LittleYoung
Usuario (Argentina)
Hola a todos, hoy quiero presentar mi blog a aquellos que estén interesados en leer cada tanto algún cuento, relato, texto o historia ficticia. Este blog fue comenzado hace ya tiempo con otra idea fundamental totalmente distinta. En este compartía canciones que yo tenía ganas de compartir por alguna razón o sin ella y comentaba un poco acerca del significado de la misma o explicaba alguna situación en la que me hubiese acordado de ella. Si bien ese formato me gustaba, ya pasó mucho tiempo de esto y preferí quedarme solamente creando mi propio contenido literario y ficticio. Quiero aclarar de antemano que mi forma de escribir es de aficionado, si bien la gente suele decirme que escribo bien, a mi me gustaría mejorar en mi forma de expresarme y probar distintos estilos de textos para de esta forma probar en cual de todos estos me siento más cómodo. El que quiera puede poner "Me Gusta" en la página de Facebook la cual será actualizada siempre que haya una publicación nueva: https://www.facebook.com/chapuzoblog/ Sin más les dejo con el blog y uno de los textos: Nocturnidades Entró el señor en su casa, luego de la tragedia. Se preparó una cena, subió las escaleras, se duchó, preparó su bolsa de agua caliente para sus pies y se fue a dormir. Pasados los 20 minutos de encontrarse dando vueltas en la cama, comenzó a escuchar un ruido extraño, constante, pensó en la probabilidad de haber dejado el agua de la ducha mal cerrada. Entonces se acercó al baño, la ducha no goteaba y el ruido ya no se escuchaba. Se despreocupó y volvió a intentar dormir. Sin embargo, cuando se acostó, pudo oír nuevamente el extraño ruido, pero esta vez eran dos gotas las que sentía caer por lo que se preocupó aún más, no lograba entender que era ese ruido ni de donde provenía. Él estaba completamente seguro que el ruido era agua cayendo, o eso le parecía, entonces pensó en una posible gotera en el techo. Prendió la luz de su habitación, comenzó a mover sus muebles y descubrió que tenía razón, desde el techo, cada un segundo caían dos gotas de agua, provocando un “tactác” que mojaba el ropero. Esto le pareció extraño ya que afuera no llovía. Pero esto no pareció importarle, sentía mucho sueño y necesitaba dormir. Entonces fue a buscar un balde y un trapo para contener el agua y que no se mojara el piso. Cuando bajó a la cocina descubrió una segunda gotera, se sorprendió, no comprendía como podía existir una gotera en la planta baja de su casa -¿De dónde proviene el agua?- pensó. Cansado por su largo y sufrido día, puso una ensaladera bajo la gotera de la cocina y subió a la habitación con el balde y el trapo. Luego de acomodar todo en su lugar, incluidos los muebles, fue al baño para así por fin irse a dormir aliviado. Pero cuando llegó al baño descubrió una tercera gotera que caía sobre el lavamanos y que, por lo tanto, no le preocupó ya que este filtraba todo el agua hasta la cañería. Cuando volvió a su habitación vio que todo el techo de este estaba mojado y caía agua en toda la habitación, sobre la cama, los muebles y el escritorio, todo empapado. Se encontraba desesperado, con los pies y el pantalón mojados, cansado, y de mal humor. Se resbaló con un charco y cayó sobre su espalda. Se sentía humillado, ridiculizado, ya no podía más. Se levantó del piso y trató de escapar de su propia casa, fue corriendo hasta la puerta, estaba bloqueada por el agua. Cada vez entraban más y más cantidades de agua. En el baño y en la cocina pasaba lo mismo que en la habitación, el lavamanos ya no podía hacer fluir tanta agua y la ensaladera de la cocina ya estaba rebalsando. Cada vez había más agua que seguía llenando la pequeña casa. Agarró un hacha y comenzó a destrozar la puerta, logró hacerle un agujero, por el cual no pasaba fácilmente, pero que de cualquier forma intentó atravesar. Primero pasó la cabeza, en este momento notó que había quedado trabado, con la cabeza afuera de la casa y el cuerpo dentro. Notó que fue mala idea no hacer más agujero antes de intentar pasar. Mientras miraba la calle, oscura y tranquila, intentaba seguir haciendo más agujero desde dentro, debía golpear con el hacha muy cerca de su cuello, en una posición muy incomoda para agrandar el agujero de la puerta. El agua seguía subiendo, ya le llegaba al ombligo. Seguía intentando hacer espació, pudo sacar un brazo por la puerta. Quedó con mitad de cuerpo fuera y la otra mitad dentro, junto al hacha. Una vez ya totalmente sumergido en agua, inundado hasta el primer piso y aguantando toda la presión que ejercía el agua sobre él, absolutamente mareado, por tanta fuerza que debía hacer para no aplastar su cuerpo contra la puerta, intentó por última vez, desesperado, pasar el otro brazo. Dejó el hacha y golpeó los bordes del agujero con la mano y logró pasar el otro brazo por la puerta, se dejó llevar, exhausto, y la presión del agua lo sacó de la casa. Quedó tirado en el piso de su patio, a un metro del porche, bajo el cielo estrellado, no podía moverse de ahí, estaba atrofiado. La casa no dejaba de escupir agua por el agujero de la puerta, pero este, al igual que el lavamanos, no bastaba para sacar toda el agua. Hasta que, desde el primer piso, se escucha un ruido y estallan en mil pedazos las ventanas que daban al frente de la casa, sobre el porche y cientos de litros de agua salen de estas cayendo directamente sobre el señor. Luego de un rato el agua no caía más, el hombre se limpió la cara y pudo dormir tranquilo. Agradezco a todo aquel que se haya tomado el tiempo de leer este relato. Ya es un relato viejo entre muchos que tengo, algunos publicados y otros que pronto lo serán. Si quieren contactarse conmigo recomiendo que lo hagan por la página de Facebook.
