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Kannito

Usuario (Argentina)

Primer post: 25 mar 2008
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Proteje los datos de tu compu y celular!
OfftopicporAnónimoFecha desconocida

Sino los proteges, como vas a seguir posteando en Taringa??!! Segui estos consejos: Con el backup solemos poner a prueba nuestra suerte digital. ¿Para qué hacer una copia de nuestros archivos si están seguros, como unos granos de material ferroso en un plato de 3,5? de diámetro, que gira a 7200 revoluciones por minuto, con una cabeza lectora flotando a 5 nanómetros de los datos? No pasa nada hasta que pasa, y nos quedamos sin fotos, e-mail, monografías y demás. Para prevenir esto es recomendable hacer periódicamente una copia de respaldo. Una opción sencilla, pero engorrosa es enviar los archivos valiosos por email. Hotmail ofrece una casilla de 5 GB, Gmail de 5,5 GB (y sigue creciendo) y Yahoo! una casilla ilimitada. También hay carpetas virtuales gratis para guardar archivos, como skydrive.live.com ), de 1 GB. Google no ofrece este servicio por ahora, pero es posible usar una cuenta de Gmail como disco rígido. La aplicación gratis Gmail Drive ( richard.jones.name/google-hacks/gmail-filesystem/gmail-filesystem.html ). No tienen soporte oficial ni son compatibles entre sí. La opción multiplataforma es la extensión gratis Gspace para Firefox (http:// getgspace.com). Aquí, la velocidad para copiar los archivos depende del ancho de banda de subida disponible en nuestra conexión, que suele ser un octavo del de bajada. No es aconsejable para impacientes. La opción de backup más económica es el DVD: ofrece 4,5 GB de datos por $ 1,4. Una grabadora tiene un precio de US$ 40, y los modelos más modernos son capaces de grabar a 20x, es decir, una tasa de transferencia de 26,4 MBps. La contra de usar discos ópticos es que la grabación debe administrarse en forma manual. Pero son muy portátiles y es muy sencillo hacer una segunda copia. Hace poco salió a la venta en el país una grabadora de Blu-ray, uno de los formatos de alta capacidad que compiten para reemplazar al DVD. Los discos Blu-ray tienen una capacidad de 25 o 50 GB (según sean de una o dos capas) y tienen un precio local de $ 100 para el disco de 25 GB, y $ 129 para el regrabable de 25 GB. Sony vende su grabadora BWU-100A a $ 3499, que también graba CD y DVD. Como opción intermedia pueden ser útiles las llaves de memoria USB, para ir grabando archivos que eventualmente se volcarán en otro dispositivo (un CD, un DVD o un nuevo disco rígido, por ejemplo). Hoy un pendrive de 4 GB tiene un precio local que ronda los $ 180 y se consiguen llaves de 2 GB por $ 130. Al ser reconocidas por el sistema operativo como un disco externo, son compatibles con el software de backup automático. Estas opciones se pueden combinar para lograr una solución económica, pasando a DVD fotos, música y archivos relativamente grandes que no suelen modificarse con el tiempo, y dejando para el pendrive o la carpeta on line los archivos de uso más frecuente (típicamente, documentos, planillas de cálculo, etcétera). La otra solución es usar un segundo disco rígido para hacer una copia de los contenidos del primero. Aquí hay tres opciones: instalar un disco rígido convencional en el mismo equipo o en otra PC que esté en red, comprar un disco estándar y un gabinete externo genérico, o comprar un disco externo de marca. Los discos convencionales son más baratos que los externos, que por lo general incorporan materiales que los protegen contra golpes, o son discos de notebook, más pequeños y más caros que los de las desktop. Un disco interno de 500 GB tiene un precio local que ronda los US$ 190, mientras que uno de 320 GB oscila entre US$ 110 y 120, dependiendo del fabricante y las prestaciones. Si se lo usará como disco externo hay que comprar una carcasa (US$ 40, aproximadamente). Usan una conexión USB 2.0 para transferir los datos. Algunos usan un segundo conector USB para tomar energía de la PC. El disco externo se puede compartir con varios equipos si tiene suficiente capacidad: hay modelos que llegan a un 1 TB (1000 GB). Y puede llevarse lejos de la PC original, lo que le da una mayor seguridad a los datos que contiene. En los equipos de marca, la presión de un botón suele activar un programa que corre residente en la PC y que inicia el backup. También hay varias aplicaciones freeware que gestionan el copiado de los archivos, monitoreando un directorio para detectar y copiar cambios (lo que se conoce como un backup incremental) o simplemente haciendo una copia completa de todo un disco o directorio. Si hay dos PC en red, es posible crear un perfil en cada equipo para que haga copias de seguridad a la otra máquina, por ejemplo. Windows XP ofrece una herramienta de backup (se activa en Accesorios>Herramientas de sistema>Copia de seguridad). En Vista está en Panel de control>Centro de seguridad y restauración. SyncBack ( www.educ.umu.se/~cobian/ , gratis), que puede instalarse como servicio de Windows, para que su funcionamiento sea lo más transparente posible. La última versión de Mac OS X incluye Time Machine para estas tareas; para versiones anteriores se puede usar el freeware iBackup ( www.grapefruit.ch/iBackup/ ). Otra opción es clonar el disco. Si falla, se puede restaurar Windows tal cual estaba cuando se lo clonó. Habrá que guardar la imagen en otro disco o en varios DVD. El freeware DriveImage XML ( clonezilla.sourceforge.net/clonezillalive/ , gratis) no requiere instalación: se ejecuta desde un CD. Puede clonar una partición entera y copiarla a otra zona del disco o a otro rígido. ¿Y qué hay de los celulares? Se pueden copiar los contactos a la SIM como primer resguardo. Y si el equipo permite una conexión con la PC, debería ser posible transferir sus datos con un software provisto por el fabricante. Puede que deba comprarse por separado. También es posible hacer un backup remoto de los contactos. CTI y Personal ofrecen este servicio, pero se paga por cada sesión entre $ 0,80 y 2, según el servicio. La alternativa está en www.mobical.net , servicios gratis para el estándar Sync- ML, presente en casi todos los móviles, que permite transferir contactos, notas y agenda de citas a un servidor en Internet. Aquí, sin embargo, habrá que pagar por los datos transferidos. La ventaja es que toda esa información queda protegida para cargarla más tarde en un móvil nuevo

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Eduardo de la Puente!!!
OfftopicporAnónimoFecha desconocida

Para alguien que admiro mucho, por sus multiples capacidades, copado periodista, copado escritor, copado locutor, copado musico! Con ustedes, Ed de la Puente! Si les gusto, dejen puntos! Pero... Quien es Eduardo de la Puente? Eduardo de la Puente (Buenos Aires, 7 de diciembre de 1963) es un periodista y guitarrista argentino. Tras una larga carrera en periodismo gráfico, radial y televisivo, es conductor de la edición argentina de Caiga Quien Caiga, programa de la televisión abierta Argentina. De la Puente nació en La Boca. Comenzó su carrera como periodista como movilero del programa El destape de Quilmes. Fue redactor de data musical para el programa El Puente. Luego fue guionista y productor de "Música de cañerías" y de "Los especiales de la Rock & Pop", director artístico de "FM Tropical" y conductor, productor y musicalizador de "Los especiales de Radio City", "La Rockola", "Con gusto a radio", "Boomerang" y "Parece mentira". Integra el staff de "¿Cuál es?", junto a Mario Pergolini y Marcelo Gantman Fue editor de las revistas "Twist y gritos" y "Tren de carga". Participó en las revistas "Satiricón", "Eroticón", "Rock & Pop revista" y en las españolas "Heavy Rock" y "Popular 1". Participó también en "Mix" y, colabora para "Trespuntos" y edita la revista "Music Expert". http://static.flickr.com/1171/1394430168_f2aca9ed52_m.jpg Tiene publicados siete libros: "¿Cuál es?", "¿Cuál es? 2 (el regreso)", "Las aventuras del Osito Mimosito y otras guarradas", tres recopilaciones de los guiones que escribe para el programa de radio, y "¿Cuál es? Edición definitiva", recopilación de "¿Cuál es?" y "¿Cuál es? 2 (el regreso)". También escribió "¡Rock! (antología analizada de la poesía rock argentina desde 1965)", en colaboración con Darío Quintana. Además escribió un libro autobiográfico titulado "Por qué tardé tanto en casarme" y "El día más feliz de mi vida (y otros cuentos igual de estúpidos)". En 2007 publicó el libro "Aerosmith es una mierda y otros cuentos sin música". Finalmente, Eduardo es guitarrista de la banda de rock "Tristemente Célebres", fundada en los '90 por él y el bajista Germán Wintter. Editaron un disco llamado "Tristemente Célebres" en noviembre del 2004. Pagina Oficial de Tristemente Célebres, banda de Eduardo de la Puente: www.tristementecelebres.com Fuente: es.wikipedia.com

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Megapost: Nunca mas... Historia Argentina, justicia ciega...
Megapost: Nunca mas... Historia Argentina, justicia ciega...
