Lunariss
Usuario (Argentina)
"La década pirata": Antiperiodismo, represiones amnésicas, nativos desalojadas y oro sucio Paula Ríos está en el suelo, caída y, frente a ella, de pie, un policía amenazante, arma en mano. Sábado al mediodía. Famatina. La Rioja. Paula Ríos cometió el delito de protestar contra la posible visita del gobernador Luis Beder Herrera, impulsor de la megaminería en la provincia. Paula Ríos no fue la única víctima de la represión. Otras once personas recibieron balazos de goma, golpes policiales y piedrazos de militantes del PJ local y de supuestos empleados mineros. “Antimineros provocaron disturbios en Famatina”, tituló el recuadro del diario Tiempo Argentino. Quince líneas con una versión alejada de la realidad: “Un nutrido grupo de ambientalistas y antimineros agredieron a militantes del Partido Justicialista (…) Algunos militantes actuaron en defensa propia y la policía intervino para que el hecho no pasara a mayores”. El diario Tiempo Argentino no habló con Paula Ríos. Sí lo hizo la FM Mirador, de Chilecito. “El policía me pateó la cabeza. Me pisó el hombro con su bota. Me puteó. Me dijo ‘levantate, vieja de mierda, o te cago matando’. Yo no podía pararme. Me levantó del cabello. Me puso el arma sobre el cuerpo. Y me dijo ‘esto no lo vas a volver a hacer nunca más, si te dejo viva date por dichosa’. Me puso el arma en la cabeza”. Paula pensó que la mataban. Le pidió a Dios. Pensó en sus hijos. El policía no la mató. Sí le dio cinco balazos de goma en la espalda y uno en la pierna. “Si te encuentro, te cago matando”, la amenazó. El relato eriza la piel. “La crisis causó dos nuevas muertes”. Tituló el diario Clarín del 27 de junio de 2002, referido al asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. No fue la Policía, ni la Prefectura, ni el gobierno de Eduardo Duhalde. Fue la “crisis”. En facultades de periodismo se lo enseña como ejemplo del antiperiodismo. Y Clarín hizo claros méritos para ser el antiejemplo. El 23 de noviembre de 2010, la Policía de Formosa reprimió a la comunidad qom La Primavera. Asesinaron al qom Roberto López y al policía Eber Falcón, veinte heridos y una decena de casas incendiadas (por la propia policía). Los medios de comunicación alineados con el Gobierno Nacional enfocaron inicialmente la represión como un enfrentamiento (lo mismo habían hechos medios cercanos a Duhalde en la masacre de Avellaneda). Cuando la realidad ya no se pudo esconder, apuntaron como único responsable político al gobernador Gildo Insfrán. Ese fue el límite. Muy rara vez esos medios apuntaron a la complicidad del Gobierno Nacional con las políticas de Insfrán. Los grandes medios que actúan como oposición política (sobre todo luego de la Resolución 125) apuntaron desde un primer momento a la alianza Insfrán-Cristina Fernández de Kirchner. Dejaron en evidencia a la estructura del Estado Nacional, siempre en apoyo a Insfrán, siempre en contra de la comunidad qom. Clarín y La Nación, por mencionar dos de los medios emblemáticos, nunca citaron el fondo de la represión que se da contra campesinos e indígenas: el modelo agropecuario, que avanza con soja, ganadería, desmontes, contaminación, desalojos y violencia. El periodismo ya no es importante por lo que dice, sino por lo que oculta. El 16 de noviembre de 2011 asesinaron a Cristian Ferreyra, 23 años, padre de un niño, militante del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase-VC) en el paraje San Antonio, norte de la provincia. La Agencia de Noticias Télam tituló: “La muerte de un campesino en Santiago del Estero fue por una disputa entre vecinos”. Como contrapunto, Clarín y La Nación hablaron de “asesinato”, pero (otra vez) eludieron hablar del corrimiento de frontera agropecuaria que arrasa montes y vidas. Desde 2003, lucha de Esquel mediante, la megaminería nunca tuvo la bendición de la opinión pública. La consultora Aresco hizo pública en 2010 una encuesta: siete