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Usuario (Venezuela)

Primer post: 20 may 2011Último post: 20 may 2011
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13 reflexiones que cambiaran tu forma de pensar...
InfoporAnónimo5/20/2011

el perrito cojo El dueño de una tienda estaba colocando un anuncio en la puerta que decía: "Cachorritos en venta". Esa clase de anuncios siempre atraen a los niños, y pronto un niñito apareció en la tienda preguntando: "¿Cuál es el precio de los perritos?" El dueño contestó: "Entre $30 y $50". El niñito metió la mano en su bolsillo y sacó unas monedas: "Sólo tengo $2.37... ¿puedo verlos?". El hombre sonrió y silbó. De la trastienda salió su perra corriendo seguida por cinco perritos. Uno de los perritos estaba quedándose considerablemente atrás. El niñito inmediatamente señaló al perrito rezagado que cojeaba. "¿Qué le pasa a ese perrito?", preguntó. El hombre le explicó que cuando el perrito nació, el veterinario le dijo que tenía una cadera defectuosa y que cojearía por el resto de su vida. El niñito se emocionó mucho y exclamó: "¡Ese es el perrito que yo quiero comprar!". Y el hombre replicó: "No, tú no vas a comprar ese cachorro. Si tú realmente lo quieres, yo te lo regalo". Y el niñito se disgustó y mirando directo a los ojos del hombre le dijo: "Yo no quiero que usted me lo regale. Él vale tanto como los otros perritos y yo le pagaré el precio completo. De hecho, le voy a dar mis $2.37 ahora y 50 centavos cada mes hasta que lo haya pagado completo". El hombre contestó: "Tú en verdad no querrás comprar ese perrito, hijo. El nunca será capaz de correr, saltar y jugar como los otros perritos". El niñito se agachó y se levantó la pierna de su pantalón para mostrar su pierna izquierda, cruelmente retorcida e inutilizada, soportada por un gran aparato de metal. Miró de nuevo al hombre y le dijo: "Bueno, yo no puedo correr muy bien tampoco, y el perrito necesitará a alguien que lo entienda". El hombre estaba ahora mordiéndose el labio, y sus ojos se llenaron de lágrimas... sonrió y dijo: "Hijo, sólo espero y rezo para que cada uno de estos cachorritos tenga un dueño como tú". En la vida no importa quién eres, sino que alguien te aprecie por lo que eres, y te acepte y te ame incondicionalmente. E - Mail Un hombre pierde su trabajo. Luego de buscar varios meses, se entera de que en Microsoft necesitan barrenderos. El gerente de relaciones industriales le pregunta sus datos, lo observa barrer, lo felicita y le dice: "el puesto es suyo. Deme su e-mail, para informarle el día y la hora en que deberá presentarse". El hombre, desconsolado, contesta que no tiene e-mail, y el gerente de relaciones industriales le dice que lo lamenta mucho pero que si no tiene e-mail, virtualmente no existe, y que, como no existe, no le puede dar el trabajo. El hombre sale desesperado, no sabe qué hacer y sólo tiene $250 en el bolsillo. Entonces decide ir al mercado de abastecimiento de frutas y verduras y compra un cajón de tomates de 10 kg. Se va de casa en casa vendiendo el kilo de tomates a $50. En menos de dos horas había duplicado su dinero; repite la operación otras 3 veces, cena en un pequeño restaurante y vuelve a la casa con $150... Se da cuenta de que de esa forma puede sobrevivir, y cada día sale mas temprano y vuelve mas tarde. Así duplica, triplica y hasta cuadriplica el dinero en un solo día. Con un poco de suerte logra comprar una camioneta, que un año después cambia por un camión; a los tres años ya tiene una pequeña flota de transporte. Luego de cinco años, el buen hombre es dueño de una de las principales distribuidoras de alimentos del país. Entonces recibe a un agente de seguros y, al terminar la conversación, este le pide al empresario que le dé su dirección electrónica para enviarle la póliza. El hombre contesta que no tiene e-mail, y el