OfftopicporAnónimoFecha desconocida

Muy interesante. Ultimamente, como estudiante de Derecho, estoy leyendo sobre Golpes de Estado, Gobiernos de Facto y la manipulacion de las normas legislativas en general en la historia de nuestro pais; ojala que les sirva, no solo a los estudiantes de Derecho, sino a todos aquellos interesados en el tema. Hay bocha de material.Leen y recuerden, para que la historia no se repita... nunca mas!Que fueron los Gobiernos de Facto?La doctrina de los gobiernos de facto es una doctrina de origen jurisprudencial elaborada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en Argentina para convalidar los actos normativos de las dictaduras militares que se instalaron en el país durante el siglo XX y de ese modo legitimarlasEl 7 de septiembre de 1930 las Fuerzas Armadas de Argentina realizaron un golpe de estado y derrocaron al Presidente Hipólito Yrigoyen, dando inicio a una serie de golpes y gobiernos militares que se extendrían durante la mayor parte del siglo XX, abortando todas las experiencias democráticas intentadas antes de 1983.Tres días después, la Corte Suprema de la Nación emitió una acordada[1] legitimando la dictadura con fundamento en la doctrina de los gobiernos de facto.Básicamente la célebre (y cuestionada) Acordada del 10 de septiembre de 1930 establece la doctrina de los gobiernos de facto sobre las siguientes bases:Que los gobiernos de facto se encuentran en posesión de las fuerzas militares y policiales y que las mismas son «necesarias para asegurar la paz y el orden de la nación». Que un gobierno de facto debe tener «la posibilidad de realizar válidamente los actos necesarios para el cumplimiento de los fines perseguidos por él»; Que un golpe militar debe ser considerado como «vicio o deficiencia» en el nombramiento del gobierno que no puede afectar la protección del público y los individuos. El fundamento de fondo para reconocer a los «gobiernos de facto», es el que establecen las «razones de policía y necesidad». Que los habitantes no pueden discutir el título de un gobierno impuesto por la fuerza, por razones de «orden y seguridad social». Que el Poder Judicial puede dejar sin efecto ciertos actos de un gobierno de facto, una vez finalizado éste, en caso de graves ilegalidades constitucionales. Los miembros de la Corte Suprema que emitieron la Acordada del 10 de septiembre de 1930 fueron José Figueroa Alcorta, Roberto Repetto, Ricardo Guido Lavalle y Antonio Sagarna, en tanto que el Procurador General fue Horacio Rodríguez Larreta.El problema de la continuidad jurídicaUna de las cuestiones capitales de los gobiernos dictatoriales es la continuidad jurídica y la validez de las normas que puedan haber sido dictadas durante los mismos. Si un gobierno dictatorial es considerado ilegítimo, entonces también lo serían los actos y normas por él realizados, los que quedarían sin valor alguno una vez que cesara la fuerza que obligaba a su obediencia. Ello traía considerables problemas económicos y políticos, para aquellos que pretendían contratar con los funcionarios que usurpaban el Estado o que aceptaban (y se beneficiaban con) las normas que ellos dictaban. De este modo toda la lógica del golpe de estado caía, pues si sus actos pudieran quedar sin efecto simplemente por el hecho de cesar la usurpación del poder, se perdía gran parte de la razón de ser de los mismos.Una de las funciones esenciales de la doctrina de los gobiernos de facto buscó resolver la cuestión. Al aceptar la situación de fuerza como un hecho (facto) que explicaba la continuidad del Estado, las normas dictadas por los usurpadores adquieren continuidad y legalidad como parte indisoluble del sistema jurídico estatal.[editar] Casos "Municipalidad vs. Mayer", "Arlandini" y "Ziella"Entre 1945 y 1947 la Corte Suprema dicto varios fallos ratificando y precisando la doctrina de los gobiernos de facto.En "Municipalidad vs. Mayer" (Fallos 201:266) la Corte Suprema le reconoció a los gobiernos de facto facultades legislativas, las que serían ejercidas mediante un tipo de norma denominadas decretos-leyes, pero estableció las siguientes limitaciones:que su sanción fuera necesaria para el ejercicio de las funciones de gobierno y el cumplimiento de los fines de la revolución; que esas normas perdían validez al finalizar el gobierno de facto. Por esa razón, si el Estado pretendía que algún decreto-ley tuviera continuidad, el mismo debía ser ratificado por el Congreso Nacional. Esa fue la razón de la sanción de la llamada ley "ómnibus" 12.921 de 1947, ratificando varios decretos-leyes sancionados durante los gobiernos militares de Arturo Rawson, Pedro Pablo Ramírez y Edelmiro Farrell (1943-1945).En "Arlandini" (FaIlos 208:185) la Corte profundizó la doctrina sosteniendo que los jueces no podían revisar la oportunidad ni los fines de los decretos-leyes sancionados durante gobiernos de facto.Finalmente en "Ziella" (Fallos, 209:26) la Corte estableció la continuidad automática de las normas dictatoriales luego de finalizado el gobierno de fuerza que las sancionós, sosteniendo que "los decretos-leyes dictados por el gobierno de facto son válidos por razón de su origen y, puesto que tienen el valor de leyes, subsisten aunque no hayan sido ratificados por el Congreso mientras no sean derogados de la única manera que éstas pueden serlo, es decir por otras leyes".La Constitución de 1994Durante la Convención Constituyente que en 1994 reformó el texto de la Constitución Argentina se discutió largamente la doctrina de los gobiernos de facto y la forma de evitar que la misma pudiera volver a invocarse en un eventual golpe de estado futuro.El resultado fue la aprobación del primer párrafo del artículo 36 de la Constitución Nacional, conocido también como de "defensa de la democracia o defensa del órden constitucional"Esta Constitución mantendrá su imperio aun cuando se interrumpiere su observancia por actos de fuerza contra el orden institucional y el sistema democrático. Estos actos serán insanablemente nulos.Si bien la mayoría de los convencionales rechazaron la doctrina de los gobiernos de facto, se presentaron dos enfoques, aunque no necesariamente opuestos:uno que, haciendo hincapié en la ilegalidad absoluta de una dictadura, proponía no reconocer ningún valor a sus actos de gobierno (punto de vista expuesto por Eugenio Zaffaroni); otra que, haciendo hincapié en la necesidad de la continuidad del Estado, proponía una solución más «prudente» que no dejara automáticamente sin efecto las normas dictadas durante la dictadura (punto de vista expuesto por Elisa Carrió). Finalmente se llegó a aprobar el texto: «Estos actos serán insanablemente nulos».Sin embargo no parece haber consenso entre los especialistas sobre lo que realmente quiere decir esa frase del artículo 36:Una posición sostiene que, en caso de producirse un golpe de estado, todas las normas que dictara serían "insanablemente nulas", y no podrían por lo tanto ser convalidadas, ni siquiera por el Congreso Nacional, una vez reestablecido en sus funciones. Otra posición sostiene que los únicos actos que serían insanablemente nulos son "los actos de fuerza contra el orden institucional y el sistema democrático". Por lo tanto no serían inválidos todos los actos de la dictadura, y se precisaría que el Congreso Nacional (y eventualmente el Poder Judicial), una vez reestablecido en funciones, tomara la decisión sobre qué actos concretos de la dictadura deben considerarse como actos de fuerza contra el orden institucional y el sistema democrático". La cuestión de la prescripciónUna de las cuestiones puntuales más importantes relacionadas con la doctrina de los gobiernos de facto es el de la prescripción. Uno de los corolarios básicos de esta doctrina, es que la prescrición no se ve afectada por la imposición de una dictadura. Esta regla ha llevado al rechazo de gran cantidad de acciones judiciales iniciadas por víctimas de las dictaduras luego de que estas terminaran, invocando que había pasado mucho tiempo y las acciones estaban prescriptas.Documento Historico:Doctrina de los gobiernos de facto. Acordada del 10 de septiembre de 1930 (Argentina)Acordada del 10 de septiembre de 19301. Que la susodicha comunicación pone en conocimiento oficial de esta Corte Suprema la constitución de un gobierno provisional, emanado de la revolución triunfante del 6 de Septiembre del corriente año;2. Que ese gobierno se encuentra en posesión de las fuerzas militares y policiales necesarias para asegurar la paz y el orden de la nación y, por consiguiente, para proteger la libertad, la vida y la propiedad de las personas, y ha declarado además, en actos públicos que mantendrá la supremacía de la constitución y de las leyes del país, en el ejercicio del poder;3. Que tales antecedentes caracterizan, sin duda, un gobierno de hecho en cuanto a su constitución, y de cuya naturaleza participan los funcionarios que lo integran actualmente o que se designen en lo sucesivo, con todas las consecuencias de la doctrina de facto, respecto de la posibilidad de realizar válidamente los actos necesarios para el cumplimiento de los fines perseguidos por él;4. Que esta Corte ha declarado, respecto a los funcionarios de hecho, que la doctrina constitucional e internacional se uniforman en el sentido de dar validez a sus actos, cualquiera que pueda ser el vicio o deficiencia de sus nombramientos o de su elección, fundándose en razones de policía y necesidad, con el fin de mantener protegido al público y a los individuos cuyos intereses pueden ser afectados, ya que no les sería posible a estos últimos realizar investigaciones ni discutir la legalidad de las designaciones de funcionarios que se hallan en aparente posesión de sus poderes y funciones;5. Que el gobierno provisional que acaba de constituirse en el país, es pues, un gobierno de facto, cuyo título no puede ser judicialmente discutido con éxito por las personas en cuanto ejercita la función administrativa y política derivada de su posesión de la fuerza como resorte de orden y seguridad social;6. Que ello no obstante, si normalizada la situación, en el desenvolvimiento de la acción del gobierno de facto, los funcionarios que lo integran desconocieran las garantías individuales o las de la propiedad y otras de las aseguradas por la constitución, la administración de justicia encargada de hacer cumplir ésta las restablecería en las mismas condiciones y en el mismo alcance que lo habría hecho con el ejecutivo de derecho. Y ésta última conclusión, impuesta por la propia organización del poder judicial; se halla confirmada en el caso por las declaraciones del gobierno provisional, que al asumir el cargo se ha apresurado a prestar el juramento de cumplir y hacer cumplir la constitución y las leyes fundamentales de la nación.Golpes de estado en ArgentinaLos golpes de estado en Argentina generaron una serie de problemas jurídico-políticos específicos:La doctrina de los gobiernos de facto de la Corte Suprema de Justicia de la Nación; La validez y suerte de los llamados "decretos-leyes" y demás normas sancionadas por los gobiernos militares, una vez finalizada la dictadura; La sanción de los golpistas. También es posible observar una escalada en la violencia represiva y una paralela reducción del respeto por las formas legales en cada uno de los golpes. En particular, mientras que los cuatro primeros golpes de estado (1930, 1943, 1955 y 1962) se definieron como "gobiernos provisionales" y manifestaron desde un inicio su intención de llamar a elecciones democráticas en un breve lapso, los dos últimos golpes (1966 y 1976), establecieron dictaduras militares de tipo permanente, de acuerdo al modelo de estado burocrático autoritario (EBA) descripto por Guillermo O'Donnell.Un elemento importante de los golpes de estado en Argentina está relacionado también con los planes económicos y la actitud ante los mismos de las grandes potencias mundiales. En el primer caso, los equipos económicos de los gobiernos militares tendieron a recurrir a las mismas figuras, mayoritariamente provenientes del sectores conservador-liberal, llegándose a decir que las Fuerzas Armadas se comportaron como partido