de cada diez personas rechazan la actividad minera a cielo abierto en las provincias con esa actividad. El estudio abarcó seis provincias cordilleranas y señaló que sólo el 17 por ciento se mostró a favor de la actividad. La investigación afirmó que existe un convencimiento alto sobre la contaminación que produce la actividad, reveló que los encuestados priorizan mayoritariamente el cuidado del ambiente por sobre la posibilidad de empleo y se explicitó un amplio rechazo a los beneficios impositivos que tiene la actividad. “Estudio sobre minería a cielo abierto en provincias mineras”, es el nombre del relevamiento realizado en septiembre de 2010 por la consultora Aresco. Con una muestra de 802 casos abarcó Catamarca, La Rioja, San Juan, Neuquén, Chubut y Santa Cruz. Consultados sobre el posible “acuerdo con la producción minera a cielo abierto a nivel nacional”, el 76,6 por ciento afirmó estar “poco/nada de acuerdo” y sólo el 17,4 por ciento se mostró a favor. Cuando la consulta se realiza sobre la actividad a nivel provincial, el 31,3 por ciento optó por el “nada de acuerdo” y el 30,1 por ciento “poco de acuerdo”. El rechazo provincial llega así al 61,5 por ciento. El 12,9 por ciento se mostró “muy de acuerdo” y el 14,8 “bastante de acuerdo”. “Gran parte de la población de las seis provincias, dado el impacto sobre el ambiente, no muestra acuerdo con el desarrollo de la minería a cielo abierto y con los beneficios impositivos que se otorguen a las empresas”, fue una de las conclusiones del trabajo. Las compañías mineras decidieron meterse de lleno en la batalla comunicacional. La Cámara de Empresarios Mineros (CAEM), que nuclea a todas las grandes empresas del sector, contrató en 2010 a la consultora internacional Hill & Knowton (acusada de inventar testimonios sobre el accionar de soldados iraquíes en Kuwait). Solicitadas en diarios de tirada nacional, presencia de trabajadores mineros en canales de televisión y campañas de publicidad fueron algunos de los ejes de la lucha mediática. El objetivo inicial fue frenar en el Congreso un proyecto de ley para prohibir la minería. A mediano plazo, revertir la mala imagen que pesa sobre la megaminería. “Se evaluó que tuvimos errores en la comunicación, hacia las comunidades y también hacia los medios. Por eso decidimos contratar a Hill & Knowton, diseñar una estrategia de comunicación y posicionar en la opinión pública el sector minero”, explicó el gerente general de la CAEM, Damián Altgelt. En el sitio de internet de Hill & Knowton figura una de las premisas de la empresa: “El objetivo principal de nuestro servicio es ayudar a los clientes a generar las condiciones regulatorias y de opinión pública que hagan viable su negocio en el mediano y largo plazo”. Sobrevino una campaña en TV, radio y gráfica sobre “minería responsable” y publicidad sobre la presencia de “metales en la vida cotidiana”. Poco más y culpaban a los asambleístas por la posible falta de anteojos, la escases de sillas de ruedas y la ausencia de camillas en los hospitales. La campaña publicitaria estuvo presente, incluso, en programas y diarios con perfil crítico a la megaminería. Las corporaciones mineras movían su primera ficha. La Rioja prohibió la megaminería en julio de 2007. El entonces vicegobernador Luis Beder Herrera se transformó en férreo opositor del gobernador Ángel Mazza. Logró la destitución de su ex socio político y asumió el Ejecutivo provincial. En los diarios de la provincia se publicaron artículos con su discurso antiminero y fotos de Beder Herrera con carteles que rechazan la actividad. En agosto de 2008, el propio Beder Herrera derogó la ley que prohibía la minería y permitió el avance de la empresa Barrick Gold. Beder Herrera, oriundo de Famatina, no se animó a volver a su pueblo natal. Famatina y Chilecito (La Rioja) fueron epicentro en el verano de 2012 de la resistencia contra la megaminería. Habían echado en 2008 a la