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JuanBVairoletto

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Primer post: 22 jun 2008Último post: 10 jun 2011
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No sé rendirme: después de muerto hablaremos.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/10/2011

Un héroe de la Guerra de Malvinas Sargento Mario “Perro” Cisnero NO SE RENDIRME: DESPUÉS DE MUERTO HABLAREMOS. ...Silencio y oscuridad en la habitación del "Perro" Cisnero. Es muy tarde ya y no puede conciliar el sueño pensando en la guerra. Las horas de la noche se han transformado en un largo suplicio de insomnio. Es que los verdaderos hombres de armas forman una jerarquizada hermandad en donde los sufrimientos de uno son los de todos. Y por eso, la lejanía de las islas no lograba más que aumentar sus padecimientos. No soporta más la cama. Las sábanas están demasiado tibias mientras que la turba es demasiado fría. Se levanta. Se coloca las medias blancas, la camisa verde, el pantalón de combate, los borceguíes. Va al baño. Se lava, peina y cepilla los dientes. Vuelve. Se coloca el pullóver y la chaquetilla de combate. Se ajusta los borceguíes y se encastra el cinturón. Mira la hora: la una de la mañana en punto. Ya está listo. ¿Listo para qué?. No sabe la razón, pero está listo. Toma su silla y se sienta frente a la pequeña mesa de la que dispone en su cuarto. Abre la libreta de anotaciones en una hoja al azar y lee la frase que más le gusta: "Mi respuesta: No sé rendirme. Después de muerto, hablaremos." Golpean la puerta. Cisnero: -Sí, ¿qué pasa? Oficial de Servicio: (entra) -acabo de descifrar un mensaje en clave. Lo convocan para que se presente inmediatamente a la Escuela de Infantería. Aquí está el texto. "A partir de la recepción de la siguiente orden, deberá presentarse primer medio Escuela de Infantería de combate, con casco, equipo de campaña, dotación reglamentaria, pistola según corresponda. Dejar declaración firmada para recibir haberes." El Oficial de Servicio se va. Cisnero no lo puede creer. Lo convocan junto a todos los comandos de la unidad. ¿Para qué otra cosa que para ir a la guerra? Por fin... Lo demás es rápido. Ahora sí las horas son fugaces. Prepara todo el equipo que tiene a mano. Duerme. Al levantarse sigue preparando su equipo. Se despide de todos sus superiores y amigos y a la noche sale para Buenos Aires. Llega a la Capital de madrugada y se dirige a la casa de Héctor, su hermano. Allí le cuenta la orden recibida y se alegran juntos porque es lo que Mario desea. Ese día lo dedican a comprar algunas cosas que necesita para llevar a Malvinas y para hablar. Se queja de que la superioridad recién disponga formar otra compañía de comandos. Es, para él, una muestra de la improvisación con que se está conduciendo la guerra. Y se preocupa por la posibilidad de nos ser del todo fiel al lema de su especialidad: ¡Dios y patria o muerte! Pero también se preocupa por su familia. Le deja a Héctor indicaciones sobre sus efectos personales. Además se pone de acuerdo con su hermano para decir ante sus parientes que iba a hacer un curso para que no se preocupen demasiado. Porque dentro de su alegría por ir al combate, siente una profunda pena por la inquietud y desasosiego que ocasionara a los suyos... aunque entienda que esto es inevitable. Al otro día, se levantan muy temprano, desayunan y Héctor lo lleva en su coche hasta la estación de subte, para conducirlo al tren que lo llevaría a la Escuela de Infantería. Llovizna y esto le pone un toque gris a la despedida. El viaje corto es silencioso. El guerrero siente cada vez más la necesidad de partir hacia el combate y tal vez adivina su próximo fin. Llegan a destino. Mario se abraza a su hermano. Se baja y antes de separarse del coche, se asoma por la ventanilla y le dice: -Yo rendido no vengo. O ganamos o no vuelvo vivo. Y se fue. Entre la sorpresa y la parálisis de Héctor Cisnero. Entre la llovizna y el frío de la madrugada porteña. Entre la incertidumbre y la ansiedad por el futuro de la Patria. Sólo él sabe que no volverá. Y esto no le importa. Porque otros son los deseos de un hombre al que se le acaba la existencia y -como diría el poeta: seres de esta talla pueden temerle a la vida, pero no a la muerte. En la Escuela de Infantería la actividad es febril. Aún en medio de los saludos por el reencuentro entre los viejos camaradas comandos. El Mayor Rico y sus capitanes son un remolino que convierten cada rincón del Instituto en un pequeño campo de batalla. Cuando van a retirar armamento tiene lugar la situación que sigue: "En esos momentos, se adelantó el Sargento Mario Cisnero. El célebre Perro, temible instructor de los cursantes, y pidió ser apuntador de la MAG. Retiró una de éstas, se tiró cuerpo a tierra y comenzó a revisarla en sus menores detalles. El acto revelaba al observador avisado una serie de características de Cisnero: su espíritu de sacrificio, porque era cargar en las marchas con mayor peso; una disposición favorable al conjunto, desde que es un arma que apoya a las otras; y por último, su desprecio por el peligro, ya que la ametralladora, atrae el fuego del enemigo. Fue en tales circunstancias que el Sargento Cisnero cambió (...) frases (...) con su antiguo alumno, el Teniente Primero Losito (...): -Vamos a ver ahora, Perro, cómo te portás en la guerra. Este se puso súbitamente serio y le respondió: -Pierda cuidado mi Teniente Primero, que ahora vamos a ver quiénes son realmente los buenos..." El 26 de mayo el Mayor Rico recibe la orden de pasar a las islas con su