KILPATRICK
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LA NUEVA VIDA DE CHARLY "Hoy lo mío es meditación, yoga, buenos amigos y mucho rock´n roll" Hace dos meses se mudó de la casa que tiene Palito Ortega en Luján a un coqueto departamento con jacuzzi en Palermo, donde lo asiste una enfermera y sigue estrictamente con su recuperación. Cumple con una rutina de kinesiología y ejercicios en un gimnasio, hace yoga y meditación, y dedica todo el tiempo libre a ensayar y preparar temas junto a su banda, ansioso por regresar a los escenarios antes de fin de año. Aquí, un García renovado. En su círculo más íntimo cuentan que volvió a ser aquel muchacho introvertido, tranquilo y tímido de los comienzos de la escuela secundaria, cuando empezaba a transitar el camino de la música. Aquel Carlos Alberto García Moreno (57) al que la fama, con todo lo que ella trae consigo, aún ni siquiera había rozado. Sí, los que lo conocen bien explican que Charly era muy reservado y poco afecto a querer sobresalir; al contrario, prefería pasar desapercibido. Después los tiempos cambiaron: se convirtió en un divo del rock y pagó caros algunos excesos. Hoy, recuperado, vive para componer canciones y su mundo pasaron a ser los teclados, su banda y el regreso tan esperado a los escenarios. Digamos que se transforma en Charly en su versión más explosiva sólo en la sala de ensayos, que visita todos los días en el corazón de Villa Urquiza. Allí se junta con sus viejos compañeros de grupo: El Zorrito Fabián Von Quintiero, Hilda Lizarazu, El Negro Carlos García López, y los músicos chilenos que lo secundaron en los últimos tiempos. Y no para de componer e inventar nuevos temas. Está tan enchufado que su manager, Fernando Szereszevsky, está definiendo los últimos detalles para su regreso, que será en el exterior. Aunque todavía no se puede precisar el país, se sabe que la reaparición será antes de fin de año y con un show que promete ser espectacular.Pero, ¿cómo está la salud del ídolo? “Cada día mejor: nueve puntos con cincuenta”, arriesgan sus más allegados. Ya hace dos meses que dejó Mi Negrita, la confortable casa de campo de Luján de su amigo Palito Ortega, para mudarse a un coqueto departamento de Palermo, producto de la evolución lograda en el tratamiento que viene cumpliendo estrictamente y cuyos resultados son óptimos. Hay un nuevo García versión salud que ronda los 85 kilos –su peso ideal–, sólo toma su bebida preferida, Coca Cola, fuma sin excesos y realiza una rutina de kinesiología y ejercicios en un gimnasio cercano a su nuevo hogar, ahora interrumpida por prevención frente a la epidemia de gripe A que tanto preocupa a los argentinos. En su flamante depto tiene un jacuzzi que utiliza para relajarse. Con ese fin, Charly también venía concurriendo a clases de meditación y yoga en el espacio Key Biscayne, la marca de su amigo Nicolás Cuño que lo viste desde hace años. No es todo: también tiene un chofer a su disposición las 24 horas. Lo están tratando mejor que nunca. Por eso, suele comentar entre amigos: “Ahora me siento una verdadera estrella de rock. No me falta nada. Cuando estuve en lo de Palito me sentía como en Disneylandia. Todo era alucinante: la casa, el parque, el estudio de grabación. Por eso, los fines de semana, de vez en cuando, voy a visitarlos. Pero acá también estoy como un rey. Hoy mi vida es meditación, yoga, buenos amigos y mucho rock’n roll”.Está tan metido con la música que sale a recorrer casas para comprar teclados y otros instrumentos con la mejor tecnología. Y sueña con el regreso y un nuevo disco, que saldrá después de una serie de shows que dé en el extranjero, pero también en la Argentina. Ya se especula con el escenario que pisará en nuestro país. Algunos recomiendan un gran teatro, para darle ese sello ceremonioso y distinguido de gran maestro. Otros prefieren algo masivo, que haga estallar de