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Usuario (Argentina)

Hace tiempo que me vengo preguntando qué diferencia hay entre los huevos blancos y los colorados ¿por qué el huevo blanco resulta más económico? He aquí algunas explicaciones… El color de los huevos depende de la raza del ave. La diferencia en el precio puede deberse a que la gallina que pone huevos blancos es más chica y come menos, por lo tanto entran más gallinas de estas en el gallinero y además se gasta menos en mantenerlas. Además, la calidad de la cáscara de los huevos rojos o marrones es superior a la de los blancos. A nivel nutricional se puede decir que ambas variedades son equivalentes, el color no determina su calidad. La intensidad rubia de la yema del huevo puede variar en función de la dieta de la gallina. Cuantos más pigmentos anaranjados contenga el grano con que se las alimenta, más anaranjada saldrá la yema. Por ejemplo, una dieta de maíz amarillo y alfalfa genera huevos de yema más oscura que otra de trigo o cebada. Un truco «campestre» para colorear las yemas de los huevos consiste a menudo en añadir margaritas a la dieta de las ponedoras. Los colorantes artificiales están prohibidos por la ley. Cuidado con el huevo... Los huevos son la fuente más frecuente de salmonelosis, la causa suele estar en restos de excremento de gallina que puedan quedar adheridos a la cáscara, si entran en contacto con el interior y si se toman en crudo. El peor error que se puede cometer es lavar un huevo y guardarlo varios días para comerlo. Esto permite la entrada de gérmenes, que contaminarán el alimento y, posiblemente, afectarán la salud del comensal. La mayoría de las empresas productoras de alimentos procesados, como las mayonesas, no usan los huevos más frescos. Siempre son usados huevos frescos para el consumo directo y los que tienen un poco más de días, para la industria. Cómo comprobar si está bueno... Para saber si un huevo está bueno o no, en un vaso lleno de agua, hay que agregar un puñado de sal y remover, después meter el huevo, si se hunde, está fresco, si se pone a medio vaso tiene unos días, pero si flota, hay que tirarlo. Esta prueba se basa, en una estructura interna del huevo, llamada cámara de aire. Esta cámara, al pasar los días, se llena de aire, y permite la flotabilidad del huevo. Fuente:http://mipartecuriosa.blogspot.com/2007/02/huevo-blanco-o-de-color.html

"El Gauchito Gil" Antonio Mamerto Gil Nuñez, más conocido como "El Gauchito Gil" o como "Curuzú Gil" (del guaraní curuzú=cruz) es quizás uno de los más importantes representantes de lo que Marta De Paris denomina Santoral Profano Correntino (1988). Desde hace más de cien años tiene vigencia en su provincia, pero en los últimos años ha trascendido primero al litoral en especial Misiones y Formosa y luego al resto del país. Comprobamos la existencia de lugares de culto desde Salta a Ushuaia. La Historia Existen diferentes versiones acerca de la época y el motivo de su muerte. Se sabe que fue durante el siglo XIX, algunos sitúan estos hechos en 1890, para otros ocurrieron entre 1840 y 1848. Todos coinciden que su muerte aconteció el 8 de enero, que ocurrió en medio de las constantes luchas fratricidas entre los Liberales (o Celestes) y los Autonomistas (o Colorados), que el Gauchito era inocente y que fue muerto injustamente. Era oriundo de la zona de Pay-Ubre, hoy Mercedes, Corrientes. Había sido tomado prisionero por el Coronel Zalazar acusado injustamente de desertor y cobarde. Fue trasladado a Mercedes y de allí sería enviado a Goya donde se encontraban los tribunales. Era sabido que los prisioneros que tenían ese destino jamás llegaban a Goya, siempre "habían intentado escapar en el camino, se producía un tiroteo y el preso irremediablemente moría". El pueblo se entera de la prisión de Gil y se moviliza buscando apoyo en el Coronel Velázquez, quien junta una serie de firmas y se presenta ante Zalazar para interceder. Este hace una nota dejando al Gauchito en libertad que fue remitida a Mercedes pero ya había sido llevado hacia los tribunales. estampita con oracion al gauchito Gil La tropa integrada por el prisionero, un sargento y tres soldados se detiene en un cruce de caminos. El Gauchito sabía que lo iban a ajusticiar y le dice al sargento: "no me matés porque la orden de perdón viene en camino" a lo que el soldado replica "De esta no te salvás". Antonio Gil le responde que sabía que finalmente lo iban a degollar pero que cuando el regresara a Mercedes le iban a informar que su hijo se estaba muriendo y como él iba a derramar sangre inocente que lo invocara para que él intercediera ante Dios por la vida de su hijo. Era sabido que la sangre de inocentes servía para hacer milagros. El sargento se burló y lo ejecutó. Con respecto a la forma de morir existen varias versiones: 1) Lo ataron a un poste o un árbol y le dispararon con armas de fuego pero ninguna de esas balas entró en el cuerpo ya que la creencia popular dice que quien lleva el amuleto de San la Muerte no le entran las balas y se supone que el Gauchito era devoto del "Santito". Entonces el sargento ordenó que le colgaran de los pies y allí lo degolló. 2) Murió luego de varios intentos de disparos con armas, porque una bala finalmente entró en el corazón. 3) Fue colgado de un algarrobo, cabeza abajo y luego degollado, porque tenía el poder de hipnotizar a las personas "con sólo mirarlas a los ojos". La partida volvió a Mercedes y allí el sargento se entera del perdón y, recordando las últimas palabras del Gauchito, se dirigió a su casa donde entera que su pequeño hijo está muy grave, con fiebre altísima y el médico lo había desahuciado. Entonces se arrodilla y le pide al Gauchito que interceda ante Dios para salvar la vida de su hijo. Al llegar la madrugada el milagro se había hecho y el niño se había salvado. Entonces el sargento construyó con sus propias manos una cruz con ramas de ñandubay, la cargó sobre sus hombres y la llevó al lugar donde había matado al gauchito. Colocó la cruz, pidió perdón y agradeció. La cruz dio el nombre al cruce de caminos y, con el transcurso del tiempo, se convirtió en un lugar de peregrinación. Leyendas sobre el Gauchito Gil Se cuentan dos historias acerca del paraje donde se levantó el santuario y del deseo del Gauchito de seguir permaneciendo en ese lugar: 1) Con los años era tanta la cantidad de promesantes que iban a visitar al santo y le encendían velas, que el dueño de la estancia sintió temor que le incendiaran el campo y hace llevar el cuerpo al cementerio local. Dicen que este estanciero era un hombre rico, con una familia sana y bien constituida. Pero desde el momento que decide sacar de allí el oratorio comenzó a tener problemas económicos, muere uno de sus hijos de una extraña enfermedad, la hacienda se enferma y los campos se iban secando. Él mismo cae en cama y los médicos no aciertan con el diagnóstico. Un día una mujer que habían llamado para que lo curara le dice que iba a mejorar cuando volviera a traer el oratorio del Gauchito a su lugar. El estanciero construyó un mausoleo junto con una cruz tallada en fina madera en el sitio donde murió y cedió además un amplio espacio. A partir de ese momento todo mejoró para el dueño del campo. El Gauchito siguió enterrado en el cementerio local pero el lugar de su muerte se convirtió en centro de culto. 