Buenas gente. Para quienes no lo saben, estoy publicando mis historias (que ya están subidas en mi blog) a Taringa. Esta es una pequeña etapa en la que los relatos anteriormente subidos (y este) ya estaban publicados en mi blog desde hace mucho y quise compartirlos por este medio. Este ya es el cuarto relato que comparto en Taringa y ya vendrán muchos más. Luego de este post, todo el resto de relatos que publique serán inéditos. En esta ocasión el relato en cuestión es uno de los que más me gusta. Tiene origen en mi colegio y es una historia basada en hechos reales. Espero que les guste. Les dejo al final del blog los post anteriores, el link a mi página de Facebook y, en la imagen siguiente, la redirección al post original de mi blog. La Pelea de Tocayos “Un timbre que marca el horario hace finalizar la hora de clases, para en teoría tener un descanso, ir al baño, comer algo, o charlar.” Suena muy lindo en una primera instancia, cuando imaginamos que de esta forma ocurrirá el recreo, sin embargo, ciertos empujones pueden hacer que esto quede totalmente oculto tras un tumulto de gente. Hay quienes, cuando suena la campana, salen disparados a comprar algo para comer; otros que hace 15 minutos que se aguantan las ganas de ir al baño y se apresuran lo más que pueden, disimulando en su caminar; algunos pocos son quienes se quedan en el aula; muchos menos son quienes van a devolver algo a la biblioteca; y, como en el caso a tratar, hay gente que sale al pasillo a conversar. A veces uno puede cruzarse, ocasionalmente, con alguien que le cae mal y ,generalmente, no se miran las caras y todo fluye como si el otro no existiese. Otras veces se miran fijo, tratando de intimidarse, como 2 perros ladrándose con las cadenas puestas. Pero en esta oportunidad, uno tenía algo que el otro quería, algo que el segundo sentía propio y donde el primero fue simplemente a molestar. Podríamos volver a la metáfora de los perros y decir que uno se metió en el terreno marcado por el otro y que este no podía ignorar tal amenaza a su reputación. La diferencia con el resto de las veces, es que esta vez estaban tan enfurecidos el uno con el otro que lograron romper sus cadenas, con unas simples malas palabras y un manotazo abierto de cuatro dedos estrellados en el hocico del rival. En este momento, el más tonto de ambos, el buscapelea, reaccionó rápidamente y arrojó un contragolpe. La pelea había comenzado y, por un lado, teníamos la pelea principal, donde estaban los causantes del conflicto, quienes sentían que su territorio había sido bombardeado. Por el otro, a un paso de distancia, estaban ellos dos: Los Tocayos. Cuando la pelea comenzó, el compañero del invasor buscó defender a su amigo de cualquier amenaza y, justo a su lado, se encontró con su tocayo. Para la fortuna del primero, el otro era un simple futbolista y él practicaba artes marciales. Sin embargo, ambos estaban en forma y despiertos. Pero, el segundo, al verse en la necesidad de defender su territorio y, sobre todo a su amigo, reaccionó con más energías que en cualquier otra ocasión. “Cuando una persona que realiza artes marciales te tira un trompada a la cara, lo ideal es esquivarla” debió pensar Ignacio, e inmediatamente sus reflejos se activaron y respondió con tres golpazos, no muy fuertes, directos en la cara de su tocayo. En ese momento uno debe pensar “Ahora me debe tocar a mí poner la cara”, pero en esta oportunidad no hubo devolución, el ambiente cambió tan rápidamente que ni siquiera surgió la oportunidad de que se forme una ronda a su alrededor ya que, para la desgracia de los atacantes (que irónicamente se estaban defendiendo) se encontraban fuera de su territorio y hubo quienes ,al ver la pelea, aprovecharon para repartir golpes y luego disfrazarse de neutrales para terminar el conflicto. La pelea ya no era un uno a uno, los atacantes se vieron rodeados y, a decir verdad, recibieron más de un golpe “injusto”. Cuando ya fue suficiente ( y esto no significa que hayan terminado tirados en el piso) la pelea cesó y los tocayos, quienes peleaban como representantes, cada uno, de su amigo, no tuvieron mayor razón para continuar la disputa. Todo fue veloz, hay quienes jamás se enteraron qué es lo que pasó,otros a los que hubo que contarles, cuatro que terminaron sancionados, dos de ellos con el mismo nombre, un par de celulares rotos, profesores indignados, un “karateka” humillado por un futbolista y una única persona que vio todo claramente y nunca intervino. Agradezco a todo aquel que se haya tomado el tiempo de leer este relato y espero que les haya gustado. Por favor, siéntanse libres de comentar y, si quieren, dejar algún consejo o crítica que les parezca adecuada. Si quieren contactarse conmigo recomiendo que lo hagan por la Página de Facebook (Chapuzo) . POST 1: POST 2: POST 3: