Islam
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si tienen ganas léanlo: 4 de abril, bajo la sensación que se siente cuando esta a punto de llover, me tomo el 42 para llegar a river, no se donde bajarme en realidad pero mi instinto de oveja me ayuda, claro no me bajé donde debía y tuve que caminar unas 15 cuadras para que cortaran mi entrada, que guardé como tods las anteriores. Todavía en pleno preparativos se impuso el escenario delante de mi...en unos minutos se oyó la voz de pergolini en cuenta regresiva para dar el comienzo del segundo show del día, llegué un poco tarde. Busqué un lugar no muy lejos de la pasarela para ver al mono patear los patitos amarillos, destrozarlos y hacer payasadas como siempre. Había que esperar más todavía, faltaba otra banda más y apenas termino su repertorio ya se había hecho de noche y yo me sumergí en la multitud esperando ser aplanada nuevamente, no se como pero llegué muy cerca antes de que empezaran. Al escuchar las notas de la primer canción ya no pude hacer nada, la gente me llevaba de acá para allá, es mejor dejarse llevar ¿Para que luchar contra la corriente? sin querer y casi sin darme cuenta casi agarro una cuerda que tiró mollo estaba muy cerca del escenario. El codo de un piojoso esperando por su banda me llevó aún mas cerca y ya estaba a un cuerpo de la balla. De repente todo se calmó, fué como si todos encajáramos justo no había lugar para ni un movimiento. sin darle importancia estaba ella, ahí...justo en diagonal a mi, una chica común y corriente pegada a la Balla. Estaba con una amiga y alguien más. Juntos nos reímos de nuestra situación, todos ahí apretados. Sin querer, y lo digo en serio quedé a su lado, no parecía importarle e intercambiamos unas palabras. Con la salida de Ciro se empezó a complicar la cosa, parecía que no entrábamos. No lo se pero creo que ella prefería mi presencia a su lado que la de cualquier otro y me dejo un espació para agarrarme de la Balla. Cruzamos alguna mirada pero sin intención de nada. No fue el encuentro de dos personas en un recital común y corriente, había algo. Avanzaba el show y cada vez más cerca, acomodando mi brazo en la apretada situación me deja abrazarla, casi sin palabras nos entendemos... ¡que bien me sentía! Derepente no había nadie, solo nosotros dos, algo bastante sarcástico ya que nos encontrábamos en un mar de gente. Casi sin pensar la abrazo más fuerte, sentía el calor su cuerpo junto a mí, no nos importaba nada. La lluvia nunca llegó y agradecimos a los de prevención por el agua que nos sirvieron, ella tomo y me convidó, la abrase más fuerte a un...por más que estábamos en un recital y nos tomaba toda nuestra atención la banda cruzamos las miradas inevitablemente. Rosé inconcientemente los labios por su cuello, no decimos nada, no hace falta. No nos besamos, ¿para qué? y además en definitiva no nos conocíamos. Había algo que nos unía, no se decir que pero lo sentía...en solo dos horas y sin palabras llegue a quererla mucho. Simplemente me cayó muy bien. Sin noción del tiempo los piojos se despidieron, el recital había terminado. Al lado nuestro se armo un remolino de gente que se empujaba por agarrar una púa de Gustavo... No se porque pero no nos dimos ni nuestro cel ni nada. Claro era desconocida, pero a la vez una amiga de hace tiempo. Casi que nos despedimos con una mirada y nos perdimos entre la gente... Al rato reaccioné y empecé a buscarla con la mirada...no estaba. Miles de personas pero ella no estaba. Busque sus ojos marrones bien claritos todo el trayecto de regreso a casa. En la entrada a river, por la calle, hasta en el bondi. No podía dejar de pensar en ella y la oportunidad que se me había escapado, la había dejado escapar. Todavía sigo pensando por que no le dije nada y de momentos me viene la mente su pañuelo rosa que tenia en el cuello, hasta su olor... Fue un amor de recital, medio loco...pero pasan estas cosas. De las 65.000 personas fui a parar al lado de ella, fue raro. En realidad no se por que la extraño, tal vez solo porque me imagino si le hubiera dado mi número. Pero bueno, ya esta...ahora que lo leo es medio tonto. Suerte. ¿no les pasó alguna vez?
