Lamueertee
Usuario (Myanmar)
dijo:"Me estaba muriendo. Escuché cuando doctor me declaró muerto. Mientras estaba acostado en la mesa de operaciones del hospital grande, un zumbido fuerte y rudo comenzó a retumbar en mi cabeza. Al mismo tiempo, sentí que me estaba moviendo a lo largo de un túnel largo y oscuro. Entonces, de pronto, ¡me encontré fuera de mi cuerpo físico! Como un espectador, observé los intentos desesperados del doctor por revivir mi cadáver. dijo:"Pronto... me encontré con un "ser" de luz que me mostró una recapitulación instantánea de mi vida y me ayudó a evaluar mis hechos pasados. dijo:"Finalmente entendí que mi tiempo de morir no había llegado aún y que tenía que regresar a mi cuerpo. Me resistí, porque había encontrado que mi experiencia después de la muerte había sido bastante placentera. Pero, sin embargo, de alguna forma me reuní con mi cuerpo físico y viví" Muchas personas han informado de experiencias cercanas a la muerte (ECM). ¿Qué quieren decir? ¿Qué ocurre cuando nos morimos? dijo:Un hombre de Arizona, en coma cinco, meses después de un accidente de motocicleta, dijo que había visto a su padre muerto y había hablado con él. Varias teorías tratan de explicar estas ECM. Las explicaciones fisiológicas sugieren una causa física - tal vez un golpe en la cabeza o falta de oxígeno en el cerebro. Las explicaciones farmacológicas apuntan a las drogas o a la anestesia. Las explicaciones psicológicas proponen causas mentales, tales como mecanismos de defensa o cumplimiento de deseos. Las explicaciones espirituales citan a las ECM como preludios de la vida posterior, ya sea genuinos (si son divinos) o distorsionados (si son demoníacos). Las aplicaciones de estas teorías pueden ser complejas. dijo:Durante mis años de estudiante en la Universidad de Duke, el estudiante en la pieza al lado de la mía fue alcanzado por un rayo y murió en forma instantánea. Durante cuatro días nuestro grupo estuvo en un estado de conmoción. La gente estuvo haciéndose preguntas como, "¿Dónde está Mike ahora?", "¿Hay vida después de la muerte?", "Si la hay, ¿cómo será?" *** El método experimental, utilizado para cuestiones científicas, no es adecuado para evaluar ECM. Es imposible en emergencias médicas establecer las condiciones controladas y la repetibilidad requeridas. Los científicos tampoco tienen máquinas que lean la mente para evaluar las experiencias mentales/espirituales. Y encontrar voluntarios para experimentos de ECM sería difícil. ***El método de las experiencias tiene distintas opiniones. Las ECM pueden proveer información útil, pero la mente nos puede engañar. Sueños, fantasías, alucinaciones, viajes de drogas, ebriedad, estados de conmoción - todos pueden evocar imágenes mentales que parecen reales pero no lo son. ***Algunos sugieren un método espiritual para evaluar estos fenómenos. ¿Y si pudiéramos encontrar una autoridad espiritual, alguien con credenciales confiables, que nos diga la verdad acerca de los temas referidos a la vida después de la muerte? link: http://www.youtube.com/watch?v=B3uqy3X6WAg ¿Podemos comunicarnos con los muertos? ¿Los espíritus de los muertos pueden comunicarse con los vivos? Uno de los programas más populares de la televisión moderna es "Crossing Over" [Cruzando del otro lado], conducido por el vidente John Edward. Al igual que otros videntes, Edward asegura poder comunicarse con los espíritus de los muertos. Deja boquiabiertos a los espectadores al revelarles detalles que sólo el ser amado fallecido podría saber. A partir de esta comunicación, las personas buscan consuelo, consejos y aliento. La Biblia enseña que la comunicación con los muertos no es posible. Una y otra vez en la Biblia, Dios ordena a su pueblo desistir de la práctica de la necromancia, el arte de comunicarse con los muertos. link: http://www.youtube.com/watch?v=kR8lc6qqSW8&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=jrw8fTF-xkw Lo inexplicable La hipótesis de que la memoria se almacena en el cerebro, como lo hace en el disco duro de los ordenadores, suponía que el deterioro o la muerte cerebral debían destruir también los registros, la identidad y la conciencia. Pero todos los estudios destinados a encontrar localizaciones específicas para los recuerdos arrojaron resultados negativos. La destrucción de zonas cerebrales en ratas y monos mostró que, si bien por un tiempo eran incapaces de recordar tareas aprendidas y ejecutar determinadas acciones, pasado un período de tiempo determinado las habilidades reaparecían. Sólo si se llevaban a cabo grandes