JPABLO1012
Usuario (Colombia)
Inicias sesión en Windows y... esta se cierra de inmediato. Perplejo, lo vuelves a intentar media docena de veces, sin resultado; a lo sumo, consigues ver el fondo de tu Escritorio. ¿Es una broma de mal gusto o un error del sistema? Ninguna de las dos cosas: lo más probable es que un virus modificara algunas claves del Registro relacionadas con el inicio de sesión en Windows (más en concreto, la ruta de Userinit.exe y Explorer.exe). Hay varias soluciones para arreglar este molesto problema. 1. Pasar un antivirus en LiveCD Arreglar el bucle de inicio y cierre de sesión no servirá de nada si el virus permanece en el disco duro. Puesto que acceder al Escritorio es imposible, descarga, graba y ejecuta un antivirus en LiveCD. Los más recomendables son Kaspersky Rescue Disk, Avira AntiVir Rescue System y G DATA BootCD. 2. Editar el Registro de Windows Las claves de Registro afectadas son dos, Shell y Userinit, y se encuentran en la siguiente ruta: HKEY_LOCAL_MACHINESoftwareMicrosoftWindows NTCurrentVersionWinlogon Romper el bucle de inicio-cierre es tan sencillo cono restablecer ambos valores; el problema es cómo abrir el Registro sin tener acceso al Escritorio. 2.1 Editar el Registro remotamente Si estás en una red de ordenadores y el servicio Registro remoto está habilitado, puedes abrir el Registro dañado desde otra máquina. Ejecuta Regedit.exe desde Inicio > Ejecutar y haz clic en Archivo > Conectar al Registro de red. Busca la máquina afectada (debe estar encendida y en la pantalla de selección de usuario) y haz clic en Aceptar. Una vez abierto, navega hasta HKLMSoftwareMicrosoftWindows NTCurrentVersionWinlogon y localiza los valores Userinit y Shell. Un doble-clic y podrás restablecer los valores originales: Userinit = C:WINDOWSsystem32userinit.exe Shell = Explorer.exe 2.2 Editar el Registro desde NTPASSWD El CD de arranque NTPASSWD se usa principalmente para restablecer la contraseña de usuario de Windows, pero también es útil para editar el Registro en caso de emergencia. Una vez arrancado, elige la opción , pulsa Intro para cargar la ruta por defecto y luego para acceder a la sección (hive) Software. Para llegar hasta el editor: Intro, Intro, 2 , 9 ¡Ya casi estamos! Ahora elige la opción y navega con el comando CD hasta llegar a la carpeta deseada: cd Microsoft cd Windows NT cd CurrentVersion cd Winlogon Ahora debes usar el comando ED para modificar los valores de Userinit y Shell. Simplemente escribe el nuevo valor (ten en cuenta que para escribir los dos puntos equivalen a Mayús.+Ñ y la barra sale pulsando Ç en un teclado español). Una ves hayas editado los valores, escribe Q y pulsa Intro para salir. ¡Acuérdate de guardar los cambios antes de salir y reiniciar el equipo! 2.3 Editar el Registro desde BartPE Una alternativa más amena es construir tu propio CD de arranque de Windows con Bart's PE Builder y editar el Registrodesde allí. Abre Regedit.exe, navega hasta la carpeta HKEY_USERS y elige la opción Load Hive. El archivo que buscas se halla en C:WindowsSystem32Config y se llama SOFTWARE. Escribe un nombre para el hive cargado -por ejemplo, MiRegistro- y navega hasta la ruta HKEY_USERSMiRegistroSoftwareMicrosoftWindows NTCurrentVersionWinlogon. Corrige los valores como en el paso 2.1 y luego desactiva el trozo de Registro desde File > Unload Hive; si no lo haces, los cambios no se guardarán. 3. Recuperar el sistema con un CD de Windows ¿Ninguna de las medidas del punto 2 ha funcionado? Puede que necesites copiar los archivos desde el CD de Windows (si es que lo tienes). Arranca con él y pulsa la tecla R cuando veas esta pantalla: Elige y pulsa Intro para que la Consola de Recuperación abra el disco duro en el que Windows está instalado. Si te pide la contraseña de Administrador y no la has definido, no escribas nada y pulsa Intro. Cuando aparezca la línea de comandos, introduce estas órdenes: CD C:windows expand D:i386explorer.ex_ CD system32/ expand D:i386userinit.ex_ exit (Damos por sentado que el CD se halla en la unidad D:, pero puede ser otra) Esta secuencia descomprime los archivos Explorer.exe y Userinit.exe originales, con lo que ahora la corrección del paso 2 debería de funcionar. Si ni siquiera esto surtiera efecto, entonces vuelve a arrancar con el CD de Windows y pulsa Intro en la pantalla que ves más arriba. Luego, escoge R para reparar tu instalación de Windows.