multinacional Barrick Gold. Pero a fines de 2011 ya era notoria la presencia de la minera Osisko Mining Corp para explorar el cerro Famatina. Volvió el estado de movilización. Que tuvo su pico cuando los asambleístas descubrieron una carpeta de la empresa con información de los activistas. “Listas negras”, al mejor estilo de la última dictadura militar, en las que se detallaban lugares de trabajo y nivel de participación en las asambleas. El 2 de enero de 2012 comenzó el corte en Alto Carrizal, camino vecinal por donde debiera pasar la empresa para explorar el cerro Famatina. Semanas de corte, que se transformó en un acampe permanente y masivo. El 12 de enero hubo movilización, en respaldo a la lucha riojana, en seis provincias (Mendoza, Río Negro, Catamarca, Córdoba, Chubut y Buenos Aires). Famatina se instaló en la agenda nacional. Los medios opositores al Gobierno transmitían en directo y dedicaban tapas a la movilización popular. Todos sabían (en primer lugar las asambleas) que no era casual esa presencia: transmitían un hecho real y que lo ameritaba, pero también lo usaban como denuncia contra el Gobierno (el estratega y responsable de la avanzada minera). Los medios alineados con el oficialismo inicialmente ignoraron la pueblada. Luego dieron cuenta del hecho, pero siempre con el menor espacio posible. Sobrevino un trabajo de pinzas. Las empresas mineras redoblaron la campaña publicitaria (más publicidad, más dinero para las empresas periodísticas). Y el Gobierno conformó, el 15 de febrero de 2012, la Organización Federal de Estados Mineros (Ofemi), integrada por Jujuy, Salta, La Rioja, San Juan, Mendoza, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Neuquén y Catamarca. Un claro respaldo a la actividad minera y una fina articulación política para desactivar resistencias. La Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), que reúne a las grandes empresas del sector, celebró la creación de la Ofemi (incluso firmó el acta de conformación). En tiempos de medios polarizados, las empresas periodísticas comenzaron a leer las críticas a la actividad minera en clave de pauta (empresaria y/o gubernamental). La resistencia de base contra la minería notó rápidamente como ambos polos mediáticos tomaban distancia de las luchas territoriales. No hubo más tapas contra la megaminería. No hubo más transmisiones en directo desde los cortes. Los minutos de radio escasearon. La Secretaría de Minería de Nación, mediante su informe “La minería en números”, en 2003 había sólo 40 proyectos mineros. En 2009 ya eran 336 (840 por ciento). La misma Secretaría de Minería reconoce que en 2012 se llegó a 600 proyectos mineros en estudio: un 1500 por ciento más que en 2003. Nunca antes la megaminería, de la mano de las corporaciones, había crecido tanto. El 12 de mayo, en Tinogasta, la policía avanzó sobre un bloqueo de ruta y detuvo a tres asambleístas. El 1 de junio, la gobernadora Lucía Corpacci solicitó a la Corte de Justicia provincial que ordene el desalojo de otro bloqueo selectivo de Tinogasta. La presidenta de la Corte Suprema de Justicia de Catamarca, Amelia Sesto de Leiva, señaló que “la cárcel es la solución para los ambientalistas”. El 20 de julio, en Cerro Negro (Catamarca, intersección de rutas 40 y 60) la policía provincial y un grupo de choque prominero reprimieron un corte de ruta que bloqueaba el paso a camiones de Minera Alumbrera. Como en Andalgalá, quedó en evidencia la alianza represiva estatal-minera. “Los principales responsables de esta represión son la gobernadora Lucía Corpacci y el gobierno nacional que es el aliado incondicional de las corporaciones mineras”, denunció Jorge Ramos, asambleísta de Andalgalá. En noviembre de 2012, en Rawson (Chubut), decenas de asambleístas fueron heridos por una patota de la Uocra en las afueras de la legislatura provincial. El gobernador Martín Buzzi pretendía modificar la ley provincial y habilitar la megaminería. Las