JoseArmin1
Usuario (Venezuela)
Con los datos de la tecnología láser instalada en la Luna se puede saber cómo ha variado la rotación de la Tierra en los últimos 100 años. La astrofísica Jillian Scudder de la Universidad de Sussex (Reino Unido) ha revelado en la revista 'Forbes' cuándo el día en nuestro planeta durará 25 horas. Cada año la Luna ralentiza la rotación de la Tierra. El satélite natural recibe poca energía del planeta, así que permanentemente se está alejando de él. Este movimiento no es perceptible al ojo humano, pero su velocidad puede ser medida a través de la localización láser del experimento de las misiones Apolo. Mediante los datos proporcionados por el retrorreflector instalado en la Luna por la expedición Apolo 11 en 1969, científicos descubrieron que en los últimos 100 años la rotación de la Tierra se ha ralentizado 0,0014 segundos. Asimismo, los registros de eclipses solares indican que cada siglo la Tierra habría 'frenado' la rotación 0,0025 segundos. Al elegir el resultado promedio de estos números, 0,002 segundos, se puede calcular que para ralentizar la rotación del planeta 0,5 segundos, se necesitan 25.000 años. Dado que una hora cuenta con 3.600 segundos, para frenar el movimiento de la Tierra una hora entera, hay que esperar cerca de 180 millones de años.
Cada latido del corazón es iniciado por un haz de tejido muscular con propiedades especiales que está situado en la aurícula derecha. Este nódulo actúa como un marcapasos natural que emite un impulso eléctrico que obliga a las fibras musculares de ambas aurículas a contraerse, lo que impulsa la sangre hacia los ventrículos. Unos cuantos milisegundos después de haberse iniciado este impulso, su carga eléctrica llega a un segundo nódulo de tejido especializado formado por fibras musculares de más lenta conductividad. Este nódulo tarda alrededor de un décimo de segundo en soltar su carga, que estimula a los ventrículos a contraerse comprimiendo la sangre contra las paredes y, por lo tanto, aumentando la presión interna. Esta fuerza hace que se cierren las válvulas aurículoventriculares y se abran las que conducen a las arterias: la pulmonar (ventrículo derecho) que va a los pulmones, y la aorta (ventrículo izquierdo) que va al resto del cuerpo. Cuando la contracción cesa, la presión en las arterias es mayor que en los ventrículos, por lo que se cierran las válvulas que hay entre ellos impidiendo el reflujo de la sangre. Los ruidos que se oyen en el corazón se deben a los movimientos de los músculos y de las válvulas. ¿Qué se puede hacer cuando falla el marcapasos natural del corazón? Cuando el marcapasos natural no transmite los impulsos con regularidad, se puede recurrir a diversos tratamientos. Para averiguar de qué tipo de alteración del ritmo cardíaco se trata, lo primero que hace el médico es obtener un electrocardiograma del paciente. Esta técnica de diagnóstico muestra en una gráfica la actividad eléctrica del corazón. Una vez que el médico ha determinado la dolencia, prescribe el medicamento que esté indicado en cada caso. Algunas veces hay que recurrir a un cirujano para que implante un marcapasos artificial. Este aparato se suele insertar, con sus pilas, bajo la piel cerca del hombro, unido al corazón por un electrodo. Es una operación sencilla que se hace bajo anestesia local. También hay modelos que se llevan externamente. La base de los marcapasos es un electrodo que emite un impulso eléctrico a determinados intervalos para acelerar el corazón si es anormalmente lento, o para acompasar su ritmo si es errático. Estos aparatos, que ahora usa mucha gente en todo el mundo, permiten a los pacientes llevar una vida prácticamente normal.