Registrate y eliminá la publicidad! Aprendiendo a tocar de oido por Christopher Sung A lo mejor ya te sabes algunos acordes básicos: has estado trabajando en el ritmo y de pronto las cosas parecen ir tomando forma. Quizá ya puedas tocar un par de canciones que te salgan bastante decentes. Cuando afinas tu guitarra, empiezan a sentir que efectivamente está afinada. ¿Y ahora qué? ¡A tocar de oído! Tocar de oido es FUNDAMENTAL y lo he puesto en mayúsculas para que te des cuenta de la importante que es. Si tocas de oido, cualquier cosa que hayas oído alguna vez está a tu disposición. Solo se trata de "descifrarlo". Aprender a tocar de oido es como cualquier otra habilidad: entre más la practicas, más fácil se vuelve, si lo haces con la suficiente frencuencia llegará el punto en el que ni siquiera necesitarás tu guitarra para saber qué está tocando alguien. El primer paso es tomar una canción que te guste. Escúchala con mucha atención. Lo primero es tratar de determinar cuando en la canción se cambia de un acorde a otro. Esto es importante porque te da un sentido del tiempo y va afinando gradualmente tu oido. Si no puedes determinar cuando cambia el oído por el sonido del acorde, trata de oir el bajo con más atención. Cuando quieras sacar una canción de oido, es muy importante que tu guitarra esté afinada. Normalmente (aunque hay excepciones) todo el mundo utiliza la afinación universal en la que la nota LA está a 440Hz. Esta afinación puedes obtenerla con un afinador electrónico o con un piano. Una vez afinada tu guitarra, lo primero es localizar el primer acorde de la canción. Primero trata de determinar en las cuerdas más graves de la guitarra cual es la nota básica de donde sale el acorde. Es un poco como afinar la guitarra. Si logras encontrar la nota básica, lo demás es saber qué clase de acorde se está tocando, pero ya tienes un avance. Por ejemplo si sabes que la notaba básica es un Do, ahora tendrás que ver si es un acorde mayor, menor, dominante, etc. pero en cualquier cosa será un acorde de Do. Ahora que ya sabes una nota básica, ¿Cómo sabes qué acorde es? Aquí comienza un camino de prueba y error. Asume que es un acorde mayor y tócalo. Con un poco de suerte quizá sí sea el acorde adecuado, pero si no, escucharás la diferencia. La gran mayoría de las canciones está escrita en una tonalidad mayor, es decir, que la canción seguramente empezará y terminará con un acorde mayor. Si la canción suena triste y melancólica, es muy probable que su tonalidad sea menor, y la canción empezará y terminará con acordes menores. ¡Haz pruebas! Familiarízate con los acordes menores y mayores, porque de ahí parte todo. En adelante, el asunto está en ver cuales son los demás acordes. Al principio no es una tarea tan sencillal porque requier tiempo, pero pronto te darás cuenta de que en la música hay muchas fórmulas preconcebidas y que la mayoría de los grupos tienden a usar ciertas secuencias, repeticiones y estructuras. Hay incluso grupos que se limitan a tocar tres o cuatro acordes y aunque suenen como algo muy complicado, en realidad tocan cosas muy simples. Aprender a tocar de oido te ayuda en primer lugar a conocer mejor los acordes y a familiarizarte cone llos. Conforme saques más canciones de oido, las cosas se te facilitarán. También te ayudará a conocer soluciones nuevas a problemas concretos. Al igual que al empezar tus dedos eran débiles y te costó una buena cantidad de tiempo acondicionarlos y moverlos, con tu oido es lo mismo. Tienes que entrenarlo, y la única forma es no desesperarse y hacerlo una y otra vez. Lo fundamental es no dejar de hacerlo. Pon el radio y trata de escuchar las canciones. Cuando tocas de oído, ya no tienes que esperar a que alguien te pase la tablatura de una canción que te gusta, o un libro. Simplemente tendrás que oirla, y podrás tocarla. Vale la pena ¿No?
