Jeremiah-Johnson
Usuario (Argentina)

Los microprocesadores, o simplemente procesadores, son la parte central de un sistema informático, y la parte más compleja del mismo. Una CPU se encarga de procesar todos los datos de un dispositivo, desde el sistema operativo, hasta programas, utilizando para ello operaciones aritméticas y lógicas con código binario. Es por ello que se le conoce como el “cerebro” de un ordenador. Un procesador suele tener una forma cuadrada, y tiene unos 3.75 cm de lado en cada uno de ellos si hablamos de los últimos Skylake de Intel en un ordenador de sobremesa, o tan pequeños como el último Apple A9, con 0.87 cm de largo x 1.07 cm de alto. Hace poco hablamos sobre cómo habían evolucionado los tamaños de fabricación de los semiconductores desde que se creó el Intel 4004 de 10.000 nm, hasta los 14 nm actuales y los 5 nm que alcanzaremos en 2020 Pero, ¿en qué consiste el proceso de fabricación de estos procesadores? Para una empresa normal es realmente difícil fabricar un procesador, pues el proceso de fabricación es realmente complejo, y requiere de instalaciones sometidas a rigurosos controles de limpieza y robots de alta precisión, debido a que un minúsculo error en el proceso de fabricación podría echar a perder el procesador entero. Por suerte, hay compañías dedicadas a fabricarlos que tienen todas las instalaciones necesarias, como Intel, AMD, Samsung, Global Foundries o TSMC. Esta última será la encargada de fabricar el Apple A10 del iPhone 7. Arena, pero pura Todo empieza con un componente muy abundante en la Tierra. La arena. No es la arena que encontramos en la playa, sino una más pura formada en su mayor parte por dióxido de silicio, que es calentada a miles de grados de temperatura y sometida a diversos procesos químicos con el fin de obtener silicio puro. El resultado es un cilindro de silicio prácticamente puro. Este cilindro se corta en obleas, que son posteriormente pulidas y a las que se le aplica un químico fotosensible. Mediante una luz ultravioleta que es proyectada a través de una plantilla, mediante un proceso similar al revelado fotográfico analógico de carreta, se proyecta el circuito en la oblea con la forma del procesador que el fabricante ha diseñado. Este proceso se puede repetir cientos de veces en la misma oblea, pues estas pueden tener un tamaño aproximado de unos 90 cm de diámetro, y pueden llegar a contener el dibujo tintado de cientos de CPU. Silicio y cobre, la clave Una vez teñidas, las obleas son sumergidas en un disolvente que deja sólo el patrón sin ningún químico. Una máquina deja grabado el patrón en la oblea, y procede a bombardear con iones, que son átomos cargados de energía que se incrustan en el silicio, cambiando la manera en la que conducen la electricidad y creando así los transistores. Es por esta propiedad del silicio, que lo hace sensible a los iones, que es utilizado en la industria. Los transistores resultantes de este proceso son los que actúan como pequeños interruptores, que pueden tomar valores de “sí o no”, o, mejor dicho, entre ceros y unos, permitiendo que un procesador reciba instrucciones en código binario, y éste las procese. Esta es la base de los procesadores actuales. Volviendo al proceso de fabricación, el siguiente paso es conectar esos transistores entre sí. Para ello, se utilizan pequeñísimos cables de cobre con el mismo proceso con el que se crean los transistores de teñido y grabado. Para evitar que tengan contactos entre sí, este proceso se realiza mediante capas. La manera en la que estos cables y transistores quedan dispuestos es lo que se conoce como arquitectura, cuyos nombres comerciales todos hemos oído en el caso de Skylake o Broadwell con Intel, o Zen en el caso de AMD. Pruebas y empaquetado El circuito resultando es testeado, y si funciona correctamente, son empaquetados de manera que en la parte superior quede carcasa de metal, que es la que hace contacto con el disipador mediante la utilización de pasta térmica, y un circuito inferior que hace contacto con el socket de la placa base. Antiguamente, los pinchos estaban situados en el propio paquete de la CPU, pero para evitar que se doblaran y sufrimientos innecesarios, estos fueron cambiados y ahora van integrados en la placa base. Sólo hay que dejar caer el chip para que este encaje. De cara al futuro, se está investigando en ordenador cuánticos, que en lugar de usar bits que pueden tomar valor 1 o 0, mientras que en la computación cuántica los procesadores pueden tomar ambos valores a la vez, que junto a un número superior de qubits, se pueden obtener capacidades de procesamiento miles de veces mayores. El silicio tiene unos límites físicos, que probablemente sean los que pongan el techo a la Ley de Moore, pues cada vez estamos más cerca de alcanzar el límite de lo pequeños que pueden resultar los transistores. Ya sea por ordenadores cuánticos, o grafeno, o procesos basados en luz, en el futuro es muy probable que el silicio acabe siendo sustituido en un tiempo no superior a 10 años. link: https://www.youtube.com/watch?v=8RxSi-fXitU

