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Primer post: 12 jun 2012Último post: 12 jun 2012
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Lugares Cátaros cuando la Cruzada Contra los Albigenses
Ciencia EducacionporAnónimo6/12/2012

Lugares Cátaros del Sur de Francia cuando la Cruzada Contra Los Albigenses Parte 1 He respetado los nombres propios en idioma francés para evitar confuciones, ya que la gran mayoría tienen su equivalente en lengua occitana (de Oc), y otros traducciones al español que no siempre son convenientes, sobre todo a la hora de intentar situarlos en un mapa. La excepción, ciertos nobles o reyes que en español es habitual encontrar sus nombres traducidos, como los Luises, o Ricardo Corazón de León. Adoso dos mapas que he hecho. Los puntos violetas con leyendas en negro, son los lugares nombrados en este texto. Los puntos en azul (texto en ese color) son sólo ciudades de referencia. En verde, los nombres de los departamentos. En rojo, los nombres de las regiones. El primer mapa es la región del Agenais (alrededores de Agen); el segundo es el resto, regiones de Aquitaine, Midi-Pyrennées, Languedoc y Roussillon (estas dos últimas forman actualmente una misma región administrativa). Albi Los herejes fueron en el siglo XI llamados “albigenses” y la cruzada que desató el Papa Inocencio III fue contra los albigenses. Sin embargo, la ciudad de Albi no fue cuna de los Puros o Perfectos _que es como ellos mismos se llamaban_. Sucedió que en una oportunidad, en el año 1145, Saint-Bernard (San Bernardo) anduvo predicando por esta ciudad, descubriendo gérmenes de una nueva religión cristiana, la de los Puros. Al ser Albi el primer referente, el clero europeo le comenzó a llamar “albigense”, doctrina que fue acusada de hereje en el concilio de Lombers de 1176. El catarismo fue un movimiento religioso organizado que apareció en el siglo XI, y que después de ganar los medios populares se extendió rápidamente a las élites sociales altas y la nobleza. Considerados enseguida herejes por la Iglesia Católica, fueron desdeñados en un primer momento por los ciudadanos comunes. Pero luego de observar la manera acéptica y recatada en que vivían comenzaron a simpatizar con ellos y a convivir de la misma manera que lo hacían con los judíos. Esto encendió la ira de varios obispos católicos que incurrieron en excesos mucho antes de que el Papa ordenara las cruzadas. Gavaudun Pequeño poblado que se levantaba sobre acantilados al sur de Biron. Los cátaros de la región se refugiaban allí, en una gruta a la que fortificaron. Luego levantaron sobre ésta un castillo. A finales de 1164, el obispo de Périgueux se presentó allí liderando una armada, y masacró a toda la población. Del castillo, que fue abandonado, sólo quedan ruinas y su torre, que fue arreglada en el S. XIV. Saint-Félix-Lauragais En el año 1167 la iglesia de Toulouse trajo al obispo Niquinta de Constantinopla para el primer concilio Cátaro o de los Puros, que se celebró en el castillo de Saint-Félix Lauragais (entonces llamada Saint-Félix-de-Caraman). Según lo que que argumenta el historiador Guillaume Besse, muchísima gente de varias regiones francesas, particularmente de las actuales Midi-Pyrénées y Languedoc-Roussilion, se juntaron allí para recibir el consolamentum, sacramento porpio de los Puros, administardo entonces por este obispo, que para ellos tenía una calidad de Papa. Entre estos se encontraban Robert Spernone del consejo francés de iglesias, Sicard Cellarier, obispo de Albi, Bernard el Catalán de la iglesia de Carcassonne, e incluso miembros del consejo de la iglesia de Agen y de Lombardía. Se nombraron nuevos representantes de estas iglesias reconocidas a partir de entonces Puras, y a Robert d’Espernone se lo nombra obispo de la Iglesia francesa. Luego se dividen los territorios en los que cada una tendrá alcance, llegando la de Toulouse incluso hasta Lérida, en España. Abadía de Alet Desde 1167 a 1197 el abad Pons Amiel predica el catolicismo desde la abadía de Alet, y es quien se encarga de dotar la ciudad de murallas. En esta época los ingleses andaban buscando extender sus posiciones en el continente, mientras que desde el sur les amenazaba el rey de Aragón, que tenía un aliado en su vasallo, el Conde de Toulouse, ciudad cercana. Cuando fallece en 1197, Bertrand de Saissac quien simpatizaba con los Puros, tutor de Raymond-Roger de Trencavel (que entonces tenía 9 años) no quiso un abad católico en Alet, por lo que intervino por la fuerza en la designación del suyo. Entró por la fuerza en la abadía, y tras la muerte de varios curas échó del lugar al elegido por el clero: Bernard de Saint-Ferréol. Luego desenterró de su tumba a Amiel para, sentándole en su trono, hacer la parodia de otra elección, de la que resultó como nuevo abad un amigo suyo, Bosol. Los católicos no volverán a tener el poder de la abadía hasta 1318 para luchar contra todo tipo de herejía, volviéndose un valuarte de la inquisición en la región del Midi. De esta primera abadía se puede apreciar poco ya que los Hugonotes la destruyeron parcialmente en 1557. Los Puros teologizaban sobre la existencia de un principio del mal