LoboPletorico
Usuario (Uruguay)

Dos youtubers grababan un video en el sur de Gales cuando de repente uno recibió el "saludo del mar". GOLPAZO. La youtuber, segundos antes de ser impactada en la cara por un pez. Los youtubers siempre buscan algo para saltar a la fama. Pero por más esfuerzo que pongan, a veces la magia llega de maneras inesperadas. La verdad, no se nos ocurre nada más "inesperado" que un pez que llega volando y te pega en la cara. Eso le pasó a Aimee Bannister, que grababa un video con con su pareja Craig para un vlog de viajes por el mundo. En ese momento mostraban la tormenta Gertrude, que castigaba el sur de Gales, y ella interpretaba a un meteorólogo informando desde el lugar. Todo muy normal, hasta que en el video, de solamente cinco segundos, se ve cómo un pez aparece volando y le pega DE LLENO en la cara. La pareja con esto logró fama internacional y los contactaron de lugares tan remotos como Japón, Taiwán y Alemania. Igual el viral no carece de polémica, ya que muchos afirman en redes sociales que fue armado. Si lo hicieron, fue muy bien logrado y obtuvieron lo que querían: fama en la Web.

Soldados aliados fotografiados en su trinchera en un momento de respiro. La Primera Guerra Mundial dejó a la humanidad innumerables imágenes de muerte y sufrimiento tomadas en los más variados escenarios y en situaciones complemente distintas. Pero aquellas imágenes que mejor representan el terror de la Gran Guerra son sin duda las de las trincheras. Un trinchera es una zanja excavada en el terreno para poder disparar al enemigo desde una posición protegida. Esta estrategia defensiva no apareció por primera vez en la Primera Guerra Mundial sino que era conocida desde la Edad Media y utilizada comúnmente en los asedios a las ciudades. En la Guerra de Secesión Americana (1861 – 1865) y en las guerras coloniales del siglo XIX también se utilizó, pero su mayor grado de desarrollo se produjo en Europa desde finales de 1914. Cómo habíamos visto anteriormente, el fracaso del Plan Schilieffen alemán tras la Primera Batalla del Marne desencadenó una apresurada carrera hacia el mar al tiempo que se establecían líneas defensivas en todo el frente desde Suiza a Bélgica. A finales de 1914, las líneas de defensa comenzaron a estabilizarse mediante la construcción de trincheras. Nadie pensaba en Alemania ni en Francia y Gran Bretaña que una guerra de trincheras pudiese producirse pero la incapacidad de ambos ejércitos para sobrepasar al enemigo consolido un sistema defensivo que se mantuvo casi inalterado hasta el final de la guerra en 1918. Cada ejército excavó su propio sistema de trincheras frente al enemigo, que hacía lo propio. La distancia entre unas trincheras y otras variaba dependiendo de los lugares: en algunas zonas llegaban a los 100 metros mientras que en otras no alcanzaban los 30. Además, las líneas defensivas estaban excavadas en zigzag para cubrir todos lo flancos y evitar algunas muertes en caso de que cayese un proyectil. Las trincheras de la Primera Guerra Mundial. El sistema de trincheras era realmente un laberinto de túneles, galerías, zanjas y cuevas artificiales excavadas en el terreno. En la primera línea, conocida como“trinchera de frente”, se encontraban los soldados que combatían pero en la retaguardia existía un sinfín de galerías que comunicaban almacenes, comedores, hospitales, etc. Cada trinchera tenía un nombre para evitar que los soldados se perdieran al ir de unas a otras y había algunas realmente estrechas que obligaban a los soldados a desplazarse de lado o incluso arrastrándose por el suelo. Trinchera anegada por el agua. Observen hasta donde le llega el agua al soldado. Millones de soldados combatieron en ellas y la vida no era nada fácil en aquel escenario. En las “trincheras de frente” los soldados no pasaban más de un mes al año, cuando estaban