Jerichan
Usuario (Argentina)
Si picaste porque estas con la esperanza de morfarte un buen plato de pastas con un poco menos de calorias, tenes un poquito de esperanzas. RESUMEN LVL 5 Se trata de lo que sería una nueva clave para la ingesta de hidratos de carbono que producen almidones, pero con una reducción considerable del contenido calórico. Esto se debe a que el almidón, luego de cocinado y enfriado, se gelatiniza y se vuelve resistente, además, recalentar la comida lo vuelve aún mejor. Esto deriva en muchos beneficios. No se porque mierda hablo tan formal, acá les dejo info ¿Qué es el almidón resistente y por qué es tan necesario? Ya sabes que muchos de los carbohidratos que consumis, como la pasta o las papas, son altos el almidón. No obstante, solo unos cuantos de estos productos son resistentes durante la digestión. La diferencia fundamental del almidón resistente radica en que funciona de manera similar a la fibra soluble fermentable, ayudando a alimentar las bacterias saludables en el intestino y aumentando la producción de ácidos grasos de cadena corta, como el butirato. Todo este proceso redunda en los siguientes beneficios: • Mayor pérdida de peso. • Mejor control de los niveles de azúcar. • Mejora de la digestión. • Aumento de la salud cardíaca. El almidón resistente y su ayuda para perder peso El almidón resistente se digiere parcialmente en nuestro organismo, por lo tanto, alimenta las bacterias intestinales y favorece la evacuación intestinal mientras que demanda un gran gasto calórico para ser metabolizado y aun así, no se absorbe en su totalidad. La fermentación colónica por parte de las bacterias del intestino que recibe el almidón resistente puede favorecer la saciedad así como la reducción del peso y la grasa abdominal, tal como ha sido demostrado en un estudio. Pero además, ha probado ser un buen recurso para controlar la ingesta de alimentos posterior a su consumo y también, de ayuda para regular el peso corporal en niveles saludables. No sólo eso, sino que la ingesta de almidón resistente ha demostrado ser un incentivo para la oxidación de grasas y así, favorecer su reducción en el organismo o evitar su acumulación a largo plazo. No sólo puede ayudarnos brindando saciedad, reduciendo el índice glucémico e incrementando el metabolismo sino que el almidón resistente puede beneficiar la dieta al permitirnos degustar un sabroso plato de pastas o arroz con menos calorías para el cuerpo y almidón resistente que favorece el adelgazamiento. El experimento basado en pasta recalentada Los voluntarios fueron asignados aleatoriamente para comer fideos fríos, calientes o recalentados en días diferentes. Cuando el organismo procesa carbohidratos, como las papas, la glucosa se eleva en la sangre. El primero, los probaban recién cocinados, ricos, con una salsa de tomates y ajo, sencilla y deliciosa. Otro día los comían con la misma salsa, pero fríos, un día después de haberse preparado. El tercero les tocaba el mismo menú, pero recalentado. Adicionalmente, tenían que dar muestras de sangre cada 15 minutos por dos horas, para determinar qué pasaba con la glucosa en su sangre a medida que digerían la comida. ¿Qué pasó? Se creyó que la pasta fría iba a ser más resistente que la recién cocinada y, por ende, el aumento de la glucosa en la sangre y la insulina no iba a ser mucho. Así fue. Pero con el experimento se descubrió algo que no se esperaba: un incremento mucho menor en el nivel de glucosa. Fue detectada una reducción de 50%. El hallazgo sugiere que al recalentar el espagueti, se convirtió en un almidón incluso más resistente. Es un resultado extraordinario que no se había registrado con anterioridad. ¿Cuáles son los alimentos con más almidón resistente? 1. Avena La avena es un elemento común en las dietas de distintas partes del mundo, y también un alimento rico en almidón resistente. De manera general, se cree que unos 100 gr de avena contienen 3,5 gr de almidón resistente, sin mencionar sus grandes cantidades de antioxidantes. No obstante, si eres de los que prefieren comerla luego de cocinarla, lo mejor es que la dejés reposar en la nevera por unas cuantas horas, o incluso de un día para otro. 2. Arroz cocido y enfriado El arroz es un producto tan económico y tan común en muchos países, que muchas veces consideramos que es un alimento “de relleno” o poco nutritivo. Si querés aprovechar el almidón resistente que contiene el arroz, un buen método es preparar una gran cantidad de éste para toda la semana. Esto no solo te ahorrará tiempo durante la jornada, sino que aumentará las propiedades naturales del almidón. Solo asegurate de mantenerlo bien refrigerado y sacar solo la cantidad que vayas a consumir cada día para que el resto no se dañe. Otro factor importante es el tipo arroz que preparas. El arroz integral contiene más micronutrientes y es siempre más recomendable que el blanco tradicional. 3. Legumbres Los granos y legumbres son tradicionalmente conocidos por sus altas cantidades de fibra, pero también contienen almidón resistente en proporciones considerables. Cada 100 gr de legumbres pueden contener entre 1 y 4 gr de almidón resistente, aunque esta cifra varía según el tipo de legumbre elegido. No obstante, si de verdad queres obtener los mayores beneficios, lo mejor es que los remojes bien antes de cocinarlos y luego los calentes suficientemente. 4. Almidón de papa cruda El almidón de papa es un polvo entre blanco y amarillo, de textura similar a la harina regular. Ésta es una de las fuentes más concentradas de almidón resistente, puesto que un 72% de sus compuestos provienen de él. De este modo, consumir una o dos cucharadas de este producto por día es, pues, más que suficiente. Una de las formas de servirlo es en forma de puré. Solo procura servirlo frío, no lo calientes con el resto de la comida. 5. Bananas verdes Al igual que las legumbres, las bananas verdes mezclan fibra y almidón resistente en buenas cantidades. Además, las bananas son una fuente provechosa de carbohidratos, vitamina B6 y vitamina C. Lo mejor es comprar la banana cuando este verde y consumirlo tan solo unos días después para aumentar la cantidad de almidón resistente que recibis. 6. Otros carbohidratos de almidón cocidos y luego enfriados Cualquier carbohidrato con almidón puede incrementar su resistencia a la digestión si se cocina y luego se enfría antes de consumir. Esto se aplica no solo a los carbohidratos mencionados previamente, sino a otras fuentes poco obvias, como la pasta. Al igual que con el arroz, la pasta puede ser preparada en grandes cantidades y luego dejarla enfriar para aumentar sus propiedades. Usa tu imaginación y repite el proceso con tus fuentes de carbohidratos usuales. De todos modos este tema todavia está en estudio, pero en caso de confirmar sus beneficios ya tienen excusa para lastrarse todas las sobras de arroz y fideos Dejale unos bits al pepe obeso para pagar el bypass