político de la clase alta. En el segundo caso en casi todos los golpes de estado la o las potencias mundiales hegemónicas en el país, tuvieron participación directa, ya sea en su realización o posterior protección de los golpistas.Los golpes de estado en Argentina, sobre todo a partir de la década del 60, formaron parte de un cuadro subregional y regional más amplio, de golpes militares generalizados en Sudamérica y América Latina, en la mayoría de los casos apoyados o promovidos por Estados Unidos, a partir de las operaciones de la Escuela de las Américas con base en Panamá y la Doctrina de la Seguridad Nacional.En Argentina se realizaron seis series de golpes de estado durante el siglo XX, en 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976. Los cuatro primeros establecieron dictaduras provisionales en tanto que los dos últimos establecieron dictaduras de tipo permanente según el modelo de estado burocrático-autoritario (EBA). El último impuso una guerra sucia en la que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron decenas de miles de desaparecidos.En los 53 años que transcurrieron desde el primer golpe de estado en 1930, hasta que cayó la última dictadura en 1983, los militares gobernaron 25 años, imponiendo 14 dictadores con el título de «presidentes» (uno cada 1,7 años). En ese período todos los gobiernos elegidos democráticamente (radicales y peronistas) fueron derrocados.El golpe militar del 6 de setiembre de 1930 fue liderado por el General José Félix Uriburu y derrocó al Presidente Hipólito Yrigoyen de la Unión Cívica Radical, quien había sido electo democráticamente para ejercer su segundo mandato en 1928.Paradójicamente el General Uriburu había sido uno de los organizadores de la Revolución del 1890, un levantamiento cívico-militar que dio origen a la Unión Cívica Radical.El 10 de septiembre, Uriburu fue reconocido como presidente de facto de la Nación por la Corte Suprema mediante la acordada que dio origen a la doctrina de los gobiernos de facto y que sería utilizada para legitimar a todos los demás golpes militares[1] .Siguiendo una tendencia que habría de ser general en los futuros golpes de estado, Uriburu designó a un civil en el cargo de ministro de economía, José S. Pérez, vinculado a los grandes terratenientes y a los sectores más conservadores.El gobierno militar, de inspiración fascista, proscribió a la Unión Cívica Radical y organizó una «salida electoral» fraudulenta y controlada por las Fuerzas Armadas que dio origen a una serie de gobiernos conservadores fraudulentos y corruptos que fueron conocidos como «la década infame».La Revolución del 43 originada en el golpe militar del 4 de junio de 1943 tuvo características distintivas a todos los demás:En primer lugar no derrocó a un gobierno legítimo, elegido democráticamente. Ramón Castillo, el presidente derrocado, era parte del régimen conservador conocido como década infame, originado en el golpe militar de 1930 y apoyado en el fraude generalizado, la represión y la corrupción. En segundo lugar no mantuvo relaciones de alianza con los grandes terratenientes y empresarios. En tercer lugar, su desencadenamiento estuvo vinculado a las presiones de Estados Unidos para que la Argentina abandonara su tradicional «neutralismo» frente a la Segunda Guerra Mundial, con el fin de afectar los intereses británicos en el país y reemplazar a Gran Breteña como poder económico dominante en la Argentina. La Revolución del 43 fue un confuso proceso político durante el cual diversos grupos, muchos de ellos sin protagonismo anterior en la historia argentina, se disputaron el poder. Todos los grupos militares que lucharon por el poder durante la Revolución del 43 eran marcadamente anticomunistas y mantenían relaciones fuertes con la Iglesia Católica que recuperó una sólida presencia (perdida desde el siglo XIX), sobre todo en el ámbito de la educación. Las luchas internas desencadenaron dos golpes internos, sucediéndose en el poder tres dictadores que llevaron el título de «presidente»: Arturo Rawson, Pedro Pablo Ramírez y Edelmiro Farrell.Durante este período los sindicatos argentinos, principalmente los socialistas y los sindicalistas revolucionarios (pero también algunos pocos comunistas), realizaron una alianza con un sector de oficiales jóvenes del ejército liderado por el coronel Juan Perón, constituyendo una exitosa corriente laborista-nacionalista, que finalmente terminó predominando y ganando el apoyo popular de la clase obrera en ese momento en plena expansión y adquiriendo el nombre de peronismo. El período se caracterizó por una extrema polarización de las clases sociales, y llevó también a la conformación de un gran bloque social fuertemente antiperonista, mayoritariamente integrado por los sectores medios y altos.Económicamente la Revolución del 43 se caracterizó por una fuerte política de industrialización por sustitución de importaciones.La dictadura finalizó con un llamado a elecciones democráticas realizadas en 1946, que todos los sectores aceptaron como impecables, en las que triunfó Juan Domingo Perón. Perón sería derrocado por un golpe militar en 1955 antes de finalizar su segundo mandato.La llamada «Revolución Libertadora» fue una dictadura militar originada en el golpe de estado que derrocó al Presidente Juan Domingo Perón el 23 de septiembre de 1955. La dictadura impuso la proscripción del Partido Justicialista (peronista) y persecución de sus simpatizantes, que se mantendría por 18 años, y la intervención de los sindicatos. También, en un caso sin precedentes en la historia argentina moderna, fusiló a opositores, en algunos casos en forma pública y en otros clandestinamente.La Revolución Libertadora contó con una Junta Consultiva integrada por la mayor parte de los partidos políticos: Unión Cívica Radical, Partido Socialista, Partido Demócrata Nacional, Partido Demócrata Cristiano y Partido Demócrata Progresista.El grupo golpista se dividió en dos sectores: un sector nacionalista-católico liderado or el General Eduardo Lonardi, que tomó el gobierno al comienzo, y un grupo liberal-conservador liderado por el General Pedro Eugenio Aramburu y el Almirante Isaac Rojas. Este último sector terminó predominando y dando un golpe de estado interno, por el cual Lonardi fue reemplazado por Aramburu como «presidente».El gobierno militar asignó el Ministerio de Economía a un civil, sucediéndose Eugenio Folcini, Eugenio A. Blanco, Roberto Verrier y Adalberto Krieger Vasena, que llevaron adelante una política inspirada en los criterios de los sectores socialmente más acomodados y poderosos económicamente.Una de las medidas institucionales más importantes de la dictadura militar fue dictar una proclama derogando ipso facto la Constitución Nacional vigente, conocida como Constitución de 1949, para reemplazarla por el texto de la Constitución de 1853. Esta medida sería luego avalada por una Convención Constituyente elegida con proscripciones, que sesionó bajo el régimen militar y le agregó el artículo 14 bis.En 1958 la Revolución Libertadora convocó a elecciones limitadas y controladas por las Fuerzas Armadas, con proscrición del Partido Justicialista que fueron ganadas por la UCRI, el sector de la Unión Cívica Radical liderado por Arturo Frondizi. El Presidente Frondizi sería a su vez derrocado por los militares cuatro años después.El golpe militar del 29 de marzo de 1962 tuvo elementos tragicómicos que determinaron que no fuera un militar, sino un civil, quien accediera al gobierno luego de derrocar al Presidente Arturo Frondizi (radical intransigente).Frondizi soportó durante su gobierno reiterados planteos e insurreciones militares, mediante los cuales llegaron a imponerle incluso al Ministro de Economía (Álvaro Alsogaray) y terminaron en el golpe del 29 de marzo de 1962, liderado por el General Raúl Poggi.El hecho que precipitó el golpe fue la amplia victoria del peronismo en las elecciones realizadas once días antes, en diez de las catorce provincias, incluyendo la estratégica Provincia de Buenos Aires, donde triunfó el dirigentes sindical textil Andrés Framini. El peronismo había sido proscripto por la dictadura militar de 1955, pero Frondizi volvió a habilitarlo electoralmente, aunque manteniendo la prohibición a Juan Perón de presentarse como candidato y volver al país. Frondizi inmediatamente intervino las provincias en las que había ganado el peronismo, pero el golpe era indetenible.Producido el levantamiento militar el 29 de marzo de 1962, el Presidente Frondizi, detenido por los militares en la Isla Martín García, se negó a renunciar («no me suicidaré, no renunciaré y no me iré del país»[3] ). Eso llevó a interminables movimientos, amenazas y gestiones que agotaron a los líderes de la insurrección, quienes se fueron a dormir antes de asumir formalmente el poder. En la mañana del 30 de marzo, el General Raúl Poggi, líder de la insurrección victoriosa, se dirigió a la Casa Rosada para hacerse cargo del gobierno, y se sorprendió con el hecho de que los periodistas le comentaban que un civil, José María Guido, había jurado como presidente en el palacio de la Corte Suprema de Justicia.Guido era un radical intransigente que presidía provisionalmente la Cámara de Senadores, debido a la renuncia del Vicepresidente Alejandro Gómez. Teniendo en cuenta ésto, la noche del golpe, algunos abogados relacionados con la Corte Suprema de Justicia de la Nación, entre ellos Horacio Oyhanarte, le tomar el derrocamiento de Frondizi como un caso de acefalía y asumir la presidencia, por encontraba en la línea sucesoria de la acefalía, cosa que hizo.Entre incrédulos, sorprendidos e indignados, los militares golpistas terminaron aceptando a regañadientes la situación y convocaron a Guido a la Casa Rosada para comunicarle que sería reconocido como presidente, en tanto y en cuanto se comprometiera por escrito a ejecutar las medidas políticas indicadas por las Fuerzas Armadas, siendo la primera de ellas anular las elecciones en las que había ganado el peronismo. Guido aceptó las imposiciones militares, firmó un acta dejando constancia de ello y fue entonces habilitado por estos para instalarse con el título de «presidente», pero clausurando el Congreso Nacional e interviniendo todas las provincias.Efectivamente Guido cumplió las órdenes militares, anuló las elecciones, clausuró el Congreso, volvió a proscribir al peronismo, intervino todas las provincias y designó un equipo económico de derecha (Federico Pinedo, José Alfredo Martínez de Hoz, etc.).Finalmente en 1963 volvió a convocar a elecciones limitadas, con proscripción del peronismo, en las que resultó elegido presidente Arturo Illia (radical del pueblo), saliendo segundo el voto en blanco que muchos peronistas utilizaron como forma de protesta. El Presidente Illia también sería a su vez derrocado por un golpe militar el 28 de junio de 1966.El 28 de junio de 1966 un levantamiento militar liderado por el General Juan Carlos Onganía derrocó al Presidente Arturo Illia (radical del pueblo). El golpe dio origen a una dictadura denominada Revolución Argentina, que ya no se presentó a sí misma como «gobierno provisional», como en todos los golpes anteriores, sino que se estableció como un sistema de tipo permanente. Este tipo de dictaduras militares permanentes, se instalaron por entonces en varios países latinoamericanos en esos años (Brasil, Chile, Uruguay, Bolivia, Paraguay, etc.) y fue analizado detalladamente por el destacado politólogo Guillermo O'Donnell quien lo denominó con la expresión de Estado burocrático autoritario (EBA).La «Revolución Argentina» dictó en 1966 un Estatuto que tenía nivel jurídico superior a la Constitución y en 1972 introdujo reformas constitucionales, algo que también la distinguió de las dictaduras anteriores. En general la dictadura adoptó una ideología fascista-católica-anticomunista, apoyada abiertamente tanto por Estados Unidos como por los países europeos.Los alta conflictividad política y social generada durante la «Revolución Argentina» y las luchas entre los diversos sectores militares produjeron dos golpes internos, sucediéndose en el poder tres dictadores militares: Juan Carlos