Krystaringa
Usuario (Argentina)
Hola Taringueros! Les vengo a compartir una situación sucedida en un grupo de Facebook de estudiantes de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UBA. Resulta que un chabón pidió en el grupo si algún diseñador gráfico o alguien que manejara Photoshop le podía borrar unas minas que salían en la foto de un amigo. Y como es lógico, la situación dio para mucho material. Acá la solicitul: Y una menos sutil: El resultado:

Últimamente el mercado hollywoodense nos ha estado ofreciendo adaptación tras adaptación de los más recientes (o no tanto) libros de interés juvenil. No es un fenómeno reciente: la tinta, el papel y las cámaras van de la mano desde hace décadas; pero aún así no falta nunca la típica frase "el libro es mejor que la película". Y no lo digo porque crea que esto es así siempre; hay libros malos con buenas adaptaciones, libros buenos con unas muy malas, libros pésimos con adaptaciones pésimas, y la muy escasa minoría de buenos libros con buenas películas. Y a esto no hay mas vuelta que darle. Me gusta el cine, y creo que hay películas que son inmejorables. El cine es un arrrrte y eso no lo discuto, hay verdaderas obras maestras, incluso grandes adaptaciones, lo que no es cosa fácil. Sagas como Harry Potter o El Señor de los Anillos son un éxito tanto en papel, como en la gran pantalla. Pero seamos sinceros, cuando cine y literatura se cruzan, pocas veces el producto resultante merece la pena. No importan los directores, ni los actores, ni siquiera los productores. Casi siempre sale mal, lo que se debe en gran medida al comercio/moda generado por ambas partes (especialmente cuando hablamos de esos libros/films cliché de los que tanto sobran). Los libros de los que voy a hablar hoy simplemente NO DEBEN ADAPTARSE. #1. El Silmarillion, J.R.R. Tolkien Quien haya leído la mitología creada por J.R.R. Tolkien va a coincidir conmigo en que hay casos en la mitología tolkieniana que simplemente no funcionarían en la gran pantalla. El Silmarilion es como decir La Biblia de la Tierra Media porque narra la creación de este mundo hasta la llegada de los Dúnedain y la creación de los dos grandes reinos, la muerte de estos y el comienzo de la tercera edad. ¿Y cuál vendría a ser el problema con su adaptación? Simple: el libro es una serie de relatos si un hilo conductor general como en El Señor de los Anillos, por lo tanto, tendrían que cambiarlo de alguna manera, hacer una especie de híbrido con los pedazos “que venden” y desechar los que sobran para las versiones extendidas. Y otra cuestión no menor son los personajes. Muchos tienen tamaños casi inadaptables como Ungoliant, la primera de las arañas gigantes, nacida de la Oscuridad. No se puede medir su tamaño, ya que crece a medida que sacia su hambre, la cual no se acaba jamás; o Glaurung, Rey de los Dragones enorme y poderosísimo. Teniente en el ejército de Morgoth y al que se le atribuyen la destrucción cientos de ciudades. Pero sin duda el premio se lo lleva Ancalagon el Negro. No hay nada en el universo Tolkien más grande y tremendo como este megadragón. Creo que nadie puede dimensionar lo grande que J.R.R. lo imaginó. Si aparecía, te dabas cuenta días antes de su llegada, porque el sol se ocultaba detrás de su envergadura. En su caída destruyó toda una cadena montañosa en la Tierra Media. Acá va una imagen comparativa para que todos tengamos idea de su tamaño #2. Crónica del Asesino de Reyes, Patrick Rothfuss Cómo saga es una de las mejores que vas a leer, recomendable y recomendado para todos, Rothfuss es una de las más grandes figuras de la literatura fantástica. Sus libros tienen algo (un no sé qué) que lo hacen únicos en su tipo. Sin embargo, como film me la juego a que podría parecer una adaptación medio rara de Harry Potter.