asambleas marcharon y la golpiza fue feroz. “Una carnicería”, definieron las asambleas de Chubut. Las fotos y videos explicitaron hombres y mujeres sangrando. Otra vez, represión terciarizada. Las tres represiones tuvieron un punto común: la escasa cobertura de los “medios nacionales”. “Este Gobierno no reprime la protesta social”, fue el anuncio de Néstor Kirchner al llegar a la presidencia. Con el 22 por ciento de los votos, y la memoria fresca de la masacre de Avellaneda, se cumplió en los primeros años de gobierno. Pero los funcionarios y militantes siguen repitiendo lo que la realidad ya desmintió: la represión en el Parque Indoamericano (diciembre de 2010, donde la Policía Federal y Metropolitana reprimieron por igual), la zona liberada (por la Federal) en el asesinato de Mariano Ferreyra y la detención en agosto pasado de 65 personas (incluidos nueve menores de edad) en Campo de Mayo (lugar emblemático de la dictadura militar) son sólo algunos hechos concretos que se imponen al relato. Y la represión está terciarizada: policías provinciales, sicarios de empresarios rurales, grupos de choque de sindicatos y empresas extractivas. El 26 de abril, la Policía Metropolitana (bajo la responsabilidad política de Mauricio Macri) reprimió en el Hospital Borda a médicos, pacientes, vecinos, militantes y periodistas. Por internet circuló una imagen muy clara donde se veía que la enorme mayoría de los medios impresos y web hablaron de “incidentes” y “disturbios” (entre ellos La Nación y Clarín). Página12 fue uno de los pocos medios que tituló de manera clara y sujeta a la realidad: “Represión”. La tapa del sábado 27 de abril mostraba a policías apuntando. Y hubo amplia cobertura. Dos semanas después, en Famatina, la policía del kirchnerista Luis Beder Herrera reprimió a asambleístas que rechazan la megaminería. La versión impresa de Página12 le dedicó un recuadro, 986 caracteres. El diario La Nación (versión impresa) lo omitió por completo. Al igual que la Agencia Telam, que el sábado (día de los hechos) no publicó ni una línea. Recién al día siguiente (domingo a las 11.50 –casi 24 horas después de los hechos, muy tarde para una agencia de noticias–), emitió un artículo: “Volvió la calma a Famatina tras incidentes con asambleístas antiminería”. Nobleza obliga: la Agencia DYN (de Clarín y La Nación) sí lo cubrió. Emitió cables el sábado y el domingo. Siempre con el título de represión. Y Clarín, edición papel domingo, también dio cuenta de la represión (3.000 caracteres). Marcela Crabbe, asambleístas de Chilecito, estaba en el lugar de la represión. “Fue terrible. Hubo un ensañamiento criminal. Pasaron un límite. Ya podemos esperar cualquier cosa. Ayer salió el Gobernador y sus funcionarios a justificar la represión y pedir que la Justicia nos criminalice. Represión y cárcel. Eso pretenden para nosotros”. Jenny Luján, también asambleísta, explicó que el gobierno provincial los acusa de “asociación ilícita” para utilizar la Ley Antiterrorista. “Dicen que nosotros somos los violentos. ¡Qué por favor vengan a ver cómo están los compañeros reprimidos! Esto es un plan de disciplinamiento que busca acabar con la resistencia de las comunidades”, denunció Luján. La represión en Famatina no fue tapa de diarios porteños. ¿Por pauta de las empresas mineras? ¿Por pauta del oficialismo? ¿Porque el gobernador Beder Herrera es aliado del Gobierno Nacional? ¿Porque no fue el PRO? ¿Porque fue “más allá” de le General Paz? ¿Simple “línea editorial”? ¿O un poco de todo eso? Un estudiante de primer año de Periodismo ya sabe lo que son los grandes medios de comunicación: empresas con intereses económicos y políticos. Que denuncian y callan según su conveniencia. Y donde (¿muchos?) trabajadores de prensa intentan aprovechar las “grietas” para escribir según dicta la conciencia. Pero, lo que el estudiante (¿y los periodistas?) no pregunta: ¿qué responsabilidad nos cabe a los laburantes