JonhBonham
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La edad de los dioses Cosmogonía y cosmología El relato más ampliamente aceptado del comienzo de las cosas tal como lo recoge la Teogonía de Hesíodo empieza con el Caos, un profundo vacío. De éste emergió Gea (la Tierra) y algunos otros seres divinos primordiales: Eros (Amor), el Abismo (el Tártaro) y el Érebo. Sin ayuda masculina Gea dio a luz a Urano (el Cielo), que entonces la fertilizó. De esta unión nacieron, primero, los Titanes (Océano, Ceo, Crío, Hiperión, Jápeto, Tea, Rea, Temis, Mnemósine, Febe, Tetis y Crono), luego los Cíclopes de un solo ojo y los Hecatónquiros o Centimanos. Crono («el más joven, de mente retorcida, el más terrible de los hijos [de Gea]») castró a su padre y se convirtió en el gobernante de los dioses con su hermana y esposa Rea como consorte y los otros Titanes como su corte. Este tema de conflicto padre-hijo se repitió cuando Crono se enfrentó con su hijo, Zeus. Tras haber traicionado a su padre, Crono temía que su descendencia hiciera lo mismo, por lo que cada vez que Rea daba a luz, él se tragaba a su hijo. Rea lo odiaba y le engañó escondiendo a Zeus y dándole a tragar una piedra envuelta en pañales. Cuando Zeus creció, obligó a Crono a devolver a sus hermanos y a la piedra, y luchó contra él por el trono de los dioses. Al final, con la ayuda de los Cíclopes (a quienes liberó del Tártaro), Zeus y sus hermanos lograron la victoria, condenando a Crono y los Titanes a prisión en el Tártaro. Los dioses griegos Los dioses olímpicos Según la mitología clásica, tras el derrocamiento de los Titanes el nuevo panteón de dioses y diosas fue confirmado. Entre los principales dioses griegos estaban los olímpicos (la limitación de su número a doce parece haber sido una idea comparativamente moderna)residiendo sobre el Olimpo bajo la mirada de Zeus. Aparte de estos, los griegos adoraban a diversos dioses rupestres, al dios-cabra Pan, las ninfas —náyades que moraban en las fuentes, dríades en los árboles y nereidas en el mar—, dioses-río, sátiros y otros. Además, había poderes oscuros del inframundo, como las Erinias (o Furias) que se decía que perseguían a los culpables de crímenes contra los parientes. Para honrar al antiguo panteón griego, los poetas compusieron los himnos homéricos (un conjunto de 33 canciones) En la amplia variedad de mitos y leyendas que forman la mitología griega, las deidades que eran nativas de los pueblos griegos se describían como esencialmente humanas pero con cuerpos ideales. Con independencia de sus formas esenciales, los antiguos dioses griegos tienen muchas habilidades fantásticas, siendo la más importante ser inmunes a las enfermedades y poder resultar heridos sólo bajo circunstancias altamente inusuales. Los griegos consideraban la inmortalidad como característica distintiva de los dioses; inmortalidad que, al igual que su eterna juventud, era asegurada mediante el constante uso de néctar y ambrosía, que renovaba la sangre divina en sus venas. Cada dios desciende de su propia genealogía, persigue intereses diferentes, tiene una cierta área de su especialidad y está guiado por una personalidad única; sin embargo, estas descripciones emanan de una multitud de variantes locales arcaicas, que no siempre coinciden entre ellas. Cuando se aludía a estos dioses en la poesía, la oración o los cultos, se hacía mediante una combinación de su nombre y epítetos, que los identificaban por estas distinciones del resto de sus propias manifestaciones (por ejemplo Apolo Musageta era ‘Apolo jefe de las Musas’) La mayoría de los dioses estaban relacionados con aspectos específicos de la vida. Por ejemplo, Afrodita era la diosa del amor y la belleza, mientras Ares era el dios de la guerra, Hades el de los muertos y Atenea la diosa de la sabiduría y el valor. Algunas deidades como Apolo y Dioniso revelaban personalidades complejas y mezcolanza de funciones, mientras otros como Hestia (literalmente ‘hogar’) y Helios (literalmente ‘sol’) eran poco más que personificaciones. Los templos más impresionantes tendían a estar dedicados a un número limitado de dioses, que fueron el centro de grandes cultos panhelénicos. Era sin embargo común que muchas regiones y poblaciones dedicasen sus propios cultos a dioses menores. Muchas ciudades también honraban a los dioses más conocidos con ritos locales característicos y les asociaban extraños mitos desconocidos en los demás lugares. Durante la era heroica, el culto a los héroes (o semidioses) complementó a la de los dioses. La edad de los dioses y los mortales Uniendo la edad en la que los dioses vivían solos y la edad en la que la interferencia divina en los asuntos humanos era limitada había una edad de transición en la que los dioses y los mortales se mezclaban libremente. Fueron estos los primeros días del mundo, cuando los grupos se mezclaban más libremente de lo que lo harían luego. La mayoría de estas historias fueron luego narradas por Ovidio en Las metamorfosis y se dividen a menudo en dos grupos temáticos: historias de amor e historias de castigo. Las historias de amor solían incluir el incesto o la seducción o violación de una mujer mortal por parte de un dios, resultando en una descendencia heroica. Estas historias sugieren generalmente que las relaciones entre dioses y mortales son algo a evitar, incluso las relaciones consentidas raramente tienen finales felices.En unos pocos casos, una divinidad femenina se empareja con un hombre mortal, como en el Himno homérico a Afrodita, donde la diosa