público un estadio como el de Boca o el de River. Habrá que esperar. Ya no falta tanto para su vuelta. Mientras tanto, García también tiene vida íntima. Y su relación con Mercedes Iñigo, fan suya, más conocida como DJ Mecha, marcha cada vez mejor. También volvió a disfrutar de eso de juntarse con amigos a comer. Hace pocos días fue al teatro Astral a ver El joven Frankenstein, protagonizada por Guillermo Francella, acompañado del Zorrito Fabián Von Quintiero y de su manager, Fernando Szereszevsky. Y luego todos partieron a comer a Bruni, en el Bajo Belgrano, donde se encontraron con otros famosos como Héctor Bambino Veira, Nito Artaza, Miguel Angel Cherutti, Diego Korol y Palito Ortega, uno de los hombres clave para este excelente presente de García. A propósito, cada vez que habla de él, sólo tiene palabras de agradecimiento: “¿Qué significa Ramón para mí? Me demostró que es un excelente amigo. Y ni hablar de su familia, que me hace sentir como uno más. Le agradezco todo lo que hizo y hace por mí, a Fernando también. Y les voy a demostrar que estoy bárbaro el día que vuelva a los grandes escenarios. Ojo que no falta mucho. Les aseguro que pronto Charly vuelve con todo. Ya van a ver”. FUENTE: http://www.gente.com.ar/nota.php?ID=16050
Un Charly García renovado fue al concierto de Peter Gabriel en una muestra de su recuperación, incluso cantó todas las canciones desde su platea en el estadio de Vélez en el barrio de Liniers en Buenos Aires. Fuente: Todo Noticias (No sé como postear el video, pero les dejo el link para verlo on line) http://cuyonoticias.com.ar/index.php/suplementos/tv/4775-charly-fue-a-ver-a-peter-gabriel.html SAY NO MORE
charly garcia Aumentó de peso, juega al ping pong y no piensa en Sui Generis Lo visitan Nito Mestre, León Gieco y su ex manager. Su hijo Migue fue a verlo una sola vez Por Martin Artigas Entre libros, mesas de ping pong y una infaltable guitarra, los días de internación en la Clínica Dharma se han hecho un poco más llevaderos para Charly García. Así lo aseguran aquellos amigos que lo visitan periódicamente, los mismos que no se cansan de subrayar que el músico no sólo ha aumentado unos saludables kilos a fuerza de una buena alimentación, sino que también está convencido de que lo mejor es “reponerse completamente” antes de salir de nuevo al mundo. Charly fue ingresado a ese centro de recuperación el 15 de junio. “Está calmado, muy tranquilo, pero sabe que falta todavía para recibir el alta”, confió a PERFIL Nito Mestre, eterno co-equiper de su etapa Sui Generis. El músico es uno de los pocos autorizados para ingresar en el neuropsiquiátrico ubicado en el corazón de Parque Patricios, nosocomio que ha restringido la lista de acceso a aquellas personas que no comprometan el “equilibrio emocional” del rockero. “Hace algunos días que no voy por distintas cuestiones laborales que me mantuvieron afuera, pero seguramente lo veré la semana que viene y nos sentaremos a charlar un poco de la vida”, aseguró. Precisamente, los dos artistas –subidos a la ola de regresos musicales que marcaron estos últimos tiempos– planeaban una gira internacional de reencuentro al momento de la internación de García. Un proyecto que, obviamente, quedó suspendido hasta nuevo aviso. Proyectos a placé. Mucho más optimista, su ex representante y amigo personal Fernando Szereszevsky consideró que “no falta tanto” para que el cantante abandone la clínica. “Yo lo veo todos los días y puedo decir que Charly está de muy buen ánimo, que se lo nota un poco más gordito, y que es plenamente consciente de que tiene que salir totalmente repuesto de este trance”, afirmó. Sin embargo, quien tendrá la palabra final será la jueza que entiende en la causa, Gladys Carminatti. “Como el caso está judicializado, ella es la que tiene que firmar el alta médica cuando el equipo médico de la Clínica Dharma así lo disponga”, aseguró. Además