agente le dice: - Si usted no tiene e-mail y llegó a construir este imperio, no quiero imaginarme lo que seria si lo tuviera. Y el buen hombre replica: - Sería barrendero de Microsoft ----- Moraleja 1: Internet no te soluciona la vida Moraleja 2: Si trabajas por tu cuenta, y tienes suerte, puedes ser millonario. Moraleja 3: Si quieres ser barrendero de Microsoft, es mejor tener e-mail. Corolario: Si este mensaje te llega por e-mail, es muy probable que estés mas cerca de ser barrendero de Microsoft que millonario. AUXILIO EN LA LLUVIA Una noche, a las 11:30 una mujer afroamericana de edad avanzada estaba parada en el hombrillo de una autopista en Alabama tratando de soportar una fuerte tormenta; su carro se había descompuesto y ella necesitaba desesperadamente que la llevaran. Toda mojada, ella decidió detener el próximo carro, un joven blanco se detuvo a ayudarla, a pesar de todos los conflictos que habían ocurrido durante los sesenta. El joven la llevo a un lugar seguro, la ayudo a obtener asistencia y la puso en un taxi; ella parecía estar bastante apurada, anotó la dirección del joven. Le agradeció y se fue. Siete días pasaron cuando tocaron la puerta de su casa, para su sorpresa, un televisor pantalla gigante a color le fue entregado a su casa por correo; tenia una nota especial adjunta al paquete; esta decía: Muchisimas gracias por ayudarme en la autopista la otra noche. La lluvia anegó no sólo mi ropa sino mi espíritu, entonces apareció usted. Gracias a usted, pude llegar al lado de la cama de mi marido agonizante, justo antes de que muriera. Dios lo bendiga por ayudarme y por servir a otros desinteresadamente. Sinceramente, la Señora de Nat King Cole. "no esperes nada a cambio y lo recibiras" Dar y perder la vida Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un hospital de Stanford, conocí a una niñita llamada Liz, que sufría de una extraña enfermedad. Su única oportunidad de recuperarse era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla. El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a darle su sangre. Yo lo vi dudar por un momento antes de tomar una gran suspiro y decir: "Sí, lo haré si eso salva a Liz". Mientras la transfusión se hacía, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, muy sonriente, mientras nosotros los asistíamos y veíamos regresar el color a las mejillas de la niña. De pronto el pequeño se puso pálido y su sonrisa desapareció. Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa: "¿A qué hora empezaré a morir?" No había comprendido al doctor: pensaba que tendría que darle toda su sangre a su hermana. Y aun así había aceptado. "Da todo por quienes amas. Ama como nunca lo has hecho. No desprecies la amistad de tus amigos. Vive cada día con fe, amor y paz." El juicio Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de asesinato. El culpable era una persona muy influyente del reino, y por eso desde el primer momento se procuró hallar un chivo expiatorio para encubrirlo. El hombre fue llevado a juicio y comprendió que tendría escasas oportunidades de escapar a la horca. El juez, aunque también estaba confabulado, se cuidó de mantener todas las apariencias de un juicio justo. Por eso le dijo al acusado: “conociendo tu fama de hombre justo, voy a dejar tu suerte en manos de Dios: escribiré en dos papeles separados las palabras culpables e inocente. Tú escogerás y será la Providencia la que decida tu destino”. Por supuesto, el perverso funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda: culpable. La víctima aun sin conocer los detalles, se dio cuenta de que el sistema era una trampa. Cuando el juez la conminó a tomar uno de los papeles, el hombre respiró profundamente y permaneció en silencio unos segundos con los ojos cerrados. Cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una sonrisa, tomó uno de los papeles, se