Onganía (1966-1970), Marcelo Levingston (1970-1971) y Alejandro Agustín Lanusse (1971-1973).Económicamente la dictadura entregó el Ministerio de Economía a los sectores civiles más conservadores-liberales, cuyo máximo exponente fue Adalberto Krieger Vasena, quien ya había sido ministro de la «Revolución Libertadora». Hay que señalar sin embargo, que durante la dictadura de Levingston, predominó un sector nacionalista-desarrollista de las Fuerzas Armadas, que nombró Ministro de Economía al radical Aldo Ferrer.Acosada por una insurrección popular creciente y generalizada, la dictadura organizó una salida electoral con participación del peronismo (aunque impidiendo la candidatura de Perón), en 1973, en la que triunfó precisamente el candidato peronista Héctor J. Cámpora, con el 49,53% de los votos, quien a su vez renunció para permitir nuevas elecciones libres, en las que ganó Juan Perón con el 62% de los votos. Perón moriría menos de un año después de haber sido electo, y el gobierno peronista, en manos ahora de la Vicepresidenta María Estela Martínez de Perón, sería también derrocado por un golpe militar en 1976.El 24 de marzo de 1976 una nueva sublevación militar derrocó a la Presidenta María Estela Martínez de Perón instalando una dictadura de tipo permanente (Estado burocrático autoritario) auto-denominada «Proceso de Reorganización Nacional», gobernada por una Junta Militar integrada por tres militares, uno por cada fuerza. A su vez la Junta Militar elegía a un funcionario con el título de «presidente», con funciones ejecutivas y legislativas.Al igual que la dictadura anterior, la Junta Militar sancionó en 1976 un Estatuto con jerarquía jurídica superior a la Constitución.El Proceso fue gobernado por cuatro juntas militares sucesivas:1976-1980: Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti 1980-1981: Roberto Eduardo Viola, Armando Lambruschini, Omar Domingo Rubens Graffigna 1981-1982: Leopoldo Fortunato Galtieri, Basilio Lami Dozo y Jorge Isaac Anaya 1982-1983: Cristino Nicolaides, Rubén Franco, Augusto Jorge Hughes En cada una de estas etapas, las juntas designaron como «presidentes» de facto a Jorge Rafael Videla, Roberto Eduardo Viola, Leopoldo Fortunato Galtieri y Reynaldo Benito Bignone respectivamente, todos ellos integrantes del Ejército.El «Proceso de Reorganización Nacional» llevó adelante una guerra sucia en la linea del terrorismo de estado que violó masivamente los derechos humanos y causó la desaparición de decenas de miles de ciudadanos. Internacionalmente, la dictadura argentina y la violación de derechos humanos contó con el apoyo activo del gobierno de Estados Unidos (salvo durante la administración de James Carter) y la tolerancia de los países europeos, la Unión Soviética y la Iglesia Católica, sin cuya inacción difícilmente hubiera podido sostenerse. Asimismo, en ese momento se instalaron con apoyo estadounidense dictaduras militares en todos los países del Cono Sur de Sudamérica (Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay) que coordinaron entre si y con Estados Unidos la represión, por medio de una organización terrorista internacional denominada Plan Cóndor.En materia económica, la dictadura entregó formalmente los ministerios económicos a las asociaciones empresarias más conservadoras que impulsaron una política económica abiertamente desindustrializadora y neoliberal, con máxima expansión de una deuda externa[4] contraída de manera fraudulenta y mediante mecanismos de corrupción, en beneficio del sector privado:El Ministerio de Economía a José Alfredo Martínez de Hoz, presidente del Consejo Empresario Argentino (CEA). La Secretaría de Ganadería a la Sociedad Rural Argentina, representada por Jorge Zorreguieta (el padre de Máxima Zorreguieta, princesa de Holanda). El Banco Central a la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino (ADEBA). En 1982 el gobierno militar emprendió la Guerra de Malvinas contra el Reino Unido, en un acontecimiento sobre el cual siguen siendo muy oscuras las causas desencadenantes. La derrota infligida provocó la caída de la tercera junta militar y meses más tarde la cuarta junta llamó a elecciones para el 30 de octubre de 1983, en las que triunfó el candidato de la Unión Cívica Radical, Raúl Alfonsín.Los jefes militares fueron enjuiciados y condenados, y muchos de ellos llevados a prisión, en complejos procesos que aún siguen en marcha.La dictadura militar llamada «Proceso de Reorganización Nacional» fue la última. Si bien entre 1987 y 1990 se produjeron varias insurrecciones militares, denominadas carapintadas, ninguna de ellas logró derrocar a los gobiernos democráticos.link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=XMB7qelbM9Q link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=EqlltALqPf4 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=9czhVmjeVfA&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=IXuld6Zet-U&feature=related Madres de Plaza de MayoLas Madres de Plaza de Mayo es una asociación formada durante el último gobierno militar de la República Argentina con el fin de recuperar con vida a los detenidos desaparecidos, inicialmente, y luego establecer quiénes fueron los responsables de los actos de lesa humanidad y promover su enjuiciamiento.Las Madres de Plaza de Mayo se encuentran divididas en dos grupos, el grupo mayoritario presidido por Hebe de Bonafini y denominado Madres de Plaza de Mayo, y Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, presidido por Nora Morales de Cortiñas.Nació como una iniciativa de madres de detenidos y desaparecidos el 30 de abril de 1977 en Buenos Aires. Su objetivo inicial era poder tener una audiencia con el Presidente de facto argentino Jorge Rafael Videla. Para ello se reunieron en la Plaza de Mayo y efectuaron una manifestación pública pacífica pidiendo saber el paradero de sus hijos. La elección de la Plaza de Mayo se debe a que está situada frente a la Casa Rosada, sede de la Presidencia y lugar donde tradicionalmente se han efectuado manifestaciones políticas.La idea surgió mientras el grupo inicial de madres estaba esperando que las atendiera el secretario del Vicario Castrense. Una de ellas, Azucena Villaflor de Devincenti, propuso entonces: "Individualmente no vamos a conseguir nada. ¿Por qué no vamos todas a la Plaza de Mayo? Cuando vea que somos muchas, Videla tendrá que recibirnos."Ese mismo día, 14 madres iniciaron una jornada a la cual, con el paso del tiempo, se acercarían otras madres afectadas. Desde entonces, todos los jueves repetirían una caminata (originada cuando las fuerzas de seguridad les exigieron "circular" por causa del estado de sitio) alrededor de la pirámide central de la plaza.Aquellas primeras Madres fueron: Azucena Villaflor de Devincenti, Berta Braverman, Haydée García Buelas, María Adela Gard de Antokoletz, Julia Gard, María Mercedes Gard y Cándida Gard (4 hermanas), Delicia González, Pepa Noia, Mirta Baravalle, Kety Neuhaus, Raquel Arcushin, Sra. De Caimi y una joven que no dio su nombre.La manifestación de las Madres fue una de las primeras manifestaciones públicas contra la dictadura. Alcanzaron notoriedad durante la realización del Mundial de Fútbol de 1978 en Argentina, cuando periodistas internacionales empezaron a entrevistarlas y dieron a conocer su movimiento.El 26 de enero de 2006 esta manifestación dejó de realizarse por parte de la agrupación liderada por Hebe de Bonafini, quien afirmó que "ya no hay un enemigo en Casa de Gobierno". Otras agrupaciones de derechos humanos y partidos de izquierda no estuvieron de acuerdo y continuaron realizándola[1] .Unidas por la desgracia, las Madres se convirtieron en un grupo de activistas en defensa de los derechos humanos. Aseguran que nacieron por sus hijos, y que son las madres de todas las víctimas de la represión en Argentina. Se distinguen usando pañuelos blancos sobre sus cabezas, los mismos que anteriormente habían servido como pañales de sus hijos desaparecidos.Los hijos de las Madres desaparecieron durante la llamada Guerra Sucia que se libró en Argentina entre 1976 (los militares tomaron el poder el 24 de marzo de 1976) y 1983 (entregaron el poder a Raúl Alfonsín el 10 de diciembre de 1983).Según el libro Nunca Más, informe de la Comisión Nacional de Desaparecidos, las víctimas del terrorismo de Estado fueron alrededor de 9000 personas, aunque muchos grupos de derechos humanos y de izquierdas fijan esa cifra en cerca de 30000 personas. Azucena Villaflor, una de las fundadoras de la organización, también fue secuestrada, a la salida de la Iglesia de la Santa Cruz, en el barrio porteño de San Cristóbal, por el Grupo de Tareas 3.3.2 de la Escuela de Mecánica de la Armada. Su cuerpo fue hallado en julio de 2005.La organización está fuertemente relacionada con las Abuelas de Plaza de Mayo, cuyo objetivo es recuperar la identidad de los cientos de niños que fueron secuestrados por las autoridades militares durante la dictadura, y con la asociación HIJOS, formada por los hijos de los detenidos desaparecidos que desean continuar la lucha de sus padres y sus abuelas.Sitio oficial: www.madres.orgNunca MásCon el nombre Nunca Más es conocido el informe emitido por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) de Argentina. Es conocido también con el nombre de "Informe Sábato" puesto que fue el escritor Ernesto Sabato quien presidió la comisión.La comisión fue creada por el presidente de Argentina Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983. El objetivo era esclarecer los hechos sucedidos en el país durante la dictadura militar instaurada desde el año 1976. Su misión era la de recibir informes y denuncias sobre las desapariciones, los secuestros y las torturas acontecidos dentro de aquel periodo a manos del régimen, y generar informes a partir de estos.La comisión entregó su informe el 20 de septiembre de 1984 al Presidente de la República, ese informe se transformó en el libro Nunca Más, que lo contiene en su totalidadLa comisión estuvo integrada además por Magdalena Ruiz Guiñazú, Ricardo Colombres, René Favaloro (quien después renunció), Hilario Fernández Long, Carlos T. Gattinoni, Gregorio Klimovsky, Marshall Meyer, Jaime F. de Nevares y Eduardo Rabossi, además de los diputados de la nación Santiago M. López, Hugo D. Piucill y Horacio H. Huarte.Enlace externo: www.nuncamas.org Para terminar pensando...Propagandas de las dictaduras... una verguenza...link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=PlPLHcItxTU&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=zJS3CbmOWf4&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=VJEnN6qv7h0&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=qpPb5OV2aUs&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=gSpGGWOjbDs&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=iGOzS1zp42o&feature=related Nunca MásCon el nombre Nunca Más es conocido el informe emitido por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) de Argentina. Es conocido también con el nombre de "Informe Sábato" puesto que fue el escritor Ernesto Sabato quien presidió la comisión.La comisión fue creada por el presidente de Argentina Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983. El objetivo era esclarecer los hechos sucedidos en el país durante la dictadura militar instaurada desde el año 1976. Su misión era la de recibir informes y denuncias sobre las desapariciones, los secuestros y las torturas acontecidos dentro de aquel periodo a manos del régimen, y generar informes a partir de estos.La comisión entregó su informe el 20 de septiembre de 1984 al Presidente de la República, ese informe se transformó en el libro Nunca Más, que lo contiene en su totalidadLa comisión estuvo integrada además por Magdalena Ruiz Guiñazú, Ricardo Colombres, René Favaloro (quien después renunció), Hilario Fernández Long, Carlos T. Gattinoni, Gregorio Klimovsky, Marshall Meyer, Jaime F. de Nevares y Eduardo Rabossi, además de los diputados de la nación Santiago M. López, Hugo D. Piucill y Horacio H. Huarte.Enlace externo: www.nuncamas.org

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Megapost: Nunca mas... Historia Argentina, justicia ciega...