en el origen del mundo material. Al Buen Dios que rige sobre el mundo espiritual se le opone entonces el mundo material gobernado por Satán. El hombre no es más que un espíritu encerrado en la materia por una astucia del demonio. Los Puros deseaban liberar al hombre de la materia y devolverle su pureza divina. Por medio del consolamentun _ que consistía en la imposición de manos para recibir al Espíritu santo_ son devueltos a la luz, siendo entonces llamados Puros o Perfectos. Este sacramento, variante cátara del bautismo cristiano, fue lo que más molestó a la Iglesia católica de entonces, pues si bien en su significación eran muy similares, recibir el consolamentum _que sólo se oficiaba a los adultos_ representaba la aceptación de un cambio de vida, aceptar que hasta ese momento se había vivido fuera del sendero luminoso y comenzar a caminar por éste. La persona se libraba a una vida sin excesos sexuales, sin ostentaciones de ningún tipo, sin acumulación de riquezas para beneficio personal, el respeto al que vive en congregaciones diferentes y por lo tanto actúa distinto, entre otras cosas que no convenían al Papado, que esperaba otro tipo de actitudes por parte de los católicos, sobre todo a la hora de ser la Iglesia financiada por medio del diezmo. Ya entrado el siglo XIII, el Papa Inocencio III como jefe de la Iglesia Católica, estas regiones de la Francia actual presentaban una característica particular en su política, que vale tener en cuenta para entender lo que vendrá luego, divididas en feudos de diferentes señores que tenían en común sostener a los Perfectos. Raymond VI era el Conde de Toulouse, dominando la zona entre los valles de río Garonne, la región de Agen, el Rouergue y el Quercy, a lo que se sumaban poseciones en la Alta Provenza. Rendía vasallaje a la Corona de Aragón, regida entonces por Pedro II de Aragón. Bernard IV Conde de Comminges y de Bigorre, primo hermano del anterior, y su vasallo en tanto que señor de Samatan y Muret. Raymond Roger I, Conde de Foix, vasallo del Conde de Toulouse. Raymond Roger Trencavel, sobrino de Raymond VI, que poseía los vizcondados de Carcassonne, Limoux, Albi y Béziers. Por otra parte, la familia Trencavel rendía homenaje a la Corona de Aragón y lógicamente al Conde de Toulouse, manteniendo alianzas con el vizcondado de Minerve. Las cinco diócesis de Perfectos, Narbonne, Albi, Carcassonne, Cahors y Toulouse, ocupaban casi exactamente los territorios de influencia de estos grandes señores, y gracias a éstos podían ejercer su acción ante la incapacidad de reacción de los católicos. Los acépticos Perfectos eran minoría, pero el pueblo los toleraba y apreciaba. Ante tal alarmante situación, Inocencio III escribió en 1198 una carta a sus arzobispos en la que les instaba a castigar a los herejes, proscribirles y confiscar sus bienes, además de darles plenos poderes para excomulgar, pronunciar interdictos, e incluso sustituir prelados por hombres más convincentes. Esta disposición abarcó a toda la región cátara en el 1200. Fontfroide La abadía de Fontfroide fue fundada en s.XI bajo la égida de los benedictinos. Pasa a los cistercianos en 1145, con los que conoce esplendor y acumula poder. En el año 1203 Inocencio III designa a dos hermanos cistercienses de la Abadía de Fontfroide, Raoul de Fontfroide y Pierre de Castelnau, como sus legados. Desde la abadía intiman al Conde de Toulouse en la extirpación de la herejía de los perfectos. Al año siguiente, Pedro II de Aragón se reúne con el clero en Béziers, y si bien reconoce sus respetos a la Santa Sede, deja en claro que no hará uso de la espada contra sus vasallos, sino que las utilizará en su defensa en caso de verles en peligro. En mayo de 1206 estos abades, a los que se sumó Arnaud Amaury de Cîteaux, se encuentran con Diego de Aceves, obispo de Osma, y Domínico de Guzmán _que luego fundaría la orden de los Dominicanos_ quienes expresan que es imposible cambiar el comportamiento de los clérigos, que era de lo que más se quejaba la gente, ya que les veía ostentosos, y sólo cuando venían por el diezmo. Por lo que debían dedicarse a la predicación, pero con la imperativa condición de mostrarse pobres e, imitando a los perfectos, ir caminando, de dos en dos, tal como lo habían hecho los apóstoles. Fanjeaux Ese mismo año, Domínico de Guzmán terminó instalándose en Fanjeaux, donde durante 9 años libró su combate contra los Perfectos por medio de las armas de la fe, creando el Monasterio de Prouilhe para muchachas que habían decidido convertirse o volver al catolicismo. Entre 1209 y 1214 en que Guzmán desarrolla la orden de los dominicanos, Fanjeaux será el cuartel general de Simon de Montfort en su lucha contra el Conde de Toulouse. Los cistercienses veían los progresos de Guzmán con pesimismo, ya que llevaba mucho tiempo la predicación, a pesar de sus logros. Es así que en 1208 Pierre de Castelnou, legado papal, es asesinado en Saint-Gilles, tras su fallido intento de que los señores del Languedoc y del Midi no empleasen ni sostuviesen a herejes como Judíos y Perfectos. La muerte es falsamente atribuida al Conde de Toulouse, Raymond VI. El Papa Inocencio III encuentra la