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Usuario (Colombia)
Taringueros, al ver que algunos compañeros se han tomado el trabajo de explicar algunas de las relativamente nuevas teorias del universo, a continuacion les traigo las 16 teorias y leyes mas importantes del universo, aqui encontraran las restantes 8 del post, a mi me ayudaron mucho. espero les sirva... aqui las primeras 8 Los principios cuánticos Realidad incierta Desde comienzos del siglo XX, el descubrimiento de la mecánica cuántica aporta una nueva visión del mundo. La seguridad de la física clásica se viene abajo. Hasta entonces, si sabíamos lo que había sucedido, podíamos predecir lo que iba a suceder. No había sorpresas y estábamos seguros de que las cosas eran como las vemos. La cuántica es todo lo contrario: incertidumbre, caos y azar. Ya no podemos estar seguros de nada. El principio de incertidumbre de Heisenberg dice que no se puede predecir lo que va a ocurrir. Aunque tengamos todos los datos, sólo podemos predecir la probabilidad de que algo ocurra. Y el que ocurra una cosa u otra depende del azar. Si repetimos el mismo experimento en las mismas condiciones, unas veces dará un resultado y otras veces otro. Son las fluctuaciones cuánticas. Además, hay aspectos que no podemos conocer con precisión al mismo tiempo. Por ejemplo, la velocidad y posición de una partícula, o su cantidad de espín (algo similar a un movimiento de rotación) en torno a distintos ejes. Si medimos su posición no podemos medir con precisión su velocidad, y a la inversa. Esto limita nuestro conocimiento de la realidad. El principio de complementariedad de Bohr dice que aparecen juntas propiedades aparentemente contradictorias. Por ejemplo, un electrón o un fotón son, al mismo tiempo, una onda y una partícula. Como partícula, están en un punto determinado del Cosmos. Pero como onda se extienden por todo el Cosmos, y pueden estar en cualquier parte. Sin duda, inquietante. La ecuación de Schrödinger describe matemáticamente la onda de probabilidad. Hemos visto que el electrón, como onda, puede estar en cualquier parte del Cosmos. Pero la probabilidad de que esté en un lugar u otro no es la misma. En eso consiste la onda de probabilidad. Donde los picos son más altos hay mayor probabilidad de encontrarlo, y donde son más bajos la probabilidad es menor. Pero puede estar en cualquiera de esos puntos. Hasta aquí está demostrado. Pero, ¿qué pasa cuando lo encontramos en un punto concreto? Esta segunda fase aún no se conoce el todo. Se cree que se produce un colapso de la onda de probabilidad. La probabilidad de que el electrón esté donde lo hemos encontrado pasa a ser del 100%, y cae al 0% en el resto del Cosmos. Los secretos de la cuántica son escurridizos. Sólo por el hecho de observar la realidad influímos en ella. Y esto es algo a lo que la ciencia no se ha enfrentado nunca antes. La conexión cuántica Enigmática cuántica Einstein tenía un problema con la teoría cuántica: que no la aceptaba. Así que en 1935, junto a sus colegas Podolsky y Rosen, propuso un experimento para demostrar que estaba equivocada: el experimento EPR (en referencia a las iniciales de los tres). Pero los resultados no fueron los esperados. La cuántica establece que es imposible conocer, al mismo tiempo y con precisión, ciertos datos de una partícula. Por ejemplo, o conocemos su velocidad o su posición, pero no ambas a la vez. Otra extraña característica es que por el mero hecho de observar la partícula, ésta toma unas propiedades. Es decir, la partícula no tiene unas características definidas justo antes de observarla, sino que las toma precisamente porque la observamos. Y además, sus propiedades se definen al azar, no están "programadas". Puede tomar unas u otras, y no podemos predecir qué sucederá. Sólo podemos predecir la probabilidad de que algo suceda o no. Esto chocaba con el universo armónico y ordenado de Einstein, donde "Dios no juega los dados" y el azar no existe. Nuestra ignorancia hace que no podamos predecir qué sucederá. Por tanto, si la teoría cuántica no ofrece respuestas, es porque está equivocada o incompleta. El experimento EPR pretendía medir al mismo tiempo velocidad y posición de una partícula sin observarla directamente, para no contaminar el resultado. Es frecuente que una partícula se desintegre en dos partículas gemelas, que salen disparadas en direcciones