de leer, componer y grabar, García parece haber encontrado una nueva e impensada afición para matar el tiempo: el ping pong. “Siempre está dispuesto a aceptar el reto de algún interno. El es uno más ahí adentro, no hay divismo ni nada de eso”, apuntó. Según Szereszevsky, sólo él, Nito Mestre y León Gieco visitan periódicamente al músico. “Me río cuando aparece alguno a decir que lo ve todos los días. La verdad es que somos tres los que, siempre que podemos, estamos con él”, explicitó, y prefirió no dar demasiadas precisiones sobre la relación que el cantante mantiene con su familia. “Sólo puedo decir que Migue, su hijo, lo vio una sola vez apenas lo internaron, y lo mismo su cuñada, Inés.” En cuanto a la legendaria capacidad creativa de García, su ex representante dio a entender que el cantante se trae “algo grande” entre manos para cuando esté completamente recuperado y fuera de la clínica. “No puedo adelantar mucho, pero se trata de un proyecto ligado a lo musical que no necesariamente tiene que ver con Sui Generis”, concluyó. http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0278/articulo.php?art=8553&ed=0278#sigue
Registrate y eliminá la publicidad! CARTA COMPLETA DE INTELECTUALES SANTAFESINOS ANTE LOS HECHOS QUE VIVE EL PAISPOR UNA DEMOCRACIA EFECTIVA PLASMADA EN LA REDISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA Quienes firmamos esta carta, hombres y mujeres de la educación, la cultura y las ciencias de la Provincia de Santa Fe, ante los graves acontecimientos que vive la Nación nos vemos en la obligación de expresar: Una perniciosa confusión se suscita cuando desmadrados reclamos corporativos impugnan legítimas decisiones del Estado, pensado como espacio integrador de un sinnúmero de intereses diversos. Los salvajes cortes de ruta que padecimos en estos últimos meses son la versión más grave de una tendencia conocida. Aferrarse a una demanda propia en demérito del destino colectivo, el de trabajadores, pequeños y medianos empresarios, comerciantes, desocupados, jubilados, excluidos, etc.? que fueron usados como medios en la extorsión a la que se somete al gobierno nacional.La decisión de la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de afectar una porción de la renta extraordinaria ?que hoy recibe la producción agraria gracias a un contexto internacional imprevistamente favorable? como forma de administrar los precios internos, diversificar la estructura productiva y fortalecer el gasto social sólo puede impugnarse desde la visión sesgada y egoísta de un sector que no discute lo que gana (que es significativo) sino lo que podría ganar, en tanto y en cuanto todo indica que la demanda agregada de China e India, así como el negocio de los biocombustibles y la inversión especulativa en 'commodities', llegaron para quedarse. Gravar una renta extraordinaria obtenida de la explotación de recursos naturales no renovables que, como el suelo se desgasta, bajo la exclusiva lógica del lucro, comprometiendo las posibilidades alimentarias de las futuras generaciones de argentinos, es necesario, pero insuficiente.Ciertamente la política agropecuaria del gobierno nacional ha sido hasta aquí deficiente. El avance de la sojización y los pools de siembra fue tolerado inexplicablemente y a condiciones macroeconómicas exitosas debieron incorporársele acciones sectoriales apuntadas por ejemplo a sostener tambos. De igual forma otras rentas extraordinarias deben afectarse si se aspira a profundizar la distribución del ingreso. La explotación de otros recursos naturales como minería e hidrocarburos, debieran también hacer su contribución a la equidad social y la integración nacional. En esa misma dirección consideramos igualmente indispensable modificar un sistema tributario regresivo, sustituyéndolo por otro que grave menos al consumo y al trabajo y más a la actividad financiera según el