excusa ideal para poder arremeter de golpe contra este fuerte sostén de los Perfectos. Pronuncia un anatema en su contra, declarando sus tierras entregadas como presa, lo que involucraba al rey de Francia, Philippe Auguste y todos sus vasallos, en asumir la gesta. Pero lamentablemente, el rey ya debía mantener un gran ejército en su guerra contra Inglaterra. Por lo que en marzo de 1208 dirige una carta a todos los obispos y señores bajo su éjida, incitando a la lucha contra los herejes, tal como se la inspirase Dios, prometiendo la absolución de todos los pecados y el paraíso a los muertos en combate, tal como a los cruzados en Tierra Santa, y las tierras arrebatadas a quienen las limpiasen de estos herejes. Logró así formar un ejército fuerte que podría fácilmente reducir a un territorio dividido en numerosos feudos y, por lo tanto, mal defendido. El Papa nombra a Armand Amaury, el abad de Cîteaux, jefe religioso de la expedición, mientras que Simon de Montfort, barón de Amaury en los alrededores de París, el jefe militar de la cruzada. La concentración de tropas tuvo lugar en Lyon, donde se juntaron unos 20.000 caballeros, más de 200.000 ciudadanos y campesinos, y numerosa gente del clero que se pusieron en movimiento hacia Toulouse. Es necesario no dejar de tener en cuenta que la cruzada no es ordenada contra los “cátaros” (nombre aun inexistente que es dado a los Puros mucho después), sino que el Papa Inocencio III utiliza la palabra “albigenses”, que si bien en toda Europa significaba pertenecer a la religión de los Puros, en Francia tenía una acepción más amplia. No sólo designaba a los Puros o Perfectos, sino a todos aquellos que, predicando la libertad de conciencia se alejaban de los cánones de la Iglesia y rechazaban reconocer la autoridad de los papas en cuestiones de fe. Por lo tanto no designa sólo a herejes de sectas diferentes, sino también a aquellos que favorecen su progreso, o que optaron por su defensa cuando la guerra contra éstos se hizo abierta. Béziers Raymond-Roger Trencavel viajó a encontrarse con los cruzados para intentar un acuerdo. Al ser sospechoso de herejía, Simon de Montfort no quiso tratar con él, por lo que retorna a Béziers, pone a la ciudad en estado de defensa, y parte hacia Carcasonne a hacer lo mismo. El 21 de julio se 1209, los cruzados logran someter Béziers, ciudad en la que vivían unos 200 cátaros entre una gran población de comprensivos católicos. Montfort decidió el exterminio de la población, sin importar su filiación religiosa, luego de que Arnauld Amalric, legado papal, pronunciara la fatídica frase “¡Matadlos a todos. Dios reconocerá a los suyos!”. La muchedumbre intentó refugiarse en la iglesia, pero hasta allí llegó la orden del clero y fueron todos muertos a golpes de espada sin tener en cuenta edad ni sexo. Los que vivían más allá de las murallas también fueron ajusticiados, mutilados o dejados ciegos. Esta primera masacre (habría otras) de unas 8000 personas, tuvo el fin de dar un golpe de efecto ante las otras poblaciones, para que no se resistiesen y entregasen a los herejes. Minerve La ciudad debe su nombre a un templo galorromano emplazado en el lugar, dedicado obviamente a la diosa Minerva. A pesar de que la ciudad estaba protegida por una doble muralla y levantarse sobre precipicios naturales junto al río Cesse, Simon de Montfort decidió atacarla ya que Aimery de Narbonne, quien formaba parte de los cruzados, férreo enemigo de Guilhem, argumentó que los habitantes de esa ciudad asolaban Narbonne con raídes. El asedio duró 10 semanas. Establece 3 catapultas con las que ataca al pueblo y una cuarta contra el abastecimiento de agua de la ciudad. El vizconde Guilhem de Minerve y los 200 hombres de su guarnición no podían resistir mucho tiempo. Finalmente, el 22 de julio de 1210, la rueda de Saint-Rustique (de San Rústico), que proveía de agua a la ciudad, fue rota y Guilhem obligado a negociar la rendición de la ciudad. El castillo y parte de la ciudad fueron incendiados. Aproximadamente de 150 a 180 Perfectos fueron quemados vivos cuando rechazaron renunciar a su fe, que era lo que les exigía el obispo Arnaud Amaury. El cronista cisterciense Vaux de Cernay escribió que no era necesario lanzar a los herejes a las llamas, ya que ellos fueron voluntariamente, ya que afirmaban que "ni la muerte ni la vida pueden separarnos de la fe a la cual estamos aferrados". La ciudad termina siendo abandonada para volverse el refugio de bandidos que, esta vez sí, aterrorizaron la región al punto que las quejas de los habitantes de los alrededores llevaron a Luis XIII ordenar su desmantelamiento en 1636. Agel Castillos como el de Agel, en los alrededores de Minerve, lograron subsistir sin sufrir daños, lo mismo que sus habitantes, por no resistirse a los cruzados, y sin que éstos encontrasen Perfectos entre sus habitantes (indudablemente éstos habían logrado huir mucho antes de su llegada). Hoy se encuentra muy bien mantenido y en él funciona una hostería privada. El edificio fue construido en el s. XII, y sin dudas fue reformado en la segunda década del s.XIII cuando pasó a manos de los cruzados. De esto dan fe las dos torres de