¿Y esto por qué? Porque Kvothe [se lee Cuouz], el protagonista de la historia, es alumno de la Universidad, la institución que reúne y enseña todos los conocimientos del mundo y claro, uno de esos conocimientos -y en definitiva el que más interés despierta en Kvothe- es la simpatía, lo que podríamos conocer como magia, pero que sin duda es algo totalmente distinto al concepto tradicional que tenemos de magia. Por otro lado, seguramente nos cortarían la historia por la mitad. Son libros extensos y cortar y recortar y mutilar es algo común cuando se trata de meter toda la historia en dos horas de largometraje. Pero lo que es peor, los libros están escritos con una calidad poética muy particular que difícilmente pueda transmitirse en pantalla. No obstante, de mi parte puedo aceptar una adaptación de buena calidad estilo serie como Game of Thrones. Haciendo hincapié obviamente en preservar el alma de los libros. Había un proyecto de este estilo de parte de la cadena FOX pero fue cancelado #3. La Casa de Hojas, Mark Z. Danielewski Este es uno de los libros más terroríficos que fueron escritos. Lo particular es su manera desorganizada de narrar la historia, las cambiantes tipografías, con cartas manuscritas, miles de notas al pie y saltos en el tiempo. Cuenta la historia de un tatuador politoxicómano que se encuentra con un baúl de recortes que había pertenecido a un anciano ciego, y descubre que contiene una clase de trabajo académico sobre un corto de culto y sobre una casa que se expande desde su interior. Una adaptación cinematográfica de este libro simplemente no podría funcionar, no podría ser precisa. Lo paradójico es que el libro tiene, por así decirlo, una esencia cinematográfica. Danielewski reconoce que heredó de su padre la obsesión por el cine. Y es por eso que incorporó este elemento al texto: pocas oraciones por página que dan tranquilidad por momentos; mucho texto desordenado que le genera tensión al lector en otros; sin duda una obra maestra. Estas imágenes muestran cómo ha sido escrito La Casa de Hojas #4. El Guardián Entre el Centeno, J.D. Salinger Este libro sin duda es una de las más polémicas publicaciones del siglo XX -teniendo en cuenta que fue publicada en 1957- por su lenguaje provocador y por relatar sin muchas vueltas la sexualidad y la ansiedad adolescentes. Fue prohibido y tildado de instigador de masas y así también, estudiado por su contenido literario en partes iguales. Y como si fuera poco, varios asesinos famosos reconocieron haber estado obsesionados con el libro. Durante décadas, los directores y productores han querido, en vano, crear una adaptación cinematográfica de El Guardián Entre el Centeno, pero Salinger se negó firmemente a vender los derechos. Durante su vida, rechazó los intentos de Sam Goldwyn, Jerry Lewis, Billy Wilder, Steven Spielberg y Harvey Weinstein. El director Cameron Crowe incluso publicó una carta que Salinger escribió en 1957 con respecto a la adaptación de la novela para la pantalla, en la que sostiene que Catcher es una novela novelesca, diciendo que los pensamientos de Holden Caulfield (el protagonista de esta historia) son como el arco iris de la gasolina en los charcos de la calle. Y es que no lo podría haber dejado más claro: los pensamientos de Holden son únicos, son para quedarse en el papel. Además señala el negocio enormemente arriesgado de utilizar actores. Si se filmara una película hoy en día, Salinger probablemente se levantaría de la tumba para vengarse. #5. Cien Años de Soledad, Gabriel García Márquez El periodista William Kennedy la catalogó como la primera pieza de la literatura desde el Libro del Génesis que debería ser lectura obligatoria para toda la raza humana. Sin embargo, el autor colombiano negaba a vender los derechos de su exitosa novela aún cuando la mayoría de sus obras de gran éxito, como El Amor en los tiempos del cólera o Del amor y otros demonios, sí fueron adaptadas. ¿Por qué? Márquez siempre creyó que Hollywood estropearía el cuidado que puso en esta historia. Y no es para menos: narra la historia de siete generaciones de la misma familia, los Buendía del pueblo ficticio de Macondo. Por eso, se presenta una gran cantidad de protagonistas que, a su vez, todos tienen un nombre muy