opuestas (la explicación es más compleja, pero la simplificamos así). Las dos nuevas partículas se separan pero conservan idénticas propiedades. Si medimos la velocidad de una, sabremos la de la otra, puesto que es la misma. No influímos en el resultado, pues no hemos observado a la segunda partícula directamente. Así conocemos la velocidad exacta de la segunda partícula. Después medimos la posición en la segunda partícula y obtenemos la de la primera sin necesidad de observarla, ya que ambas están equidistantes del punto inicial en direcciones opuestas. Los datos obtenidos serán objetivos. Pero no fue así. Al observar una partícula, instantáneamente se influye en su gemela. Hay una transmisión de información entre ellas, y además es instantánea. No es que la información haya viajado más rápida que la velocidad de la luz, sino más bien es como si el espacio físico entre ambas partículas no existiera. Esto es el entrelazamiento cuántico o conexión cuántica. Dos partículas que, en algún momento estuvieron unidas, siguen estando de algún modo relacionadas. No importa la distancia entre ambas, aunque se hallen en extremos opuestos del universo. La conexión entre ellas es instantánea. La teoría de cuerdas Cuerdas que vibran La teoría de cuerdas pretende convertirse en la gran teoría del todo. Hoy, es la teoría que ofrece mayores expectativas de unificar las cuatro grandes fuerzas de la Naturaleza: electromagnetismo, fuerza nuclear fuerte, fuerza nuclear débil y gravedad. Lo que equivale a unificar física cuántica y relatividad. Retoma la tarea que Einstein dejó inacabada. La teoría de cuerdas surgió a finales de los 60. Era una teoría extravagante, que sólo llamó la atención de unos pocos y nunca se tomó en serio. Pero desde mediados de los 80 hasta hoy, se ha hecho cada vez más popular. El modelo estándar, que domina la física actual, sigue planteando muchos interrogantes y algunas contradicciones. La teoría de cuerdas parece dar respuestas. El problema es que, con los medios de que disponemos, es imposible de comprobar. Esto hace que muchos científicos la rechazen, por considerarla una teoría filosófica más que física. En el mundo científico, tiene tantos defensores como detractores. Existen diversas teorías sobre la naturaleza y funcionamiento del Cosmos. Pero todas suponen que las partes más pequeñas e indivisibles de la materia son pequeñas bolitas que se combinan para formar todo lo que existe. Como un juego infantil de bloques de construcción. Son las partículas elementales, los electrones y los quarks. La teoría de cuerdas rompe con esta idea. Presupone que las partes más pequeñas son filamentos de energía. Una especie de cuerdas que vibran. Cada tipo de vibración produce un tipo u otro de partícula, con cualidades distintas. Igual que las vibraciones de las cuerdas de un violín producen distintas notas. Las cuerdas serían muchísimo más pequeñas que un quark, por eso no podemos verlas. Aunque sí pueden deducirse matemáticamente. La teoría de cuerdas tiene distintas versiones. Una de ellas, la teoría M, cree que una especial vibración de cuerdas daría lugar a una partícula llamada gravitón, que sería la responsable de la gravedad. De esta forma unificaría la gravedad, algo que hasta ahora no ha logrado el modelo estándar. Las cuerdas más grandes formarían una especie de membranas circulares o branas. Cada membrana sería un universo. El choque entre dos branas produciría un nuevo Big Bang y un nuevo universo. El nuestro sería sólo uno entre muchos. No habría comienzo ni final, sino ciclos entre un big bang y el siguiente. La teoría defiende la existencia de diez dimensiones espaciales y una temporal. Esas dimensiones estarían en las propias cuerdas, y por eso no las vemos. Por ahora, no hay pruebas de que la teoría de cuerdas sea correcta ni de que no lo sea. Arthur Eddington decía que el mundo no sólo es más extraño de lo que imaginamos, sino incluso más extraño de lo que podemos llegar a imaginar. Efecto Rayleigh y efecto Mie ¿Por qué el cielo es azul? ¿A qué se debe un bello atardecer rojizo? ¿Y un dia gris? La respuesta está en la dispersión de la luz y los efectos Rayleigh y Mie. La luz solar es una onda electromagnética compuesta por distintas longitudes de onda. Nuestro ojo capta sólo la parte de luz que corresponde a determinadas frecuencias de longitud de onda. La luz blanca es la suma