Se demuestra que este fenómeno no tiene explicación fuera de la mecánica cuántica El entrelazamiento cuántico ha sido confirmado gracias a los fotones de una luz emitida hace 600 años por una estrella lejana. Un equipo de físicos demuestra así que el entrelazamiento cuántico no tiene explicación fuera de la mecánica cuántica, ya que pensar lo contrario supondría que alguien estableció en el espacio exterior un mecanismo de interferencia, mucho antes del experimento realizado ahora. entrelazamiento cuántico es un fenómeno que suena a ciencia ficción en la medida en que contradice a nuestra manera de entender y vivir la realidad. Pero de acuerdo con las leyes de la mecánica cuántica, el entrelazamiento cuántico es un fenómeno muy real. Imaginemos dos granos de polvo situados en dos extremos del universo separados entre sí por miles de millones de años luz. La física cuántica predice que, independientemente de la distancia que separa a estas dos partículas, pueden estar entrelazadas. El entrelazamiento cuántico significa que cualquier medición realizada en la primera partícula proporciona información sobre el resultado de la medición de la segunda partícula. En este caso, los resultados de la medición de cada partícula están profundamente interrelacionados. Pero si el universo se comporta tal como suponía Einstein, estableciendo que las partículas elementales poseen propiedades intrínsecas independientes de la medición y que sólo sufren efectos locales originados por causas locales, entonces debe existir un límite en la distancia que separa a las dos partículas entrelazadas para que se produzca el fenómeno conocido como entrelazamiento cuántico. El físico John Bell cuantificó este límite superior, llamado ahora “desigualdad de Bell”, hace más de 50 años. En diversos experimentos realizados hasta ahora, los físicos han observado sin embargo correlaciones entre partículas elementales más allá del límite establecido por la desigualdad de Bell, lo que sugiere que efectivamente están entrelazadas cuánticamente, tal como predice la teoría cuántica. Sin embargo, estas pruebas tienen varios defectos que indican que las observaciones pueden explicarse en un mundo que no se rige por la mecánica cuántica. Sólida demostración del entrelazamiento Ahora, una nueva investigación internacional dirigida por David Kaiser, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Cambridge, Estados Unidos, en la que han participado físicos de la Universidad de Viena en Austria, y de otras entidades, han resuelto un fallo en uno de los test de la desigualdad de Bell, conocido como libertad de elección (Freedom-of-Choice Loophole). Al resolver este fallo, han conseguido una sólida demostración del entrelazamiento cuántico, según se informa en un comunicado. Los resultados se han publicado en la revista Physical Review Letters. El fallo en el test conocido como libertad de elección se refiere a la idea de que el experimentador tiene total libertad para definir su experimento, por ejemplo, el tipo de partícula a entrelazar cuánticamente, o también el tipo de mediciones que quiere realizar sobre esas partículas. Pero la cuestión es averiguar si existen causas desconocidas que expliquen el resultado del entrelazamiento, que no tuvieran nada que ver con un mecanismo cuántico. Para descartar explicaciones no cuánticas del entrelazamiento, los físicos han realizado diversos experimentos muy controlados en laboratorio, sin poder despejar completamente la posibilidad de una explicación no cuántica del entrelazamiento. Pero desde 2014, este equipo de físicos ha dado un giro a estos experimentos utilizando fotones procedentes de fuentes astronómicas, como estrellas o cuásares, para evitar variables ocultas en la explicación del entrelazamiento basándose en el siguiente razonamiento: si existen variables ocultas que interfieren en las mediciones, esas variables tendrían que haber funcionado antes de que la luz dejara la fuente cósmica, es decir, mucho antes de que el experimento se desarrolle en el laboratorio. En esta nueva investigación, los físicos han demostrado experimentalmente por primera vez su teoría de que el entrelazamiento es de origen cuántico. En dos experimentos , los investigadores midieron 100.000 parejas de fotones entrelazados cuánticamente, incluidos fotones generados por una estrella situada a 600 años luz de distancia, y descubrieron que las mediciones de las parejas de fotones estaban correlacionadas muy por encima del límite establecido por la desigualdad de Bell. De esta forma concluyen que el entrelazamiento no puede explicarse mediante ningún escenario tradicional, pero sí mediante la mecánica cuántica. Nuestras respuestas son muy coherentes con la mecánica cuántica y totalmente ajenas a las predicciones de Einstein, señala Kaiser. El razonamiento es muy simple: para mantener una explicación no cuántica del entrelazamiento del experimento actual, tendría que haber existido un mecanismo creado hace 600 años en el espacio exterior que pudiera interferir con la medición actual. “Creo que esa posibilidad se puede descartar con toda probabilidad”, concluye Kaiser.
