JamesLt
Usuario (Argentina)
Los regímenes exprés y aislados pueden dar resultado en lo inmediato, pero no generan los cambios de conducta necesarios para combatir el exceso de peso a largo plazo. Consejos básicos para generar un cambio profundo que mejore la salud y la calidad de vida La obesidad es considerada por muchos especialistas como una epidemia; de hecho es nada menos que el quinto factor principal de riesgo de muerte en el mundo. Cada año fallecen por lo menos 2,8 millones de personas adultas a causa de los inconvenientes que devienen del sobrepeso. Está altamente demostrado que una dieta aislada -por más efectiva que ésta sea- no alcanza para realizar un adecuado tratamiento para bajar de peso. Para lograr un descenso de peso consistente, se requiere del desarrollo de hábitos a largo plazo, como modificar la conducta alimentaria, mantenerse físicamente activo y lograr una buena adaptación al estrés. Incorporar cada uno de estas prácticas al modo de vida es un paso necesario para la erradicación definitiva del sobrepeso. ¿Cuáles son las consecuencias más comunes del sobrepeso en la salud de las personas? • Enfermedades cardiovasculares: cardiopatías y accidentes cerebrovasculares, las cuales se encuentran entre las principales causas de defunción. • Diabetes: que representa la enfermedad crónica más común en personas con exceso de peso. • Trastornos del aparato locomotor: a consecuencia de la sobrecarga de peso en huesos, que deriva en diversas enfermedades degenerativas en las articulaciones. • Cáncer: de endometrio, de mamas y el de colon. Vale destacar que el riesgo de contraer estas enfermedades no transmisibles crece con el aumento del llamado Índice de Masa Corporal (IMC). Recomendaciones básicas para comenzar con los cambios de hábito que conduzcan a una mejor calidad de vida • Realizar las cuatro comidas principales: la razón principal es que mantienen el metabolismo activo y proveen al cuerpo de toda la energía necesaria • Comenzar el día con un desayuno completo en nutrientes y energía: dado que contribuye a tener menos hambre en el transcurso del día. • Armarse un ambiente seguro de “autocontrol”: un punto muy importante para no dejarse llevar por “tentaciones momentáneas”. Para ello, es vital tener siempre a mano alimentos saludables. • Incorporar a diario frutas y verduras: tanto crudas como cocidas, es necesario variar su tipo y color. • Hidratarse a lo largo del día: principalmente a través del agua y con líquidos sin calorías. Finalmente, dos recomendaciones que muchas veces son las más difíciles de adquirir dado la vorágine de la vida cotidiana: es necesario poner el cuerpo en movimiento, no sólo a través de rutinas en el gimnasio, sino también a través de caminatas espontáneas, subir escaleras o bailar. Pero también, hay que buscar el momento del día para uno mismo. Es indispensable reservar algún momento especial del día o la semana para relajarse de la manera que más agrade para equilibrar las emociones y conectarse con el propio cuerpo.
En la Argentina se producen 250 mil infecciones intrahospitalarias anuales por esta causa, con un saldo de alrededor de 29 mil muertes. Un hospital argentino busca obtener su certificación internacional entre los mejores del mundo y logró aumentar de 46 a 70% la adherencia del lavado de manos entre su personal. Las infecciones asociadas al cuidado de la salud, antes llamadas infecciones intrahospitalarias, representan un grave problema sanitario. En la Argentina se producen 250 mil infecciones por año, con 29 mil muertes atribuibles a estos eventos y un costo asociado de al menos 2.200 millones de pesos. “La higiene de manos es una de las estrategias más efectivas para disminuir las infecciones asociadas al cuidado de la salud”, puntualizó el doctor Rodolfo Quirós, jefe de Infectología, Prevención y Control de Infecciones del Hospital Universitario Austral (HUA). Es por ello que ese centro de salud desarrolla acciones para incrementar la adherencia a esta medida en todo el personal, tal como también en los pacientes y sus familiares. El programa, lanzado en 2009, se basa en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que propone el uso de alcohol-gel como medio principal para la higiene de manos. A partir de ese año, se viene reforzando la misma idea a través de distintas campañas anuales. “Es recomendable que todo personal de la salud higienice sus manos antes y después de tomar contacto con los pacientes y con su entorno”, destacó el especialista, para quien, “a su vez, es importante la participación de los pacientes recordándoles a los profesionales que lo asisten que cumplan también con esta medida”. Por su parte, pacientes y familiares deben tener siempre presente la consigna de higienizar sus manos antes de comer y después de usar el sanitario. A través de estas estrategias, se logró un incremento progresivo del nivel de cumplimiento con la higiene de manos que trepó de un 46% en 2009, hasta un 70% en 2011. Esto se pudo corroborar además con la medición del consumo de alcohol-gel, el cual aumentó un 85% a nivel institucional durante el mismo período. Para este año 2012, el HUA decidió recolectar 100 mil firmas por la higiene de manos con el propósito de concientizar a una parte de la población sobre la importancia de esta medida para la prevención de las infecciones. Para ello se confeccionaron 25 libros destinados a esta campaña, los cuales se encuentran circulando entre la comunidad que es asistida en la institución. Se estima que para octubre se habrán recolectado la totalidad de las firmas. Una vez finalizada esta etapa se dará a conocer a la comunidad científica para que otras instituciones puedan imitar esta iniciativa. Medidas contra la resistencia a los antibióticos Prevenir resulta necesario ya que en los últimos años, aumentó la frecuencia de aparición de estos microorganismos destacándose entre las causas, el uso indiscriminado de antibióticos y la falta de medidas efectivas en las instituciones que eviten su diseminación. Otras de las recomendaciones consiste en la realización segura de procedimientos invasivos, como pueden ser las cirugías y la colocación de dispositivos intravenosos. Para ello, se aplican protocolos estrictos basados en listas de verificación, que permiten asegurar el cumplimiento de todos los pasos necesarios para garantizar un proceso seguro.