JustinRiBer
Usuario (Argentina)
Call of Duty: World at War Yo estaba manejando al trabajo un día, cuando me di cuenta de una venta de garaje de videos juegos antiguos. Tenia un par de dólares, así que pensé ¿por qué no?. Inmediatamente me topé con una copia de Call of Duty World At War. Cuando fui a comprar el juego, el hombre que lo vendía me dijo que si no funcionaba que podía devolverlo, ya que un cliente anterior lo había devuelto furioso, quejándose de que funcionaba mal. Después del trabajo, llegué a casa a jugar el juego finalmente. Lo puse y ocurrió algo raro Se saltaba la apertura Treyarch original. Me encontré con la pantalla principal y su tono no era de apertura. Se acaba de ir directamente al menú principal. En lugar del fondo de costumbre, había una foto descolorida de soldados ejecutados. El menú sólo tenía "Un jugador, Guardar / Cargar y Opciones". Un poco raro, debido al hecho de que hay normalmente un modo multijugador. Pensé que Debía de haber comprado una pre-producción o prototipo del juego. Hice clic en Un solo jugador, y comenzó en la misión Pelilu normal. Todo fue bien, hasta que me di cuenta de algo extraño. El juego era mucho mas sangriento de lo que recordaba, más oscuro, y más realista. El gore se iba intensificando a medida que el nivel seguía, y cuando disparaba a alguien, se podía oír como murmuraba algo y luego moria. Sonaba como una frase japonesa. Un poco macabro, pero seguí jugando. cuando yo termine el nivel, se trasladó a la parte rusa de la historia. Lo que me pareció extraño en ese momento, era que había un nivel después de Stalingrado llamado Auschwitz. Pensé que era una broma de mal gusto, que habían hackeado el juego o algo así, así que seguí. Lo que tenía que hacer en esta misión era un asalto a el campamento con el Ejército Rojo. La banda de sonido del ambiente normal se había ido. Empecé a sentir un poco de miedo, pero seguí adelante. Entré en el campo de concentración y pude escuchar los sonidos de gemidos y gritos. Una vez que entré, vi cuerpos quemados y cadáveres descuartizados en el suelo. Los cuarteles estaban llenos de literas, cada uno de hacinamiento de cadáveres esqueléticamente delgados ... aunque algunos de ellos todavía estaban vivos, gimiendo. Entonces guarde el juego y lo cerre.Tarde mas de 3 horas en dormirme, no podia sacar de mi cabeza esas terribles imagenes, tan reales... Me desperté a la mañana siguiente y la curiosidad me carcomía, así que puse nuevamente el juego. Rápidamente fui a donde lo dejé, decidido a terminarlo. Más profundo en el campo me encontré con una habitación extraña con un ruido blanco muy fuerte que parecía que se intensificaba cuando me acercaba a ella. Ahí estaba el cadáver colgando el Dr. Mengele, y una nota sobre una mesa cercana. Parecía ser una especie de nota de suicidio, pero el texto estaba escrito en caracteres que no reconocí. El juego se congeló después de esto, con un chillido fuerte en el fondo. Lo apague, cegado de terror. Horas más tarde, sin embargo, la curiosidad volvió a atacar, y decidí seguir adelante. Antes de continuar, deciddi ver la lista de misiones, y para mi sorpresa, estaban todas las misiones desbloqueadas. Ahí, enlistadas cronológicamente, estaban todas las guerras que han sucedido, con imágenes hiperrealistas de cuerpos de niños, mujeres y hombres. La lista seguía, hasta fechas futuristicas, y los nombres de las misiones contenían guerras aun no ocurridas. Destruí el disco inmediatamente. ¡Gracias por pasar!
El Manicomio de Mérida En la ciudad de Caracas - Venezuela, vivía hace un tiempo un joven periodista, el cual trabajaba haciendo reportajes para un periódico, el joven llamado Carlos, de 32 años, tenía una familia muy unida, una esposa y su única hija de 7 años de edad. Carlos estaba cansado porque su jefe siempre le mandaba a que hiciera reportajes aburridos y sin ningún tipo de acción. Un día su jefe lo llamó y le dijo que tenía que hacer un reportaje en la ciudad de Mérida sobre una agencia de turismo cultural; Carlos al darse cuenta de que era otro de los reportajes aburridos que siempre le mandaban le comentó a su jefe que existía un manicomio abandonado allá mismo en Mérida y que según la gente, actualmente se estaba utilizando para almacenar drogas para luego venderlas, así que le dijo que si podía hacer un reportaje sobre eso en vez de hacerlo sobre la agencia de turismo. El jefe se quedo pensándolo un instante y accedió a que Carlos fuera a Mérida e hiciera el reportaje del manicomio. Esa tarde Carlos llegó a su casa, saludó a su mujer y a su hija y mientras almorzaban les comentó que tenía que ir a Mérida a hacer un reportaje, pero Carlos no les dijo que era sobre un manicomio porque sabía que no estarían de acuerdo, así que les dijo que era sobre una agencia de turismo y que volvería en menos de una semana. Esa misma tarde, Carlos empacó su maleta, agarro sus cosas y se despidió de su hija y de su mujer la cual antes de que él se fuera le regalo una grabadora muy pequeña que cabía en la palma de su mano, Carlos la guardó en su bolsillo y tomó las llaves del carro para partir hacia Mérida. En el camino hacia la ciudad andina todo parecía normal, Carlos iba a una velocidad media muy tranquilo, se hizo de noche ya eran las 7:00 pm. y Carlos ya iba a llegar