LaliMetalera
Usuario (Argentina)

BIENVENIDOS A MI POST Buenos días Taringueros. Éste es primer post que hago, disculpen sino está bien acomodado ni prolijo, es que jamás lo había hecho antes. Espero que les guste. INTRODUCCIÓN. A lo largo de los años de la Argentina, hubo muchos periodos distintos. Pero hay uno en particular que llamó mucho la atención, tanto de los historiadores y escritores, como la mía. Entre los años 1829 y 1853, Juan Manuel de Rosas impuso una nueva era en el Federalismo nacional. Lo más llamativo de esto, es la dualidad o mejor dicho, la cantidad de posiciones u opiniones que se pueden tomar sobre los hechos ocurridos. En este post expondré éste período basándome en las obras “La Malasangre” de G. Gambaro y “El Matadero” de E. Echeverría. Llegaré a una conclusión sobre el “Restaurador” analizando primeramente su biografía, para luego tocar los dos tópicos principales que pude analizar en las obras: el primero es la violencia en la época federal, demostrado por la literatura romántica. Y la segunda es Rosas y su participación con la Iglesia. Juan Manuel de Rosas, y su participación en Política. Juan Manuel de Rosas, el restaurador de las Leyes, el estanciero más poderoso de Buenos Aires, y a la vez uno de los gobernadores con más consenso en toda la historia de la provincia, nació en Buenos Aires el 30 de marzo de 1793. Cursó sus primeros estudios en el colegio privado que dirigía Francisco Javier Argerich. Pero su vocación no iba para el lado de las letras sino para las tareas rurales. En marzo de 1813 se casó con Encarnación Ezcurra, quien sería su compañera en la vida y en la política. Además, fue presidenta de la Sociedad Popular Restauradora. Tras el casamiento Rosas devuelve a sus padres los campos que les administraba y decide formar su propia empresa. En noviembre de 1815 se asoció con Juan Nepomuceno Terrero y Luis Dorrego en una compañía destinada a la explotación ganadera, saladero de pescado y exportación de productos varios en la estancia de "Los Cerrillos". La dirección de sus estancias le dio a Rosas un gran conocimiento sobre la vida y las costumbres de sus peones. "Me propuse adquirir esa influencia a toda costa; para ello fue preciso hacerme gaucho como ellos, protegerlos, hacerme su apoderado, cuidar de sus intereses, en fin no ahorrar trabajo ni medios para adquirir más su confianza." (Ésta declaración es afirmada por Felipe Pigna en su Biografía sobre Juan Manuel de Rosas) Tras la caída del Directorio, en 1820 Rosas comienza a participar activamente de la política bonaerense. Apoyó e impuso la candidatura de Martín Rodríguez a la gobernación de Buenos Aires. Participó activamente en el Pacto de Benegas entre Santa Fe y Buenos Aires y se hace cargo de entregarle al caudillo santafecino, Estanislao López, 30.000 cabezas de ganado. El derrocamiento de Dorrego y su posterior fusilamiento a manos de Lavalle, vuelve a colocar a Rosas en el primer plano de la política. El 8 de Diciembre de 1829 la sala de representantes proclamó a Juan Manuel de Rosas gobernador de Buenos Aires otorgándole las facultades extraordinarias y el título de Restaurador de las Leyes. Rosas llevó a cabo una administración provincial ordenada. Recortó los gastos y aumentó los impuestos, superando lentamente el déficit fiscal heredado. Reanudó las relaciones con la Santa Sede, suspendidas desde 1810. Fue el sector terrateniente el que sustentó el liderazgo rosista. La estructura social durante el período rosista, estuvo basada en la tierra. La gran estancia era la que confería status y poder. Acompañaban a Rosas en el poder los grupos dominantes porteños que no estaban dispuestos a compartir las rentas de la aduana con el resto de las provincias. Rosas gozaba de un gran predicamento entre sectores populares de Buenos Aires, y, de esta forma, aparecía ante los terratenientes de la provincia como el único capaz de contener y encauzar