Ito1984
Usuario (Argentina)
Antes que nada, hola a todos. Este es mi primer post así que sepan disculpar si hay algunos errores. Les voy a contar sobre esta lesión que me ocurrió el 16 de junio de 2012. Hago este post más que nada para informarles a aquellos a los cuales les sucedió y quieren saber de qué se trata. Es una lesión grave pero quédense tranquilos que tiene solución y que a pesar de que la recuperación es larga se puede volver a las actividades que hacían antes. Vamos a ver algunos conceptos para entender un poco más de que hablamos. Rodilla: Es la articulación central de los miembros posteriores o inferiores de los vertebrados, en el caso de la especie humana es la articulación central de los miembros inferiores. La rodilla está formada por la unión de 2 importantes huesos, el fémur en su porción distal, y la tibia en la porción proximal. Dispone asimismo de un pequeño hueso, llamado rótula, que se articula con la porción anterior e inferior del fémur. Puede realizar principalmente movimientos de flexión y extensión. Posee meniscos que son los amortiguadores de la rodilla y tienen la función de estabilizar la articulación y servir de "tope" para los movimientos exagerados de la misma, varios ligamentos que le dan estabilidad y está rodeada por una cápsula articular. En sus proximidades se insertan varios músculos que hacen posible el movimiento de la extremidad. Los ligamentos que la componen son: Ligamento colateral medial (LCM), que corre a lo largo de la parte (lado) interior de la rodilla y evita que ésta se doble hacia adentro. Ligamento colateral lateral (LCL), que corre a lo largo de la parte (lado) exterior de la rodilla y evita que ésta se doble hacia afuera. Ligamento cruzado anterior (LCA), que está en la parte media de la rodilla. Impide que la tibia se deslice hacia afuera frente al fémur y brinda estabilidad rotacional a la rodilla. Ligamento cruzado posterior (LCP), que trabaja junto con el LCA e impide que la tibia se deslice hacia atrás por debajo del fémur. El LCA y el LCP se cruzan dentro de la rodilla formando una "X"; es por esto que se los denomina ligamentos "cruzados" (similar a una cruz). Las lesiones del LCA frecuentemente ocurren con otras lesiones. El ejemplo clásico es cuando el LCA se desgarra al mismo tiempo que el LCM y que el menisco medial (uno de los cartílagos amortiguadores de la rodilla). Este tipo de lesión es frecuente en los deportistas. Imagen de ligamentos de la rodilla. En el siguiente video vemos cómo funcionan estos ligamentos en las articulaciones. link: http://www.youtube.com/watch?v=1qO5Ky-A4dU ¿Cómo se lesionan el LCA? En general se lesiona bajo mecanismos de baja energía, en donde principalmente existan rotaciones, giros o torsiones a través de la rodilla. Esto puede suceder al caer luego de un salto, cambios de dirección y desaceleraciones durante una carrera mientras se realiza algún deporte. En otros casos puede suceder luego de un contacto violento directo en la rodilla. Una rotura del ligamento cruzado anterior mal tratada o no tratada a tiempo puede desencadenar en una artritis precoz, una enfermedad degenerativa que produce dolor crónico en la rodilla afectada. En mi caso la lesión fue por un contacto jugando al futbol. Tenía el pie izquierdo afirmado en el suelo y el rival quiere anticipar la pelota pero me golpea en la parte interior de la pierna, la rodilla se mueve hacia el costado externo del cuerpo. En ese momento sentí ruido en la rodilla y un dolor muy fuerte y agudo (como una puntada) que a los 5 minutos se me pasó. Síntomas de lesión - Sentir o escuchar un chasquido en la rodilla al momento de la lesión.- - Inestabilidad repentina de la rodilla (las rodillas se sienten temblorosas, se tuercen o no responden) después de un salto o de un cambio en la dirección, o después de recibir un golpe directo en un lado de la rodilla. - Dolor en la parte exterior y posterior de la rodilla. - Hinchazón de la rodilla en las primeras horas después de la lesión. Esto podría ser una señal de sangrado en el interior de la articulación (hemartrosis). La hinchazón que ocurre de repente suele ser una señal de una lesión grave de rodilla. - Movimiento limitado de la rodilla debido a la hinchazón y/o al dolor. Después de una lesión aguda, es casi seguro que deberá dejar de hacer la actividad que estaba realizando, pero es posible que pueda caminar. Yo tuve todos los síntomas que nombré, lo único que la rodilla estaba inestable como a la semana de la lesión, debe ser porque antes estaba muy inflamada y caminaba con mucho cuidado. Diagnostico Obviamente que al sentir el dolor vamos a ir al médico, quien va a preguntarnos algunas cosas y a hacer algunas pruebas para tener un diagnóstico previo del problema. Las maniobras que va a realizar son: Pruebas de cajón anterior y posterior Prueba del cajón anterior. La rodilla en 90º con el pie trabado como se ve en la ilustración; se comparan las características de las dos rodillas en reposo, determinándose el grado de excursión como así también la presencia de un punto final. Frecuentemente una caída hacia atrás de la tibia en posición de reposo, indica laxitud del ligamento cruzado posterior, apareciendo una concavidad debajo de la rótula. Para verificar el grado de dicha laxitud se debe aplicar presión con las manos como se ve en el dibujo Signo del bostezo. Es aconsejable evaluar la laxitud interna y externa utilizando las manos (como en la imagen superior) con suma delicadeza, para evitar dolores al paciente prescindiendo siempre de la rotación femoral. Prueba de Lachman La prueba de Lachman se realiza con la rodilla en ligera flexión y es indicativa de lesión de ligamentos cruzados. Desplazamiento del pivote Para apreciar la insuficiencia del ligamento cruzado anterior se realiza esta prueba de desplazamiento del pivote. En