principio 'el que más gana, más paga' como es en los países desarrollados del mundo.Es obvio que cualquier sector de la vida nacional tiene el derecho de peticionar o impugnar, sometiendo su reclamo a consideración de la autoridad política. Lo que resulta intolerable es la virulenta intransigencia que deslegitima tácitamente la institucionalidad vigente y toma de rehén al conjunto de los argentinos.Un párrafo aparte merece, en este conflicto, la situación de los trabajadores, formales e informales, activos o jubilados, víctimas propiciatorias de las medidas tomadas por estos sectores. Al compás de las cacerolas de una clase media consumista, el aumento de precios de alimentos y otros artículos de primera necesidad achicó nuestro salario y asistimos por primera vez desde el 2002 al retorno de las suspensiones de obreros industriales de frigoríficos o automotrices, y de empleados de estaciones de servicios o choferes.Hasta que este conflicto se desató, los trabajadores estábamos discutiendo salarios contra inflación, reclamando por el blanqueo de quienes estaban en negro y de los montos salariales en negro. Reclamábamos por la movilidad de las jubilaciones y su actualización. Pero alguna vez los trabajadores, en nuestras luchas, hemos sometido al conjunto de la ciudadanía a tamaña penuria?En el marco de este conflicto también se puede apreciar una disputa de la que participan además intereses del orden de las representaciones. Esta es también una "pulseada" por el lenguaje, donde una ética de la participación social se plantea la recuperación de la palabra pública, apropiada por los medios en una pragmática de la descalificación. Ese relato único del medio aparece como el lugar en que gran parte de los espectadores encuentra una modalidad de construcción de la verdad, creyendo que es la propia verdad.En la producción del discurso de los medios, el énfasis en el "directo televisivo" y la predominancia de un relato único, construyen una ilusión referencial y de transparencia. Y sobre esa supuesta objetividad una parte de los espectadores, elige construir un verosímil por medio de la apropiación de ese relato televisivo, desde el cual enuncia su verdad.No se puede negar, además, en relación con la propiedad y el negocio de los medios, que Argentina tiene que definir un estándar para su televisión abierta. Los medios, que en algunas circunstancias funcionaron como escenario de demandas sociales, en esta oportunidad se mostraron como parte interesada de una exigencia sectorial. Que el grupo Clarín, en particular, ejerza presiones para que se instale en el país la norma estadounidense para la digitalización y procure desactivar algunas propuestas contenidas en el proyecto de legislación sobre medios permite comprender mejor su participación en el conflicto.Parece evidente entonces que la acción gubernamental no es repudiada por sus falencias sino por sus avances, que aún en sus insuficiencias corresponde ahora acompañar. En esta dirección, resulta manifiesto que bajo el manto de las retenciones móviles se cobijan ánimos revanchistas de la peor derecha que nunca toleró su decisión de juzgar a los genocidas de la última dictadura militar o la posición internacional autónoma del gobierno. En el contexto de una política continental que busca jaquear a quienes impugnan el ALCA en favor de la conformación de un bloque regional independiente, la reciente situación de nuestro país pone de relieve un aspecto que no es exclusivamente doméstico.Dicho esto, señalemos que las medidas tan resistidas deben ser entonces complementadas y no combatidas, por cuanto bosquejan un camino correcto. Por todo lo expuesto hasta aquí, alentamos las posiciones que en el Congreso de la Nación sostienen el proyecto de ley que convalida las retenciones móviles así como otros proyectos de ley que se encaminan al logro de verdadera democracia