yace con Anquises concibiendo a Eneas. El segundo tipo de historias (las de castigo) trata de la apropiación o invención de algún artefacto cultural importante, como cuando Prometeo roba el fuego a los dioses, cuando éste o Licaón inventa los sacrificios, cuando Tántalo roba néctar y ambrosía de la mesa de Zeus y los da a sus propios súbditos, revelándoles los secretos de los dioses, cuando Deméter enseña la agricultura y los Misterios a Triptólemo, o cuando Marsias inventa el aulos y se enfrenta en un concurso musical con Apolo. Las aventuras de Prometeo marcan «un punto entre la historia de los dioses y la del hombre».Un fragmento de papiro anónimo, datado en el siglo III a. C., retrata vívidamente el castigo de Dioniso al rey de Tracia, Licurgo, cuyo reconocimiento del nuevo dios llegó demasiado tarde, ocasionando horribles castigos que se extendieron hasta la otra vida.La historia de la llegada de Dioniso para establecer su culto en Tracia fue también el tema de una trilogía de Esquilo. En otra tragedia, Las bacantes de Eurípides, el rey de Tebas, Penteo, es castigado por Dioniso por haber sido irrespetuoso con él y espiado a las Ménades, sus adoradoras. En otra historia, basada en un antiguo tema folclórico y reflejando otro tema parecido, Deméter estaba buscando a su hija Perséfone tras haber tomado la forma de una anciana llamada Doso y recibió la hospitalaria bienvenida de Céleo, el rey de Eleusis en Ática. Como regalo para Céleo por su hospitalidad, Deméter planeó hacer inmortal a su hijo Demofonte, pero no pudo completar el ritual porque su madre Metanira la sorprendió poniendo al niño en el fuego y chilló asustada, lo que enfureció a Deméter, quien lamentó que los estúpidos mortales no entendiesen el ritual. La edad heroica La época en la que vivieron los héroes se conoce como edad heroica. La poesía épica y genealógica creó ciclos de historias agrupadas en torno a héroes o sucesos particulares y estableció las relaciones familiares entre los héroes de las diferentes historias, organizando así las historias en secuencia. Según Ken Dowden «hay incluso un efecto saga: podemos seguir los destinos de algunas familias en generaciones sucesivas».16 Tras la aparición del culto heroico, los dioses y los héroes constituyen la esfera sacra y son invocados juntos en los juramentos, dirigiéndoseles oraciones.18 En contraste con la edad de los dioses, durante la heroica la relación de héroes carece de forma fija y definitiva; ya no nacen grandes dioses, pero siempre pueden surgir nuevos dioses del ejército de los muertos. Otra importante diferencia entre el culto a los héroes y a los dioses que el héroe se convierte en el centro de la identidad del grupo local.18 Los sucesos monumentales de Heracles se consideran el comienzo de la edad de los héroes. También se adscriben a ella tres grandes sucesos militares: la expedición argonáutica y la Guerra de Troya, así como la guerra tebana. Espero que les guste esta breve reseña sobre la mitologia griega Fuente Bibliografica: Wikipedia y demas paginas web
Con todo el respeto posible publico este post para las personas que compartan mi ideología, si usted es creyente en alguna religión cualquiera sea por favor no lo lea, lo mejor que podria hacer es salir del post inmediatamente sin ofender Las personas más inteligentes tienen menos probabilidad de creer en dios Una encuesta de la Royal Society muestra que un 3,3% de sus miembros creen en Dios, frente al 68,5% de la población general del Reino Unido que se describe a sí mismos como creyentes. Una encuesta independiente en los años 90 mostró que solo el 7% de los miembros de la American National Academy of Sciences creía en Dios. El Profesor Lynn dijo que la mayoría niños de la escuela primaria creía en Dios, pero a medida que entran en la adolescencia - y aumenta su inteligencia - muchos comienzan a tener dudas (Esto es cierto aunque yo que tengo 15 años ya a los 9 no creía que Dios existiese ni ninguna otra entidad religiosa No creo en Dios Ateísmo: por qué los ateos son ateos? En todos los tiempos han existido personas que dudaban de la existencia de dioses o de un "orden sobrenatural". La posición dominante de las posiciones religiosas han evitado que el ateísmo pueda avanzar. Durante los últimos siglos, la cantidad de información científica ha hecho del ateísmo una alternativa fuerte a todos los modelos de explicación religiosos. Por lo que las posiciones ateas se han convertido en mas usuales. El ateísmo niega la existencia de dioses y otros entes sobrenaturales y la influencia de éstos en el orden universal. Algunas religiones que niegan la existencia de dioses como el budismo y el jaonismo no son ateas ya que contienen una gran cantidad de elementos sobrenaturales como ser la creencia en la reencarnación. BASES DEL PENSAMIENTO ATEO, HISTORIA DEL ATEISMO El ateísmo es apoyado tanto por hechos comprobados científicamente como por las incongruencias de la fe religiosa. En su crítica a las creencias, los ateos por ejemplo señalan la antropomorfía de los dioses, es decir a sus características humanas, como ser la capacidad de pensar y comunicarse. También el hecho de que el hombre es el punto central de la creación divina, demuestra ser un signo del egoísmo humano. Un ateo no cree en fenómenos sobrenaturales y tampoco en ninguna fuerza inexplicable que gobierne el mundo. El mundo se puede explicar con ayuda de la investigación científica y el razonamiento lógico. La escasez en la capacidad de observación y de la inteligencia colocan límites al