de todas las longitudes de onda que percibimos. Cada color es una única longitud de onda. Siguen el orden del arcoiris: el color rojo tiene la longitud de onda más larga, y el violeta la más corta. La dispersión de la luz es su descomposición en colores. Las longitudes de onda toman ángulos distintos y los colores se separan. A mayor longitud de onda, mayor ángulo. Cuando la luz solar entra en contacto con la atmósfera, se dispersa. Nuestra atmósfera la forman partículas pequeñas, y el grado de humedad favorece la mayor difusión de unos colores frente a otros. La luz es una forma de radiación, de energía. Al chocar con partículas pequeñas produce el efecto Rayleigh. Parte de la energía se transfiere a estas partículas, que vibran y difunden la luz en todas direcciones. Por eso la luz llena todo el cielo. Fuera de la atmósfera el cielo es oscuro, aunque llegue la luz del Sol. Las ondas cortas son las que tienen mayor difusión. Es decir, las violetas y azules. Como la luz blanca contiene mayor cantidad de luz azul que violeta, predomina el azul. Además, nuestro ojo es más receptivo al azul. Vemos el Sol amarillo porque ya hemos restado el color azul a la blanca. Y, cuando está alto, el amarillo prevalece sobre el rojo porque su longitud de onda es más corta. A las horas del crepúsculo y el atardecer el Sol está bajo. Las ondas recorren un camino más largo a través de la atmósfera. Así que las de longitud de onda corta se pierden y prevalecen las de onda larga. Por eso se difunden los colores rojizos. También influye la cantidad de polvo acumulado en la atmósfera. El efecto Mie se produce cuando la luz choca con partículas o moléculas grandes. Las partículas absorben una parte de la luz y reflejan el resto, como pequeños espejos. Aquí el color depende de la composición de la partícula. Cuando la atmósfera está muy cargada y las nubes son espesas, el efecto Mie se acentúa y favorece los colores grises. El efecto Mie domina la atmósfera de Marte. Su cielo no es azul sino de un plomizo rojo y amarillo. Carl Sagan describe la decepción de la prensa cuando mostraron las primeras fotos del cielo de Marte. Nada comparable a nuestro hermoso cielo azul. La flecha del tiempo La flecha del tiempo continúa siendo uno de los grandes misterios del Cosmos. El nombre lo dio Arthur Eddington, y se refiere a la experiencia que todos tenemos de que el tiempo fluye siempre en una dirección única, de pasado a futuro. Es la principal característica del tiempo. Pues bien, desde el punto de vista de la física, nada demuestra que esto sea así. Al contrario, las leyes físicas no distinguen entre pasado, presente y futuro. Valen igual de pasado a futuro que de futuro a pasado, y nada indica que sea erróneo. Esto se llama simetría y, salvo misteriosas excepciones, es la ley que rige todo el Cosmos. Una de esas excepciones es la que hace que existamos aquí y ahora (lo trataremos en otro momento). Otra excepción es la simetría temporal o flecha del tiempo. Se trata de descubrir una ley que explique esa asimetría. Es decir, una ecuación que explique que el tiempo transcurra siempre hacia delante y que sea errónea si va hacia atrás. O bien, una ley que explique esa asimetría excepcional dentro de la simetría general del Cosmos. Esto último parece menos probable. Hasta hace un siglo se creía que el tiempo era absoluto y transcurría siempre hacia delante. Tal como lo experimentamos. Pero entonces, justamente en Suiza, la tierra de la precisión, Einstein formuló su teoría de la relatividad. El tiempo, tal como lo vivimos, pasó a ser sólo una ilusión. Hasta hoy, ninguna ley prueba que el tiempo fluya. De hecho, de la relatividad especial puede deducirse incluso que el tiempo no fluye. En 1926 Schrödinger formula su ecuación de onda de probabilidad cuántica. Una partícula puede tomar distintos caminos a la vez, y lo mismo podría suceder con el tiempo. La física no distinguiría y sería igual de correcto que el tiempo fuera hacia el futuro o hacia el pasado. La partícula sólo se define en una realidad cuando la observamos, y lo mismo pasaría con el tiempo. Esto se llama colapso de la onda de probabilidad. Pero no sabemos si es aplicable al tiempo. Nos faltan conocimientos cuánticos para saberlo. Fue una de las soluciones propuestas. Otra solución nos lleva a los primeros instantes del Cosmos. La flecha del tiempo es compatible con el Big