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Khy2

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Primer post: 17 oct 2012Último post: 14 dic 2013
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Se cayó de la patineta
Se cayó de la patineta
HumorporAnónimo12/14/2013

Como siempre tratando de impresionar y queda en ridículo... No pasa ni un minuto y Justin Bieber ya está en problemas. Esta vez, el cantante quiso mostrar sus habilidades con la patineta y acabó tendido en el suelo. Mira los escándalos de Justin Bieber Un video difundido en la red muestra el momento en que el cantante canadiense estaba divirtiéndose en un skatepark y cuando tomó su patineta para hacer unas piruetas, se cayó. De acuerdo con un sitio en internet, uno de los asistentes grabó el bochornoso accidente que ahora ronda por todos lados. link: http://www.youtube.com/watch?v=P6B5LXoZgd0 Todo comentario de Believers fuera de lugar sera borrado....

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La solución a piel grasosa, barros, espinillas en la cara
La solución a piel grasosa, barros, espinillas en la cara
Salud BienestarporAnónimo10/17/2012

Nunca te ha pasado que acabas de salir del baño y a los 30 o 60 minutos tienes la cara como si hubieras corrido una maratón, generalmente este tipo de problemas no le suceden a todas las personas, pero hay personas que tienen la cara muy grasosa y llena de granos a causa de ello, o personas que tienen la cara llena de barros. Pues que tal si te digo que he usado un producto que te quita las espinillas, cara grasosa, y barros, si no me crees puedes salir del post, y seguir comprando cosméticos y cremas caras que no te quitan nada o seguir leyendo mas abajo ( esto es para hombres y mujeres): Aunque te parezca mentira, la leche de magnesia es el problema a todos tus sufrimientos, basta con esparcir dos gotas en cada mejilla, dos gotas en la frente y una en la nariz y luego juntarte una crema humectante por encima y adiós a la cara grasosa. Ventajas que obtendrás al usar la leche de magnesia: -Perdida inmediata de la grasa facial (no se te secara la cara para eso es el humectante) -Perdida de grasa facial a largo plazo de uso: a el mes o mas tiempo de estarlo usando podrás ver que aun cuando no te aplicas el producto tu cara ya no estará tan grasosa como antes. -Perdida de espinillas y barros a largo plazo de uso: También veras como las espinillas se te secan rápido y los barros van desapareciendo, claro que no se te quitaran de un día para otro. Esto es aplicable tanto para hombres como mujeres, no creas que por que somos hombres tenemos que tener la cara echa una ******, yo odio tener la cara pegajosa y grasosa y por usar esto no me siento afeminado ni nada por el estilo, nadie nunca se dará cuenta de que lo usas y al contrario tendrás una mejor presentación e imagen. Testimonio Yo recomiendo este producto sobre todas las cosas, porque ami personalmente me ha ayudado increíblemente, antes no podía estar mas de 2 horas sin que tuviera que estar mojándome la cara para quitar la grasa, lo cual provoca mas grasa. Pero ahora luego de 2 meces usando el producto puedo decir que ya no padezco problemas de piel grasosa. Instrucciones de uso: -Primero te lavas la cara -Luego te aplicas la leche de magnesia en las partes adonde tengas mas grasa, yo recomiendo 2 gotas en cada mejilla, una gota en la nariz y otras 2 gotas en la frente. -Luego te aplicas una crema humectante (ya eso es decisión de cada quien) Vídeo Explicativo Extras: Estas cansado de ser enano y de buscar cosas absurdas que no sirven, o que solo te ilusionan. Pues hoy te vengo a ofrecer un programa completamente gratis:

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10 torturas rusas, historias increíbles (parte 2)
ParanormalporAnónimo2/28/2013