metió a la boca y lo engulló rápidamente. Sorprendidos e indignados, los presentes le reprocharon. Pero, ¿qué ha hecho? ¿Ahora cómo diablos vamos a saber el veredicto? Es muy sencillo, replicó el hombre es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me tragué. Con ira y coraje debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo. “Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de buscar la salida, ni de luchar hasta el último momento. En momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.” La parabola del caballo Un campesino, que luchaba con muchas dificultades, poseía algunos caballos para que lo ayudasen en los trabajos de su pequeña hacienda. Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los caballos había caído en un viejo pozo abandonado. El pozo era muy profundo y seria extremadamente difícil sacar el caballo de allí. El campesino fue rápidamente hasta el lugar del accidente, y revisó la situación, asegurándose que el animal no se había lastimado. Pero, por la dificultad y el alto precio para sacarlo del fondo del pozo, creyó que no valía la pena invertir en la operación de rescate. Tomó, entonces, la difícil decisión: Determinó que el capataz sacrificase al animal tirando tierra en el pozo hasta enterrarlo, allí mismo. Y así se hizo. Los empleados, comandados por el capataz, comenzaron a lanzar tierra adentro del pozo de forma de cubrir al caballo. Pero, a medida que la tierra caía en el animal, éste la sacudía y se iba acumulando en el fondo, posibilitando al caballo para ir subiendo. Los hombres se dieron cuenta que el caballo no se dejaba enterrar, sino al contrario, estaba subiendo hasta que finalmente, consiguió salir! "Si estas "allá abajo", sintiéndote poco valorado, y los otros lanzan sobre ti la tierra de la incomprensión, la falta de oportunidad y de apoyo, recuerda el caballo de esta historia." "No aceptes la tierra que tiraron sobre ti, sacúdela y sube sobre ella. Y cuanto más tiraren, mas iras subiendo, subiendo, subiendo... Sonriendo, sonriendo, sonriendo".. empuja la vaquita Un maestro de sabiduía paseaba por un bosque con su fiel discípulo, cuando vió a lo lejos un sitio de apariencia pobre, y decidió hacer una breve visita al lugar. Durante la caminata le comentó al aprendiz sobre la importancia de las visitas, también de conocer personas y las oportunidades de aprendizaje que tenemos de estas experiencias. Llegando al lugar constató la pobreza del sitio, los habitantes, una pareja y tres hijos, la casa de madera, vestidos con ropas sucias y rasgadas, sin calzado. Entonces se aproximó al señor, aparentemente el padre de familia y le preguntó: - En este lugar no existen posibilidades de trabajo ni puntos de comercio tampoco ¿Cómo hacen usted y su familia para sobrevivir aquí? El señor calmadamente respondió: - Amigo mío, nosotros tenemos una vaquita que nos da varios litros de leche todos los días. Una parte del producto la vendemos o lo cambiamos por otros géneros alimenticios en la ciudad vecina y con la otra parte producimos queso, cuajada, etc., para nuestro consumo y asi es como vamos sobreviviendo. El sabio agradeció la información, contempló el lugar por un momento, luego se despidióy se fue. En el medio del camino, volteó hacia su fiel discíulo y le ordenó busque la vaquita, llévela al precipicio de allí enfrente y empújala al barranco. El joven espantado vio al maestro y le cuestionó sobre el hecho de que la vaquita era el medio de subsistencia de aquella familia. Mas como percibio el silencio absoluto del maestro, fue a cumplir la orden. Asi que empujó la vaca por el precipicio y la vio morir. Aquella escena quedó grabada en la memoria de aquel joven durante algunos años. Un bello día el joven resolvió abandonar todo lo que había aprendido y regresar a aquel lugar y contarle todo a la familia, pedir perdón y