Kintensai
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Sonido, olor, sabor, imagen, tacto, sueño. ¿Puedes pensar sin aferrarte a esas formas? Un pensamiento sin forma es raro, El conocimiento del Tao es más raro aún. Nuestra mente necesita aferrarse a algún objeto para funcionar en sus modos habituales. Si observas tus recuerdos, encontrarás que la mayoría está ligado a alguna imagen sensorial. El pensamiento de estar en el campo trae cierta fragancia, "Ves" una relación de una cierta manera. Puede que resolvamos problemas matemáticos, o que compongamos algo para decirle a nuestros compañeros, pero seguimos pensando en números y palabras. Algunas personas cometen el error de rechazar este tipo de pensamiento, pero necesitamos usar estos modos para funcionar en el mundo cotidiano. Cuando se trata de conocer el Tao, el pensamiento ligado a imágenes sensoriales no es suficiente para lograr completa comprensión. El pensamiento dualístico no se puede usar para conocer el Tao. Pero no lo descartes mientras sea necesario funcionar en el mundo ordinario. Cuando uno medita, se debe usar un aspecto de la consciencia que no se aferra a formas externas. Ese tipo de consciencia está más allá de los sentidos. Algunos a eso lo llaman estados mentales súper conscientes, samadhi, nirvana o iluminación. Esos son solo nombres. Lo único que importa es llegar a esos estados. Entonces todas las etiquetas se desvanecen. Saludos
Un Maestro de combate a mano desnuda enseñaba su arte en una ciudad de provincia. Su reputación era tal en la región que nadie podía competir con él. Los demás profesores de artes marciales se encontraban sin discípulos. Un joven experto que había decidido establecerse y enseñar en los alrededores quiso ir un día a provocar a este famoso Maestro con el fin de terminar con su reinado. El experto se presentó en la escuela del Maestro. Un anciano le abrió la puerta y le preguntó que deseaba. El joven anunció sin dudar su intención. El anciano, visiblemente contrariado, le explicó que esa idea era un suicidio ya que la eficacia del Maestro era temible. El experto, con el fin de impresionar a este viejo medio chocho que dudaba de su fuerza, cogió una plancha de madera que andaba por allí y de un rodillazo la partió en dos. El anciano permaneció imperturbable. El visitante insistió de nuevo en combatir con el Maestro, amenazando con romperlo todo para demostrar su determinación y sus capacidades. El buen hombre le rogó que esperara un momento y desapareció. Poco tiempo después volvió con un enorme trozo de bambú en la mano. Se lo dio al joven y le dijo: - El Maestro tiene la costumbre de romper con un puñetazo los bambúes de este grosor. No puedo tomar en serio su petición si usted no es capaz de hacer lo mismo. El joven presuntuoso se esforzó en hacer con el bambú lo mismo que habla hecho con la plancha de madera, pero finalmente renunció, exhausto y con los miembros doloridos. Dijo que ningún hombre podía romper ese bambú con la mano desnuda. El anciano replicó que el Maestro podía hacerlo. Aconsejó al visitante que abandonara su proyecto hasta el momento en el que fuera capaz de hacer lo mismo. Abrumado, el experto juró volver y superar la prueba. Durante dos años se entrenó intensivamente rompiendo bambúes. Sus músculos y su cuerpo se endurecían día a día. Sus esfuerzos tuvieron sus frutos y un día se presentó de nuevo en la puerta de la escuela, seguro de sí. Fue recibido por el mismo anciano. Exigió que le trajeran uno de esos famosos bambúes de la prueba y no tardó en calarlo entre dos piedras. Se concentró durante algunos segundos, levantó la mano y lanzando un terrible grito rompió el bambú. Con una gran sonrisa de satisfacción en los labios se volvió hacia el frágil anciano. Éste le declaró un poco molesto: - Decididamente soy imperdonable. Creo que he olvidado precisar un detalle: El Maestro rompe el bambú… Sin tocarlo. El joven, fuera de sí, contestó que no creía en las proezas de este maestro cuya simple existencia no había podido verificar. En ese momento, el anciano cogió un bambú y lo ató a una cuerda que colgaba del techo. Después de haber respirado profundamente, sin quitar los ojos del bambú, lanzó un terrible grito que surgió de lo más profundo de su ser, al mismo tiempo que su mano, igual que un sable, hendió el aire y se detuvo a 5 centímetros del bambú… que saltó en pedazos. Subyugado por el choque que acababa de recibir, el experto se quedó durante varios minutos sin poder decir una palabra, estaba petrificado. Por último, pidió humildemente perdón al anciano Maestro por su odioso comportamiento y le rogó que lo aceptara como discípulo. By: Cuentos Zen. La edad no significa nada, de nada sirve ser joven y no tener sabiduria! Cuando alabamos la juventud y menospreciamos la sabiduria, nos convertimos en personas vacías y superficiales! Saludos.