tanto la rodilla es desplazada desde la flexión a la extensión se nota un resalto a los 30º motivado por subluxación tibial anterior. En este video podemos ver como las realizan. link: http://www.youtube.com/watch?v=s6lmIpjWFxM Luego de esto, nos van a solicitar la realización de estudios para confirmar la lesión. En mi caso, al hacerme las pruebas mencionadas me dijo que tenía el LCA cortado y me solicitaron una radiografía que permite descartar fracturas y evaluar la congruencia articular, entre otras alteraciones; y la resonancia magnética, para confirmar la lesiones del LCA, y descartar además, lesiones asociadas de ligamentos, meniscos, cartílagos y estructura ósea. Obviamente que en la resonancia se confirmó la ruptura. Tratamiento La mayoría de las veces se termina reconstruyendo el LCA, pero no siempre se opera, ya que dependerá de la condición clínica que tenga, de cuan estable se sienta la rodilla y del tipo de actividad deportiva que el paciente quiera seguir practicando. En quienes practican fútbol o deportes donde se precise saltar, correr, pararse o girar bruscamente, entre otras, deben someterse a una operación. La deficiencia crónica del LCA que desestabiliza la rodilla lesiona los meniscos y el cartílago articular en más de un 70% de los pacientes. Sin cirugía estos pacientes son incapaces de volver a su actividad deportiva debido a la inestabilidad de su rodilla. ¿Cuándo no se hace necesaria la operación? Cuando existe una edad avanzada y el nivel de actividad física del paciente es cada vez más bajo o cuando no existen lesiones asociadas (rotura de meniscos, otros ligamentos, cartílago, entre otros) y el afectado es sedentario. El procedimiento que se utiliza para la cirugía es la Artroscopia y Cirugía Artroscópica, que consiste en que a través de pequeñas incisiones (dos o más según la articulación) de aproximadamente 0,5 cm. (portales), se introduce una cánula recta que en su interior lleva una óptica conectada a una cámara de video y por los otros orificios se introducen diversos instrumentales que permiten realizar procedimientos quirúrgicos, tales como plastías meniscales en la rodilla. Hay múltiples alternativas para reconstruir el ligamento dañado: el uso de autoinjerto, que son injertos de tendones del propio paciente o los aloinjertos, provenientes de cadáveres que son preparados y mantenidos en ciertas condiciones para ser utilizados con posterioridad. El ideal es usar el autoinjerto cuando se ha roto el LCA por primera vez. Este se obtiene de partes blandas y se pueden sacar de los isquiotibiales (tendones que van por la parte posterior del muslo) o se utiliza una parte pequeña de patela, del tendón patelar y un pequeño trozo de la tibia. Esta técnica se conoce como: hueso-tendón-hueso (esta técnica fue utilizada en mi cirugía). Este nuevo ligamento es fijado con tornillos (pueden ser metálicos o biodegradables, que son absorvidos por el cuerpo a las 2 años). ¿Cuáles son las recomendaciones luego del procedimiento? Habitualmente son bastante simples, ya que es una técnica mini-invasiva. El único problema es el derrame residual que dura días o semanas (habitualmente a la persistencia del líquido de lavado de la artroscopia y más raramente por sangrado a la articulación). El derrame suele limitar los movimientos de la rodilla, pero no duele salvo que distienda mucho la articulación, lo que requerirá realizar una punción evacuadora: se pincha la zona y se extrae el líquido sobrante con una jeringa. • Se coloca un vendaje compresivo, que el paciente puede retirar al día siguiente para ducharse, sin problemas por los puntos. También se debe utilizar una férula para evitar movimientos incorrectos y caminar con muletas para evitar apoyar la pierna operada. • Desde el momento en que recupera la movilidad de las piernas se enseña al paciente ejercicios de potencia muscular y de movilidad de la rodilla. • Frío en la zona es útil para el dolor y para bajar el derrame. • Los puntos de sutura (uno o dos por cada incisión) se retiran habitualmente a la semana. Es normal que los bordes de la herida se puedan abrir después, pero de forma muy superficial y sólo requerirán curas con antiséptico. ¿Qué complicaciones puede tener este procedimiento? Como toda cirugía puede tener complicaciones pero son muy raras. Se han descrito las siguientes: • Infección de rodilla: en 3 de cada 10.000 pacientes operados. • Hemartrosis (derrame en la articulación): puede requerir punción aspirativa si tensa mucho la articulación. • El síndrome compartimental: los músculos se envuelven por una cubierta dura llamada fascia. Si el líquido con que irrigamos la articulación se trasvasa fuera de ella puede acumularse dentro de estas fascias y comprimir músculos y nervios, además de engrosar tanto la pierna que la piel se destruya. Es una urgencia quirúrgica. • El síndrome algodistrófico: los fenómenos curativos del cuerpo se descontrolan y producen una enfermedad típica de dolor intenso tipo "quemante", con disminución de la movilidad de esa articulación, descalcificación intensa de los huesos de la zona y atrofia muscular importante. El fenómeno puede durar meses o años y el tratamiento se basa en la administración de calcitonina y una rehabilitación específica. Se desconoce la causa que lo provoca. • La trombosis venosa: la inmovilidad durante la cirugía puede estancar la sangre en las venas de la pierna y formarse trombos. • Lesiones de los nervios: alguna rama nerviosa que lleva sensación de la piel se puede lesionar al hacer la incisión de la piel Aclaro que ninguna de todas las personas que conozco a las cuales se les realizo este tipo de cirugía sufrió alguna de estas complicaciones. Bueno eso es todo, espero q les haya gustado y servido la info. Tal vez cuando termine la rehabilitación haga un post sobre eso. Muchas gracias y saludos