a hospedarse para a la mañana siguiente ir a investigar. Lamentablemente antes de que Carlos llegara al hotel tenía que pasar por el manicomio ya que era la única vía para llegar hasta el lugar de hospedaje, así ocurrió, mientras pasaba por el frente del manicomio su auto tuvo una falla y se apagó, el vio que no había nadie a su alrededor porque era de noche, se percató de que no venía ningún carro y se bajo de su auto a ver que sucedía, él abrió la parte de adelante del automóvil donde se encuentra el motor y las otras maquinas del auto para revisar si había alguna falla, al hacer esto de la nada apreció un autobús que se dirigía frente a él a mucha velocidad, Carlos no encontraba que hacer, así que decidió ir adentro del auto a tocar corneta, así lo hizo, entró al auto e intento tocar corneta pero el autobús no se detenía, Carlos hizo cambio de luces pero no había forma de que se detuviera, lo único que Carlos pudo ver es que el autobús al parecer se conducía solo, después de esto Carlos vio una luz blanca y despertó a la mañana siguiente tirado en la acera frente al manicomio, se levantó y decidió tocar a ver si había alguien y de una vez poder investigar algo, al tocar salio una doctora y lo invitó a pasar, el accedió y entró a conversar con ella, le preguntó si ella sabía algo sobre si en ese manicomio guardaban drogas y ella respondió que no, seguido de esto Carlos le comentó que no tenía donde pasar la noche y la doctora le dijo que podía quedarse allí ya que tenían un cuarto vacío, como no tenía otra opción aceptó. En la noche le tocó dormir en un cuarto junto con otro señor de mayor edad, el cual le decía que se fuera que no se quedara, Carlos no entendía el porqué de esto así que no le prestó atención, al intentar dormir él escucho muchos gritos de torturas pero al final pudo descansar. A la mañana siguiente Carlos se disponía a irse y cuando quiso hacerlo la doctora le dijo que se podía quedar más tiempo y así conversaban más. Llegó la noche y Carlos aún estaba allí, mientras todos dormían intento salir y no pudo porque la puerta estaba cerrada así que volvió a pasar la noche allí. en la mañana del otro día pudo observar a los locos corriendo y algunos subían al techo y se suicidaban y el notaba de que nadie hacía nada por detenerlos, desde ese momento se dio cuenta de que algo andaba mal. Carlos pasó varias noches en el manicomio por la misma razón que había pasado la segunda noche (le dijeron que se quedara más tiempo y cerraron la puerta), durante ese tiempo el notó muchas cosas, notó que el viejo con quien el compartía el cuarto todas las noches se lo llevaban a tortura y lo sometían a electricidad, Carlos intentó salir pero no había forma, hasta que una noche lo buscaron a él y lo llevaron a tortura con electricidad (electromagnetos cerebrales) y desde esa vez todas las noches le hacían lo mismo, él no sabía que hacer ni como salir de ese lugar, decidió llamar a su mujer desde el teléfono del manicomio para avisarle mientras todos dormían, logro hacerlo entrando a la cocina y cuando llamó contestó su mujer y el le dijo: Mi amor! cómo estás? soy Carlos, tu esposo, estoy en Mérida pero aquí suceden cosas muy extrañas y yo quiero regresar y no puedo hacerlo necesito ayuda! Estoy en el manicomio abandonado. La mujer le contestó: Señor deje de bromear! mi esposo murió hace dos semanas. Carlos se quedo mudo por un segundo y en ese momento llegó la doctora y él tuvo que trancar. Allí fue cuando la doctora le dijo que nunca podría salir de allí, que el estaba muerto y que ese era un manicomio de torturas para los que ya habían fallecido. Desde ese momento nadie nunca más volvió a saber mas de Carlos y nadie se atrevió a ir a ese manicomio a investigar nada. Se dice que todo el que pasa por el frente de ese lugar de noche escucha gritos de dolor y lamentos. ¡Gracias por pasar!
LA LAMIDA MALDITA Esto paso en una pequeña ciudad de Francia, salio en casi todos los periódicos locales. Una niña de 9 años, hija única, de padres de gran influencia, tenía todo lo que hubiese querido y deseado una niña, pero con una soledad incomparable. Sus padres solían salir a fiestas de caridad y reuniones del ámbito político, y la dejaban sola. Todo cambió cuando le compraron un cachorro de raza grande, pasaron los años y la niña y el perro se volvieron inseparables. Una noche como cualquier otra, los padres fueron a despedirse de la niña; el perro ya acostumbrado a dormir con la niña, se ponia debajo de la cama. Los padres se fueron y pronto la niña se sumió en un sueño profundo, aproximadamente a las 2:30 de la madrugada, un fuerte ruido la despertó, eran como rasguños leves y luego más fuertes. Entonces, temerosa, bajó la mano para que el perro la lamiese (era como un código entre ella y el perro) lo hizo y entonces se tranquilizó y durmió otra vez. Cuando se despertó por la mañana descubrió algo espantoso: En el espejo del tocador había algo escrito con sangre que decía :N0 SÓLO LOS PERROS LAMEN. Entonces dió un grito de terror al ver a su perro crucificado en el suelo de su habitación. Se dice que cuando los padres volvieron estaba totalmente trastornada y solo decia "¿quién me lamió?". Aun se busca al autor de tal aberración. link: http://www.youtube.com/watch?v=SKMw5JxKaU4 ¡Gracias por pasar!