entendimiento de la realidad, pero eso no es ninguna prueba de que lo sobrenatural exista. No ha existido ningún periodo cultural donde todas las personas compartían su creencia en dioses o fuerzas sobrenaturales (su modelo del mundo). Las opiniones religiosas han tenido generalmente una posición fuerte en sus sociedades y sus oponentes no han tenido siempre la oportunidad de expresar sus puntos de vista en público. Por ello es raro encontrar puntos de vista ateos en la historia oficial. En la antigua Grecia vivieron muchos filósofos ateos que no aprobaban la religión que dominaba su propia sociedad. La mayoría tenía un modelo materialista según el cual todo en su origen es material. Incluso los "fenómenos espirituales" tienen base material, por lo que no es necesario ningún dios. Conocidos materialistas fueron Epicuro y Demócrito que pensaban que la realidad estaba compuesta por átomos y vacío. La edad media fue bastante negativa a las opiniones ateas, y la crítica a la religión dominante se castigaba duramente. La situación empezó a liberalizarse recién el siglo XVIII. El materialismo y la resistencia a la iglesia fue la marca del renacimiento. Entre otros Denis Diderot observó que el mundo se podía explicar sin ninguna hipótesis divina. El alemán Karl Marx que vivió el siglo XIX fundó su opinión materialista en los filósofos de la antiguedad Demócrito y Epicuro. Después las opiniones ateas han tenido el apoyo en filósofos y científicos. Famosos ateos del siglo XX Alberto Camus, Jean-Paul Sarte y Bernard Russel. También dentro del ateísmo hay diferencias de opinión. Entre los principales sectores tenemos al ateísmo-científico y al ateísmo-filosófico. El primero se basa en el método científico. Muchos de los representantes del ateísmo-filosófico pueden llamarse agnósticos, ya que dicen que las personas no tienen ningún motivo para creer en dios, ya que no existe información válida que apoye ese pensamiento. La naturaleza socio-política del ateísmo, se refleja en la ideología marxista. Según esta, la religión es dañina, porque mantiene una imagen del mundo equivocada, y las estructuras sociales están construidas en esa imagen equivocada. Ateos que no pertenecen a ninguna de esas ideas representan el ateísmo-personal (ateísmo-psíquico) y se declaran neutrales a la creencia de dios, dicen que no es una necesidad para el desarrollo psíquico de las personas. Este ateísmo práctico es el que empieza a ser el más común en la cultura occidental. Ateismo en tierras escandinavas El estudio realizado sobre este tema, causó profunda molestia entre grupos cristianos y musulmanes de los países escandinavos. Curiosamente los polémicos resultados arrojados por el trabajo académico realizado por un conocido investigador danés, fueron incluso publicados por la revista cristiana danesa ”Kristeligt Dagblad”, y por el internacionalmente conocido diario danés “Jylland Posten”, (el de las caricaturas del profeta Mahoma), a fines de enero del 2007. “Estadísticamente hablando los ateos son más inteligentes que los creyentes”. Fue la categórica conclusión a la que llegó el controvertido investigador danés en psicología del desarrollo, don Helmuth Nyborg; después de analizar la información entregada por cerca de 7000 norteamericanos encuestados sobre diversos temas de índole religioso. El responsable del enojo de muchas comunidades religiosas del norte de Europa, agrega: "Si uno junta a todos los ateos y creyentes, y los compara, los ateos logran resultados más altos. Es importante sí, tener presente que si uno observa una distribución normal en el grado de inteligencia, el 95% de la población se ubica en un término medio. En el porcentaje restante (5%), hay una cantidad de gente que sobresale, y otra que se ubica más abajo de este promedio. Y en el caso de esta investigación, todo indica que hay una cantidad mayor de creyentes en el grupo de menor inteligencia”. En relación a los resultados de este estudio, la hipótesis central de Helmuth Nyborb es que la diferencia en el grado de inteligencia, se da también en la forma de encarar las situaciones de la vida. “Uno no se vuelve tonto por creer en Dios, pero algo indica que la gente con menor inteligencia tiene más tendencia a buscar refugio en una religión como forma de protegerse de las grandes interrogantes de la vida”, concluye Nyborg. Para tranquilidad nuestra, el controvertido y conocido investigador danés, debe gran parte de su fama justamente a los temas que ocupan su atención a la hora de realizar una investigación. Los resultados “políticamente muy poco correctos”, que han arrojado sus anteriores trabajos, tampoco han dejado indiferente a nadie. La lluvia de críticas que ha desatado su labor académica, ha contribuído por cierto a poner en duda la seriedad de los resultados de sus controvertidas investigaciones. Entre otras cosas, se acusa al profesor Nyborg, de aplicar metodologías muy dudosas y de precisamente buscar llegar a conclusiones que llamen la atención de la sociedad. Pero este académico piensa que un investigador no debe dejarse intimidar por el miedo a la polémica y el rechazo. El profesor Nyborg afirma que independientemente de las propias convicciones, un investigador social debe estar dispuesto a dar a conocer los resultados que una investigación revela. A pesar de haberse jubilado hace muy poco tiempo, todo indica que el profesor Helmuth Nyborg, seguirá intentando crear “tumulto social”, pero esta vez no desde una temerosa Universidad, sino desde las oficinas de su propia casa. Ateísmo es la