una de sus naves, de base cilíndrica, rasgo típico de la arquitectura francesa medieval, que contrastan con las demás de base octogonal (cuando no rectangular) propias de la arquitectura señorial de Languedoc y del Midi de época de influencia cátara. Carcassonne En el siglo VI a.C. una tribu gala fundó esta ciudad al margen del río Aude, a la que dio el nombre de Carcaso y que fortificaron cuando simbros y teutones asolaron el país. Ya bajo el yugo romano perteneció a la Narbonesa, siendo los muros galos reemplazados por otros más fuertes. Hacia el siglo XII los Trencavel, amos del lugar, comienzan la construcción de un castillo fortificado. Es aquí donde se refugia Raymond-Roger Trencavel, joven vizconde de la ciudad (tenía entonces 24 años) para intentar resistir a los cruzados luego de la masacre y saqueo de Béziers. El 1 de agosto de 1209 Amaury de Montfort ataca Carcassonne infructuosamente. Recién logra vencer la muralla 15 días después cuando recibe tropas de refuerzo enviadas por su padre, el que termina siendo el nuevo vizconde de la ciudad. Semanas más tarde, Raymond-Roger es asesinado en la torre donde había sido encerrado. En 1240, su hijo intentará reconquistar la ciudad, pero la presencia de la armada real le obligará a retirarse. San Luis (Luis VIII) la dota entonces de una segunda muralla para hacerla inexpugnable a la par de desalojar el poblado que se extendía alrededor de la primera, y decide la construcción de una fortificación del otro lado del río, que hoy se conoce como la ciudad baja. Hoy día es la única ciudad medieval fortificada que subsiste en Europa tal como fue construida. Castelnaudary Castelnaudary es un pueblo de planicie de gran implantación cátara. Su castillo no podría ser defendido mucho tiempo, por lo que cuando en 1209 Simón de Montfort se presentó, se entregaron sin ofrecer resistencia. Una cincuentena de Puros que no tuvieron tiempo de huir ni quisieron convertirse perecieron en la hoguera. Dos años después varios señores occitanos, entre los que se encontraban el Conde de Toulouse, el de Foix y el de Termes, intentaron recuperarla, pero fracasaron, a pesar de que la población, siempre hostil a los cruzados, les apoyaba. Recien Raymond VI de Toulouse en 1220 logra recuperarla, aunque por pocos años, ya que en 1226 las tropas leales a San Luis (Luis VIII), recién incorporadas a las cruzadas, lograron nuevamente confiscarla. Cuando tiene lugar el Tratadado de Meaux (1229) se acuerda la destrucción de su castillo. Mirepoix La ciudad de Mirepoix dependía del conde de Foix. Fue rápidamente ganada por el catarismo, abrigando numerosas casas de perfectos. Un concilio de 1206 daba cuenta de 600 Puros. Si bien su señor Pierre-Roger la defendió como le fue posible, Simon de Montfort la somete en 1209, para cederla a uno de sus lugartenientes, Guy de Lévis. No queda clara la manera en que la ciudad ha vuelto a manos de Pierre-Roger. Lo cierto es que el conde de Mirepoix está otra vez en sus trece cuando la defensa de Montségur (1244) en la que tuvo un rol destacado. Cierto es que en 1279 el desboronamiento de la represa de Puivert destruyò gran parte de la ciudad, y por esta razón se perdió numerosa documentación. Finalmente, el rey la devuelve a los de Lévis, y Jean (hijo de Guy) decide su reconstrucción. Lagarde Situado no lejos de Mirepoix, el castillo ha impresionado siempre por sus dimensiones. Edificado entre 1063 y 1065 por Ramiro de Navarra, rey de Aragón, conde de Barcelona, pertenecía en época de las cruzadas albigenses al conde de Mirepoix, por lo que al caer su ciudad capital, el castillo queda indefenso y es tomado por Montfort, y dado también a de Lévis. Agrandado aun más en el s. XIV, fue vendido cuando la Revolución, y terminó siendo usado como cantera. Caunes-Minervois La abadía de Caunes-Minervois fue fundada en el siglo VIII y afiliada desde su origen a la orden de los benedictinos. Se fue beneficiando del diezmo de la gente del lugar y alrededores, pero que empezaba a excasear a medida que progresaba la religión de los Puros, y los mismos católicos a quejarse de tener que dar dinero para sostener el lujo del clero, cuando ellos estaban cada día más pobres. El s.XIII trajo la buenaventura de las cruzadas contra los albigenses, y por señalar a Puros y Perfectos que vivían o andaban por la zona, como a quienes estaban sospechados de protegerles, se fue enriqueciendo con los bienes que a estos les eran expropiados. Sí ha legado un grandioso ejemplo de lo que ha sido en la zona de occitania el arte románico. Bram Bram es una ciudad fundada por los romanos bajo el nombre de Eburomagus (mercado de los Eburones, pueblo galo asentado allí). Con el tiempo, luego de diferentes asedios de pueblos invasores, la ciudad medieval se redelineó en calles circulares en torno a su castillo. Los cruzados llegaron en 1210 dirigidos por Simon de Monrfort desde Montlaur, acompañados por el cura Domínico de Guzmán (recuerden que es el hoy San Domínico). Luego de tres días de sitio la ciudad es tomada. A cada habitante Montfort mismo, ayudado por el santo que les tomaba de la nariz, cortó el labio superior con un cuchillo, y luego ordenó undirles