destrucciones de tejido no había posibilidad de recuperación y, menos aún, lo que era obvio, de respuesta funcional. Por otra parte, la idea de conservación física de la memoria tampoco resistía la evidencia de la continua renovación molecular. En días, o a lo sumo en meses, la totalidad de la materia cerebral era reemplazada por otra. ¿Cómo podrían conservarse recuerdos grabados en moléculas transitorias? La certeza de que no había una localización específica y que era improbable una transmisión física del recuerdo, derivó en la hipótesis de un “campo” o “banco” sutil de información que se expresaría, o actuaría, a través del cerebro. Un ejemplo burdo de esta función fue la semejanza que podía establecerse con un receptor de televisión que traduce en sonido e imágenes información no contenida en sus circuitos. Pero, a su vez, el cerebro actuaba como transmisor al “banco de memoria” procesando la información procedente del exterior y del cuerpo. ¿Cómo se creaba la memoria y, sobre ella, la personalidad, el ego y la conciencia? Sin duda, el “campo” inmaterial no localizable iba más allá de un órgano; abarcaba todo el cuerpo, mantenía la continuidad de sus formas y funciones a pesar de la renovación molecular y se prolongaba en el territorio más vasto de la realidad exterior presente y pasada. Correspondía entonces hablar de un campo individual jerarquizado de información que emerge dentro de un megacampo universal o cósmico. Llegados a este punto, la comprobación científica no puede avanzar con certezas verificables. Donde concluye la detección de energías comienza el debate filosófico, la deducción, la inferencia y el testimonio de lo inexplicable. Lo inmaterial, que está presente en la estructura fantasmal de los átomos y parece gobernarlos, es también uno de los dos términos inseparables del fenómeno singular de la vida. No hay forma de saber científicamente si el campo psíquico puede continuar existiendo en una zona virtual cuando el dedo de Dios, o del Universo, aprieta el off del cuerpo físico, interrumpe su energía y disgrega sus elementos. link: http://www.youtube.com/watch?v=7k2BoGwh900&feature=related Conceptos sobre la vida despues de la muerte Hay dos concepciones para destacar, una es la que sostienen los tibetanos y otra es la que creen las religiones de occidente en cuanto a la vida luego que uno ha muerto. Los tibetanos a través de testimonios reales, verídicos de personas que afirman que al morir, incursionan rápidamente y con total consciencia dentro del útero de una madre. Por lo cual ellos sostienen que a la vida se llega desde la muerte misma. Esto para quienes tienen temor a la muerte, es un total alivio, ya que hay vida despues de la muerte, además de que no creen que allá un final, pues siempre se esta naciendo nuevamente. Es una de las concepciones más importantes y la cual nos permite creer en la vida por siempre en el mundo terrenal. Sin embargo para las religiones de occidente, y que tienen un fuerte arraigo en las personas, el concepto es totalmente diferente. Pues la vida continúa después de la muerte, pero en forma espiritual. Pues estas religiones sostienen que quienes hicieron las cosas o actuaron bien durante la vida, serán gratificados viviendo eternamente en el cielo. Sabemos que el cielo, es como el paraíso para los creyentes a estas religiones. Pero quienes hayan actuado de mala fe, los esperan las oscuras tinieblas. En estas tinieblas y tenebrosos lugares pasaran penando por sus culpas. Quiere decir que hay algo como, similar podríamos llamar o definir, a lo que sostenía el escritor Dante en su famoso libro La Divina Comedia. Esto quiere decir que hay una vida despues de la muerte, pero nada tiene que ver con lo que los tibetanos creen. Son dos posturas diferentes, pero si prestamos atención, siempre hay algo después de la muerte. La pregunta en todo caso sería, existirá alguna de estas dos concepciones, pues en el mejor de los casos deberíamos creerlas aquellos que tenemos miedo a morirnos, pese a que sabemos que es ley de la vida y a todos nos llegará. dijo:Hay muchas personas que aseguran la existencia de un cielo y un infierno, de tinieblas, ya que según ellos han experimentado viajes temporales al mundo de los espíritus dejando atrás el mundo tangible y material de los vivos. link: http://www.youtube.com/watch?v=QB5zs0phyH0&feature=related El 13 de octubre del 2009 falleció la abuela de una persona muy cercana, unos días le quedaban tan solo para cumplir 93 años. Fui a darle mis condolencias a su madre (Elena) por