doctrina o posición propia del ateo, quien, según la RAE, niega la existencia de Dios.1 El Diccionario de Filosofía de José Ferrater Mora comienza su entrada sobre Ateísmo del siguiente modo: Ser ateo, o abrazar el ateísmo, es negar que haya Dios, o negar que haya dioses, o negar que haya alguna realidad que pueda llamarse divina, o todas estas cosas a un tiempo.2 En un sentido amplio podría incluirse dentro de la definición de ateísmo, tanto las personas ateas o ateístas, quienes explicitan la no existencia de dioses, como aquellas que, sin creer en su existencia, no tienen evidencia ni convicción para su refutación. En un sentido estricto se excluyen a estos últimos, denominados agnósticos, de la definición de ateos. Los agnósticos rechazan reconocerse como ateos o ateístas ya que consideran inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia.3 El término ateísmo incluye a aquellas personas que declaran no creer en ningún dios determinado (ya sea Brahmā, Alá o cualquier otro). Ser ateo o negar la existencia de un Dios o dioses no implica necesariamente no pertenecer a ninguna religión; existen religiones, como el budismo que niegan la existencia de Dios4 o no mencionan la existencia de dios alguno y que, por consiguiente, son ateas o más correctamente no teístas y que en algunas de sus doctrinas pueden considerarse panteístas. Los postulados del ateísmo son contrarios a los que sostienen las creencias religiosas e implican una crítica a la religión que se hace recíproca. La palabra "ateo" a veces es percibida como peyorativa, y hay personas que prefieren el uso de la palabra "ateísta" o "no-teísta". A pesar de la existencia de elementos religiosos en la conducta de los ateístas y de las comunidades que pueden considerarse ateístas, es importante resaltar que el ateísmo no es una religión por sí mismo, sino una postura filosófica respecto a la existencia de uno o más dioses. Etimología (origen de la palabra) Etimológicamente el término proviene del adjetivo griego αθεος (atheós) , que significa ‘sin dios’ (en cualquiera de los dos sentidos, de no creer en uno o más dioses o de no venerarlos debidamente); siendo a la partícula negativa ‘no’ o ‘sin’; y theós: ‘dios’ (literalmente Zeus). Esta letra theta (θ Θ) griega se pronunciaba como la zeta de los españoles; justamente, en el alfabeto fonético la zeta española se representa con esa letra θ. En cambio, la dseda griega (ζ Ζ) se pronuncia como una mezcla de D con Z. En el idioma inglés, el término atheism fue el resultado de la adopción del francés athéisme en 1587 aproximadamente, el cual a su vez proviene de athée. Posteriormente a la palabra ateísmo se crearon las palabras deísta (1621, en inglés) y teísta (1662, en inglés). Uso histórico del término El término ateo tuvo su primer uso en la Roma antigua, para designar a todo aquel que no creyera en los dioses del panteón romano, en particular, y curiosamente a los cristianos. A raíz de la confluencia de las religiones en el mundo, el sentido etimológico de la palabra tomó todo su significado para aplicarse a todos los dioses, ya que parecía injusto designar ateístas a quienes creían en cierto dios, razón por la cual el término se limitó a las personas que no creyesen en ningún dios. Actualmente ya no se usa el adjetivo ateo para designar a los que no creen en unos dioses aunque crean en otros. Tipos de ateísmo El ateísmo se distingue claramente del teísmo por la no creencia en la existencia de dioses. Sin embargo, la variedad y la mezcla de corrientes filosóficas ateístas hace difícil una categorización efectiva. A continuación se expone una categorización según criterios mutuamente excluyentes. A menudo los adjetivos que se adjuntan a la palabra ateísmo tienen una connotación filosófica que convalida o perjudica la validez de la postura en cuestión, y distintos adjetivos son usados a menudo por distintas personas para dar una ventaja teórica a su propia postura. Aquí se mencionan todos los nombres que se dan a las distintas posturas. Ateísmo fuerte o positivo Artículo principal: Ateísmo fuerte Este ateísmo se caracteriza por la negación categórica de la existencia de dioses. Muchas veces argumenta en contra de la existencia de dioses, encontrando explicaciones sociológicas, psicológicas o históricas para el teísmo, distintas de la existencia de dioses. Este es el caso de muchos autores del marxismo y de autores como Feuerbach. A menudo también parte del supuesto de que no se debe conceder visos de posibilidad a una proposición arbitraria como la existencia de un dios. Ateísmo débil o escéptico Artículo principal: Ateísmo débil Es la forma más común del ateísmo. No es una creencia en la inexistencia de deidades u otros seres sobrenaturales, sino la ausencia de creencia en los mismos. El marxismo -siguiendo a Kant en su Crítica de la Razón Pura- niega que la categoría de existencia se pueda aplicar a seres o entes ajenos a la experiencia. Ateísmo agnóstico Artículo principal: Agnosticismo Este ateísmo no niega explícitamente la existencia de los dioses, sino que niega únicamente el conocimiento de su existencia, y por esta razón, muchos ateístas no lo clasifican como ateo. Los ateístas agnósticos a menudo argumentan que la carga de la prueba recae sobre quien afirma algo, y no sobre quien deja de creerlo. Por consiguiente, la negación de la existencia de dioses no requiere de una prueba tanto como lo requiere la afirmación de su existencia. Ateísmo agnóstico fuerte Esta forma de ateísmo agnóstico afirma que no solo es desconocida la