los ojos. Sólo dejó tuerto a uno sólo para que pudiese guiarlo hacia los 4 castillos de Lastours. Lastours Las siluetas de los 4 castillos de Lastours (Cabaret, Tour Régine, Fleur d’Espine et Quertinheux) aun hoy nos dan la idea del orgullo de los señores feudales que los habitaban y la importancia de su poder. Dominando el valle del río Orbiel, los cuatro castillos controlaron por bastante tiempo el paso hacia las riquezas mineras de la Montagne Noire (Montaña Negra). Vasallos del Conde de Béziers y Carcacassonne, mantenían buenas relaciones con los monjes de la Abadía de Fontfroide. Sin embargo, los señores de Cabaret protegieron siempre a los Perfectos que se instalaron allí. Fue por lo que Montfort decidió su asedio, pero falló en un primer intento, siguiendo su ruta hacia Termes. Al año siguiente, a las vísperas de un nuevo asedio, Cabaret se somete junto con los otros 3 castillos, Pero las hostilidades hacia los cruzados de Montfort fueron retomadas rápidamente, por lo que soportará una nueva cruzada en 1227 que también fracasará. Recién pasarán al poder real en 1243, cuando el catarismo ha sido prácticamente sofocado por completo. Con el tiempo fueron abandonados y convertidos en ruinas que hoy cuesta conservar. Termes El castillo de Termes, construido en 1061, perteneció por muchos años a esta familia que conformaba una de las más grandes señorías del Bajo Languedoc. Raymond de Termes es un simpatizante de los Puros, mientras que su hermano Benoît designado obispo Perfecto. Por esta razón Simon de Montfort lo sitia férreamente durante 4 meses, de agosto a noviembre de 2010, destruyendo a fuerza de piquetas los muros, que los habitantes del castillo iban reconstruyendo. La fortaleza terminó sucumbiendo por la disentería generalizada debido al envenenamiento del agua de la cual se proveían. Raymond fue hecho prisionero y luego muerto, mientras que sus dos hijos, Olivier y Bernard fueron socorridos por la corte de Aragon. El castillo fue confiado a Alain de Roucy y cedido al rey de Francia en 1228. En 1240, Olivier de Termes, aliado con Trencavel logra recuperarlo, pero hacia 1248 debió someterse a la corona francesa, y partió junto a San Luis hacia Tierra Santa. Participó en la caída de Quéribus en 1255. El castillo cobijó a una guarnición militar hasta que en el año 1653 de decide su destrucción. Auriac La primera mención del castillo de Auriac data de 1028, en que es cedido a los hermanos de Auriac, en beneficio de Aton III de Carcassonne. Si bien eran vasallos del conde de Barcelona, su parroquia depende del arzobispo de Carcassonne, hasta que una bula del Papa Pascal II confirma la égida del arzobispado de Narbonne sobre el lugar. De todas maneras, son las cruzadas las que definen la fracción a la que apuntará el castillo, y con la caída de Carcassonne, se elige un nuevo dueño del norte (es decir, de lo que en ese momento era Francia) cuyo nombre no ha sido muy bien conocido pero parece ser De Lévis. Su posesión durará unos años hasta que en 1227, el arzobispo de Narbonne hace una nota al Papa declarando excesivos los derechos de posesión que se toman en la región los señores cruzados, incluyendo entre los ejemplo el castillo de Auriac, que le es dado. En el s.XVIII es abandonado y desde entonces no ha dejado de caer en ruinas, hasta que lo que quedó es inscripto en los Monumentos Históricos, en 1948. Durfort El castillo de Durfort se encuentra 3 km al norte del de Termes, sobre una colina a cuyos pies se extiende el poblado. Se sabe que hasta el s.X pertenecía a la abadía de Lagrasse, luego en 1093, por medio de una transacción pasó a manos de Bertrand de Durfort. A lo largo de los años, esta familia será vasalla del vizconde de Carcassonne y cliente de los señores de Termes y los Trencavel. Cuando los cruzados vienen en camino, el señor de Durfort se alínea al lado de los cátaros por su alianza con Olivier de Termes, por lo tanto el ataque por parte de Simon de Montfort será inevitable. Sin embargo, a pesar de tomarlo, el cruzado se lo deja en protección hasta 1215 en que lo cede a Alain de Roucy. Cuando en 1241 Olivier de Termes se somete al rey de Francia, recupera parte de sus posesiones, entre las que se encuentra el castillo que él mismo devuelve a los Durfort. Termina siendo abandonado en el s.XVIII. . Aguilar Construido en 1020, el castillo de Aguilar pertenecía a la familia Taillefer; luego pasa a manos de los señores de Termes. Si bien no sufrió ataques de los cruzados, sí fue confiscado por éstos a los Termes, hasta pasar a manos del rey de Francia. Cuando Olivier de Termes regresa junto a San Luis de Tierra Santa, este rey se lo devuelve como prueba de reconocimiento por sus acciones. Anda suelta por allí una historia que liga al castillo con el famoso, tan buscado y nunca hallado tesoro de los cátaros… pero eso ya es otra historia. Coustaussa El castillo de Coustaussa fue construido en el s.XI por los Trencavels. A finales del noviembre de 1210, Simon de Montfort y sus Cruzados lo encontraron ya abandonado, por lo que continuaron camino a Puivert. Parece ser que los habitantes de Coustaussa, como los de Bézu se habían desanimado después de la