OfftopicporAnónimoFecha desconocida

Muy interesante. Ultimamente, como estudiante de Derecho, estoy leyendo sobre Golpes de Estado, Gobiernos de Facto y la manipulacion de las normas legislativas en general en la historia de nuestro pais; ojala que les sirva, no solo a los estudiantes de Derecho, sino a todos aquellos interesados en el tema. Hay bocha de material. Leen y recuerden, para que la historia no se repita... nunca mas! Que fueron los Gobiernos de Facto? La doctrina de los gobiernos de facto es una doctrina de origen jurisprudencial elaborada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en Argentina para convalidar los actos normativos de las dictaduras militares que se instalaron en el país durante el siglo XX y de ese modo legitimarlas El 7 de septiembre de 1930 las Fuerzas Armadas de Argentina realizaron un golpe de estado y derrocaron al Presidente Hipólito Yrigoyen, dando inicio a una serie de golpes y gobiernos militares que se extendrían durante la mayor parte del siglo XX, abortando todas las experiencias democráticas intentadas antes de 1983. Tres días después, la Corte Suprema de la Nación emitió una acordada[1] legitimando la dictadura con fundamento en la doctrina de los gobiernos de facto. Básicamente la célebre (y cuestionada) Acordada del 10 de septiembre de 1930 establece la doctrina de los gobiernos de facto sobre las siguientes bases: Que los gobiernos de facto se encuentran en posesión de las fuerzas militares y policiales y que las mismas son «necesarias para asegurar la paz y el orden de la nación». Que un gobierno de facto debe tener «la posibilidad de realizar válidamente los actos necesarios para el cumplimiento de los fines perseguidos por él»; Que un golpe militar debe ser considerado como «vicio o deficiencia» en el nombramiento del gobierno que no puede afectar la protección del público y los individuos. El fundamento de fondo para reconocer a los «gobiernos de facto», es el que establecen las «razones de policía y necesidad». Que los habitantes no pueden discutir el título de un gobierno impuesto por la fuerza, por razones de «orden y seguridad social». Que el Poder Judicial puede dejar sin efecto ciertos actos de un gobierno de facto, una vez finalizado éste, en caso de graves ilegalidades constitucionales. Los miembros de la Corte Suprema que emitieron la Acordada del 10 de septiembre de 1930 fueron José Figueroa Alcorta, Roberto Repetto, Ricardo Guido Lavalle y Antonio Sagarna, en tanto que el Procurador General fue Horacio Rodríguez Larreta. El problema de la continuidad jurídica Una de las cuestiones capitales de los gobiernos dictatoriales es la continuidad jurídica y la validez de las normas que puedan haber sido dictadas durante los mismos. Si un gobierno dictatorial es considerado ilegítimo, entonces también lo serían los actos y normas por él realizados, los que quedarían sin valor alguno una vez que cesara la fuerza que obligaba a su obediencia. Ello traía considerables problemas económicos y políticos, para aquellos que pretendían contratar con los funcionarios que usurpaban el Estado o que aceptaban (y se beneficiaban con) las normas que ellos dictaban. De este modo toda la lógica del golpe de estado caía, pues si sus actos pudieran quedar sin efecto simplemente por el hecho de cesar la usurpación del poder, se perdía gran parte de la razón de ser de los mismos. Una de las funciones esenciales de la doctrina de los gobiernos de facto buscó resolver la cuestión. Al aceptar la situación de fuerza como un hecho (facto) que explicaba la continuidad del Estado, las normas dictadas por los usurpadores adquieren continuidad y legalidad como parte indisoluble del sistema jurídico estatal. [editar] Casos "Municipalidad vs. Mayer", "Arlandini" y "Ziella" Entre 1945 y 1947 la Corte Suprema dicto varios fallos ratificando y precisando la doctrina de los gobiernos de facto. En "Municipalidad vs. Mayer" (Fallos 201:266) la Corte Suprema le reconoció a los gobiernos de facto facultades legislativas, las que serían ejercidas mediante un tipo de norma denominadas decretos-leyes, pero estableció las siguientes limitaciones: que su sanción fuera necesaria para el ejercicio de las funciones de gobierno y el cumplimiento de los fines de la revolución; que esas normas perdían validez al finalizar el gobierno de facto. Por esa razón, si el Estado pretendía que algún decreto-ley tuviera continuidad, el mismo debía ser ratificado por el Congreso Nacional. Esa fue la razón de la sanción de la llamada ley "ómnibus" 12.921 de 1947, ratificando varios decretos-leyes sancionados durante los gobiernos militares de Arturo Rawson, Pedro Pablo Ramírez y Edelmiro Farrell (1943-1945). En "Arlandini" (FaIlos 208:185) la Corte profundizó la doctrina sosteniendo que los jueces no podían revisar la oportunidad ni los fines de los decretos-leyes sancionados durante gobiernos de facto. Finalmente en "Ziella" (Fallos, 209:26) la Corte estableció la continuidad automática de las normas dictatoriales luego de finalizado el gobierno de fuerza que las sancionós, sosteniendo que "los decretos-leyes dictados por el gobierno de facto son válidos por razón de su origen y, puesto que tienen el valor de leyes, subsisten aunque no hayan sido ratificados por el Congreso mientras no sean derogados de la única manera que éstas pueden serlo, es decir por otras leyes". La Constitución de 1994 Durante la Convención Constituyente que en 1994 reformó el texto de la Constitución Argentina se discutió largamente la doctrina de los gobiernos de facto y la forma de evitar que la misma pudiera volver a invocarse en un eventual golpe de estado futuro. El resultado fue la aprobación del primer párrafo del artículo 36 de la Constitución Nacional, conocido también como de "defensa de la democracia o defensa del órden constitucional" Esta Constitución mantendrá su imperio aun cuando se interrumpiere su observancia por actos de fuerza contra el orden institucional y el sistema democrático. Estos actos serán insanablemente nulos. Si bien la mayoría de los convencionales rechazaron la doctrina de los gobiernos de facto, se presentaron dos enfoques, aunque no necesariamente opuestos: uno que, haciendo hincapié en la ilegalidad absoluta de una dictadura, proponía no reconocer ningún valor a sus actos de gobierno (punto de vista expuesto por Eugenio Zaffaroni); otra que, haciendo hincapié en la necesidad de la continuidad del Estado, proponía una solución más «prudente» que no dejara automáticamente sin efecto las normas dictadas durante la dictadura (punto de vista expuesto por Elisa Carrió). Finalmente se llegó a aprobar el texto: «Estos actos serán insanablemente nulos». Sin embargo no parece haber consenso entre los especialistas sobre lo que realmente quiere decir esa frase del artículo 36: Una posición sostiene que, en caso de producirse un golpe de estado, todas las normas que dictara serían "insanablemente nulas", y no podrían por lo tanto ser convalidadas, ni siquiera por el Congreso Nacional, una vez reestablecido en sus funciones. Otra posición sostiene que los únicos actos que serían insanablemente nulos son "los actos de fuerza contra el orden institucional y el sistema democrático". Por lo tanto no serían inválidos todos los actos de la dictadura, y se precisaría que el Congreso Nacional (y eventualmente el Poder Judicial), una vez reestablecido en funciones, tomara la decisión sobre qué actos concretos de la dictadura deben considerarse como actos de fuerza contra el orden institucional y el sistema democrático". La cuestión de la prescripción Una de las cuestiones puntuales más importantes relacionadas con la doctrina de los gobiernos de facto es el de la prescripción. Uno de los corolarios básicos de esta doctrina, es que la prescrición no se ve afectada por la imposición de una dictadura. Esta regla ha llevado al rechazo de gran cantidad de acciones judiciales iniciadas por víctimas de las dictaduras luego de que estas terminaran, invocando que había pasado mucho tiempo y las acciones estaban prescriptas. Documento Historico: Doctrina de los gobiernos de facto. Acordada del 10 de septiembre de 1930 (Argentina) Acordada del 10 de septiembre de 1930 1. Que la susodicha comunicación pone en conocimiento oficial de esta Corte Suprema la constitución de un gobierno provisional, emanado de la revolución triunfante del 6 de Septiembre del corriente año; 2. Que ese gobierno se encuentra en posesión de las fuerzas militares y policiales necesarias para asegurar la paz y el orden de la nación y, por consiguiente, para proteger la libertad, la vida y la propiedad de las personas, y ha declarado además, en actos públicos que mantendrá la supremacía de la constitución y de las leyes del país, en el ejercicio del poder; 3. Que tales antecedentes caracterizan, sin duda, un gobierno de hecho en cuanto a su constitución, y de cuya naturaleza participan los funcionarios que lo integran actualmente o que se designen en lo sucesivo, con todas las consecuencias de la doctrina de facto, respecto de la posibilidad de realizar válidamente los actos necesarios para el cumplimiento de los fines perseguidos por él; 4. Que esta Corte ha declarado, respecto a los funcionarios de hecho, que la doctrina constitucional e internacional se uniforman en el sentido de dar validez a sus actos, cualquiera que pueda ser el vicio o deficiencia de sus nombramientos o de su elección, fundándose en razones de policía y necesidad, con el fin de mantener protegido al público y a los individuos cuyos intereses pueden ser afectados, ya que no les sería posible a estos últimos realizar investigaciones ni discutir la legalidad de las designaciones de funcionarios que se hallan en aparente posesión de sus poderes y funciones; 5. Que el gobierno provisional que acaba de constituirse en el país, es pues, un gobierno de facto, cuyo título no puede ser judicialmente discutido con éxito por las personas en cuanto ejercita la función administrativa y política derivada de su posesión de la fuerza como resorte de orden y seguridad social; 6. Que ello no obstante, si normalizada la situación, en el desenvolvimiento de la acción del gobierno de facto, los funcionarios que lo integran desconocieran las garantías individuales o las de la propiedad y otras de las aseguradas por la constitución, la administración de justicia encargada de hacer cumplir ésta las restablecería en las mismas condiciones y en el mismo alcance que lo habría hecho con el ejecutivo de derecho. Y ésta última conclusión, impuesta por la propia organización del poder judicial; se halla confirmada en el caso por las declaraciones del gobierno provisional, que al asumir el cargo se ha apresurado a prestar el juramento de cumplir y hacer cumplir la constitución y las leyes fundamentales de la nación. Golpes de estado en Argentina Los golpes de estado en Argentina generaron una serie de problemas jurídico-políticos específicos: La doctrina de los gobiernos de facto de la Corte Suprema de Justicia de la Nación; La validez y suerte de los llamados "decretos-leyes" y demás normas sancionadas por los gobiernos militares, una vez finalizada la dictadura; La sanción de los golpistas. También es posible observar una escalada en la violencia represiva y una paralela reducción del respeto por las formas legales en cada uno de los golpes. En particular, mientras que los cuatro primeros golpes de estado (1930, 1943, 1955 y 1962) se definieron como "gobiernos provisionales" y manifestaron desde un inicio su intención de llamar a elecciones democráticas en un breve lapso, los dos últimos golpes (1966 y 1976), establecieron dictaduras militares de tipo permanente, de acuerdo al modelo de estado burocrático autoritario (EBA) descripto por Guillermo O'Donnell. Un elemento importante de los golpes de estado en Argentina está relacionado también con los planes económicos y la actitud ante los mismos de las grandes potencias mundiales. En el primer caso, los equipos económicos de los gobiernos militares tendieron a recurrir a las mismas figuras, mayoritariamente provenientes del sectores conservador-liberal, llegándose a decir que las Fuerzas Armadas se comportaron como partido político de la