Lince-
Usuario (Argentina)
Definición de Ban (Prohibir, excluir, vedar, denegar). Función que tienen los administradores de un servicio para prohibir la entrada de una máquina determinada. Generalmente es aplicado a usuarios que incurren en una violación a las reglas. El verbo se ha españolizado como "banear". Por ejemplo, en los salones de chat alguien es "baneado" cuando se le prohíbe el acceso al mismo. --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- En la jerga informática, se llama ban (banear) a una restricción; ya sea total, parcial, temporal o permanente, de un usuario dentro de un sistema informático, generalmente una red. Al igual que muchos otros términos de la jerga informática, ban proviene del inglés y significa "prohibición". Las palabras correctas en español a esta acción serían "bloquear", "suspender", "prohibir", "restringir", "cancelar" como sucede en otros entornos, por ejemplo "le han cancelado la licencia de conducir". En Internet, este tipo de medidas son comunes en casi todo tipo de sistema donde ocurre una interacción entre múltiples usuarios, como canales de conversación, foros y juegos multijugador. En Internet la restricción suele basarse en la dirección IP de los usuarios, ya que es el único método de identificación de los mismos. Estas restricciones consisten en bloquear el acceso de dicha IP a determinadas acciones dentro del servidor. Por ejemplo, en la Wikipedia, un bloqueo evita modificar la información pero no acceder a la misma, en otros servidores, puede realizarse un bloqueo general. Sin embargo, el bloqueo no está exento de polémica, ya que gran parte de los operadores que ofrecen acceso a Internet proporcionan direcciones IPs dinámicas, es decir que van cambiando para cada usuario, lo cual significa que el bloqueo de dicha IP puede afectar a otros usuarios distintos a los cuales iba dirigido en un primer momento el bloqueo. Además de restricciones por IP, se realizan restricciones por nombre de usuario o por cuentas si el propietario de una cuenta en determinado sistema está violando las condiciones del servicio o código de conducta. También se aplica a algunos procedimientos que realizan los buscadores cuando se encuentran con documentos web que contienen información falaz capaz de distorsionar los posicionamientos o rankings en las búsquedas. Por ejemplo, el uso de "texto invisible" puede ser motivo de bloqueos por parte de algunos buscadores a ese determinado documento al igual que la repetición indiscriminada del mismo término en el metatag "keyword" (que será considerado "spam". De esa manera, el autor de esa web habrá conseguido el efecto contrario al deseado: no sólo no se ubicará en la mejor posición, sino que se tornará invi

10 alimentos que despiertan el apetito sexual Y tres que lo noquean! Si notas que preferirías echarte una siestecita en lugar de hacer el amor con tu pareja, puede que necesites una ayudita para potenciar tu pasión. Pero, ¡ojo!, eso no quiere decir que salgas corriendo a comprarte cuanto mejunje vendan por ahí para convertirte en una fiera en la cama. Aunque no lo creas, en tu propia nevera puede estar el secreto para una sexualidad más fogosa y placentera. A continuación, te decimos qué alimentos deberías comer –y cuáles deberías evitar– para que tu amorcito te cante eso de “acércate más y más, y más, pero mucho más”. Luz verde Frambuesas negras Tanto la fruta como sus semillas son excelentes para fomentar el deseo sexual, ya que la frambuesa negra es rica en fitoquímicos, que también ayudan a prolongar la duración de la actividad sexual. Se recomienda comer 10 frambuesas negras o una cucharada de las semillitas unas cuantas horas antes de… ejem… ya tú sabes. Brécol Crudo o cocido, conviene comerlo a menudo para estar bien preparado para los encuentros sexuales. Se dice que es provechoso para eso debido a su contenido de vitamina C, ya que ayuda a la circulación de la sangre, lo cual tiene un efecto directo en los órganos sexuales, tanto del hombre como de la mujer. Clavo de especia Este superalimento sexual es muy versátil. Puede usarse en postres, en tés y en platillos exóticos como los de la India, donde por siglos ha sido utilizado para tratar la disfunción sexual en hombres. Para completar, ayuda a combatir el mal aliento, lo que contribuye a que las parejas disfruten más de sus ricos y fragantes besos. Se recomienda usarlo en polvo y añadirlo a las comidas junto con un poco de comino y canela. Higos Si quieres ser irresistible para el sexo, ¡come higos! Este fruto hace que el cuerpo secrete feromonas, que son una sustancia química que el propio cuerpo produce para hacer que uno sea más deseable para otros. Antes de hacer el amor, comparte unos cuantos higos con tu pareja… y verás. Sandía El chocolate se ha robado toda la atención como afrodisíaco, pero un grupo de científicos en Canadá ha concluido que esto es más leyenda que otra cosa. Aunque es cierto que la feniletilamina que contiene el chocolate aumenta la secreción de serotonina y endorfinas, no existe prueba científica de que aumente el deseo o mejore el desempeño sexual. Pero, con la sandía… ya es otra cosa. Aunque esta fruta es 92% agua, el 8% restante está