parecido (si no es el mismo). Y lo cierto es que un film sobre esta obra -a mi parecer- perdería buena parte de lo que hace al libro único: esa peculiaridad de que los hechos fantásticos o mágicos son tomados con normalidad como parte de la cotidianidad. El propio Márquez durante una entrevista al respecto comentó: Habrían contratado a alguien como Robert Redford, y la mayoría de nosotros no tiene parientes que se vean como Robert Redford. #6. Finnegans Wake, James Joyce Esta novela del famosos autor de Ulises es todo un reto para cualquier lector. Por poner un ejemplo, el libro finaliza en medio de una frase, y a su vez, comienza en medio de la misma frase. Y es que el libro fue concebido en forma circular en la que los eventos que se narran son siempre principio y fin. De hecho, el mismo titulo del libro es un juego de esta estructura circular: wake en inglés es despertar, pero también significa velatorio. Esto se debe a que en el primer capítulo se relata el velatorio de Finnegan, un albañil que muere a causa de un accidente y que revive (su despertar) cuando caen sobre su cuerpo unas gotas de whiskey. No menos es el hecho de que está escrito en un lenguaje peculiar, con términos inventados o formados a partir de la unión de distintas unidades léxicas.Es el ejemplo perfecto de cómo lo que funciona en papel no necesariamente funciona en pantalla. Lo que es más, se dice que las últimas palabras de Joyce fueron ¿Qué nadie entiende? #7.La Cantante Calva. Eugene Ionesco A diferencia de las anteriores esta no es una novela sino que es una obra dramática. Pero si es una obra que fue escrita para representarse en teatro, ¿por qué no funcionaría en pantalla? Muy simple: pertenece a una corriente que se conoce como teatro del absurdo, que se caracteriza por tratar temas que aparentemente suelen carecer de significado, con diálogos repetitivos, incoherencias, disparates, acciones ilógicas... y podría seguir así. Estos recursos con frecuencia son usados para cuestionar con humor la sociedad y al hombre. En el caso de La Cantante Calva la obra ni siquiera se trata de una cantante calva y tampoco aparece en ella un personaje semejante. En realidad, la historia se desarrolla en el living de los Smith, en Londres, cuando los visitan sus vecinos, los Martin. Les pongo algunos fragmentos del libro para que comprueben que en verdad una película sobre esta obra perdería toda la gracia que logra el teatro. Interior burgués inglés, con sillones ingleses. Velada inglesa. El señor Smith, inglés, en su sillón y con sus zapatillas inglesas, fuma su pipa inglesa y lee un diario inglés, junto a una chimenea inglesa. Tiene anteojos ingleses y un bigotito gris inglés. A su lado, en otro sillón inglés, la señora Smith, inglesa, remienda unos calcetines ingleses. Un largo momento de silencio inglés. El reloj de chimenea inglés hace oír diecisiete toques ingleses. Sra. Smith: – ¡Vaya, son las nueve! Hemos comido sopa, pescado, patatas con tocino, y ensalada inglesa. Los niños han bebido agua inglesa. Hemos comido bien esta noche. Eso es porque vivimos en los suburbios de Londres y nos apellidamos Smith. Sr. Smith: -Por suerte que no han tenido hijos. Sra Smith: -¡Solo le falta eso! ¡Hijos! ¡Pobre mujer, que habría hecho con ellos! Sr Smith: -Todavía es joven. Muy bien puede casarse. El luto le vino bien. Sra Smith: -¿Pero quién cuidará de sus hijos? Sabes muy bien que tiene un muchacho y una muchacha ¿Cómo se llaman? Sr Smith: - Bobby y Bobby, como sus padres. El tío Bobby Watson, el viejo Bobby Watson, es rico y quiere mucho al muchacho. Muy bien podría encargarse de la educación de Bobby. Sra Smith: - Sería natural. Y la tía de Bobby Watson, la vieja Bobby Watson, podría muy bien, a su vez, encargarte de la educación de Bobby Watson, la hija de Bobby Watson. Así la mamá de Bobby Watson, Bobby, podría volver a casarse ¿tiene a alguien en vista? Sr. Smith:– ¡El Papa se empapa! El Papa no come papa. La papa del