clase alta. En el segundo caso en casi todos los golpes de estado la o las potencias mundiales hegemónicas en el país, tuvieron participación directa, ya sea en su realización o posterior protección de los golpistas. Los golpes de estado en Argentina, sobre todo a partir de la década del 60, formaron parte de un cuadro subregional y regional más amplio, de golpes militares generalizados en Sudamérica y América Latina, en la mayoría de los casos apoyados o promovidos por Estados Unidos, a partir de las operaciones de la Escuela de las Américas con base en Panamá y la Doctrina de la Seguridad Nacional. En Argentina se realizaron seis series de golpes de estado durante el siglo XX, en 1930, 1943, 1955, 1962, 1966 y 1976. Los cuatro primeros establecieron dictaduras provisionales en tanto que los dos últimos establecieron dictaduras de tipo permanente según el modelo de estado burocrático-autoritario (EBA). El último impuso una guerra sucia en la que se violaron masivamente los derechos humanos y se produjeron decenas de miles de desaparecidos. En los 53 años que transcurrieron desde el primer golpe de estado en 1930, hasta que cayó la última dictadura en 1983, los militares gobernaron 25 años, imponiendo 14 dictadores con el título de «presidentes» (uno cada 1,7 años). En ese período todos los gobiernos elegidos democráticamente (radicales y peronistas) fueron derrocados. El golpe militar del 6 de setiembre de 1930 fue liderado por el General José Félix Uriburu y derrocó al Presidente Hipólito Yrigoyen de la Unión Cívica Radical, quien había sido electo democráticamente para ejercer su segundo mandato en 1928. Paradójicamente el General Uriburu había sido uno de los organizadores de la Revolución del 1890, un levantamiento cívico-militar que dio origen a la Unión Cívica Radical. El 10 de septiembre, Uriburu fue reconocido como presidente de facto de la Nación por la Corte Suprema mediante la acordada que dio origen a la doctrina de los gobiernos de facto y que sería utilizada para legitimar a todos los demás golpes militares[1] . Siguiendo una tendencia que habría de ser general en los futuros golpes de estado, Uriburu designó a un civil en el cargo de ministro de economía, José S. Pérez, vinculado a los grandes terratenientes y a los sectores más conservadores. El gobierno militar, de inspiración fascista, proscribió a la Unión Cívica Radical y organizó una «salida electoral» fraudulenta y controlada por las Fuerzas Armadas que dio origen a una serie de gobiernos conservadores fraudulentos y corruptos que fueron conocidos como «la década infame». La Revolución del 43 originada en el golpe militar del 4 de junio de 1943 tuvo características distintivas a todos los demás: En primer lugar no derrocó a un gobierno legítimo, elegido democráticamente. Ramón Castillo, el presidente derrocado, era parte del régimen conservador conocido como década infame, originado en el golpe militar de 1930 y apoyado en el fraude generalizado, la represión y la corrupción. En segundo lugar no mantuvo relaciones de alianza con los grandes terratenientes y empresarios. En tercer lugar, su desencadenamiento estuvo vinculado a las presiones de Estados Unidos para que la Argentina abandonara su tradicional «neutralismo» frente a la Segunda Guerra Mundial, con el fin de afectar los intereses británicos en el país y reemplazar a Gran Breteña como poder económico dominante en la Argentina. La Revolución del 43 fue un confuso proceso político durante el cual diversos grupos, muchos de ellos sin protagonismo anterior en la historia argentina, se disputaron el poder. Todos los grupos militares que lucharon por el poder durante la Revolución del 43 eran marcadamente anticomunistas y mantenían relaciones fuertes con la Iglesia Católica que recuperó una sólida presencia (perdida desde el siglo XIX), sobre todo en el ámbito de la educación. Las luchas internas desencadenaron dos golpes internos, sucediéndose en el poder tres dictadores que llevaron el título de «presidente»: Arturo Rawson, Pedro Pablo Ramírez y Edelmiro Farrell. Durante este período los sindicatos argentinos, principalmente los socialistas y los sindicalistas revolucionarios (pero también algunos pocos comunistas), realizaron una alianza con un sector de oficiales jóvenes del ejército liderado por el coronel Juan Perón, constituyendo una exitosa corriente laborista-nacionalista, que finalmente terminó predominando y ganando el apoyo popular de la clase obrera en ese momento en plena expansión y adquiriendo el nombre de peronismo. El período se caracterizó por una extrema polarización de las clases sociales, y llevó también a la conformación de un gran bloque social fuertemente antiperonista, mayoritariamente integrado por los sectores medios y altos. Económicamente la Revolución del 43 se caracterizó por una fuerte política de industrialización por sustitución de importaciones. La dictadura finalizó con un llamado a elecciones democráticas realizadas en 1946, que todos los sectores aceptaron como impecables, en las que triunfó Juan Domingo Perón. Perón sería derrocado por un golpe militar en 1955 antes de finalizar su segundo mandato. La llamada «Revolución Libertadora» fue una dictadura militar originada en el golpe de estado que derrocó al Presidente Juan Domingo Perón el 23 de septiembre de 1955. La dictadura impuso la proscripción del Partido Justicialista (peronista) y persecución de sus simpatizantes, que se mantendría por 18 años, y la intervención de los sindicatos. También, en un caso sin precedentes en la historia argentina moderna, fusiló a opositores, en algunos casos en forma pública y en otros clandestinamente. La Revolución Libertadora contó con una Junta Consultiva integrada por la mayor parte de los partidos políticos: Unión Cívica Radical, Partido Socialista, Partido Demócrata Nacional, Partido Demócrata Cristiano y Partido Demócrata Progresista. El grupo golpista se dividió en dos sectores: un sector nacionalista-católico liderado or el General Eduardo Lonardi, que tomó el gobierno al comienzo, y un grupo liberal-conservador liderado por el General Pedro Eugenio Aramburu y el Almirante Isaac Rojas. Este último sector terminó predominando y dando un golpe de estado interno, por el cual Lonardi fue reemplazado por Aramburu como «presidente». El gobierno militar asignó el Ministerio de Economía a un civil, sucediéndose Eugenio Folcini, Eugenio A. Blanco, Roberto Verrier y Adalberto Krieger Vasena, que llevaron adelante una política inspirada en los criterios de los sectores socialmente más acomodados y poderosos económicamente. Una de las medidas institucionales más importantes de la dictadura militar fue dictar una proclama derogando ipso facto la Constitución Nacional vigente, conocida como Constitución de 1949, para reemplazarla por el texto de la Constitución de 1853. Esta medida sería luego avalada por una Convención Constituyente elegida con proscripciones, que sesionó bajo el régimen militar y le agregó el artículo 14 bis. En 1958 la Revolución Libertadora convocó a elecciones limitadas y controladas por las Fuerzas Armadas, con proscrición del Partido Justicialista que fueron ganadas por la UCRI, el sector de la Unión Cívica Radical liderado por Arturo Frondizi. El Presidente Frondizi sería a su vez derrocado por los militares cuatro años después. El golpe militar del 29 de marzo de 1962 tuvo elementos tragicómicos que determinaron que no fuera un militar, sino un civil, quien accediera al gobierno luego de derrocar al Presidente Arturo Frondizi (radical intransigente). Frondizi soportó durante su gobierno reiterados planteos e insurreciones militares, mediante los cuales llegaron a imponerle incluso al Ministro de Economía (Álvaro Alsogaray) y terminaron en el golpe del 29 de marzo de 1962, liderado por el General Raúl Poggi. El hecho que precipitó el golpe fue la amplia victoria del peronismo en las elecciones realizadas once días antes, en diez de las catorce provincias, incluyendo la estratégica Provincia de Buenos Aires, donde triunfó el dirigentes sindical textil Andrés Framini. El peronismo había sido proscripto por la dictadura militar de 1955, pero Frondizi volvió a habilitarlo electoralmente, aunque manteniendo la prohibición a Juan Perón de presentarse como candidato y volver al país. Frondizi inmediatamente intervino las provincias en las que había ganado el peronismo, pero el golpe era indetenible. Producido el levantamiento militar el 29 de marzo de 1962, el Presidente Frondizi, detenido por los militares en la Isla Martín García, se negó a renunciar («no me suicidaré, no renunciaré y no me iré del país»[3] ). Eso llevó a interminables movimientos, amenazas y gestiones que agotaron a los líderes de la insurrección, quienes se fueron a dormir antes de asumir formalmente el poder. En la mañana del 30 de marzo, el General Raúl Poggi, líder de la insurrección victoriosa, se dirigió a la Casa Rosada para hacerse cargo del gobierno, y se sorprendió con el hecho de que los periodistas le comentaban que un civil, José María Guido, había jurado como presidente en el palacio de la Corte Suprema de Justicia. Guido era un radical intransigente que presidía provisionalmente la Cámara de Senadores, debido a la renuncia del Vicepresidente Alejandro Gómez. Teniendo en cuenta ésto, la noche del golpe, algunos abogados relacionados con la Corte Suprema de Justicia de la Nación, entre ellos Horacio Oyhanarte, le tomar el derrocamiento de Frondizi como un caso de acefalía y asumir la presidencia, por encontraba en la línea sucesoria de la acefalía, cosa que hizo. Entre incrédulos, sorprendidos e indignados, los militares golpistas terminaron aceptando a regañadientes la situación y convocaron a Guido a la Casa Rosada para comunicarle que sería reconocido como presidente, en tanto y en cuanto se comprometiera por escrito a ejecutar las medidas políticas indicadas por las Fuerzas Armadas, siendo la primera de ellas anular las elecciones en las que había ganado el peronismo. Guido aceptó las imposiciones militares, firmó un acta dejando constancia de ello y fue entonces habilitado por estos para instalarse con el título de «presidente», pero clausurando el Congreso Nacional e interviniendo todas las provincias. Efectivamente Guido cumplió las órdenes militares, anuló las elecciones, clausuró el Congreso, volvió a proscribir al peronismo, intervino todas las provincias y designó un equipo económico de derecha (Federico Pinedo, José Alfredo Martínez de Hoz, etc.). Finalmente en 1963 volvió a convocar a elecciones limitadas, con proscripción del peronismo, en las que resultó elegido presidente Arturo Illia (radical del pueblo), saliendo segundo el voto en blanco que muchos peronistas utilizaron como forma de protesta. El Presidente Illia también sería a su vez derrocado por un golpe militar el 28 de junio de 1966. El 28 de junio de 1966 un levantamiento militar liderado por el General Juan Carlos Onganía derrocó al Presidente Arturo Illia (radical del pueblo). El golpe dio origen a una dictadura denominada Revolución Argentina, que ya no se presentó a sí misma como «gobierno provisional», como en todos los golpes anteriores, sino que se estableció como un sistema de tipo permanente. Este tipo de dictaduras militares permanentes, se instalaron por entonces en varios países latinoamericanos en esos años (Brasil, Chile, Uruguay, Bolivia, Paraguay, etc.) y fue analizado detalladamente por el destacado politólogo Guillermo O'Donnell quien lo denominó con la expresión de Estado burocrático autoritario (EBA). La «Revolución Argentina» dictó en 1966 un Estatuto que tenía nivel jurídico superior a la Constitución y en 1972 introdujo reformas constitucionales, algo que también la distinguió de las dictaduras anteriores. En general la dictadura adoptó una ideología fascista-católica-anticomunista, apoyada abiertamente tanto por Estados Unidos como por los países europeos. Los alta conflictividad política y social generada durante la «Revolución Argentina» y las luchas entre los diversos sectores militares produjeron dos golpes internos, sucediéndose en el poder tres dictadores militares: Juan Carlos Onganía (1966-1970), Marcelo Levingston (1970-1971) y