Isengardd
Usuario (Venezuela)
Hola les traigo este poema, que tal vez a muchos nos ha pasado esa situación hasta que la hemos vencido. Y allí estaba él, absorto, viendo el mar. Y surcando sus aguas, el barco que alejaba a su amada sin saber si iba a regresar. Y es que la vida tiene a veces un sinsabor que retuerce el hígado pasando por el estómago hasta llegar al corazón Porque cuando se ama, lo que se desea es evitar el dolor. Allí de pie, sus cabellos largos se mecían al vaivén del cálido viento Rozando sus hombros y pensando Amargos y silenciosos lamentos. Allí estaba el encarcelando las lagrimas Y tragándose los lamentos Pensando en todas las oportunidades En las cuales pudo dar rienda suelta para ella, todos sus besos. Pero la impotencia lleva al fracaso El mutismo a la aflicción, Porque es cuando no se habla Que el hombre pierde toda intención. El sol le recordaba donde estaba, Y el mar le echaba en cara Su falta de ambición, Su mente le reprochaba: ¿por qué no le dijiste que la amabas? Y es que cuanto más ilógico es el corazón Más quiere amar el hombre con razón. Pero cuando el cerebro se opone al corazón en un antagonismo biológico, Al final se excusa con argumentos histriónicos. Porque cuando el corazón dice si, El cerebro dice no Cuando el corazón dice atrévete, El cerebro dice piensa Y cuando el corazón llora Viene el gran actor y lo consuela. Y eso es lo que está pasando En algún terminal o puerto de Venezuela. Allí estaba el, pensando en su fortuna Viendo al barco en su ida Mientras susurraba para sí: Soy un desconocido para una desconocida. Y allí estaba el, en franelilla, bermudas y chinela Contemplando hasta ahora su vida Meditando en el dicho, que hombre cobarde no enamora mujer bonita.
Aquí les traigo otro aporte. El ayer, día inmediatamente anterior al de hoy Y hoy escribo estas letras para entregarlas mañana Porque con el sentir de escribirte estoy, Palabras de amor que por extensión, Algún día pertenecerán a una época recientemente pasada. Aunque el deber de escribir palabras galantes apremia Es el amor que por ti siento quien reina Brotando de mis dedos como un pintor Cual pinceladas en el lienzo traza Llegando a reconocer que con palabras también se ama El ayer ya paso, pero hoy escribo pensando en el mañana En el que de la emoción de ver tu cara iluminada Rodees mi ser con un suave abrazo Mientras que de tus labios yo me encargo. Del mañana sabemos solo lo que pensamos Mas no si acontecerá Del ayer sabemos lo que vimos Porque por misericordia de Dios lo vivimos Del hoy solo recuerdo ese beso dulce que nos dimos Feliz día de ayer aunque no sea el de hoy Porque mañana y siempre te haré feliz como el hombre que soy.