la perdida y para ver como se encontraba ella de ánimo, ofreciéndome para lo que necesitase. Me comentó que al día siguiente iría junto con su esposo a verla al tanatorio, le propuse acompañarla y accedió, quedamos a las 9:45 horas de la mañana para coger el autobús. Al llegar al tanatorio nos encontramos con otros familiares. Elena no deseaba entrar a ver a su madre por última vez, aunque ya la vio escasos minutos después de fallecer, prefería recordarla dormida y viva, temiendo la impresión amarga que le proporcionaría verla apostada en el ataúd; le comenté que antes de que nos fuésemos entraría para mostrar mis respeto. Mientras esperábamos en la espaciosa sala familiares iban y venían donde Elena para cruzar palabras con ella; su marido salió para despejarse. Serían las 12 y algo del medio día, cuando una vecina de la abuela se sentó junto a Elena y comenzaron a hablar sobre la vida y los últimos días de la anciana. Yo solo podía escuchar, poco o nada tenía que decir. Distraje mi vista hacia la columna de la entrada que, mostraba el rotulo de neón con el nombre de la persona que se velaba, en esta ocasión el de la abuela: primero el nombre y un apellido y tras desaparecer el segundo apellido, lo que al principio mi hizo entender que se velaban a dos personas. Seguía mirando la columna en la distancia cuando de repente irrumpió ante mis “ojos” el rostro de la abuela. Yo desvié la mirada negándome a ver, pero fue más persistente. Ahora no era el rostro si no la imagen de la abuela que se formaba desde la cabeza hasta los hombros. Reproché mi imaginación, aunque en el fondo de mi ser sabía perfectamente que no era un recuerdo. Hermosa, jamás en mis 15 años había visto a la abuela igual, sus cabellos grises que siempre peinaban pegados a la cabeza y recogidos, lucían un color blanco puro iluminados por una luz desde atrás, flotaban levemente. Su rostro no poseía arrugas aunque si el paso del tiempo. Nunca he visto mover los labios a los que se me han presentado desde la otra frontera, pero en esta ocasión sus labios gesticularon una palabra que entendí como “rosario”. Sería que le trasmití incomprensión que ella mostró un puño cerrado que al voltear apareció un rosario negro, y después mostró el otro puño que al voltearlo hacia delate de igual forma sacudió un rosario blanco. Elena me gritó: ¿Qué has visto? Las palabras de Elena me sorprendieron y casi balbuceando contesté nada.; en esto que la vecina seguía hablando como ajena a la pregunta que me realizó Elena. Volví a mirar al frente y estaba allí, hasta la cintura se mostraba con una camisa blanca que lucía como el raso. Justo en esos momentos la vecina que hablaba con Elena recibió una llamada telefónica y se retiró para contestar dejándonos a amabas solas. Elena insistió: ¿has visto algo?, si es así te ruego me lo digas. No sabía qué hacer, me daba miedo jugar con el dolor, ¿y si aquella aparición no era real, si era fruto de mi imaginación?, pero, ¿y si no era así? Contesté: -¿Tu madre viste una camisa blanca? -Si -¿Y, un rosario? -Recordó unos segundo antes de contestar- Creo que no, se le puso un crucifijo entre las manos, ¿porqué? -Está bien, voy a comentarte y tú sabrás como interpretar, pero antes tienes que entender que puede ser fruto de mi imaginación: Mientras miraba la columna, el rostro de tu madre apareció, intenté no prestar atención, por si era un recuerdo, pero insistió mostrándose aún en mayor forma hasta los hombros…jamás he visto a tu madre como ahora… tan hermosa y rodeada de una cálida luz. Viste una camisa blanca, he entendido que me quería decir gesticulando:”rosario”. No he oído voz alguna, pero me ha llegado esa palabra, al no entender me ha mostrado un rosario negro. Me interrumpió- El de su madre. -Y seguido uno blanco. A lo que añadió- El que le regaló mi hermano (su hijo predilecto y que no podía acudir al entierro).Voy a contárselo a mi hermana, para ver si lleva rosario. Le supliqué que no, que me dejase entrar a la sala para comprobar si llevaba rosario y lo de la camisa. Como me comentó llevaba entre las manos un crucifijo pero no una camisa blanca, cuando se lo indiqué me aclaró que ella se refería a la “toquilla” que la envolvía dentro del ataúd. Buscó a su hermana para hablar con ella, ante mi insistencia, me prometió que solo le comentaría sobre los rosarios de madre, y de colocarle alguno entre las manos, que a mí se me apetecía que llevase uno. Sinceramente no se qué le diría pero la hermana se acercó hasta mi para decirme que no tenían los rosarios, pero que se moverían