sustantiva.La Nación y la Provincia somos todos: vive en el campo y en la industria; en los conurbanos de las grandes ciudades y en la ciudadanía toda; en los hombres y mujeres del Pueblo que aún esperan las reparaciones que merecen y en la Constitución que expresa y resguarda la Soberanía Popular, que es imprescindible respetar para construir un país dónde la igualdad y la Justicia sean moneda corriente. Así debe crecer Santa Fe, en defensa de la redistribución de la riqueza y la igualdad de oportunidades.Abraham, Raúl; Abrile, Héctor; Abufager Paula; Adobato Julieta; Aguirre Fernando; Aguirre Froilán; Alarcón Fabián; Alesso, Sonia; Aliprandi, Víctor; Allario, Mariana; Allende, Marcelo; Almirón, Javier; Alvarez, Christian; Amarillo Gerardo; Andrada, Amalia, Andrada, Luis; Andrada, Martha; Angelone, Juan Pablo; Animendi, José; Añaños Diego; Arelovich Sergio; Arino, María del Carmen; Artola Sebastián; Atencio, Roberto; Báez, Fernando; Balassini, Ariel; Balassini, Cristina; Bares, Athos; Barquín Orlando; Barrale, Marcelo; Barrios, Haydee; Basilio, Gabriela; Basso, Juan Emilio; Baster Horacio; Baster, Josefina Eva; Batallanez, Eduardo; Begnis, Cristina; Bellini José; Bellini, Miguel; Benitez Leandro; Berlanda Néstor; Berloqui, Maria; Berra, José Luis; Bertolino Marta; Bertolino, Eduardo; Bettanin Camila; Bettanin, Juan Carlos; Bianciotto, Ramón; BiassiI, Nora; Bicciré Fabián; Bidut, Vilma; Bollini, Adriana; Bonantini, Carlos Alberto; Bonaparte, Héctor; Bonel, Alberto; Bonetto, Vilma; Brekes Cristián; Brienza, Lucía; Bruselario, Juan Carlos; Buscaglia, Héctor; Bussi, Alejandro; Busso Anabella; Bustamante Fabián; Bustamante, Juan Pablo; Buttice'María Teresa; Cadahia, Adriana; Cairo, Juan; Calluso, Guillermo; Camacho Soledad; Camara Ana; Cámpora Edith; Carlini Norma; Carlini, Norma; Carmena Alberto; Carnevale Nélida; Carozzi Silvana; Carrascal, Juan Pablo; Carrizo, María Rosa; Carrizo, Sara; Casá, Oski; Castro Rojas, Sebastián; Chialvo, Dante; Chiavazza Rubén; Ciarniello María Cruz; Cochero, Martín; Colletti, Daniel; Colombo Carlos; Colovini Marité; Contino, Alfredo; Costabel, Claudio; Crespi, Roy; Crocetti, Rubén; Crucella, Carlos; Cutruneo, Jimena; Dalino Juan José; Dalonso, José Osvaldo; D'Angelo Ariel; De Benito, Ana María; De Pauli, María; De Sanctis Oscar; Delannoy Solange; Della Siega Viviana; Demonte, Juan; Detti, Daniel; Di Iulio, Marcelo; Díaz Caro, Alejandro; Didier, Cristian; Diviani, Carlos; Donner, Federico Carlos; Dos Santos, Mario; Dotta, José; Druker Ana; Dubouloy César; Dubouloy Mauricio; Dunda, Victoria; Durá, Armando; Durán Paula; Durruty Gabriela; Elbert, José; Elias, Leticia; Els, Angela; Espinosa, Cristina; Esquivel, Carlos; Fernández Isabel; Fernández Anahí; Fernández María del Carmen; Fernández, Eduardo; Fernández, Ivan; Fernández, Jorge; Fernández, Laura; Ferrari, Norberto; Ferrari, Sergio; Ferrer, Julio; Fioramonti, Marcelo; Fojón Omar Ariel; Fontanella, Fabián; Fracassi, Alejandra; Fracchia Fernando; Francés, Darío; Franch, Héctor; Frattini Agustín; Frutos Susana; Gagliardi, Macarena; Galarza, Humberto; Gallay, María Teresa; Garavelli, Vildor; García Noemí; García, Fernando; García, Gabriel; García, Noemí; Gastaldo Silvia; Geary, Mirta; Geller, Yael; Gericke, Valeria; Germain Marisa; Geuna Alejandra; Giampietro, Guillermo; Gianelloni, Lilia; Giani Juan José; Gimenez, Gabriel; Giordano, David; Gómez Bernardo; Gómez Fernando; Gómez Grandoli, Clemente; Gómez Liliana; González Horacio; González, Juano; González, Norberto; González Saibene, Alicia; Greco, Andrés; Gudelj, Vicente; Guerrero Irene; Guevara, Irma; Guirado, Marcelo; Guisasola, Marisa; Habichayn, Hilda; Heer, Liliana; Heinzmann, Hugo Oscar; Herrero Liliana; Hoffmann, Jorge; Imhoff María Teresa; Indelangelo, Néstor; Intelisano, Susana; Iraolagoitia, Marina; Irigaray Fernando; Irigoitya, Carlos Marcial; Isaías, Jorge; Jaime Ana María; Jáuregui