las demandas de las clases bajas. En 1832 Rosas fue reelecto como gobernador de Buenos Aires. Exigió que se le renovaran las facultades extraordinarias. La sala de representantes se opuso y Rosas renunció. Por una amplia mayoría de votos, expresados en la legislatura y a través de un plebiscito que dio un resultado de 9.713 votos a favor y 7 en contra, fue electo nuevamente Juan Manuel de Rosas, en marzo de 1835, esta vez con la suma del poder público. La hegemonía rosista se consolidó mediante la unificación ideológica del pueblo de Buenos Aires a través del uso obligatorio de la divisa punzó, del riguroso control de la prensa; y de una dura represión a la oposición ideológica y política realizada por la Sociedad Popular Restauradora, conocida como la "mazorca", la fuerza de choque de Rosas, encargada de la intimidación y la eliminación de los opositores. Durante el largo período rosista, la mazorca se cobró miles de víctimas. En 1835, Rosas sancionó la Ley de Aduanas, que protegía a las materias primas y productos locales, prohibiendo en algunos casos y gravando con altos aranceles en otros el ingreso de la mercadería importada que pudiera perjudicar a la producción nacional. Juan Manuel de Rosas en la Literatura Romántica. Dada la gran participación que mantuvo en la Historia Argentina, “El Restaurador” fue muy nombrado en varias obras literarias. Un claro ejemplo, son las obras “El Matadero” de E. Echeverría y “La Malasangre” de G. Gambaro. Dónde recurren a un tipo de literatura romántica y sarcástica para describir las acciones de Rosas. En su obra “El Matadero”, Echeverría utiliza un término inventado por el (Carnificino) que describe de manera perfecta lo que se vivía en esa época. En un primer lugar refiere a la carne, ya que era época de cuaresma, donde la Iglesia había decretado abstinencia a los estómagos de los fieles a causa de que la carne es pecaminosa. Y en segundo lugar a que el “Carnífice” es uno de los nombres dados al verdugo. Me gustaría reparar en esta palabra “Verdugo”, ya que describiría perfectamente las acciones del “Matasiete” durante su época de auge en el país. En “El Matadero”, tanto como en “La Malasangre” se hace muy explícito el tema de la violencia y el desinterés de las personas para con las muertes; cosa que era muy habitual en la época federal. Un claro ejemplo en “El Matadero” sería la tortura y la muerte del “Unitario”, o la muerte del niño en la persecución del toro, donde nadie hace mucho alboroto del tema. En “La Malasangre” la muerte de las personas es expresada de la misma forma; solo que en este caso, tenemos una dualidad en cuanto a la importancia dada a las mismas. Tenemos a Benigno (un nombre un tanto irónico, por cierto) un claro ejemplo del régimen federal, que hace caso omiso a las muertes e incluso las alienta. En esa misma posición, se encuentra Fermín, el criado; quien toma a gracia los “melones” (con melones nos referimos a los unitarios que son decapitados; para luego dejar sus cabezas en las puertas de las casas). Por otro lado, tenemos a Dolores, la hija de Benigno, a quien no le agrada en lo más mínimo las muertes ni los melones. Echeverría escogió cuidadosamente el matadero como locus del cuento para enfatizar la barbarie del régimen de Rosas. Echeverría crea un mundo en que la cosa más deseaba por los federales es carne y así ellos se parecen más a caníbales que seres humanos. El autor nos presenta la multitud del matadero, que está compuesta principalmente de los pobres de “los suburbios” en las afueras de la ciudad que representaban los bastiones de los federales y el poder de Juan Manuel de Rosas. La multitud aparece como un grupo cruel y tonto que vive por el cuchillo y disfruta en la tortura de los que no están de acuerdos con ellos y las creencias políticas del estado federal. En las últimas escenas del cuento Echeverría usa los papeles de los rezagados del matadero para mostrar