caída de Termes y huído hacia otras ciudades o fortalezas. Como muchas otras residencias, Coustaussa volvió a su lealtad tradicional el año siguiente. Según la "Historia Albigensis", Simon de Montfort estaba en Narbonne con un buen número de cruzados recién llegados cuando supo estas novedades. Inmediatamente se dirigió a Coustaussa y lo atacó durante varios días, hasta obtener su rendición. Recién entonces partió hacia Castelnaudary. Con el tiempo la residencia pasó a manos de la familia Montesquieu quienes lo mantuvieron en buenas condiciones hasta el s.XIX en que fue abandonado y liberado al pillaje. Durante la madrugada del 1 de noviembre de 1897, el abad de la parroquia de Coustaussa, Antoine Gélis fue brutalmente asesinado en su presbiterio. El crimen nunca fue del todo aclarado. Durante la investigación se pudo comprobar que este abad poseía grandes sumas de dinero que no había sido tomado por sus atacantes, pero que indudablemente es lo que habían querido conseguir. A partir de allí se vincula al cura con otro posible camino tomado por el tesoro cátaro, ligado al Santo Graal (o Grial) que él debería haber encontrado. El acontecimiento se conoce como el “misterio de Rennes-le-Chateau” (ciudad que se divisa desde allí). Pero esto también es otra historia. Belcastel-et-Buc Visible desde la ruta que lleva de Limoux a Termes, el castillo de Belcastel-et-Buc está situado a 3 km del poblado de Villardebelle con el que a veces se identifica su nombre. Se levanta a 510 m de altura al costado del arroyo del Buc, resultado de la resurgencia de varios cursos de agua cerca del lugar. Se lo encuentra registrado por primera vez en 1082. Sin embargo no hay rastros de su propietario ni de su filiación, aunque sí de haber sido atacado y abandonado al pillaje. Por su ubicación, es indudable que su dueño ha sido vasallo de Termes y abandonado el lugar a la caída de éste. La comuna a la que pertenece no ha logrado encontrar los medios económicos para rescatar las ruinas que aun sobreviven a la avasallante vegetación, y a la inclemencia del tiempo. Bézu Lo señores de Albedun (como en realidad debería llamarse el castillo, ya que Bézu es el nombre del poblado que domina) ocuparon el castillo entre los s. XI y XIII. Esta señoría formaba parte del Razès que pertenecía a los poderosos condes de Carcassonne. Muchos de los Albedun tuvieron excelentes relaciones con los templarios vecinos de Campagne-sur-Aude y de Rennes-le-Ch"teau. Bernard-Sermon d’Albedun fue uno de ellos, e incluso hizo importantes donaciones de dinero a la Orden. Ésta le dio en confianza la administración del pueblo de Esperaza y sus alrededores. Habiendo adoptado la fe de los Puros, Simon de Monfort llega para tomar el castillo, que Bernard-Sermon había abandonado junto con sus habitantes. Por una razón desconocida pero que intriga a los historiadores, Montfort se encarga de hacerle saber que le autoriza a continuar en éste. La posición de este señor de Albedun se vuelve entonces más fuerte. En 1229 decidió ocultar a un importante obispo cátaro, Guilhabert de Castres, como a un Perfecto, Guillaume-Bernard Hunaud. Enterado de esto, el rey de Francia le confisca Bézu para dárselo a Pierre de Voisins. Esta vez tampoco fue acusado abiertamente de herejía, permitiéndole incluso dejarse algunas tierras en la región donde continuó viviendo con su familia. Tampoco abandonó la fe cátara, al punto que en 1244 se presentó en Montségur para recibir el consolamentum del obispo perfecto Guilhabert. Puivert El sobrio castillo de Puivert domina el país de Quercorb, levantándose sobre un promontorio cercano al lago glaciar del mismo nombre. Durante los siglos X y XI fue el lugar de encuentro de los trovadores de la región, y donde Peire d’Auvergne compuso su "Galería Literaria". En horas de la cruzada albigense, su dueño era Bernard de Congost quien había adoptado la fe de los Puros. Su mujer, gravemente enferma, era cuidada por un Perfecto. En 1210, habiéndose apoderado Monfort de toda la región, rechaza jurarle lealtad, como era la costumbre medieval, y huye con su mujer agonizante a Montségur. Los habitantes lo defienden durante tres días hasta que cae en manos de los cruzados. Es entonces confiado a un lugarteniente de Montfort, Pons de Bruyères, quien se encargará de embellecerlo y agrandarlo. En 1279 tiene lugar en la zona una catástrofe. La represa que se levantaba sobre el lago habría cedido por trabajos que se estaban haciendo para complacer a una princesa aragonesa que vivía en territorio vecino, la que se quejaba de las olas. La represa y la princesa fueron arrastradas por la fuerte marea que se formó, y que arrasó las ciudades de Mirepoix y Chalabre hasta delinear un inmenso espejo de agua. Lavaur En marzo de 1211 Lavaur fue sitiado por Simon de Montfort. La ciudad cayó el 3 de mayo, luego de lo cual los cruzados se ensañaron con la población que no quería abandonar la religión de los Perfectos. El cronista católico Vaux de Cernay cuenta con alegría cómo Simon de Montfort es personalmente responsable de múltiples asesinatos en el lugar, a pesar de que en los estándares de la guerra medieval la matanza de prisioneros de