JoseRZ2001
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![los animales mitologicos [by jose]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2012/06/15/Grifos.jpg-vA6iyi8sc-7.webp)
hidra En la mitología griega, la Hidra de Lerna era una criatura similar a una serpiente. Esta bestia acuática poseía numerosas cabezas –diversos poetas afirman que tenía tantas cabezas que tornaba imposible la tarea de cualquier pintor que quisiera retratarla–. Además, contaba con una respiración venenosa que la hacía aun más peligrosa. La Hidra de Lerna fue aniquilada por Hércules durante uno de sus doce trabajos. Su guarida era el lago homónimo, situado en el Argolid. Aunque se especuló que tal sitio habría existido en la Antigüedad Clásica, la arqueología ha desmentido el mito de que este sitio sagrado era incluso más antiguo que la ciudad de Mecenas, en Argos. Cuenta la leyenda que debajo de las aguas de Argolid existía una entrada al mundo subterráneo, y que la Hidra era su guardiana. Este animal fabuloso descendía de Tifón, Equidna y –según Hesíodo, en su Teogonía– de la Diosa de la Tierra, Gea. Se decía que la Hidra era hermana de Quimera y del Cancerbero grifo Animal fabuloso cuya forma varía con el tiempo, si bien es fácilmente reconocible ya que combina un cuerpo de león con cabeza, pecho, alas y garras de águila. La cabeza puede ser de buitre o de león. Las patas pueden ser todas de león o todas de águila o bien aparecer dos y dos. Es posible también que el cuerpo del felino aparezca alado y sea más pequeño, del tamaño del lobo, y ocasionalmente puede tener cola de serpiente. Otras veces se le atribuía cuerpo de león, pero con cabeza y alas de águila, orejas de caballo y una cresta con aletas de pez. Por otra parte, la postura del grifo no es uniforme: aparece amenazador y rampante, como custodio de un trono real, como montura de un dios o, simplemente, como un animal de presa. Lo mismo se puede decir respecto a su color. De todo lo anterior se deduce que el grifo reunía en sí los caracteres físicos de los dos animales más poderosos de la tierra y del aire, el león y el águila. Era regente del aire y también de la tierra. A LO LARGO DEL TIEMPO Con el paso del tiempo, los caracteres del grifo se fueron definiendo. Quedó convertido en un ave cuadrúpeda de enormes garras, con uñas del tamaño de los cuernos de un buey, capaces de aferrar el cuerpo de un caballo o de un hombre completamente armado y transportarlo por los aires (las garras eran tan grandes que se podía fabricar una taza o un vaso con cada una de ellas; de hecho, durante la Edad Media se comerció frecuentemente con supuestas garras de grifo, en la creencia de que cambiaban de color si se introducía un veneno en ellas). Cuando el grifo echaba a volar, el viento que producían sus fuertes alas bastaba para derribar a los hombres. Los grifos vivían en los montes Hiperbóreos, en algún punto de Escitia, en lucha constante con los arimaspos, los cuales intentaban robarles el oro y las esmeraldas que colocaban en su nido como talismán contra las alimañas venenosas del monte. Los enemigos naturales del grifo eran los hombres, a los que no temía en absoluto, y los caballos. De su enorme hostilidad hacia este animal da cuenta el hecho de que Virgilio no encuentra imagen más significativa para describir las bondades de la Edad de Oro que decir que en esta época incluso los caballos se mezclaban con los grifos (posteriormente esta idea hará fortuna en la figura del Hipogrifo). fenix Fénix es una pequeña constelación del hemisferio sur que esta situada entre las constelaciones de escultor, grulla, tucán, reloj y fornax. Fue introducida por Johhan Bayer a principios del siglo XVII y es de las pocas constelaciones modernas que hacen referencia a un hecho mitológico dragon El dragón (del latín draco, y este del griego δρακων, drakon, ‘víbora’ o ‘serpiente’) es un animal mitológico que aparece en diversas formas en varias culturas de todo el mundo, con diferentes simbolismos asociados. Las interpretaciones más familiares de dragones son los dragones europeos, derivados de la tradición popular y de la mitología de Grecia, Escandinavia y Oriente Próximo, y también las de dragones orientales pagaso Pegaso fue el primer caballo que consiguió estar entre los dioses de la Mitología Griega y tratar de tú a los habitantes del Olimpo. Pegaso era el caballo de Zeus, el dios soberano y amo del Cielo y la Tierra. Según los esquemas de la mitología griega el "caballo volador" nació del chorro de sangre que brotó cuando Perseo cortó la cabeza a Medusa. Ésta era una de las tres hermanas Gorgonas (Medusa, Esteno y Euríale). Eran hijas de Forcis y Ceto, o a veces de Tifón y Equidna, en ambos casos monstruos ctónicos (espíritus del inframundo). Aunque los pintores de vasijas