La mayoría de los emprendedores aspirantes lo llevan en la sangre: nacieron para emprender, tanto que cualquier otra cosa en la vida no podría satisfacerlos. Se sienten insatisfechos como empleados, seguidores o consumidores. Quieren crear, construir y expandir sus propias empresas, y están llenos de pasión y voluntad. Estos son 50 hábitos de las personas que nacieron para emprender. ¿Cuántos posees tú? 1. No puedes estar quieto. Sientes la inquietud de estar creando cosas, y cosas grandiosas. 2. Siempre se te ocurren ideas. Buenas o malas, pero el flujo de ideas nunca se detiene. 3. Puedes señalar con precisión errores en otras ideas. Es algo que se te da de manera natural. 4. Admiras a propietarios de negocios exitosos. Steve Jobs, Richard Branson, Mark Zuckerberg y Bill Gates son solo algunos de tus héroes. 5. Te emocionas cuando ves un negocio exitoso en acción. Ya sea un bar local o una franquicia de supermercados, no puedes evitar sonreír cuando ves que un negocio está haciendo bien las cosas. Relacionado: 10 hábitos de las personas efectivas 6. Si trabajas para alguien, piensas constantemente en formas de mejorar su negocio. Mientras estás trabajando, únicamente piensas en cómo hacerlo crecer. 7. Odias que te digan qué hacer. Resientes recibir órdenes. 8. Amas aprender cosas nuevas. Los tutoriales y “how-to’s” son perfectos para ti. 9. Desarmas las cosas para aprender cómo funcionan. Controles remotos, tostadoras, teléfonos –amas ver el funcionamiento interno de estos aparatos–. 10. Sueñas con la riqueza. El dinero no lo es todo, pero no puedes evitar tenerlo en mente. 11. No te rindes fácilmente. Te enfrentas a retos difíciles, pero sigues adelante. 12. Eres disciplinado con tus hábitos. Has establecido rutinas que no rompes con facilidad. 13. No temes al trabajo duro. En todo lo que haces das el cien por ciento de ti. 14. Te gusta tomar riesgos. No te arriesgas a ciegas, pero no te quedas sentado esperando que las cosas pasen. 15. Conoces cuanta gente puedes. No tienes miedo de acercarte a las personas y establecer lazos. 16. Hablas con todas las personas que conoces. Los extraños no te intimidan. 17. Te recuperas de los tropiezos. Has vivido fracasos, pero eso nunca te ha detenido. 18. Te gusta tener la última palabra. Te gusta dirigir. 19. Estableces metas para ti mismo. Grandes o pequeñas, las metas llenan tu vida. 20. Ayudas a la gente cuando puedes. Te interesa generar un efecto positivo en tu entorno. Relacionado: Elimina los hábitos que te detienen 21. Encuentras retos en todo lo que haces. Buscas oportunidades para retarte a ti mismo. 22. Encuentras formas de inspirar a las demás personas. Te inspira inspirar. 23. Planeas todo hasta el último detalle. Los planes son un requisito previo a cualquier actividad. 24. Estás orgulloso de ti mismo. Te gusta quién eres. 25. Ayudas a tus amigos a resolver sus problemas. Eres buenísimo para analizar situaciones y encontrarles una salida. 26. Delegas tareas y asignas recursos de manera efectiva, tanto en tu negocio como en la casa. 27. Estableces plazos para ti mismo. No pones excusas para cumplirlos. 28. Te gusta contar historias. Amas compartir tus experiencias con los demás. 29. Eres súper competitivo. Incluso jugar un juego de mesa enciende el espíritu competitivo en ti. 30. Te involucras con las cosas. Si ves un auto parado en la carretera, te detienes a preguntar si necesita ayuda. 31. Eliminas de tu vida las cosas que no necesitas. Si algo es ineficiente o te estorba, simplemente lo haces a un lado. 32. Negocias cada vez que puedes. Los mercados de pulgas y salarios son sólo el principio. 33. Ves el potencial de la gente. No ves a las personas por lo que son: ves en ellas lo que podrían llegar a ser. 34. Te mantienes en calma en medio de una crisis. Cuando las cosas se ponen difíciles, piensas de manera lógica. 35. Sabes conseguir lo que quieres. No dejas ir las oportunidades. 36. Evitas las situaciones y las personas que sólo te hacen perder el tiempo. No pierdes el tiempo jugando con el celular y viendo fotos de los demás en tus redes sociales. 37. Eres persuasivo, convences a las personas de ponerse de tu lado. Eres un retórico nato. Relacionado: 6 elementos para persuadir 38. Tomas decisiones con la cabeza y no con las emociones. En la mayoría de los casos, confías en tu lógica más que en tus emociones. 39. No olvidas las emociones de las demás personas. Sientes una gran empatía por los demás. 40. Cuando te involucras con proyectos que te apasionan, pierdes la noción del tiempo. Las horas vuelan cuando te sientas a trabajar en algo. 41. Con frecuencia, inicias proyectos nacidos de la pasión. Cada semana transformas una idea en un pasatiempo. 42. Constantemente haces cambios en tu hogar, tu carro o… lo que sea. Siempre hay algo que puedes cambiar o mejorar. 43. Te enloquecen las nuevas tecnologías. Eres adicto a aprender sobre ellas y cómo pueden mejorar tu vida. 44. Lees las noticias todos los días: es un hábito que no puedes evitar. 45. Devoras libros. Cada libro ofrece un aprendizaje nuevo. 46. Escuchas a tu voz interna. Confías en tus instintos. 47. Escuchas los consejos de los demás. Tomas tus propias decisiones, pero escuchas las opiniones de los demás. 48. No te quedas varado en el pasado. Cuando cosas malas suceden, sigues caminando. 49. Haces sacrificios para conseguir lo que quieres. Sabes que tienes que sacrificar algunas cosas en la vida para obtener un bien mayor. 50. Nunca dejas de perseguir tus sueños. Tomas tus aspiraciones con seriedad…. Son una parte de ti. ¿Naciste para emprender? Si estos hábitos te suenan familiares, es momento de que comiences a perseguir tu verdadera misión en esta vida.