Alejandro Agustín Lanusse (1971-1973). Económicamente la dictadura entregó el Ministerio de Economía a los sectores civiles más conservadores-liberales, cuyo máximo exponente fue Adalberto Krieger Vasena, quien ya había sido ministro de la «Revolución Libertadora». Hay que señalar sin embargo, que durante la dictadura de Levingston, predominó un sector nacionalista-desarrollista de las Fuerzas Armadas, que nombró Ministro de Economía al radical Aldo Ferrer. Acosada por una insurrección popular creciente y generalizada, la dictadura organizó una salida electoral con participación del peronismo (aunque impidiendo la candidatura de Perón), en 1973, en la que triunfó precisamente el candidato peronista Héctor J. Cámpora, con el 49,53% de los votos, quien a su vez renunció para permitir nuevas elecciones libres, en las que ganó Juan Perón con el 62% de los votos. Perón moriría menos de un año después de haber sido electo, y el gobierno peronista, en manos ahora de la Vicepresidenta María Estela Martínez de Perón, sería también derrocado por un golpe militar en 1976. El 24 de marzo de 1976 una nueva sublevación militar derrocó a la Presidenta María Estela Martínez de Perón instalando una dictadura de tipo permanente (Estado burocrático autoritario) auto-denominada «Proceso de Reorganización Nacional», gobernada por una Junta Militar integrada por tres militares, uno por cada fuerza. A su vez la Junta Militar elegía a un funcionario con el título de «presidente», con funciones ejecutivas y legislativas. Al igual que la dictadura anterior, la Junta Militar sancionó en 1976 un Estatuto con jerarquía jurídica superior a la Constitución. El Proceso fue gobernado por cuatro juntas militares sucesivas: 1976-1980: Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti 1980-1981: Roberto Eduardo Viola, Armando Lambruschini, Omar Domingo Rubens Graffigna 1981-1982: Leopoldo Fortunato Galtieri, Basilio Lami Dozo y Jorge Isaac Anaya 1982-1983: Cristino Nicolaides, Rubén Franco, Augusto Jorge Hughes En cada una de estas etapas, las juntas designaron como «presidentes» de facto a Jorge Rafael Videla, Roberto Eduardo Viola, Leopoldo Fortunato Galtieri y Reynaldo Benito Bignone respectivamente, todos ellos integrantes del Ejército. El «Proceso de Reorganización Nacional» llevó adelante una guerra sucia en la linea del terrorismo de estado que violó masivamente los derechos humanos y causó la desaparición de decenas de miles de ciudadanos. Internacionalmente, la dictadura argentina y la violación de derechos humanos contó con el apoyo activo del gobierno de Estados Unidos (salvo durante la administración de James Carter) y la tolerancia de los países europeos, la Unión Soviética y la Iglesia Católica, sin cuya inacción difícilmente hubiera podido sostenerse. Asimismo, en ese momento se instalaron con apoyo estadounidense dictaduras militares en todos los países del Cono Sur de Sudamérica (Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay) que coordinaron entre si y con Estados Unidos la represión, por medio de una organización terrorista internacional denominada Plan Cóndor. En materia económica, la dictadura entregó formalmente los ministerios económicos a las asociaciones empresarias más conservadoras que impulsaron una política económica abiertamente desindustrializadora y neoliberal, con máxima expansión de una deuda externa[4] contraída de manera fraudulenta y mediante mecanismos de corrupción, en beneficio del sector privado: El Ministerio de Economía a José Alfredo Martínez de Hoz, presidente del Consejo Empresario Argentino (CEA). La Secretaría de Ganadería a la Sociedad Rural Argentina, representada por Jorge Zorreguieta (el padre de Máxima Zorreguieta, princesa de Holanda). El Banco Central a la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino (ADEBA). En 1982 el gobierno militar emprendió la Guerra de Malvinas contra el Reino Unido, en un acontecimiento sobre el cual siguen siendo muy oscuras las causas desencadenantes. La derrota infligida provocó la caída de la tercera junta militar y meses más tarde la cuarta junta llamó a elecciones para el 30 de octubre de 1983, en las que triunfó el candidato de la Unión Cívica Radical, Raúl Alfonsín. Los jefes militares fueron enjuiciados y condenados, y muchos de ellos llevados a prisión, en complejos procesos que aún siguen en marcha. La dictadura militar llamada «Proceso de Reorganización Nacional» fue la última. Si bien entre 1987 y 1990 se produjeron varias insurrecciones militares, denominadas carapintadas, ninguna de ellas logró derrocar a los gobiernos democráticos. link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=XMB7qelbM9Q link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=EqlltALqPf4 link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=9czhVmjeVfA&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=IXuld6Zet-U&feature=related Madres de Plaza de Mayo Las Madres de Plaza de Mayo es una asociación formada durante el último gobierno militar de la República Argentina con el fin de recuperar con vida a los detenidos desaparecidos, inicialmente, y luego establecer quiénes fueron los responsables de los actos de lesa humanidad y promover su enjuiciamiento. Las Madres de Plaza de Mayo se encuentran divididas en dos grupos, el grupo mayoritario presidido por Hebe de Bonafini y denominado Madres de Plaza de Mayo, y Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, presidido por Nora Morales de Cortiñas. Nació como una iniciativa de madres de detenidos y desaparecidos el 30 de abril de 1977 en Buenos Aires. Su objetivo inicial era poder tener una audiencia con el Presidente de facto argentino Jorge Rafael Videla. Para ello se reunieron en la Plaza de Mayo y efectuaron una manifestación pública pacífica pidiendo saber el paradero de sus hijos. La elección de la Plaza de Mayo se debe a que está situada frente a la Casa Rosada, sede de la Presidencia y lugar donde tradicionalmente se han efectuado manifestaciones políticas. La idea surgió mientras el grupo inicial de madres estaba esperando que las atendiera el secretario del Vicario Castrense. Una de ellas, Azucena Villaflor de Devincenti, propuso entonces: "Individualmente no vamos a conseguir nada. ¿Por qué no vamos todas a la Plaza de Mayo? Cuando vea que somos muchas, Videla tendrá que recibirnos." Ese mismo día, 14 madres iniciaron una jornada a la cual, con el paso del tiempo, se acercarían otras madres afectadas. Desde entonces, todos los jueves repetirían una caminata (originada cuando las fuerzas de seguridad les exigieron "circular" por causa del estado de sitio) alrededor de la pirámide central de la plaza. Aquellas primeras Madres fueron: Azucena Villaflor de Devincenti, Berta Braverman, Haydée García Buelas, María Adela Gard de Antokoletz, Julia Gard, María Mercedes Gard y Cándida Gard (4 hermanas), Delicia González, Pepa Noia, Mirta Baravalle, Kety Neuhaus, Raquel Arcushin, Sra. De Caimi y una joven que no dio su nombre. La manifestación de las Madres fue una de las primeras manifestaciones públicas contra la dictadura. Alcanzaron notoriedad durante la realización del Mundial de Fútbol de 1978 en Argentina, cuando periodistas internacionales empezaron a entrevistarlas y dieron a conocer su movimiento. El 26 de enero de 2006 esta manifestación dejó de realizarse por parte de la agrupación liderada por Hebe de Bonafini, quien afirmó que "ya no hay un enemigo en Casa de Gobierno". Otras agrupaciones de derechos humanos y partidos de izquierda no estuvieron de acuerdo y continuaron realizándola[1] . Unidas por la desgracia, las Madres se convirtieron en un grupo de activistas en defensa de los derechos humanos. Aseguran que nacieron por sus hijos, y que son las madres de todas las víctimas de la represión en Argentina. Se distinguen usando pañuelos blancos sobre sus cabezas, los mismos que anteriormente habían servido como pañales de sus hijos desaparecidos. Los hijos de las Madres desaparecieron durante la llamada Guerra Sucia que se libró en Argentina entre 1976 (los militares tomaron el poder el 24 de marzo de 1976) y 1983 (entregaron el poder a Raúl Alfonsín el 10 de diciembre de 1983). Según el libro Nunca Más, informe de la Comisión Nacional de Desaparecidos, las víctimas del terrorismo de Estado fueron alrededor de 9000 personas, aunque muchos grupos de derechos humanos y de izquierdas fijan esa cifra en cerca de 30000 personas. Azucena Villaflor, una de las fundadoras de la organización, también fue secuestrada, a la salida de la Iglesia de la Santa Cruz, en el barrio porteño de San Cristóbal, por el Grupo de Tareas 3.3.2 de la Escuela de Mecánica de la Armada. Su cuerpo fue hallado en julio de 2005. La organización está fuertemente relacionada con las Abuelas de Plaza de Mayo, cuyo objetivo es recuperar la identidad de los cientos de niños que fueron secuestrados por las autoridades militares durante la dictadura, y con la asociación HIJOS, formada por los hijos de los detenidos desaparecidos que desean continuar la lucha de sus padres y sus abuelas. Sitio oficial: www.madres.org Nunca Más Con el nombre Nunca Más es conocido el informe emitido por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) de Argentina. Es conocido también con el nombre de "Informe Sábato" puesto que fue el escritor Ernesto Sabato quien presidió la comisión. La comisión fue creada por el presidente de Argentina Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983. El objetivo era esclarecer los hechos sucedidos en el país durante la dictadura militar instaurada desde el año 1976. Su misión era la de recibir informes y denuncias sobre las desapariciones, los secuestros y las torturas acontecidos dentro de aquel periodo a manos del régimen, y generar informes a partir de estos. La comisión entregó su informe el 20 de septiembre de 1984 al Presidente de la República, ese informe se transformó en el libro Nunca Más, que lo contiene en su totalidad La comisión estuvo integrada además por Magdalena Ruiz Guiñazú, Ricardo Colombres, René Favaloro (quien después renunció), Hilario Fernández Long, Carlos T. Gattinoni, Gregorio Klimovsky, Marshall Meyer, Jaime F. de Nevares y Eduardo Rabossi, además de los diputados de la nación Santiago M. López, Hugo D. Piucill y Horacio H. Huarte. Enlace externo: www.nuncamas.org Nunca Más Con el nombre Nunca Más es conocido el informe emitido por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) de Argentina. Es conocido también con el nombre de "Informe Sábato" puesto que fue el escritor Ernesto Sabato quien presidió la comisión. La comisión fue creada por el presidente de Argentina Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983. El objetivo era esclarecer los hechos sucedidos en el país durante la dictadura militar instaurada desde el año 1976. Su misión era la de recibir informes y denuncias sobre las desapariciones, los secuestros y las torturas acontecidos dentro de aquel periodo a manos del régimen, y generar informes a partir de estos. La comisión entregó su informe el 20 de septiembre de 1984 al Presidente de la República, ese informe se transformó en el libro Nunca Más, que lo contiene en su totalidad La comisión estuvo integrada además por Magdalena Ruiz Guiñazú, Ricardo Colombres, René Favaloro (quien después renunció), Hilario Fernández Long, Carlos T. Gattinoni, Gregorio Klimovsky, Marshall Meyer, Jaime F. de Nevares y Eduardo Rabossi, además de los diputados de la nación Santiago M. López, Hugo D. Piucill y Horacio H. Huarte. Enlace externo: www.nuncamas.org Para terminar pensando... Propagandas de las dictaduras... una verguenza... Para terminar pensando... Propagandas de las dictaduras... una verguenza... link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=PlPLHcItxTU&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php? video=zJS3CbmOWf4&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=VJEnN6qv7h0&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=qpPb5OV2aUs&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=gSpGGWOjbDs&feature=related link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=iGOzS1zp42o&feature=related

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Rasta: como se hace?