ayudarlos. Así lo hizo, y a medida que se aproximaba al lugar veía todo muy bonito, con árboles floridos, todo habitado, con carro en el garaje de tremenda casa y algunos niños jugando en el jardín. El joven se sintió triste y desesperado imaginando que aquella humilde familia tuviese que vender el terreno para sobrevivir, aceleró el paso y llegando allá, fue recibido por un señor muy simpático, el joven preguntó por la familia que vivía allí hace unos cuatro años, el señor respondió que seguían viviendo allí. Espantado el joven entró corriendo a la casa y confirmó que era la misma familia que visitó hace algunos años con el maestro. Elogió el lugar y le preguntó al señor (el dueño de la vaquita): Cómo hizo para mejorar este lugar y cambiar de vida? -El señor entusiasmado le respondió: nosotros teníamos una vaquita que cayó por el precipicio y murió, de ahí en adelante nos vimos en la necesidad de hacer otras cosas y desarrollar otras habilidades que no sabíamos que teníamos, así alcanzamos el éxito que sus ojos vislumbran ahora. "Todos nosotros tenemos una vaquita que nos proporciona alguna cosa básica y nos hace convivir con la rutina, nos hace dependientes" El regalo furtivo Un chico había nacido con una enfermedad que no tenía cura. A sus 17 años, podía morir en cualquier momento. Siempre había permanecido en casa, al cuidado de su madre, pero estaba harto y decidió salir solo por una vez. Visitó muchos almacenes y, al pasar por uno de música, vio a una jovencita primorosa de su misma edad. Fue amor a primera vista. Abrió la puerta y entró sin mirar nada que no fuera ella. Acercándose poco a poco, llegó al mostrador donde se encontraba la chica, que lo miró y le dijo, con una sonrisa: - ¿Te puedo ayudar en algo? Él pensó que era la sonrisa más hermosa que había visto en toda su vida. Sintió deseos de besarla en ese instante. Tartamudeando, le dijo: - Sí, eeehhh, uuuhhh... me gustaría comprar un disco -y sin pensarlo, tomó el primero que vio y le dio el dinero. - ¿Quieres que te lo envuelva? -preguntó la joven, sonriendo de nuevo. Él asintió con la cabeza y ella fue a la oficina, para volver con el paquete envuelto. Lo tomó y se fue. Desde entonces, todos los días visitaba la tienda y compraba un disco. La muchacha siempre lo envolvía, y él se lo llevaba y lo guardaba en su clóset. Era muy tímido para invitarla a salir y, aunque trataba, no podía. Su mamá se dio cuenta y le dio ánimo, así que al día siguiente él se armó de coraje y se dirigió a la tienda. Compró un disco y, como siempre, ella se fue a envolverlo. Él tomó el paquete y, mientras la joven no lo miraba, dejó su número de teléfono en el mostrador y salió corriendo. Al otro día, repicó el teléfono de la casa y la mamá contestó. Era la muchacha del almacén, preguntando por su hijo. La señora comenzó a llorar y le dijo: - ¿No lo sabes? Murió ayer. Hubo un silencio prolongado, roto solamente por los sollozos de la madre. Días más tarde, la señora entró en el cuarto de su hijo. Al abrir el clóset, se topó con montones de cajitas en papel de regalo. Como esto le causó curiosidad, tomó uno de los paquetes y se sentó sobre la cama para abrirlo. Al hacerlo, un pequeño pedazo de papel salió de la cajita plástica. Era una nota que decía: "¡Hola! Estás muy guapo. ¿Quiéres salir conmigo? Te quiere, Sofía". Con emoción, la madre abrió otro paquete, y otro, y otro, y al hacerlo encontró muchas notas; todas decían lo mismo con distintas palabras. "Así es la vida: no espere demasiado para decirle a alguien especial lo que siente. Dígalo hoy: mañana puede ser muy tarde." El soldado amigo "Mi amigo no ha regresado del Campo de Batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo" , dijo un soldado a su teniente. "Permiso denegado", replicó el oficial, "no quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto". El soldado, no haciendo caso a la prohibición, salió y una hora más tarde regresó mortalmente herido, transportando el cadáver de su amigo. El oficial estaba furioso : "Ya le dije yo que habría muerto!. Dígame: ¿merecía la pena ir allá para traer un cadáver?" Y el soldado, moribundo, respondió: "Claro que sí, señor!. Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme : "¡Estaba seguro que vendrías!" "Un amigo es aquel que llega cuando todo el mundo se ha ido." Amor.exe CLIENTE: ¿ Estoy llamando al Departamento de Atención al Cliente?? EMPLEADO: Así es.. .. Buenos días ¿En qué puedo ayudarlo? CLIENTE:Estuve revisando mi equipo y encontré un sistema que se llama Amor..... pero no funciona. ¿Sería tan amable de ayudarme con eso? EMPLEADO: Seguro que si........ Pero yo no puedo instalarselo, yo le puedo asesorar y dirigir por teléfono para que usted mismo haga la instalación. Le parece? CLIENTE: Si puedo intentarlo, no sé mucho de estas cosas, pero creo que estoy listo para instalarlo ahora. ¿Me puede decir por dónde empiezo? EMPLEADO: El primer paso es abrir su corazón, ¿Ya lo localizó? CLIENTE: Sí, ya.... pero hay varios programas ejecutándose en éste momento. ¿Habrá algún problema para instalar Amor mientras éstos sigan ejecutándose? EMPLEADO: Cúales son esos programas ?? CLIENTE: Déjeme ver....Tengo DolorPasado. exe. Coraje.exe y Resentimiento. exe. EMPLEADO: No hay problema.. Amor borrará automáticamente DolorPasado. exe de su sistema operativo actual, puede ser que quede grabado en su memoria, pero ya no afectará otros programas. El programa que si tiene que eliminar es Resentimiento. exe. porque éste evita que Amor se instale. CLIENTE: No sé como eliminarlo. ¿Me podría decir cómo hacerlo? EMPLEADO: Va al menú inicio, luego a programas y busca Perdón. exe, ejecútelo las veces que sea necesario, hasta que Resentimiento.exe haya sido eliminado. CLIENTE: OK..... listo.... Amor ha empezado a instalarse EMPLEADO: En breve aparecerá un mensaje que dice: "Amor estará activo mientras corazón esté vigente" ¿Puede verlo? CLIENTE: Sí lo veo, ya termina la instalación? EMPLEADO: Sí. EMPLEADO: Amor es un software sin costo, asegúrese de dárselo con sus módulos a todos los que conozca y ellos a su vez lo harán con otras personas..... CLIENTE: Muchas gracias por su ayuda, así lo haré. Quien me necesita? Recibí una llamada telefónica de un buen amigo, que me alegró mucho. Lo primero que me preguntó fue: ¿Cómo estás? Sin saber por qué, le contesté: Muy solo. ¿Quieres que hablemos? Le respondí que si y añadió: ¿Quieres que vaya a tu casa? Dije que si. Colgamos el teléfono y en menos de quince minutos estaba tocando a m¡ puerta. Yo hablé por horas de todo: mi trabajo, mi familia, mi novia, mis deudas; él, atento siempre, me escuchó. En esas se nos hizo de día. Yo estaba agotado mentalmente , me había hecho mucho bien su compañía y sobre todo que me escuchara, me apoyara y me hiciera ver mis erro¬res, Cuando él notó que ya me encontraba mejor, me dijo: Bueno, me voy, tengo que trabajar. Sorprendido, le dije: ¿Porqué no me habías dicho que tenías que ir a trabajar? Mira la hora que es, no dormiste nada, te quité toda la noche. Él sonrió y me dijo: No hay problema, para eso estamos los amigos. Yo me sentía cada vez más feliz y orgulloso de tener un amigo así. Lo acompañé a la puerta de mi casa y cuando caminaba hacia su automóvil, le grité desde lejos: Y a todo esto, ¿por qué llamaste anoche tan tarde? Regresó y me dijo en voz baja: Quería darte una noticia. ¿Qué pasó? lo pregunté. Fui al doctor y me dijo que estoy gravemente enfermo. Yo me quedé mudo. Él sonrió de nuevo y agregó: Ya hablaremos de eso. Que tengas un buen día. Pasó un largo rato hasta que pude asimilar la situación, y me pregunté una y otra vez: ¿por qué cuando ni¿ preguntó cómo estaba me olvidé de él y sólo hablé de mí? ¿Cómo tuvo la fuerza para