¿Hace mal la marihuana? Seis claves para entender En las ultimas investigaciones sobre la marihuana hay buenas noticias para los consumidores moderados y malas noticias para los fumadores empedernidos. Ser arrestado, o causar un accidente mientras se está bajo la influencia de la droga, son aún hoy los dos mayores peligros... En las ultimas investigaciones sobre la marihuana hay buenas noticias para los consumidores moderados y malas noticias para los fumadores empedernidos. Ser arrestado, o causar un accidente mientras se está bajo la influencia de la droga, son aún hoy los dos mayores peligros, pero quienes fuman marihuana con una regularidad semanal o diaria durante muchos años corren riesgos potenciales de dañar sus pulmones y de que surjan algunas lagunas en su memoria. Los adolescentes que son fumadores asiduos pueden retardar su desarrollo emocional e intelectual. ¿Cómo actúa la marihuana? La marihuana hace efecto al llegar a ciertas zonas estratégicas del cerebro, incluido el hipocampo, donde se produce el pensamiento lineal; la médula rostro ventromedial, en la base del cerebro, que modula la intensidad de las sensaciones de dolor; y el cerebelo, que coordina el movimiento y el equilibrio. Hasta hace poco, nadie entendía cómo la marihuana llegaba al cerebro. En 1992, un equipo de la Universidad Hebrea descubrió que en el cerebro hay químicos similares a los que contiene la marihuana, conocidos como cannabinoideos. Estos químicos recién detectados, llamados anandamidas, pueden bloquear el dolor y ayudar a regular las pautas del sueño. El thc (delta-9-tetrahidrocannabinol), el componente de la marihuana que es el mayor responsable en la alteración de la conciencia, se posa en las mismas células cerebrales que las anandamidas. Un defensor de la marihuana, el doctor John P. Morgan, coautor del libro Mitos de la marihuana, sostiene que el thc meramente "toma prestado un camino ya preparado"; es decir, hace uso de un sistema en funcionamiento, sin contaminarlo. Un enemigo de la sustancia, el doctor Robert Dupont, antiguo jefe del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (nida), afirma que el thc "piratea" la red de comunicación del cerebro. Con eso Dupont quiere decir que los consumidores de marihuana permiten al thc robarles receptores de células que deberían ser utilizados únicamente por los químicos del cerebro y que están sometiendo a este último a permanentes y arriesgados cambios. ¿La marihuana te vuelve estúpido? Repetidos estudios realizados en Costa Rica a consumidores de larga data no han aportado ninguna evidencia convincente de que quienes fuman marihuana piensen con mayor lentitud que quienes no lo hacen. Y el doctor Andrew Weil –autor, en 1968, de los primeros experimentos a doble ciego con marihuana– afirma que "sean cuales fueren los cambios que puedan ocurrir en asociación con el uso de la droga, dan marcha atrás y desaparecen si se logra alejar a la persona de ella". Sin embargo, estudios realizados en la India, Europa y los Estados Unidos han hallado que el uso abusivo trae aparejados, potencialmente, mayores riesgos de pérdida de memoria, y que puede perturbar la capacidad de adaptación a nuevas reglas y situaciones. Mientras la pregunta de si la marihuana inflige o no daños permanentes continúa sin ser resuelta, los científicos están de acuerdo en que tiene, al menos temporariamente, efectos sobre el conocimento. En un estudio reciente, investigadores del hospital McLean, en Belmont, Massachusetts, descubrieron que en consumidores crónicos la función mental –luego de que los individuos hubieran fumado marihuana– quedaba inhibida durante veinticuatro horas; mucho después de que el efecto desapareciera. Si fumás un porro con regularidad y no notás ninguna clase de problema, puede querer decir que no estás sufriendo ningún daño... o que te adaptaste a un estándar intelectual más bien bajo. ¿Podés quedarte pegado a la marihuana? En su adicción potencial –considerablemente menor que el alcohol, la nicotina o la cocaína–, la marihuana ha sido puesta a la misma altura que la cafeína. Al menos una de cada once personas que prueban un porro se convierte durante cierto tiempo en fumadora consuetudinaria. La mayoría parece