Jav05
Usuario (Túnez)
Estimados, les dejo un artículo que realicé hace algún año para prensa. Cabe aclarar que es de elaboración propia, la información extraída de otro sitio es debidamente citada a pie de página. Saludos! Introducción En Dinamarca, año 1995, se crea una nueva propuesta para hacer cine. Nace en un principio como respuesta a todas las superproducciones de Hollywood, a las escenas grandilocuentes, a la parafernalia del cine occidental, a todo lo “artificial” del cine. Se trata del movimiento Dogma 95, fundado en aquel año por dos directores Daneses: Lars von Trier y Thomas Vinterberg Kristian Levring y Soren Kragh-Jacobsen. Su principal objetivo es llevar el cine a nuevos lugares, en una suerte de salvataje del séptimo arte. Inicio del Dogma: Decálogo En la primavera del año 1995, Lars Von Trier junto a los tres mencionados directores publican un anuncio que sentaría las bases de un nuevo movimiento cinematográfico. En este articulo plantean la necesidad de cambiar la forma de hacer cine, que a su parecer está en crisis a causa de las nuevas pautas que se manejan en torno a la realización audiovisual. Lo hacen a través de una serie de diez normas sumamente estrictas (decálogo), las cuales se comprometen a seguir. Estas buscan, entre otras cosas: primar el guión y la interpretación por sobre cualquier adorno superfluo, terminar con el “cine de autor” (el director no debe aparecer en los créditos), desarrollar las películas en lugares naturales, no en sets armados, así como también la iluminación, que tiene que ser natural. Si es necesario agregar luz a la escena, se puede montar una lámpara arriba de la cámara. Otro punto a destacar es que prohíben la utilización del trípode para sostener la cámara, esta tiene que estar al hombro o en la mano del camarógrafo. De esta manera se logra una visión mas realista de lo que se retrata. A continuación se transcribe el manifiesto firmado por los directores en el año 95: “Juro que me someteré a las reglas siguientes, establecidas y confirmadas por: 1.El rodaje debe realizarse en exteriores. Accesorios y decorados no pueden ser introducidos (si un accesorio en concreto es necesario para la historia, será preciso elegir uno de los exteriores en los que se encuentre este accesorio). 2.El sonido no debe ser producido separado de las imágenes y viceversa. (No se puede utilizar música, salvo si está presente en la escena en la que se rueda). 3.La cámara debe sostenerse en la mano. Cualquier movimiento -o inmovilidad- conseguido con la mano están autorizados. 4.La película tiene que ser en color. La iluminación especial no es aceptada. (Si hay poca luz, la escena debe ser cortada, o bien se puede montar sólo una luz sobre la cámara). 5.Los trucajes y filtros están prohibidos. 6.La película no debe contener ninguna acción superficial. (Muertos, armas, etc., en ningún caso). 7.Los cambios temporales y geográficos están prohibidos. (Es decir, que la película sucede aquí y ahora). 8.Las películas de género no son válidas. 9.El formato de la película debe ser en 35 mm. 10. El director no debe aparecer en los créditos.” Principales aspectos del movimiento Como se observa a primera vista, el objetivo mas inmediato y urgente del Dogma es lograr películas naturales, sencillas y con poca post-producción. Se busca que el peso caiga única y exclusivamente en un buen guión, en la construcción minuciosa de los personajes, y que por lo tanto se obvien los agregados superfluos: efectos especiales, escenas de violencia, películas de género, reconocimiento por el nombre y no por la obra misma. Queda claramente expresada esta idea por Soren Kragh-Jacobsen, quien al respecto dice: “A primera vista parece que todo son limitaciones en torno tuyo, pero realmente se trata de centrarse en la historia, en la esencia, en lo que les ocurre a esas personas.” Otro punto que merece especial importancia, y que deja ver el trasfondo ideológico del movimiento, es la negación del “Cine de Autor”. O sea, que se considere y se reconozca únicamente al director de una obra, y no ésta en su conjunto. Como un todo. Ellos consideraban que el cine de autor (sobretodo el concepto que hay detrás de el) es parte del “Cine Burgués”. Creen que el cine no es algo individual, sino un trabajo colectivo. Acusan a las corrientes fílmicas anti-burguesas de haberse convertido en todo lo contrario a lo que predicaban, pues según ellos “habían sido fundadas sobre teorías que tenían una percepción burguesa del arte(...) nacidas del romanticismo burgués”. Al mismo tiempo, el director se pone al servicio del arte cinematográfico sin ejercer sus gustos personales por sobre la obra. Quién dirige únicamente es un medio por el cual se llega a la verdad de lo que se está relatando o contando, según dice el manifiesto: “(...)¡Además, juro que como director me abstendré de todo gusto personal! Mi fin supremo será hacer que la verdad salga de mis personajes y del cuadro de la acción.” Junto con el cambio de rol del director (este pasa ahora a ser sólo un medio para mostrar la realidad tal cual es), viene el de la cámara: Ésta también tiende a mostrar lo que sucede de manera mas natural y sin ninguna superficialidad, captando unos de los puntos centrales del Dogama: capturar los momentos tal cuales suceden. Thomas Vinterberg, con respecto al nuevo rol de la cámara aporta: “Me pareció muy interesante que la cámara, se convirtiera en otra cosa, en un objeto de vigilancia. Los actores no interpretaban para la cámara sino los unos para los otros. Estaba completamente dentro de la lógica del Dogma: desaparecer como realizador o autor, evitar imprimir en la película mi marca superficial”. Así mismo, y con respecto a lo anterior, es