el mundo, es que he escrito este manifiesto; este manual de doce puntos, para advertir de varios de los terribles riesgos que conlleva el concubinato o la vida de casados. Veamos. 1. Si eres soltero haces lo que quieras, como quieras, con quien quieras, a la hora que quieras y donde quieras. No avisas ni das explicaciones porque vas a llegar tarde. Eres dueño de tu vida y tu vida no tiene dueña. 2. Puedes seguir viviendo en tu pieza, pocilga, cabaña, departamento o penthouse de soltero y no es necesario arrendar otro lugar con dos baños. Porque, seamos honestos, qué desagradable es tener que compartir el trono, ¿o no? 3. Se puede ver tele hasta las cinco de la mañana en la pieza, escuchar música sin necesidad de usar audífonos para evitar “molestarla”, trabajar en el computador sin tener que teclear despacito, jugar Nintendo con ruido y todo, hablar por celular en voz alta y hasta gritar de rabia. 4. No hay que pedir perdón trece veces a la semana, cada vez que uno se condorea. ¿Por qué a las mujeres les fascina someternos, humillarnos y obligarnos a la disculpa compulsiva? 5. Puedes comer en la cama, estar todo el fin de semana sin “hacer” la pieza, no es obligatorio usar el lavavajillas “porque la cocina está asquerosa” y hasta es posible olvidarse del cepillo de dientes por más de 24 horas. 6. Nadie se da cuenta de que roncas. Y, mejor aún, nadie te despierta con ronquidos. 7. Te puedes dejar la barba la cantidad de tiempo que quieras porque, total, no vas a raspar a nadie que tenga la confianza de exigirte una afeitada “antes de”. 8. Puedes tener sexo sin amor. Es decir, puedes ser promiscuo, egoísta, sádico y narciso sin sentirte culpable. 9. Situación probable: te quedas trabajando hasta tarde, te vas a acostar y te das cuenta de que ella está usando tu almohada porque le encanta tu olor. No te atreves a despertarla y duermes pésimo porque necesitas tu roñosa e indispensable almohada. Si vives solo, no pasan estas cosas. 10. Tampoco pasa que te pidan, te rueguen o te chantajeen para que duermas abrazado con ella. ¿Por qué las mujeres no entienden de una vez por todas que tienen al menos dos grados más de temperatura corporal y que, por lo tanto, son lo más parecido a una estufa prendida al máximo? Uffff. 11. Te evitas una situación dramática: darte cuenta de que ella usa placa de relajación para ganarle al bruxismo. 12. Si vives solo no tendría por qué interesarte buscar en el diccionario español-inglés la palabra “fart”. No sé qué puede ser más terrible: que quedes en evidencia o que queden en evidencia. 13.- Porque el matrimonio convierte el pequeño anillo que regalas (o te regalan) en un grillete que te persigue por el resto de tu vida. 14.- Porque implica legitimar una institución en decadencia, y vamos, nadie quiere ser decadente en estos días. 15.- Porque hay que preocuparse de demasiadas cosas anexas a lo importante, que es que firmes el registro y te entreguen la maldita libreta. 16.- Porque es caro. Así de simple. 17.- Porque apenas empieza la ceremonia, el público presente especula sobre tu luna de miel. Si estás soltero y convives, tu vida entera puede ser una luna de miel... 18.- El matrimonio hace que engordes y/o que se te caiga el pelo. 19.- No te tenes que preocupar de quién administra qué cosa. Lo tuyo es tuyo, lo mío es mío, y eso, sin necesidad de firmar papel alguno, ni capitulación matrimonial extraña. 20.- La Fiesta de matrimonio no es en verdad una fiesta de matrimonio, sino que el funeral y último posible reventón de tu soltería. Y digo posible porque en verdad estás tan cansado, preocupado de que todos los invitados lo estén pasando bien, que ni siquiera lo disfrutas. 21.- Porque, aunque lo niegues, en tu frente se graban, como en un video juego, las palabras "GAME OVER". 22.- Porque, como diría Coco Legrand, la que era tu polola/novia/o el término que quieras usar, pasa de erótica a neurótica. DT. Backar: Porque siempre es mejor convivir. Además, es más fácil escapar. Como decía un tío en su época de sabiduría y lucidez mental (esto es, antes de casarse) "Convivir es ideal. Haces lo mismo que hacen los casados, y el que se aburre, se viste y se va". Elocuente, ¿No creen?