a los federales aún más como individuos brutales. A fines de la matanza de los novillos queda un solo toro joven que los federales deciden torturar y matar. El toro representa la juventud del país en que Echeverría creía que el progreso político del país existía. A primera vista los federales se fracasan y piensan que el toro sea hembra. Así Echeverría nos presenta con la estupidez de los federales y su tendencia de subestimar el poder y forma verdadera de su oposición. El toro escapa del matadero y corre por los calles de Buenos Aires con los soldados federales persiguiéndolo. Así Echeverría muestra al lector el espíritu desafiante y vigoroso de los unitarios y todos los que estaban en contra la brutalidad de Rosas. Eventualmente los soldados lo atrapan de nuevo, lo torturan, y lo matan. Ésta escena está repetida casi exactamente igual cuando al fin de la obra; los federales y rezagados del matadero se fijan en un unitario joven que está paseando por las afueras de la ciudad. En la misma manera que trataron al toro, los soldados atrapan, torturan, y matan el joven unitario. Echeverría usa este simbolismo para hacer obvio que el matadero representa Argentina mientras la mantaza dentro del matadero representa los frecuentes asesinatos de los miembros de la oposición durante el régimen brutal de Rosas. El joven unitario queda desafiante hasta el final y nunca muestra miedo entre las crueldades de los federales. Así es que Echeverría manifiesta su espíritu rebelde contra el régimen de Rosas. Las palabras del joven representan los sentamientos del autor cuando el juez federal de a escena le pregunta por qué no se lleva la insignia del estado como manda Rosas. Juan Manuel de Rosas y la Iglesia Las relaciones con la Iglesia Católica fueron bastante complicadas: Rosas era un católico ferviente, pero siempre reclamó el patronato sobre la Iglesia en la Argentina. Durante su época como Gobernador, Rosas impuso el cintillo Punzó, y éste no excluía a la Iglesia. Para no ser asesinados, incluso los “Padres” debían usar el cintillo, y demostrar ser partidarios del movimiento rosista. Como si esto fuera poco, en “El Matadero” se expresa claramente la hipocresía que este mantenía para con la Iglesia. A continuación, expondré unas citas textuales de la obra donde demuestra lo que plantee: “[…] Estábamos, a mas, en cuaresma, época en la que escasea la carne en Buenos Aires, porque la Iglesia adoptando el precepto de Epicetete, sustine, absitne, ordena vigila y abstinencia a los estómagos de los fieles a causa de que la carne es pecaminosa y como dice el proverbio, busca a la carne […]” El Matadero, Esteban Echeverría, Editorial Cántaro, página 33. “[…] El primer novillo que se mato fue todo entero de regalo al Restaurador, hombre muy amigo del asado. Una comisión de carniceros marchó a ofrecérselo en nombre de los federales del matadero, manifestándole in voce su agradecimiento por la acertada providencia del gobierno, su adhesión ilimitada al Restaurador, y su odio entrañable a los salvajes unitarios, enemigos de Dios y de los hombres […]”. El Matadero, Esteban Echeverría, Editorial Cántaro, página 38. Ahora bien, analicemos estas citas. En la primera se dice claramente que la carne es pecaminosa y que todo fiel a la Iglesia se encontraría en un periodo de cuaresma. No obstante, en la segunda cita dice que el primer novillo que se mató de los cincuenta novillos gordos fue un regalo para Rosas, ¿cómo es esto? ¿Cuando el país entero se encontraba en cuaresma el Matasiete podía comer cuanto novillo quisiera? Si no me equivoco, él siendo uno de los más fieles al régimen eclesiástico sería uno de los primeros en respetar la abstinencia. Sin embargo, no hay nada más alejado de la realidad que esa suposición. Juan Manuel de Rosas, no cumplió con la cuaresma. Así tampoco la Iglesia, como lo va a demostrar la siguiente cita: “En efecto, el decimo sexto día de la