L

Lellcito

Usuario (Argentina)

Primer post: 2 sept 2014Último post: 20 may 2015
2
Posts
9
Puntos totales
15
Comentarios
C
Cómo combatir el agotamiento
InfoporAnónimo9/2/2014

ANIL no podía más. Habia aceptado un nuevo empleo en el que tenía un puesto más elevado y un mejor salario. Sin embargo, ahora tenía que trabajar hasta muy tarde y también los fines de semana. A veces pasaba hasta ochenta horas a la semana en la empresa. “Había muy poca organización —comenta— y toda la responsabilidad caía sobre mí. Me preguntaba: ‘¿En dónde me he metido? Si no hago algo, esto me va a matar’.” El empleo lo estaba quemando. El agotamiento laboral va más allá del estrés que se experimenta día a día en el trabajo. La persona que lo sufre está siempre cansada y se siente frustrada e impotente. Pierde la motivación por su empleo y es menos productiva. Hay estudios que indican que el agotamiento laboral provoca muchas enfermedades físicas y emocionales. ¿Qué causa el agotamiento laboral? Principalmente, el exceso de trabajo. Debido a la situación económica, algunas compañías les exigen a sus empleados que trabajen más horas y a veces por menos dinero. Además, la tecnología está borrando la línea que separa el trabajo de la vida personal, pues ahora los empleados son más fáciles de localizar. Otras causas de agotamiento son el temor a perder el empleo, la falta de control sobre aspectos importantes del trabajo, los problemas con los compañeros, sentirse explotado y no tener claro lo que se espera de uno. En ocasiones, uno mismo podría ser el causante del agotamiento. A fin de escalar puestos en la empresa y ganar más dinero, hay quienes aceptan cada vez más y más responsabilidades. Pero lo único que logran es sobrecargarse y quemarse. Si ese es su caso, ¿qué puede hacer? Quizás se sienta atrapado por las circunstancias y piense que no hay salida. Pero la realidad es que tiene más opciones de las que se imagina. Veamos cuatro de ellas. 1. DEFINA SUS PRIORIDADES. Una familia feliz ¿Qué es lo más importante para usted? Para muchas personas, la familia y la salud están entre sus principales prioridades. Pues precisamente esas son las cosas que se van a perjudicar si se quema en el empleo. Tenga claras sus prioridades; así estará mejor preparado para tomar decisiones difíciles y negociar. Por ejemplo, tal vez se dé cuenta de que su trabajo lo está agotando, pero cree que no puede renunciar ni trabajar menos horas porque necesita su sueldo. Es cierto que todos necesitamos dinero. Ahora bien, ¿cuánto necesitamos en realidad? ¿Y qué estamos dispuestos a arriesgar para conseguirlo? No se deje presionar por quienes lo rodean. Lo más seguro es que las prioridades de la empresa sean diferentes a las suyas. Para muchos, el trabajo es lo más importante en la vida, pero usted no tiene por qué pensar lo mismo. PRINCIPIO BÍBLICO: “ CUANDO UNO TIENE EN ABUNDANCIA, SU VIDA NO RESULTA DE LAS COSAS QUE POSEE”. (LUCAS 12:15) 2. SIMPLIFIQUE SU VIDA. Una comida sencilla Si quiere disminuir el estrés y tener más tiempo para lo que usted considera importante, piense en trabajar menos horas o en pedirle a su jefe que le quite un poco de trabajo. Quizás no haya más opción que cambiar de empleo. Decida lo que decida, es probable que tenga que hacer cambios en su presupuesto y su estilo de vida. Pero no crea que es imposible; puede que sea más fácil de lo que parece. Vivimos en una sociedad consumista que intenta convencernos de que la felicidad depende de cuánto ganamos y de cuánto podemos comprar. Eso no es cierto; llevar una vida sencilla da más libertad y nos hace más felices. Sin embargo, ese cambio requiere preparación. Reduzca sus gastos, ahorre y baje al máximo sus deudas. Explíquele a su familia por qué necesitan hacer