subunidad. Esto significaba mandarlos antes del plazo previsto pero ya estaban listos. Se dirigen a Comodoro Rivadavia y de allí a las islas. Por un desperfecto mecánico casi deben volver, pero lo solucionan y siguen rumbo a Malvinas. En las islas los comandos de la Compañía de Comandos 602, desde el principio, reciben una gran cantidad de misiones. El 29 de mayo, la primera sección al mando del Capitán Vercesi sale en dirección a las líneas de avance inglesas para explorar y enviar informes sobre los movimientos enemigos. No vuelve a saberse de ellos hasta que finalizan las hostilidades, ya que son los que protagonizan el combate de Top Malo House. También se planea adelantar elementos de comandos para ocupar un arco de alturas que circunvale a distancia la capital del archipiélago; enviando tantas patrullas como elevaciones, permanecer en dichos cerros para dejarse sobrepasar por el avance inglés e informar a Puerto Argentino sobre el enemigo, para después atacar por su retaguardia. Pero las posiciones que intentan ocupar los comandos ya están ocupadas por los británicos y éstos atacan a los argentinos con diferentes resultados. Además se les ordenan varias misiones de exploración (cuyos datos obtenidos no eran creídos por nuestros generales) o de combate, como la emboscada sobre puente Murrell o las actividades desarrolladas en la isla Gran Malvina. Muchas impulsadas por el comando superior. Otras hechas a instancias de los comandos, como la emboscada en Monte Dos Hermanas. El martes 8 de junio el Mayor Rico alista a toda su compañía -ya disminuida en su personal- y parte hacia la zona defendida por el Regimiento de Infantería 4, ubicada en la zona de los nombrados montes gemelos. En la posición más occidental, la más avanzada para el lado inglés, están el Subteniente Llambías Pravaz y el Subteniente Silva (que de noche tenía la misión de patrullar Goat Ridge). El primero de ellos tiene experiencias de combate con tropas británicas que intentaban infiltrarse. Por eso y por conocer la zona, proporciona notables datos para tender una emboscada que se establece en una prolongación de la elevación que se alarga sobre la llanura. Por allí, esa misma noche, regresan los comandos británicos luego de intentar una infiltración por Monte Harriet. Pero como estaban lejos del avance de las armas patriotas, no se inició el ataque, aunque ya conocen el terreno y esto los decide a volver a establecer la emboscada al día siguiente. Se acaba la espera. El tiempo del Héroe comienza a contarse solamente en horas. El Perro no teme, solo está tenso. Recuerda a su familia. Le manda un telegrama a su hermano por esos días. Pero sus reflexiones van siempre más allá de esto. Piensa en él y en nuestra Patria. Y en Dios. Sabe que lo ama. Entiende que quiere a nuestra tierra, ¿pero será fiel hasta el fin? Medita la frase de su libreta: "Mi respuesta: No sé rendirme. Después de muerto, hablaremos". Su vida y su muerte -que presiente cerca- debe ser así. Él ha nacido para ser soldado y éstos no deben desear otra cosa que la Victoria o la Muerte en combate. Por eso aceita la ametralladora MAG. La limpia y controla sus detalles. Ella es su compañera inseparable. El arma forma parte del cuerpo del guerrero porque frente al enemigo están solos y juntos: el hombre, su arma y Dios. El 9 de junio a la tarde comienza a prepararse la emboscada. La compañía Comandos 602 es reforzada por una sección de Gendarmería Nacional, al mando del Segundo Comandante Santo. Desde las inmediaciones de Two Sister, el Mayor Rico ordena una exploración por la zona, sin que ésta percibiera presencia enemiga. Con ésta seguridad, a eso de las nueve de la noche, se establece la emboscada, según el siguiente dispositivo de ataque: "Abajo del monte, en la punta de la saliente rocosa, un escalón de apoyo con una ametralladora, compuesta por el Sargento Cisnero como apuntador y el Teniente Primero Vizoso como auxiliar; más arriba, el Mayor Rico acompañado por el Capitán Ferrero y cerca de ellos, bajando a la derecha, otra ametralladora manejada por el teniente Primero Enrique Rivas y servida por el Sargento Miguel Franco. El escalón de asalto propiamente dicho estaba dividido en dos fracciones, situadas en el bajo, a ambos costados: el Capitán Tomás Fernández con su sección a la derecha y el Segundo Comandante Santo con los gendarmes y otra ametralladora a la izquierda, provistos varios hombres a cada lado con granadas de fusil. El Capitán Médico Ranieri fue situado detrás y arriba de Rico, por cierto que también armado con su fusil para caza mayor. Finalmente, a ciento cincuenta metros más elevado se hallaba el escalón protección y recibimiento, a órdenes del Capitán Villarruel. Sobre el todo, tropas del Regimiento 4 mandada por el Subteniente Llambías con ametralladora." (Ob. cit. pág. 351). Y de nuevo el milagro del silencio ruidoso de la noche. Especial ausencia de sonido que hace imaginar al enemigo detrás de cada piedra. Pero también a un ángel sobre cada estrella. Frío que cala los huesos pero que mantiene despierto a cada combatiente para contestar a cada ataque. Blanda tierra que quiere proteger a cada hombre y que absorbe a cada muerto, porque es suyo. El suelo guarda muchos secretos para los vivos pero ninguno para los muertos. Porque se hacen uno y, por momentos, seres purísimos transforman esas unidades en puentes bellísimos que llegan a Cristo. En este silencio, con este frío y entre la turba, vigila nuestro Héroe. De repente un comando alerta a Rico de la presencia enemiga. El Mayor manda a avisar al "Perro" que está con su