J

JPehon

Usuario

Primer post: 27 jul 2009Último post: 30 ene 2014
2
Posts
10
Puntos totales
1
Comentarios
T
Tiempo
OfftopicporAnónimo1/30/2014

Deseamos tener todo el dinero del mundo para poder dejar de trabajar. Es triste desperdiciar todo ese tiempo a realizar algo que no nos complace para poder hacer algo que si nos complace. En definitiva, trabajamos para poder escapar del trabajo. ¿porqué no dedicar ese tiempo a hacer algo que nos guste? Es obvio que dentro del sistema monetario en el que estamos inmersos esto parece una tarea imposible. Pero vivir resignados y ni siquiera intentarlo, nos mantiene en un estado de angustia constante. Nunca estamos satisfechos. Nunca. No importa tener un auto caro. ni una casa grande. ni todo lo material. porque una vez que lo tengamos, se genera un nuevo vacio. Nos sentimos vacios nuevamente, y lo que tenemos ya no es suficiente. Vivimos atados, encarcelados, angustiados; vivimos en un estado de impaciencia continuo; queremos todo ya. No importa si lo necesitamos o no, lo queremos ya. Y cuando lo conseguimos, ya no es suficiente. Y no nos damos cuenta de que todas esas cosas no nos llenan. No nos llenan porque, inconscientemente, lo que moviliza nuestra ansiedad, nuestra impaciencia, el deseo de tener todo ya, es la noción de que nuestra existencia es finita. Muy finita. No importa lo que digan las religiones sobre la vida eterna. Hasta las personas más religiosas quieren aprovechar su existencia. Ya sea consciente o inconscientemente, lo que deseamos es más tiempo. No morir. Y la sola idea de la muerte nos angustia. Porque sabemos que es inevitable. Y asi como alguien come de más por angustia, buscamos constantemente aplacar la angustia que nos genera la muerte con cosas materiales y también aquellas no materiales como reglas de comportamiento, de cómo debe ser una persona, que nos venden, nos imponen, y que son bien vistas por la sociedad. Y enfocamos toda nuestra atención hacia esas cosas. Y si no las podemos tener, esa angustia se potencia. Y nunca estamos satisfechos. Lo que no nos damos cuenta, es de que queremos más tiempo. No queremos morir. Pero lamentablemente, para cada uno de nosotros, el tiempo es el recurso más escaso que tenemos. Y por tiempo, me refiero al tiempo de vida. Al período entre nuestro nacimiento y nuestra muerte. Y este tiempo, es nuestro recurso más valioso. Más valioso que todo lo que nos rodea. No hay nada que tenga más valor que éste, por la simple razón de que si nos quedamos sin tiempo es porque estamos muertos. Nos podemos quedar sin comida, sin agua, sin ropa, sin casa, sin dinero, sin amigos, sin familia, etc; y aún así todavía tendríamos tiempo de vida. Es obvio que si nos quedamos sin comida y agua tendríamos menos tiempo de vida; pero todavía tendríamos algo de éste. Por lo tanto, el tiempo de vida es nuestro recurso más valioso, ya que sin él, no podemos tener ninguna de las demás cosas. Y siendo el tiempo de vida nuestro recurso más escaso y más valioso, ¿Cómo lo administramos? ¿Cómo lo gestionamos para aprovecharlo al máximo y no desperdiciarlo? Con solo preguntarnos esto emergerá una angustia y un temor peor que los generados por otras cosas. Y hay solo dos caminos posibles: - enfrentar estás preguntas, contestarlas y hacer algo al respecto; - o sucumbir ante el miedo que generan y en lugar de pensar, aplacar estos sentimientos con cosas que nos distraigan o nos generen un placer volátil, de corto plazo; algo que nos distraiga y nos evite pensar en eso. La sociedad en la que vivimos nos esclaviza. Nos lleva desperdiciar nuestro tiempo en cosas que no nos satisfacen. En cosas que solo sirven para mantenernos ocupados, evitando pensar en como estamos desperdiciando nuestro tiempo. Si pudiéramos ocupar nuestro tiempo en realizar tareas que nos llenen, que nos haga felices por el solo hecho de realizarlas, ¿qué sentido tendrían las vacaciones si ya estamos haciendo algo que nos gusta? ¿estaríamos tan ansiosos porque lleguen? Parece algo utópico, pero no lo es. Sería utópico si lo llevamos al extremo de pensar en aprovechar el 100% del tiempo. Pero si uno piensa un poco, se da cuenta de que alcanzar el 100% de algo, no es ni será factible jamás. Nunca se podrá aprovechar un recurso en un 100%. Es inevitable; siempre habrá desperdicio. Es algo que se observa a simple vista en todos los aspectos de nuestra vida. Y el tiempo no escapa a esta regla. No somos perfectos. Y por lo tanto, nada de lo que hagamos va a tener un 100% de eficiencia. Siempre habrá desperdicio. Y el mejor ejemplo de ésta imperfección humana, está en la manera en que se desperdicia nuestro tiempo de vida por el sólo hecho de vernos obligados a dormir. Una persona promedio, dedicará aproximadamente un tercio de su vida a dormir; si una persona vivió 70 años, pasó 23,33333… años durmiendo!!!!!. Es decir, que del tiempo de vida que tenemos (que es lo más escaso y valioso que tenemos) nos vemos obligados a desperdiciar un tercio del mismo para dormir!!!. Si esta sola conclusión no les genera angustia, algo anda mal. Por lo tanto, ya sabemos que no es posible aprovechar el 100% para hacer cosas que nos hagan felices. Y de los dos tercios que tenemos disponibles, parte se consumirá en actividades básicas para mantenernos con vida y en condiciones saludables para poder aprovechar el resto del tiempo. Sabiendo esto, ¿puede uno estar dispuesto a resignar el resto de su tiempo en realizar algo que no disfrute? Y aunque cambiar nuestras actividades para poder aprovechar ese tiempo sea algo que parezca difícil, por no decir imposible, ¿puede uno resignarse a ni siquiera intentar un cambio?