sonreírme, darme ánimos y decirme todo lo que me dijo? Esto es increíble. Desde entonces mi vida ha cambiado: ahora soy menos dramático con mis problemas y disfruto más de las cosas buenas. Ahora aprovecho más el tiempo con la gente que quiero. "El que no vive para servir no sirve para vivir. La vida es como una escalera: si uno mira hacía arriba, siempre será el último de la fila, pero si mira hacia abajo ve que hay mucha gente que quisiera estar en su lugar. Deténgase a escuchar y a ayudar a sus amigos: ellos lo necesitan." las cicatrices de los clavos Esta es la historia de un muchachito que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta. El primer día, el muchacho clavo 37 clavos detrás de la puerta. Las semanas que siguieron, a medida que el aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta. Descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la puerta. Llegó el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día. Después de informar a su padre, este le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter. Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta. Su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta. Le dijo: - Has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma. Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves. Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero del modo como se lo digas lo devastará, y la cicatriz perdurará para siempre. Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física. lo tuyo y lo mio Cuando la señora llegó a la estación, le informaron que su tren se retrasaría aproximadamente una hora. Un poco fastidiada, se compró una revista, un paquete de galletas y una botella de agua. Buscó un banco en el andén central y se sentó, preparada para la espera. Mientras ojeaba la revista, un joven se sentó a su lado y comenzó a leer un diario. De pronto, sin decir una sola palabra, estiró la mano, tomó el paquete de galletas, lo abrió y comenzó a comer. La señora se molestó un poco; no quería ser grosera pero tampoco hacer de cuenta que nada había pasado. Así que, con un gesto exagerado, tomó el paquete, sacó una galleta y se la comió mirando fíjamente al joven. Como respuesta, el joven tomó otra galleta y, mirando a la señora a los ojos, se la llevó a la boca. Ya enojada, ella cogió otra galleta y, con ostensibles señales de fastidio, se la comió mirándolo fijamente. El diálogo de miradas y sonrisas continuó entre galleta y galleta. La señora estaba cada vez más irritada, y el muchacho cada vez más sonriente. Finalmente, ella se dio cuenta de que sólo quedaba una galleta, y pensó: "No podrá ser tan caradura", mientras miraba alternativamente al joven y al paquete. Con mucha calma el joven alargó la mano, tomó la galleta y la partió en dos. Con un gesto amable, le ofreció la mitad a su compañera de banco. - ¡Gracias! -dijo ella tomando con rudeza el trozo de galleta. - De nada -contestó el joven sonriendo, mientras comía su mitad. Entonces el tren anunció su partida. La señora se levantó furiosa del banco y subió a su vagón. Desde la ventanilla, vio al muchacho todavía sentado en el andén y pensó: "¡Qué insolente y mal educado! ¡Qué será de nuestro mundo!" De pronto sintió la boca reseca por el disgusto. Abrió su bolso para sacar la botella de agua y se quedó estupefacta cuando encontró allí su paquete de galletas intacto. Cuántas veces nuestros prejuicios y decisiones apresuradas nos hacen valorar erróneamente a los demás y cometer graves equivocaciones. Cuántas veces la desconfianza, ya instalada en nosotros, hace que juzguemos arbitrariamente a las personas y las situaciones, encasillándolas en ideas preconcebidas alejadas de la realidad. bueno eso fue todo,espero les gustaran estas fabulas y reflexiones y que pensaran y reflexionaran ........

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