carestía, víspera del día de Dolores, entró a vado por el paso de Burgos al Matadero del Alto una tropa de cincuenta novillos gordos; cosa poca, por cierto, para una población acostumbrada a consumir diariamente doscientos cincuenta a trescientos y cuya tercera parte al menos gozara el fuero eclesiástico de alimentarse con carne. ¡Cosa extraña que haya estómagos privilegiados y estómagos sujetos a leyes inviolables y que la iglesia tenga la llave de los estómagos! […]” El Matadero, Esteban Echeverría, Edición Cántaro, Pagina 37. Sin más que agregar, la cita habla por sí sola. Ni Rosas, ni la Iglesia, respetaban las leyes que ellos mismos habían impuesto. Esto no es más que mera hipocresía y falta de palabra. CONCLUSIÓN Una vez analizadas las obras y comparándolas con libros de autor, llegué a la conclusión que Juan Manuel de Rosas, no fue más que un asesino y un hipócrita. No solo asesinó a personas por no ser partidarios de su ideología, como pasó con el unitario; sino que también desobedecía sus propias leyes, como expuse comparándolo con El Matadero”. A su vez, mostré cómo se vivía en la época federal y cómo la sociedad estaba completamente desvirtuada e inadaptada para lo que nosotros conocemos como gente civilizada. La “chusma” en “El Matadero” o Fermín en “La Malasangre” son el claro ejemplo de esto, ya que hacen caso omiso a las muertes o bien, se burlan de ellas. En conclusión, el período Rosista no fue más que un genocidio y una calamidad que no debe volver a repetirse. Bueno, espero que les haya gustado mi post, saludos.

¿Qué tal Taringueros? Bienvenidos a mi nuevo post. Sé que muchos tienen esa bella fantasía de irse de mochileros por un buen tiempo, ¿pero por qué no hacerla realidad? Eso sí, tienen que tener en cuenta las siguientes cuestiones: ¿Qué llevar? Primero que nada, debemos elegir la mochila con la que realizaremos nuestra travesía. Las mochilas se dividen por "litros". Lo recomendable es que las mujeres no carguemos mochilas mayor a 55/60 litros; muchas (yo incluída) nos creemos que tenemos mucha fuerza y mucha resistencia, pero a la hora de caminar con tanto peso en la espalda, terminaremos quejándonos. Los hombres, por su parte, pueden cargar mochilas de hasta 80 litros... Aunque el sexo no es lo único que influye; por ejemplo yo mido 1,57 mts, por ende una mochila de 60 litros ya sería demasiado para mi altura, pero al no ser delgada, se equilibra... En caso de ser delgados, traten de que los litros de su mochila, no supere a su cantidad de centímetros (Ejemplo: Si medís 1,65, no te pongás una mochila de 1,70; porque te sería muy dificultoso llevarla). También es muy importante equilibrar el peso, tanto de izquierda como de derecha, debe tener el mismo peso; para no lastimarnos la espalda. Una vez que ya elegimos la mochila que más nos conviene, es hora de cargarla. En este paso hay que ser muy selectivo y muy cuidadoso. Siempre tené en cuenta que tus manos deben estar vacías, no lleves bolsas extra y demás... Siempre va a depender el tiempo que queramos viajar y hacia dónde... Porque obviamente no es lo mismo empacar para un mes que para siete, o empacar para un lugar frío a uno caluroso. Pero hay ciertas cosas que son INFALTABLES. 1) Carpa Si bien, las carpas canadienses aún se siguen usando; lo más recomendable son las IGLÚ. Son mucho más livianas, pequeñas y transportables. En este punto, siempre es conveniente usar una carpa de invierno; sin importar a dónde sea que vayas. La lona es más resistente a las lluvias y además, siempre te despertarás temprano dado que a las 8 de la mañana ya empezás a morirte de calor y no podrás permanecer dentro jaja. 2) Bolsa de dormir La bolsa a elegir siempre va a depender mucho de dónde viajemos... Éstas se dividen por la cantidad de grados que aguantan... Las más finitas son las de verano, que aguantan hasta 15º (osea, que si hace más frío que eso, te convertís en un témpano, prácticamente); mi peor error fue llevar ese tipo de bolsas a un lugar dónde las noches descienden a grados bajo cero. Así que, fíjense bien los lugares a dónde quieran ir, y estén al tanto de los cambios climáticos, para asegurarse de qué tipo de bolsas deben llevar. No es necesario que lleven mantas, almohadas o cosas así; las bolsas te proporcionan todo el calor y la comodidad que necesitás. 