Rasta: como se hace?
OfftopicporAnónimo3/25/2008

¿COMO SE HACE UNA RASTA? Antes que nada quiero aclarar que Rasta es el nombre de una religión,Dreadlocks es cada uno de los tubos de pelo. Eso de que "mi pelo es así", es una gran mentira. El verdadero peinado se hace, no interesa el tipo de cabello que tengas. No hace falta ser religioso para lucir unos buenos Dreadlocks conjuntamente con los clientes y debido a sus facciones y largo de pelo, diseñamos el peinado minuciosamente,todas del mismo grosor o mezclando gruesas con Dreadlocks finitos ,etc. Lleva desde una hora a 4 horas de trabajo. Personalmente no utilizo estas tecnicas: * Rastas en forma de trencita. * Cera. * Jabon. * Vela caliente. * Queratina. * Parafina. * Soplete de fuego. * Liquido de permanente. * Amoniaco. * Mousse. * Gel. * espuma de afeitar * papel metalizado * Etc,etc,etc. La lista es muy larga. ultimamente las peluquerías y otros improvisados, te arruinan el pelo con lo mencionado anteriormente,cobrandote re barato porque necesitan tu pelo para probar cómo hacer para que queden las Rastas,o algo que se le parezca ya que éstas ahora son un gran negocio debido a la aparición de actores, cantantes,los cuales las lucen en la televisión Por eso yo hace 13 años que sigo con mi propia técnica la cual requiere de" fuerza" y sirve para que puedas convivir con la humedad de , ir a la nieve, mojártelas luego, etc. Por supuesto que hay otras formas de hacerlo siempre y cuando tengas el pelo mota, puedas ir al mar todos los dias del año y haga mucho calor, cosa que no creo que sea tu caso. Mi forma de hacerlo es para cualquier tipo de cabello y clima. He observado y me he enterado de muchas formas de hacer de manera incorrecta las Rastas y encima cobrar dinero por hacer algo que no es nada en el mejor de los casos, y en el peor,se lo cortan porque quedan "Rastas" horribles; .El hacerse Rastas (Dreadlocks) es un proceso que puede tardar entre dos dias y dos meses como máximo para que las puedan lucir perfectas/os.por que Luego se van afinando y van tomando mejor forma Los Dreads no es un peinado que aparece de un dia para otro, sino que necesitan tiempo y trabajo. Tomen en cuenta que para tener unos buenos dreads se necesita un mínimo de 6 meses de trabajo y cuidados. Aqui voy a decir que los DreadLocks no son sucios como la mayoría de la gente cree. Bueno, pueden ser sucios si no los lavas, pero los DreadLocks hay que cuidarlos y mantenerlos limpios y sanos para un mejor resultado. Incluso se apretan mejor si los mantienes limpios. Ahora dos cosas imporantes... NUNCA USAR BALSAMOS O ACONDICIONADORES PARA EL PELO NI PEINARLOS, ESPECIALMENTE DURANTE EL PROCESO DE CRECIMIENTO. Seguramente despues de unos 6 meses podrás usar acondicionador para el pelo, ya que los dreads ya estarán suficientemente apretados que ningun tipo de estos productos podrá soltar. Pero lo mejor es dejarlos de lado. Bueno, para partir, tu pelo necesita tener un largo mínimo de 7 centímetros (comenzar los dreadlocks con el pelo más corto es bastante laborioso, pero una vez que crezcan se verán realmente bien) y dejar de peinarlos o cepillarlos. La idea es que tu pelo se enrede y anude. Para ayudar a este proceso tu puedes hacer dos cosas: 1) anudar y enredar el pelo al inicio 2) Usar las cosas correctas para enredar el pelo, especialmente durante el proceso en que recien se están formando. Para enredar el pelo, puedes usar un cepillo de dientes o un cepillo fino (como los de mascotas), tomando un poco de pelo donde quieres que crezcan los dreads, peinando al revés (de las puntas a la raíz). Aqui si alguien puede ayudarte, genial, ya que solo te costará un poco, especialmente en la parte de atrás de tu cabeza. Los primeros dreads comienzan a aparecer en 4 a 5 semanas. Una vez que tus dreads comiencen a formarse, pon en ellos elásticos (sí!, elásticos) uno en cada extremo de cada dread de tu cabeza. El que este más cerca de la raíz lo podrás sacar en pocas semanas (cuando la raíz ya esté formada), pero el de las puntas es mejor dejarlo hasta que las puntas tomen forma y no se desenreden. Durante todo este proceso y mientras tengas DreadLocks en tu cabeza, es bueno usar algún tipo de aceite natural para el pelo como el "Aceite de Coco" (se vende en farmacias). Tu aplicas este aceite sobre tu cabeza y sobre cada dread y lo dejas actuar (idealmente por toda una noche o más). No trates de usar productos como mantequilla de mani, pasta de dientes, huevos, miel o cualquier cosa similar. Estos solo dañarán tu pelo y harán que tus dreadlocks se vean sucios y feos. Obviamente, el mejor producto para usar se llama "Dread Wax" y se vende en EE.UU. Asi que si puedes encargarlo o que alguien te lo traiga, genial. Este se puede pedir Via Internet en http://www.dreadheadhq.com/ Ahora, el Lavado!!! Tu necesitas mantener tu pelo limpio para que los Dreads crezcan mejor. Lo ideal es lavarlos cada 5 días cuando se están formando. Durante las primeras semanas de crecimiento (o de desarrollo), lo mejor es ponerte una panty (sí!, de esas que se usan en las piernas de las mujeres) en la cabeza y lavarlos a traves de esta. De esta forma se previene que se desarmen y desenreden, especialmente durante el primer mes de crecimiento. Lavar tu pelo es realmente importante. Algunos shampoos tienen acondicionadores, suavizantes y otros aditivos que hacen que tu pelo huela bien y se sienta suave... pero aqui esto no nos interesa, asi que mira bien el producto que estas usando y trata de elegir productos que no contengan ninguna de estas cosas. Personalmente te recomendamos el Shampoo de Manzanilla de la Marca "Familand" (se vende en Chile) que quien sabe porque te deja el pelo enredado. Seguramente es para que compres su acondicionador también. Pero este último no nos sirve y nos aprovecharemos solamente de las características de este shampoo. Un punto importante durante el lavado: ENJUAGUA BIEN TU PELO, ELIMINANDO TODO RESIDUO DE SHAMPOO. Esto puede hacer que tu pelo se suelte, además de dañarlo. Ahora trabajar los dreadlocks es vital. Tienes que enrollarlos y enredarlos tu mismo todo el tiempo. Hazlo con tus dedos y manos. Mientras más lo hagas, más rápido se formarán. Hazlo mientras estás en clases, mientras estas en el computador visitando Rebel Music, cuando vez televisión, cuando escuchas "I Love Reggae" (todos los domingos a las 13 Hrs. en Radio Tiempo), cuando lees, antes de dormirte y si puedes, mientras duermes también. Esto significa TODO EL TIEMPO. Otra cosa que ayuda muchísimo es el mar. Mójalos dos veces a la semana si puedes en el mar y déjalos secar al sol. Si no tienes un mar cercano, existe un producto en spray para hacer el pelo crespo (u ondulado) ...pero no funciona tan bien como nuestro hermoso océano. Tus dreads se verán mejor y mejor mientras más largos estén y especialmente si los cuidas. Una vez que los dreadlocks maduren, no es necesario hacer mucho para mantenerlos. Lo unico que siempre hay que hacer es enredar las puntas y la raíz de cada dreadlock y usar aceite de coco de vez en cuando (ya no necesitaras dejarlo actuar por toda la noche) antes de lavarlo. Si tu pelo se seca y se vuelve quedradizo, es necesario un suplemento de vitamina E, que lo pondrá saludable. Incluso puedes usar un shampoo con esta vitamina (siempre que no tenga acondicionadores). Durmiendo con Dreads Para dormir con dreadlocks (seguramente te molestarán hasta que te acostumbres) ponlos en un Tam (gorro rasta) o en una panty (como para lavarlos cuando están creciendo), lo que hará que también se enreden cada vez más. Picazón Para eliminar la picazón que te puede venir en algún momento puedes hacer lo siguiente: 1.- Enjuagua completamente los residuos de shampoo (o el producto que uses). Apreta cada dread para que todos los residuos salgan, bajo un chorro de agua limpia. Usualmente la picazón proviene de un mal enjuague. 2.- 9 partes de agua y 1 parte de vinagre. Ponlo en tu cabeza y asegúrate que actúe en tu cuero cabelludo. Déjalo actuar por 5 a 10 minutos y enjuágalo completamente. No te preocupes por el vinagre. Tu cabeza no olerá si lo enjuagas bien. 3.- Si la opción 1 ni la 2 funcionan, esto funcionará. Consigue un poco de Romero Fresco (en tiendas de especias, a veces en el supermercado, en tiendas de plantas y si sabes reconocerlo, a veces está como planta ornamental en calles y parques) y ponlo a hervir hasta que el agua se oscurezca. Déjalo enfriar, pónlo en una botella spray y moja completamente tu cuero cabelludo. No enjuagues. Y tus dreads olerán muy, muy bien... Caspa Lo mejor para la caspa es conseguir algún tipo de aceite homeopático para la caspa. Dreads de Color Si quieres tener dreads de color, lo mejor es teñir tu pelo antes. Si ya tienes dreads y quieres teñirlo, es importante tenerlos bien formados y firmes. Pero no maltrates tus dreads, ya que pueden secarse, perderán brillo y se quebrarán. Qué pasa si no quieres más dreadlocks? Desenredar tu pelo será una tarea prácticamente imposible. Esto no significa que tendrás tus dreads para siempre, pero tendrás que cortar tu pelo lo suficientemente corto (5 centímetros) para poder desenredarlo. Qué hay si quiero tener los dreads de un largo determinado? Los Dreads crecen más lento que un pelo normal. Asi que no hay problema con el largo de tus dreads. Pero si en algún momento quieres cortarlos un poco, pon elásticos a dos centímetros del lugar donde quieres cortarlos y cortalos en ángulo (diagonal) y comienza inmediatamente a enredar las puntas. Idealmente deberías dejar los elásticos por un tiempo hasta que las puntas vuelvan a tomar forma. Y ahora, a trabajar en esto y ten paciencia. Los DreadLocks no crecen de la noche a la mañana. Finalmente es bueno tomar en cuenta que NO TODO DREADLOCK ES UN RASTA Y NO TODO RASTA ES UN DREADLOCK. Los dreadlocks son el pelo natural de los rastas y se dejan crecer como sacrificio de dedicación a Jah y que estámos en la búsqueda de nuestras raíces. Pero claro, ahora hay gente que usa este símbolo ancestral solamente por vanidad . El que lo siente lo sabe...

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