existencia de dioses, sino que es imposible de conocer, debido a lo sobrenatural e inalcanzable de la idea de éstos. Ateísmo agnóstico débil Estas personas afirman que a pesar de la falta de conocimiento sobre la existencia de dioses, no hay razón para pensar que este conocimiento sea inalcanzable. Este tipo de ateísmo se divide a su vez según se considere que el conocimiento sobre la existencia de dioses sea interesante. Ateísmo agnóstico débil interesado Es aquél que considera que el conocimiento sobre la existencia de dios es interesante y relevante. Ateísmo agnóstico débil apático Que considera que el conocimiento de la existencia de seres sobrenaturales no es interesante ni relevante. Esta forma de agnosticismo puede derivarse de razones filosóficas o de la mera indiferencia del individuo por lo sobrenatural. Agnosticismo práctico Es el más extendido de todos los formatos de ateísmo y se caracteriza por un consenso implícito de inconveniencia o tabú para la cuestión la existencia de cualquier deidad o sus derivaciones. Su forma habitual es el confinamiento de esa cuestión al ámbito interior de la intimidad personal y la exclusión tácita de toda manifestación exterior, no sólo en las conductas, sino también en el mismo lenguaje, en el habla social. Aunque formalmente, pueda distinguirse entre agnosticismo y ateísmo, el primero equivale al segundo en la práctica, ya que constituye una negación por exclusión y tabú implícito. La práctica social en muchos países avanzados es de orden agnóstico, por confinamiento del teísmo en las conciencias y exclusión en la exterioridad, proclamando la cuestión religiosa como algo privado de cada ciudadano y no algo público. Discusión teística La discusión en torno a la existencia de deidades, ha sido siempre en torno de argumentos a favor o en contra de las mismas. En el contexto contemporáneo, y en Occidente, esta discusión suele centrarse en torno del Dios judeo-cristiano, sobre quien tratan la mayoría de las argumentaciones en el contexto antes mencionado: Argumento del desacuerdo interreligioso Éste es un argumento usado en las discusiones acerca de la existencia de Dios por parte de los defensores del ateísmo. Consiste en señalar las diferencias y las contradicciones entre las religiones, y consecuentemente señalar que no pueden ser todas ciertas. Una variante de este argumento concluye la falsedad de todas ellas, mientras que otra se limita a negar el sincretismo, con los argumentos ya expuestos. Argumento por la existencia del mal Se conoce con este nombre al argumento con el que se pretende demostrar la inexistencia de Dios entendido en su forma judeo cristiana, al observar una contradicción entre dos de los elementos que se le atribuyen: la bondad, y la omnipotencia. Esto se hace señalando la existencia del mal en el mundo, y señalando que este mal es contrario a la voluntad de Dios y que si Dios fuera omnipotente acabaría con el mal y éste no existiría. Al no ser así, no puede haber una deidad con estas características atribuidas. La respuesta teista a este argumento es que el mal es el resultado de la libertad humana, que debe ser respetada por una autoexigencia del mismo Dios. Argumento por pedido de demostración Es un argumento usado para negar la existencia de Dios por parte de los defensores del ateísmo. Pretende desmentir la base epistemológica de la fe, argumentando que la carga de la prueba recae sobre quienes defienden cierta postura, en particular la existencia de deidades; y que en caso contrario, serían creíbles todas las cosas imaginables. La respuesta teista es la de que el marco demostrativo exigido desde posiciones de ateísmo, no se corresponde con su objeto, que no tiene sentido aplicar métodos de experimentación finitos para nociones infinitas, y si matemáticamente es posible la demostración de infinitud queda abierta la cuestión del infinito; la declaración de inexistencia demostrativa por tanto sería más bien el fruto de una subjetividad de perspectiva de la cognición humana. Historia del ateísmo Artículo principal: Historia del ateísmo Probablemente el ateísmo haya existido desde el origen de las creencias teístas, ya que es difícil que la totalidad de los miembros de una sociedad compartan su pensamiento religioso. A lo largo de la historia, las opiniones teístas ligadas a la religión han tenido generalmente una posición predominante en las sociedades. Los oponentes de estas posturas no han tenido siempre la oportunidad de expresar sus puntos de vista en público. Por eso en distintos momentos históricos, es raro encontrar puntos de vista ateístas en manuscritos u otros referentes históricos. Antigüedad Tiene relevancia la escuela Chárvaka, por el nombre de su fundador, una escuela surgida en la India en torno al siglo VI a. e. c., que defendía una interpretación filosóficamente ateísta y materialista del mundo, y cuya interpretación del origen de la religión y del papel del clero se parece a la del ateísmo occidental moderno. Enfrentada con posturas religiosas fuertemente organizadas, sus escritos fueron destruidos de manera sistemática y solo han sobrevivido fragmentos enmarcados en textos hostiles. En la antigua Grecia vivieron muchos filósofos ateos que no aprobaban la religión que dominaba su sociedad. La mayoría tenía una postura materialista, según la cual todas las cosas son esencialmente materiales; incluso los fenómenos «espirituales» tendrían una base material, por lo que no sería necesario ningún dios. En el siglo V a. e. c., el término «ateo» adquirió un