3) Aislante Como muchos, yo creía que estas cosas eran completamente innecesarias, pero me di cuenta cuán equivocada estaba... No sólo te sirven para mayor comodidad, sino que también es excelente para los cambios de clima bruscos... Si ponés la parte metalizada hacia arriba (obviamente, debajo de la bolsa de dormir), te brinda muchísimo calor (me ha tocado dormir en la calle, con casi 2º y ese aislante hizo que no muera de hipotermia xD); y si ponés la parte de goma hacia arriba, hace el efecto contrario, refresca un poco. 4) Utensilios de Cocina Esto es algo básico, algunos deciden llevar más: Tenedor, cuchillos (puse en plural, dado que es recomendable llevar uno con serrucho a dientes y otro liso), una cuchara, un plato (de metal) un vaso (también de metal, y en lo posible con un asa), y dos ollitas pequeñas. Digo que sean de metal, dado que no se rompen, y a diferencia del plástico, no toman olor a lo largo del tiempo. Durante mis viajes, siempre llevé una pequeña parrilla, de no más de 40 cm de largo que fácilmente se acomoda dentro de la mochila, pero eso depende de cada uno; a mi me fue muy útil. 5a) Ropa Acá también depende mucho de dónde vayamos... Pero para tener en cuenta: Por más que vayamos al lugar más caluroso del mundo, siempre debemos llevar al menos un abrigo y varios pares de medias. No lleven ropa en exceso, especialmente las mujeres; con tres mudas de ropa alcanza perfectamente. La ropa es uno de los pesos innecesarios de los que hablé en un primer momento. Y las pocas prendas que lleven, deben ser cómodas; nada de pollera, jeanes ajustados o cosas así. También llevar al menos una toalla o toallón. 5b) Calzado El calzado (al igual que la ropa) debe ser muy cómodo, y no debe sacarnos ampollas, ni nada de esos... No compren zapatillas nuevas para ir, dado que no van a estar amoldadas y no serán del todo cómodas. Pero traten siempre de que sean calzados deportivos, con cámara de aire; ya que es mucho más cómodo a la hora de caminar varios kilómetros. 6a) Higiene personal Creo que acá no hay mucho que agregar... Siempre hay que llevar: cepillo de dientes, pasta dental, shampoo, crema de enjuague (en caso de que uses), jabón, desodorante y tampones o toallitas femeninas (en caso de ser mujer) 6b) Botiquín El botiquín no debe ocupar mucho espacio, pero debe tener cosas primordiales: Pervinox, gasas, cinta adhesiva, curitas, pastillas de carbón, aspirinas, antibiótico, inhalador con repuesto (en mi caso, al menos que soy asmática), vendas largas en caso de esguinces o algo así y algodón. 7) Algunas cosas extras Estas pueden obviarse, pero a mi parecer son muy útiles: Sogas, hilo y aguja, alambre, pinza, cinta adhesiva metalizada, linterna. Son muy útiles a la hora de verte en problemas... Los parantes de la carpa pueden partirse con una tormenta o viajando, no hay nada mejor para unirlos que la cinta metalizada; dado que no se rompen y además protege la lona de la carpa... Los alambres y la pinza tienen una infinidad de usos... Las sogas sirven para colgar la ropa, así como también para atar alguna que otra cosa a la mochila. Las tijeras también son útiles, y no ocupan lugar. 