Bang y la cosmología inflacionaria. Tendría explicación si el universo hubiera estado altamente ordenado en sus primeros momentos. Conforme el universo se expande y pierde su orden inicial, el tiempo fluiría siempre hacia delante. Es la teoría de la baja entropía inicial y parece avalada por las leyes de la termodinámica. Parece la respuesta más convincente. Pero aún desconocemos demasiado sobre los primeros instantes del universo para saberlo. A día de hoy, la flecha del tiempo sigue sin respuesta. El arcoiris de Newton La naturaleza de la luz ha fascinado siempre a los científicos. Newton, el científico más creativo y completo que ha dado la Historia, no escapó a esa fascinación. En 1667 presentó ante la Royal Society su experimento sobre la descomposición de la luz solar. En aquella época dominaba la idea de Descartes de que la luz estaba compuesta por pequeños corpúsculos. Los colores eran la mezcla de luz y oscuridad, en distintas proporciones. Antes que Newton, Descartes ya intentó descomponer la luz, pero sólo logró obtener los colores rojo y azul. Newton empleó un par de prismas de vidrio que, por entonces, eran populares como juguetes infantiles. Así que fue un experimento muy barato. Preparó una estancia en total oscuridad. Sólo a través de un agujero en la ventana entraba un rayo de luz solar. Colocó el prisma delante del rayo de luz, de modo que lo atravesara y reflejara la luz en la pared opuesta, a 7 metros de distancia. En la pared aparecían los colores del arco iris de forma alargada, uno sobre otro. Cabían dos posibilidades. O bien el prisma daba color a la luz, o la luz era la mezcla de todos los colores y el prisma se limitaba a descomponerla. Para comprobarlo, utilizó el segundo prisma. Tras la luz descompuesta en colores colocó otra pantalla con un agujero, a unos 3 metros. Por este agujero fue haciendo pasar los colores de uno en uno. De modo que, detrás de la pantalla, sólo podía verse el color elegido. Por ejemplo, el rojo. Una vez aislado un color, lo hacía pasar a través del segundo prisma y lo reflejaba en otra pared. Comprobó que ahora sólo cambiaba el ángulo, pero no el color. Es decir, si habíamos aislado el rojo, al atravesar el segundo prisma seguía saliendo rojo. Y así con todos los colores. Dedujo que los colores del arco iris eran colores puros, mientras que la luz blanca era la mezcla de todos ellos. El prisma no añadía ninguna cualidad a la luz, sino que la descomponía. Al proyectar los colores y juntarlos de nuevo, la luz volvía a ser blanca. El experimento causó sensación en la Royal Society. Newton logró descomponer la luz solar, pero siguió sin saber porqué. Entonces aún no se conocía la naturaleza ondulatoria de la luz. Los colores son ondas, y cada color tiene una longitud de onda diferente. Las longitudes de onda son más largas cuanto más se acercan al rojo, y más cortas hacia el violeta. Cuando la luz blanca entra en el prisma, cada color toma un camino distinto y lo atraviesa a distinta velocidad. Salen reflejados con distinto ángulo. Por eso los colores se separan y se ven en la pared de forma alargada uno sobre otro, y no circular. Es el mismo proceso que forma el arco iris. Las gotas de agua actúan como el prisma. La luz solar se refleja en la cara interna de las gotas de lluvia y se descompone en colores. Una curiosidad: Newton estableció que la luz blanca se descomponía en siete colores. Podría haber dicho seis u otra cifra (¿qué clase de color es el añil?). Se debe al peso de la tradición griega en nuestra cultura europea, donde el número siete es fundamental. De ahí que se repita tanto, incluso en los cuentos infantiles de tradición europea. Es la misma razón que llevó a Pitágoras a fijar en siete las notas musicales. El cubo de Newton Cubo de Newton ¿Es el espacio "algo"? ¿O flota la materia en medio de la "nada"? En 1689, Newton quiso demostrar que el espacio sí era algo. Lo llamó espacio absoluto. Para ello empleó un cubo, una cuerda y un poco de agua. Newton llenó un cubo de agua, lo ató a una cuerda y lo colgó de una barra fija. Imaginémoslo como un columpio infantil. Retorció la cuerda al máximo, y lo soltó. El cubo comienza a girar, cada vez más rápido. Durante unos momentos el agua sigue en reposo. Gira con el cubo, pero no con respecto al cubo. No tiene movimiento independiente y su superficie permanece plana. Pasados unos instantes, el