guerra y de mujeres cautivas no era aceptable, y revestían el carácter de delitos contra la humanidad. El jefe de la guarnición, Aimeric-de-Montréal, fue ahorcado junto con sus 80 caballeros en horcas que Montfort pidió tuviesen forma de tenedor; éstas comenzaron a caerse al no aguantar el peso de los cuerpos, por lo que permitió entonces terminar de ejecutarlos con la espada. La hermana de Aimeric, Gerauda (o Geralda),fue brutalmente asesinada delante de la gente por el capellán de la ciudad, haciéndola introducir en un hoyo, siendo luego apedreada hasta quedar sepultada bajo las piedras. La Iglesia decidió que a partir de allí se quemarían vivos a los herejes, idea en la que mucho tuvo que ver el obispo Folquet de Toulouse, y fue la suerte que corrieron unas 400 personas. Finalmente el castillo fue demolido hasta los cimientos, y en su lugar se levantó una catedral que marcaría la victoria católica. Foix El país de Foix que formaba parte del ducado de Aquitania, luego del de Carcassonne, fue erigido como condado en el siglo XI. En 1002 el castillo y las tierras son legadas por Roger-Bernard de su padre, Roger le Vieux de Carcassonne. Plaza fuerte sumamente sólida que Simon de Montfort va a evitar de afrontar. En 1211, el conde de Foix, apoyado por el de Toulouse, sale al encuentro de éste y le vence en la batalla de Montgeyen, poniendo fin a cualquier aspiración cruzada de hacerse con el castillo. Ofuscado con tal derrota, y con la seguridad de que ambos condes han vuelto a sus territorios, Montfort se dedicará a atacar ciudades bajo la órbita de Toulouse hacia el norte, en la región de Agen. Miglos El castillo de Miglos no es mencionado en los relatos de estas cruzadas, pero sí se sabe que pertenecía al conde de Foix junto a otros como el de Olbier, de Quié, de Castel-Merle y de Génat. Sin embargo es mencionado en un inventario de 1213 en que se recuentan las plazas fuertes “transferidas” al rey de Francia. No es difícil suponer que en su camino hacia el norte del Agenais (o región de Agen) Simon de Montfort haya visto la oportunidad única de tomarlo, sabiendo que era regido por una familia simpatizante de la herejía de los Puros. A partir de entonces parece haber pasado por varias manos. Sin embargo, en la deposición que Arnaud de Miglos hizo en mayo de 1244, tiempo después de la caída de Montségur, además de reconocer haber provisto de armas al defensor de ese castillo, Pierre-Roger de Mirepoix, también indica haber “adorado” (sic) Perfectos en su castillo de Miglos. Esto le valió una estadía encerrado en una de las torres de la muralla de Carcassonne, siendo liberado 4 años después por el papa Inocencio IV. Cuando estalla la Revolución el castillo es seriamente dañado, y aun más cuando en 1830 estalla la llamada « revolución de las señoritas (demoiselles)». Biron El castillo de Biron data del s.XI. Los señores de Gontaut (o de Biron, según se les llame por el apellido o por su pertenencia noble) son sus propietarios, sospechados de mantener buenas relaciones con los Puros. El castillo es asediado varios días en 1211 por Simon de Montfort, hasta que obtiene su rendición. Luego la residencia “desaparece” por más de un siglo, hasta que durante la Guerra de los 100 Años es ocupada por una guarnición inglesa. Pronto tomado por los franceses, vuelve a ser ocupado por los ingleses, quienes antes de abandonarlo lo incendiarán parcialmente. En 1495 Pons de Gontaut es autorizado a edificar una nueva capilla en recompensa por su participación en la guerra de Italia al lado de Carlos VIII. La relación con los reyes de Francia será excelente hasta 1602, en que Charles Gontaut, duque de Biron es acusado de conspirar contra el rey a favor del rey de España y del duque de Savoie (Saboya), siendo ejecutado. La familia pierde entonces el título de duques. Durante estos años el castillo fue agrandado y embellecido. El paso de mano en mano posterior llevará a su degradación, si bien es devuelto a los Gontaut en 1720, y Charles-Armand le hará buenos arreglos. Degradado nuevamente durante la Revolución, es finalmente vendido en 1938 al Consejo General de Dordogne (el departamento francés donde se encuentra), el que se ha encargado de su restauración y mantención hasta el día de hoy. En la imagen se puede notar la parte antigua de la época cátara, hacia la derecha de la foto, y la iglesia posterior construida por Pons. El resto hacia atrás y la izquierda son las construcciones más nuevas, cuyos tejados y arquitectura contrastan con la parte antigua. La calidad de la piedra, la misma en todas las oportunidades, es lo que le da uniformidad y le aleja de ser un pastiche. Béynac Sin saberse a ciencia cierta desde cuándo data su construcción, se sabe que en 1194, Adhémar de Beynac muere sin dejar descendencia directa. Es cuando Ricardo Corazón de León que regresa a Aquitania luego de 10 años de estar cautivo, ofrece el castillo de Beynac al lugarteniente Mercadier, quien lo conserva hasta ser asesinado en el 1200. Los sobrinos de Adhémar recuperarán la propiedad para la familia. Como los Beynac son amigos del conde de Toulouse, Simon de Montfort les considera enemigos de la Iglesia. Se decide