2) Algunos hechos sorprendentes comenzaron a suceder cuando se asfaltaba la ruta y los ingenieros decidieron que lo más práctico era trazar una línea recta para acortar distancias a pesar que ésta pasaría por encima del oratorio del Gauchito, y por lo tanto, era necesario moverlo. Los operarios dijeron que "no era bueno pasar por arriba de tierra sagrada para los correntinos" pero los empresarios ignoraron esa advertencia. Muchos peones se negaron a cumplir la orden y renunciaron. Cuando estaban cerca de la zona en cuestión las máquinas se negaban a avanzar, ni los operarios, ni los mecánicos ni los jefes lograban ponerla en funcionamiento si la dirección era hacia el santuario. Los operarios comenzaron a desertar porque pensaban que todo era obra del Gauchito que se negaba a que lo sacaran de ese lugar. Ante tantas dificultades deciden respetar el recodo y que el camino haga una curva. Se respeta así el Oratorio y los ingenieros piden perdón y protección para la obra. La imagen del Gauchito Gil Para algunos era un cuatrero, un gaucho alzado, un fugitivo al que le cargaban todos los hechos delictivos sin resolver. Para otros era "Robin Hood", les robaba a los ricos (en especial a los que se aprovechaban de los paisanos) y les daba a los pobres y ayudaba a quien lo necesitara. Era un gaucho justiciero. Hacía lo que muchos no se atrevían a hacer. Era un vengador de sus desgracias. El culto El Santuario principal se encuentra en el cruce de las rutas Nº 123 y 119, a 8 km de la ciudad de Mercedes (antigua Pay-Ubre). Desde lejos se observa el centenar de tacuaras con banderas rojas, el mausoleo con las placas de agradecimiento y una enorme cantidad de ofrendas similares a lo que ocurre en el santuario de Vallecito de la Difunta Correa: muletas, vestidos de novia, juguetes, casas hechas en miniatura, autitos. Estampitas del santo con los pedidos escritos detrás o con expresiones de agradecimiento. Santuario al Gauchito Gil al costado de la ruta. Las tacuaras con banderas coloradas son indicadores de los lugares de culto ubicados a la vera de rutas y caminos. El color rojo es el distintivo del Gauchito Gil que se manifiesta en velas y fundamentalmente en cintas con el pedido o agradecimiento escrito. Es costumbre dejar una cinta atada a las miles de cintas que hay, y se retirar otra ya "bendecida" por el santo que se coloca en la muñeca, en el espejo del auto o en algún lugar privilegiado de la casa para que proteja o ayude. Varios días antes del 8 de enero, fecha del aniversario de su muerte, comienza a congregarse la gente y pasar la noche en carpas. Se improvisan negocios, bailantas la compás del chamamé, kioscos que venden bebidas y recuerdos. Los jinetes se acercan llevando banderas y estandartes en tacuaras para dejar en el lugar, que también se cubre de flores rojas. El cura de Mercedes oficia una Misa por el alma del Gauchito. En el terreno donado por el estanciero se construyó un tinglado donde se acumulan las ofrendas, sitios para encender velas y edificios con baños, duchas, bares y otras comodidades para aquellos que se acercan a orar. Los otros santuarios del Gauchito Gil se levantan principalmente en el litoral aunque su culto se va extendiendo paulatinamente al resto del país como lo certifican los oratorios que existe en los Valles Calchaquíes, Salta y en Ushuaia, Tierra del Fuego. Sus estampas se reparten en los subtes porteños y se venden en las santerías de Buenos Aires y en los negocios de Luján junto a la Virgen. También se agrega su imagen como ofrenda en los santuarios de otros santos populares como la Difunta Correa. Las cintas rojas con su nombre y el pedido de protección para quien la posea, cuelgan de los espejos de cientos automóviles y son atadas en lugares visibles de los comercios. Los lugares elegidos son los cruces de caminos, donde se atan en la rama de un árbol o en una tacuara clavada en tierra las cintas rojas. Son lugares de parada obligada de todo viajante. Los ómnibus y los caminantes se detienen un momento a saludar al Gauchito. En la provincia de Formosa, donde existen oratorios muy próximos, los automovilistas tocan su bocina al pasar. Si esto no se hiciese no contaría con la protección del santo en el resto del viaje y podría ocurrirle una desgracia. Santuario al gauchito Gil en el interior de una vivienda de Curuz'u Cuatia (Corrientes, Argentina) El límite de lo que se le pide al Gauchito lo pone la persona que solicita: salud, dinero, trabajo, amor, en casos que se necesite valor para enfrentar una situación y fundamentalmente protección a los viajeros. "San La Muerte" Lo encontramos predominantemente en la Provincia de Corrientes, y también en El Chaco, Misiones y Formosa. Su objeto es el de conseguir trabajo o de no perderlo; hallar cosas perdidas; obtener el amor de alguien, vengarse de un desaire, de una afrenta, de un mal recibido o por no ser correspondido afectivamente. El culto es obviamente pagano, no existe San La Muerte en ningún Santoral, y no tiene fecha especial de celebración, si bien se suele conmemorar el Viernes Santo y el Día de Todos los Muertos. Este culto como el de SAN CEOMO surgieron a posteriori de la expulsión de los jesuitas de sus misiones en el noreste de la Argentina y Paraguay en 1767, de ellos también derivan el Señor de la Paciencia, El Señor de La Columna o San Ceono que crearon los naturales de la zona ya sin la orientación dogmática de la Compañía de Jesús. Se lo conoce también con los nombres de Señor de la Buena muerte, y Señor La Muerte. El amuleto que lo representa sólo tiene efectividad si se encuentra bendecido por un sacerdote católico, en una muestra de claro sincretismo. Acerca de la utilización del amuleto, José Miranda y Juan Pedemonte señalan que para lograr la bendición su dueño lo lleva escondido en la mano mientras le pide al sacerdote que bendiga una estampita, logrando la bendición de ambas cosas. El paso posterior -agregan- es el de llevar el amuleto durante siete viernes seguidos a otras tantas iglesias. Luego ya se puede utilizar para lograr hacer un "mal" a alguna persona enemiga, a través de oraciones. "Difunta Correa" En el transcurso del año 1835 un criollo de apellido Bustos fue reclutado en una leva para las montoneras de Facundo Quiroga y llevado por la fuerza a La Rioja. Su mujer, María Antonia Deolinda Correa, desesperada porque su esposo iba enfermo, tomó a su hijo y siguió las huellas de la montonera. Luego de mucho andar -cuenta la leyenda- y cuando estaba al borde de sus fuerzas, sedienta y agotada, se dejó caer en la cima de un pequeño cerro. Unos arrieros que pasaron luego por la zona, al ver animales de carroña que