de esos medios a la hora de no contar lo que realmente pasa? ¿Se debe naturalizar el silencio empresario ante las represiones? El 23 de marzo de 2013 hubo una masiva e histórica marcha en Esquel. Se celebraron los diez años del plebiscito que rechazó la instalación de una empresa minera y marcó un quiebre en las luchas socioambientales de Argentina. La movilización fue invisibilizada por la gran mayoría de los grandes medios de comunicación de Ciudad de Buenos Aires. Y Esquel volvió a dar otra lección. En la marcha, un cartel escrito a mano: “Frente al silencio mediático, periodismo hormiga“. Y una leyenda anónima: “Lo que los medios grandes te quieren ocultar, seguro lo encontrás en los buenos medios: los autogestivos, los comunitarios, los cooperativos. Porque los buenos medios tienen un compromiso con vos e informan lo que pasa en las calles, no lo que ´funcionarios públicos´ que se hacen llamar periodistas deciden desde un escritorio o una gacetilla de prensa oficial”. “En el Borda hubo una increíble represión”, destacó la Presidenta a través de su cuenta de Twitter al día siguiente de la represión y señaló la “impresionante protección mediática” que recibió el gobierno de Mauricio Macri. La Presidenta cuestionó la cobertura benigna de los medios de comunicación y consideró que “debería incluirse como materia en las facultades de comunicación social de todo el país”. A 72 horas de la represión en Famatina, la Presidenta no se refirió al tema. Tampoco lo hizo ningún ministro. Tampoco los intelectuales orgánicos del oficialismo. Con la represión en el Borda, los habituales voceros del Gobierno hacían cola para denunciar la violencia. Pero Famatina no les ameritó el mismo rechazo. El gobierno nacional no suele repudiaron las represiones que padecen quienes luchan contra el extractivismo (y muchos menos si esas provincias son de gobiernos aliados). El gobierno nacional nunca condenó los asesinatos de campesinos e indígenas (que suelen tener como trasfondo el modelo de agronegocios). El caso más notorio, la recurrente violencia contra la comunidad qom La Primavera. Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, participó el jueves pasado de una conferencia de prensa junto a otros organismos de derechos humanos que exigen el fin de la violencia contra el Pueblo Qom. En tono triste, pero también de enojo, Cortiñas no anduvo con vueltas: “Hemos intentado llegar a la Presidenta y y no hubo respuesta. El silencio nos ofende y nos humilla...

Habrá que explicarles alguna vez a los que están naciendo qué se hizo con el suelo hecho para sostenerse, para pararse, para que ande la libertad. Habrá que contarles la mitología de los pueblos soberanos, la leyenda de la independencia y la quimera del río azul que la araucanía consideraba Ñedken, arrogante y audaz. El decreto 929 del Gobierno Nacional y la firma de la sociedad de YPF con Chevron es una amarga confirmación de que nada ha cambiado en el país en veinte años. Una desmentida brutal a Heráclito: la Argentina se baña dos veces en el mismo río. Pero antes lo fractura y lo contamina. Con la sutileza de ahorrarse colocar a un empresario multinacional como ministro de Economía, el Gobierno reparte como naipes en juego los recursos naturales que se agotan y los deja en manos de quienes exprimirán la tierra y el río hasta volverlos desierto, los harán volar, los contaminarán y los dejarán temblando en los pies de la gente. Las leyes mineras del menemismo y el decreto cosido como una blusa a perfecta medida de Chevron responden a la misma matriz filosófica. La riqueza enajenada y con beneficios de patronal concedidos a las empresas multinacionales (a la Barrick, a Chevron, a Monsanto y a todas las que quieran venir a servirse de tan generoso plato) corresponden a una idea determinada de país. Con jefes inapelables en las sombras. Y un escenario colorido donde el poder de cartón hace creer que las decisiones de