Karl_Krieger
Usuario (Venezuela)
Desde hace décadas (casi que en sus orígenes) el género del Metal ha sido estrechamente relacionado con prácticas y creencias satanistas. Bandas como Black Sabbath fueron relacionadas con este culto por el uso del Tritono o nota del diablo, por imagen y alguna que otra letra con enfoques oscuros, aunque no fue muy cuestionada como bandas actuales, como Slayer, que incluyen temáticas violentas, uso de algunos símbolos nazis, el pentagrama invertido, el polémico álbum God Hates us All, entre otros. Estas características dan a primera impresión un concepto satánico, solo usado por ser un tema de interés de los miembros de la banda (El mismo Tom Araya ha confesado ser católico) y no implica que sea por inclinación a ese tipo de creencias, aunque se percibe claramente la existencias de bandas de Black Metal, tales como Mayhem, Enslaved, Gorgorth, Burzum (véase Varg Virkenes, aunque creo que no hace falta mencionarlo ni decir quién demonios es) apoyan tales ideales y creencias, al punto de llegar a las quemas de iglesias, asesinatos, adoración a dioses nórdicos y paganos (vistos también en la Alemania Nazi), racismo y entre otros elementos que caracterizan el género. Lo anteriormente dicho sólo sirve de preámbulo a lo que quiero tratar en el texto. El punto a tocar es de la globalización de todas las bandas de Metal (las verdaderas bandas de Metal, nada de Nü Metal) dentro del satanismo, el uso de ropa negra, los únicos diseños de los logotipos de la bandas, el sonido pesado y letras crudas pero reales y demás elementos, son catalogados como satánicos, sin conocer las verdaderas facetas de los seguidores. “Predicadores” del evangelio suelen decir y catalogar a los metaleros, como poseídos por el demonio, gente que está en el mal camino, música demoniaca, y demás basura verbal y mental que se les pueda ocurrir, quizás solo para ganar adeptos y dinero, por ignorancia o por tener mentes cerradas, también proliferándose en gente común y corriente que también catalogan al metalero como gente vaga, sucia, sin juicio, satánicos, drogadictos y viciosos (se han visto casos), cuando muchos son buenos estudiantes, trabajadores, excelentes profesionales, padres y madres dedicados, buenos hijos y demás, contradiciendo firmemente el cliché impuesto por muchas sociedades y que aún caracteriza a muchas personas. Gente, el Metal es uno género musical más en este mundo, usan instrumentos, letras compuestas y con sentido, muchas van desde el amor hasta el odio, tristezas, violencia, muerte, compañerismo, historia, política, ideales, etc. Tienen músicos estudiados, artistas, que además de componer y escribir canciones, algunos se dedican a la pintura, periodismo y a la poesía, poseen cientos de géneros que difieren en el sonido, el ritmo (muchos varían según su región geográfica, el Death Metal Norteamericano difiere en muchas cosas al originario de Europa), temáticas y su imagen. Si es cierto que existe una cierta cantidad de practicantes del satanismo entre los Metaleros, pero les diré a ustedes, ¿En el mundo no existe libertad de culto, de expresión, de elegir nuestros gustos y respetar el de otros? Tanto como nosotros como metaleros y la gente en general, en especial los discriminadores, deben de analizar la situación al igual que a su persona. Piénsenlo, respetar a otro es respetarse a sí mismo….somos seres humanos también.