movimiento del cubo se transfiere también al agua. El agua comienza a girar. Forma un remolino y su superficie se vuelve cóncava. Se debe a que la fuerza del giro empuja el agua contra las paredes del cubo. Como cuando la montaña rusa toma una curva y sentimos el empuje hacia fuera. Finalmente el cubo frena, pero el agua sigue cóncava y girando por unos instantes más. Cuando el agua frena, su superficie vuelve a ser plana. El razonamiento de Newton fue el siguiente. ¿Cómo distinguir que algo se mueve? Sólo podemos saberlo tomando como referencia algo que no se mueve. El movimiento sólo existe con respecto a algo. Con cualquier referencia espacial sucede lo mismo: no hay izquierda sin derecha, arriba sin abajo, ni rápido sin lento... ¿Existe el espacio? El agua no se mueve con respecto al cubo. Sus tiempos no coinciden. Cuando el cubo ya se mueve, el agua aún no. Y cuando el cubo ya se ha parado, el agua sigue moviéndose. Y sabemos que se mueve porque su superficie cambia de forma, siente la fuerza del movimiento. Entonces, ¿con respecto a qué se mueve? Para Newton, el agua se mueve con respecto al espacio absoluto. Si el espacio no fuera nada, no habría referencia para el movimiento y, por tanto, no habría movimiento. El espacio absoluto es la referencia absoluta del movimiento. La prueba de que es "algo". Y además, algo en reposo absoluto. Todas las leyes del movimiento y la gravitación de Newton se basan en su idea de espacio absoluto. Otros como Huygens, Leibniz, Mach y Einstein lo niegan. Leibniz lo compara al abecedario. El abecedario sería el espacio y las letras la materia. Sin letras, el abecedario no es nada, no existe. El movimiento es relativo, y sólo existe en relación a la marteria. Si no hubiera materia en el espacio, tampoco existiría el movimiento. Einstein negó el movimiento y reposo absolutos. Todo es relativo. Unificó espacio y tiempo. El espacio ya no es algo independiente ni inmóvil. Entonces la pregunta sería: ¿qué es el espaciotiempo? Aún no tenemos respuesta definitiva. El electromagnetismo de Maxwell Campo magnético El electromagnetismo de Maxwell es una de las cuatro fuerzas fundamentales de la Naturaleza. A mediados del s. XIX, los científicos sabían que los fenómenos eléctricos y magnéticos guardaban relación, pero desconocían cómo ni porqué. Buscaban la respuesta. Algunos como Morse y Marconi supieron ver su importancia para las telecomunicaciones. Oersted demostró que las corrientes eléctricas producían campos magnéticos. Y Faraday el proceso inverso, es decir, que un campo magnético podía producir corrientes eléctricas. Pero fue el escocés James Clerk Maxwell quien unificó los fenómenos eléctricos y magnéticos en una única fuerza, en 1873. Maxwell creía que todo el espacio estaba lleno de una sustancia electromagnética invisible, una especie de éter, por el que se expandían las fuerzas. Lo imaginaba como las celdillas de un panal de abejas, y por su interior discurría la energía. Introdujo la idea de campos de energía. La causa de todo magnetismo era un movimiento de carga eléctrica. Las corrientes eléctricas son movimientos de carga eléctrica y, por eso, producen un campo magnético. Cuando dos corrientes eléctricas circulan en el mismo sentido, se atraen. Si circulan en sentido contrario, se repelen. La unificación de Maxwell supuso una revolución en el mundo de la Física. Casi todas las herramientas que empleamos en nuestra vida cotidiana se basan en el electromagnetismo. Por ejemplo, la web. También está presente en todo nuestro entorno. Es el responsable de que no atravesemos las paredes o no nos precipitemos hasta el centro de la Tierra por efecto de la gravedad. El electromagnetismo es millones de veces más fuerte que la gravedad, afortunadamente para nosotros. La repulsión electromagnética entre nuestros átomos y los del resto de objetos hace que podamos tocarlos sin atravesarlos. En algunos materiales los electrones se alinean de tal menera que multiplican su repulsión o atracción, y por eso podemos ver el efecto de la fuerza. Es el caso de los imanes. Maxwell unificó las fuerzas eléctrica y magnética mediante cuatro ecuaciones matemáticas. También comprobó su relación con la velocidad de la luz. El porqué sigue siendo un misterio. La constante eléctrica dividida entre la constante magnética da exactamente la velocidad de la luz. La velocidad de la luz es una constante en la Naturaleza, y también un límite hasta ahora infranqueable. Curiosamente, la velocidad de la fuerza de gravedad también es la velocidad de la luz. Estas casualidades confirmaron a Eisntein en su creencia de que todo en la Naturaleza está relacionado, y que existe una teoría del todo. click aqui para ver la primera parte