¡Atencion!: Las historias narradas en este post, pueden herir la sensibilidad de algunas personas, se recomienda ser mayor de 14 años. Capítulo 2. Número nueve: "La hija del barrendero" Torturado: Feliciano Vargas. Torturador: Iván Braginsky. ¿Muerte de la víctima?: Posiblemente. Iván frunció el ceño al italiano que fue traído hasta él, que se veía como si estuviese a punto de morir de un ataque de pánico. Pobre chico… Oh, bueno. Era su culpa. "Honestamente, Feliciano, ¿Cómo eres tan tonto como para plantar una bomba en mi territorio?" Demandó el ruso. Feliciano se estremeció. "F-Fueron o-ordenes ¡Lo juro!" Exclamó desesperado. El de ojos amatistas alzó una ceja. "¿Y esas órdenes fueron emitidas por…?" Preguntó. Feliciano tragó, sacudiendo su cabeza, sin querer decirle. "Dime, Feliciano." Advirtió Iván. El italiano gimió, sacudiendo otra vez su cabeza, más rápido esta vez. El albino suspiró. "Te lo advertí. Llévenlo al sótano. Preparen a "La hija del barrendero"." Ordenó. Los soldados asintieron y empezaron a arrastrar al italiano, que entró en un completo estado de pánico. "¿La qué? ¡E-espera! ¡Ack!" Feliciano exclamó al verse obligado a arrodillarse, sus pantorrillas descansando en lo que parecía ser una placa de metal. Lo forzaron a acuclillarse, viéndose como una pequeña pelota, sus manos apoyadas en sus costados y descansando en sus rodillas, y su cabeza mirando al suelo. Iván llegó hasta el sótano, dirigiéndose a un tembloroso italiano. Sonrió. "Vamos a comprimir tu cuerpo hasta que nos digas quién te ordenó plantar la bomba." Se sentó frente al castaño, mirándolo fijamente a sus suplicantes ojos ámbar. Uno de los soldados tomó un lado del artefacto de metal, que tenía los lados redondeados, levantando las dos varillas hasta presionar el costado de Feliciano. Iván hizo un gesto con su mano. "Comprímanlo." Ordenó. Los soldados asintieron, empujando lentamente ambas varillas metálicas hacia la otra en la dirección a la que, eventualmente, se encontrarían en el medio, si Feliciano no estaba muerto para entonces. Éste dio un gruñido de dolor mientras era presionado y, finalmente, las dos barras se juntaron. Los soldados las mantuvieron en su lugar. "Esta es tu última oportunidad, Feliciano. Dime AHORA." Ladró. Feliciano una vez más negó con la cabeza. El ruso apretó sus dientes. "Presionenlo. Quiero ver sangre saliendo de éste cuerpo de cachorro." Gruñó Iván. Los soldados asintieron nuevamente, comenzando a agregar peso sobre el aparato de tortura. El castaño se lamentaba, tratando de moverse para liberarse de la compresora, pero obviamente no estaba funcionando. "¿Algo que decir, Feliciano?" Preguntó el ruso. Sólo consiguió como respuesta un gemido. "Aprieten más fuerte.". Los gemidos de dolor aumentaron, su estomago y torso dolían horriblemente por sus órganos que se comprimían con tanta fuerza entre sí. Lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas levemente bronceadas, haciendo que Iván sonriera de lado. "¿Te has roto ya? ¿Me dirás ahora?" Preguntó, pero no tuvo más respuesta que otros gemidos de agonía, así que oprimió con más peso. Vio como un líquido rojizo comenzó a escurrir por la nariz de Feliciano, pasando por sus labios y goteando, eventualmente, hasta el suelo bajo él. Esperó un poco más, pero el italiano seguía sin darle información. Añadió más peso, y vio como la sangre comenzaba a salir de sus orejas. Al final, Feliciano no lo soportó más. "¡L-Ludwig! ¡FUE LUDWIG! ¡DETÉNTE, POR FAVOR!" Gritó con fuerza el del rulo. "¿El alemán?" "¡Sí!" Iván sonrió ladino, quitando el peso, liberando al castaño de su presión compresora. Éste cayó al suelo, tomando grandes cantidades del tan necesario aire. "¡Gracias por la información, Feli~!" Rió el ruso. Feliciano no respondió, sólo dejó salir un pequeño quejido. El albino sacó su grifo. "Ya no te necesito más." Dijo. El italiano ni siquiera tuvo tiempo para abrir sus ojos en señal de alarma. La cañería fue directamente a su cabeza. Sangre se esparció en todas las direcciones de la habitación. Feliciano inmediatamente cayó inmóvil. El de ojos amatistas repitió el movimiento unas cuantas veces más para asegurarse que estuviese muerto. Luego, sonriendo, comenzó a tararear una melodía a sí mismo mientras salía del sótano, balanceando su ensangrentado grifo cerca de él. Ahora… ¿Dónde estaba Ludwig?. Fin capítulo dos. Próxima tortura: "The Jerking" Torturador: Iván Braginsky. Torturado: Natalia 'Natasha' Arlovskaya. Parte 3: http://www.taringa.net/posts/paranormal/16447087/10-torturas-rusas-historias-increibles-parte-3.html Otros Post: http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/15713060/Aumenta-tu-estatura-dificil-pero-satisfactorio.html#comment-1015169