importante mencionar que el propio Vinterberg reconoce que en la filmación de su película “La celebración” (Festen, 1998), los actores pocas veces sabían cuando se les estaba filmando. Estas estaban establecidas detrás de las cortinas, y los actores debían estar interpretando su rol continuamente. De esta manera, el director logra obtener de ellos sus interpretaciones mas realistas. Películas destacadas del Dogma 95 La critica especializada no duda en destacar dos principales películas que representan al movimiento. Estas son: “La celebración”. Thomas Vinterberg, 1998 (Título original "Festen". Y por otro lado “Los idiotas”. Lars von Trier 1998. (Título original "Idioterne". “La Celebración” la primer película del movimiento (así lo indica su certificado “Dogme #1”) trata sobre los Klingenfeldt, una familia de la alta burguesía danesa, que se dispone a celebrar el sesenta cumpleaños del patriarca, un hombre de trayectoria y reputación intachable. Pero tres hermanos muy diferentes están dispuestos a contarlo todo.1 El filme recibió varios premios, entre ellos el de “Mejor Película” por el Círculo de Críticos de Los Ángeles, y la nominación al Globo de Oro en la categoría “Mejor Película Extranjera”. Los comentarios recogidos sobre la realización dejan ver a las claras la excelente aceptación que tuvo por parte de la critica: "Estupenda. Con un estilo más convencional que la de Von Trier" (Javier Ocaña: Cinemanía), o "Corrosiva y divertida" (Carlos Boyero: Diario El Mundo)2 Por otro lado, “Los Idiotas”, la segunda película certificada del movimiento, trata sobre un grupo de jóvenes comparte un mismo interés: la idiotez. Con una casa de campo como base, pasan su tiempo libre juntos explorando los ocultos y poco apreciados valores de la idiotez. El grupo se dedica a enfrentar a la sociedad con sus idioteces. Karen, una mujer solitaria y reservada, se une al grupo después de participar involuntariamente en una de sus actuaciones. 3 Al igual que su predecesora, Los Idiotas logró convencer a la critica, quien la alabó y potenció: "Subversivo y provocador experimento" (Javier Ocaña: Cinemanía); "Obra maestra de un moralista que busca la verdad a través de la anarquía, de un ateo que busca el absoluto a través de las debilidades humanas" (Sergi Sánchez: Fotogramas) 4 Ambas películas, hicieron que el Dogma empezara con paso firme sobre el terreno del séptimo arte. Pero sin embargo, conforme transcurrió el tiempo, el movimiento fue perdiendo fuerza. Sus películas paulatinamente fueron desobedeciendo las diez reglas descriptas en el decálogo, y sus directores buscaron flexibilizarlas a gusto. Conclusión Podríamos empezar por preguntarnos, que tan fácil es, a la hora de la realización audiovisual, cumplir con una serie de reglas tan estrictas. Y por sobre todo, intentar que estas reglas no sólo no cercenen nuestra libertad creativa, sino que la potencien y lleven a otro rumbo. Paradójicamente, y funcionando como respuesta a la pregunta anteriormente planteada, los propios creadores tardaron muy poco en romper sus propias reglas. Basta con observar la carta que Thomas Vinterberg publicó luego de haber filmado su película “Festen”. En el comunicado, manifiesta su necesidad de aclarar que en la realización del filme, violó varias de sus reglas. A continuación se adjunta la carta: “Confieso que tuve que hacer una toma con un trapo negro tapando la ventana. Esto no es sólo añadir un objeto, sino que debe ser considerado como un tipo de disposición de luces en el decorado. Confieso haber tenido que construir una no existente mesa de recepción de hotel para usarla en FESTEN, pero debo destacar que la estructura está formada por componentes que estaban presentes en las localizaciones. Confieso que el teléfono móvil de Christian (uno de los personajes) no era suyo, pero estaba presente en las localizaciones. Confieso que en una toma la cámara estaba atada a un micrófono (...)” Pero no solo se hace difícil el total cumplimiento de las reglas en el mero aspecto técnico, sino que también es dificultoso la obediencia en otros aspectos. Como sucede en la norma número diez, la que dice que el director no debe aparecer en los créditos. Detrás de este precepto, está la idea de que el autor del producto permanezca en el anonimato. Sin embargo, y como menciona Soren Kragh-Jacobsen en una entrevista, esta regla ocasionalmente no es cumplida: “... En cuanto se presentaron "Celebración" y "Los Idiotas" en Cannes, Thomas Vinterbeg y Lars von Trier aparecían por todas partes. Me sentí molesto, porque la idea era mandar las películas y que se arreglaran sin directores. De otro modo es ridículo que tengamos esa regla...”5 Teniendo en cuenta esto, podemos si concluir que los autores nunca respetaron totalmente su serie de diez reglas. Siempre hubo algo que confesar, un punto en el cual necesitaban aclarar su postura por haber incurrido en rupturas al decálogo. Sin embargo, la critica valora mucho las películas del movimiento, y generalmente las acepta como obras de arte sumamente valiosas e interesantes. Al mismo tiempo, en las ultimas décadas el movimiento ha ido paulatinamente desapareciendo6 a causa de que sus creadores necesitaron sacarse de arriba la pesada mochila del Dogma, y comenzaron a experimentar con elementos antes prohibidos. __________________________________ 1. http://www.filmaffinity.com/es/film986192.html 2. Idem nota 1 3. http://www.filmaffinity.com/es/film365740.html 4. Idem nota 3 5. http://usuarios.lycos.es/DOGMA/entrevistas.htm#soren 6. Dato no menor que constata el decaimiento del movimiento en las ultimas décadas, es el cierre de su pagina web oficial http://www.dogme95.dk, que actualmente no puede ser visitada.