Juan Carlos; Jáuregui, Pedro; Klaric Francisco; Kohen, Jorge; Koval, Lilian; Kraus, Damián; Kreig, Nidia; Lacour, Juliana; Lagiú Efimia; Lamboglia, Viviana; Langhi, Esteban; Lapelle, Stella Maris; Laura, Roberto; Lavella, Martín; León, Daniel; Levalle, Miguel; Llanan Nogueira Julio; López Pérsico, Sergio; López, Beatriz; Lovell, Victoria; Lucci, Valeria; Lucero, Carmen; Luna, Edgardo; Lusih, Jorge; Mack, Adriana; Maggi, Cristóbal; Malatto César; Malone, Claudio; Mamani, Ariel; Manesi, Carlos; Mangiaterra, José; Manzur Alejandra; Marchesse, Alicia; Marconatto Bruno; Marengo, Mirta; Marenzana, Aldo; Marini Gustavo; Marinio, Esteban; Márquez, Alcira; Martin, Elsa; Martin, Ricardo; Martinetti, Marcelo; Martínez de Aguirre, Elizabeth; Martínez, Danilo; Martinez, Horacio; Masino, María; Masuero, María; Matamala Sergio; Mateu, Mercedes; Mayol, Mauricio; Mecoli, Mario; Medina, Carlos; Megías, Luis; Méndez, Adrián; Mendez, Fernando; Mendicini Magdalena; Mendoza Juan; Merli, Carlos; Mestre, Esteban; Mestre, Oscar; Micelli, Jorge; Michalek Stella; Migoni, Ricardo; Mingiaca, María; Molina, Hector; Molina, Nicolás; Montes, Rodolfo; Monti, Eduardo; Montorfano, Ana Mónica; Moreni, Fernando; Moro, Stella Maris; Morosano, Andrea; Morresi, Zulema; Motto, Walter; Moyano, Dina; Murillo, Susana; Nardin, Carlos Alberto; Navarro, Diana; Nuñez Joaquín; Oberlin, Fernando; Oberlin, José Luis; Ojeda Ofelia; Ojeda, Carlos Hugo; Ojeda, Hugo; Operto, Walter; Oppi, Fabián; Ortega, Carlos; Ortolani Saavedra Luis; Palombo, Jorge; Palomeque, Aida; Papaleo Mario; Parente, Carlos; Pasquini, Mariela; Paulon, Victorio; Pedraza, Jorge Daniel; Peirú, Mabel; Pellegri Nora; Pellegrini, Oscar; Pelló, Paco; Peñaflor Juan; Perelli, Débora; Perelli, Laura; Pérez Beatriz Ema; Pérez, Héctor; Pérez, María; Perino, Norberto; Piccinini, Alberto; Pili, Carlos; Pistritto Abel; Plaini Eugenio; Plaza, Rubén; Pochettino, Guillermo; Ponce de Perino, Stella; Ponte, Walter Hugo; Porcel, Beatriz; Postiglione Gustavo; Prieto, Marita; Prospitti, Agustín; Quiroga, Edilio; Raimondi, Elena; Read Pablo; Reinoso, Luis; Remondino, Marcelo; Repetto Carlos; Retamar Roberto; Retamoso Roberto; Retamozo, Rogelio; Reynoso, Carlos; Rigatuso, Rubén; Ristorto Marcela; Rivas, Martín; Robin, Silvia; Robledo, Norma; Robles, Manolo; Robles, Raúl; Rodríguez Marta; Rojas, Haydee; Rojo Patricia; Romero, Alejandro; Romero, Mónica; Rosa Boero , Maria; Rosolen, Haydee; Rosolio Pistritto Cristina; Rossi, Adriana; Rossi, Gloria; Rossi, Sergio; Rosso Ponce María Valeria; Ruiz Burgos, José María; Ruiz Fernández Rodrigo; Ruiz Fernández, Ramiro; Ruiz, Santiago; Sader Daniel; Saita, Sebastián; Salazar, Norberto; Salgado, Ana María; Salvatore, Daniel; Sánchez, María Elena; Sanchez, Noemí; Santángelo, María Fernanda; Santoni, David; Sanziel, María Cristina; Sardi, Andrés; Saslavsky Jorge; Schiavon María Isabel; Schiffino María; Sciarratta, Fredy; Sciarratta, José; Scremin Oscar; Seminara Eduardo; Seruya, Ricardo; Shapiro, Jaskel; Shapiro. Juan; Simone, Jorge; Sokolic José; Solana Azucena; Solé, Luis Felipe; Solís, Jorge; Sosa, Gabriela; Sosa, Virginia; Stachiotti Marcelo; Staforte, María Elena; Stahringer, Ofelia; Stati, Norma; Surra, Marcos; Tapa, Mónica; Temporelli, Berta; Temporelli, Mabel; Testa, Ana; Testoni, Pablo; Tinnirello, Alicia; Toniolli, Eduardo; Torrico, Leonor; Tourn Ilda; Traba, Patricia; Tuccio, Carlos; Usinger, Carlos; Valentini Carlos; Valentino Norma; Valiente, Rosana; Vallejo, Nicolás; Valli, Osvaldo; Valls, Enzo; Vaschetto Judith; Vázquez Héctor; Venica, Remo; Ventura, Liliana Graciela; Vial, Humerto; Viana, Juan; Vicioso Benito; Villarreal José; Villarreal Juan Carlos; Vimo, Juan Carlos; Vitullo María del Carmen; Viu, Daniel; Vivono, Alfredo; Volpe Stessens, Jorge; Yagnentkosky, Norberto; Yasczuk, Marcelo; Zalazar, Soledad Vanesa; Zanarello Octavio; Zandrón, Oscar; Zárate Amaro.FUENTE: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/14-14343-2008-07-15.html <a href='http://b.t.net.ar/www/delivery/ck.php?n=a2afc290&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE' target='_blank'><img src='http://b.t.net.ar/www/delivery/avw.php?zoneid=58&cb=INSERT_RANDOM_NUMBER_HERE&n=a2afc290' border='0' alt='' /></a>
