JonyPc
Usuario (Perú)

Hola , bueno en este post les vengo a aclarar el misterio Bien Detallado de como ocurrio el robo de la Gioconda o Monalisa (Famosa pintura de Leonardo Da Vinci). Espero aclarar dudas sobre cualquier inquietud que tengan acerca de esta famosa pintura que revoluciono el mundo del arte. Bueno , El autor : Leonardo Da Vinci Leonardo da Vinci nació en el caserío de Anchiano del municipio de Vinci en Italia. Fue fruto de la relación ilegítima del notario Ser Piero y de su sirvienta, Catarina Vacca. A los 14 años entró en el prestigioso taller del pintor florentino Andrea Verrochio, donde estudió junto a Sandro Botticelli y Perugino. Desarrolló el estudio de las matemáticas, la geometría, la perspectiva y todas las ciencias de la observación del medio natural, las cuales se consideraban indispensables en la época. Como educación complementaria, también estudió arquitectura e ingeniería. Leonardo fue un humanista renacentista, destacado en múltiples disciplinas. Sirvió a personas tan distintas e influyentes como Lorenzo de Médici, al duque de Sforza, a los soberanos de Mantua y al rey Francisco I de Francia. Entre sus obras más destacadas están La Virgen de las Rocas, La batalla de Anghiari, La última cena, Obra innovadora y La Gioconda. Historia La Gioconda es el retrato más famoso de la historia y quizás el cuadro más famoso de la pintura occidental. Su fama se debe probablemente a las múltiples referencias literarias, a las diversas interpretaciones sobre la protagonista y al robo escandaloso ocurrido el 21 de agosto de 1911. Es además la última gran obra de Leonardo, si se tiene en cuenta que siguió retocándola hasta sus últimos años. Cuando Leonardo se marchó a Roma a instancias del nuevo Papa, su vida se hizo monótona y nada productiva. Leonardo falleció sin encargos importantes, bajo la protección de León X, Giovanni de Médici, hijo del gran Lorenzo de Médici. Después de terminar el cuadro, Leonardo llevó su obra a Roma y luego a Francia, donde se conservó hasta su fallecimiento. Se sabe que pasó a manos del rey francés Francisco I, quien la habría comprado a un valor de 12.000 francos (4.000 escudos de oro), aunque no está claro si fue en 1517, antes de la muerte del artista, o con posterioridad a su fallecimiento en 1519. Tras la muerte del rey, la obra pasó a Fontainebleau, luego a París y más tarde al Palacio de Versalles. Sin embargo, está comprobado que permaneció en las colecciones reales francesas y que en el siglo XIX, Napoleón Bonaparte lo tuvo guardado en el Palacio de las Tullerías tras una temporada en su residencia. Con la Revolución francesa llegó al Museo del Louvre, donde se encuentra actualmente; Napoleón lo retiró de allí para colocarlo en su cámara personal. Finalmente regresó al museo, donde se alojó hasta 2005 en la Sala Rosa, y fue trasladada en ese año al Salón de los Estados. Es pertinente decir que la mayoría de datos acerca del cuadro se poseen gracias al trabajo biográfico del pintor contemporáneo Giorgio Vasari. Identidad de la modelo Al igual que otros florentinos de su mismo estatus social, la familia Del Giocondo estaba conformada por algunos mecenas y amantes del arte. Bartolomeo, hijo de Francesco, comisionó a Antonio di Donnino Mazzieri que pintara un fresco en la tumba familiar, ubicada en la basílica de la Santísima Anunciada de Florencia. Asimismo, el artista Andrea del Sarto pintó una Madonna para otro miembro de la familia. Francesco comisionó un retrato de su esposa a Leonardo da Vinci junto a una pintura de Francisco de Asís delegada al pintor Domenico Puligo.25 Se cree que Francesco encargó el retrato de Lisa para celebrar el nacimiento de Andrea y la adquisición de la casa familiar. La Gioconda o Mona Lisa cumplió con los requisitos artísticos del siglo XV y siglo XVI para representar a una mujer de virtud, debido a que Lisa es retratada como una fiel esposa a través de su postura, mientras su mano derecha reposa sobre su mano izquierda. Leonardo también representó a una Lisa elegante y exitosa, posiblemente mucho más de lo que era en