ametralladora. Pero el mensajero no llega. Una explosión. Los ingleses que debían ser sorprendidos, inician un ataque. Todo el fuego de la Compañía Comandos 602 y de una subunidad del SAS (Comandos Británicos) se desata. Adelante cuatro soldados ingleses avanzan hacia la punta ocupada por Cisnero y Vizoso. El "Perro" dispara con cuanto puede. Pero los británicos necesitan neutralizar esa ametralladora. Le disparan un proyectil explosivo que impacta justo en medio del arma y ésta explota partiendo en dos al cuerpo del sargento. El Perro cumple con su deber para con Dios y con la Patria. Con todo, ni de una ni de otra parte ceden. El volumen de fuego de dos subunidades de tropas especiales es impresionante. Hasta que los ingleses comienzan su retirada. Los argentinos los persiguen con un preciso fuego de artillería, a órdenes del mismo Rico. Y la emboscada termina. Los comandos quieren ir a buscar el cuerpo del Perro pero no pueden. La fuerza de la tierra que abraza a sus hijos es más que todos ellos. Y el Sargento queda para siempre entre la turba. Por eso dicen que en pleno territorio dominado por el enemigo hay un bastión argentino. Al pie de un monte de dos crestas, en Malvinas. Junto a unos arbustos y bajo el cielo nuestro. Y no hay poder humano capaz de doblegarlo. Es el espíritu del Sargento Cisnero. Fuente: Mansilla, Alberto; Argentina tiene héroes; Buenos Aires, Nueva Hispanidad, 2003.

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Crisis de la Sociedad - La Educación en Valores
Crisis de la Sociedad - La Educación en Valores
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/22/2008

La vida en nuestra sociedad Cada vez se nota más la tendencia general de la sociedad hacia el consumismo, las personas valen de acuerdo con lo que tienen sin importar cómo lo hayan conseguido. Es muy claro que vivimos en una sociedad demasiado egoísta y no nos damos cuenta o, más bien, no queremos darnos cuenta tanto de la cantidad de personas que viven en extrema pobreza en nuestro país y en muchos otros lugares del mundo, como tampoco de la falta de solidaridad y de justicia social entre los seres humanos. Esto a la vez fomenta el individualismo, ya que cada persona se preocupa sólo por sí mismo y por tener cada vez más que los demás. También en los últimos años, está siendo marcada por un preocupante incremento de la violencia y falta de respeto, de agresiones a todo lo que irrita o contraría, o que molesta. Nuestros gobernantes no ponen todos los medios necesarios para impulsar la calidad en el aprendizaje académico y humano, tanto en la escuela como en la familia. Tampoco promueven la participación de la familia en la educación de sus hijos. Tenemos en la sociedad una crisis de valores. Muchos coincidimos en que queremos una sociedad libre, con ciudadanos responsables y comprometidos, capaces de participar activamente en la vida pública y privada. Queremos que se tenga como bandera la solidaridad y el altruismo. Para ello necesitamos que cada ciudadano desde la función que ejerza en la sociedad, tome conciencia de los efectos que deja sus actitudes en la construcción de un país más justo donde se respete la dignidad del ser humano. Los valores no son sólo una cuestión personal, sino que repercuten en todos los ámbitos de la sociedad. Ésta es la razón por la que una crisis de valores a nivel personal se refleja en la sociedad en su conjunto y se constituye en un problema social, del cual se deriva una serie de acciones y conductas poco éticas: en la política, la economía y por supuesto, en las organizaciones, tanto públicas como privadas. La sociedad la forman los hombres. Entonces, ¿qué hacemos con los hombres? Para responder a la pregunta recordemos a Pitágoras: “Si no queréis castigar a los hombres, educad a los niños”. Esta crisis de valores tiene su origen en la infancia y adolescencia, ya que es en estas etapas cuando se forjan muchos de los valores que dirigirán la vida de una persona, y es por esto que resulta de vital importancia que los niños y jóvenes reciban en sus familias y en las escuelas una educación integral, centrada en la persona como ser único e irrepetible. La educación como promoción de virtudes y valores Toda concepción pedagógica supone, pues, una doctrina filosófica del hombre; es decir una idea antropológica. La idea de la educación no ha de buscarse más allá del niño mismo, sino que debe guardar cierta correspondencia con la idea de hombre. El hombre educándose perfecciona su ser en la línea de su humanidad; o sea, se perfecciona como hombre. {1} Generalmente cuando hablamos de educación nos quedamos con la sola idea de instrucción. Pensar esto es asimilar una parte integrante del término y olvidar los elementos que la comprenden. La instrucción es la comunicación de ideas o conocimientos, como puede ser el teorema de Pitágoras que un profesor enseña a sus alumnos. Estos contenidos se dirigen a la inteligencia; sin embargo, el hombre no es sólo inteligencia, es también voluntad y corazón, y es también un cuerpo; por eso existe también una educación de la voluntad, una educación física, etc. ¿Qué es la educación? Desde su nacimiento el hombre necesita ser conducido por sus padres en esta enorme labor de ser hombre. Debe ser alimentado, protegido, se le debe enseñar una lengua, ciertos hábitos de comportamiento en sociedad, etc. Advertimos por tanto que el hombre no nace sino que debe perfeccionarse en el tiempo. La naturaleza humana exige ser perfeccionada, ser acabada, llegar a la plenitud. Esta plenitud, o el llegar a un grado de excelencia, es lo que los