TEMA DEL TRAIDOR Y DEL HÉROE Sho the Platonic Year Whirls out new right and wrong Whirls in the old instead; All men are dancers and their tread Goes to the barbarous clangour of a gong W B. YEATS, The Tower Bajo el notorio influjo de Chesterton (discurridor y exornador de elegantes misterios) y del consejero áulico Leibniz (que inventó la armonía preestablecida), he imaginado este argumento, que escribiré tal vez y que ya de algún modo me justifica, en las tardes inútiles. Faltan pormenores, rectificaciones, ajustes; hay zonas de la historia que no me fueron reveladas aún; hoy, 3 de enero de 1944, la vislumbro así. La acción transcurre en un país oprimido y tenaz: Polonia, Irlanda, la república de Venecia, algún Estado sudamericano o balcánico... Ha transcurrido, mejor dicho, pues aunque el narrador es contemporáneo, la historia referida por él ocurrió al promediar o al empezar el siglo XIX. Digamos (para comodidad narrativa) Irlanda; digamos 1824. El narrador se llama Ryan; es bisnieto del joven, del heroico, del bello, del asesinado Fergus Kilpatrick, cuyo sepulcro fue misteriosamente violado, cuyo nombre ilustra los versos de Browning y de Hugo, cuya estatua preside un cerro gris entre ciénagas rojas. Kilpatrick fue un conspirador, un secreto y glorioso capitán de conspiradores; a semejanza de Moisés que, desde la tierra de Moab, divisó y no pudo pisar la tierra prometida, Kilpatrick pereció en la víspera de la rebelión victoriosa que había premeditado y soñado. Se aproxima la fecha del primer centenario de su muerte; las circunstancias del crimen son enigmáticas; Ryan, dedicado a la redacción de una biografía del héroe, descubre qué el enigma rebasa lo puramente policial. Kilpatrick fue asesinado en un teatro; la policía británica no dio jamás con el matador; los historiadores declaran que ese fracaso no empaña su buen crédito, ya que tal vez lo hizo matar la misma policía. Otras facetas del enigma inquietan a Ryan. Son de carácter cíclico: parecen repetir o combinar hechos de remotas regiones, de remotas edades. Así, nadie ignora que los esbirros que examinaron el cadáver del héroe hallaron una carta cerrada que le advertía el riesgo de concurrir al teatro, esa noche; también julio César, al encaminarse al lugar donde lo aguardaban los puñales de sus amigos, recibió un memorial que no llegó a leer, en que iba declarada la traición, con los nombres de los traidores. La mujer de César, Calpurnia, vio en sueños abatida una torre que le había decretado el Senado; falsos y anónimos rumores, la víspera de la muerte de Kilpatrick, publicaron en todo el país el incendio de la torre circular de Kilgarvan, hecho que pudo parecer un presagio, pues aquél había nacido en Kilgarvan. Esos paralelismos (y otros) de la historia de César y de la historia de un conspirador irlandés inducen a Ryan a suponer una secreta forma del tiempo, un dibujo de líneas que se repiten. Piensa en la historia decimal que ideó Condorcet; en las morfologías que propusieron Hegel, Spengler y Vico; en los hombres de Hesíodo, que degeneran desde el oro hasta el hierro. Piensa en la transmigración de las almas, doctrina que da horror a las letras célticas y que el propio César atribuyó a los druidas británicos; piensa que antes de ser Fergus Kilpatrick, Fergus Kilpatrick fue Julio César. De esos laberintos circulares lo salva una curiosa comprobación, una comprobación que luego lo abisma en otros laberintos más inextricables y heterogéneos: ciertas palabras de un mendigo que conversó con Fergus Kilpatrick