cargado con nutrientes para la salud sexual. De hecho, en el 2008, un grupo de investigadores en Texas encontró que la sandía contenía una sustancia –un fitonutriente llamado citrulina, que el cuerpo convierte en arginina– que actuaba como una Viagra en los vasos sanguíneos y servía como estimulante para la libido. Huevos Fritos, hervidos, revueltos, en tortilla… cómelos como quieras, ¡pero cómelos! Después de un día ajetreado, no hay nada mejor para darte las energías para hacer el amor durante todo el tiempo que quieras. Los huevos son muy ricos en proteína y son una buena fuente de L-arginina, la cual ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la disfunción eréctil. Ginseng Investigadores en la Universidad de Hawaii encontraron que las mujeres que consumían suplementos de ginseng exhibían una libido mejorada al cabo de tan solo un mes. Más aún, en el experimento, 68% de las féminas expresó haber visto una mejoría en todos los aspectos de su vida sexual. Se recomienda ingerir té de ginseng o usar suplementos de ginseng en lugar de tomar bebidas que lo contengan, pero que estén cargadas con azúcar o químicos. Lechuga Una rica ensaladita con lechuga fresca no solo es buena para la figura… ¡sino, también, para el amor! La lechuga Iceberg contiene un opiáceo natural que activa las hormonas de la sexualidad. Así que una buena ensalada en la cena podría redundar en una noche buena… muuuy buena. Jengibre Esta raíz, tan codiciada por los asiáticos para casi todo –desde remedios medicinales naturales hasta la gastronomía–, también es excelente para ayudar a la circulación y desintoxicar las mucosas del cuerpo. Para completar, aumenta el apetito sexual. Puedes comerlo crudo, en suplementos, como un rico ingrediente en tus recetas favoritas o en forma de té. Luz roja… Ostras Sí, ya sabemos que todo el mundo pensaba que las ostras eran el afrodisíaco perfecto. Pero, aunque no deja de ser cierto que las ostras contienen zinc y que el zinc es vital para la creación de hormonas –y que ayuda a potenciar la sensibilidad del clítoris–, lo que pasa es que las ostras son un alimento bastante tóxico. Estas y otros frutos del mar absorben las toxinas y los parásitos del océano, lo cual puede opacar los beneficios que aporta el zinc. En lugar de mariscos, mejor consume otros alimentos ricos en este mineral, como la espinaca, por ejemplo. Productos farináceos horneados Estos suelen ser altos en grasas saturadas, las cuales son perjudiciales para las células del cuerpo humano, incluyendo el sistema inmunológico. Las grasas saturadas recubren las células, coagulándolas para que no puedan absorber la glucosa que, entonces, se queda en la sangre, disminuyendo el deseo sexual. Dichas grasas también ataponan los ventrículos, reduciendo el flujo de oxígeno a los órganos sexuales y evitando que el bazo produzca suficientes células blancas, de modo que los óvulos en las mujeres y los espermatozoides en los hombres no se pueden reproducir bien. Productos lácteos A los que son adictos al mantecado y al queso les convendría consumir estos alimentos en sus versiones libres de lactosa, aunque solo fuera de vez en cuando. Si bien es cierto que los productos lácteos son ricos en calcio, mineral que está asociado con la salud sexual, el ácido láctico que contienen presenta unos elementos que destruyen el oxígeno y afectan la libido. Mejor prueba a consumir alimentos ricos en calcio, como la leche de soja, los vegetales de hojas verdes (espinaca, acelga, lechuga, apio, etc.), brotes de granos (“vean sprouts”), repollo, brécol y jugo de brote de trigo (“wheatgrass”).
El café mejora la resistencia física Un buen aliado para los deportistas. El café, la bebida más popular del mundo, acaba de recibir un nuevo talento, sobre todo si somos deportistas ya que un reciente estudio llevado a cabo por la Universidad de Georgia (EE.UU.) ha concluido que tomar café mejora la resistencia física de cara a nuestras proezas deportivas. El trabajo ha sido publicado en la revista International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism. Basándose en investigaciones anteriores que relacionaban el café, la cafeína y el deporte, los científicos analizaron más de 600 estudios cuyo fin era medir la interactuación entre el café con cafeína y el rendimiento durante el ejercicio. Este estimulante tan extendido en todo el planeta se absorbe con relativa rapidez y, una vez que llega al estómago, tiene efecto sobre una amplia gama de sistemas en nuestro organismo. Así, en este reanálisis, el rendimiento de aquellos deportistas que bebían café se incrementó significativamente: los atletas que consumían entre 3-7 mg de cafeína (a través del café) vieron una mejora de un 24% de promedio en su resistencia. “Esto es útil para los atletas porque el café es un compuesto de origen natural. Existe la posibilidad de que obtener la cafeína a través del consumo de café tiene beneficios de resistencia similares a tomar píldoras de cafeína”, explica Simon Higgins, líder del estudio. Como curiosidad, la National Collegiate Athletic Association enumera la cafeína como una sustancia prohibida; sin embargo, la Agencia Mundial Antidopaje no la clasifica como tal.