cambios y trate de conseguir su apoyo. PRINCIPIO BÍBLICO: “TENIENDO, PUES, SUSTENTO Y CON QUÉ CUBRIRNOS, ESTAREMOS CONTENTOS CON ESTAS COSAS”. (1 TIMOTEO 6:8) 3. APRENDA A DECIR QUE NO. Si está sobrecargado o tiene algún otro problema en el trabajo, hable con su jefe. De ser posible, preséntele soluciones que los beneficien a ambos. Asegúrele que está comprometido con su trabajo y dígale qué cosas está dispuesto a hacer y qué cosas no. Exprésese con claridad y firmeza. Sea previsor y realista. Si le pide a su jefe que le quite trabajo, puede que él quiera bajarle el sueldo. O tal vez lo amenace con despedirlo, por lo que es bueno tener una respuesta preparada. Recuerde que es más fácil conseguir otro trabajo mientras sigue empleado. Si logra llegar a un acuerdo con su jefe, cumpla con su parte. De este modo, si con el tiempo le quiere aumentar el trabajo, usted estará en mejor posición de pedirle que cumpla con lo que habían acordado. PRINCIPIO BÍBLICO: “SIGNIFIQUE SU PALABRA SÍ, SÍ, SU NO, NO”. (MATEO 5:37) 4. RENUEVE LAS ENERGÍAS. Aunque no tenga problemas graves en su trabajo, habrá ocasiones en las que se enfrentará al estrés, a personas difíciles y a situaciones poco agradables. Por eso, saque tiempo para descansar y divertirse. Recuerde que no tiene que gastar mucho para pasar un buen rato con su familia. Realice actividades y haga amistades fuera del trabajo. Además, evite caer en el error de medir su valor por el tipo y la cantidad de trabajo que realiza. Como dice el libro La bolsa o la vida, uno vale mucho más que su empleo. Recuerde que si su autoestima depende principalmente del trabajo, se le hará más difícil verlo en su justa medida. PRINCIPIO BÍBLICO: “MEJOR ES UN PUÑADO DE DESCANSO QUE DE DURO TRABAJO Y ESFORZARSE TRAS EL VIENTO”. (ECLESIASTÉS 4:6) ¿Es posible hacer los cambios necesarios para combatir el agotamiento? Claro que sí. Anil, mencionado al principio de este artículo, lo logró. Él comenta: “Llamé a mi anterior jefe, le pregunté si podía volver y me dijo que sí. Tuve que encontrarme de nuevo con mis antiguos compañeros después de haber presumido que había conseguido un mejor trabajo. ¡Qué vergüenza! Además, me bajaron el sueldo. Pero ahora estoy más tranquilo y tengo más tiempo para mi familia y para las cosas que considero más importantes”. NOS RECUPERAMOS DEL AGOTAMIENTOWayne y Marie son un matrimonio de Estados Unidos; ambos tienen poco más de 30 años de edad. ¿Qué los agotó tanto? Wayne: Teníamos varios negocios y estábamos ahogados en deudas. Lo que yo quería era que nuestros negocios nos permitieran tener una vida más cómoda y ganar suficiente dinero trabajando menos. Mi meta era reducir el estrés, pero logré todo lo contrario. ¿Cómo los afectó esa situación? Wayne: Nos dimos cuenta de que las cosas por las que estábamos trabajando tan duro —ropa cara, una casa grande y vacaciones costosas— no nos estaban haciendo felices. Me agoté emocionalmente y perdí la motivación. Marie: Yo me enfermé. Y nos llevábamos tan mal que nuestro matrimonio empezó a sufrir. ¿Qué medidas tomaron? Wayne: Hablamos de nuestra situación y de nuestras metas. Decidimos reducir los gastos; dejé la oficina cara que alquilaba; conseguí un auto más barato; reduje el negocio para poder atenderlo solo; empezamos a pagar nuestras deudas, y dejamos de gastar tanto. Marie: El cambio no fue tan difícil como pensaba. Ya no salíamos tanto a comer. Además, empezamos a caminar más y nuestra salud mejoró. Con el tiempo comenzamos a trabajar menos horas y a realizar labores voluntarias. ¿Cuáles han sido los resultados? Marie: Ya no vivimos para hacer dinero. Ahora nos concentramos en cosas más importantes y nuestro matrimonio ha mejorado. Wayne: Ahora todo es más fácil y somos más felices.