combatiendo. Desde allí, protegidos con sacos de tierra y alambradas, disparaban sus rifles mientras recibían los disparos de los enemigos. En ocasiones, por la noche, se veían obligados a salir de las zanjas, rifle en mano y mochila al hombro, y adentrarse en la tierra de nadie en dirección a la trinchera enemiga que los esperaba en medio de una lluvia de proyectiles y bombas lanzas desde la línea enemiga y desde el aire. Los soldados debían esquivar las balas y las bombas, superar los cadáveres de los compañeros caídos en esa o en otras ofensivas y atravesar los cráteres producidos por las bombas en la tierra de nadie. En la práctica era imposible que estas ofensivas triunfasen y al final siempre las tropas siempre acababan retirándose sin haber causado gran daño al enemigo. Cuando no se encontraban en primera línea de frente, los soldados pasaban el resto del año en las trincheras de la retaguardia. En ellas había refugios donde dormían, hospitales para los heridos, almacenes para municiones, cantinas, etc. En estas zonas la vida no era mucho más sencilla: la humedad era insoportable y en el suelo de las trincheras se acumulaba una espesa capa de barro que contenía tierra, agua, excrementos e incluso fragmentos de cadáveres. Los soldados, alemanes y aliados, convivían con ratas, ratones, cucarachas, gusanos, garrapatas y piojos. Al principio los soldados no soportaban a los roedores pero después se acababan acostumbrando, más aún cuando podían servirles de alimento en caso de necesidad. Los piojos, por el contrario eran una pesadilla para los soldados. A pesar de intentar combatirlos por todos los medios, era imposible. Así lo refleja el diario del sargento Lowell: A estos animales de compañía tan poco deseables se unía el terrible sonido de las bombas, los proyectiles y las ametralladoras. Muchos de los soldados acababan perdiendo el oído y otros sufrían ataques de nervios y lo que hoy se conoce como“shock postraumático”. La presión y el miedo influía en su estado de ánimo que sólo se recuperaba con la llegada de las cartas de los familiares. Las cartas que recibían casi diariamente eran censuradas para evitar precisamente que cundiese el desánimo entre las tropas. La higiene y la alimentación de los soldados eran infrahumanas. Enfermedades infecciosas como la tuberculosis se extendieron por el frente y más del cincuenta por ciento de los soldados heridos morían a causa de las lesiones infectadas. La mayoría de los soldados debían permanecer durante meses en trincheras anegadas por el agua, con los pies sumergidos en el barro y a muy bajas temperaturas. Esto les producía la enfermedad conocida como “pie de trinchera” o “pie de inmersión” y frecuentemente, varios dedos debían ser amputados. La alimentación no era suficiente porque los suministros tardaban en llegar al frente a consecuencia de los problemas en las comunicaciones. En el bando aliado los cargamentos de alimentos se pudrían esperando en los vagones de los trenes a que las vías se reparasen y en el bando alemán la situación era aún peor: había escasez de suministros a consecuencia del bloqueo económico impuesto por Gran Bretaña. Los soldados, como el resto de la población alemana, no se libraron del hambre. Paradógicamente, el único momento en el que había abundantes alimentos era después de una ofensiva porque la comida que correspondía a los soldados caídos en la batalla era repartida entre los supervivientes. Así, como explica E. Mª Remarque en su genial novela “Sin Novedad en el Frente”, aquellos que sobrevivían a las ofensivas se podían considerar doblemente afortunados por estar vivos y por recibir una ración mayor de comida. Cuando no combatían, es decir, cuando no estaban en primera línea de frente, los soldados se dedicaban a construir nuevas trincheras y a reparar las antiguas. Todo ello siempre de noche, cuando no