es el sexto signo del zodiaco, rige a los nacidos entre el 24 de agosto y el 23 de septiembre. Es un signo mutable, pues se desarrolla durante el final de una de las estaciones del año -el verano en el hemisferio norte y el invierno en el hemisferio sur-. Virgo es el declive, es el tránsito hacia otra situación meteorológica, la de la tierra árida preparándose para la fecundación en el hemisferio norte, o la que da paso al florecimiento en el hemisferio sur. Los signos mutables se rigen por el amor y la sabiduría. Virgo es gobernado por su sentido práctico, con lo cual está más cerca de la razón que de los sentimientos y es que Virgo es un signo de continencia, de conservación, de cautela, de análisis. Ante los acontecimientos -si no tiene claro cómo debe actuar- no reacciona; cuando lo hace es porque está absolutamente seguro de que toma la mejor decisión, antes de eso: 'paren las máquinas, que he que pensar'. A Virgo le corresponde la sexta casa del zodíaco, la del adulto, la de lo cotidiano, la de las cosas pequeñas, la del cuidado del cuerpo; los nacidos bajo este signo -a menudo- están obsesionados por la higiene y el aseo personal, como una forma adecuada para prevenir problemas de salud. Esta casa también indica la capacidad de organización del propio trabajo, además relaciona a Virgo con trabajos artesanales y cualquier labor en la que la paciencia sea necesaria. Virgo tiene como símbolo a la Virgen. Los signos del Zodíaco tienen como símbolo a las constelaciones. En la antigüedad, los signos más importantes eran los que daban inicio al verano y a la primavera occidentales. Hace algunos miles de años, Virgo se desarrollaba durante el comienzo del verano y la constelación que regía en esa época del año era la de la Virgen, por eso este signo tiene como símbolo a la mujer pura que concibe una criatura sin mediar participación masculina. Desde siempre, la humanidad ha tenido la necesidad de explicar sus orígenes y lo ha hecho a través de diferentes creencias y mitos, el de la Virgen no es exclusivo de la religión cristiana, desde Babilonia hasta los indígenas sudamericanos, la madre inmaculada siempre ha existido. La mente humana siempre ha recreado su creación con todas las armas a su alcance. Realidad y ficción en acción y el hombre se hizo carne. Mito de VIRGO: La Virgen Desde antes de Cristo, la Virgen representa a la divina madre, era la reina de todo y también de la fertilidad, por eso en el horóscopo lleva una espiga en la mano. La Virgen también es lo puro y lo perfecto, por eso Virgo a menudo está afectado por el moralismo que puede llegar a obsesionarlo. La Virgen de Virgo es madre, está poco interesada en los asuntos de la pasión, desea procurar nutrición y seguridad, si no puede hacerlo, sufre hasta la angustia. Virgo es esencialmente práctico y adaptable, los nacidos bajo este signo son en extremo críticos, con ellos mismos y con los demás, terriblemente detallistas pues aspiran a la perfección; con frecuencia se ponen el listón demasiado alto y esto puede frustrarlos, pues no siempre -como todo ser humano- están en capacidad de alcanzar el éxito. Virgo también es el signo de la continencia, no son excesivos ni en su vida social ni en la intimidad, pues sus facultades mentales se imponen sobre las instintivas. Virgo pretende establecer un autocontrol que puede llevarle a la frialdad. Entre sus mayores intereses están: mejorar cada día, sistematizar y burocratizar cada uno de sus actos. Sin embargo, el autocontrol por el que Virgo se esfuerza, a veces le traiciona. Sus nervios son muy sensibles y le producen cambios de ánimo antagónicos; y es que Virgo es un signo dual, es pesimista inclinado a la melancolía y a menudo tiene ideas autodestructivas, pero también tiene una fuerte inclinación creativa dirigida a la búsqueda de la excelencia. Quien nace bajo el