el día de su muerte, fueron prefiguradas por Shakespeare, en la tragedia de Macbeth. Que la historia hubiera copiado a la historia ya era suficientemente pasmoso; que la historia copie a la literatura es inconcebible... Ryan indaga que en 1814, James Alexander Nolan, el más antiguo de los compañeros del héroe, había traducido al gaélico los principales dramas de Shakespeare; entre ellos, Julio César. También descubre en los archivos un artículo manuscrito de Nolan sobre los Festspiele de Suiza: vastas y errantes representaciones teatrales, que requieren miles de actores y que reiteran episodios históricos en las mismas ciudades y montañas donde ocurrieron. Otro documento inédito le revela que, pocos días antes del fin, Kilpatrick, presidiendo el último cónclave, había firmado la sentencia de muerte de un traidor, cuyo nombre ha sido borrado. Esta sentencia no condice con los piadosos hábitos de Kilpatrick. Ryan investiga el asunto (esa investigación es uno de los hiatos del argumento) y logra descifrar el enigma. Kilpatrick fue ultimado en un teatro, pero de teatro hizo también la entera ciudad, y los actores fueron legión, y el drama coronado por su muerte abarcó muchos días y muchas noches. He aquí lo acontecido: El 2 de agosto de 1824 se reunieron los conspiradores. El país estaba maduro para la rebelión; algo, sin embargo, fallaba siempre: algún traidor había en el cónclave. Fergus Kilpatrick había encomendado a James Nolan el descubrimiento de ese traidor. Nolan ejecutó su tarea: anunció en pleno cónclave que el traidor era el mismo Kilpatrick. Demostró con pruebas irrefutables la verdad de la acusación; los conjurados condenaron a muerte a su presidente. Éste firmó su propia sentencia, pero imploró que su castigo no perjudicara a la patria. Entonces Nolan concibió un extraño proyecto. Irlanda idolatraba a Kilpatrick; la más tenue sospecha de su vileza hubiera comprometido la rebelión; Nolan propuso un plan que hizo de la ejecución del traidor el instrumento para la emancipación de la patria. Sugirió que el condenado muriera a manos de un asesino desconocido, en circunstancias deliberadamente dramáticas, que se grabaran en la imaginación popular y que apresuraran la rebelión. Kilpatrick juró colaborar en este proyecto, que le daba ocasión de redimirse y que rubricaría su muerte. Nolan, urgido por el tiempo, no supo íntegramente inventar las circunstancias de la múltiple ejecución; tuvo que plagiar a otro dramaturgo, al enemigo inglés William Shakespeare. Repitió escenas de Macbeth, de Julio César. La pública y secreta representación comprendió varios días. El condenado entró en Dublín, discutió, obró, rezó, reprobó, pronunció palabras patéticas, y cada uno de esos actos que reflejaría la gloria, había sido prefijado por Nolan. Centenares de actores colaboraron con el protagonista; el rol de algunos fue complejo; el de otros, momentáneo. Las cosas que dijeron e hicieron perduran en los libros históricos, en la memoria apasionada de Irlanda. Kilpatrick, arrebatado por ese minucioso destino que lo redimía y que lo perdía, más de una vez enriqueció con actos y palabras improvisadas el texto de su juez. Así fue desplegándose en el tiempo el populoso drama, hasta que el 6 de agosto de 1824, en un palco de funerarias cortinas que prefiguraba el de Lincoln, un balazo anhelado entró en el pecho del traidor y del héroe, que apenas pudo articular, entre dos efusiones de brusca sangre, algunas palabras previstas. En la obra de Nolan, los pasajes imitados de Shakespeare son los menos dramáticos; Ryan sospecha que el autor los intercaló para que una persona, en el porvenir, diera con la verdad. Comprende que él también forma parte de la trama de Nolan... Al cabo de tenaces cavilaciones, resuelve silenciar el descubrimiento. Publica un libro dedicado a la gloria del héroe; también eso, tal vez, estaba previsto. J.L.B.