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10 torturas rusas, historias increíbles (parte 4)
10 torturas rusas, historias increíbles (parte 4)
ParanormalporAnónimo3/1/2013

¡Atencion!: Las historias narradas en este post, pueden herir la sensibilidad de algunas personas, se recomienda ser mayor de 14 años. Capítulo 4. La tortura del agua. Torturados: Ludwig y Gilbert Beilschmidt. Torturador: Iván Braginsky. ¿Muerte de las víctimas?: Sí. Iván se puso muy contento en cuanto vio a los hermanos alemanes siendo traídos frente a él. En realidad, sólo quería a Ludwig, pero dos juguetes con los cuales jugar eran, sin duda, mejor que uno. "¿Dónde está Feliciano, Iván?" Exigió Ludwig en primer lugar, mirando y luchando contra los soldados rusos. El albino puso un dedo en su barbilla. "Feliciano… Feliciano… Oh… ¿Te refieres al italiano que capturé?" Sonrió con inocencia, ladeando su cabeza. "¡Sí! ¡Me refiero a él!" Exclamó el rubio, claramente molesto. "Yo no estaría tan preocupado por él ahora." El ruso hizo una seña con su mano; "Estaría mucho más preocupado por ti. Tú y tu hermano han sido escogidos para un tipo de tortura muy divertido, sabes~.." Rió, levantándose de su asiento. "¿Están sedientos?" Preguntó. Antes de que los hermanos alemanes pudiesen responder, los agarraron bruscamente y los forzaron sobre una mesa de madera. Sus manos fueron colocadas por sobre sus cabezas, con cuerdas sujetándolas entre sí. Sus pies también se encontraban atados. "Bueno.. ¿Esto no es jodidamente maravilloso?" Preguntó Gilbert, gruñendo y luchando. Iván lo ignoró. "Ahora, mis pequeños juguetes, hay dos formas para hacer esta tortura. Creo que ya he decidido cuál ocuparé para cada uno." Dijo el euroasiático con una sonrisa, observando a Gilbert de reojo, quien lo fulminó con su mirada y comenzó a gritar toda clase de blasfemias alemanas. Sí. Iván definitivamente lo mataría primero. Se estaba volviendo molesto. Sacó un trapo de su bolsillo, sujetando la mandíbula inferior del pruso, cuando éste estaba a la mitad de sus insultos. Lo agarró fuertemente, causando en Gilbert una mueca de dolor, y abrió su boca lo más que podía sin que ésta se rompiera. Tomando el trapo lo adentró en su garganta, haciendo que el otro se asfixiara y escupiera. "¡Detente! ¡Saca eso de su boca!" Gritó Ludwig, intentando luchar contra las amarras de sus manos y pies. ¡Solo Dios sabía lo que Iván iba a hacer con su hermano! Éste solo sonrió, tomando un vaso de agua y vertiéndolo sobre la tela que se encontraba en la garganta del de ojos rojos. Sintió nauseas y la sensación