capacitada para abandonar cuando lo desee. Aquellos que se convierten en dependientes de la marihuana suelen sufrir cierto tipo de síndrome de abstinencia cuando no fuman. Un estudio creíble, realizado por psiquiatras de la Universidad de California, en San Diego, registró síntomas de abstinencia en alrededor del 16 por ciento de los individuos estudiados, quienes habían consumido diariamente marihuana durante un promedio de casi setenta meses. Estos síntomas incluyeron nerviosismo, tensión, inquietud, disturbios del sueño y trastornos del apetito. "Fumar marihuana una vez cada tres sábados no va a dañarlo a uno de ninguna manera que se pueda medir, a menos que haga algo estúpido cuando está bajo sus efectos", dice Mary Kleiman, una experta en políticas sobre la droga de la Universidad de California en Los Angeles (ucla). El riesgo oculto es que "uno no esté capacitado para hacerlo una vez cada tres sábados". ¿La marihuana daña los pulmones? El humo de la marihuana contiene muchos de los mismos tóxicos que el humo del tabaco, incluidos cancerígenos como el alquitrán, el cianato y el monóxido de carbono. Por lo general, los consumidores ocasionales de la droga no inhalan la cantidad suficiente de humo como para que éste afecte el tejido de la tráquea y de los tubos bronquiales. Los que fuman en exceso, sin embargo, a menudo experimentan problemas respiratorios similares a los que padecen quienes fuman un atado de cigarrillos por día, como bronquitis crónica y exacerbación del asma. En los Estados Unidos, quienes hoy consumen marihuana de una manera regular y por períodos prolongados comenzaron a fumar en la década de los 60, así que aún no han alcanzado la edad en que el cáncer se manifiesta con virulencia. Estudios en baja escala hechos en los pulmones de consumidores crónicos de marihuana revelaron cambios anormales en las células bronquiales, lo que indica un riesgo mayor de cáncer; además, muchos científicos consideran que el riesgo de cáncer pulmonar debido a la marihuana puede resultar comparable al que presentan los cigarrillos. ¿La marihuana afecta la fertilidad? El consumo de marihuana en el largo plazo puede reducir la cantidad de esperma en los hombres e interferir en los ciclos menstruales de las mujeres. Según la Buzzed, una guía exhaustiva sobre el alcohol y las drogas ilícitas elaborada por el centro médico de la Universidad de Duke, la marihuana "suprime la producción de hormonas que ayudan a regular el sistema reproductivo". La literatura científica no nos da un mensaje claro sobre si estos trastornos son lo suficientemente graves como para afectar la fertilidad. Las mujeres embarazadas, sin embargo, deberían evitar la marihuana. Existe evidencia de que los bebés nacidos de fumadoras de marihuana pueden tener escaso peso o rasgos aún peores. Según un artículo firmado por Wayne Hall y Nadia Solowij que apareció en noviembre de 1998 en The Lancet: "Los niños que son expuestos la cannabis pueden padecer consecuencias en su desarrollo y en su comportamiento durante los primeros meses de vida. Entre los 4 y 9 años, los chicos expuestos a la droga han mostrado déficits de concentración, memoria y funcionamiento cognitivo superior". ¿La marihuana cura el dolor de cabeza? "Durante los años 70 y 80, antes de que la guerra contra las drogas se intensificara, las compañías farmacéuticas como Eli Lilly estaban muy entusiasmadas por la utilización médica de la marihuana", dice el doctor John Morgan. Uno de los descubrimientos más interesantes en la investigación sobre la marihuana –mayor parte de la cual se lleva adelante en Europa– es que los cannabinoideos tienen probablemente propiedades analgésicas. Existen también varios informes que afirman que la marihuana puede ser útil para aliviar dolores de cabeza. También puede funcionar como antioxidante, lo que reduciría la inflamación cerebral en víctimas de ataques diversos o con traumas cerebra- les. La marihuana es utilizada con regularidad –a menudo de manera ilegal– para disminuir la necesidad de morfina, para contrarrestar la náusea y estimular el apetito en personas que sufren enfermedades devastadoras como el sida. Por Erika Fort link: yo personalmente no fumo, probé...tal vez un sábado por mes.