griegos llamaban areté y se puede traducir por la virtus de los latinos. Por tanto, el término virtud, que a nosotros nos suena con connotaciones morales, no tiene primariamente este sentido. Los antiguos eran conscientes de que todo ser, según su propia naturaleza, debía adquirir un grado de plenitud, de excelencia. {2} Para Santo Tomas de Aquino la definición de educación es: “conducción y promoción de la prole al estado perfecto del hombre que, en cuanto hombre, es el estado de virtud”. Este enunciado lo vamos a desglosar en los siguientes elementos: a) Conducción: significa la guía u orientación del educador; el crecimiento o desarrollo humano es asistido por el educador que le procura ayuda para el cumplimiento de su fin propio, esto es, para que sea el mejor y más adecuado desarrollo del hombre. b) Promoción: la educación no produce ni construye nada en el educando; sólo favorece —pro-mueve o mueve a favor— el crecimiento intrínseco en la naturaleza del educando; esto implica que la actividad educativa debe contar con el dinamismo propio del educando, no imponiéndoselo, aunque sí corrigiendo las desviaciones que puedan darse. Esto último exige un conocimiento o sentido de la finalidad. c) Prole: la educación tiene un carácter natural, y no artificial; es considerada como prolongación de la generación y de la nutrición de la prole (descendencia); de esta consideración dimanan dos tesis: una es la titularidad primaria de los padres en la educación: éstos son los primeros y principales responsables de la educación; la otra es la duración indefinida de la educación por toda la vida, en cuanto continuación perfectiva en la existencia de la nutrición. d) Estado perfecto: la educación, obviamente, no otorga la vida, pero sí el estado de vida adecuado al hombre. Aquí, “perfecto” no significa “óptima y completamente acabado”, sino el mejor posible; “perfecto”, sobre todo, significa perfectible. La educación coadyuva a promover el mejor estado de vida para el hombre. e) En cuanto hombre: el perfeccionamiento humano se funda en la naturaleza del ser humano; no se establece desde ninguna instancia extrínseca a lo que él es. Esta afirmación se establece desde la doctrina metafísica de la participación en el ser y desde la doctrina antropológica de la perfectibilidad del ser humano, que se perfecciona a sí mismo al tiempo que perfecciona el mundo natural que le rodea. f) Estado de virtud: esto supone dos cosas: la primera es que la “virtud” es, sobre todo, el aumento y la posesión de la capacidad operativa, o sea, la potencia mejorada de obrar y hacer, según la cual el ser humano actúa del mejor modo posible y es dueño de su actuación —implícitamente se está aludiendo a la libertad—; la segunda es que el “estado de virtud” alude al sentido de la finalidad: el fin es que el hombre actúa del mejor modo según su naturaleza, según lo que es él, y según quien es él. {3} ¿La familia es la primera escuela de valores? Sí. La sede principal de la educación es la familia. ¿Dónde se debería desarrollar mejor el ejemplo sino en ella? La familia es la célula originaria y principal de la sociedad. No hay institución que la preceda, la familia nace del matrimonio. Y de la familia nacen las demás instituciones: municipio, Estado, etc. A la familia compete en primer lugar la educación de los hijos y una educación en todos los niveles, aunque también deba servirse de las instituciones que ofrezca el Estado, como las escuelas. Pero esta oferta de Estado no debe negar y anular la prioridad de la familia como educadora, le toca a ella por derecho natural. Es importante que el hijo vea que los adultos hacen lo que dicen, lo que enseñan. Aunque nos parezca inalcanzable ser el padre perfecto. El niño necesita padres fuertes, pero también humanos. Padres que se equivocan, que pueden pedir perdón o que tienen días malos. Podría pasar que un día el padre dijera "hoy no puedo, pero mañana sí". Y entonces al día siguiente ese padre debe cumplir con su promesa, porque si no, se convierte en alguien no confiable. Es importante tener en claro también el valor de los límites. Es verdad que nadie da lo que no tiene. Pero nuestros hijos tienden a cargar con nuestras carencias. Y lo podemos ver con el siguiente relato popular anónimo: ¡Pobre abuelo! Había pasado la vida trabajando de sol a sol con sus manos; la fatiga nunca había vencido la voluntad de llevar el sueldo a casa para que hubiera comida en la mesa y bienestar en la familia. Pero tanto trabajo y tan prolongado se había cobrado un doloroso tributo: las manos del anciano temblaban como las hojas bajo el viento de otoño. A pesar de sus esfuerzos, a menudo los objetos se le caían de las manos y a veces se hacían añicos al dar en el suelo. Durante las comidas, no acertaba a llevar la cuchara a la boca y su contenido se derramaba sobre el mantel. Para evitar tal molestia, procuraba acercarse al plato, y éste solía terminar roto en pedazos sobre las baldosas del comedor. Y así un día tras otro. Su yerno, muy molesto por los temblores del abuelo, tomó una decisión que contrarió a toda la familia: desde aquel día, el abuelo comería apartado de la mesa familiar y usaría un plato de madera; así, ni mancharía los manteles ni rompería la vajilla. El abuelo movía suavemente la cabeza con resignación, y de vez en cuando enjugaba unas lágrimas que le resbalaban por las mejillas; era muy duro aceptar aquella humillación. Pasaron unas semanas y una tarde, cuando el yerno volvió a su casa, encontró a su hijo de nueve años enfrascado en una misteriosa tarea: el chico trabajaba