y talladores de relieves griegos antiguos imaginaban a Medusa y sus hermanas como seres nacidos con forma monstruosa, los escultores y pintores del siglo V empezaron a imaginarla como hermosa a la par que terrorífica. En una oda escrita en el 490 a.C. por Píndaro ya se habla de la «Medusa de bellas mejillas». En una versión posterior del mito, narrada por el poeta romano Ovidio, Medusa era originalmente una hermosa doncella, «la celosa aspiración de muchos pretendientes» y sacerdotisa del templo de Atenea, pero cuando fue violada en él por el «Señor del Mar» Poseidón, la enfurecida diosa transformó su hermoso cabello en serpientes e hizo su cara tan terrible que su mera visión convertía a los hombres en piedra. Perseo fue enviado por el rey Polidectes de Sérifos a buscar la cabeza de Medusa. Con la ayuda de Atenea y Hermes, que le dio las sandalias aladas, la capa de invisibilidad de Hades, una espada y un escudo espejado, Perseo cumplió su misión. Medusa, que estaba embarazada de Poseidón, fue decapitada mientras dormía minotauro http://ikariamgr.files.wordpress.com/2009/03/minotauro.jpg A finales del siglo XIX, cuando Schliemann se interesaba por Cnosos, se desconocía la historia real de Creta en la antigüedad. Solo los trabajos continuados de Evans habrían de permitir acceder al conocimiento de esa rica historia, gracias a los trabajos arqueológicos. No obstante, desde los periodos más antiguos de la civilización griega Creta había jugado un papel de primera importancia dentro de las viejas leyendas y mitos heládicos, que situaban en la isla algunas de las más antiguas tradiciones que desde tiempos inmemoriales se habían transmitido. En Creta habría nacido nada menos que Zeus, el Señor de los dioses olímpicos. Para evitar que fuese devorado por Cronos, su propio padre, la madre del dios lo habría escondido en una cueva cretense, situada en el monte Ida, donde habría podido sobrevivir gracias a la alimentación que le proporcionó la cabra Amaltea. Ya crecido, Zeus, enamorado de Europa, hija del rey fenicio Agenor, consiguió seducirla y transformado en un bellísimo toro raptó a la doncella y la llevó a Creta, donde fruto de sus relaciones carnales nacería, entre otros, el igualmente legendario rey Minos, que llegaría a ser Señor de la isla y del mar Egeo. El poeta latino Ovidio, en sus "Metamorfosis" nos ha dejado narrados, con su inimitable estilo, algunos detalles referentes al mito de Minos. Fruto de los amores antinaturales de su esposa Pasifae, también enamorada enloquecídamente de un toro, animal siempre presente en los mitos cretenses, habría nacido un monstruo, medio hombre y medio toro, conocido como Minotauro, al que Minos decidió ocultar encerrándolo en un lugar sombrío y tenebroso (el Laberinto), cuyas mil vueltas hacían que quienes en él entraban no fueses capaces de salir. Incluso Dédalo, el arquitecto más hábil de la época, creador del Laberinto, apenas hubiera sido, el mismo, capaz de encontrar la salida. Minos, rey de Creta, había condenado a los atenienses a pagar un duro tributo. Debían enviarle siete varones y otras tantas hembras para ser entregados a la crueldad del Minotauro. Uno de esos infelices era Teseo, hijo del Rey Egeo, pero he aquí que Ariadna, la hija de Minos, la doncella de las rubias trenzas en palabras de Homero, sintió piedad y sin duda amor por él, entregándole un hilo que Teseo ató a la entrada del Laberinto, pudiendo salir de ese modo, felizmente, después de haber dado muerte al monstruo, huyendo con Ariadna a la cercana isla de Naxos, una de las Cícladas, donde olvidando toda la gratitud que le debía tuvo la crueldad de abandonarla. En Naxos Ariadna caería en la más profunda desesperación pero sería pronto consolada por Dionisios, dios lúdico y civilizador, que tras ofrecerle su amor habría de colocar en los cielos la corona que le había dado en el deseo de hacer inmortal el recuerdo de esta princesa tan virtuosa. La leyenda del Minotauro vendría a reconocer como en los tiempos antiguos de la historia griega la Hélade habría estado sometida al poder de Creta, cuyo rey, el no menos legendario Minos, habría sido realmente el dueño y señor de todo el Egeo, gracias a una flota con la que a mediados del segundo milenio antes de nuestra era habría sometido a los demás pueblos de la zona, ejerciendo los comerciantes cretenses una intensa actividad económica que les habría llevado a frecuentar lugares como Chipre, las islas Cícladas, Egipto y la propia Grecia continental. Los contactos con Egipto, a modo de ejemplo, están claramente documentados arqueológicamente en la medida en que cerámicas minoicas de estilo Camares se han encontrado en el delta del Nilo, en tanto que multitud de escarabeos egipcios de la XII dinastía se han identificado en las excavaciones cretenses.