0
0
T
Tiempo
TaringaporAnónimo7/27/2009

Sin poder dormir, me puse a escribir, y aqui comparto lo que salió con ustedes. Espero que lo difruten. No importan los viajes al Caribe. no importa conocer todo el mundo... Eso no llena. Eso no da una felicidad completa. Al volver de un viaje, estamos tristes. Nos angustiamos. Porque terminó. porque volvemos a nuestras actividades diarias con las cuales no estamos satisfechos. Solo deseamos volver a viajar, a irnos de vacaciones. a relajarnos. y dedicamos todo el resto de nuestro tiempo a esas actividades diarias que no nos complacen; que no nos gustan; que nos generan insatisfacción; todo ese tiempo dedicado a juntar el dinero que nos exige el sistema para tener la posibilidad de disfrutar de un viaje, de vacaciones. En definitiva, trabajamos para poder escapar del trabajo. Deseamos tener todo el dinero del mundo para poder dejar de trabajar. Es triste desperdiciar todo ese tiempo a realizar algo que no nos complace para poder hacer algo que si nos complace. ¿porqué no dedicar ese tiempo a hacer algo que nos guste? Es obvio que dentro del sistema monetario en el que estamos inmersos esto parece una tarea imposible. Pero vivir resignados y ni siquiera intentarlo, nos mantiene en un estado de angustia constante. Nunca estamos satisfechos. Nunca. No importa tener un auto caro. ni una casa grande. ni todo lo material. porque una vez que lo tengamos, se genera un nuevo vacio. Nos sentimos vacios nuevamente, y lo que tenemos ya no es suficiente. Vivimos atados, encarcelados, angustiados; vivimos en un estado de impaciencia continuo; queremos todo ya. No importa si lo necesitamos o no, lo queremos ya. Y cuando lo conseguimos, ya no es suficiente. Y no nos damos cuenta de que todas esas cosas no nos llenan. No nos llenan porque, inconscientemente, lo que moviliza nuestra ansiedad, nuestra impaciencia, el deseo de tener todo ya, es la noción de que nuestra existencia es finita. Muy finita. No importa lo que digan las religiones sobre la vida eterna. Hasta las personas más religiosas quieren aprovechar su existencia. Ya sea consciente o inconscientemente, lo que deseamos es más tiempo. No morir. Y la sola idea de la muerte nos angustia. Porque sabemos que es inevitable. Y asi como alguien come de más por angustia, buscamos constantemente aplacar la angustia que nos genera la muerte con cosas materiales y también aquellas no materiales como reglas de comportamiento, de cómo debe ser una persona, que nos venden, nos imponen, y que son bien vistas por la sociedad. Y enfocamos toda nuestra atención hacia esas cosas. Y si no las podemos tener, esa angustia se potencia. Y nunca estamos satisfechos. Lo que no nos damos cuenta, es de que queremos más tiempo. No queremos morir. Pero lamentablemente, para cada uno de nosotros, el tiempo es el recurso más escaso que tenemos. Y por tiempo, me refiero al tiempo de vida. Al período entre nuestro nacimiento y nuestra muerte. Y este tiempo, es nuestro recurso más valioso. Más valioso que todo lo que nos rodea. No hay nada que tenga más valor que éste, por la simple razón de que si nos quedamos sin tiempo es porque estamos muertos. Nos