NO denuncien este post es solo mi punto de vista Yo odio las corridas de toros falta madurar Yo odio la violencia la violencia solo causa más violencia Yo odio el spam el spam no convence Yo odio el reggaeton reggaeton es solo ruido Yo odio justin bieber ella esta entre las 50 mujeres mas buscadas en google Yo odio los presumidos se creen los mejores Yo odio los cansones si, los que se mantienen molestando en el colegio Yo odio las paginas parecidas de taringa NUNCA superaran a Taringa Yo odio que se acabe el papel higienico lo peor que puede pasar en un baño Yo odio la caza de ballenas los japoneses no le importa que las ballenas esten en peligro de exticion Yo odio el racismo final y al cabo somos seres humanos Yo odio el sancocho me toca comer eso para no morirme de hambre Yo odio los altavoces a todo volumen odio eso porque tengo una vecina que cada semana pone los altavoces a todo volumen Yo odio los terroristas 100% mal, 0% bien Yo odio los trancones a nadie le gusta Yo odio la pólvora la pólvora es solo para profesionales Yo odio la contaminación ambiental hay que cuidar nuestro hogar (la tierra)
Cuando llegue a casa esa noche mientras mi esposa servía la cena, la tome de la mano y le dije: tengo algo que decirte. Solo se sentó a comer en silencio. Yo podía observar el dolor en sus ojos. De pronto ya no sabía cómo abrir mi boca. Pero tenía que decirle lo que pensaba. Quiero el divorcio......le dije lo más suave que pude. Mis palabras parecieron no molestarle. Al contrario, muy tranquilamente me pregunto, ¿por qué? Evite su pregunta con mi silencio, esto le hizo enfurecer. Tiro los utensilios y me grito, ¡no pareces hombre! Esa noche, ya no hablamos más. Ella lloraba en silencio. Yo sabía que quería saber que le había pasado a nuestro matrimonio. Pero yo no hubiera podido darle una respuesta satisfactoria. Mi corazón ahora le pertenecía a Eloísa. Ya no la amaba, solo me daba lástima. Con un gran sentido de culpa, redacte un acuerdo de divorcio en el que le daba nuestra casa, nuestro auto y un 30% de las acciones de mi empresa Después de leerlo ella lo rompió en pedazos. La mujer que había estado diez años de su vida conmigo ahora era una extraña. Me sentí mal por todo ese tiempo y energía que desperdicio conmigo. Todo eso que yo nunca le podría reponer. Pero ahora ya no había marcha atrás, yo amaba a Eloísa. Por fin mi esposa soltó el llanto frente a mí, eso era lo que yo esperaba desde el principio. Verla llorar me tranquilizaba un poco, ya que la idea del divorcio que me preocupaba tanto ahora era más clara que nunca. El siguiente día, llegue a casa muy tarde y ella estaba en la mesa escribiendo algo. Yo no había cenado, había pasado un día muy intenso con Eloísa y tenía más sueño que hambre y mejor me retire a dormir. Desperté en la madrugada, ella todavía estaba escribiendo. La verdad no me importo y solo me acomode de nuevo en cama y seguí durmiendo. En la mañana me presento sus condiciones para aceptar divorciarse: No quería nada de mí, pero necesitaba un mes antes de firmar el divorcio, me pidió que en ese mes tratáramos de vivir una vida lo más normal posible. Sus razones eran simples: nuestro hijo tenía unos exámenes muy importantes en este mes y no lo quería mortificar con la noticia del matrimonio frustrado de sus padres. Esto era algo en lo que yo también estaba de acuerdo. Pero había más, me pidió que me acordara como la cargue el día de nuestra boda. Quería que cada día de este mes, la cargara de nuestro cuarto hasta la puerta de la casa....... pensé que se estaba volviendo loca. Pero decidí aceptar este raro requisito con tal de que este mes pasara sin más peleas o malos momentos. Le platique a Eloísa de las condiciones que puso mi esposa......se rio bastante y pensó que era muy absurdo. Dijo en tono burlón: no importa los trucos que se invente, tiene que aceptar la realidad que se van a divorciar. Desde que le exprese mis intenciones de divorcio mi esposa y yo no teníamos ningún contacto íntimo. El primer día que la cargue se me hizo un poco difícil. Nuestro hijo nos vio y