8) Comida Uno no siempre va a tener una despensa cerca o va a contar con mucho dinero para poder comprar comida. Por ende, es sumamente importante llevar algo de comida en tu mochila... Los paquetes de fideos, de arroz, polenta, las sopas instantáneas y cosas así; son las favoritas de todos. Elijan cosas que no tengan fecha de vencimiento y que sean fácilmente transportables. No se carguen con comidas hechas, frutas o cosas así. También es importante llevar una cantimplora con agua, al menos uno o dos litros, en caso de urgencias. Ahora que ya hemos cargado la mochila con lo esencial, es hora de tener en cuenta las siguientes cosas: Cosas a tener en cuenta La compañía, el lugar dónde acampar, y otros tips que diré más adelante; son igual de fundamentales que la mochila a la hora de viajar, así que veamos. 1) Compañía Quizás sonará un poco machista de mi parte (y un poco estúpido, ya que soy mujer), pero las mujeres no son siempre las compañeras de viaje idóneas. Recuerden que las mochilas son pesadas, hay que caminar mucho, el clima no es siempre favorable, se pueden pasar varios días sin bañarse y demás. Eso hace que no muchas mujeres sean buenas compañeras de viaje. Viajen con gente que no sea inútil, que sepa cocinar, lavar ropa, que sepa arreglárselas en caso de complicaciones. No sirve viajar con gente que no sepa prender fuego, o que esté siempre cansada/o a la hora de ir a buscar leña. Tengan afinidad con esa persona, y que sea alguien que piense parecido a nosotros cosa de evitar discusiones como: "dónde comer", "dónde acampar", "no tengo más plata, después te pago", etc.. 2) Lugares para acampar Con esto, hay que tener mucho cuidado. Hay que estudiar bien el lugar en dónde estamos, cómo son las precipitaciones, qué tantas tormentas suelen haber, qué tipo de suelo tenemos, etc... Por ejemplo, si es una zona de muchas precipitaciones, siempre se aconseja hacer la carpa en la parte más alta del terreno. Si es una zona de muchas tormentas, no acampar debajo de los árboles (dado que puede caernos alguna rama). Deben siempre inspeccionar bien el suelo, cosa de que no haya nada abajo que pueda romper la lona. Si la zona no es un lugar tormentoso, se pueden acampar debajo de los árboles, para que nos brinden sombra. 3) Orden en la carpa Quizás esto parecerá algo trivial, pero son cuestiones que valen mucho la pena tener en cuenta. El cabezal de la bolsa de dormir siempre debe apuntar a la parte posterior de la carpa, dejando los pies contra la puerta; y los bolsos a los costados de las bolsas. Nunca peguen cosas a los bordes de la carpa, osea que los bolsos no deben tocar la lona; dado que si llueve y las cosas están tocando la carpa, hará que se filtre la lluvia para adentro. La linterna y uno de los cuchillos deben estar siempre a mano, en caso de cualquier altercado. Es recomendable mantener el orden dentro de la carpa. Yo soy muy desordenada, pero siempre cumplí con las normas que acabo de pasarles. 4) Canaletas En lugares lluviosos es muy importante mantener el flujo del agua, lejos del suelo de la carpa... Por ende es recomendable hacer una canaleta al rededor de la carpa. En la foto que voy a poner, la estoy haciendo con una pala (prestada), pero tranquilamente se puede ablandar el terreno con las estacas de la carpa y remover la tierra/arena con las manos. La canaleta debe estar exactamente abajo del cubre techos, y deben fijarse en la inclinación del suelo, cosa de hacer el "desagote" para ese lado. Y creo que eso es todo... A continuación pondré algunas fotos de mis viajes, espero que les sirva en algún momento... Viajar es algo muy bello y muy divertido, si se toman los recados necesarios. Háganlo, verdaderamente es una experiencia única y maravillosa. Las fotos que van a ver a continuación fueron todas sacadas por mi, o por mi compañero de viajes; no están certificadas dado que no pensaba hacer este posteo al momento de sacar estas fotos, pero en varias de ellas, me veo yo, espero que eso cuente. Parque de los Arrayanes, Lago Puelo Colonia Suiza, Bariloche Tandil, Buenos Aires San Bernardo, Costa Atlántica Rincón del Doll, Entre Ríos Cerro Ventana, Sierra de la Ventana Monumento a los Veteranos, El Bolsón Reserva Natural, Lago Puelo Bueno, eso fue todo; espero que les haya gustado. ¡Saludos!