0
0
V
Vas arder en el infierno, Verdad o mentira?
ParanormalporAnónimo5/20/2015

Muchas son las personas que piensan que el INFIERNO es algo real, que dios condena a las personas con un castigo eterno ya sea por sus malas acciones en la tierra mereciendo tormento en ese lugar donde día y noche son torturadas. Sería lógico pensar que si una persona cree en esta posibilidad, también tiene que evaluar la existencia de alguien cruel, satanás y aún más también la existencia de un creador, quien sería este creador?... Dios. Y Donde podemos saber más de Dios?... Sería lógico pensar que en la Biblia, es el libro que fue escrito por hombres y inspirado por él. Si Estamos de acuerdo hasta acá, entonces empecemos con la explicación de este tema. Que es lo que se dice al respecto “Según muchas religiones, el infierno —dice The World Book Encyclopedia— es un lugar o estado habitado por demonios, donde se castiga a los inicuos después de la muerte.” Esta es una doctrina que algunas Iglesias de la cristiandad y otras religiones todavía predican activamente. Como resultado, muchas personas han crecido con un verdadero temor de ir al infierno. El pensar en el sufrimiento que causa dios mediante la tortura eterna hace que las personas odien a Dios, a tal punto que rechacen y desprecien a dios y la religión . En otras palabras enseñan que los malos sufrirán eternamente en las llamas del infierno. Esta creencia insulta a Dios, pues él es un Dios de amor y nunca atormentaría a nadie de esa manera. ¿Qué pensaría usted de un hombre que castigara a su hijo metiéndole las manos en el fuego por haberle desobedecido? ¿Sentiría respeto por él? ¿Desearía conocerlo siquiera? Desde luego que no. Seguro que lo consideraría un individuo muy cruel. Pues bien, eso es lo que Satanás quiere hacernos creer: que Jehová tortura a muchas personas con fuego por toda la eternidad, durante millones y millones de años. ¿Qué ha pasado con el infierno? ¿QUÉ se imagina al escuchar la palabra infierno? ¿Un lugar real de fuego y azufre donde se padecen tormento y angustia eternos? ¿O quizás una condición, o estado? Durante siglos, los líderes religiosos de la cristiandad han afirmado que los pecadores van inevitablemente a un infierno ardiente en el que se les inflige un sufrimiento insoportable. Esta idea todavía es común en muchas otras religiones. “Es posible que el cristianismo haya difundido el término infierno —dice la revista U.S.News & World Report—, pero no tiene el monopolio de la doctrina. La amenaza de un doloroso castigo en la otra vida tiene equivalentes en casi todas las religiones principales del mundo, así como en algunas minoritarias.” Hindúes, budistas, musulmanes, jainistas y taoístas creen en diferentes clases de infierno. Sin embargo, el pensamiento moderno ha conferido al infierno una nueva imagen. “Aunque el concepto tradicional de infierno sigue teniendo sus adeptos —dice la citada revista—, se ha empezado a ver la perdición eterna como un confinamiento solitario especialmente desagradable, lo que da a entender que el infierno quizá no esté tan caliente como se creía.” La revista jesuita La Civiltà Cattolica observa: “Es erróneo [...] pensar que por medio de los demonios, Dios inflige a los condenados tormentos horribles como el del fuego”. Y añade: “El infierno existe, pero no es un lugar, sino la condición en que se halla quien sufre el dolor de verse separado de Dios”. El papa Juan Pablo II explicó en 1999: “El infierno, más que un lugar, indica la situación en que llega a encontrarse quien libre y definitivamente se aleja de Dios, manantial de vida y alegría”. Respecto a las imágenes literarias que presentan el infierno como un lugar abrasador, señaló: “Expresan la completa frustración y vaciedad de una vida sin Dios”. Si el Papa hubiera hablado de un lugar “llameante y un diablo vestido de rojo con una horca en la mano, [...] la gente no se lo habría creído”, dice el historiador eclesiástico Martin Marty. En otras confesiones religiosas se están produciendo cambios similares. Un informe de la comisión doctrinal