la médula pasan por Moreno o Kicillof. Habrá que explicarles a los que están llegando quién es la marioneta y quién el que le mueve los brazos. El decreto 929 autoriza a empresas que realicen una inversión directa en moneda extranjera de mil millones o más (Chevron invertirá 1200 millones) en los primeros cinco años a exportar sin retenciones y con libre disponibilidad de los fondos que generen esas exportaciones. Es decir, nadie les exige que aunque sea una parte de esas divisas se queden en el país a cuya tierra someterán al fracking, fractura hidráulica, hidrofractura ...O vejación profunda.. Como las megamineras vuelan los cerros y someten a las rocas a la lixiviación por cianuro. Todas necesitan de un volumen de agua dulce monumental, arrancada a los árboles, a los peces y a la vida humana. Sin gestión del agua residual ni de la proliferación de químicos, generalmente devueltos a la ronda inocente del ecosistema. contaminacion del agua por causa del Fracking Un año atrás el decreto 1277 declaraba la soberanía hidrocarburífera. La soberanía parece ser una esclava que pasa de manos. La nacionalización gloriosa y festiva de YPF devolvió el petróleo a manos de empresarios nacionales. No del Estado. Ahora las cosas vuelven a su curso natural. Es el tiempo de desnacionalizar. Y volver a secuestrar la soberanía. Para que no hable tonterías en los discursos vacíos. (El contrato con Chevron estará atado a la jurisdicción legal de Estados Unidos- La Nación, 17/07/2013). El decreto apareció un día antes de la firma del convenio con la ex Standard Oil y socia fagocitadora de Texaco. Días antes, la Corte Suprema ponía fin al embargo determinado por Ecuador, donde el paso de Chevron dejó una marea de contaminación de futuro impredecible. “Se instaló en 1964 en la Amazonía ecuatoriana y explotó distintos yacimientos hasta 1990. En 26 años derramó 103 millones de litros de crudo, contaminó 63 mil millones de litros de agua y 480 mil hectáreas, afectando gravemente a 30 mil personas -aborígenes y campesinos-, que habitan la zona. (…) La Corte Suprema levantó un embargo de 19 mil millones de dólares pedido por la justicia de Ecuador por contaminación en ese país.” (Darío Aranda). No hay inocentes en esta historia. Desde el sur hasta los nortes la Ñuke Mapu, la Pacha, la madre de todos los pájaros y todos los frutos les temblará en los pies. Habrá que explicarles. Que el Grupo Rockefeller es el dueño de Chevron y a la vez se relaciona con la explotación de petróleo en Malvinas y a la vez está ligado a los intereses de los agroquímicos y Monsanto y a la vez a la insaciable Barrick Gold. En Vaca Muerta, en las profundidades cercanas al río Neuquén, hay gas y petróleo que yacen en los fondos abismales. En tiempos en que los recursos se agotan, no se cambian las matrices, no se piensa en modificar las fuentes de la energía que mueve las cosas. Entonces se buscan los hidrocarburos no convencionales. Es decir, aquellos que son de acceso complejo. Para eso, aparece el fracking. O hidrofractura. Neuquén ya convive con el primer pozo horizontal multifractura. Y en Vaca Muerta vendrán a quebrarles la tierra a lo hondo y a lo ancho. A la comunidad originaria Gelay Ko, cerquita de Zapala, se le mueren los animales. El agua dejó de ser pura y se enferman más. A los mapuches que ayer rodeaban los pozos de Vaca Muerta les mutilarán su espacio y les intoxicarán el aire y el agua. La tierra, la Ñuke, les temblará bajo los pies. El fracking es un terremoto debajo de la tierra generado por explosiones. Primero se produce una fractura vertical para quebrar las rocas que contienen hidrocarburos en sus poros. Luego, el quiebre es horizontal. Para lograrlo, se utiliza un enorme volumen de agua dulce en mezcla con 203 químicos. Cada excavación requiere 30 millones de litros de agua: el consumo diario de una ciudad de 80.000 habitantes. Si un pozo de petróleo convencional necesita 100.000 litros