de ahogo, sacudiendo su cabeza de un lado a otro desesperado para quitar la tela de su boca, pero fue en vano. El agua lo ensanchó, y podía sentirlo más hondo en su garganta. Era imposible respirar. Sus vías respiratorias estaban completamente obstruídas. El pruso luchó por aire, cerrando sus ojos con fuerza, para luego sentirse forzado a abrirlos de par en par. Tenía ganas de gritar, pero sabía que esa idea era, probablemente, estúpida. Podía sentir el goteo del agua en sus pulmones, por la dolorosa necesidad de aire. "¡GILBERT! ¡BRUDER!" Lloró Ludwig lloraba con desesperación, en su voz una mezcla de odio y miedo mientras miraba a su propio hermano ahogarse hasta la muerte. Con un último suspiro de aire, Gilbert quedó completamente inmóvil. "¡NEIN! ¡BRUDER! ¡GILBERT! ¡MEIN GOTT, LO MATASTE! ¡HIJO DE PUTA, LO MATASTE!" Gritaba el rubio, sus ojos vidriosos por lágrimas que se negaban a caer mientras miraba a Iván con odio puro. Iván había estado sonriendo todo el tiempo. "No te preocupes, pequeño Ludwig. Te le unirás pronto." Dijo con su misma sonrisa, paseando alrededor del alemán restante. Cabreado, se separó del hombre, tomando un embudo y empujándolo, nada gentil, dentro de su garganta. Ludwig se atragantó, pero pronto se recuperó. Tomando el vaso de agua de antes, el ruso comenzó a verter agua en el embudo. El alemán, atorándose de nuevo, tosió y trató de escupir el agua. Iván tapó su nariz, lo que lo obligó a beberla. Una vez el albino se mostró satisfecho con la cantidad de agua en su garganta, quitó el vaso y extrajo el embudo. Ludwig jadeó y tuvo un ataque de tos. ¿Qué? ¿Qué pasó? ¿Por qué había matado a Gilbert y no a él? El alemán habló muy pronto. Iván sacó su grifo, sonriendo diabólicamente. "Espero que hayas bebido suficiente, Luddy~" Susurró, alzando el tubo por sobre su cabeza y haciendo que cayera sobre el estómago hinchado del rubio. Los ojos de Ludwig se abrieron como platos. El agua extra en su cuerpo había sido forzada a salir por su boca, mezclado con un montón de sangre. El ruso sonrió, golpeándolo otra vez. Más agua y más sangre. Quebró sus costillas. Continuó con la acción hasta que el alemán no pudo gritar o moverse nunca más. Siguiente tortura: La trituradora de cabeza. Torturado: Kiku Honda Torturador: Ivan Braginski ¿Muerte de la victima?: Sí. Parte 5: http://www.taringa.net/posts/paranormal/16454906/10-torturas-rusas-historias-increibles-parte-5.html Otros Post: http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/15713060/Aumenta-tu-estatura-dificil-pero-satisfactorio.html#comment-1015169