de la Iglesia Anglicana declara: “El infierno no es el tormento eterno; es la elección final e irrevocable de un proceder que se opone de forma tan absoluta a Dios, que lleva irremediablemente a la inexistencia total”. El catecismo de la Iglesia Episcopal de Estados Unidos define el infierno como “la muerte eterna que deriva del rechazo a Dios”. Según U.S.News & World Report, cada vez hay más personas que promueven esta idea, a saber, que “el fin de los malvados es la destrucción, no el sufrimiento eterno” y que quienes “en última instancia rechacen a Dios sencillamente desaparecerán de la existencia en el ‘fuego consumidor’ del infierno”. Aunque la tendencia actual es negar la existencia de fuego y azufre en el infierno, muchas personas siguen creyendo que este constituye un verdadero lugar de suplicio. “La Escritura enseña claramente que el infierno es un lugar físico donde se atormenta con fuego a la gente”, asegura Albert Mohler, del centro teológico Southern Baptist Theological Seminary, de Louisville (Kentucky, EE.UU.). Y el informe The Nature of Hell (La naturaleza del infierno), elaborado por una comisión de la Alianza Evangélica, afirma: “El infierno es una experiencia consciente de rechazo y tormento”. Y añade: “En el infierno, el castigo y el sufrimiento varían dependiendo de la gravedad de los pecados cometidos en la Tierra”. Una vez más cabe preguntarse: ¿es el infierno un lugar de tormento eterno o de aniquilación, o es sencillamente el estado en que se hallan las personas apartadas de Dios? ¿Qué es realmente el infierno? ¿CUÁNDO adoptó la cristiandad la creencia en el infierno? Bastante tiempo después de Jesucristo y sus apóstoles. “El Apocalipsis de Pedro (siglo II E.C.) fue la primera obra [apócrifa] cristiana que describió el castigo y las torturas con que se afligía a los pecadores en el infierno”, dice la obra francesa Encyclopædia Universalis. No obstante, los primeros Padres de la Iglesia discrepaban en cuanto al infierno. Justino Mártir, Clemente de Alejandría, Tertuliano y Cipriano creían que era un lugar ardiente. Orígenes y el teólogo Gregorio de Nisa lo concebían como un estado de separación de Dios, de sufrimiento espiritual. Por otro lado, Agustín de Hipona sostenía que el sufrimiento que se padecía en el infierno era tanto sensorial como espiritual, idea que fue ganando aceptación. “En el siglo V ya se había impuesto en todas partes la severa doctrina de que los pecadores no reciben una segunda oportunidad en la otra vida y que el fuego que los devora nunca se extingue”, escribió el profesor John N. D. Kelly. En el siglo XVI, reformadores protestantes como Martín Lutero y Juan Calvino llegaron a la conclusión de que el tormento abrasador del infierno simbolizaba la separación eterna de Dios. Sin embargo, la concepción del infierno como un lugar de tormento volvió en los siguientes dos siglos. El pastor protestante Jonathan Edwards solía atemorizar a los colonos americanos del siglo XVIII con sus gráficas descripciones del infierno. Sin embargo, poco después las llamas del infierno empezaron a, por decirlo así, oscilar y apagarse. “El siglo XX casi supuso la extinción del infierno”, afirma U.S.News & World Report. SE UTILIZA PARA JUSTIFICAR LA VIOLENCIA DURANTE LA EDAD MEDIA. María I Tudor —quien fue reina de Inglaterra de 1553 a 1558— recibió el apodo de María la Sanguinaria por quemar a casi trescientos protestantes en la hoguera. Según cuentan, se justificó diciendo: “Si las almas de los herejes van a arder eternamente en el infierno, no hay nada de malo en que yo imite la venganza divina y los mande a la hoguera aquí en la Tierra”. SE REDEFINE HOY DÍA. Durante los últimos años, algunos grupos religiosos han revisado su doctrina del infierno. La comisión doctrinal de la Iglesia Anglicana, por ejemplo, dijo en 1995: “El infierno no es el tormento eterno; es la elección final e irrevocable de un proceder que se opone de forma tan absoluta a Dios, que lleva irremediablemente a la inexistencia total”. Parte1

9
36
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.