un pedazo de madera con un cuchillo de cocina. El padre, lleno de curiosidad, le dijo: - ¿Qué estás haciendo, con tanta seriedad? ¿Es una manualidad que te han mandado hacer en la escuela? - No, papá – respondió el niño. - Entonces, ¿de qué se trata? ¿No me lo puedes explicar? - Claro que sí, papá. Estoy haciendo un plato de madera para cuando tú seas viejo y las manos te tiemblen. Y así fue como el hombre aprendió la lección y, desde entonces, el anciano volvió a sentarse a la mesa como toda la familia. Jerarquía de valores ¿Cómo podemos establecer una adecuada jerarquía de valores? Para que tal jerarquía no sea arbitraria debemos analizar la naturaleza humana. Descubrimos en el hombre -unidad de cuerpo y alma- tres dimensiones. La primera, relativa al cuerpo material, es la dimensión orgánica o biológica. La segunda y la tercera dimensión son relativas al alma: la dimensión racional o lógica y la dimensión moral o ética. A partir de aquí podemos discernir los tipos de valores. Pongamos en el centro los valores intelectuales o espirituales. Éstos se mueven a la búsqueda de la verdad (valores teóricos, propio del entendimiento especulativo que ordena las ciencias) o del bien (valores prácticos) o de la belleza (valores técnicos, en cuanto que la razón técnica obra sobre la naturaleza mediante las artes, los oficios, etc.). Ascendamos ahora en la escala de valores. ¿Qué ocurre si el hombre, en vez de trabajar sobre la naturaleza externa (la construcción de una casa, la elaboración de una pintura) obra sobre sí mismo para obtener su perfección? Es la búsqueda del bien en la propia naturaleza humana, la razón obra sobre sí misma para gobernar sus tendencias. Estamos ante los valores morales. Para cuyo ejercicio nos servimos de las virtudes morales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. Estando la prudencia en el ámbito del intelecto y de la voluntad, pues es virtud rectora. Un paso más en la escala nos lleva a la cima, los valores religiosos. Se completan con ellos los valores morales al toparnos con lo sobrenatural. Estos valores nacen de la apertura de la persona a Dios. Descendamos ahora un escalón desde los valores intelectuales. Nos encontramos con el hombre que se relaciona con otros hombres. Aparecen aquí los valores sociales y políticos. Un paso más abajo nos lleva a los valores vitales, el encuentro del hombre con su vida orgánica. Y finalmente, en el último grado, hallamos la relación que tiene el hombre con las cosas materiales, es decir, los valores materiales o económicos. Por tanto, empezando con los valores supremos, la jerarquía de valores quedaría así: • religiosos, • morales, • intelectuales, • sociales y políticos, • vitales y materiales. Somos conscientes que nuestra sociedad actual ha invertido la escala de valores, ya no tienen prioridad los valores religiosos y morales. Parece que nuestro mundo prefiere los valores económicos y vitales. ¿No advertimos cómo se cultiva el cuerpo, cómo se busca la salud, como un fin, sin preocuparse de la educación moral, de la conciencia, del sentido religioso? ¿No acapara hoy la economía todas las dimensiones del hombre? Hasta se piensa que hay calidad en la educación simplemente porque se invierte mucho en ella, porque se gasta mucho dinero. Los valores materiales no son malos, el problema es que no son los primeros; uno se preocupa más por tener un buen coche o el celular de última hora que por tener una voluntad recia o una ardiente fe para soportar el sufrimiento y las adversidades de la vida. {2} ¿Qué hay que educar? Efectivamente hay que educar al hombre, pero analicemos brevemente qué aspectos del hombre hay que educar. Los valores enumerados arriba están en el hombre de forma virtual, de forma latente; nos queda, pues, la tarea de suscitarlos llevando al hombre a la perfección, a su estado de virtud. Para eso está la educación. Y habrá un tipo de educación según los diversos valores: educación religiosa, moral, intelectual, técnica, sensible y física. Habrá que educar la cabeza; es decir, la inteligencia con la doctrina, las ideas, los conocimientos de las diversas disciplinas científicas. Es importante también la educación de la sensibilidad, de los afectos, del corazón, pasando del sano amor propio al amor de los demás. La educación de la praxis va desde el conocimiento del fin hasta la ejecución, pasando por la deliberación: ¿Cuál es mi fin? ¿Qué debo hacer? ¿Cómo lograrlo? Una completa educación lo es también del cuerpo, es la educación física tan valorada hoy en día. Los latinos decían que había una mente sana en un cuerpo sano, y es muy cierto; por ejemplo, el máximo rendimiento intelectual tiene mucho que ver con un organismo sano: suficientes horas de sueño, buena alimentación, etc. Advertimos que un valor superior está condicionado por el que le precede. El secreto de una buena educación está en la armonía, en la auténtica adaptación de todos los valores siguiendo la jerarquía establecida según la propia naturaleza del hombre. Hay una jerarquía de valores y una jerarquía de la educación, del cumplimiento de esos valores. {2} Cómo educar en las virtudes o valores El hombre antiguo, el pueblo griego en particular, lo tenía muy claro. Educaba en las virtudes mediante los personajes ejemplares. Pensemos en la Ilíada o en la Odisea, en una sociedad donde apenas hay leyes escritas los deberes se transmiten mediante modelos de forma oral. Aunque los ideales homéricos están destinados a un grupo de la sociedad muy característico, la aristocracia, hay que señalar el medio de educación: el ejemplo. Más