signo de Virgo también es solícito, amable, está siempre dispuesto a ayudar y a dedicarle tiempo a los demás, es solidario, es un trabajador muy concentrado en su tarea, perfeccionista, tiene un gran sentido del deber y una excepcional capacidad manual que le permite arreglarlo todo. De mente ágil y activa, Virgo cultiva aficiones que en ocasiones le reportan ingresos, destacando en aquellas que necesitan de gran cuidado y precisión. En su vida en general, Virgo es en extremo meticuloso y llega a enfadarse cuando los demás defraudan sus exigencias de orden y claridad; también es estudiante aplicado y gusta de cocinar para su familia y amigos. Virgo no lucha grandes batallas, no aspira a conquistar desmesurados éxitos -protegiéndose así de grandes fracasos-. Su vida se desarrolla más bien en un plano sencillo pues quiere vivir en una ruta plana, sin sobresaltos en ningún aspecto de su vida; por eso, Virgo es más bien frío en asuntos del amor y difícilmente se abandona a la pasión. Tierra es el elemento de Virgo y le hace ser práctico con un sentido de la realidad que se basa solamente en las cosas que tiene como ciertas porque han sido probadas, demostradas. Su mundo se configura en base a las sensaciones que tiene a través de sus sentidos. Tierra hace que Virgo vaya tras su seguridad y por eso mismo valora a los que tienen triunfos para exhibir, pero no solamente en el terreno material, sino -en mayor grado- le subyugan los triunfos ajenos que comportan valores en beneficio de los demás. Virgo , al tener a Tierra como elemento, también tiene un espíritu científico. Su gran memoria y su mente calculadora pueden hacer que sean tachados de fríos. La paciencia y la perseverancia también serán bondades con las que Tierra les regalará. Al tener los pies bien puestos sobre la realidad, Virgo es responsable de manera innata y si no lo es, se esforzará cada día por serlo, pues Tierra no le deja abandonarse a ensoñaciones, le une con lo tangible. Virgo vive para cumplir con sus responsabilidades. Mercurio es el planeta que gobierna a Virgo , El Mensajero de los Dioses , el planeta de las comunicaciones, de las relaciones sociales, del intelecto que no descansa, el del pensamiento dialéctico. Todas estas características de Mercurio en Virgo -debido al elemento Tierra del signo- se convierten en inmovilidad y la natural improvisación del planeta pasa a ser moderación y control. Mercurio le otorga a Virgo capacidad de raciocinio, lógica, claridad mental, además de excelentes dotes analíticas, atención al detalle, posibilidades de desmenuzar, estudiar y catalogar objetos y sentimientos. Mercurio también hace de Virgo un individuo práctico, atento y le permite sistematizar sus actos y responsabilidades. Virgo , gracias a Mercurio , goza de buenas capacidades comprensivas, orales y escritas; El Mensajero de los Dioses también le proporciona a este signo un sentido crítico y del humor muy agudos, que fácilmente le hace caer en el sarcasmo, con lo cual compensa su natural reticencia a expresar sus propias ideas. En cuanto al empleo del dinero, se caracteriza por la mesura y la prudencia. Femenino es el género de Virgo , el cual le torna influenciable, receptivo, pasivo, introvertido. Al tener a Tierra como elemento, Virgo también es práctico, realista, ambicioso, razonable, conservador. Por otro lado, es muy poco romántico y evalúa cada acción y sus consecuencias antes de tomar cualquier decisión, pues necesita tener todo bajo control, si no, se desconcierta. Al ser Femenino , Virgo también es un signo de polaridad negativa, razón por la cual, es de los que espera a ser invitado, no acostumbra a tomar la iniciativa en ningún ámbito de su vida. Bajo su aparente calma fluye un gran impulso sexual, sin embargo no se incendia al calor del momento, Virgo se dosifica entreteniéndose en preliminares.