de agua, uno no convencional se lleva 3.500.000 (Marcelo Sarlingo, antropólogo y magister en Gestión Ambiental del Desarrollo Humano) El modelo vorazmente extractivo que hoy aparece con el rostro maquillado de Chevron –pero que es Monsanto, Cargill, Barrick, Osisko y más-, lastima con la misma ferocidad la soberanía y el ambiente. El fracking, además de dejar agujeros vacíos en la entraña de la tierra (como en los cerros volados y la lixiviación con cianuro), además de obligar bajo tortura a la tierra a entregar sus vísceras más secretas y valiosas, sacudirá esa intimidad. Es un terremoto subterráneo. Que producirá veneno en el agua y sismos futuros en la necesidad de reacomodamiento del adentro fracturado. Mientras tanto, la resistencia está en pie. Y será la diadema a mostrarles a los que están naciendo. Habrá que explicarles y decirles que es posible resistir. “Tal como lo muestran diferentes ordenanzas municipales que prohíben el fracking: Cinco Saltos, en Río Negro, picó en punta, superando incluso el veto de la intendenta; en Entre Ríos, ya son 10 los municipios que prohibieron esta técnica y en Mendoza, cuatro departamentos (…) Una medida cautelar en Chubut, presentada por representantes de pueblos originarios, logró frenar la exploración de un pozo de fracking (…). La Confederación Mapuche del Neuquén dio a conocer un comunicado en el que rechazan el pacto entre Chevron e YPF, y afirma que no dejarán ingresar a la empresa, prófuga de la justicia ecuatoriana, a sus territorios ancestrales” (Maristella Svampa, documento de Plataforma 2012). Habrá que explicarles a los que están llegando qué se hizo con el suelo que les temblará en los pies. Con el aire y el agua hechos para la vida. Con la tierra que les mienten soberana. Habrá que crecerlos en la resistencia. Para la libertad.
"Eso es viento pelotu..." Fue lo mejor que se le ocurrio a un defensor de la minería para cuestionar esta foto... Y lo dijo en tono de sentencia. Como si fuera dueño de un hecho absoluto... la verdad que esta gente siempre recurre a la prepotencia o a la agrecion para tratar de justificar a una actividad que sobradamente está demostrado es destructiva, dañina y contaminante. Obviamente que el viento juega un papel fundamental en estas cuestiones porque es quien levanta y transporta las particulas... particulas que desde luego, provienen de algun lado... pero claro, de ese "detalle" no hablan nunca. Se olvidan que el polvo de las voladuras es una fuente muy importante de emisiones, puesto que normalmente se lleva a cabo sobre roca seca, lo que facilita aún más el desprendimiento del polvo. Se olvidan que al volcar los estériles (u otros productos) en escombreras produce una emisión inmediata de polvo, durante el propio proceso de descarga, y un riesgo potencial de emisión, si la escombrera no se trata de alguna forma para prevenir que el viento levante polvo de la misma. Ni hablar del transporte de rocas, de la molienda, etc.Miren esta foto tambien cuestionada por ser "el viento" el que ocasiona el polvo. Curiosamente se trata de una escombrera Que viento caprichoso el de Gualcamayo no ? porque sopla de arriba para abajo y solo en ese lugar. Un par de metros mas alla no hay polvo a la vista. Saben de donde viene todo ese material que se ve ahi ? de acá. Camiones que se acercan simplemente al borde del camino y descargan, así sin mas. Y los "mitigadores" de polvo ? bien gracias... Sigamos con otra foto de los caprichosos vientos de Gualcamayo. Esta foto se tomo desde Guandacol (a 50 km de la mina). Que raro no ? El viento sopla solo ahi, en el hueco que Yamana Gold hizo en la montaña. Estaría bueno que se tomen la molestia de hablar con la gente de Guandacol y le pregunten que tal la pasan con el polvo que respiran todos los dias proveniente de la mina y si antes de que esta se estableciera en Gualcamayo, la situacion era la misma que hoy dia a ver que les dicen.Pero esto no pasa