Feng shui – Traducido literalmente como “viento y água” , es el arte chino de equilibrar, armonizar y mejorar el ambiente.Pronunciado: "fong xuei"La China, um país vasto y variado, a lo largo de sus cinco mil años de civilización, há generado muchos conceptos diferentes y profundos. De estos conceptos, uno de los más misteriosos, aunque práctico, es el Feng Shui.Según el Feng shui, nuestra vida y nuestro destino están íntimamente entrelazados con el funcionamiento del universo y la naturaleza. Todas las permutaciones, de las cósmicas hasta las atômicas, resuenan dentro de nosotros. La fuerza que une al hombre y su médio ambiente se llama Chí (espíritu humano, energía o aliento cósmico). Hay diferentes tipos de Chí: um tipo que circula em la tierra, outro que circula em la atmosfera y outro que se mueve dentro de nuestro cuerpo. Todos tenemos Chi. El Chi transporta nuestros cuerpos. El Chi es el aliento esencial para mantener el equilíbrio físico, ambiental y emocional. El objetivo del Feng Shui es aprovechar y aumentar el Chi ambiental para mejorar el flujo de Chi dentro de nuestros cuerpos, lo que favorece nuestra vida y nuestro destino.Armonía y equilíbrio son factores cruciales em lo Feng Shui – ellos permean el proceso que conecta el hombre com el universo.Este proceso se llama: Tao.Los chinos unen el hombre al cielo y La tierra a través del Tao, dividiendo todas las cosas em dualidades complementarias – Yin y Yang. El Tao es el hilo que une los hombres a su alrededor – sea uma casa o una oficina, sea uma montaña o um rio, la Tierra o, hasta mismo el cosmo. El Tao funciona así: mira el cielo, atmósfera, sol, luz, luna, estrellas......el firmamento es Yang y la Tierra es Yin, en la Tierra hay montañas y planícies (Yin), y rios y arroyos (Yang). Em las montañas y planicies, la gente (Yang) vive en casas construidas (Yin). Hay seres masculinos (Yang) y femeninos (Yin), y cada uno tiene un exterior (Yang) y um interior (Yin).Por la interacción - equilíbrio y armonía – de las fuerzas Yin y Yang, se deriva la teoria del Chí – cuyo significado es ‘Soplo Cósmico’ y también ‘Enegía’ o ‘Espíritu Humano’. El Chí es el aspecto más esencial de la vida. El Chí humano determina nuestros movimientos, características físicas y cualidades personales. El Chí anima la boca para que podamos hablar. Él fluye a través de nuestras piernas para que podamos caminar. Él circula em las manos para que podamos escribir. Pero si él se llena sólo en una parte de nuestro corpo, estamos parcialmente paralizados.El Chí es el ‘yo’ no biológico – nuestro espíritu, nuestra psique, nuestra esencia. Sin el Chí, el cuerpo no es más que um cadáver com piel, huesos y músculos. Em el curso de dos o tres años, nuestras células se regeneran. Nuestros cuerpos están cambiando continuamente, pero nuestro ‘yo’ es básicamente el mismo – y el factor constante es el Chí. El Chí es nuestro destino; el Chí ‘crea’ nuestro destino.El Chí se desarrolla a partir de diminutas partículas de Chí embrionario llamadas 'Ling', que circulan en la atmósfera. El universo está lleno de diferentes tipos de Ling. Cuando el Ling entra en el útero de la madre, se convierte en nuestro 'yo', nuestro espíritu y nuestro Chí. El se llena y transporta nuestros cuerpos.Cuando una persona nace, el Chí ayuda a desarrollar y cumplir su destino. En la vejez, cuando el Chí abandona el cuerpo, la persona muere y el Chí volverá a ser Ling nuevamente.Durante toda nuestras vidas, nuestro Chí es afectado por muchas cosas: nuestro ego, por los otros, el ambiente, etc. El Chí es el viento que lleva las semillas de cambios, costumbres y tendencias, globalmente o personal. El Chí de nuestra casa afecta grandemente nuestro Chí personal. Para mejorar el Chí y lo destino humanos, el Feng Shui ofrece muchas teorías, terapias y técnicas desarrolladas y refinadas em miles de años.Un ambiente armonioso nos ofrece paz para que el Chí fluya en nuestra mente y cuerpo.Espero que les guste. Pronto, Feng Shui Parte II.Saludos!!