La Fundación del Español Urgente recuerda que pedófilo es el adulto que siente una atracción sexual hacia niños, mientras que el pederasta es quien comete un abuso con ellos, y por tanto ambos términos no son equivalentes. PEDOFILO y PEDERASTA son dos cosas totalmente diferentes Con cierta frecuencia los medios de comunicación utilizan indistintamente pedofilia y pederastia, sin atender a las diferencias que existen entre uno y otro término: «El Papa aceptó la dimisión del obispo implicado en una denuncia de pedofilia» o «Apartado de sus funciones el maestro de Figueras acusado de pedofilia». Según el Diccionario académico, la pedofilia (o paidofilia) y la pederastia son dos términos diferentes y, además, hay que tener en cuenta que un pederasta es casi siempre pedófilo, pero que un pedófilo puede no ser pederasta. La Fundéu BBVA aconseja escribir pederasta en lugar de pedófilo en informaciones que tratan de los abusos sexuales con niños: «Condenado por pederastia a 817 días de prisión el religioso español detenido en Chile», y recuerda que el pedófilo puede serlo sin llegar a cometer actos de pederastia. ¿Qué diferencia hay entre pedófilo y pederasta? A los adultos que sienten atracción sexual, violan, explotan e incluso matan a los niños se les califica indistintamente de pederastas o pedófilos. Sin embargo, estos dos términos no son sinónimos. La voz pedofilia proviene del griego páis, un sustantivo que se aplicaba exclusivamente a los varones de entre 13 y 19 años, es decir, entre la nubilidad -inicio de la edad reproductiva- y la adolescencia, y de filía, que significa amistad o afecto espiritual. Así pues, los pedófilos o paidófilos, como sugieren algunos helenistas, son aquellos que gustan anímicamente de jóvenes masculinos. Por el contrario, el vocablo pederasta hace referencia a los hombres que desean sensualmente a adolescentes masculinos, pues procede de eraõ (amar con pasión) y páides (plural de páis). Para algunos lingüistas, las personas que sienten una atracción sexual hacia los niños y niñas podrían calificarse como paidionerastas, ya que en griego niño es paidion. Los paidionófilos serían los que aman anímicamente a los niños. No es lo mismo: los pedófilos y, los pederastas. La República – Buenos Aires, Argentina – Los casos recientes en Argentina pusieron el tema en el tapete, aunque es ya conocido a nivel mundial. Los psicólogos aseguran que no se producen ahora más que en otros tiempos, sino que la gente se anima cada vez más a denunciarlos. Son patologías distintas, en la concreción de la perversión está la diferencia. La denuncia de abusos sexuales a niños, perpetrados por una red de pedófilos, a la cual pertenecían profesionales destacados y el pedido de perdón y blanqueo de situaciones vividas por religiosos y sacerdotes por parte del Papa, ha impactado nuestra sociedad. Debemos explorar el fenómeno de la pedofilia y las características de quienes lo practican para tener si una opinión más o menos acabada sobre el tema. De esta manera poner verdad sobre tanto mito que circunda esta perversión. En principio se debe poner en claro la diferencia entre pedofilia y pederastia. Ambas definiciones se suelen confundir pero la diferencia está en la acción. Esa acción que llevará a cometer un delito. La pedofilia es la atracción sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes. Es sólo eso, atracción. Los pedófilos no pasan a la acción. Sí lo hacen los pederastas. Es la acción que conlleva a la práctica sexual con un menor que implica un abuso por parte del adulto. Es decir entonces, que un pedófilo sería una persona que se siente atraído por los niños y un pederasta es alguien que comete un delito sexual o un abuso con un niño. Se concluye entonces que todos los pederastas son pedófilos pero no todos los pedófilos son pederastas. La diferencia consiste en el acto. El pederasta es la persona que traspasa la fina línea de observar, masturbarse y recrearse con los videos y fotos de menores y lo traslada a un plano físico. Se ha considerado a la pedofilia como una forma de homosexualidad. La psicología del siglo XX ha desterrado ese mito ya que la pedofilia es también heterosexual. Se piensa que la mayoría de los pedófilos son personas de una cierta edad, pero se debe tener en cuenta que estas tendencias se inician entre los 14 y 16 años. Estas patologías, tanto la pederastia como la pedofilia, no pertenecen a una clase social en especial. Sí puede ser que, en las clases medias, se tenga un mayor acceso a la pornografía infantil, por Internet o costearse el poder pertenecer a una red de prostitución. Según estudios realizados, la mayoría de los pedófilos presenta una personalidad inmadura, problemas de relación, baja autoestima con fuertes sentimientos de inferioridad. Por lo general suelen ser más reservados y solitarios. Se encuentran fijados en períodos de su propia infancia que las vivencian como idílica. Esto les impide encontrar a su objeto de deseo en un par y la intentan con alguien, en su fantasía, igual a él. Un niño a quien ven más inmaduro o débil y a quienes en última instancia pueden dominar. Un reglón aparte lo merecen los “pedosádicos” que son individuos que tienen una tendencia a la violencia con los