revoloteaban se acercaron al cerro y encontraron a la madre muerta y al niño aún con vida, amamantándose de sus pechos. Recogieron al niño, y dieron sepultura a la madre en las proximidades del Cementerio Vallecito, en la cuesta de la sierra Pie de Palo. Al conocerse la historia, comenzó la peregrinación de lugareños hasta la tumba de la "difunta Correa". Con el tiempo se levantó un oratorio en el que la gente acercaba ofrendas. Cuenta Roque Pichetto que "La difusión de sus milagros ya tradicionales se ha extendido por todo San Juan: los poetas y cantores populares le dedican sus coplas y canciones, los hombres de campo le piden protección para sus cosechas, los arrieros, con quienes tiene una deuda, la consideran su protectora, hacen sus peligrosos viajes a través de las serranías y quebradas bajo su amparo, las madres que por su debilidad carecen del necesario alimento para sus pequeñuelos, elevan sus oraciones fervientes a ella para que nutra sus pechos escuálidos" Alfredo Moffat afirma que este mito "constituye uno de los casos más interesantes de las creencias populares, pues constituye un mito ancestral indígena que no pudo ser reinterpretado por la Iglesia Católica debido a que no existe ningún mito equivalente en la cultura occidental cristiana para que pueda ser 're-modelado'. Esto es debido a que la estructura del mito es la sobrevivencia de un niño que mama los pechos de la muerta. Mamar de un cadáver, es decir tomar vida de la muerte, no existe como estructura en la mitología occidental cristiana". "Por ejemplo la PACHAMAMA como el espíritu indio de la madre tierra -agrega Moffat-, ha sido 'remoldeado' o reinterpretado por la Iglesia a través de la figura de la Virgen María y toma los nombres de Virgen del Carmen, del Valle, etc. según la región andina, pero en cambio la Difunta Correa sigue siendo actualmente un santuario pagano". "Rodrigo El Potro Cordobes" Rodrigo Alejandro Bueno había nacido en Córdoba el 25 de mayo de 1973. A los 13 años abandonó la escuela primaria para dedicarse a la música. Admirador de Carlos la Mona Jiménez y de la música cuartetera cordobesa, comenzó como cantante del grupo Mantonegro y a los 17 años se transada a Buenos Aires para seguir con su carrera como solista. Transitó varios géneros musicales: melódico, baladas, salsas hasta que con su disco "Lo mejor del amor" retorna al cuarteto con temas que él mismo componía. Hacia 1997 realizaba numerosas y discretas presentaciones en el circuito de la bailanta cordobesa, vendiendo entre 600 y 1000 placas mensuales. Afiche de una de sus ultimas presentaciones, en el Luna Park La explosión se produjo en Buenos Aires en 1999: la imagen de Rodrigo, como un torbellino, apareció con las tapas de revistas y los programas de televisión. El joven cuartetero batía récords de ventas, sus shows desbordaban de fans (entre ellos 13 presentaciones en el Estadio Luna Park) y sus temas eran cantados por miles de jóvenes. Los medios se ocupaban de sus romances, incentivaban rivalidades con la Mona Jiménez e impulsaban a la madre de Rodrigo, Beatriz Olave, a demostrar sus dotes artísticas. Los periodistas lo seguían en sus vacaciones por Miami, en su visita a Maradona a Cuba y lo reunían con actrices famosas para sesiones de fotos. En sólo ocho meses su vida se transformó radicalmente envolviéndolo en una vorágine de halagos, fama y dinero. En la madrugada del 24 de junio de 2000 cuando regresaba de dar un recital en City Bell, su camioneta chocó contra el guardarrail y volcó en la Autopista La Plata-Buenos Aires. Rodrigo y Fernando Olmedo, hijo del popular cómico, salieron dispedidos del auto y murieron al impactar contra el asfalto. El cantante tenía 27 años. La imagen Rodrigo irradiaba alegría y felicidad: "soy de la universidad de la alegría" solía afirmar. Carismático, loco lindo, desfachatado, era más imagen que canto. Admitía no ser un buen cantante pero se reconocía como un buen intérprete de sus canciones. Se diferenciaba notablemente del aspecto del resto de los cantantes bailanteros: prefería usar el pelo corto teñido de color celeste turquesa, vestir jeans y botas tejanas. Exhibía su cuerpo (cuidado en el gimnasio), tatuajes y un rosario alrededor del cuello. Miles de peregrinos levantaron un improvisado santuario en el lugar del accidente Diario Clarin del 2 de junio del 2000 Santuario El césped, al costado del lugar del accidente en el km 26 de la Autopista La Plata-Buenos Aires, se convirtió en un santuario. Una gran cruz con su nombre acompañada de más de treinta cruces de diversos tamaños, cientos de cartas, carteles, banderas, botellas y latas llenas de cerveza, velas rojas y blancas, instrumentos musicales y cajitas de compaqs y cassettes, son las primeras manifestaciones del culto que se inicia. Los seguidores llegan a cualquier hora, en auto, a pie, en bicicleta y en combis que anuncian con carteles "vamos al Santuario de Rodrigo". Hay gente que quiere besar el asfalto y cruzan peligrosamente la ruta. El intendente de Berazategui dispuso hacer un monolito recordatorio al que se sumará un escenario -estilo anfiteatro- donde se harán recitales. Estará ubicado a 400 m de la autopista al que se accederá por un camino colector sin pagar peaje. Será una obra en hormigón armado celeste (color de la camiseta de su equipo de fútbol Belgrano de Córdoba), tendrá una estrella calada, una placa recordatoria y un receptáculo con vidrios blindados que guardará alguna pertenencia que dará la familia de Rodrigo. También el intendente decidió donar un lugar para hacer un museo. Fans de Rodrigo a la altura del kilometro 26 de la autopista La Plata- Buenos Aires Camino al cielo La muerte de Rodrigo y el nacimiento de un nuevo santo popular fueron simultáneos. El camino fue abierto por Gilda, camino en el que transitan los "elegidos por Dios", los "ídolos cuya misión divina es traer alegría a la tierra" y que Dios se los lleva jóvenes para que en el cielo se transformen en Angeles Protectores. Este es el sentimiento de la gente que movida por legítimo dolor y por necesidad de consuelo se acercan al Santuario de Rodrigo con pedidos fundamentalmente de trabajo y salud. La maquinaria comercial tuvo la misma celeridad: la discográfica sacó a la venta "Un largo camino al cielo", los medios televisivos obtuvieron ratings impensados exhibiendo peleas entre familiares, entre ex-novias, entre conocidos abogados. Se realizan programas especiales especulando sobre la existencia de conspiraciones secretas para silenciarlo, sobre el destino de su patrimonio, sobre la continuación del conjunto. Las fotocopias de las primeras hojas del documento de identidad de Rodrigo se venden por $5.