realidad. Algunos historiadores del arte creen que sus prendas oscuras y el velo negro eran influencia de la alta costura española, y de este modo no representan el duelo por la muerte de su hija como otros académicos han manifestado.36 El retrato es sorprendentemente grande (77 x 53 cm); su tamaño es similar a las comisiones adquiridas por mecenas más ricos y poderosos, y esta extravagancia ha sido interpretada como una señal de las aspiraciones sociales de Francesco y Lisa. Leonardo carecía de ingresos durante la primavera de 1503, razón por la cual aceptó realizar un retrato privado. Más tarde ese mismo año, tuvo que atrasar su trabajo en la Mona Lisa cuando recibió el pago para iniciar la obra La batalla de Anghiari, un encargo de más valor y que debía completar para febrero de 1505.39 Aunque no se sabe con certeza, algunos historiadores señalan que —alrededor de 1506— Leonardo dejó de trabajar en La Gioconda y partió hacia Milán.40 Posiblemente consideró que el retrato no estaba acabado como apunta Vasari;41 de hecho, en ningún momento recibió el pago por la obra y jamás se la entregó a su cliente.Leonardo viajó con sus pinturas durante el resto de su vida y es posible que completase la obra Mona Lisa muchos años después, en Francia. Se estima que culminó el retrato en 1516 sin otorgar un nombre a la obra. El título Mona Lisa, con el que se conoce a la pintura, data del año 1550, fecha en la que Giorgio Vasari, allegado de algunos de los miembros de la familia de Francesco del Giocondo, escribió: «Prese Lionardo a fare per Francesco del Giocondo il ritratto di mona Lisa sua moglie, e quattro anni penatovi, lo lasciò imperfetto». « hizo para Francesco del Giocondo el retrato de su mujer Mona Lisa y, a pesar de dedicarle los esfuerzos de cuatro años, lo dejó inacabado». Los títulos del retrato en italiano (La Gioconda), en francés (La Joconde) y en español (La Gioconda), representan el nombre de casada de Lisa. A lo largo de la historia se asignó el nombre de Lisa a por lo menos cuatro pinturas diferentes y su identidad a un mínimo de diez personas distintas. A finales del siglo XX, la pintura pasó a ser considerada un icono global, llegó a ser utilizada como referencia en más de 300 obras pictóricas y en 2.000 comerciales, y apareció, en promedio, cada semana en un nuevo anuncio. Nota de Agostino Vespucci en el margen de un libro, cortesía de la Universidad de Heidelberg. En el año 2005, Veit Probst, director de la biblioteca de la Universidad de Heidelberg, descubrió una nota de Agostino Vespucci en el margen de un libro de la colección de la biblioteca que confirmaba con certeza la creencia tradicional de que la modelo del retrato era Lisa. En esta acotación, el oficial Vespucci, quien era un amigo cercano de Leonardo da Vinci, establece: «Leonardo se encuentra trabajando en tres obras pictóricas, incluyendo el retrato de Lisa Gherardini». Esta pequeña anotación data de octubre de 1503, aproximadamente 47 años antes de las referencias realizadas por Giorgio Vasari. Además, el libro donde se realizó el comentario sobre la Mona Lisa pertenece al autor Marco Tulio Cicerón, y particularmente esta edición fue publicada en 1477. Los franceses han custodiado La Gioconda desde su adquisición por Francisco I de Francia, en el siglo XVI. Hoy en día, aproximadamente 6 millones de personas visitan cada año la pintura en el Museo del Louvre de París, donde es parte de la colección nacional francesa. El Robo (1911) Hueco que quedó tras el robo perpetrado en 1911 por Vincenzo Perugia en la pared del Museo del Louvre que albergaba el cuadro. Un comerciante argentino llamado Eduardo Valfierno convenció al carpintero italiano Vincenzo Perugia (ex empleado del Museo del Louvre) para que robase el cuadro, con el fin de venderlo por una cifra millonaria. El 21 de agosto de 1911, Perugia llegó al Museo del Louvre a las 7 de la mañana, vestido con una gabardina blanca como las que usaba el personal del museo, descolgó el cuadro y a continuación, en la escalera Visconti, retiró la tabla de su marco, abandonando este último. Poco después