Whatsapp incumple tus ajustes de privacidad, pero puedes evitarlo Ayer llegó una actualización de WhatsApp que permitía con el doble tick azul ver que un mensaje había sido leído, incluso la opción de comprobar la hora y doble verificación en grupos. Era algo que sin duda muchos usuario estaban esperando. Pero lleguemos un paso más allá. WhatsApp se salta la configuración de última conexión al mostrar el doble tick azul A principios de este año, una de las novedades de WhatsApp fue la opción de ocultar la última conexión, algo que sin duda muchos usuarios agradecieron por el tema de proteger su privacidad y ser ellos mismos los que decidían si compartir esa información o no, y no la propia política de la aplicación. Pero, ¿qué pasa con el doble tick azul? Pues que estará activo sí o sí, tengamos o no activado la opción mostrar la última conexión. Y esta decisión por parte de WhatsApp creo que supone un atentado al tema de la privacidad, pues ¿qué sentido tiene que podamos ocultar nuestra última conexión pero sin embargo no cuándo leemos o dejamos de leer los mensajes? En este caso podemos ver cómo un usuario de iOS, el cual tenía puesta la hora de última conexión como oculta, no podía evitar que la persona con la que hablaba pudiera ver la hora en la que el mensaje había sido entregado y leído. Así que ¿qué más da si no puede ver la hora de la última conexión pero tiene toda esta información disponible? Quizá la propia app WhatsApp está quitándole gran parte del sentido a la opción de ocultar la última conexión. ¿O quizá pensarán en futuras actualiaciones permitir configurar también la información referente a la hora de lectura de los mensajes? Es más, la cosa no queda ahí, pues incluso en un grupo podremos ver quién ha leído el mensaje (y a qué hora) y quién lo ha recibido pero aún no lo ha leído. Para ello, será necesario que los integrantes del grupo tengan la versión de WhatsApp donde ya se incluye la funcionalidad del doble tick azul, pero de nuevo se salta la configuración que cada uno de los miembros del grupo tenga en lo que hace referencia a la hora de última conexión. Intentando evitar el doble tick azul A pesar de que el doble tick azul ahora pasa a formar parte de nuestras vidas, sí es cierto que por ahora hemos encontrado algunas formas para evitarlo. La primera de ellas es leyendo los WhatsApp a través de cualquier dispositivo con Android Wear, el cual no provoca el envío de esta confirmación de lectura. ¿No es acaso un buen motivo para que mucha gente quiera ahora un wearable? Otra opción es activar el modo avión justo antes de entrar al WhatsApp, de forma que una vez leamos el mensaje no tengamos conexión a través de Internet para enviar dicha confirmación. Pero, ¿no es un poco absurdo que tengamos que llegar a esto? Pero no todas las opciones se cierran ahí, pues también podremos evitar enviar esta confirmación si utilizamos las notificaciones emergentes de Android disponibles desde Android 5.0 Lollipop. SI deseas aprender como activar las ventanas emergentes, para responder desde la pantalla de bloqueo, entra a este post: http://www.taringa.net/posts/info/18246787/5-y-Responderas-tu-Whatsapp-desde-pantalla-de-bloqueo.html WhatsApp, como herramienta de control en las relaciones Laura Ayuso, psicóloga que fundó su propia empresa Psico.Lama, nos comenta que en la consulta muchos pacientes jóvenes utilizan WhatsApp para controlar a los demás, casi siempre a la pareja, pero también para el caso de amistades. Los casos más llamativos se dan cuando se acaba de producir una ruptura, o cuando la relación es muy dependiente por parte de una de las partes. Los pacientes entran al chat con esa persona para mirar su última conexión; si es anterior al último mensaje que han enviado no hay problema, pero como sea posterior, empieza una espiral de pensamientos que en ocasiones les lleva a comprobar últimas conexiones de otras personas para intentar “averiguar” con quién ha estado hablando, y porqué no le han contestado. Y precisamente todo esto era el inicio a la veda