- y existen ofrecimientos al dueño del restaurante donde el cantante cenó por ultima vez, para comprarle la silla que empleara en esa ocasión. Rodrigo marca el nacimiento de un nuevo santo, popular y mediático. "Gilda" Miriam Alejandra Bianchi nació el 11 de octubre de 1961 en el barrio de Devoto, Buenos Aires. El sueño de su madre era ponerle Gilda en homenaje al personaje de Rita Hayworth en la famosa película, pero no fue posible. A pesar de esto, con ese nombre se la llamó en el hogar y luego terminó siendo su nombre artístico. Cuando tenía diez años su padre enferma, muriendo siete años más tarde. Su madre toma alumnos particulares para sobrellevar los problemas económicos. Gilda se casó a los dieciocho años y tuvo dos hijos (una nena y un varón). Si bien su vocación original era ser pediatra, se resolvió por el magisterio y a los pocos años ya era maestra de un colegio católico. Preparaba todas las fiestas o festivales y cantaba en el escenario. Cuando estaba por cumplir 27 años, se encuentra casualmente con Toti Giménez, un amigo de la infancia quien en ese momento estaba tocando con Ricky Maravilla. Gilda lo invitó a escucharla cantar en algunos de los festivales de la escuela y él quedando fascinado con una parodia de música de bailanta que realizó con los alumnos. Giménez le propone cultivar el género, grabaron algunas canciones e inicia su carrera en la música tropical. Se divorció de su marido y comienza una relación personal y profesional con Toti Giménez. La rectora del colegio donde trabajaba la hace dejar su puesto y así pasa definitivamente de maestra jardinera a cantante. En 1996, año de su muerte, actuaba haciendo giras por todo el país y había actuado en Bolivia y Perú. Cada uno de sus shows convocaba multitudes que la veneraban cada vez más. Gilda despertaba en sus seguidores mucho más que admiración, por su carisma la gente la quería tocar. Le acercaban bebés para que los curara o se hacía tocar para conseguir trabajo, a pesar de esto Gilda renegaba de sus supuestos "poderes" pero no se negaba a la gente. Unos días antes del fatídico viaje había cambiado la letra de "No es mi despedida" que terminaría por convertirse casi en un himno para sus fans quienes sostienen que "es como si hubiera tenido una premonición". El 7 de septiembre de 1996 se trasladaba en un micro a Chajarí, un pueblito de la provincia de Entre Ríos, con ella viajaban su madre, sus dos hijos, su pareja y sus músicos. En el kilómetro 129 de la "ruta de la muerte", el micro choca de frente contra un camión de la empresa brasileña Interpress. Hubo siete muertos, entre ellos Gilda, su madre y su hija. En marzo de 2000, el conductor fue considerado responsable y condenado a prisión. El primer "milagro" Una gran multitud de fans se congregó en el cementerio para darle el último adiós. Cuando Toti Giménez salió del coma y se enteró de la muerte de Gilda, recordó que ella haba cambiado la letra de una canción de su próximo disco. Llamó a su representante y lo mandó al lugar del accidente a buscar un cassette dónde Gilda había grabado los cambios en forma casera. Y, según Giménez, el "primer milagro" se produjo: el cassette estaba al lado de la banquina. Fue procesado con moderna tecnología sirvió para editar el disco "Entre el cielo y la tierra". Gilda había grabado tres discos pero hasta ese momento no había vendido más que 38.000 copias. Con "Corazón Valiente" alcanza los 240.000. El culto Actualmente miles de devotos se movilizan a pedirle ayuda tanto a su tumba en el primer piso, galería 24 del Cementerio de la Chacarita como hasta el Santuario levantado en Paranacito, llevándole ositos, cartas de amor, flores, cintas, dibujos, prendas, escarpines, ramos de novia y rosarios, etc. En la provincia de Tucumán, una calle de un barrio lleva su nombre, y también un barrio en el partido de Ensenada, Buenos Aires. En el kilómetro 129 de la ruta 12, lugar dónde sucedió el accidente, alguien colocó una cruz de madera y comenzaron a llevar flores. Con el tiempo colocaron un monolito blanco que indicaba el lugar exacto de la tragedia. Desde ese momento comenzó la constante peregrinación de sus devotos. Tres cruces custodiaban la entrada y en un cartel puede leerse una frase de Oscar Wilde: "Las grandes obras las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las disfrutan los sagrados cuerdos y las critican los inútiles crónicos." Al cumplirse un año de su desaparición, sus fans le rindieron tributo levantando un altar en el lugar del accidente, al costado de la ruta. Un camino de lajas llevaba hacia el altar, protegido por un tinglado. Una vez adentro, en un sitial de honor, podían verse varias fotos de Gilda en diferentes tomas, una imagen de la Virgen de Luján, otra de la Virgen del Rosario y de San Cayetano y, también, la Difunta Correa, además de rosarios y estampitas. Desde los más variados objetos hasta decenas de flores y cartas - unas agradeciendo, otras pidiendo- se encontraban por todos lados. Pañuelos, velas, cintas de colores atadas a las barras que sostienen el techo, chapas de automóviles, un volante. Rizos, anillos, fotos, medallitas, dibujitos, muletas, audífonos, anteojos con impresionante aumento, fotos de cientos de rostros anónimos, muñecos, ositos, bicicletas, triciclos... Tiempo después, esta primera construcción fue reemplazada por una habitación donde las ofrendas se multiplicaron indefinidamente. En su tumba del cementerio de la Chacarita pueden verse decenas de cartas pegadas en las paredes del nicho en que descansan sus restos y sus fieles hacen guardia permanente. Paranacito. El ómnibus en que viajaba Gilda y su familia aún se conserva en el lugar. Para todos aquellos que se acercan a Paranacito o la Chacarita, Gilda tiene poderes que los confortan y ayudan a vivir. Un libro dedicado a ella, contiene oraciones y rituales para dirigirse a Gilda y solicitarle ayuda. Oraciones para solucionar conflictos, para pedir protección, para perder el miedo, para pedir trabajo, para lograr paz y armonía, para los que se sienten solos, para el amor, para la salud, y para agradecer una ayuda recibida. Los rituales son con velas y para eso se indica el significado de los colores. Se describen los pasos de los rituales para el amor, para recibir trabajo y dinero, para la felicidad, para revertir la mala suerte, para protegerse del mal y la envidia, para la salud, y otros. En el primer aniversario de su muerte, en la Plaza Miserere, en la ciudad de Buenos Aires, hubo una multitudinaria suelta de globos en su memoria (más de 10.000 personas). Para rendirle homenaje se organizó un espectáculo en el teatro Astros, y se armó el "Museo de Gilda" que en principio se exhibió en dicho lugar. Después de varios meses de investigación, y de consultas con amigos, se seleccionaron los elementos que sus seguidores podrán ver: El vestido de gasa azul que usó para la foto de la tapa de uno de sus discos, sus aros preferidos, su reloj, manuscritos de las letras de sus canciones, cartas. Fotos de infancia, de su actuación como maestra, fiestas de sus hijos. Material gráfico de su carrera como cantante, y otros recuerdos. La idea fue que se mostrara en el teatro Astros, y hasta que encuentre un lugar permanente, que sea una muestra itinerante por distintas localidades del país. Fuente:http://www.cuco.com.ar Espero que les guste!!