solo aqui, pasa en todos lados. Esta foto es del Proyecto Tres Valles en Manquehua, Chile. Esos son Litreles cubiertos del polvo que levantan los camiones que transportan rocas y estériles y las faenas mineras En Catamarca, con La Alumbrera pasa lo mismo Y en Pascua Lama... bueno, ni hablar. Años se pasó la Barrick diciendo que era mentira que las emisiones de polvo afectaban glaciares ya que estaban controladas... y hace unas semanas atras la multaron justamente por eso (entre otras cosas mas). Este es uno de los glaciares que la lider en "minería responsable" hizo desaparecer.Asi dejo al glaciar Toro I. No le echen la culpa al viento muchachos. El viento lleva lo que en gran parte la minería produce. Es así, les guste o no. Pueden inventar lo que quieran: controles, informes, lo que sea... a los papeles tambien se los lleva el viento.
GEAMIN - Las remediaciones ambientales que nunca existieron Hace tiempo les vengo hablando de las minas abandonadas y los pasivos ambientales que dejaron tras su explotacion que al día de hoy estan envenenando el suelo, el agua y el aire de todos los argentinos con millones de toneladas de desechos toxicos. Hoy quise hacerlo de una manera distinta. Hoy les voy a mostrar documentos. Es medio larga la nota, sepan disculpar, pero creo que les va a quedar mas que claro todo este tema. En noviembre de 2007 el Gobierno Nacional recibio un prestamo del Banco Interamericano de desarrollo (BID) destinado a que la Secretaría de Minería de la Nacion ponga en marcha del Programa de Gestion Ambiental Minera (GEAMIN) con el objetivo de "contribuir al desarrollo sustentable (?) de la minería, favorecer la gestión ambiental minera en las provincias, identificar y recuperar áreas degradadas, y relevar información geoambiental". La recuperacion de las areas degradadas, incluian la remediación ambiental de la ex fundidora metal Huasi en Abra Pampa, Provincia de Jujuy, La ex mina de Plomo Gonzalito en San Antonio Oeste, Provincia de Río Negro y las escombreras de sulfato de aluminio de Calingasta, en la Provincia de San Juan. Porque las incluyeron ?? miren: O sea, el programa para remediar esto está, la plata para remediarlas está.... ustedes diran, falta ponerse de acuerdo con las provincias y firmar los convenios... no, tambien estan, se firmaron en 2009, miren: Y hablando de 2009, este es el presupuesto e informe del proyecto presentado ante el Programa de naciones Unidas para el desarrollo. Ahi esta el año de incio del Programa (2007), el año de finalizacion (2013) y el estado en el que se encuentra: Segun el documento en "Ejecucion Plena"... ah, y la firma de Mayoral Aca se los dejo ampliado para que lo puedan leer Este es el cronograma de actividades del conjunto del GEAMIN Y este el que corresponde a la remediacion de las Metal Huasi, la ex mina Gonzalito y las escombreras de Calingasta: Aca se los dejo ampliado para que lo puedan leer. Las 3 remediaciones comenzaban segun el plan en 2009 y finalizaban en diciembre de este año. Hablamos de 10.986.082 de dolares.. ahi esta, con la firma de mayoral y todo Esta es una foto de este año de la ex Metal Huasi. Hasta la fecha lo unico que se ha hecho es remover las escorias que estaban en la planta. Escorias que se desparramaron por las calles y se usaron para "rellenar" terrenos: Esta es una foto de este año de las escombreras de Calingasta, en San Juan Y esta es una foto de la ex mina Gonzalito en San Antonio Oeste, en Rio Negro. REs de 2011 pero les aseguro que está igual... Casi 11 millones de dolares... todo sigue igual. No se remedio absolutamente nada... eso si, la plata anda a saber donde esta. Cabe preguntarnos, las actuales explotaciones mineras seguiran el mismo camino ? que nos garantiza que no será asi ? Nos dicen que controlan y que esta todo bien... el estado ni siquiera se interesa y es capaz por remediar lo que está y le vamos a creer que controlan y van a controlar ??? Por favor.