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LGerardoPalomino

Usuario (México)

Primer post: 23 abr 2017Último post: 23 abr 2017
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La visión de los vencidos reportes de lectura.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo4/23/2017

LA VISIÓN DE LOS VENCIDOS REPORTES DE LECTURA Luis Gerardo Palomino Jiménez CAPÍTULO I El primer capítulo habla sobre los presagios funestos que fueron visualizados en forma de advertencia durante diez años, estos tuvieron diferentes significados. Un cometa de fuego, fuego que no se apaga, poderoso rayo, lluvia de fuego, lago en llamas, el llanto de la mujer misteriosa, el espejo de la guerra y malformaciones, estos fueron los ocho presagios y como se presentaron. Todos ellos fueron bastante extraños y se encontraban fuera de la vida cotidiana de los Mexicas. CAPÍTULO II Motecuhzoma se encontraba horrorizado por los presagios que habían ocurrido, por ello hizo llamar a sabios y hechiceros con el objetivo de interrogarlos. Con esto, trataría de averiguar si había señales de una próxima guerra. Ninguno de los sabios pudo dar respuesta ya que no tenían idea de que querían decir. Pero, justo apareció un simple macehual que venía de las costas del Golfo con noticias de la llegada de unos “torres o cerros” que flotaban en el Mar, en ellos venían personas extrañas de color clara, diferente a la de ellos. Por un momento llegó a pensar que se trataba de Quetzalcóatl que había regresado. Prosiguió con interrogar a los nigrománticos, pero igualmente, ninguno fue de ayuda. Motecuhzoma por su frustración y quizá un poco de curiosidad, envió a unos mensajeros a que averiguaran quien era la gente que se aproximaba a las costas del Golfo. CAPÍTULO III Textos indígenas hablan de los informantes de Sahagún, acerca de sus idas y venidas de sus mensajeros hacia las costas del Golfo por donde aparecieron los forasteros, algunos de estos tomados del códice Florentino. Sus antiguas ideas les hacían creer que el recién llegado era el príncipe Quetzalcóatl. Motecuhzoma envió cinco personas a regalar dones siendo guiados por un sacerdote cuyo nombre era Yohualichan. Cuando llegaron al borde del mar, fueron transportados en barcas para llegar con aquellos. Con los regalos, no hicieron más que despertar la ambición del ser humano, por tanto, los españoles les intimidaron y ataron para después aturdirles con los estruendos de sus avanzados cañones. El capitán les dio armaduras de cuero y armas, para enfrentar cara a cara lo “machos” que eran los Mexicas organizando así un torneo. CAPÍTULO IV Una vez enterado de los mensajes que traían consigo los informantes, decayó una vez más el ánimo de Motecuhzoma. Por su religiosidad tan arraigada, creyó que, enviando a sabios, guerreros y hechiceros, también envió cautivos para que fueran sacrificados si así fuera requerido, pero simplemente fue todo un fracaso. Motecuhzoma enterado de esto se dio cuenta de que su Imperio podía ser derrotado, ya que se veía como una nada ante sus opositores, por tanto, dio órdenes rigurosas de amenazar de muerte a mayordomos y principales capitanes. El caos comenzaba a esparcirse por la ciudad, al igual que todo tipo de rumores, por esto Motecuhzoma vio la posibilidad de huir, pero descartó la idea y prefirió esperar. CAPÍTULO V La gente de Cortés decidió ponerse en marcha hacía Tenochtitlán, un hombre de Cempoalla, Tlacochcalcatl los guío a Tecoac, en tierra de Tlaxcaltecas poblado por otomíes, pues estos les dieron encuentro en son de guerra. Pero fueron derrotados, asediados y cañoneados. En Tlaxcala, les recibieron con comida, les explicaron que estaban en guerra con Cholula, los españoles les ayudaron y es así como ocurrió la matanza de Cholula. CAPÍTULO VI Motecuhzoma envió nuevos presentes a los españoles en las cercanías del volcán Popocatépetl. Les dieron bandas de oro, banderas de pluma de Quetzal y collares de oro. Cuando se les dio esto, quedaron complacidos, los presentes solamente habían despertado aún más ambición, deleitados como puercos hambrientos. Tzihuacpopoca fingió ser Motecuhzoma, pero los españoles no cayeron en sus palabras. Motecuhzoma envió más hechiceros, pero también nada pudieron hacer ahí. CAPÍTULO VII Después de todo lo sucedido se encaminaron nuevamente al valle de México. és Llegaron Ixtlilxúchitl el príncipe se fue con Cortés con gozo increíble, se saludaron