significado adicional, expresando una falta total de relación con los dioses; esto es, ‘negador de los dioses, incrédulo, irreligioso, antirreligioso, sacrílego’, con una connotación más parecida a nuestro término actual ‘impío’. Un término menos peyorativo en esa época era asebēs. Entre los primeros filósofos en negar la existencia de los dioses, fueron algunos sofistas griegos, siendo el primero Protágoras5 (480-410 a. e. c.), quien fue exiliado de Atenas por ateísta; también Diágoras de Melos y Critias. Otros filósofos griegos tuvieron un enfoque más práctico del ateísmo. Demócrito (460-370 a. e. c., que fue el primero en pensar que la realidad estaba compuesta por átomos y vacío, pensaba que la inexistencia de los dioses se seguía de la existencia de mejores explicaciones para el mundo real, postulando su visión de un universo compuesto por átomos. Hubo otros materialistas como Epicuro (341-270 a. e. c.) y su seguidor romano Lucrecio (98-55 a. e. c.), que aunque no negaban explícitamente la existencia de las divinidades, sostenían que no tendrían ninguna interacción con las actividades humanas. Como sustantivo abstracto, existía también atheotēs (‘ateísmo’). El escritor y político romano Cicerón (106-43 a. e. c.) transcribió atheós al latín atheus. Ésta palabra tomó un significado ambivalente en el Imperio Romano, en las discusiones entre cristianos y «paganos» (desde el siglo II de nuestra era); cada grupo atribuía el término athéoi al otro. Edad Media Durante la Edad Media el ateísmo filosófico o teórico (otra cosa es el indiferentismo práctico) fue un fenómeno socialmente minoritario, lo seguirá siendo hasta el siglo XVIII, que afectó a personas singulares o a algunos grupos filosóficos, como hemos visto, pero sin que llegara a difundirse sociológicamente. En la sociedad medieval europea, profundamente católica, era difícil que se diera.6 Del Renacimiento al siglo XIX El materialismo y la resistencia a la iglesia católica fue la marca del humanismo renacentista (1400-1500). La visión ateísta reaparece recién en algunos filósofos renacentistas, como Pietro Pomponazzi. Las palabras ateo y ateísmo empezaron a emplearse en francés a partir del siglo XVI. Durante la era de la Ilustración, el ateísmo tuvo una promoción importante (1688-1789), con el barón Paul d’Holbach y Julien Offray de La Mettrie. Los desarrollos de la física y la matemática condujeron también a abrir un debate acerca del determinismo, postura que en su momento fue considerada proateísta. (Laplace, 1749-1827). La situación empezó a liberalizarse hacia 1700. Entre otros, Denis Diderot afirmó que el mundo se podía explicar sin ninguna hipótesis divina. El ateísmo aumentó sustancialmente en el siglo XIX, paralelamente al desarrollo de la ciencia natural y la filosofía positivista. En este sentido cobró importancia la teoría de la evolución por selección natural de Charles Darwin, quien era un agnóstico, en cuanto a que ofreció una explicación del orden en la Naturaleza basada en un mecanismo natural. En esta época se desarrollaron los regímenes liberales, surgidos de los ideales de la Revolución Francesa, que empezaron a garantizar la libertad de conciencia, dejando progresivamente de ser las posiciones ateístas, o simplemente heterodoxas, objeto de persecución. El ateísmo fue desarrollado por filósofos de la izquierda hegeliana como Ludwig Feuerbach y se convirtió en un aspecto básico del materialismo dialéctico de los filósofos alemanes Karl Marx y Friedrich Engels (quienes fundaron su opinión materialista en las de Demócrito y Epicuro), así como en el positivismo de Auguste Comte y el materialismo científico-natural de Félix Le Dantec. La defensa más radical del ateísmo fue desarrollada por los fundadores del anarquismo, más en concreto por Mijaíl Bakunin, que llamaba a la "destrucción" de la idea de "dios" en su obra Dios y el Estado: Amantes y envidiosos de la libertad humana, y considerándola como la condición absoluta de todo lo que adoramos y respetamos en la humanidad, doy vuelta la frase de Voltaire y digo: si dios existiese realmente, habría que hacerlo desaparecer. Max Stirner (seudónimo de Johann Kaspar Schmidt, contemporáneo de Marx) publica en 1844 El único y su propiedad, obra que será idolatrada y odiada, en la cual, con un ateísmo sin medias tintas critica a Feuerbach, Bauer y a los comunistas, hace tabla rasa de toda la filosofía precedente y de los fantasmas de la irracionalidad, propugnando un extremo individualismo y adoptando incluso el propio término egoísmo. Friedrich Nietzsche, importante filósofo nihilista, y gran crítico del cristianismo, estaba atraído a la obra de Stirner, tanto que temía ser acusado de plagio; en sus obras La gaya ciencia y Así habló Zaratustra hace explícita la frase 'Dios ha muerto'7 y en la obra El Anticristo expone la perversión que ha sufrido el cristianismo. También fue notable el pensamiento de Arthur Schopenhauer (1788-1860), que algunos definen como «el ateísmo de la desesperación». Debe señalarse la importancia que el libro El origen de las especies de Charles Darwin (1809-1882) y la aceptación generalizada de la teoría de la evolución van a suponer para el cuestionamiento de la creación divina del hombre y de las distintas especies animales, una de las razones que justificaba satisfactoriamente la existencia de Dios, y el consecuente reforzamiento de posiciones tanto ateas o ateístas como agnósticas. Siglo XX y XXI Con el surgimiento de los estados socialistas, nacidos de la Revolución de Octubre, el ateísmo pasó de