Logran fotografiar después de medio siglo al perro más raro del mundo, una especie con más de 6.000 años Tiene el pelaje dorado y la cola de un Shiba Inu, y sus antepasados se instalaron en Nueva Guinea hace más de 6.000 años. Desde entonces ha sobrevivido tan bien escondido que se le creía extinto. Hoy, un grupo de investigadores confirman que el perro más raro del mundo sigue vivo. El perro salvaje de las tierras altas de Nueva Guinea no es un perro cualquiera. Es de las pocas especies salvajes de cánidos que quedan en el mundo y su linaje nunca ha sido modificado por el hombre. La raza más parecida es una variante domesticable llamada perro cantor de Nueva Guinea. El nombre no es casual. Aullan a coro de una manera muy característica. Se calcula que solo quedan unos 300 perros cantores en el mundo. La especie está en peligro de extinción y su tráfico está regulado bajo estricto control del gobierno. El pariente que han encontrado ahora es aún más raro. Se supone que el perro salvaje de las tierras altas de Nueva Guinea vive en zonas remotas de montaña de esta isla del pacífico, pero en más de 50 años no ha habido constancia demostrable de su existencia. La última vez que se fotografió un ejemplar fue en 2012, y la anterior en 2005, pero en ninguno de los dos casos pudo confirmarse que se trataba de esta esquiva especie. Eso ha cambiado gracias a una expedición de biólogos de la Universidad de Papua. El equipo se desplazó a las estribaciones de Puncak Jaya, en el monte Carstensz, a finales de 2016. Tras semanas de búsqueda infructuosa, los investigadores encontraron una huella y decidieron instalar cámaras-trampa. Sus esfuerzos se vieron recompensados con más de 100 imágenes confirmadas de la especie. Según el recuento, se trata de un grupo de al menos 15 perros salvajes que nunca han tenido contacto con seres humanos. Hace años que el gobierno de Nueva Guinea prohibió las actividades mineras en la región, lo que ha creado un pequeño santuario para estos canes. Allí, entre las ruinas de antiguas minas, los perros han encontrado un hogar. Las investigaciones continúan, pero el estudio de la especie será de vital importancia a la hora de entender la evolución de todos los perros. Gracias por pasar.

El empresario más hiperactivo de Silicon Valley tiene proyecto nuevo. Al tiempo que dirige Tesla y SpaceX, Elon Musk ha tenido tiempo de fundar una nueva compañía llamada Neuralink. Según un reportaje del Wall Street Journal, Musk se ha propuesto conectar nuestro cerebro a un ordenador. Como muchos otros, a Elon Musk le preocupa que la inteligencia artificial deje atrás al ser humano en términos de competencia intelectual. En su amplio historial de predicciones alarmistas, el ingeniero ha señalado que la IA será peligrosa en cinco años, que la renta básica universal será necesaria cuando los robots nos quiten el trabajo y que los humanos vamos a tener que fusionarnos con las máquinas para no acabar siendo irrelevantes. Musk cree que la solución es añadir una capa de inteligencia artificial a nuestra propia inteligencia. Y ya se ha puesto a ello. Según fuentes cercanas al empresario que cita el Wall Street Journal, Musk ha tomado un papel activo en la creación de una startup con sede en California llamada Neuralink, y podría desempeñar un papel de liderazgo. Es el nuevo bebé de un hombre que ya tiene dos empresas complejas y fundó un total de cinco. La idea es la siguiente: hoy en día, cuando quieres escribir un texto en una computadora o en un smartphone, mueves los dedos sobre el teclado o una pantalla táctil. ¿Y si bastara con pensar lo que quieres escribir? Suena muy futurista, pero parte de esa tecnología ya existe y Musk se ha propuesto desarrollar la parte que falta, implantando pequeños electrodos cerebrales que pueden cargar y descargar pensamientos. El fundador de PayPal, Tesla y SpaceX lo llama neural lace o “lazo neural”. El producto podría permitir a los seres humanos alcanzar niveles más altos de la función cognitiva. (Video del año pasado del chabon hablando, no lo encontre con subs en español, pero el que caza un toque ingles se lo dejo) link: https://www.youtube.com/watch?time_continue=142&v=ZrGPuUQsDjo Elon Musk ya habló de esa idea durante una ponencia el año pasado. Aclaró que, en realidad, ya somos en parte artificiales. Llevamos en el bolsillo una conexión externa a una red que nos permite comunicarnos o contestar cualquier pregunta. Lo que el millonario pretende es que esa interfaz entre el hombre y la máquina sea más eficiente. Y de hecho, sea transparente. Su objetivo final es desarrollar un dispositivo en forma de red que pueda implantarse en el cerebro y mejore la capacidad del ser humano gracias al apoyo de una IA. En otras palabras, llevar un asistente personal en la cabeza. Los primeros productos de Neuralink, en cambio, podrían ser implantes más simples para tratar trastornos como epilepsia o depresión. Fuente que no me deja agregar (no se por que): http://www.abc.es/tecnologia/informatica/soluciones/abci-nuevo-juguete-elon-musk-conectar-cerebro-ordenador-201703281000_noticia.html

Un motor que no utiliza combustible, sera probada en el espacio. Estamos hablando del motor imposible o motor EM Drive, desarrollado por la NASA, que ahora será probado en el espacio exterior. La NASA guarda esta información con un hermetismo extremo, por lo que, de momento, se desconoce cuándo se realizará el experimento espacial. Este motor fue creado por el ingeniero británico Roger Shawyer en 2006 que utiliza las cavidades de las microondas electromagnéticas para convertir directamente la energía eléctrica en empuje sin necesidad de expulsar ningún elemento propulsor. La opiniones son variadas, pero muchos creer que este propulsor podría ser el punto de partida para los motores warp, los de Star TREK, capaces de doblar el espacio tiempo para viajar más rápido que la luz. La NASA probó con éxito el propulsor espacial EM Drive en 2014 y en 2015, llevando a cabo un experimento en vacío completo. Y ahora parece que una nave equipada con dicho motor podría llegar a la Luna en solo cuatro horas y un vuelo a Marte tardaría 70 días en vez de los siete meses que se necesitan. EM Drive Otro post por si no se enteraron. https://www.taringa.net/posts/juegos/19574068/The-Crew-Gratis-Gracias-Buguisoft.html