cordialmente y comieron juntos. Cortés trato de agradecer con la gracia de su Dios, introduciéndoles a Cristo convirtiendo así al príncipe al cristianismo. CAPÍTULO VIII Ante la inevitable llegada de los españoles, ya con sus inteligentes alianzas militares formadas y su prepotencia, solo hay temor por parte de los mexicas, a los cuales, no les queda de otra más que recibirlos favorablemente. Los españoles se muestran pretenciosos, sobre todo por el recibimiento tan engrandecido. En donde, sin saberlo los mexicas, solo los están alentando para que estos se aprovechen de ello, su ingenuidad. De alguna manera, también no les queda de otra a los españoles, ya que, si deciden retroceder, se darán cuenta de que su prepotencia, no era porque ellos fueran los “dioses”, sino, que era como una forma de seguirlos teniendo sometidos ante ellos. Cuando les muestran el oro, pueden aprovecharse y solicitar cuanto quieran, pues los mexicas se lo entregan inmediatamente, ya los tiene bajo su poder, ya que su rey, esta rendido ante ellos, y los mexicas, a pesar de su inconformidad, lo aceptan pues es parte de su arraigada religiosidad. CAPÍTULO IX Establecidos los españoles en Tenochtitlán Motecuhzoma se convirtió prácticamente en prisionero de ellos. Comenzaron los preparativos de la fiesta de Tóxcatl los españoles quisieron ver cómo se celebraba esta dichosa fiesta. Los españoles estaban armados y listos. Mientras gozaban de la fiesta en baile y canto en ese preciso momento los españoles tomaron la determinación de asesinar a la gente, entraron al patio sagrado y acuchillaron a todos los que se pusieran en camino de sus espadas. Mientras se ponía el Sol Motecuhzoma dio un mensaje a los Mexicas, diciendo que eran poco competentes para igualar a sus rivales. Los mexicanos furiosos comenzaron a gritarle oprobios. Los mexicanos pudieron asediarles y apedrearon a Motecuhzoma por su cobardía. CAPÍTULO X Cuando comenzó la huida fue por la noche saliendo del templo en una formación precisa y siendo protegidos por los tlaxcaltecas dirigiéndose por Tacuba hacia la salida más cercana que los levara a Tlaxcala, para esto llevaban herramienta para hacer puentes. Siendo descubiertos en su fallido intento son descubiertos por los tlatelolcas, mientras los españoles huían se suscitó la batalla en los canales de Tlatelolco. Esta batalla se dio el con gran seguimiento puesto que una de sus consecuencias fue que el número de españoles y tlaxcaltecas se redujera al llegar al anteriormente conocido “canal de los toltecas” ya que aquí quedaron sepultados gran cantidad de españoles y mexicas, posteriormente continua a batalla en Xoxocotla donde murió Chimalpopoca hijo de Motecuhzoma y Tlaltecatzin príncipe Tepameca quien dirigía a los mexicas en persecución de los españoles. Cabe destacar que para estas fechas ya se había dado a conocer la muerte de Motecuhzoma por causas desconocidas y como sucesor quedo Cuitlahuactzin (cuitahuac). CAPÍTULO XI Este suceso comenzó con la enfermedad de la peste pues hizo que cayeran muchos guerreros de México Tenochtitlán. Los españoles remontaron a la batalla con un primer frente (pedro Alvarado) el cual entro nuevamente por Tlatelolco dirigiéndose a Coyoacán, tomando Acachinanco en rumbo Tenochtitlán y nuevamente encontrándose a los guerreros tlatelolcas así mismo dando origen a una batalla (otra) que continua hasta Nonoalco y sin la caída de gurreros mexicas distrayendo y dirigiendo hacia los canales tlatelolcas donde se haría más grande la batalla (esta batalla fue hecha con el fin de reconocer el territorio mexica). posteriormente arribaron Embarcaciones españolas en los calzadas y canales que proveían de alimentos a los mexicas impidiendo que Tenochtitlán tuviera posibilidades de contraatacarlos debido a su debilitamiento por hambruna y enfermedad. CAPÍTULO XII Esta incursión fue la dela toma del mercado de Tlatelolco donde construyeron una catapulta (ya o tenían parque) para atacar a los Mexicas, pero estos al ver la dirección en que las rocas eran lanzadas se movían en fila zigzagueando para evitar coalición de igual manera evitaba los ataques también utilizaron el tecolote de quetzal que era un hombre vestido de metal con facciones espantosas portando un darlo envenado que podía asesinar a más de 2 hombre en un solo lance. Y póstumo a este envió todo quedo en calma durante dos días

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