ser una postura minoritaria a ser una política de Estado. Principalmente en la Unión Soviética, y en los países firmantes del Pacto de Varsovia, el afán del estado por imponer el ateísmo materialista derivado del marxismo fue causa de persecución para las diversas religiones practicadas en esos países. Contrapuestos a estos estados, la mayoría del resto de los países del mundo institucionalizaron la separación de la Iglesia y el Estado, declarando el estado laico, siendo los países árabes la principal excepción. A lo largo del siglo XX ciertos países del bloque socialista adoptaron la laicidad en favor del ateísmo de estado. El siglo XX también vio enormes avances en la ciencia, y el ateísmo o el escepticismo se convirtieron en las posiciones más comunes entre los científicos. Notables pensadores ateístas del siglo XX son el novelista Albert Camus, la filósofa y novelista Ayn Rand, el filósofo Jean-Paul Sartre y el matemático y filósofo Bertrand Russell. Con la caída del bloque socialista en los años 90 del siglo XX, las religiones en los antiguos países socialistas retomaron parte de su antigua importancia, si bien el ateísmo continúa siendo muy común en estos países. A caballo entre los siglos XX y XXI personajes como Richard Dawkins (etólogo), Peter Atkins (químico), Sam Harris (escritor), Christopher Hitchens (escritor), Piergiorgio Odifreddi (matemático), Michel Onfray (filósofo), Gustavo Bueno (filósofo) y Fernando Savater (filósofo)8 entre muchos otros, mantienen posiciones más o menos activas que pueden considerarse ateas, en defensa de la ciencia y el humanismo vitalista, frente a la intervención e influencia de las distintas iglesias y en defensa de los derechos de los ateos que consideran menoscabados. Moralidad y filosofía El teísmo condena por lo general al ateísmo como inmoral, por no aceptar el fundamento de la moral teísta: los mandatos morales de la divinidad. La diferencia fundamental entre la moralidad teísta y la ateísta, es que la primera emana de la autoridad divina, mientras que la segunda es el producto de reflexiones personales o de la simple obediencia de las normas sociales. Algunos teístas consideran al ateísta incapaz de integrarse correctamente a la sociedad, por no someterse a los mismos principios morales que comparte la mayoría teísta, o incluso por el hecho de no creer; y en algunos casos, los ateístas afirman que la moralidad teísta no fue correctamente razonada. La mayoría de los ateístas rechaza acusaciones teístas, y consideran su propia moralidad, de carácter generalmente racional, como más válida que la moralidad teísta. Dejen coments y repito no lo hice con la intención de polemizar ni herir el pensamiento de los creyentes Saludos y Gracias por leer

Aquí les dejo algunos vídeos de bichos no como para que se rían sino como para que sonrían por lo menosMono cariñoso link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=QZZOgRuMzNc&NR=1link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=6nVsb82BVfklink: http://www.videos-star.com/watch.php?video=jacDR1Dtj1Y&feature=relatedlink: http://www.videos-star.com/watch.php?video=nTasT5h0LEg&feature=relatedPerros que hablan, aunque mi perro cuando tiene hambre tambien habla link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=ZCYaw5tGYAsY un gato que habla link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=7tRWRSfcDuQ&NR=1y por ultimo este video hay que verlo entero y muy de cerca para apreciarlo como la gente
Esto lo saque gogleando y me coparon una banda . Ahi va El músico bromista “Los mejores chistes y ocurrencias sobre la música y los músicos de todos los géneros y todas las épocas”. Ese es el subtítulo de “El músico bromista”, una recopilación de N. J. Groce que recientemente ha publicado Ma Non Troppo. Gracias al permiso de la editorial, podemos ofrecerte aquí un adelanto de la misma. Tienes permiso para sentirte aludido. Bateristas • Diálogo entre bateristas: -- Creo que mi vecino no anda muy bien. -- ¿Por qué? -- De pronto, todas las noches a las tres de la mañana, se pone como loco a golpear las paredes. -- ¿Y tú que haces? -- ¿Yo? Nada, seguir tocando la batería. • Un día, Ricardito llega contentísimo del colegio: -- ¡Mamá, mamá! ¡Hoy pude decir todo el alfabeto de memoria y los demás chicos no! -- Muy bien, cariño. Eso es porque eres un baterista. Al día siguiente, Ricardito dice: -- ¡Mamá, mamá! ¡Hoy conté hasta 10 y todos los demás se quedaron en 7! -- Muy bien, cariño. Eso es porque eres un baterista. Al tercer día, Ricardito llega y dice: -- ¡Mamá, mamá! ¡Hoy nos midieron en el colegio y soy el más alto! ¿Es porque soy un baterista? -- No, cariño, es porque tienes veintiséis años. • Una noche, el baterista de una banda entra al bar donde los otros miembros del conjunto están reunidos. -- ¿Me das diez pavos para ayudar a pagar el funeral de un colega que acaba de morir? --le pregunta al contrabajista. -- ¿Qué clase de músico era? --pregunta a su vez el contrabajista. -- Un colega baterista. -- ¡Por supuesto que sí! De hecho, aquí tienes cincuenta, así podrás enterrar a dos. • ¿Cómo se sabe si el escenario está nivelado? Al baterista se le cae la misma baba de los dos lados de la boca. Banjos y música bluegrass • Un ruso, un cubano y dos músicos estadounidenses --un guitarrista y un banjista-- viajan en un tren, en el mismo compartimiento. Para impresionar a los otros dos, el ruso dice: -- En Rusia tenemos tanto vodka como para tirarlo por la ventana --y para demostrarlo, tira una botella de vodka por la ventanilla. -- En