más débiles, en este caso los niños, causándole un daño. “Está comprobado que factores que favorecen la pedofilia violenta en los adultos son el haber sido violados o tratados con crueldad en la infancia, la pertenencia a ambientes familiares disgregados, o/y el haber asistido como espectador incapaz o imposibilitado de reacción a acciones violentas contra familiares o allegados. Otros factores de riesgo más indeterminados y con mayor variedad cuantitativa y cualitativa en la configuración de personalidades pedófilas son el temperamento, la edad, la calidad de lazos afectivos en la infancia, o la capacidad de reacción y distanciamiento frente a experiencias angustiantes.” (Francesc Xavier Moreno Oliver, doctor en Psicología y profesor de la Universitat Autònoma de Barcelona, España). En su mayoría los pedófilos no son violentos y esto, más allá de ser un signo de tranquilidad, es todo lo contrario porque ejercen una seducción muy marcada hacia los niños con lo cual detectan y exploran su vulnerabilidad, observando su entorno y midiendo las posibilidades de conquista. Están persuadidos de que sus conductas son originales y creativas aportándole al niño vivencias que ayudaran a su maduración y es la sociedad quien le impide que desarrolle un vínculo normal de afecto. Más allá de este pensamiento, generalizado y sostenido por distintas asociaciones de pedófilos, la pedofilia es una perversión. Pedofilia y pederastia En un juicio por presuntos abusos sexuales infantiles celebrado en Barcelona en el 2001, uno de los acusados reconoció ser pedófilo pero no pederasta. En El Mundo (10-1-2001), se reproducían sus palabras en respuesta a las acusaciones de haber abusado de cuatro niños: «No satisfacía mis impulsos de ninguna manera, me aguantaba y basta». Distinguía así el presunto autor de los abusos entre la tendencia que le empujaba a sentir atracción sexual por los niños (pedofilia) y las prácticas sexuales con menores (pederastia), conducta considerada delictiva según nuestro Código Penal. Al margen de la veracidad de la afirmación del presunto pederasta de que resistía sus impulsos, y de que sus palabras fueran o no un mero recurso jurídico empleado en su defensa para conseguir la absolución, hay que reconocer que, prescindiendo de este caso concreto y a nivel general, la distinción entre la atracción sexual hacia los niños y el delito de abuso sexual de menores, no parece inoportuna. En el primer caso, pues, estamos ante una tendencia psíquica, considerada como enfermedad por la psiquiatría, mientras que en el segundo nos situamos ante una práctica, que además es delictiva según nuestra legislación. Generalmente, en nuestra lengua no suelen utilizarse dos términos diferentes para distinguir estos dos conceptos. Las palabras pedofilia y pederastia se emplean como sinónimos, para referirse tanto a la atracción sexual como al delito, al igual que pedófilo y pederasta. En el lenguaje periodístico encontramos indistintamente el uso de pedofilia con el sentido de delito y con el significado de enfermedad; así, por ejemplo, se emplea el sintagma «acusar de pedofilia»; se habla de una «red de pedofilia» para designar una organización de personas dedicadas a la explotación sexual de menores; asimismo, la palabra aparece en ocasiones en enumeraciones junto a otras conductas delictivas: [...] luchar contra el terrorismo, la pedofilia, el racismo, el tráfico de seres humanos, el blanqueo de dinero, el narcotráfico, el contrabando, el secuestro y todo tipo de delincuencia organizada. Otras veces se emplea como enfermedad, y se la clasifica entre las «perversiones sexuales (o desviaciones sexuales), como exhibicionismo, pedofilia, sadomasoquismo, necrofilia, clismafilia (utilización de enemas)». En ocasiones se recogen empleos con aparente redundancia, como en la siguiente frase: «Su letrado ha sostenido durante toda la vista judicial que la pedofilia de su cliente es una enfermedad». Por su parte, pederastia se utiliza de forma preferente en el sentido de delito, y menos frecuentemente como enfermedad; en la prensa se habla de «delitos de pederastia», «condenado a 40 años por pederastia», «acusado de pederastia» y «red de pederastia». Esta preferencia de emplear pedofilia para referirse a la atracción sexual o la enfermedad, puede deberse al hecho de que este término es actualmente el más utilizado en psiquiatría para designar el transtorno mental y, por influencia médica, es la palabra escogida por los periodistas para hablar en términos psiquiátricos. En medicina se la incluye entre los transtornos sexuales y de la identidad sexual, dentro de las categoría de las parafilias. Los criterios de su diagnóstico diferencial son los siguientes: han de padecerse, durante al menos seis meses, fantasías sexuales recurrentes y altamente excitantes, impulsos sexuales o comportamientos que impliquen actividad sexual con niños prepúberes, es decir, menores de 13 años; se ha de tener más de 16 años; y entre el paciente y el niño objeto de deseo sexual ha de haber una diferencia de al menos cinco años. Se excluyen las fantasías, impulsos o comportamientos entre adolescentes mayores. Conviene tener presente que no toda persona pedófila tiene que haber cometido actos