estaban al alcance de los francotiradores y las ametralladores enemigas. Trabajaban de noche y dormitaban por el día en los refugios excavados en la roca. La mayor parte de los soldados se alistó en el ejército siguiendo un sentimiento patriótico irreprimible, pero pronto se daban cuenta de que la realidad era otra. Muchachos de diecinueve y veinte años dejaron su vida anterior para luchar por su patria en una guerra que no entendían y en la que podían perder su corta vida. La mayoría no habían empuñado nunca un rifle y muchos no sabían ni leer ni escribir. La guerra les quebró la vida y la inocencia. Vieron como sus compañeros de trinchera morían en el frente junto a ellos. Presenciaron imágenes horrorosas y soportaron los gritos de agonía de aquellos soldados malheridos que quedaban en tierra de nadie tras las ofensivas. Hoy no podemos imaginar cómo fueron aquellos momentos, en la noche, en la que un soldado oía a un compañero moribundo gritar de dolor y saber que nadie iría a recogerlo… ni si quiera su cadáver. Aquellos que caían en las trincheras no eran enterrados, ni sus cuerpos recogidos, porque estaba mal visto por los oficiales. Allí, donde habían caído, se pudrían los cadáveres, al lado de los aún vivos que seguían combatiendo por su patria. Muchos no superaron la experiencia y desertaban o se autolesionaban para ser enviados a la retaguardia y huir del horror. Pero aquellos que lo hacían no aguardaban un futuro esperanzador: eran juzgados por Consejos de Guerra y muchos de ellos ejecutados por deserción para que sirviesen de ejemplo a los otros soldados. Definitivamente, las trincheras fueron el peor de los infiernos de la guerra. Aún hoy se pueden ver las huellas que dejaron en los paisajes francés y belga. Son visibles las zanjas, las galerías y los refugios subterráneos y cien años después siguen apareciendo restos humanos de soldados muertos que quedaron sin recoger así como proyectiles, balas y bombas que quedaron sin explotar. Soldados protegiéndose del frío invernal en una trinchera. Resumen lvl. VI: La Primera Guerra Mundial fue principalmente una guerra de trincheras, y las condiciones en ellas eran espantosas.
China aprovecha la visita Obama a Hiroshima para pedir justicia por Nankín El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, aprovechó hoy la visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a Hiroshima (Japón), para recordar la matanza de Nankín (China) por parte de tropas japonesas en 1937-38 y subrayar que los "infractores no deben evadir sus responsabilidades". "Hiroshima merece atención, de la misma forma que Nankín. Las víctimas merecen compasión, pero los infractores no deben evadir sus responsabilidades", dijo este viernes Wang en una intervención en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Pekín. Así, China volvía a instar hoy a Japón a que asuma su responsabilidad por la matanza de la ciudad de Nankín, donde tropas japonesas asesinaron entre 1937 y 1938 a más de 300.000 personas, según Pekín. Aunque desde 1945 Tokio ha pedido perdón en varias ocasiones por el "sufrimiento" provocado por sus políticas imperialistas y militaristas de los años 30 y 40, en China y Corea del Sur no se han considerado unas disculpas lo suficientemente sinceras, y Pekín denuncia con frecuencia los abusos de Japón durante la invasión de su territorio antes y durante la II Guerra Mundial. Por su parte, Obama, que se convirtió hoy en el primer mandatario estadounidense en visitar Hiroshima tras el lanzamiento de la bomba atómica en 1945, dijo hoy que la memoria de las víctimas "nunca debe desaparecer", ya que supone una "esperanza para el futuro" y "alimenta un cambio". Resumen para taringueros nivel V: Los japos lloran hace decadas por las bombas atomicas gringas, pero se hacen los dolobus cuando los paises agredidos por ellos les quieren pasar factura.