salió del museo con el cuadro escondido bajo su ropa, colocándolo posteriormente en una valija. Cuando el pintor Louis Béroud entró al salón para apreciar el cuadro, notó que no estaba y avisó de inmediato a la guardia. El museo cerró por una semana, para efectos de investigación. Valfierno hizo negocio con cinco coleccionistas estadounidenses y un brasileño,65 a quienes les vendió falsificaciones realizadas por el pintor Yves Chaudron, a cada uno por trescientos mil dólares. Unos años antes, el museo había sufrido el robo de otras piezas de arte, lo cual hizo suponer a la policía que ambos acontecimientos estaban relacionados. Esta suposición se mantuvo hasta el 6 de septiembre de 1911, cuando se captura erróneamente al escritor Guillaume Apollinaire, quien fue declarado inocente más adelante. Se había creído en su culpabilidad debido a que él había propuesto la quema del museo, aduciendo que allí se "encarcelaba el arte". Posteriormente, fue capturado el pintor Pablo Picasso, debido a que tenía antecedentes de comprar objetos de arte robados, quien posteriormente también fue declarado inocente. Al mismo tiempo que se realizaban las investigaciones sobre el robo, se capturó al aventurero belga Honoré-Joseph Géry Pieret, quien confesó ser el autor del robo de 1906, pero no del de La Gioconda.Durante su ausencia en el museo, la afluencia de visitantes continuaba; acudían (en menor número) a apreciar el hueco en la pared, de donde el cuadro fue hurtado. La pintura fue recuperada dos años y ciento once días después del robo, registrándose la captura de Perugia.El detenido, intentó vender el cuadro original al director de la Galleria degli Uffizi, Alfredo Geri, quien se hizo acompañar de la policía.66 Perugia alegó que el robo había sido perpetrado para devolver la obra a su verdadera patria, y que él sólo era víctima de un estafador; el jurado lo sentenció a varios años de prisión. Antes de regresar al museo, la pintura se exhibió en Florencia, Roma y Milán. En 1931, Valfierno contó su historia a un periodista estadounidense, revelando la identidad de los estafados con las falsificaciones. Tras dicho robo, algunos pintores afirman que puede dudarse de la originalidad del cuadro en exhibición, puesto que fácilmente puede ser una copia. Durante la Segunda Guerra Mundial, el cuadro fue custodiado en el castillo de Amboise y posteriormente en la abadía de Loc-Dieu. Los Involucrados Eduardo Valfierno Eduardo Valfierno fue un estafador de origen argentino que en 1910, arribó a Francia para planear el robo de La Gioconda (La Monalisa), el cual ejecutó por medio de Vincenzo Peruggia, el 20 de agosto de 1911. En Argentina ya había sido convicto varias veces por estafa, lo cual también hizo al vender copias de la pintura robada a cinco estadounidenses y un brasileño, por un valor de US$ 300.000 cada una. En 1931 confesó su crimen. Vincenzo Peruggia Motivos No existieron motivos definitivos, sin embargo actualmente circulan dos teorías. El robo pudo haber sido planeado por Eduardo Valfierno, un cómplice al que habría comisionado el falsificador francés de arte Yves Chaudron para hacer copias de la pintura y venderlas como originales. Porque jamás necesitó el original para su estafa, nunca contactó a Peruggia nuevamente después del crimen. Los herederos de Vincenzo alegan que el robo se realizó por razones patrióticas: Vincenzo quería traer la pintura de regreso a Italia después de haber sido robada por Napoleón. Aunque, quizás haya sido sincero en sus motivos, Vincenzo aparentemente no sabía que Leonardo da Vinci llevó esta pintura como un regalo para el rey Francisco I cuando este lo llamó a Francia para que fuera pintor de su corte. Llevado a juicio, la corte aceptó que Peruggia cometió el delito por razones patrióticas y lo envió a la cárcel por un año y quince días por lo que fue conocido como el "Robo del Siglo" por la prensa de la época. Actualidad El Museo del Louvre, de donde fue hurtado el cuadro y donde hasta la fecha se exhibe. Gracias Por pasar por el post ..Espero averlos informado y detallado mas. Saludos