Lobinho21
Usuario (Chile)
Dale Play! link: http://www.goear.com/files/external.swf?file=4f00f1f El encantador de sueños Cuando llegaba el viento y cruzaba el toro envuelto de poder, se llenaba el corazón de los que lo miraban. Esa era la única manera de satisfacer la necesidad escondida de los dioses de los sueños, pero había un niño cualquiera que tenía ganar de seguir soñando, pero fue en ese momento cuando despertó en su sueño. —¿Quién eres tú? —dijo curiosamente el niño. —Soy el encantador de sueños —respondió agradablemente un extraño ser con forma de balón de futbol. —¡Pero si tú eres mi pelota de futbol! —Así es jovencito —dijo el encantador de sueños mientras salta y embiste al niño. Fue en ese entonces, cuando el pequeño joven vuela por los aires y golpea su pequeña cabeza contra el suelo de su habitación. —¡Hijo, que sucede! —dijo la madre preocupada de su pequeño, mientras llegaba corriendo a su habitación. —Madre, el encantador de sueños me ha botado de la cama —dijo el niño mientras llenaba su habitación de lágrimas. Inesperadamente aparecieron grandes luces en la habitación del pequeño niño llamado Joseph, iluminando cada rincón de la habitación. Allí se encontraba la pelota de futbol del pequeño, al lado suyo. —¡Ves mami, aquí está el encantador de sueños del que te hablo! —dijo después de haber frenado la última lágrima. —Mi amor, ¿ese es el tal, “encantador de sueños” del que me hablas? —dijo la madre, cuando su vista comenzaba a volver por el extraño resplandor ocurrido—. ¿No es eso una pelota, hijo mío? Una extraña sensación le llego a la madre cuando al abrir los ojos totalmente, se encontraba mirando el techo de su habitación, acostada cómodamente mientras apreciaba con sus bellos y claros ojos, la vieja estructura que tanto tiempo ha estado en pie, fue en ese momento cuando fija su mirada en algo totalmente extraño y que sin embargo, sabía que no pertecia a su habitación, un raro cartel de madera que yacía colgado con pequeñas cadenas en el techo de su habitación, ella que permanecía acostada, intenta leer minuciosamente cada palabra que estaba escrita allí. —Peligro, todas las estructuras son inestables —alcanzo a leer detalladamente desde la cama. En ese momento cuando escucho un fuerte golpe, y un aterrador grito de su hijo. Ella, en el clímax de la situación, logra despertarse agitadamente para ir en busca de su hijo. —¡Hijo, que sucede! —dijo la madre preocupada de su pequeño, mientras llegaba corriendo a su habitación. —Madre, el encantador de sueños me ha botado de la cama —dijo el niño mientras llenaba su habitación de lágrimas. Fue en ese entonces cuando aparecieron grandes luces en la habitación del pequeño niño llamado Joseph, iluminando cada rincón de la habitación. Allí se encontraba la pelota de futbol del pequeño, al lado suyo. —¡Ves mami, aquí está el encantador de sueños del que te hablo! —dijo después de haber frenado la última lágrima. —¡Mi amor! —dijo la madre, cuando su vista comenzaba a volver y tomaba rápidamente a su hijo de la mano—. ¡Nos vamos de aquí! Allí estaban ellos dos, a varios metros de la casa tomados de la mano, mirando fijamente la casa que ya tan vieja, le pesaban los años, se desmoronaba sin cesar en sus propios ojos. La noche estrellada, iluminaba a la madre e hijo que reflejaban paz y alegría de estar a salvos de ese extraño incidente. —Gracias, muchas gracias, querido cartel —dijo la madre con mucha paz y sintiéndose algo extraña por darle las gracias a un cartel. Bueno así termina esta bella historia que amo, donde ha sido la única vez que me han dado las gracias de una forma tan peculiar, es prohibido para nosotros dejar escrito cosas que vivimos, ya que vivimos en el mundo de lo informe, pero me considero un rebelde, así es, me encanta ayudar a las personas, así que no te preocupes si te encuentras soñando con algo que te parezca extraño, porque lo más probable es que nosotros, te estaremos ayudando. Espero que les haya gustado. No olviden comentar! Gracias Otros Fragmentos Una noche cualquiera Hormigas o humanos? Una grata sorpresa Una simple invitacion
Dale Play! link: http://www.goear.com/files/external.swf?file=a30c6e8 Una noche cualquiera... Una noche de verano como otra cualquiera, no había absolutamente nada, todo lo que había era puro silencio, un silencio que inspira a hacer grandes cosas, quizás las personas puedan verlo como algo estúpido, pero cada uno puede ver lo que alcanza a ver por temas de conciencia, no es necesario nada mas ahora, que compartir estas bellas palabras contigo, mientras escucho Ho Hey de “The Lumineers”, dejo que el silencio penetre mi alma expandiéndose por el universo, así como otro día cualquiera, comparto esto bello momento contigo, por lo que me quedare callado para que términos de escuchar este bello momento. Bueno, nada mas que decir, un fragmento que escribí, espero que les haya gustado, gracias. No olvides de comentar! Otros Cuentos: Una grata sorpresa Hormigas o humanos?