podemos quedar sin comida, sin agua, sin ropa, sin casa, sin dinero, sin amigos, sin familia, etc; y aún así todavía tendríamos tiempo de vida. Es obvio que si nos quedamos sin comida y agua tendríamos menos tiempo de vida; pero todavía tendríamos algo de éste. Por lo tanto, el tiempo de vida es nuestro recurso más valioso, ya que sin él, no podemos tener ninguna de las demás cosas. Y siendo el tiempo de vida nuestro recurso más escaso y más valioso, ¿Cómo lo administramos? ¿Cómo lo gestionamos para aprovecharlo al máximo y no desperdiciarlo? Con solo preguntarnos esto emergerá una angustia y un temor peor que los generados por otras cosas. Y hay solo dos caminos posibles: - enfrentar estás preguntas, contestarlas y hacer algo al respecto; - o sucumbir ante el miedo que generan y en lugar de pensar, aplacar estos sentimientos con cosas que nos distraigan o nos generen un placer volátil, de corto plazo; algo que nos distraiga y nos evite pensar en eso. La sociedad en la que vivimos nos esclaviza. Nos lleva desperdiciar nuestro tiempo en cosas que no nos satisfacen. En cosas que solo sirven para mantenernos ocupados, evitando pensar en como estamos desperdiciando nuestro tiempo. Si pudiéramos ocupar nuestro tiempo en realizar tareas que nos llenen, que nos haga felices por el solo hecho de realizarlas, ¿qué sentido tendrían las vacaciones si ya estamos haciendo algo que nos gusta? ¿estaríamos tan ansiosos porque lleguen? Parece algo utópico, pero no lo es. Sería utópico si lo llevamos al extremo de pensar en aprovechar el 100% del tiempo. Pero si uno piensa un poco, se da cuenta de que alcanzar el 100% de algo, no es ni será factible jamás. Nunca se podrá aprovechar un recurso en un 100%. Es inevitable; siempre habrá desperdicio. Es algo que se observa a simple vista en todos los aspectos de nuestra vida. Y el tiempo no escapa a esta regla. No somos perfectos. Y por lo tanto, nada de lo que hagamos va a tener un 100% de eficiencia. Siempre habrá desperdicio. Y el mejor ejemplo de ésta imperfección humana, está en la manera en que se desperdicia nuestro tiempo de vida por el sólo hecho de vernos obligados a dormir. Una persona promedio, dedicará aproximadamente un tercio de su vida a dormir; si una persona vivió 70 años, pasó 23,33333… años durmiendo!!!!!. Es decir, que del tiempo de vida que tenemos (que es lo más escaso y valioso que tenemos) nos vemos obligados a desperdiciar un tercio del mismo para dormir!!!. Si esta sola conclusión no les genera angustia, algo anda mal. Por lo tanto, ya sabemos que no es posible aprovechar el 100% para hacer cosas que nos hagan felices. Y de los dos tercios que tenemos disponibles, parte se consumirá en actividades básicas para mantenernos con vida y en condiciones saludables para poder aprovechar el resto del tiempo. Sabiendo esto, ¿puede uno estar dispuesto a resignar el resto de su tiempo en realizar algo que no disfrute? Y aunque cambiar nuestras actividades para poder aprovechar ese tiempo sea algo que parezca difícil, por no decir imposible, ¿puede uno resignarse a ni siquiera intentar un cambio?

10
5
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.