Cuba --dice el cubano, para ser más macho-- tenemos tantísimos puros de la mejor calidad como para tirarlos por la ventana --y, lógicamente, tira una caja de los mejores puros por la ventanilla. Entonces, para no ser menos y sin decir una sola palabra, el guitarrista estadounidense se pone de pie y tira al banjista por la ventanilla. Música folclórica, tradicional y country • Elvis Presley, Bob Marley y Freddie Mercury tienen permiso para bajar a la tierra, pero Dios les advierte que si encuentran algo que verdaderamente les apasione, desaparecerán inmediatamente. Llegados a la tierra, los tres caminan por la acera. Elvis encuentra una guitarra en el suelo, se pone a hacer rock y desaparece. Bob Marley y Freddie Mercury se quedan solos y siguen caminando. Bob encuentra un porro en el suelo. Se agacha y desaparece Freddie Mercury. • Había una vez dos bellísimas doncellas paseando por los alrededores de su castillo. De pronto, una de ellas escuchó una tímida voz que gritaba: -- ¡Ehhhh! ¡Mirad aquí abajo! Las doncellas miraron y vieron un pequeño sapo a la orilla del foso. -- ¡Hola! --dijo el sapo--. En realidad soy un cantautor, pero un genio malvado me ha convertido en un sapo. Si una de vosotras me besa, volveré a ser cantautor y viviremos felices para siempre. Entonces, la más bella de las dos doncellas lo cogió con la mano y se lo metió en el bolsillo. -- ¿Cómo es eso? --le pregunta la otra doncella--. ¿No vas a besarlo? -- ¿Estás de broma? --responde la bella--. ¡Ganas mucho más con un sapo que habla que con un cantautor! Rock y jazz • Unos turistas estadounidenses van a un safari en la jungla. Acampan y empiezan a escuchar a lo lejos un ruido de tambores. -- ¿Qué es eso? --le preguntan al guía nativo. -- Tambores tocar, muy bueno. Tambores parar, muy malo --contesta el guía. Pasan unas horas y los turistas se acostumbran a los tambores, que continúan así durante dos días y dos noches. Cada vez que le preguntan al guía por los tambores, el guía contesta lo mismo: -- Tambores tocar, muy bueno. Tambores parar, muy malo. De pronto, la tercera noche, justo en el momento en que se sientan a cenar, los tambores se silencian. Los turistas están aterrorizados. -- ¿Qué pasa ahora? --preguntan ansiosos. -- Ah, terrible, terrible --suspira tristemente el guía--. ¡Después tambores parar, solo de contrabajo comenzar! • ¿Cuál es la diferencia entre un productor y una serpiente? La serpiente tiene más oído. • Dos tíos discuten porque uno de ellos afirma que en uno de los bares de la noche anterior, había un “váter” de oro. La discusión se alarga y deciden volver a dar toda la vuelta para comprobarlo. Recorren todos los bares, tomando una y otra copa, cada vez más borrachos, preguntando por el váter de oro. Al final, entran en uno y dicen: -- ¿Oiga, tiene usted…? No llegan a terminar la frase y el dueño del bar le grita al músico: -- Paco, esconde el saxofón, que están aquí los de anoche. • ¿Cómo hacían los padres de Steve Wonder y Ray Charles para castigarlos cuando eran pequeños? Cambiaban los muebles de lugar. • ¿Qué es lo que tiene 1000 piernas, una infinidad de botones y no para de chillar? La primera fila de un concierto de heavy metal. • ¿Cómo se sabe que un músico ha estado de gira durante mucho tiempo? Cuando está en su casa, se levanta a mitad de la noche para buscar un vaso de leche, abre su nevera y cuando se enciende la luz, dice: “Señoras y señores, muy buenas noches”. Críticos • “Los melómanos son personas muy intolerantes --dice un forofo--. He ido cien veces al estadio del Fútbol Club Barcelona y mientras veía el partido escuchaba música clásica en la radio que llevaba, y jamás tuve queja de algún espectador. Sin embargo, un día fui a un concierto de Mozart en el Palau de la Música y no veas lo que me hicieron pasar porque traté de escuchar, al mismo tiempo, el partido de fútbol que pasaban por la radio”. • ¿Cuántos críticos hacen falta para cambiar una bombilla? Bueno, los críticos no saben cómo cambiarla, pero tenga por seguro que encontrarán algo mal en la manera en que usted lo hace… Pianistas • El afinador: -- He venido a afinar el piano . -- Pero yo no lo llamé --dice la profesora de piano . -- No, me llamó la gente que vive en el piso de arriba. • ¿Qué es un pianista que sólo sabe tocar tres notas? Un crítico musical. • Un pianista vasco va a dar un concierto en Washington y los organizadores silencian su origen. El pianista entra y, como es habitual, el público aplaude. Entonces, se escucha alguien que grita: “Gora Euzkadi”. Al final del concierto, los organizadores se acercan al que había gritado y le preguntan: -- ¿Cómo supo que el pianista era vasco? -- Muy sencillo. Todos los pianistas de este mundo empujan la banqueta hacia el piano , mientras que éste ha empujado el piano hacia la banqueta. • ¿Para qué se inventó el piano ? Para que los músicos tuvieran un lugar donde poner la cerveza. Instrumentos de viento • Si se arroja un viola y un tubista desde el último piso de un rascacielos ¿Cuál se hará pedazos primero? ¿A quién le importa? • ¿Cuántos saxofonistas hacen falta para cambiar una bombilla? Cinco: uno para enroscarla y cuatro para meditar sobre cómo lo hubiera hecho Charlie Parker. Instrumentos de cuerda • ¿Por que a la gente le cae mal un violinista desde el instante en que se lo presentan? Para no perder el tiempo. • ¿Cuál es la diferencia entre un violonchelo y un ataúd? En el ataúd, la persona muerta está dentro. • ¿Por qué los gorilas no pueden tocar la trompeta? Porque son muy sensibles. Y aguante Led Zeppelin