tarde, la tragedia griega intentará hacer lo mismo aunque a otro tipo de sociedad. De estos dos ejemplos, la épica y la tragedia, se concluye que la literatura ha sido uno de los medios más aptos para mostrar modelos y antimodelos, enseñar lo que se debe hacer y lo que se debe evitar. También la fe no tiene mejor forma de transición que el ejemplo, el testigo. Por eso la fe cristiana ha mostrado las vidas de los santos para la edificación del pueblo de Dios, presentando modelos reales de amor a Dios como para decirnos «si otros pudieron tú también puedes». Las manifestaciones artísticas son un medio apto para esta tarea, el arte, la literatura. Ahora bien, la transmisión de estos valores llega a nuestras manos gracias a una tradición. La tradición es una herencia, es la entrega de un patrimonio de generaciones pasadas a generaciones presentes. Es decir, la tradición comunica algo, un modo de ser, una razón, un canon y una medida para el pensar y el obrar. Al fin y al cabo nos habla de Dios, origen y meta del hombre. Lo contrario a la tradición sería el nihilismo, el culto a la nada, el vacío, el escepticismo. El mundo occidental tiene una gran herencia que se está viendo atacada, una tradición que es griega, romana, judía y cristiana. La crisis de los valores se refiere a esto: vivimos en una crisis del ser, de la razón y del sentido; vivimos en una sociedad que ha invertido la jerarquía de valores. Y esto se manifiesta en el arte, en la literatura y en la educación actual. No hay que olvidar tampoco la relación entre educador y educando, dos polos que se dan tanto en la familia (relación padre hijo) como en la escuela (relación maestro alumno). Nos encontramos pues con una causa (educador) y un efecto (educación) siempre con la colaboración del educando. Son las personas las que educan, sólo de manera indirecta educan otros elementos como los instrumentos (bibliotecas, vídeos, etc.) o el ambiente natural y social. El educador goza de autoridad, algo que se está perdiendo en nuestra sociedad occidental. El educador tiene autoridad porque aumenta, perfecciona la vida de alguien. El educador tiene el bien y la verdad que busca el educando. Aunque esa verdad y ese bien que posee y ofrece el educador es participado por Dios, Dios la posee en grado sumo. La experiencia, propia de la mayor edad, confiere también autoridad al educador. La educación es el medio propio para que el hombre se perfeccione como hombre, se haga virtuoso, desarrolle los valores que están latentes en su naturaleza. La educación busca dar al cuerpo y al alma -como tan magistralmente lo definió Platón- toda la belleza de que son susceptibles. {2} Nuestro compromiso Procuremos prepararnos como padres de valores los que lo somos y prepárense los que no lo son, será el mejor regalo que podremos darles a nuestros hijos. Podemos comenzar con algunas actitudes positivas: • Ponerse en el lugar del otro. • Ser padre Contenedor, Modelo y Mentor. • Focalizar sobre los juicios positivos. • Darle importancia del problema del otro, a su escala. • No descalificar lo que le pasa al otro. Validar su experiencia: le da mucha confianza. • Generar el encuentro verdadero, una mirada, el abrazo, un cuento, complicidad. • Salir del propio punto de vista. • Comprender al niño/joven sin emitir juicios de valor. • Atender a gestos y actitudes además de las palabras. • Ayudar al niño/joven a que nombre sus emociones. • Dar atención y disciplina positiva: brindar apoyo en forma que resulte reconocido por el niño. • Dedicar tiempo para hablar de las normas y valores, y por qué son importantes. En líneas generales el educador tiene una función social ineludible; su actividad tiene sentido si vela por la salud social. El arte del educador es análogo al del médico. Éste, propiamente, no cura, sino que sólo asiste y potencia a los procesos naturales en el organismo del paciente, que es quien realmente se cura. “Educar es algo más que colmar de contenidos la inteligencia; de ahí que la necesidad de informar la mente no ha de ser un obstáculo para formar al hombre, que es lo constitutivo y definitorio de la educación. Erudición, no es educación, ni el sabihondo es necesariamente un hombre educado. Más aun: educar es menos un trabajo de acumulación que una labor de formación, en la cual naturalmente el carácter cualitativo prima sobre el aspecto cuantitativo.” {1} Entonces lo que importa no es solo saber de valores, sino llevarlos a la práctica y actuar con suficiente coherencia con lo que se predica. Belgrano sostenía que el maestro/educador debía ser considerado como “Padre de la Patria” y debía tener un asiento en el Cabildo local. Sean pues, los educadores-padres, los que regeneren, los que vuelvan a dar vida a nuestra sociedad. Bibliografía {1} – Belisario Tello – Filosofía Pedagógica {2} – Juan Pablo Fernández, LC {3} – Santo Tomas de Aquino – Universidad de Navarra - España -- MUCHAS GRACIAS A LOS QUE ME DIERON SU APORTE PARA LOGRAR ESTE TRABAJO --

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La Sociedad de los Poetas Muertos – Mr. Keating y Neil Per
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/9/2008