de abuso sexual infantil. Por tanto, no todos los pedófilos son pederastas, esto es, delincuentes o explotadores sexuales. En ocasiones, se distinguen tres tipos de transtornos según la edad de la persona que es objeto del deseo sexual: se emplea pedofilia para la atracción hacia niños en edad prepuberal, efebofilia (del griego ephebo ‘chico que ha entrado en la pubertad’) para referirse al deseo sexual hacia adolescentes, y nepiofilia (de nepion ‘infante’) para designar la atracción hacia niños lactantes. El término pedofilia fue acuñado en alemán por el psiquiatra Richard von Krafft-Ebing (1840-1902), quien utilizó por primera vez la expresión Pädophilia erotica en su influyente libro Psychopathia Sexualis, publicado en 1886. En esta obra aparecieron también otros neologismos para designar comportamientos considerados transtornos sexuales, como masoquismo, sadismo, gerontofilia, fetichismo y zoofilia. Pero no siempre pedofilia y pederastia se emplean en la prensa como sinónimos. El periodista Javier Ortiz, en un artículo titulado «El sexo y la infancia», afirma: Otra vez a vueltas con la pedofilia y la pederastia. Muchos las confunden. No son lo mismo. El término pedofilia no figura todavía en los diccionarios, pero acabará abriéndose hueco, porque es necesario: se refiere a la atracción erótica que algunos adultos sienten por los niños (o niñas). La pederastia, en cambio, define el abuso sexual de menores. Un abismo separa ambos conceptos: en el primer caso no hay violencia; en el segundo, sí. Sin embargo, la moral victoriana dominante condena por igual ambas realidades. Recientemente, a raíz de los casos de pederastia entre miembros del clero católico estadounidense, Juan Antonio Herrero Brasas, profesor de ética y política, establecía en un artículo publicado en El Mundo otra diferencia entre ambos términos. Según él, debe distinguirse entre el «abuso sexual de niños», que llamaba pedofilia, y las «relaciones entre adolescentes mayores de 14 o 15 años», para la que reservaba la palabra pederastia. Meses más tarde, matizaba la definición de pederastia, señalando que se refería a las «relaciones intergeneracionales entre adultos y adolescentes o jóvenes adultos». Se lamentaba Herrero Brasas de que la legislación americana no distinguiera ambos conceptos, y que considerara como delito de pedofilia toda relación con un menor de 18 años, «automáticamente catalogada de violación». Según este autor, «la gran mayoría de las acusaciones corresponden a casos de pederastia propiamente hablando». Esta última distinción, que como hemos visto no suele hacerse en nuestra lengua, no está recogida en los diccionarios generales. Sin embargo, los lexicógrafos son partidarios de establecer una diferencia entre pedofilia y pederastia, en la misma línea que Ortiz. El diccionario de la Real Academia Española ha introducido en su última edición (2001) el término pedofilia, además de seguir registrando la palabra pederastia, para las que recoge las siguientes definiciones: a) Pedofilia. paidofilia. Paidofilia. f. Atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes. b) Pederastia. f. Abuso sexual cometido con niños. La RAE recoge las dos variantes morfológicas, pedofilia y paidofilia. La raíz ped(o)-/paid(o)- ‘niño’ procede del griego paidós ‘niño’. Desde el punto de vista etimológico, es más correcta la primera, pues el diptongo griego ai se transcribe ae en latín y e en español. Sin embargo, quizás por razones de eufonía, la RAE prefiere la forma paido-, conservando el diptongo original griego. La forma paedofilia, que en ocasiones también se emplea, contiene la conservación del diptongo latino, y su uso puede estar influido por el inglés paedophilia. Alba Sánchez, defensora del lector del diario venelozano El Nacional, dedicaba un artículo al tema -a raíz de los recientes casos de abusos sexuales infantiles cometidos por sacerdotes norteamericanos-, que había generado cierto debate lingüístico a través de cartas de lectores. Sobre la variación pedofilia-paidofilia-paedofilia, la autora consideraba que la inclusión de paidofilia en el DRAE es un «ejemplo más de la mojigatería que, en ocasiones, afecta a ciertos académicos; aunque en honor a la verdad se deja al usuario la libertad de escoger el término que más le agrade y será el tiempo y el conjunto de los hispanohablantes quienes sancionen el término más adecuado». No obstante, Alba Sánchez acababa su columna diciendo que, en realidad, la palabra que describe la acción de los sacerdotes acusados de abusos sexuales de menores es pederastia. Desde el punto de vista semántico, la distinción es clara: una cosa es sentir atracción erótica por los niños, y otra, abusar sexualmente de ellos. Similares diferencias de significado encontramos en el Diccionario de uso del español de María Moliner, donde se define el término pedofilia -también incorporado recientemente, en la edición de 1999- como una «perversión» del adulto que se «siente atraído por niños», mientras que la pederastia se toma como una «práctica». Seco, Andrés y Ramos, en su Diccionario del español actual, definen la pedofilia como una «atracción», y reservan pederastia para la «relación homosexual de un hombre con niños», lo que introduce el