Cómo afecta a Uruguay la crisis de la carne brasileña Puede beneficiarse en terceros mercados, pero complica TLC Mercosur-UE. 21 mar 2017 El presidente de Brasil, Michel Temer, invitó a cenar el domingo a un grupo de diplomáticos, representantes de los países que más carne importan del gigante norteño. Así, el mandatario buscó mandar una fuerte señal de apoyo a la industria cárnica brasileña en momentos en que es golpeada por un escándalo que la puso en jaque. La semana pasada salieran a la luz una serie de prácticas ilegales —entre las que se cuentan sobornos a inspectores para que aprobaran la venta de mercadería en mal estado o la utilización de químicos para tratar de esconder la pobre calidad del producto—. Pero a Temer la jugada no le salió como planeaba: en pocas horas se supo que la churrasquería a la que había ido no vendía carne bovina brasileña. Sí trabaja, entre otros, con cortes uruguayos. Fue solo un episodio más del drama en el que Brasil está envuelto desde que se conoció el esquema delictivo que reinaba en una red de frigoríficos a través de la denominada Operación "Carne Débil" (Carne Fraca, en portugués). El gobierno suspendió ayer el certificado para exportar de los 21 establecimientos bajo la lupa en esta investigación. Blairo Maggi, ministro de Agricultura, dijo que un embargo general de China y la UE sería un "desastre completo". El sector cárnico, agregó, emplea a seis millones de personas en Brasil. Ayer la Unión Europea informó que suspendía las compras a cuatro de las empresas implicadas. Las dos más importantes son los frigoríficos JBS (dueño en Uruguay de la ex planta de Frigorífico Canelones) y BRF (que no está instalada en Uruguay, pero sí vende sus productos, como semiprocesados de carne aviar y de cerdo para la industria del chacinado). Corea del Sur le bajó el pulgar de manera temporal a la importación de pollo brasileño de BRF, mientras que China anunció que no recibirá su carne bovina. En la región, Chile también movió sus fichas y decretó un bloqueo temporal. De este lado de la frontera, la crisis puede tener coletazos. Por un lado, la carne uruguaya compite con la brasileña en varios mercados. El escenario donde esto es más feroz es, justamente, China. Asimismo, la revelación tuvo lugar a días de que los negociadores del Mercosur y la UE vuelvan a verse las caras para retomar las conversaciones para lograr un Tratado de Libre Comercio (TLC). La carne ya era uno de los dolores de cabeza en este terreno —varios países del viejo continente rechazan su presencia en la lista que el bloque sudamericano entregó tiempo atrás—. Este giro en la historia podría agudizar ese dolor. Sobre esto se refirieron ayer dos integrantes del gabinete, Tabaré Aguerre (Ganadería) y Rodolfo Nin Novoa (Relaciones Exteriores). El primero dijo que Brasil es un competidor "muy importante", tanto de Uruguay como de otros países, y lo identificó como el "principal" de la industria nacional en China. "Lo único que podemos vender al mundo en forma que nos diferencia es la calidad, y dentro de la calidad no solamente está la terneza, la jugosidad de la carne, sino también su garantía de inocuidad", agregó en declaraciones a Radio Oriental. En tanto, el canciller indicó a la misma emisora que "cuando se habla mal de la carne, lo que se perjudica es el comercio" de este producto. Añadió que hoy se reanudan en Buenos Aires las negociaciones con la UE, y que este acontecimiento "puede servir como apoyatura a los países más proteccionistas para discutir por lo menos más en profundidad el alcance de la cuota (de carne) que le van a dar el Mercosur" si el TLC llega a ver la luz. Tanto Aguerre como Nin Novoa aprovecharon también para desmarcar a Uruguay de lo que ocurrió en el país vecino. "Lo que pasó en Brasil, además de sistemas de control menos exigentes que el que tiene Uruguay, también es un claro ejemplo de delincuencia, de corrupción", apuntó Aguerre. Por su parte, el titular de Relaciones Exteriores también hizo énfasis en este punto: "obedece a las faltas de controles de un país y a un caso de