Podemos definir que la Educación es un proceso permanente y consciente, que tiene como fin el pleno desarrollo de todas las dimensiones de la persona, para construir su propio proyecto de vida en profunda interacción, con el resto de sus semejantes. En cuanto a esta definición, en Welton, el gran ausente desde el punto de vista institucional es tal vez la posibilidad de autodefinirse construyendo su propio proyecto de vida. El proyecto de vida en este caso, viene dado desde lo externo, como imposición familiar, social o de clase. La institución actúa como custodio de esas expectativas asegurándose que los alumnos se conviertan en dóciles intérpretes y ejecutores de la voluntad que les es impuesta. El modelo prevalente de enseñanza en Welton se caracteriza como aquel en que tanto alumnos como profesores son componentes pasivos; los alumnos por ser considerados receptores pasivos del conocimiento, recipientes vacíos que deben ser llenados y los profesores que pasivamente reciben el "conocimiento" (aquello que deben transmitir) y cuya misión consiste simplemente en trasladar ese conocimiento. Los profesores se ven inhibidos de elaborar su propio programa y escoger libremente sus estrategias de trabajo.Mr Keating actúa entonces como contrafigura de ese orden preestablecido, de esa tradición. Muy poco conocemos acerca de los métodos de Mr Keating. Tal vez sería aventurado juzgar por la escasa evidencia que se nos presenta en el film (sólo 4 o 5 clases y todas ellas excepcionales). Desconocemos su modelo teórico y la estructura didáctica de su plan de trabajo a largo y mediano plazo. Si debemos reconocer que hay en todo su accionar docente un innegable intento deliberado por desarrollar la creatividad de sus alumnos.Su relación profesor-alumno es personal, no institucional o masificada.Con su prédica, va logrando que muchos de los estudiantes vuelvan sobre sí mismos y sus acciones, para producir una nueva valoración de ellos mismos, de lo que hacen a diario, de sus aspiraciones y sus planes para el futuro. Esta "toma de conciencia" impulsa a varios de los alumnos a enfrentar condicionamientos internos y externosEstamos ante una sociedad cerrada -la Academia Welton-, con un fuerte espíritu de cuerpo, donde cada uno conoce su papel y lo representa. El hijo de abogado será abogado, el de médico será médico, etc. Todos son afortunados (el mejor colegio, futuro prometedor) y para seguir siéndolo les basta con obedecer, seguir los planes que sus padres han forjado para ellos, dejarse vivir. Neil Perry: podría ser considerado el líder del grupo de compañeros. Siempre de buen humor y optimista. Estudiará medicina, aunque le gusta la poesía y actuar en teatro. Sueña con ser actor y consigue actuar en “Sueño de una noche de verano”, a pesar de la oposición de su padre. Es decir, en un principio Neil se limitaba a acatar las normas que su padre le imponía. Era muy responsable y buen alumno. Fue a quien más le afectaron las ideas de Keating, y por esto pudo descubrir su pasión por la actuación. Actuar es su sueño, pero no se siente con fuerzas de hacerlo realidad, de enfrentarse con su padre, de luchar por su propio papel...y por eso decide seguir soñando y se suicida ‘ensoñadoramente’.Le tenía mucho miedo al padre. Este no quería ni oír hablar del tema (actoral). La vida de su hijo Neil ya estaba cuidadosamente planificada para que éste pudiera aprovechar las oportunidades que sus padres, no tuvieron, y que sólo tras muchos sacrificios consiguieron darle a su hijo. No eran esas las oportunidades que Neil quería, pero ¿qué sabía él? Sólo era un jovencito recién llegado a la vida, y que debía obedecer a su padre por su propio bien. El señor Perry sabía bien lo que hacía. Si su hijo se desviaba del plan, una pequeña riña ponía las cosas en su sitio. Si no atendía a razones, una reprimenda y un castigo para enseñar disciplina devolvían las cosas a su sitio.El señor Perry no vio la actuación, ni los aplausos, ni la felicidad extática de su hijo, ni los vítores de sus amigos, ni el acto de valentía que implicaba para Neil actuar en esa obra, enfrentándose no sólo al público, sino a su padre, ni vio que estar en ese escenario significaba tanto para Neil. El señor Perry sólo vio desobediencia. Máxima desobediencia que exigía máxima disciplina. El señor Perry ya había tomado una decisión: sacaría a su hijo de Welton y lo matricularía en la escuela militar. Luego lo enviaría a la Universidad para que estudiara medicina.Supongamos que Neil Perry no era el verdadero nombre del chico, que “mató” al actor que llevaba dentro, y siguiendo los planes de su padre, fue a la escuela militar, luego a la universidad y se hizo médico. Oncólogo.Y durante los años de universidad conoció al futuro doctor Gregory House (gran héroe de la serie Dr. House) y ahora, muchos años después, el chico se ha hecho un hombre, está felizmente casado y trabaja en el mismo hospital que él, siendo además el único que sabe manejar su cinismo y sus burlas (de House). El chico, que en realidad se llama Wilson, es ahora un hombre casado y feliz, orgulloso de su trabajo y satisfecho con su vida. Hasta sigue llevando el mismo peinado…Entonces, después de todo, resultó que su padre tenía razón...-- MUCHAS GRACIAS A LOS QUE ME DIERON SU APORTE PARA LOGRAR ESTE TRABAJO --

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El 80 % de las enfermedades se contraen en el hogar
Salud BienestarporAnónimo6/26/2010