matiz semántico de la homosexualidad, aunque dentro del campo de las prácticas sexuales, tal como hacen el diccionario académico y el diccionario de María Moliner. Así pues, la distinción entre la tendencia sexual (pedofilia) y la práctica abusiva -y además delictiva- (pederastia), aunque infrautilizada en la lengua, está perfectamente registrada en los diccionarios. Los medios de comunicación tienen su parte de responsabilidad en perpetuar esta confusión entre dos conceptos pertenecientes a dos esferas distintas: por una parte, la esfera de la psicología -y de la medicina, si se acepta que la pedofilia es un transtorno sexual- y, por otra, el ámbito del derecho y la moral. Hay que ser conscientes de que esta confusión parece estar muy arraigada en nuestra cultura, y de que no es fácil separar claramente las categorías conceptuales de la ciencia y las categorías de la moral, a pesar del aparente cientifismo de la sociedad actual. Sin embargo, sería de agradecer que los medios de comunicación contribuyeran a difundir una distinción léxica que ayude a nuestras mentes a separar dos realidades diferentes. Pedofilia La paidofilia o pedofilia es una parafilia que consiste en que la en la atracción sexual hacia niños o niñas pre adolescentes. A la persona que padece pedofilia se le denomina pedófilo, un individuo de, al menos, 16 años que siente atracción sexual hacia menores de 13 y respecto de los que mantiene una diferencia de edad de, por lo menos, cinco años. El termino hace referencia a la atracción de una persona hacia niños preadolescentes, no al acto sexual realizado con dichos niños. Especialistas destacan que y que muchos pedófilos no cometen ningún tipo de abuso sexual y que muchos abusadores de niños no son pedófilos. La pedofilia es un rasgo multifactorial en la personalidad del que la padece, y se compone de aspectos mentales, institucionales, de actividad, de educación sexual, de violencia, de control de las pulsiones, etc. En este sentido, se suelen distinguir dos tipos de pedofilia, una primaria o esencial, muy arraigada en el sujeto, y otra secundaria (u otras), que aparecería motivada por factores circunstanciales. Existen diversas asociaciones pedófilas, algunas de ellas sostienen necesaria una reducción (o eliminación) de la edad de consentimiento sexual y la legalización de la posesión privada de pornografía infantil, otras en cambio, rechazan estos reclamos y proponen el reconocimiento de la diferencia existente entre pedofilia (atracción involuntaria hacia niños) y abuso sexual infantil, la existencia de pedófilos que no abusan ni desean abusar de niños, y la carencia de ayuda social para aquellos que no buscan relaciones sexuales con menores. En la antigua Atenas, la relación sexual entre un adulto y un joven púber, se denominaba pederastia, y se consideraba como un elemento más en la relación entre un docente y su discípulo: el amor entre ambos favorecía la transmisión del saber y de las leyes ciudadanas. Por el contrario, el sexo con sujetos prepúberes, denominado pedofilia, era castigado con condenas que podían llegar a la pena de muerte. El término paedophilia erótica fue acuñado en 1886 por el psiquiatra vienés Richard von Krafft-Ebing en su trabajo Psychopathia Sexualis, en el que lo describió como el interés sexual dirigido sólo hacia jóvenes prepubescentes, sin incluir a adolescentes, un interés que desaparecería con la aparición de los primeros signos de vello púbico.

A ver, vos estudias en la facu o tenés un examen jodido para tener la licencia de barman (?). Tenés que meterle duro, toda la noche. Probaste con café, merca, faso, ratisalil, poxipol o lo que sea. Por un motivo u otro, nunca funcionó fiera ? ¿No hay técnica para estudiar toda la noche caimán sin escamas? Bueno, no te preocupes, Lince te da la solución papá : Esto es lo que yo llamo genialidad pura papá. ¿Por qué no pensé en esto cuando yo era un estudiante que luchaba para mantenerse despierto toda la noche ? Como se puede ver en las fotos, estos estudiantes universitarios chinos (si.. de otro pais no podrian haber sido ) han recurrido a atar su cabello con pinzas de ropa. Cada vez que cabecean, los broches tiran de su pelo lo que automáticamente esto deriba en un tirón doloroso... La técnica se hizo popular después de que dos estudiantes de la Fujian Agricultura y Silvicultura de la Universidad en la provincia de Fujian subieran fotos de ellos mismos en Weibo. Chen Tang de 20 y su compañera de habitación Huang Lu, 21, habían estado luchando con una enorme carga de trabajo y necesitaba una solución rápida para luchar contra el deseo de dormir una siesta. Habían intentado los métodos regulares - cafeína, flexiones y subir el aire acondicionado - pero nada de eso funcionó. Fue entonces cuando decidieron agarrar los libros de historia para una solución ( si, aunque no lo crean, las chinas cagadas de sueño, se pusieron a leer otro libro para aprender a no tener sueño ). Chen y Huang leyeron sobre dos eruditos chinos famosos que practican métodos extremos para mantener su mente alerta. Simplemente Cuelgan el pelo en alguna superficie superior, si se duermen, rebotan y se despiertan. Genial. No hay chance (a menos que te agarres mal) de que falle papa