Hace tiempo que me vengo preguntando qué diferencia hay entre los huevos blancos y los colorados ¿por qué el huevo blanco resulta más económico? He aquí algunas explicaciones… El color de los huevos depende de la raza del ave. La diferencia en el precio puede deberse a que la gallina que pone huevos blancos es más chica y come menos, por lo tanto entran más gallinas de estas en el gallinero y además se gasta menos en mantenerlas. Además, la calidad de la cáscara de los huevos rojos o marrones es superior a la de los blancos. A nivel nutricional se puede decir que ambas variedades son equivalentes, el color no determina su calidad. La intensidad rubia de la yema del huevo puede variar en función de la dieta de la gallina. Cuantos más pigmentos anaranjados contenga el grano con que se las alimenta, más anaranjada saldrá la yema. Por ejemplo, una dieta de maíz amarillo y alfalfa genera huevos de yema más oscura que otra de trigo o cebada. Un truco «campestre» para colorear las yemas de los huevos consiste a menudo en añadir margaritas a la dieta de las ponedoras. Los colorantes artificiales están prohibidos por la ley. Cuidado con el huevo... Los huevos son la fuente más frecuente de salmonelosis, la causa suele estar en restos de excremento de gallina que puedan quedar adheridos a la cáscara, si entran en contacto con el interior y si se toman en crudo. El peor error que se puede cometer es lavar un huevo y guardarlo varios días para comerlo. Esto permite la entrada de gérmenes, que contaminarán el alimento y, posiblemente, afectarán la salud del comensal. La mayoría de las empresas productoras de alimentos procesados, como las mayonesas, no usan los huevos más frescos. Siempre son usados huevos frescos para el consumo directo y los que tienen un poco más de días, para la industria. Cómo comprobar si está bueno... Para saber si un huevo está bueno o no, en un vaso lleno de agua, hay que agregar un puñado de sal y remover, después meter el huevo, si se hunde, está fresco, si se pone a medio vaso tiene unos días, pero si flota, hay que tirarlo. Esta prueba se basa, en una estructura interna del huevo, llamada cámara de aire. Esta cámara, al pasar los días, se llena de aire, y permite la flotabilidad del huevo. Fuente:
"El Gauchito Gil" Antonio Mamerto Gil Nuñez, más conocido como "El Gauchito Gil" o como "Curuzú Gil" (del guaraní curuzú=cruz) es quizás uno de los más importantes representantes de lo que Marta De Paris denomina Santoral Profano Correntino (1988). Desde hace más de cien años tiene vigencia en su provincia, pero en los últimos años ha trascendido primero al litoral en especial Misiones y Formosa y luego al resto del país. Comprobamos la existencia de lugares de culto desde Salta a Ushuaia. La Historia Existen diferentes versiones acerca de la época y el motivo de su muerte. Se sabe que fue durante el siglo XIX, algunos sitúan estos hechos en 1890, para otros ocurrieron entre 1840 y 1848. Todos coinciden que su muerte aconteció el 8 de enero, que ocurrió en medio de las constantes luchas fratricidas entre los Liberales (o Celestes) y los Autonomistas (o Colorados), que el Gauchito era inocente y que fue muerto injustamente. Era oriundo de la zona de Pay-Ubre, hoy Mercedes, Corrientes. Había sido tomado prisionero por el Coronel Zalazar acusado injustamente de desertor y cobarde. Fue trasladado a Mercedes y de allí sería enviado a Goya donde se encontraban los tribunales. Era sabido que los prisioneros que tenían ese destino jamás llegaban a Goya, siempre "habían intentado escapar en el camino, se producía un tiroteo y el preso irremediablemente moría". El pueblo se entera de la prisión de Gil y se moviliza buscando apoyo en el Coronel Velázquez, quien junta una serie de firmas y se presenta ante Zalazar para interceder. Este hace una nota dejando al Gauchito en libertad que fue remitida a Mercedes pero ya había sido llevado hacia los tribunales. estampita con oracion al gauchito Gil La tropa integrada por el prisionero, un sargento y tres soldados se detiene en un cruce de caminos. El Gauchito sabía que lo iban a ajusticiar y le dice al sargento: "no me matés porque la orden de perdón viene en camino" a lo que el soldado replica "De esta no te salvás". Antonio Gil le responde que sabía que finalmente lo iban a degollar pero que cuando el regresara a Mercedes le iban a informar que su hijo se estaba muriendo y como él iba a derramar sangre inocente que lo invocara para que él intercediera ante Dios por la vida de su hijo. Era sabido que la sangre de inocentes servía para hacer milagros. El sargento se burló y lo ejecutó. Con respecto a la forma de morir existen varias versiones: 1) Lo ataron a un poste o un árbol y le dispararon con armas de fuego pero ninguna de esas balas entró en el cuerpo ya que la creencia popular dice que quien lleva el amuleto de San la Muerte no le entran las balas y se supone que el Gauchito era devoto del "Santito". Entonces el sargento ordenó que le colgaran de los pies y allí lo degolló. 2) Murió luego de varios intentos de disparos con armas, porque una bala finalmente entró en el corazón. 3) Fue colgado de un algarrobo, cabeza abajo y luego degollado, porque tenía el poder de hipnotizar a las personas "con sólo mirarlas a los ojos". La partida volvió a Mercedes y allí el sargento se entera del perdón y, recordando las últimas palabras del Gauchito, se dirigió a su casa donde entera que su pequeño hijo está muy grave, con fiebre altísima y el médico lo había desahuciado. Entonces se arrodilla y le pide al Gauchito que interceda ante Dios para salvar la vida de su hijo. Al llegar la madrugada el milagro se había hecho y el niño se había salvado. Entonces el sargento construyó con sus propias manos una cruz con ramas de ñandubay, la cargó sobre sus hombres y la llevó al lugar donde había matado al gauchito. Colocó la cruz, pidió perdón y agradeció. La cruz dio el nombre al cruce de caminos y, con el transcurso del tiempo, se convirtió en un lugar de peregrinación. Leyendas sobre el Gauchito Gil Se cuentan dos historias acerca del paraje donde se levantó el santuario y del deseo del Gauchito de seguir permaneciendo en ese lugar: 1) Con los años era tanta la cantidad de promesantes que iban a visitar al santo y le encendían velas, que el dueño de la estancia sintió temor que le incendiaran el campo y hace llevar el cuerpo al cementerio local. Dicen que este estanciero era un hombre rico, con una familia sana y bien constituida. Pero desde el momento que decide sacar de allí el oratorio comenzó a tener problemas económicos, muere uno de sus hijos de una extraña enfermedad, la hacienda se enferma y los campos se iban secando. Él mismo cae en cama y los médicos no aciertan con el diagnóstico. Un día una mujer que habían llamado para que lo curara le dice que iba a mejorar cuando volviera a traer el oratorio del Gauchito a su lugar. El estanciero construyó un mausoleo junto con una cruz tallada en fina madera en el sitio donde murió y cedió además un amplio espacio. A partir de ese momento todo mejoró para el dueño del campo. El Gauchito siguió enterrado en el cementerio local pero el lugar de su muerte se convirtió en centro de culto. 