asaltar el castillo en 1214 que destruye parcialmente pero no logra confiscar. La represalia la tomará Gaillard de Beynac en 1217 al aliarse militarmente al conde de Toulouse para reconquistar Carcassonne. En 1350, Pons de Beynac es nombrado senescal de la región del Périgord por orden de Carlos VII, combatiendo contra los ingleses durante la Guerra de los 100 Años. En 1360 los ingleses logran alzarse con el castillo al que ocupan durante 8 años. La dinastía de los Beynac se apaga en 1753 al morir el último heredero barón. El casamiento entre Marie-Claude de Beynac con Chistophe de Beaumont produce el cambio de propietario. Ya en 1961, arruinados por su mantenimiento, los Beaumont lo venden al restaurador de Quéribus, Lucien Grosso. En este castillo se han filmado varias películas, entre éstas “Juande de Arco” de Luc Besson (1998), “La hija de d’Artañán” de Bertrand Tavernier(1994), “Los visitantes II” de Jean-Marie Poiré (1997). Montmaur La construcción del castillo se remonta a los s.IX-X. En 1030 pertenece a la señoría de Saint-Félix dependiente del vizcondado de Albi y por ende afiliada al condado de Toulouse. La residencia era regenteada por Bertrand de Montmaur y Sicard de Beaufort quienes, acusados de herejía por proteger a los Puros, fueron condenados a prisión perpetua. Fue pasando luego por varios dueños. Se salvó de la destrucción ordenada por Richelieu tras el pago de una suma de 18.000 libras por Raymond Cau, su propietario en ese momento. Después pasa a manos del ayuntamiento de Castres, que lo vende a finales del s.XX a un particular bajo contrato que expresa la adecuada mantención del edificio, y su apertura al público ciertas fechas al año. Castelnaud Castelnaud es un castillo vecino al de Beynac, que debido a un recodo del río Dordogne parecen estar mirándose. Es mencionado por primera vez en los escritos seguidos al asalto que sufre de parte de Simon de Monfort en 1214. Su dueño, Bernard de Casnac parece haber salvado la vida al jurar fidelidad a la fe católica, pero indudablemente juró en falso ya que dos años después es atacado por el arzobispo de Bordeaux quien prendió fuego al edificio. No hay dudas de que las llamas no podían hacer mucho frente a la mole de piedras que representaban estas residencias, ya que de 1259 a 1263 la fortaleza será tomada por el rey de Inglaterra que controla la región de Aquitania. Luego volverá a manos de sus antiguos propietarios, hasta que 100 años después Magne de Castelnaud, la única heredera, se casa con Nompar de Caumont. La fortaleza entonces se vuelve propiedad de la ciudad de Caumont, aliada desde tiempos remotos a los ingleses. Nompar es nombrado senescal por Enrique IV de Inglaterra, por lo que Castelnaud volverá a abrigar tropas de ese país, hasta que Carlos VII de Francia la retome en su lucha contra los hijos de la rubia Albión. Abandonado luego por los herederos en beneficio del castillo de Milandes, Castelnaud va cayendo en el olvido y en ruinas. En 1966 es declarado Monumento Histórico por el Gobierno francés, siendo restaurado en dos oportunidades. Nota 1: aquí no figuran lugares ni edificios cuya participación activa no esté comprobada de alguna manera, en esta historia de los Puros y las cruzadas contra ellos. Hoy se hace uso y abuso de lo que es cátaro por cuestiones económicas, sobre todo turísticas. Por ejemplo, “Pays Cathare” (País Cátaro) es hoy una marca registrada francesa, esgrimiéndola lugares que están en la región y nada más que esto, tal el caso del castillo de Gruissan sobre el golfo de León, que si bien perteneció en la época de los cruzados al arzobispado de Narbonne, sólo servía de centinela (tanto del horizonte marítimo como de los cercanos territorios de los condes de Barcelona) y también de prisión. Nota 2: la lista de lugares que presento aquí no es exaustiva. Yo mismo conozco la existencia de otros que no he incluido porque su participación ha sido sumamente vaga, o las noticias sobre su actuación no están realmente confirmadas, o han sido destruidos de tal manera que hoy el lugar no dice nada. Sólo he incertado algún ejemplo, con la intención de dar una imagen más real de lo que es el paisaje de estas regiones hoy día. Nota 3: Conociendo la existencia de un completo e interesante post al respecto en Taringa, las características sobre la religión que profesaban los Puros que aquí expongo, son más que nada para introducir el tema, ya que de su persecución se trata, y marcar lo que molestó profundamente al Papa, viendo peligrosamente amenazados sus intereses en la región. A quien desee profundizar más la lectura, les doy aquí el vínculo al mencionado post: http://www.taringa.net/posts/info/3697191/los-cataros_.html Nota 4: El contenido ha sido tomado de diversas fuentes en el transcurso de varios años, por lo que puedo considerarlo propio al tratarse de un trabajo de investigación y recopilación de información sobre los lugares cátaros, su historia y situación actual. Doy como referencias (obligadas) dos páginas del sitio cathares.org que es bastante completo, si bien hay cosas con las que no acuerdo. Está en idioma francés.

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