a una discusión sobre la privacidad de las personas. Y esto era sólo con lo de la hora de conexión, es mejor pensar qué puede ser ahora con el doble click azul, que les va a confirmar no sólo que han entrado al WhatsApp (aquí por lo menos se podían plantear si es que no habían entrado a su chat, que por otra parte también generaba conflictos “porque si no hay entrado es que ni siquiera le importo”), sino que les han leído y no les han contestado, lo que para ellos significa que no les quieren (y esto es lo más suave que suelen pensar…). Laura, como profesional, cree que todos estos tipos de herramientas que nos dan la posibilidad de controlar la actividad del otro, si no la manejamos bien (y en muchos casos no nos han enseñado) nos puede llevar a relaciones, no sólo de pareja, controladoras y dependientes, que tarde o temprano se terminan convirtiendo en conflictivas, y que no sólo limitan de alguna manera la libertad del otro sino también la propia, ya que nos hace esclavos del símbolo azul del otro. Las nuevas herramientas de comunicación, ¿un problema real? Todo esto nos lleva a abrir el debate que la misma Laura ya nos plantea, y que muchos de nosotros ya nos hemos planteado antes. ¿Son los nuevos medios de comunicación una amenaza seria contra la sociedad? Bajo mi punto de vista, las herramientas de comunicación no son el problema en sí, aunque sí es cierto que algunas como WhatsApp podrían cuidar un poco más el tema de la privacidad, pues no tiene sentido no dar la alternativa al usuario de decidir qué información compartir o no. Entre otras cosas, porque puede hacernos sentir espiados de algún modo, lo que podría llegar a provocarnos dejar de usar dicha herramienta. Pero dudo que sea así, pues somos presos de una dictadura y exigencia social de tener que estar comunicables, disponibles, atentos y cordiales en cualquier momento. Y no hay mejor icono que represente esto que el doble tick azul. Pero, aparte de eso, he de decir que creo que la gran mayoría de los usuarios no están acostumbrados o educados al buen uso de ciertas herramientas, y es que este tipo de herramientas habría que saber sacarles el provecho para acercar la comunicación entre las personas, pero nunca que sirvan como herramientas de control sobre otras personas. Con todo esto, el debate no ha hecho más que empezar…
Whatsapp es sin duda el servicio de mensajería instantánea más conocido y usado en el mundo. Todos hablan con alguien a través de esta aplicación a diario y reciben mensajes de familiares o amigos. Pero si hay algo que puede llegar a cansar es desbloquear tu dispositivo para acceder a la aplicación y responder. Lo que pocos saben es que existe una función en Whatsapp que te permite responder a los mensajes directamente desde la pantalla de bloqueo, tenga o no bloqueo de pantalla. No cabe duda de que es más cómodo responder directamente y no tener que dibujar nuestro patrón o ingresar nuestro PIN para acceder a la aplicación. Responde directamente desde tu pantalla de bloqueo Aquí os vamos a explicar como habilitar esta interesante función de Whatsapp en unos sencillos pasos. No tiene mundo, sólo que hay que indagar un poco en los ajustes de la aplicación. Abrimos Whatsapp Pulsamos sobre los tres puntos situados en la esquina superior derecha Pulsamos en Ajustes y luego en Notificaciones Accedemos a Notificación Emergente (de mensaje individual o de grupo, allá cada uno) Marcamos la opción “Mostrar siempre elemento emergente“ Listo A partir de ahora, cada vez que alguien nos hable por Whatsapp se nos mostrará una ventana emergente en la pantalla de bloqueo. Aquí sólo tendremos que pulsar en la caja de texto y escribir la respuesta que queramos. Aclarar que podremos navegar por los mensajes que nos mandó el contacto si es que nos mandó más de uno. A continuación os dejamos unas capturas realizadas donde os marcamos que apartados tenéis que ir pulsando para habilitar esta función de Whatsapp. 1ro. 2do. 3ro. 4to. y 5to.... disfruta compa!! Otra cosa.. los de lollipod aun no pueden realizar esta configuracion por conflictos entre ambos programas..

taringueros, les comparto el dibujo que mi novia me pidió para el cumplemes. hay les dejo el proceso. disculpenme por la calidad de la cámara, pero finalmente les muestro el resultado en buena calidad. el resultado en mejor calidad fotográfica. y el retrato de mis padres...