2) Algunos hechos sorprendentes comenzaron a suceder cuando se asfaltaba la ruta y los ingenieros decidieron que lo más práctico era trazar una línea recta para acortar distancias a pesar que ésta pasaría por encima del oratorio del Gauchito, y por lo tanto, era necesario moverlo. Los operarios dijeron que "no era bueno pasar por arriba de tierra sagrada para los correntinos" pero los empresarios ignoraron esa advertencia. Muchos peones se negaron a cumplir la orden y renunciaron. Cuando estaban cerca de la zona en cuestión las máquinas se negaban a avanzar, ni los operarios, ni los mecánicos ni los jefes lograban ponerla en funcionamiento si la dirección era hacia el santuario. Los operarios comenzaron a desertar porque pensaban que todo era obra del Gauchito que se negaba a que lo sacaran de ese lugar. Ante tantas dificultades deciden respetar el recodo y que el camino haga una curva. Se respeta así el Oratorio y los ingenieros piden perdón y protección para la obra. La imagen del Gauchito Gil Para algunos era un cuatrero, un gaucho alzado, un fugitivo al que le cargaban todos los hechos delictivos sin resolver. Para otros era "Robin Hood", les robaba a los ricos (en especial a los que se aprovechaban de los paisanos) y les daba a los pobres y ayudaba a quien lo necesitara. Era un gaucho justiciero. Hacía lo que muchos no se atrevían a hacer. Era un vengador de sus desgracias. El culto El Santuario principal se encuentra en el cruce de las rutas Nº 123 y 119, a 8 km de la ciudad de Mercedes (antigua Pay-Ubre). Desde lejos se observa el centenar de tacuaras con banderas rojas, el mausoleo con las placas de agradecimiento y una enorme cantidad de ofrendas similares a lo que ocurre en el santuario de Vallecito de la Difunta Correa: muletas, vestidos de novia, juguetes, casas hechas en miniatura, autitos. Estampitas del santo con los pedidos escritos detrás o con expresiones de agradecimiento. Santuario al Gauchito Gil al costado de la ruta. Las tacuaras con banderas coloradas son indicadores de los lugares de culto ubicados a la vera de rutas y caminos. El color rojo es el distintivo del Gauchito Gil que se manifiesta en velas y fundamentalmente en cintas con el pedido o agradecimiento escrito. Es costumbre dejar una cinta atada a las miles de cintas que hay, y se retirar otra ya "bendecida" por el santo que se coloca en la muñeca, en el espejo del auto o en algún lugar privilegiado de la casa para que proteja o ayude. Varios días antes del 8 de enero, fecha del aniversario de su muerte, comienza a congregarse la gente y pasar la noche en carpas. Se improvisan negocios, bailantas la compás del chamamé, kioscos que venden bebidas y recuerdos. Los jinetes se acercan llevando banderas y estandartes en tacuaras para dejar en el lugar, que también se cubre de flores rojas. El cura de Mercedes oficia una Misa por el alma del Gauchito. En el terreno donado por el estanciero se construyó un tinglado donde se acumulan las ofrendas, sitios para encender velas y edificios con baños, duchas, bares y otras comodidades para aquellos que se acercan a orar. Los otros santuarios del Gauchito Gil se levantan principalmente en el litoral aunque su culto se va extendiendo paulatinamente al resto del país como lo certifican los oratorios que existe en los Valles Calchaquíes, Salta y en Ushuaia, Tierra del Fuego. Sus estampas se reparten en los subtes porteños y se venden en las santerías de Buenos Aires y en los negocios de Luján junto a la Virgen. También se agrega su imagen como ofrenda en los santuarios de otros santos populares como la Difunta Correa. Las cintas rojas con su nombre y el pedido de protección para quien la posea, cuelgan de los espejos de cientos automóviles y son atadas en lugares visibles de los comercios. Los lugares elegidos son los cruces de caminos, donde se atan en la rama de un árbol o en una tacuara clavada en tierra las cintas rojas. Son lugares de parada obligada de todo viajante. Los ómnibus y los caminantes se detienen un momento a saludar al Gauchito. En la provincia de Formosa, donde existen oratorios muy próximos, los automovilistas tocan su bocina al pasar. Si esto no se hiciese no contaría con la protección del santo en el resto del viaje y podría ocurrirle una desgracia. Santuario al gauchito Gil en el interior de una vivienda de Curuz'u Cuatia (Corrientes, Argentina) El límite de lo que se le pide al Gauchito lo pone la persona que solicita: salud, dinero, trabajo, amor, en casos que se necesite valor para enfrentar una situación y fundamentalmente protección a los viajeros. "San La Muerte" Lo encontramos predominantemente en la Provincia de Corrientes, y también en El Chaco, Misiones y Formosa. Su objeto es el de conseguir trabajo o de no perderlo; hallar cosas perdidas; obtener el amor de alguien, vengarse de un desaire, de una afrenta, de un mal recibido o por no ser correspondido afectivamente. El culto es obviamente pagano, no existe San La Muerte en ningún Santoral, y no tiene fecha especial de celebración, si bien se suele conmemorar el Viernes Santo y el Día de Todos los Muertos. Este culto como el de SAN CEOMO surgieron a posteriori de la expulsión de los jesuitas de sus misiones en el noreste de la Argentina y Paraguay en 1767, de ellos también derivan el Señor de la Paciencia, El Señor de La Columna o San Ceono que crearon los naturales de la zona ya sin la orientación dogmática de la Compañía de Jesús. Se lo conoce también con los nombres de Señor de la Buena muerte, y Señor La Muerte. El amuleto que lo representa sólo tiene efectividad si se encuentra bendecido por un sacerdote católico, en una muestra de claro sincretismo. Acerca de la utilización del amuleto, José Miranda y Juan Pedemonte señalan que para lograr la bendición su dueño lo lleva escondido en la mano mientras le pide al sacerdote que bendiga una estampita, logrando la bendición de ambas cosas. El paso posterior -agregan- es el de llevar el amuleto durante siete viernes seguidos a otras tantas iglesias. Luego ya se puede utilizar para lograr hacer un "mal" a alguna persona enemiga, a través de oraciones. "Difunta Correa" En el transcurso del año 1835 un criollo de apellido Bustos fue reclutado en una leva para las montoneras de Facundo Quiroga y llevado por la fuerza a La Rioja. Su mujer, María Antonia Deolinda Correa, desesperada porque su esposo iba enfermo, tomó a su hijo y siguió las huellas de la montonera. Luego de mucho andar -cuenta la leyenda- y cuando estaba al borde de sus fuerzas, sedienta y agotada, se dejó caer en la cima de un pequeño cerro. Unos arrieros que pasaron luego por la zona, al ver animales de carroña que revoloteaban se acercaron al cerro y encontraron a la madre muerta y al niño