corrupción". Privados. La suspensión temporal de China a las importaciones de carne brasileña "puede tener una mínima incidencia favoreciendo a Uruguay", opinó una fuente de la industria frigorífica. En la vereda de enfrente, dijo que el incidente no tendrá consecuencias positivas en la UE. "En ese mercado la demanda se centra en cortes Hilton (bife ancho, bife angosto, lomo y cuadril, los de mayor valor de la res) y Brasil no compite en ese circuito", explicó. En tanto, el director de Mirasco (una exportadora de carne), Sami Ragi, apuntó que "se va a suspender la exportación de carne de las fábricas involucradas que generaron el problema", pero que esto no cambiaría "nada del mercado actual de Brasil". A su juicio, "será como un temblor que se generó en suelo brasileño y no en el mundo", al tiempo que indicó que en el largo plazo el gigante sudamericano recuperará los mercados que se cerraron temporalmente por este asunto. El sector cárnico es clave para la economía brasileña. En 2016, las exportaciones de carne de pollo superaron los US$ 5.900 millones y las de vaca llegaron a los US$ 4.300 millones, según datos del Ministerio de Desarrollo y Comercio Exterior (MDIC) citados por AFP. "Denigrar la calidad de la proteína del principal exportador mundial solo interesa a los productores de mercados de la competencia", sostuvieron la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (Abiec) y la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) en un anuncio en diarios del país. MGAP: relevamiento de importaciones. Por el momento el Ministerio de Ganadería (MGAP) no ha tomado ningún paso respecto al ingreso de productos de los frigoríficos afectados por el escándalo a Uruguay. No hay ninguna medida de suspender importaciones, confirmaron fuentes consultadas por El País. Para entrar al país la carne viene con certificado del Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento de Brasil y a su ingreso a Uruguay, antes de ser liberada, se envían muestras al LATU para realizar nuevos análisis de sanidad y calidad. Mientras el LATU no emite esos análisis, la carne no es liberada por el MGAP. Según supo El País, desde la secretaría de Estado se está intentando hacer un relevamiento del volumen de carne de cerdo importada de Brasil perteneciente a Sadía y destinada la industria del chacinado en Uruguay. Fuentes vinculadas a esta industria señalaron que hay carne a la espera de ser liberada. Resumen para taringueros lvl. 5: los brasucas se quisieron hacer los listos tratando de exportar carne podrida y ahora estan pagando las consecuencias.

El Senado gastó 1,7 millones de dólares en viajes al exterior en los últimos 16 años. ¿Quién viajó más y quién menos? -------------------------Heber: U$S 399.389.- -------------------------Mujica: U$S 16.- El último viaje a Zambia del vicepresidente Raúl Sendic, acompañado de legisladores del Frente Amplio y del Partido Nacional, además de funcionarios del Parlamento, y que costara en total 120.000 dólares en total, abrió una vez más la polémica acerca de los viajes al exterior que realizan los legisladores, sobre todo en época de crisis. Subrayado accedió a un informe interno del Senado que revela la lista completa de legisladores que viajaron al exterior desde el año 2000 a la fecha, cuánto gastó cada uno y la cifra total en el período. En estos 16 años y pocos meses, el Senado gastó 1.770.479 dólares en viajes. LOS 5 QUE MÁS GASTARON: Luis Alberto Heber (Partido Nacional): 199.389 dólares. Mónica Xavier (Frente Amplio): 130.679 dólares. Carlos Baraibar (Frente Amplio): 62.663 dólares. Jorge Larrañaga (Partido Nacional): 57.549 dólares. Danilo Astori (Frente Amplio): 57.012 dólares. LOS 5 QUE MENOS GASTARON: José Mujica y Lucía Topolansky (Frente Amplio): 16 dólares cada uno (si, solo dieciséis dolares cada uno). Constanza Moreira (Frente Amplio): 40 dólares. Ruben Martínez Huelmo (Frente Amplio): 140 dólares. Juan Justo Amaro (Partido Colorado): 325 dólares. CERO VIAJE. El senador Pedro Bordaberry (Partido Colorado), no viajó nunca como legislador y con dinero del Parlamento.