Papa. Sra, Martin:– ¡Bazar, Balzac, Bazaine! Sr. Martin:– ¡Paso, peso, piso! Sr. Smith:– A, e, i, o, u, a, e, i, o; u; a; e; i; o; u; i. Sra. Martin:– B, c, d, f, g, l, m, n, p; r; s; t; v; w; x; z. Sr, Martin:– ¡Del ojo al ajo, del ajo al hijo! Sra. Smith (imitando al tren):– ¡Teuf, teuf, teuf, teuf, teuf, teuf, teuf, teuf, teuf! Sr. Smith:– ¡No! Sra. Matin:– ¡Es! Sr. Martin:– ¡Por! Sra. Smith:– ¡Allá! Sr. Smith:– ¡Es! Sra, Smith:– ¡Por! Sr. Martin:– ¡A! Sra Smith:– ¡Quí! En serio, no es joda. #8. La Broma Infinita, David Foster Wallace La principal razón por la que se complicaría adaptar esta novela es por su extensión (cerca de las 1088 páginas, 400 notas al pie y 500.000 palabras) y a la gran cantidad de temas que cubre, aunque el principal es la adicción en todas sus formas. Estas son las razones por las que se la clasificó como sátira, novela posmoderna, novela existencialista, ciencia ficción, tragicomedia, distopía, novela filosófica, novela política y novela psicológica. Sería básicamente inimaginable resumir este libro en dos o tres horas de película sin eliminar partes esenciales de la trama. Aún así, en 2012, la principal compañía de teatro experimental de Alemania, Hebbel am Ufer, adaptó La broma infinita al escenario. Lograron reducir la obra lo suficiente como para no eliminar partes esenciales de la trama, pero lo que obtuvieron fue un espectáculo de 24 horas. Imposible. #9. The Mezzanine, Nicholson Baker Esta es la trama de The Mezzanine (El Entrepiso): un hombre se sube a la escalera mecánica de la empresa donde trabaja durante la hora del almuerzo. En serio. Es eso. Bueno, en realidad se trata de todos los pensamientos que pasan por la mente de una persona en algún momento si se le diera tiempo para pensar sobre sus conclusiones. El libro hace que a través de un amplio uso de las notas al pie, algunas de las cuales componen la mayor parte de la página, se viaje dentro de una mente humana, a través del pasado del pensador, que incluyen varios objetos y situaciones cotidianas como el remplazo del cartón para la leche en lugar de las botellas, el milagro de la perforación, pajitas de plástic, máquinas expendedoras, dispensadores de toallas de papel, y pochoclos. La escritura de Baker es tan innovadora y vivida que uno se queda absorto. En papel, es impresionante; en la pantalla, te va a poner a dormir. #10. Alphabetical Africa, Walter Abish Más que una novela podríamos considerarlo un "ajustado experimento de escritura." En efecto, la escritura está restringida al uso de una regla: el primer capítulo contiene sólo las palabras que empiezan con la letra A. En el segundo capítulo las únicas palabras permitidas son las que empiecen con A o B; y así en cada capítulo posterior se añade la siguiente letra del alfabeto para el conjunto de palabras permitidas. Esto continúa durante los primeros 25 capítulos. En la segunda mitad del libro, hasta el capítulo 52, las palabras se eliminan en el orden inverso al que se han añadido. Por lo tanto, las palabras con Z desaparecen en el capítulo 27, y en el capítulo 28 las que son con Z e Y, etc... Y como es lógico, no vamos a encontrar este libro traducido ya que pierde todo sentido. Muchos lectores señalaron que hay algunas partes en las que se viola la restricción de la narrativa. Al principio se estimaba que eran entre 4 y 6; pero los más obsesionados afirman haber visto 43.Un punto de controversia es estas fallas son intencionales, y por lo tanto potencialmente significativas, o son simples errores de edición. Se dice que cuando Abish fue comunicado de estos errores reaccionó con total sorpresa. Dos de los errores eran "I"s que se hallaban donde no correspondían, cerca de los márgenes por lo que parece ser que fueron simples pasadas por alto a la hora de editar. En otra obra de Abish, How German is it, en la que la exactitud es una prioridad, hay errores de ortografía similares pero que el lector los halla intencionalmente. Loco, ¿no? Hasta ahora nadie tuvo el descaro de adaptarlo. Eso es todo por ahora. Espero que les haya gustado mi post! No olviden comentar!