aún con vida, amamantándose de sus pechos. Recogieron al niño, y dieron sepultura a la madre en las proximidades del Cementerio Vallecito, en la cuesta de la sierra Pie de Palo. Al conocerse la historia, comenzó la peregrinación de lugareños hasta la tumba de la "difunta Correa". Con el tiempo se levantó un oratorio en el que la gente acercaba ofrendas. Cuenta Roque Pichetto que "La difusión de sus milagros ya tradicionales se ha extendido por todo San Juan: los poetas y cantores populares le dedican sus coplas y canciones, los hombres de campo le piden protección para sus cosechas, los arrieros, con quienes tiene una deuda, la consideran su protectora, hacen sus peligrosos viajes a través de las serranías y quebradas bajo su amparo, las madres que por su debilidad carecen del necesario alimento para sus pequeñuelos, elevan sus oraciones fervientes a ella para que nutra sus pechos escuálidos" Alfredo Moffat afirma que este mito "constituye uno de los casos más interesantes de las creencias populares, pues constituye un mito ancestral indígena que no pudo ser reinterpretado por la Iglesia Católica debido a que no existe ningún mito equivalente en la cultura occidental cristiana para que pueda ser 're-modelado'. Esto es debido a que la estructura del mito es la sobrevivencia de un niño que mama los pechos de la muerta. Mamar de un cadáver, es decir tomar vida de la muerte, no existe como estructura en la mitología occidental cristiana". "Por ejemplo la PACHAMAMA como el espíritu indio de la madre tierra -agrega Moffat-, ha sido 'remoldeado' o reinterpretado por la Iglesia a través de la figura de la Virgen María y toma los nombres de Virgen del Carmen, del Valle, etc. según la región andina, pero en cambio la Difunta Correa sigue siendo actualmente un santuario pagano". "Rodrigo El Potro Cordobes" Rodrigo Alejandro Bueno había nacido en Córdoba el 25 de mayo de 1973. A los 13 años abandonó la escuela primaria para dedicarse a la música. Admirador de Carlos la Mona Jiménez y de la música cuartetera cordobesa, comenzó como cantante del grupo Mantonegro y a los 17 años se transada a Buenos Aires para seguir con su carrera como solista. Transitó varios géneros musicales: melódico, baladas, salsas hasta que con su disco "Lo mejor del amor" retorna al cuarteto con temas que él mismo componía. Hacia 1997 realizaba numerosas y discretas presentaciones en el circuito de la bailanta cordobesa, vendiendo entre 600 y 1000 placas mensuales. Afiche de una de sus ultimas presentaciones, en el Luna Park La explosión se produjo en Buenos Aires en 1999: la imagen de Rodrigo, como un torbellino, apareció con las tapas de revistas y los programas de televisión. El joven cuartetero batía récords de ventas, sus shows desbordaban de fans (entre ellos 13 presentaciones en el Estadio Luna Park) y sus temas eran cantados por miles de jóvenes. Los medios se ocupaban de sus romances, incentivaban rivalidades con la Mona Jiménez e impulsaban a la madre de Rodrigo, Beatriz Olave, a demostrar sus dotes artísticas. Los periodistas lo seguían en sus vacaciones por Miami, en su visita a Maradona a Cuba y lo reunían con actrices famosas para sesiones de fotos. En sólo ocho meses su vida se transformó radicalmente envolviéndolo en una vorágine de halagos, fama y dinero. En la madrugada del 24 de junio de 2000 cuando regresaba de dar un recital en City Bell, su camioneta chocó contra el guardarrail y volcó en la Autopista La Plata-Buenos Aires. Rodrigo y Fernando Olmedo, hijo del popular cómico, salieron dispedidos del auto y murieron al impactar contra el asfalto. El cantante tenía 27 años. La imagen Rodrigo irradiaba alegría y felicidad: "soy de la universidad de la alegría" solía afirmar. Carismático, loco lindo, desfachatado, era más imagen que canto. Admitía no ser un buen cantante pero se reconocía como un buen intérprete de sus canciones. Se diferenciaba notablemente del aspecto del resto de los cantantes bailanteros: prefería usar el pelo corto teñido de color celeste turquesa, vestir jeans y botas tejanas. Exhibía su cuerpo (cuidado en el gimnasio), tatuajes y un rosario alrededor del cuello. Miles de peregrinos levantaron un improvisado santuario en el lugar del accidente Diario Clarin del 2 de junio del 2000 Santuario El césped, al costado del lugar del accidente en el km 26 de la Autopista La Plata-Buenos Aires, se convirtió en un santuario. Una gran cruz con su nombre acompañada de más de treinta cruces de diversos tamaños, cientos de cartas, carteles, banderas, botellas y latas llenas de cerveza, velas rojas y blancas, instrumentos musicales y cajitas de compaqs y cassettes, son las primeras manifestaciones del culto que se inicia. Los seguidores llegan a cualquier hora, en auto, a pie, en bicicleta y en combis que anuncian con carteles "vamos al Santuario de Rodrigo". Hay gente que quiere besar el asfalto y cruzan peligrosamente la ruta. El intendente de Berazategui dispuso hacer un monolito recordatorio al que se sumará un escenario -estilo anfiteatro- donde se harán recitales. Estará ubicado a 400 m de la autopista al que se accederá por un camino colector sin pagar peaje. Será una obra en hormigón armado celeste (color de la camiseta de su equipo de fútbol Belgrano de Córdoba), tendrá una estrella calada, una placa recordatoria y un receptáculo con vidrios blindados que guardará alguna pertenencia que dará la familia de Rodrigo. También el intendente decidió donar un lugar para hacer un museo. Fans de Rodrigo a la altura del kilometro 26 de la autopista La Plata- Buenos Aires Camino al cielo La muerte de Rodrigo y el nacimiento de un nuevo santo popular fueron simultáneos. El camino fue abierto por Gilda, camino en el que transitan los "elegidos por Dios", los "ídolos cuya misión divina es traer alegría a la tierra" y que Dios se los lleva jóvenes para que en el cielo se transformen en Angeles Protectores. Este es el sentimiento de la gente que movida por legítimo dolor y por necesidad de consuelo se acercan al Santuario de Rodrigo con pedidos fundamentalmente de trabajo y salud. La maquinaria comercial tuvo la misma celeridad: la discográfica sacó a la venta "Un largo camino al cielo", los medios televisivos obtuvieron ratings impensados exhibiendo peleas entre familiares, entre ex-novias, entre conocidos abogados. Se realizan programas especiales especulando sobre la existencia de conspiraciones secretas para silenciarlo, sobre el destino de su patrimonio, sobre la continuación del conjunto. Las fotocopias de las primeras hojas del documento de identidad de Rodrigo se venden por $5.