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10 torturas rusas, historias increíbles (parte 5)
ParanormalporAnónimo3/3/2013

¡Atencion!: Las historias narradas en este post, pueden herir la sensibilidad de algunas personas, se recomienda ser mayor de 14 años. Capítulo 5. La trituradora de cabeza. Torturado: Kiku Honda Torturador: Ivan Braginski ¿Muerte de la victima?: Sí. Iván se paseaba por su casa con rapidez. ¡No podía creerlo! Pensó que podía manejar a Corea y ¡mira lo que pasó! ¡Japón vino a rescatarlo! ¡Malditos japoneses! ¿No pueden, simplemente, quedarse en casa y ver anime todo el día? ¡Era para lo único que eran buenos, de todas formas! Espera… ¿No era un personaje de anime? ((¡RUSIA! Deja de interrumpir)) (Lo siento~!) ((No te disculpes ¡Que continúe la narración en tercera persona!)) Se estaba volviendo mucho más difícil para él conquistar las dos Coreas. Oh, bueno. Podía preocuparse de cómo manejar esa situación más adelante. Tenía que trabajar en qué hacer con el pequeño prisionero japonés que tenía. Podía ser capaz de filtrar información sobre él, pero el hombre era japonés, por amor de Dios. Probablemente cometa seppuku*. Bueno, tal vez lo haría si tuviese su arma. Iván agradeció silenciosamente a sus soldados por deshacerse de la katana que llevaba. Caminando por las escaleras del sótano de su casa, se encontró con el mencionado japonés esposado por las muñecas a la pared. El ruso se acercó a él con calma y se acuclilló quedando a la altura de su rostro, levantando el rostro del otro por la barbilla para hacer contacto visual. Inclinó su cabeza hacia un lado, con inocencia. "¿Cuál es tu nombre~?" Preguntó con dulzura. "Kiku Honda." Respondió el japonés con calma. La sonrisa de Iván no desapareció. "Así que… me vas a dar información de los planes de batalla japoneses ¿Da?" Volvió a preguntar el ruso con el mismo tono dulce. Kiku solo sacudió su cabeza. "No." "¿Incluso si te torturara para ello?" Su sonrisa se desvanecía de a poco, pero no quitaba esa inocente mirada. "Aún si usted me torturara, no le diré nada." Dijo el de cabello azabache. Esto solo hizo que la expresión inocente de Iván desapareciera por completo. "Entonces te daré una tortura terrible y ver si cambias de opinión." Respondió el ruso sombríamente. Kiku no se veía asustado, lo que solo enfureció más al albino. Desencadenó sus muñecas, lo agarró bruscamente por el pelo y lo arrastró hacia una mesa. En ella había dos pequeños pilares unidos por una varilla metálica con un agujero en el centro. Ocupando ese hoyo había lo que parecía un tornillo, con bandas de metal asegurando un grueso casco al final del gran tornillo. Iván ató las muñecas del japonés tras su espalda, sentándolo en una silla junto a la mesa, sin mucha delicadeza. Forzó la cabeza de Kiku hacia abajo, la barbilla apoyada en la tabla de madera mientras la parte derecha de su cabeza descansaba en la parte plana de una roca, que el ruso había adaptado a esa posición. "Esta es tu última oportunidad, Kiku. Mostraré misericordia si me dices todo lo que sabes del ejército japonés." Éste mostró lo que casi parecía una mueca infantil. "No le temo ni al dolor ni a la muerte." Iván palmeó su frente. "Malditos japoneses y su fuerza de voluntad…" Murmuró. "Muy bien, entonces. Haz lo que quieras." Le dijo al otro. Comenzó a girar la parte superior del tornillo, empujando la especie de casco sobre la cabeza de Kiku. Éste cerró sus ojos con fuerza, con una migraña terrible provocada por la presión y apretó sus dientes. Ni siquiera podía abrir su boca por lo mismo. Un leve quejido escapó de su boca, mientras sentía sus dientes agrietándose por la fuerza. El dolor… era casi insoportable. Con su mandíbula y sus dientes destrozados, sus ojos marrones se abrieron grandes. Lágrimas salían y los músculos y huesos que solían llamarse "boca" era ahora solo un gran tazón de sangre y hueso. Trató de escupirlo todo, pero ni siquiera podía separar sus labios. Un ronco grito se oía en lo profundo de su garganta, haciendo sonreír a Iván. Ah, como le gustaba torturar a la gente. Kiku podía sentir su nariz juntándose con los huesos de su mejilla. Podía sentir como sus ojos se desorbitándose, casi saliéndose de sus cuencas. Sus lágrimas fueron reemplazadas por la sangre de los ojos, que se estaban exprimiendo por la derecha de su cabeza e Iván seguía agregando más y más presión. El rostro del japonés, antes hermoso, fue convertido en una masacre de huesos y músculos. El ruso casi sintió lástima. Casi. No podía decir si el hombre estaba muerto o todavía no, pero la tortura aún no acababa. No hasta que su parte favorita sucediera. Ah, ahí estaba. Se enfocó en los oídos, donde vio lo que parecía baba de color rosa, acuosa, saliendo por ellas. Sí, él debería estar muerto ahora. Nadie podía sobrevivir a que su cerebro saliera por sus orejas. Finalmente se detuvo de apretar el tornillo, liberando la presión de su cabeza, levantándolo. La cabeza del japonés cayó hacia un lado, sin fuerzas y destruida. Bueno, eso había aliviado un poco su estrés. Siguiente tortura: El quita uñas. Torturado: Bella (Apellido desconocido.) Torturador: Iván Braginsky. ¿Muerte de la víctima? No. Próximamente la siguiente parte: Sígueme y agrega a favoritos para enterarte. Otros Post: http://www.taringa.net/posts/salud-bienestar/15713060/Aumenta-tu-estatura-dificil-pero-satisfactorio.html#comment-1015169

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