aplaudió de felicidad al vernos y dijo, papa me da gusto que quieras mucho a mi mama. Sus palabras me causaron un poco de dolor. Desde nuestra habitación hasta la puerta de enfrente camine como diez metros con ella en mis brazos. Ella cerró sus ojos y me dijo al oído que no le dijera al niño del divorcio. Me sentí muy incómodo, la baje y ella camino a tomar el autobús para ir a trabajar. Yo maneje solo a mi trabajo. El segundo día fue un poco más fácil. Ella se recargo ligeramente en mi pecho. Podía oler la fragancia de su blusa. Me di cuenta que desde hace tiempo no le había puesto mucha atención a esta mujer. Me di cuenta que ya no era tan joven, había un poco de arrugas en su cara, su pelo ya mostraba canas. Ese era el precio de nuestro matrimonio. Por un minuto me pregunte que si yo era el responsable de esto. A el cuarto día, cuando la cargue. Sentí que regresaba un poco de intimidad. Esta era la mujer que me había dado diez años de su vida. El quinto y sexto día, me di cuenta que el sentimiento crecía otra vez. No le platique nada de esto a Eloísa. Conforme los días pasaban se me hacía más fácil cargarla. Quizás el ejercicio de hacerlo me estaba haciendo más fuerte. Una mañana la vi que estaba buscando un vestido para ponerse, pero no encontraba nada que le quedaba. Solo suspiro y dijo, todos mis vestidos me quedan grandes. Es ahí donde me di cuenta que por eso se me hacía muy fácil cargarla. Estaba perdiendo mucho peso, estaba muy pero muy delgada. De repente entendí la razón......estaba sumergida en tanto dolor y amargura en su corazón. Inconscientemente le toque la frente. Nuestro hijo entro en ese momento y dijo, Papa es tiempo que cargues a mama. El ver a su papa cargar a su mama todos los días se le había hecho costumbre. Mi esposa le dio un fuerte abrazo. Yo mejor mire hacia otro lado por temor a que esta conmovedora imagen me hiciera cambiar de planes. Entonces la cargue, y empecé a caminar hacia la puerta, su mano acaricio mi cuello, y yo la apreté fuerte con mis brazos, justo como el día que nos casamos. Pero su estado físico me causo tristeza. En el último día, cuando la cargue sentí que no me podía ni mover. Nuestro hijo ya se había ido a la escuela. La abrasé fuerte y le dije, nunca me di cuenta que a nuestra vida le hacía falta algo así. Me fui a trabajar.....salte fuera de mi auto sin poner llave a la puerta. Temía que cualquier momento podría cambiar de opinión.....subí las escaleras, Eloísa abrí. La puerta y le dije, Lo siento mucho pero ya no me voy a divorciar. No podía creer lo que le estaba diciendo, hasta me toco la frente y me pregunto si tenía fiebre. Quite su mano de mi frente y le dije de nuevo. Lo siento Eloísa, ya no me voy a divorciar. Mi matrimonio era muy aburrido porque ni ella ni yo supimos apreciar los pequeños detalles de nuestras vidas. No porque ya no nos amaramos. Ahora me doy cuenta que cuando nos casamos y la cargue por primera vez esa responsabilidad es mía hasta que la muerte nos separe. Eloísa en este momento salió del shock y me dio una fuerte bofetada, y llorando cerro su puerta. Corriendo baje las escaleras y me fui de ahí. Pare en una florería, ordene un bonito ramo para mi esposa. La chica me pregunto qué le ponía a la tarjeta. Sonreí y escribí, " siempre te llevare en mis brazos hasta que la muerte nos separe" Esa noche cuando llegue a casa, con las flores en mis manos y una sonrisa en mi cara, subí a nuestro cuarto........solo para encontrar a mi esposa en su cama.....Muerta...su médico había descubierto tenía un cáncer agresivo que ella tenía, y que pidió guardar el secreto. Los pequeños detalles es lo que de verdad importa en una relación. No la mansión, el carro, propiedades o dinero en el banco. Estos crean un falso sentido de felicidad que no lo es todo. Mejor encuentra tiempo para ser el amigo de tu esposo o esposa, y tómense todo el tiempo necesario con esos pequeños detalles que hacen la diferencia. Muchos de los fracasos en la vida le sucede a gente que no se da cuenta lo cerca que estaban del éxito cuando se dieron por vencidos. Comenten