- y existen ofrecimientos al dueño del restaurante donde el cantante cenó por ultima vez, para comprarle la silla que empleara en esa ocasión. Rodrigo marca el nacimiento de un nuevo santo, popular y mediático. "Gilda" Miriam Alejandra Bianchi nació el 11 de octubre de 1961 en el barrio de Devoto, Buenos Aires. El sueño de su madre era ponerle Gilda en homenaje al personaje de Rita Hayworth en la famosa película, pero no fue posible. A pesar de esto, con ese nombre se la llamó en el hogar y luego terminó siendo su nombre artístico. Cuando tenía diez años su padre enferma, muriendo siete años más tarde. Su madre toma alumnos particulares para sobrellevar los problemas económicos. Gilda se casó a los dieciocho años y tuvo dos hijos (una nena y un varón). Si bien su vocación original era ser pediatra, se resolvió por el magisterio y a los pocos años ya era maestra de un colegio católico. Preparaba todas las fiestas o festivales y cantaba en el escenario. Cuando estaba por cumplir 27 años, se encuentra casualmente con Toti Giménez, un amigo de la infancia quien en ese momento estaba tocando con Ricky Maravilla. Gilda lo invitó a escucharla cantar en algunos de los festivales de la escuela y él quedando fascinado con una parodia de música de bailanta que realizó con los alumnos. Giménez le propone cultivar el género, grabaron algunas canciones e inicia su carrera en la música tropical. Se divorció de su marido y comienza una relación personal y profesional con Toti Giménez. La rectora del colegio donde trabajaba la hace dejar su puesto y así pasa definitivamente de maestra jardinera a cantante. En 1996, año de su muerte, actuaba haciendo giras por todo el país y había actuado en Bolivia y Perú. Cada uno de sus shows convocaba multitudes que la veneraban cada vez más. Gilda despertaba en sus seguidores mucho más que admiración, por su carisma la gente la quería tocar. Le acercaban bebés para que los curara o se hacía tocar para conseguir trabajo, a pesar de esto Gilda renegaba de sus supuestos "poderes" pero no se negaba a la gente. Unos días antes del fatídico viaje había cambiado la letra de "No es mi despedida" que terminaría por convertirse casi en un himno para sus fans quienes sostienen que "es como si hubiera tenido una premonición". El 7 de septiembre de 1996 se trasladaba en un micro a Chajarí, un pueblito de la provincia de Entre Ríos, con ella viajaban su madre, sus dos hijos, su pareja y sus músicos. En el kilómetro 129 de la "ruta de la muerte", el micro choca de frente contra un camión de la empresa brasileña Interpress. Hubo siete muertos, entre ellos Gilda, su madre y su hija. En marzo de 2000, el conductor fue considerado responsable y condenado a prisión. El primer "milagro" Una gran multitud de fans se congregó en el cementerio para darle el último adiós. Cuando Toti Giménez salió del coma y se enteró de la muerte de Gilda, recordó que ella haba cambiado la letra de una canción de su próximo disco. Llamó a su representante y lo mandó al lugar del accidente a buscar un cassette dónde Gilda había grabado los cambios en forma casera. Y, según Giménez, el "primer milagro" se produjo: el cassette estaba al lado de la banquina. Fue procesado con moderna tecnología sirvió para editar el disco "Entre el cielo y la tierra". Gilda había grabado tres discos pero hasta ese momento no había vendido más que 38.000 copias. Con "Corazón Valiente" alcanza los 240.000. El culto Actualmente miles de devotos se movilizan a pedirle ayuda tanto a su tumba en el primer piso, galería 24 del Cementerio de la Chacarita como hasta el Santuario levantado en Paranacito, llevándole ositos, cartas de amor, flores, cintas, dibujos, prendas, escarpines, ramos de novia y rosarios, etc. En la provincia de Tucumán, una calle de un barrio lleva su nombre, y también un barrio en el partido de Ensenada, Buenos Aires. En el kilómetro 129 de la ruta 12, lugar dónde sucedió el accidente, alguien colocó una cruz de madera y comenzaron a llevar flores. Con el tiempo colocaron un monolito blanco que indicaba el lugar exacto de la tragedia. Desde ese momento comenzó la constante peregrinación de sus devotos. Tres cruces custodiaban la entrada y en un cartel puede leerse una frase de Oscar Wilde: "Las grandes obras las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las disfrutan los sagrados cuerdos y las critican los inútiles crónicos." Al cumplirse un año de su desaparición, sus fans le rindieron tributo levantando un altar en el lugar del accidente, al costado de la ruta. Un camino de lajas llevaba hacia el altar, protegido por un tinglado. Una vez adentro, en un sitial de honor, podían verse varias fotos de Gilda en diferentes tomas, una imagen de la Virgen de Luján, otra de la Virgen del Rosario y de San Cayetano y, también, la Difunta Correa, además de rosarios y estampitas. Desde los más variados objetos hasta decenas de flores y cartas - unas agradeciendo, otras pidiendo- se encontraban por todos lados. Pañuelos, velas, cintas de colores atadas a las barras que sostienen el techo, chapas de automóviles, un volante. Rizos, anillos, fotos, medallitas, dibujitos, muletas, audífonos, anteojos con impresionante aumento, fotos de cientos de rostros anónimos, muñecos, ositos, bicicletas, triciclos... Tiempo después, esta primera construcción fue reemplazada por una habitación donde las ofrendas se multiplicaron indefinidamente. En su tumba del cementerio de la Chacarita pueden verse decenas de cartas pegadas en las paredes del nicho en que descansan sus restos y sus fieles hacen guardia permanente. Paranacito. El ómnibus en que viajaba Gilda y su familia aún se conserva en el lugar. Para todos aquellos que se acercan a Paranacito o la Chacarita, Gilda tiene poderes que los confortan y ayudan a vivir. Un libro dedicado a ella, contiene oraciones y rituales para dirigirse a Gilda y solicitarle ayuda. Oraciones para solucionar conflictos, para pedir protección, para perder el miedo, para pedir trabajo, para lograr paz y armonía, para los que se sienten solos, para el amor, para la salud, y para agradecer una ayuda recibida. Los rituales son con velas y para eso se indica el significado de los colores. Se describen los pasos de los rituales para el amor, para recibir trabajo y dinero, para la felicidad, para revertir la mala suerte, para protegerse del mal y la envidia, para la salud, y otros. En el primer aniversario de su muerte, en la Plaza Miserere, en la ciudad de Buenos Aires, hubo una multitudinaria suelta de globos en su memoria (más de 10.000 personas). Para rendirle homenaje se organizó un espectáculo en el teatro Astros, y se armó el "Museo de Gilda" que en principio se exhibió en dicho lugar. Después de varios meses de investigación, y de consultas con amigos, se seleccionaron los elementos que sus seguidores podrán ver: El vestido de gasa azul que usó para la foto de la tapa de uno de sus discos, sus aros preferidos, su reloj, manuscritos de las letras de sus canciones, cartas. Fotos de infancia, de su actuación como maestra, fiestas de sus hijos. Material gráfico de su carrera como cantante, y otros recuerdos. La idea fue que se mostrara en el teatro Astros, y hasta que encuentre un lugar permanente, que sea una muestra itinerante por distintas localidades del país. Fuente:http://www.cuco.com.ar Espero que les guste!!