para encontrar alguno. Elena y yo decidimos desplazarnos a la población más cercana para localizar alguna papelería donde pudiesen vender. Temíamos no llegar a tiempo antes de que cerraran los comercios. Por el camino, Elena dudaba si preguntarme, se notaba la timidez en sus intenciones, trascurrido un trecho lo hizo delicadamente. Quería saber si me dijo algo más, si necesitaba alguna cosa. No, no lo sabía, no vi nada más, al menos por el momento. Me sentía, extraña, mareada, y a veces sentías arcadas que intentaba disimular, pero el gesto de mi cara forjado por los extraordinarios acontecimientos era imborrable; después de la euforia me sentía agotada. Encontramos sin dificultad rosarios en la papelería, entre los mostrados elegimos uno con las cuantas de nácar. De vuelta al tanatorio, las “imágenes” regresaron con fuerza, pero esta vez la abuela no venía sola. -¿Elena, en vuestra familia falleció una niña de unos 6 años?- Le comenté como vestía. -¿Qué has visto? -…De nuevo a tu madre, ahora hasta las rodillas, pero a su lado izquierdo una niña salta de alegría recibiéndola con los brazos abiertos. No puedo verle la cara, se encuentra mirando hacia tu madre. Pero siento que tu madre quiere que la vea, porque tú sabes quién es. A Elena se le humedecieron los ojos, si sabía quién era, una prima suya a la que estaba muy unida, que falleció con unos 7 años. Era una niña muy especial.-dijo.- En el tiempo de la guerra se fue con unos dineros al ayuntamiento y pidió que se lo repartieran entre los soldados de los dos bandos, pero de los dos. La llevaron con su padre.-me siguió contando.- para explicar lo que la niña hizo, y su padre repuso que si lo había dicho que se hiciera…Estaban muy unidas. ¿Y no ves a ningún hombre? -No Elena, solo a ellas dos, rodeadas de una gran alegría…Elena tu madre se le ve feliz y en paz; es lo que me trasmite. Me miró, con cierto alivio, los meses antes del fallecimiento fueron tristes, y en los días próximos ya casi no reconocía a nadie.-Dime todo lo que veas. En el tanatorio, le entregamos el rosario para que se lo colocara la encargada entre sus manos, minutos más tarde nos marchábamos a coger el autobús, era casi las 2 del medio día. Tras un rato de silencio reanudamos la conversación. -No me atrevía a verla, no quiero recordarla muerta. -Elena tu madre, a quien se vela, al entrar a verla, yo no la vi como tu madre, allí sentía vacio. -No entiendo porqué no querías decírmelo, y si ella necesitaba un rosario u otra coas, y se lo podía dar antes de que fuse tarde.- explicó con cierto reproche. -Entiende mi postura, anquen para mi…la experiencia es real… aunque la certeza de lo que siento y experimento me diga que es real… no puedo jugar con tus o vuestros sentimientos. ¿Y si reaccionas de otra forma, y se causa más dolor, saberlo? - No sabías lo de la prima, no sabías lo de los rosarios…Saber que mi madre se va en paz, me ayuda me alivia su pérdida…. ¿No ves a un hombre? ¿A mi padre?...tu no lo conociste, pero… -Ante mis “ojos” apareció una fotografía antigua con la imagen de una mujer de medio cuerpo- no veo a ningún hombre, pero…no s si tiene algo que ver…he visto una fotografía antigua con una mujer con tales características…. -¡Mi madre tiene esa foto, es de su tía!… la quería mucho ella ayudaba para que no hubiese diferencia entre los hermanos por parte de otros familiares. -Pues la sigo viendo, no a ella no en persona, pero entiendo que la información es para ti. -¿Cómo has visto la foto? -Tu madre me la ha mostrado, no que la cogiese en la mano y me la pusiese delante, ha aparecido ella y la niña y de seguido la imagen…. Elena hace un par de días me trajo un recordatorio de su madre, tras dármelo me preguntó si veía algo, contesté que no, que ni siquiera sentía, ni el bello se me erizaban. Le dije: Creo que eso es bueno, será porque sigue su camino. Me sonrió, y me confesó que se encontraba tan bien referente a su madre que a veces sentía como remordimientos por ello… Ayer 29, estuvimos juntas, le comenté que escribiría sobre la experiencia, pero que no daría dato sobre ellos ni descripciones que ayudase a reconocerlos; ¿si le parecía mal? -No solo no me parece mal si no que puedes poner mi nombre el de mi madre y donde sucedió. Le di las gracias, pero decliné, la experiencia serviría al mismo propósito aunque no se diese información de los participantes. Aunque las frases no sean literales, su esencia y resumen de la experiencia se ciñe completamente a ella. link: http://www.youtube.com/watch?v=ucQRWgpIMQI&feature=related