El 80 % de las enfermedades se contraen en el hogar El ambiente contiene gérmenes invisibles a los ojos humanos y la cocina suele ser el lugar más "contaminado" de un hogar. Un experto dijo a Infobae.com que "existe una relación directa entre higiene, salud y calidad de vida" Años de insistencia sobre la necesidad de desinfectar el baño diariamente dieron su resultado. Hoy nadie dudaría en dejar de limpiar un día ese rincón de la casa. De hecho, estudios hechos en hogares muestran que, comparada con años anteriores, la concentración microbiana descendió en los baños, al tiempo que la concentración de gérmenes se incrementó en las cocinas. Infobae.com consultó al ingeniero Ricardo León para saber si existen enfermedades que alguien puede contraer sin salir de la casa. La respuesta fue contundente: "El 80% de las enfermedades las contraemos en casa". El director global de Higiene y Salud de The Clorox Company destacó que la Organización Mundial de la Salud "desde siempre hace hincapié en el esfuerzo individual para resolver estas cuestiones". "Mandé al nene a la escuela y vino resfriado"..."fuimos a comer afuera y tengo diarrea" son algunas de las frases que el profesional reprodujo para ejemplificar cómo la gente "no se hace cargo". "Estudios en hogares que evaluaron cómo vivimos, cómo limpiamos, cómo nos organizamos revelaron que un gran volumen de enfermedades se genera en nuestras casas", aseguró León, quien destacó que "aún hay quienes limpian la cocina y el baño con los mismos trapos y esponjas". En ese sentido, aconsejó tener dos y de colores variados para diferenciarlos. "La gente se preocupa por tener limpio el inodoro y después baña al bebé en la bañadera que no higieniza con la misma asiduidad y que suele estar más contaminada que el inodoro, dado que la 'suciedad' que cae luego del baño diario queda adherida a las superficies", consideró el profesional. Entre los errores más comunes a la hora de limpiar la cocina, León enumeró dejar los platos sin lavar. "A la hora y media los microorganismos se multiplican (y cada media hora lo hacen al doble) por lo que a la mañana lavamos platos y quedan limpios, pero en la esponja quedan alimentos y restos de microorganismos, que después se transfieren a lo que se limpie", describió. Por trazabilidad se entiende la posibilidad de marcar un microorganismo y después "seguirlo". Y es así que especialistas logran reconstruir el camino de las bacterias. Así es que León recomendó que al terminar de usar las esponjas y trapos se los lave y coloque en un recipiente con un litro de agua y una cucharada de lavandina. Esa agua se deberá renovar diariamente y es lo que asegurará que los utensilios de limpieza estén "siempre limpios y desinfectados". "Las toallitas húmedas son muy útiles, pero no todos tienen acceso a pagarlas. Se deben pasar por la mesa, mesada, dentro de la heladera y tener en cuenta que cuando dejan de estar húmedas se deben tirar", explicó el profesional. Todos los estudios fueron realizados en hogares clase media en Capital Federal y el Gran Buenos Aires. "Si se hacen las tareas de limpieza a conciencia, se reduce el riesgo de contraer enfermedades infecciosas en más de 95%", aseveró León. La cocina, territorio minado por los gérmenes "La cocina en su totalidad", respondió el especialista a la pregunta acerca de cuál es el lugar de la casa más "contaminado". Por hedionda que resulte la comparación, León detalló que las bacterias más comunes de hallar en un inodoro son los coliformes fecales. Pues esas mismas se encontraron en las cocinas. "Por una mala limpieza de las manos, por la propagación causada por el uso de los mismos utensilios que en el baño y por la contaminación de frutas y verduras", detalló el especialista, quien culpó de esos resultados a la costumbre de estos países de regar los cultivos con aguas servidas, así como también el mal hábito de llegar de hacer compras y apoyar las bolsas en la mesada o guardar las verduras y frutas en la heladera sin lavar. "Hay que tener en claro el proceso: si se va a cocinar carne con ensalada, la carne tiene contaminación pero a 300/360 grados se destruye. En el caso de la verdura, se la debe desinfectar en un litro de agua con una cucharada de lavandina, que no sólo no tiene gusto a nada, sino que tampoco tiene efecto tóxico", resumió León y agregó que si alguien no quiere desinfectar las verduras, podrá preparar la ensalada en tabla de picar y luego ponerla en un bowl con vinagre o limón y dejar cinco minutos. El consejo es tener tablas diferentes para la carne y las verduras y cuando se gasta y pone porosa cambiarla, dado que suelen quedar restos de alimentos. Ante la inevitable pregunta acerca de si es posible tener una casa 100% limpia y desinfectada, el especialista destacó que puede lograrse una concentración de microorganismos tan baja, que el riesgo de enfermarse sea mucho menor. Y subrayó la "relación directa entre higiene, salud y calidad de vida". Cuando hay niños en el hogar Tanto los bebés como los ancianos integran lo que León denominó "grupos más vulnerables", junto con la población de bajos recursos y malas condiciones sanitarias. El especialista se refirió a la "compatibilidad bebé-mascota" y subrayó que "cada uno debe ocupar su lugar". Esto es, "que el perro coma donde tiene que comer y duerma donde tiene que dormir". Asimismo, destacó que cuando las mascotas entran a la casa se les debe limpiar con un trapo con jabón el hocico y las patas. En ese sentido, agregó que "lo ideal" sería sumergir un trapo en un balde con cuatro litros de agua y una taza de lavandina y repasar con ese trapo los juguetes de los niños, esperar 15 minutos y enjuagarlos con agua. Esto debería hacerse diariamente. "Si todos hiciéramos eso, el mundo no tendría epidemias ni pandemias", aseguró León, para quien es esencial "no relajarse", porque si eso ocurre "los microorganismos vuelven con más fuerza". "Habituarse a estas prácticas genera consecuencias directas en la calidad de vida", finalizó. http://www.infobae.com/salud/513433-100937-0-El-80-ciento-las-enfermedades-se-contrae-el-hogar

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